Disclaimer: Jo, a la que todos queremos, es la dueña y señora de todos estos personajes. Que hace con ellos (o que hará con ellos su hija dentro de unos años) es algo que ni sé ni quiero pensar. Yo haría algo yaoizado.

Me retrasé más de lo esperado para colgar este capítulo. Y bueno, que muchas gracias a las tres personas que habéis comentado xDDD

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Your Sweet Venom

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La semana había empezado mal para el auror Harry Potter, jefe de la segunda división de Aurores, mano derecha del jefe de departamento y consejero personal del Ministro. Ayer, lunes, sus dos mejores amigas se habían pasado el día leyendo el especial del puto grupo de Malfoy. Nadie hablaba de otra cosa. Cuando había quedado para comer con Remus, había visto que llevaba un ejemplar del suplemento guardado en su capa. Por suerte, el hombre lobo conservaba el tacto de antaño y no había mencionado nada al respecto en presencia de Harry. No así todas las mesas restantes del restaurante en el que habían quedado.

Después de eso, se había pasado dos horas en el Callejón Diagon investigando una broma de un imbécil, lo que lo había obligado a ver a las cuatro puñeteras serpientes en cada lugar al que mirase. La calle parecía empapelada con carteles que anunciaban el concierto del sábado, el último de la "espectacular" gira de Unreal Hero.

Para terminar su magnífico día, un grupo de criminales había atacado durante la noche, lo que puso en alerta a todo el departamento. Como siempre, su división, la segunda, considerada la especialista en emergencias de ese tipo, (sobre todo por que era él quien estaba al mando); había sido la principal receptora del ataque. Ataque, que había resultado ser más peligroso de lo esperado. Y cruel. Habían secuestrado a dos niños muggles y los habían encerrado en una trampa. Harry, ni corto ni perezoso, había arriesgado su propia vida para entrar en el sótano con el techo en llamas y el suelo cubierto de agua. Con ese talento que había heredado y ejercitado para derrotar a Voldemort, percibió, nada más entrar en la sala, que algo malo iba a pasar. Con magia sin varita, levitó a los niños antes de que un electrus descargase un rayo de 10000 voltios que se transmitió a través del agua y ascendió por el cuerpo de Harry. Tras la descarga, la trampa desapareció y el fuego se extinguió. Sus hombres entraron con el tiempo justo como para recoger a los niños antes que su jefe se desmayase.

La mitad de la noche en San Mungo, donde llamaron a Neville, que estaba designado casi exclusivamente para tratar a Harry y sus chicos. Varios procesos curativos muy complicados para restablecer los daños en el corazón, y por la mañana, estaba despierto, queriendo irse a casa, alegando que no era nada, y maldiciendo a los medimagos que no le dejaban salir.

-¡Neville!- gritó cuando su ex compañero de casa entró en la habitación designada para él.- ¡Déjame irme a casa que estoy perfectamente, joder!

-Harry, no te alteres.- replicó el hombre con voz suave y calmada. Revisó el historial con las anotaciones que las enfermeras habían hecho, y observó con una mueca cansada el ceño fruncido del moreno.- Me gustaría que pasasen algo más de seis días antes de tenerte de nuevo por aquí, Harry. Esta vez ha sido más grave de lo habitual. Lo hemos pasado realmente mal tratándote.

-Tampoco fue tanto. He pasado cosas peores.

-Tu cuerpo tiene que tener un límite, Harry. Has sufrido decenas de maldiciones, entre ellas bastantes más cruciatus de las que uno cree que un cuerpo puede soportar, y sigues sin emplear la cabeza antes de lanzarte al peligro.

-Creo que salir con esa serpiente no es bueno para tu carácter.- repuso el Elegido con un mohín semejante al de un niño de cinco años enfadado porque su madre le ha confiscado el helado que su abuelo le ha comprado a escondidas. Neville sonrió a su pesar.

