7.

(Bella)

Mis hermanos se habían ido a hacer sus cosas, papá salió con Esme a ver algunas cosas para la boda y yo me había quedado en casa sola, aunque seguramente pronto volvía Edward de dejar a Ali y Rosalie del centro comercial.

Yo quería evitarlo a como dé lugar, no soportaba estar cerca de él y no controlar o por lo menos saber y entender mis sentimientos hacia él.

Le envié un mensaje a Jacob para que vaya a buscarme, iba a pasar la tarde entera con él como hacia siempre.

- tardaste bastante. – dije saliendo de casa y subiéndome a su moto.

- lo siento, es que no tenía pensado verte hoy y no estaba listo cuando llamaste – respondió a lo cual yo lo mire mal.

- así que no me tenias en tus planes hoy – reafirme. – okey. Ahora si me tienes – sonreímos.

-siempre te tengo – dijo dándome un beso – ¿sabes porque? – volvió a tomar aire para volver a besarme – porque eres mía. –y así me dio un tercer beso más intenso que los anteriores.

Cuando Jacob me dijo que era de él, cuando me beso, por algún motivo no sentí lo mismo que me hacía sentir algo. Dentro de mí sentía como si algo se apago, aunque me seguía encantando estar con Jake, pero lo veía como mi mejor amigo más que como mi novio.

Ahora estábamos en La Push, la playa de la reserva de la tribu de Jake; estábamos todo, incluso Billy, quien nos estaba relatando historias como lo hacía siempre. Yo estaba sentada sobre mi novio quien me tenia abrazada, antes me sentía tan bien en sus brazos, y ahora estaba incomoda.

- ¿quieres darte una vuelta lejos de estos locos? – me susurro Jake al oído. Yo asentí y nos levantamos y fuimos caminando por la orilla tomados de la mano.

No note cuanto habíamos caminado pero al parecer bastante ya no vislumbraba a ninguno de los amigos de Jacob.

De repente él me giro para ponerme de frente ante él.

- te amo Bella – expuso besándome con pasión. Yo no podía responderle el te amo como siempre. Definitivamente algo había cambiado, pero yo no podía hacerle esto a Jake, lo quería y lo necesitaba ni pensaba en terminar esto tan lindo que teníamos.

Me deje llevar por el beso, y sin darme cuenta ya estaba recostada en la arena con Jacob encima, en eso imagine que era Edward, intente sacudir la cabeza para sacarlo de mi pensamiento. Ni siquiera entendía porque lo imaginaba a él.

- te amo – dije entre suspiros y cada beso entrecortado – te amo Edward.

El beso se cortó de repente, entonces abrí los ojos y vi a Jacob viéndome furioso.

-¿Qué ocurre? –pregunte confusa

- ¿Qué qué ocurre? – repregunto molesto levantándose de golpe, mientras yo quede sentada en la arena.

- Jacob – replique observándolo aun sin entender

- me llamaste Edward – grito echando todo su furia. - ¿Qué te pasa a vos con ese? - oh por dios, no puedo creer que haya llamado Edward a Jake, mi subconsciente me traiciono. – dijiste te amo Edward mientras nos besábamos, pensabas en él estando conmigo. – negué con la cabeza aun confundida

- no Jacob, juro que no pensaba en él no sé cómo me salió su nombre. – intente justificarme en vano, sabía que Jake no iba a creerme, se fue caminando a pasos rápidos.

Me fui caminando lentamente hasta mi casa, quedaba bastante lejos pero me hacia bien una larga caminata para distraer y reacomodar mis pensamientos.

Entre a casa y vi a Edward sentado en la sala principal viendo televisión, me acerque hasta ahí y me senté en el otro sillón libre que quedaba.

Estuvimos casi una hora en silencio, hasta que él decidió cortar el silencio.

- voy por algo para beber, ¿quieres algo? – me ofreció.

- no gracias – respondí tímidamente, y Edward se dirigió a la cocina, volvió en menos de un minuto.

- llegaste rara, y no escuche la moto de tu novio – indico como sacando conclusiones.

- peleamos y me volví caminando. – le explique sin dar detalles.

