Capitulo 5 "Premios y Sorpresas"
Santana
Acababa de entender eso de los sentimientos encontrados, tenía una rabia incontenible, pero a la vez sentía ganas enormes de llorar, tenía miedo y pena, sobre todo tenía pena.
Estaba recostada en mi cama mirando al techo, había estado ahí toda la tarde, esperando una visita que no llegó… había llorado un poco, sólo un poco. Eso Santana sigue siendo la chica ruda sin corazón, ahora tienes todo el tiempo del mundo para serle "fiel a Sue", podrás recuperar tu popularidad y la dignidad que te quitó el Glee Club… y de paso quizás te enamoras de un hombre… HIPÓCRITA. Pensé que me seguiría, que como siempre seríamos las dos, pero no lo hizo y ahora estoy aquí como una estúpida mirando al techo esperando que llame, esperando que aparezca.
Después de todos los sentimientos que había coartado mi corazón ahora me sentía vacía, sola y por primera vez algo vulnerable. No quería desperdiciar nada este año, no quería perder nada, pero había perdido algo me hacía especial, el Glee club me hace feliz, me hacía feliz y ahora… no sé qué significa hacer las cosas bien.
Brittany
La entrenadora Sue nos había pedido que destruyéramos el Glee club, otra vez. Las Cheerios quemaron uno de los pianos purpuras después de la presentación de Blaine, se me olvido participar y además no quería hacerlo, no quería lastimar a los chicos del Club, era la mejor parte del día y es mi familia, pero Santana… creo que ella tiene demasiado miedo a todo, no quiere perder la popularidad que le da el uniforme de las Cheerios, además piensa que así los rumores dejarán de rondarla. A mí me da igual, o sea por lo menos con el uniforme de las Cheerios no tengo que recordar todo lo que tengo que cambiarme a diario, pero tampoco podía confiar mucho en la entrenadora Sylvester ya que había intentado matarme y para eso me chantajeo con pequeños cañones que casi quedan huérfanos.
Después de que el señor Shue echó a Santana de la sala quise salir detrás de ella, pero no pude… Y ahora siento que los latidos de mi corazón dicen "Sant – ANA – Sant – ANA", en cualquier momento saldrá por mi boca, supongo que es un crudo sentimiento de culpa.
Cuando llegue a mi casa después de la escuela intente llamarla, pero perdí mi teléfono, creo que lo escondí en el casillero (porque no dejaba de sonar y podía explotar en cualquier momento) Prendí la computadora y revisé todas las redes sociales, no estaba conectada… ¿QUE HARÁS BRITTANY? Las cosas iban marchando muy bien, Santana cada vez lo aceptaba más, aunque no lo dijera en voz alta y ahora la había dejado sola, sé que necesita a alguien. La mayoría de las personas piensa que Santana es mala, pero no es así, yo sé que no es así. No merece sentirse así de mal, no merece sentirse mal, tan sólo tiene miedo.
Era hora de actuar así que salí de mi casa tomé mi bicicleta y me fui a casa de Santana, mientras pedaleaba por mi mente se pasaban miles de escenas, cosas que quizás pasarían. Por lo general Santana reaccionaba a la defensiva con todas las personas, pero conmigo era diferente y eso no era mucho mejor, ya que nunca sabía lo que iba a pasar. Imaginaba a Santana lanzándole dardos a todos los rostros de los Chicos del Glee club, o haciendo muñecos vudú de todos ellos. Quizá había aprendido a hacer pócimas y estaría haciendo una para transformar al Señor Shue en una peluca, tal vez estaría golpeando cosas con un bate para desquitar su ira… o quizás me estaba esperando con un pastel recién orneado. No, hasta para mí eso suena fantasioso, pero en ocasiones no podía evitar fantasear con eso solía imaginar a Santana al final de un altar con un arcoíris marcado en el cielo y una carroza llevada por unicornios.
S: -Santana –Suspiré, pero cuando me di cuenta ya había pasado su casa hace unas cuadras.
Me devolví y finalmente llegué a su casa, dejé la bicicleta en el jardín y toque la puerta. Nadie abrió, el auto de su madre no estaba así que asumí que había salido, pero Santana nunca acompaña a su madre a menos que este castigada y algo me dice que está aquí, estaba demasiado enojada para ir a algún otro sitio.