-Harry, sabes que Theo me hace más feliz de lo que jamás soñé que podría ser.

-No sé yo... es amigo de Malfoy. Tiene que tener algo malo que no hemos sido capaces de descubrir hasta ahora.

-Te diría que Draco es mucho mejor de lo que crees, pero no me vas a hacer caso, y, de todas formas, estábamos hablando de tu irresponsabilidad.

-Vamos Neville.- replicó el chico cambiando de estrategia. Ahora su expresión era seductora, terriblemente sexy y cautivadora, con media sonrisa demasiado Slytherin para pensar que era un Gryffindor impulsivo hasta la médula.- El sermón me lo dará Hermione en cuanto se entere, que seguramente será muy pronto, si es que no lo ha hecho ya. Y luego vendrá Molly a vigilarme. Y Ron me echará la bronca porque ahora que no está él para cuidarme no puedo hacer esas cosas. Eso, si soy afortunado y Remus no se entera, porque si lo hace sólo con él tengo el lote completo. ¿Para que vas a repetir tú lo que me dirán ellos?

-Eres imposible.- rió el joven medimago.

-Me gusta creer que sí soy inconfundiblemente incomparable.

-Me guardo a quién acabas de parecerte.- comentó Longbottom sorprendido y divertido a partes iguales. Harry lo miró confuso.- Te interesará saber que Ginny se encargó de traer a los niños y que han sido obliviateados y devueltos a sus hogares muggles. Gracias a ti están en perfecto estado. Por otra parte, y esto seguro que también te interesa, tu acto heroico es portada de El Profeta. Varios periodistas te esperan en la entrada del hospital. Además, con motivo de la noticia, el suplemento del corazón que sale los martes hace una comparativa entre los dos sex-symbols más destacados del país: el Héroe solitario y esquivo, que compensa su trato hacia el público con sus acciones, o sea, tú; y el Artista sensible de carácter misterioso y pasado oscuro, cuya melodiosa voz parece un regalo de Merlín, o sea, Draco. Y por cierto, han creado una foto-montaje de los dos muy buena. Échale una ojeada en cuanto llegues a casa.

-¡Mierda¿Por qué coño no me dejan en paz¡Y encima, ahora tengo que compartir artículos con Malfoy¡Era lo que me faltaba!

-¿Eso que noto en tu voz son celos?

-¿Celos¿Del hurón? Necesitas unas vacaciones, Neville. El olor de las pociones está trastornando tu cerebro.

-Si mi paciente estrella se dedicase a tener un poco más de cuidado,- comentó ligeramente enfadado. Ciertamente, había maldecido a Harry unas cuantas veces por interrumpir su noche apasionada con Theo.- yo podría seguir en mi casa, follando con mi novio hasta que ninguno de los dos pudiese caminar.

-Lo siento, Nev.- se disculpó Harry sinceramente apenado.- Prometo tener más cuidado. Palabra.

-Anda, márchate. Si sales por la chimenea de mi despachó te evitarás a los periodistas. Y ve a casa, Harry. Nada de trabajo hoy¿entendido?

Neville vio como el muchacho salía corriendo. Había estado tantas veces en el hospital que ni siquiera necesitaba indicarle por dónde quedaba su despacho. El medimago, suspirando, salió al pasillo. Gracias al nuevo director del hospital, un mago de origen muggle, los pasillos de las cuatro primeras plantas gozaban de música baja, y era extraño el día en el que The Silver Dragon no sonaba durante un rato. Y, precisamente, en ese momento, estaban poniendo su canción favorita de Unreal Hero.