- ¿puedo saber el motivo de la pelea?

- eso sería meterte en mi vida, es algo privado – le dije y él se rio, con esa risa áspera que tanto me gustaba, estando cerca de él no podía controlar nada.

- lo llame Edward- grite molesta ante sus risas perfectas que me hacían temblar. Él detuvo la risa y me miro desconcertado. – lo que oíste, peleamos porque le dije tu nombre. – le confesé

- ¿haciendo que le dijiste mi nombre? – pregunto con su hermosa risa retorcida, ya me estaba arrepintiendo de la confesión

- no te hagas ilusiones, no sé cómo pude confundir los nombres – le respondí fríamente.

Él se acercaba cada vez más a mí, hasta quedar semiarrodillado ante mí, yo solo seguía quieta en el sillón.

- claro que sabes cómo pudiste confundir los nombres.

- Alice me conto que tienes novia – cambie rápidamente de tema – cuéntame de ella.

- ¿celosa? – pregunto levantando una ceja.

- ¿Cómo pude confundir los nombres según tu? – le retruque, ya que no quería hablar de su amada. Se acerco más aun y me beso, fue tan pasional, que rápidamente enrede mis manos en su cabello cobrizo para intensificarlo más si es que era posible, jamás sentí con Jake lo que estaba sintiendo con el beso de Edward. El se separo bruscamente de mí con una sonrisa de satisfacción. – Pues así – dijo solamente apartándose de mí.

Lo comprendí rápidamente, Edward se había percatado de mis sentimientos hacia él y se había dado cuenta que mi pelea con Jacob era por él. Extrañamente Edward entendía más mis emociones que lo que las entendía yo.


(Edward)

Había besado a Bella y ella se había dejado sin chistar, y no solo eso sí no que además me confesó que se peleo con Jacob por mí, se le escapo mi nombre. Ella me había gustado a penas la vi, cuando Carlisle me la presento, pero ella estaba de novia por eso no quise hacerme ilusiones. Pero ahora sabía que yo también le gustaba a Bella, sin embargo debo ir tranquilo, todavía ese Jacob sigue con ella.

Después del beso nos quedamos en silencio ambos, de repente Alice y Rosalie entraron por la puerta, y recordé que yo tenía que ir a buscarlas pero no me avisaron nada.

- ¿Cómo llegaron? – pregunte sorprendido de su llegada. - ¿Por qué no me llamaron como les dije?

- nos cruzamos con unos amigos de Emmett y ellos se ofrecieron a traernos – explico Alice – y acá estamos – sonrió.

- ven, vamos quiero mostrarte lo que compre, traje regalos para ti también – me dijo Rose tomándome de la mano y prácticamente arrastrándome hacia su habitación.

- ¿y bien? – inquirió Rosalie entrando a su cuarto y soltando las bolsas, yo la mire como dándole a entender que no entendía a que venía su pregunta - ¿Qué paso con Bella? – volvió a preguntar siendo más precisa.

Me limite a encoger los hombros.

- revélame tus pensamientos – dijo acusándome con un dedo.

- la bese – respondí tímidamente

- ¿Cómo que la besaste? – Rose prácticamente grito.

- shh – la silencie. – habla más bajo hermana. Estábamos hablando y ella me conto que se peleo con el perro porque en vez de decirle su nombre, dijo el mío – le explique sonriente.

- y eso te hace feliz – me afirmo ella sonriéndome también.

- me gusta Bella – le confesé

- pues, sabes que ella no me simpatiza. Pero si tú la quieres yo te apoyo – sabía que Rosalie iba a decirme eso, siempre podía contar con ella por más que ella no estuviera de acuerdo.

- gracias hermanita – le dije abrazándola – te adoro

- y yo a ti.

Después de la cena nos comenzamos a alistar para salir a bailar con mis hermanos y mis ¿hermanastros?

Emmett, Jasper y yo ya estábamos listos esperándolas abajo para salir, al final Jacob iba a pasar a buscar a Bella, el muy idiota le perdono la confusión de los nombres y seguían como si nada, igual lo que más bronca me daba era la actitud de Bella, después de nuestro con beso que actuara así como si nada y que siguiera de novia con ese perro.