Di la vuelta para entrar al patio trasero, las luces de su habitación estaban apagadas, pero su ventana estaba abierta. Ella jamás deja su ventana abierta, porque le advertí que el hada de los dientes le robaba el dinero a los demás para poder pagar su adicción a los molares.
Ahora tenía que pensar como llegar a la habitación, tendría que escalar el muro. Subí por la tubería que estaba a un costado de la casa era muy complicado pero pude pisar el desnivel entre los pisos, ahora tenía avanzar lentamente y mantenerme pegada a la pared ya que si daba un paso en falso la caída dolería demasiado. "Sólo un poco más", listo estaba al frente de la ventana de la habitación. Me metí delicadamente para no hacer ruido. ¡Muy bien!, el entrenamiento extra de las Cheerios sirve de algo.
Santana estaba acostada con el rostro ladeado sobre la almohada y sus brazos caían fuera de la cama, había algunos pañuelos arrugados alrededor de ella. Se había quedado dormida, probablemente haya estado llorando y no estuve ahí. Me imaginé muchas cosas, pero nunca creí verla así, siempre me sorprende.
B: - Lo siento –Dije con la voz muy bajita, me senté a su lado y le acaricié el brazo. Dormía profundamente ni siquiera notaba mi presencia.
Poco a poco me fui acomodando a su lado, acomodé sus brazos, me recosté en frente de ella y me quedé mirándola y acariciando sus brazos durante largos minutos hasta que el sueño llegó a mí también.
Santana
Me había quedado profundamente dormida y ahora me dolía infernalmente la cabeza. Lo que me faltaba, pero ¿qué es esto?, tenía una mano ajena agarrada en la cintura. Abrí los ojos y ahí estaba ella. Brittany dormía tranquilamente. ¿Cómo llego hasta aquí?, mi mamá había ido de compras y aun no llegaba, acaso ¿había escalado la muralla para entrar por la ventana? Era una locura ¡Podría haberse lastimado!, pensé en despertarla para darle un reto, pero me arrepentí, no podía enojarme, la vedad… Todo se veía mejor ahora, la calma y la tranquilidad poco a poco estabilizaron mis pensamientos una pequeña sonrisa se me escapo. Mientras ella respiraba comencé a acariciar su rostro y su cabello. Era hermosa y aparte era probablemen… NO, en realidad era la única persona que me hacía sentir así. Seguí acariciándola hasta que una sonrisa de satisfacción se coló en su rostro.
S: -¿Britt? –Mi voz sonó muy dulce y la sonrisa de mi rostro se agrando un poco más.
B: - Brittany está durmiendo, pero por favor sigue acariciando su pelo. Me encanta eso –Ni siquiera abrió los ojos, pero su voz sonó tan tierna que tuve la enorme tentación de lanzarme encima de ella y llenarla de besos, pero me contuve.
S: -Así que estas durmiendo, entonces si hago esto no importará mucho –Comencé a hacerle cosquillas por todo el cuerpo, pero ella se contuvo.
B: -Puedo aguantar eso… La pregunta es si tu puedes lograrlo también –Se lanzó sobre mí, sostuvo mis brazos con sus piernas y comenzó a hacerme cosquillas.
S: -¡Para! –No podía moverme ni tampoco dejar de reír, me tenía acorralada – ¡BRITT! No puedo más me voy a hacer en el pantalón – Mientras gritaba, logre zafar una mano y pude darla vuelta, ahora yo tenía el control y comencé el contra ataque.
B: - ¿De verdad crees que puedes contra mí? –Volvió a girarme en la cama, pero esta vez caímos las dos al suelo, a veces me sorprendía lo fuerte que era.
S: - Muy bien, lo reconozco has ganado la batalla –Se me hacía difícil mirarla a los ojos teniendo su boca solo a unos centímetros de la mía, ya que aun estaba sobre mí.
B: -¿Cuál será mi premio? – Utilizó ESA voz, que me revuelve hasta las tripas.
S: -¿Premio? A que te refieres –No mires sus labios Santana, contrólate, es mejor si pasas por tonta.
B: - Gané, merezco un premio cuando Napoleón gano sus batallas le dieron zancos y una peluca, yo también quiero algo… Si no tendré que cobrarlo por mi cuenta – NAPOLEON! ¿Qué diablos?, reacciona Santana. REACCIONA.