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Toxic me a little more

Toxic me 'till death

It's a red perfume, a red life

Your sweet venom, darling

It's something I could die for

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Tarareó uniendo su desastrosa voz a la de Malfoy. Antes de volver a su despacho a recoger sus cosas y disfrutar de la semana que tenía de vacaciones, si a Harry no le daba por hacer cosas heroicas de nuevo, puso rumbo a la quinta planta. Había pasado mucho más tiempo que nadie en ese hospital. En verano y durante sus primeros once años de vida, no había faltado un día a su cita con el reservado de la quinta planta en dónde estaban sus padres. Iría a verlos y luego se pasaría por Pasteles para toda Ocasión para llevarle el desayuno a Theo. Por el camino, se cruzó con varios sanadores que lo saludaron, algunos, los que mejor se llevaban con él, simplemente preguntaron "¿Otra vez Potter?".

Tomó aire antes de entrar. Siempre era más fácil con Theodore a su lado. Saludó a la enfermera que en ese instante se ocupaba del paciente que había ocupado el lugar de Lockhart y fue directo a las dos camas del fondo. Ya no lo afectaban demasiado los rostros rotos, el cabello ralo, blanco y quebradizo. Su padre miraba al techo, murmurando para sí algo inteligible. Su madre tarareaba. Neville posó un beso en la frente de cada uno y sacó del bolsillo de su pantalón un caramelo para su madre. Alice lo aceptó de buen grado, fascinada con el colorido del envoltorio, como siempre.

-Papá, mamá, hoy ha venido otra vez Harry¿sabéis?- en su mente, a veces, muchas cuando era pequeño y menos ahora, había imaginado las respuestas de sus padres; había soñado que eran normales, que podía hablar con ellos y recibir contestación a sus comentarios.- Ese chico es un desastre. Por lo que dice la abuela, seguro que os caería bien. Yo también lo creo. Es muy valiente y un gran auror. Como vosotros ¿verdad? Esta vez, de no haber sido por su magia, un electrus le habría fundido el corazón. Pero resistió el hechizo y salvó la vida de dos niños muggles. Parece que siempre está salvando a gente.- se quedó un rato en silencio. Su padre seguía murmurando y mirando al techo, su madre jugueteaba con el papel del caramelo.- Bueno, me voy, que Theo me espera para desayunar. Mañana vendremos a veros juntos¿sí?- Su madre le agarró la mano al ver que se levantaba. Por un momento, la esperanza aleteó en el corazón de Neville. Desapareció con su sonrisa triste cuando el papel del caramelo fue depositado en su mano.- Gracias mamá.

Se despidió de la enfermera y suspiró nada más cerrar la puerta del reservado. Se concedió dos segundos para reponerse y desechar la opresión que siempre sentía en el pecho cuando veía a sus padres así. La sonrisa de disculpa de Harry apareció en su mente. En realidad, a Neville no le importaba acudir al hospital cada vez que su amigo se encontraba allí. Probablemente, si en medio de su boda con Theodore, que esperaba se produjese algún día, le decían que Harry Potter estaba a punto de morirse, correría a intentar salvarlo. Gracias al despistado e impulsivo chico de ojos verdes, Lestrange estaba quemándose en lo peor del infierno, y, sólo por eso, Neville Longbottom le debía su mayor lealtad. Eso sí, le echaría una bronca de campeonato, en el caso de que Theo no lo matase primero.

Sonriendo al imaginarse a su novio gritándole a Potter por interrumpir su hipotética ceremonia de boda, regresó a su despacho, se quitó la túnica de sanador y se desapareció frente a la entrada de la pastelería. Allí, compró una docena de pasteles surtidos y dos chocolates deluxe de los que preparaban para llevar.

En su apartamento, dejó las compras sobre la mesa y fue directo al cuarto. La puerta seguía entre abierta y dejaba ver perfectamente la gran cama. Completamente destapado, Theo dormía boca abajo, sólo con el pantalón del pijama. El cabello castaño claro estaba terriblemente despeinado. A la mayoría del mundo, por verlo así, le caería un buen obliviate de parte de Nott, pero Nev disfrutaba terriblemente con esas imágenes robadas que sólo él podía contemplar. Y que sus admiradores vayan a contarle ladillas a Grindelwald, pensó divertido.