Y pensando en el perro sonó el timbre, Jasper fue abrir la puerta y en eso entro Jacob, saludo a Emmett y a mi hermano de lo más bien, en cuanto a mi solo se limito a asentir cuando paso al lado mío. Yo respondí de igual manera.

En eso vimos a Bella bajar las escaleras, llevaba un vestido azul corto y ajustado, unos tacones negros altos, supuse que Alice había intervenido en su vestuario. Su cabello estaba ondeado y suelto y llevaba maquillaje muy natural. Lucia realmente preciosa.

- te ves hermosa esta noche mi amor – le dijo Jacob ofreciéndole la mano para que termine de bajar.

- igual tu – respondió Bella cuando termino de bajar y le dio un beso, Emmett rodo los ojos en señal de desapruebo.

- vamos, los vemos allá – hablo el perro llevándose a Bella.

Cuando Bella se fue, bajaron Alice y Rose. La duende inquieta llevaba una pollera negra corta y una blusa verde que le hacían juego con las sandalias de tacón que traía puestos. En cuanto a mi hermana, ella llevaba un vestido rojo que resaltaba su cuerpo y unos suecos en negro altísimos.

Quería asesinarla por cómo iba vestida, en eso momento me percate de cómo Emmett la miraba y casi lo mato a él, como se atrevía a mirar a mi hermana de tal manera.

Yo fui con Rose y Ali en mi volvo, y Emmett llevo a Jasper en su jeep.

Llegamos y nos fuimos a sentar en una mesa, pedimos unos tequilas para tomar. Y Jasper invito a Ali a bailar, la cual acepto encantada.

- creo que Alice hace bonita pareja con Jasper, ¿no creen? – hablo Rosalie.

- se los ve bien juntos – comente concordando con mi hermana. –Alice tiene la energía que le falta a Jazz y él la calma que Ali necesita.

- pues yo no estoy de acuerdo – contradijo Emmett – quiero decir, Jasper es un buen tipo pero mi hermanita Alice es muy pequeña para novios.

- wow, que tierno – dijo con ternura Rose mirándolo ¿con amor? Okey ahora si voy a matar a estos dos.

- así soy yo, Emmett Cullen, toda ternura – respondió él sonriéndole.

- ya basta – grite enfurecido. Ambos me miraron confusos. – Rosalie es mi hermana, es mi pequeña, es mi luz, es MIA. ¿Entendido? – me dirigí exclusivamente a Emmett, quien ahora me veía divertido.

- Edward estas celoso – señaló Rose acercándose para abrazarme y besarme en la mejilla. Yo rodee los ojos pero acepte gustoso su abrazo.

- Rose, ¿Qué te parece ir a bailar un rato? – le pregunto a mi hermana. – claro, eso sí Edward deja de lado los celos – agrego mirándome con diversión nuevamente.

Ambos se dirigieron a la pista junto a Alice y Jasper, yo quede solo sentado. Pensando en Bella.

En eso apareció ella, con dos vasos de daiquiri y me ofreció uno, acepte y tome un sorbo, sabía que debía controlarme porque iba a conducir a la vuelta.

- ¿y tu novio? – indagué.

- por ahí – solo contesto.

Estuvimos en silencio viendo hacia la pista de baile.

- no entiendo que me pasa cuando estoy a tu lado Edward – rompió Bella el silencio después de unos largos minutos.

- yo si comprendo los míos – le dije mirándola a los ojos. – y también los tuyos.

- bésame Edward – y obedecí inmediatamente antes de que se arrepintiera de pedírmelo.

El beso fue mejor que el de la tarde, ella respondió al acto intensificando más el momento.

-Edward esto está mal – dijo en un susurro separándose abruptamente.

- esto no está mal – respondí enojado – tu estas mal, porque sigues con Jacob y me quieres a mí – prácticamente le grite. – puedo sentirlo Isabella, cuando me miras, cuando me hablas, cuando me besas – y fui interrumpido por otro beso de ella, esta vez mas pasional que los anteriores.