S: - Te... TE invito a cenar – Eso Santana improvisación.
B:- ¿Cena? ¿Me cocinarás espagueti? –Bien cambié el tema, aunque ahora que lo pienso… ¿por qué no aproveche el momento? ¡AAAAA SANTANA!
S: -Claro, espagueti y albóndigas – Sonreí, eso Santana ARREPIENTETE.
B: - Pero… -La miré con rostro dudoso, pero en un parpadear tenía sus labios sobre los míos, me costó un instante reaccionar para poder seguirle el juego, un beso, dos besos… podría seguir así toda mi vida.
S: - ¿Aun quieres cenar o ya cobraste tu premio? – dije apenas nos separamos, mi voz sonó un poco entrecortada.
Bajamos las escaleras tomadas de la mano, intentamos preparar algo para cenar cosa que nos resulto bastante difícil (ignorando completamente el centenar de risas, besos y abrazos) porque empezamos una pequeña guerra de comida y después la comida casi se quema. Cuando al fin pudimos cenar preguntó por el Glee Club.
B: - ¿Te irás para siempre? –Maldito puchero.
S: - ¿De dónde? –Muy bien Santana ¡EVADE!
B: - De New Directions, no te hagas… Sé que lo extrañas –Directo al hueso.
S:- No lo sé, es complicado –Se me enredo la lengua cuando intente responder.
B: - Pero, cuando no estábamos en las Cheerios el Glee Club nos hacía feliz. Además te veías linda con un atuendo diferente a diario –No pude evitar sonrojarme.
S: - No se trata de eso, también éramos felices cuando estábamos en la Cheerios y no en el Glee Club… El uniforme de las Cheerios me da seguridad, estoy segura de que si lo hubiese tenido el año pasado no habría habido rumores –Su mirada reflejaba mucha incomprensión.
B: - ¿Extrañarás el Glee Club? –
S: - Claro que no, será un gran respiro… Además no tendré que hablar con Rachel e ignorarla será mucho más fácil – Ironía.
Brittany bajo la mirada y comenzó a jugar con sus manos. FUCK SANTANA, sé más sensible por favor. Tomé su mano y levante su rostro para que me mirara.
S: - Pensándolo bien… creo que si lo extrañaré, incluso a Rachel, pero definitivamente lo que más extrañaré será tu compañía –LLEGO EL MOMENTO SANTANA HABLA… ¡HABLA!
B: - Sabes que siempre estaré contigo, pero no dejaré el Glee Club… pero puedo entrar por la ventana cuando quieras, pero tendrás que poner protección contra el hada de los dientes… -
S: - Creo que prefiero que entres por la puerta, no quiero que te lastimes… Eres mi Cheerio principal - ¿por qué no le dices que es tu persona?, demonios Santana se más CLARA.
B: - Creo que tu mejor amiga sea la capitana de las Cheerios es una gran ventaja -¿...amiga?, ¿ENCERIO DIJO AMIGA?
S: - …Claro, ventaja, aunque sería mejor si no tuviese que compartir el cargo con Becky, la detesto – utilicé bastante odio para hablar, gracias Becky.
B: - No seas así, Becky es una buena persona, pero la entrenadora Sylvester le lava el cerebro… me pregunto qué detergente usará… -Brittany se quedo pensativa un momento. No pude evitarlo tras su última frase el enojo desapareció.
S: - Es una perra. Además no debería defenderla tanto o creeré que también tiene derechos -¿Qué!... que no entienda que no entienda… ¡POR FAVOR!
B: - ¿Derechos?, pensé que en este país todos teníamos los mismos derechos – ¡BIEN SANTANA!, otra vez esa cara de incomprensión.
Al final, no fue un día tan malo… Me encantaba saber que Brittany aun seguía ahí, para mí pese a cualquier cosa, pese a que no era capaz de explicar lo que sentía. Con respecto al Glee Club, regresaré aunque claro. Sin que Sue Sylvester se entere.
Dije que volvería pronto, es un capitulo un poco corto, pero espero que le haya gustado.
Dejen sus REVIEW :D
Derechos para FOX XD
Mi Twitter Applecony UHU