-¿Ya has terminado de cuidar al puto Potter?- le llegó la voz ahogada de bajista de The Silver Dragon.

-Buenos días, Theodore.- replicó divertido.- ¿Vienes a desayunar?

-¿Desayunar?.¿Estás en el menú?

-Podría ser el postre del desayuno, pero primero quiero chocolate y pasteles.

-Entre tú y Draco voy a morirme de ver tanto chocolate.- replicó levantándose y caminando hacia donde su novio seguía en la puerta. Lo besó con languidez, medio dormido aún.- Buenos días, amor.

-¿No quieres chocolate del especial de Pasteles para toda Ocasión?

-Ah, bueno… vale. Pero sólo porque insistes.

-Seguro que cuando Draco te invita a chocolate le dices lo mismo.- Nev puso los en blanco antes de darse la vuelta y volver a la cocina.

-Si le dices a alguien que soy manipulable con un buen chocolate…

-Seguro que a Draco tampoco lo amenazas.- replicó el Gryffindor con un puchero de falsos celos.

-Bueno, es que si Draco confiesa que me chantajea con chocolate, eso quiere decir que él es un esclavo del chocolate, lo cual no queda demasiado bien en su imagen de ídolo.

-Nunca dejará de parecerme gracioso que con una taza de buen chocolate consigas derretir al imperturbable Malfoy.- comentó riéndose el león.

-Por eso se lleva tan bien con Lupin. Ambos son dos fanáticos del chocolate. El señor Malfoy terminará arruinándose por culpa de esa adicción de su marido y su hijo.

-Me parece que Draco tiene dinero suficiente como para vivir diez veces con todos los caprichos que quiera darse.

-Yo diría unas veintitrés. Y sin necesidad de ganar un galeón más en toda su vida. Hablando de todo un poco,- ya estaban sentados y dando buena cuenta de los pasteles y el chocolate.- hace un rato me ha llamado Pansy. Quería que quedásemos a comer con ella y Granger.

-¿Hermione?.¿Qué hace Hermione con Pansy?

-¿Sabes? Tu expresión resultaría cómica si yo no hubiese pasado por ella cuando me enteré. Todo lo que dijo fue que "ahora ella también tenía a su gatita".

-¡No puedo creerlo!

-Pans es una caja de sorpresas. Siempre lo ha sido.

Terminaron de desayunar en silencio. A golpe de varita, mientras Nev se recostaba contra el respaldo de la silla, completamente lleno de chocolate, Theo hizo que todo empezase a recogerse sólo.

-He quedado a la una, así que tenemos cuatro horas para ese postre de desayuno que me has prometido.

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Nombre: Theodore Nott

Alias: Nott, para casi todo el mundo. Theo mis amigos, y Theodore, Draco cada vez que se siente gracioso.

Edad: 24

Estas enamorado: Profunda e irreversiblemente.

Cerveza de mantequilla o zumo de calabaza: Agua, o, en su defecto, un buen ron de grosella.

Casa de Hogwarts: Slytherin.

Asignatura favorita: Aritmancia.

Canción: Hay muchas, últimamente, no dejo de pensar en dos canciones muggles: Strangers in the night de Frank Sinatra, y Sway de Michael Boublé.

Algo que tienes siempre y nunca te quitas: La muñequera de cuero de mi abuelo.

Tu posesión más preciada: La llave del apartamento de mi novio.

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Después de haber entrevistado a Pansy, llega el turno de Theodore Nott. Eres el chico romántico del grupo. La música de vuestras mejores baladas es composición tuya. ¿Es difícil compaginar los gustos de todos?

Es cierto que somos muy diferentes en cuanto a gustos musicales. Pansy es una admiradora de las grandes guitarras del panorama musical muggle de los 60 y los 70. Blaise se decanta hacia grupos pop de la actualidad. Draco es rock gótico. Y yo me quedo en el jazz y cantantes como Sinatra. Nos compensamos, y por eso, nuestra música es inclasificable.

De nuevo, una pregunta de rigor¿cómo lleva tu familia tu profesión?

Mi madre murió cuando yo era un niño, y mi padre durante la guerra. Me crié con mi abuelo, y él está profundamente orgulloso de mí. Heredé mi talento musical de él, y que estuviese dispuesto a renunciar a todo para convertirme en músico… digamos que me proporcionó su apoyo frente a mi padre y su aversión durante esos años en los que todavía estaba en Hogwarts.

¿Qué tal es tu relación con tus compañeros de banda?

Muy buena. Hemos crecido juntos, estudiado juntos y sobrevivido a una guerra juntos. Es cierto que no luchamos, pero fueron años terribles para todos. Sólo puedo decir que somos amigos. Y eso, como sabrás, es mucho en palabras de un Slytherin.

Tu relación con Neville Longbottom, sanador de San Mungo, hijo de Alice y Frank Longbottom, dos de los mejores aurores que el Ministerio ha tenido nunca, saltó casi de inmediato a la luz pública. ¿Os sentís muy presionados con esta fama?

No. No es fácil, pero tanto yo como Neville sabemos hasta dónde podemos dejar ver de nuestra vida privada. Jamás explicaré por que empezamos, o cualquier cuestión así. No me importa que me preguntéis que tal nos va. Responderemos con amabilidad y sinceridad siempre y cuando nadie traspase los límites que hemos establecido. Y esos límites logran que no nos ahoguemos bajo el peso de mi fama.

¿Tus amigos se llevan bien con Neville?

¿Lo dices por Draco? (se ríe abiertamente) Al principio se armó mucho revuelo por eso. Tanto uno como otro han madurado desde que eran niños y se peleaban en el colegio. Bueno, mejor dicho, Draco (sonrisa sardónica en sus labios y mirada divertida en sus ojos color aguamarina) ha dejado de reírse por cosas estúpidas de la gente y ha dejado de ser un creído egocéntrico y caprichoso incapaz de concebir la idea de alguien que no desease caer rendido a sus pies. Por aquel entonces, lo único que hacía Neville, o mejor dicho, los amigos de Neville, era interponerse entre Draco y él.

Entre esos amigos, está Harry Potter, el Héroe del mundo mágico. La rivalidad entre él y Draco Malfoy es sonada. Uno de los grandes hitos de Hogwarts. ¿No os sentís en medio tú y tu pareja?

Para nada. Potter también ha madurado. Reconozco que es mejor de lo que pensaba cuando estaba en el colegio. Además, es uno de los mejores amigos de Neville. De todas formas, nosotros llevamos cuatro años trabajando sin descanso, y él, por lo que sé, también. Antes de eso, durante la guerra, era casi imposible acercarse a él, ya que siempre estaba de una batalla en otra.

¿Qué tal viviste los años de guerra?

Como ya dije, fueron complicados y duros. No creo que hayan sido fáciles para nadie.

Pasemos a hablar de tus canciones. En este álbum, de todas tus composiciones, la que más éxito ha generado ha sido Your Sweet Venom. Se la dedicaste a Neville, igual que la misma que lleva su nombre en Eat the Lion. Personalmente, me gusta más If You Know, una melodía fuerte con gusto a buen rock, muy poco típica en ti. ¿También se la dedicas a alguien?

Por supuesto, todas las canciones se componen pensando en algo especial. O alguien. Y está… tiene una historia detrás que todavía no me siento capaz de contar. Porque tiene una gran cantidad de rabia. Furia, sin lugar a dudas. La música la compuso Draco, y creo que es una de las mejores partituras que ha compuesto hasta ahora. En cierto sentido, a él también le tocaba de cerca la temática de la letra.

Nunca lo habéis confirmado, pero se cree que esos a los que critica la canción son los mortífagos. ¿Qué dices al respecto?

Hay más criminales en nuestra sociedad que los mortífagos. Algunos, que se supone son del bando de los buenos. Y no crítica ni a unos ni a otros. Es un cuento. Un cuento cantado a gritos en el que se le relata a alguien que lleva años sin vivir aquí todas las injusticias que se cometieron durante la Segunda Guerra. Y no fueron pocas.

Todos te consideran el más reivindicativo políticamente del grupo. El chico tímido y silencioso de carácter intelectual y con intereses sociales. ¿Es cierto?

Bastante acertado, por lo menos. Sí me preocupan más esos temas que a los demás, aunque no por eso los tacharía de despreocupados. Pansy es una ferviente defensora de los derechos de la mujer, la igualdad y el respeto. Blaise participa activamente en varias campañas contra la pobreza y por-colectivos de libertad sexual. Draco, aunque tiene menos participación activa, en cuanto un tema toca su fibra sensible, se moja mucho más que cualquiera de nosotros. Por ejemplo, gracias a él, se evitó en un estado estadounidense la ejecución de una pareja de homosexuales latinos que se arriesgaron a tener un hijo. Hoy, el niño es el ahijado de Draco.

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El restaurante estaba en el centro de Londres y, para evitar que Pansy y Theo fuesen perseguidos, era un local completamente muggle. Al principio había flotado entre ellos una tensión que la chica de cabello negro rompió aclarando la situación. Sin ser explícita pero tanto Theodore como Neville entendieron perfectamente.

-73 Oxford Street. Siempre ha sido ella.

Ninguna aclaración innecesaria más. El siguiente en relajar la tensión fue Neville.

-¿Te enteraste de lo de Harry?

-No. ¿Qué le ha pasado?- preguntó Hermione alarmada. La sonrisa ladeada de Nott no ayudó a tranquilizarla.

-Tengo entendido que es bastante habitual que haga cosas así.- terció Theodore escondiendo la risa.

-¿Qué locura ha hecho esta vez?- del tono de Hermione había desaparecido la preocupación y sólo quedaba el cansancio de una madre con un niño problemático.

-Pues se ha tirado a una casa ardiendo, con un metro de agua en el interior y con una trampa que descargó 10000 voltios sobre él nada más levitó a los dos niños que iban a morir ahí dentro.

-Si estás aquí supongo que lo habréis curado perfectamente y él ya ha ido para casa.

-Granger, deberías decirle a tu amigo, ya que Neville no quiere hacerme caso, que deje de hacer cosas que provoquen que mi novio tenga que irse al hospital en medio de una sesión de sexo apasionado.

-Theo, no te quejes tanto, anda. No es típico en ti que ingreses en el club anti-potteriano que preside Draco. Además, eso perjudicaría el objetivo final de esta amigable reunión.

-No me dijiste que esta "amigable reunión" tuviese un objetivo final, Pansy querida.

-Detalles técnicos sin importancia.- con un gesto elegante de la mano desechó la puntualización. Neville y Hermione sonrieron indulgentes. Era divertido ver las relaciones entre Slytherins.- Y creo que estarás de acuerdo conmigo que la proposición traerá beneficios para todos.

-Creo que prefiero preguntarle a Hermione de que se trata.- comentó el hombre tuteando por primera vez a su anteriormente compañera de colegio. Hermione se sonrojó un instante antes de carraspear y disponerse a hablar.

-¿No os parece extraño que Harry y Malfoy sean los únicos que siguen pensando que el otro es el demonio? Todos hemos superado esas rivalidades infantiles hace tiempo. Y no me digáis que no se os ha pasado por la cabeza la idea de que juntos estarían mejor.

-¿Le has contado tu teoría de la TSR?- inquirió alzando las cejas Theo. Neville lo miró confundido.- Pansy sostiene que Draco, desde quinto año, cambió la rivalidad que sentía hacia Potter…

-Un inciso: me parece bastante poco probable que alguna vez haya sido rivalidad.

-Si vuelves a interrumpirme lo explicas tú, Pansy.- la chica murmuró una protesta y puso un puchero que causó risas en sus acompañantes.- El punto, Pansy, y supongo que Hermione ahora también, creen que entre Potter y Draco no hay rivalidad, sino TSR. Que traducido de siglas parkinsianas a lenguaje normal viene siendo: Tensión Sexual Reprimida. Y si quieres, te lo vulgarizo más: se matan por echarse un polvo y no lo reconocerían ni en un millón de años.

Neville se quedó pensativo durante un rato. Las dos mujeres parecían impacientarse por que tardase tanto tiempo en darle la razón, su novio iba frunciendo el ceño conforme se daba cuenta de que terminaría pensando como ellas.

-Puede que tengáis razón.- concedió sin querer implicarse demasiado. De súbito, recordó los celos que había leído en su tono cuando se quejaba de compartir artículos con Draco.- Tenéis razón.- afirmó sonriente.

-¿Sabes lo que acabas de hacer? Pansy te arrastrará hasta que cumplas el maquiavélico plan que seguramente ya ha pensado.- advirtió Theodore sombrío.

-Hoy por la mañana, Harry estaba celoso por que Malfoy y él iban a compartir un artículo en Corazón de Bruja.

-Lo hemos leído.- concedió Hermione sonriendo.- Terminan sin poder decantarse por uno u otro.

-¿Viste la foto?- y el tono de Pansy parecía más el de una fan que el de la fría Slytherin que se suponía que era.- ¡Es para morirse!.¿Potter tiene de verdad ese cuerpazo?.¿Dónde lo escondía?

-Por favor, panda de Hufflepuff de tercero, no babeéis en mi presencia por el cuerpo de Potter.

-Terminarás diciendo que tiene un muy buen polvo.- auguró Pansy sonriente, mientras Neville y Hermione se reían.

-Volvamos a la cuestión.- retomó Hermione el asunto.- Creemos que es necesario darle un empujón a toda esa TSR. Y vamos a aprovechar el concierto del sábado. Todavía no sabemos como lograremos arrastrar a Harry al concierto, pero seguro que se os ocurre algo¿no?

-Harry no querrá ir si Ron no va.

-Bueno, Weasley también entra en nuestros planes. Ya que vamos a dar empujones, pues mejor con todos¿no? Así que debemos enfrentar al play boy de Gryffindor con el play boy de Slytherin.

-¿Te has inspirado en Tell me lies, baby para tener una idea así?- la voz de Nott trataba de esconder la risa, pero en sus ojos, la idea empezaba a volverse apetecible para él también.

-Bueno, la ha escrito Blaise, al fin y al cabo. Nada mejor que hacerla realidad, aunque confiamos que Weasley no tenga que contarle mentiras y sí terminen felizmente juntos.

-Seguís sin convencerme de la viabilidad del asunto.

-Theo, es genial emparejar a esos cuatro.- el entusiasmo en la voz de Neville era contagioso.

-Será divertido ver quien se rinde antes entre Ron y Zabini.

El bajista de The Silver Dragon seguía frunciendo el ceño. Si las cosas se les torcían, Draco los mataba. Literalmente. La prensa los acosaría, en caso de que la relación entre los dos ídolos prosperase. Y sus vacaciones se irían al infierno.

-Si Draco está con Potter…- el tono de Pansy era conspirador. Astucia Slytherin hecha sonido.- Potter no hará tantas locuras. Y Neville no tendrá que marcharse en plena sesión de sexo apasionado.

-Necesitaremos la ayuda de Millicent.

Con esa frase, Theo aceptó las consecuencias de la conspiración que tramaban. Lo que tenía que hacer para poder disfrutar como Merlín mandaba de su Neville…

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