Hola Chicas... bienvenidas nuevamente.

DISCLAIMER: Los personajes son de nuestra gran inspiracion Stephanie Meyer, la historia es totalmente mía, se prohibe su publicación sin mi autorizacion"

Capítulo beteado por Carlie Stoessel, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction

Musica para el capitulo.

Do you wanna touch - Joan Jett

I love Rock 'n Roll - Joan Jett


CAPITULO 5

"La vida no siempre te da lo que esperas, y lo mejor que puedes hacer para no frustrarte, es decidir ser mejor cada dia"

Vacío, es un poco difícil de explicar con palabras precisas. El vacío no siempre es la ausencia de sentimientos o una persona.

En muchas ocasiones se presenta de maneras retorcidas, como el sentir de más, o estar en un punto donde quieres perder la cordura y ser alguien invisible en medio de todo lo que te rodea, es la falta de valor de mirar hacia el futuro y seguir recorriendo el camino de la vida sin motivo aparente.

El no tener nada porque luchar. Y no es que su familia no valga la pena.

Pero él estaba sumergido en un abismo, o en un mundo paralelo —al menos, eso quería él—, donde sentía que en su camino había más de una abertura, que pronto, y esperaba que muy pronto, caería en una de ellas, para no tener que salir.

Había cedido…

Había demostrado debilidad frente a su hermana, y cada día que pasaba se sentía más como una mierda pisoteada.

¿Cómo pudo hacerlo?

No lo entendía, últimamente se sentía más vulnerable que nunca y sus sentimientos de culpa habían salido a flote como jamás había sucedido.

Su remordimiento por querer saber de alguien que solo había visto por dos minutos como máximo. Esos remordimientos, que en los primeros meses del fallecimiento de Lauren y su hijo había sentido, se estaban instalando nuevamente dentro de su cabeza, su cuerpo y sobre en todo, en su corazón.

—Vamos Ali —dijo soltando el abrazo de su hermana—. Tenemos que volver antes que mamá piense cosas que no son.

—Okey —susurró—. Vamos.

Encaminándose al auto, ella no paraba de sollozar, al fin había conseguido saber un poco más de el dolor de su hermano. Se sentía impotente al no tener en sus manos el poder de ayudarlo —aún sabiendo que no podía—, solo le quedaba apoyarlo y estar a su lado siempre que la necesitara. Para ella fue como una puñalada verlo quebrarse ante sus ojos, verlo así de frágil, quería distraerlo.

Y sí, eso haría, distraerlo. Tratar de mejorar su vida con pequeños detalles, salidas al pueblo o ir poco más allá de los alrededores. Podrían ir a la ciudad de Dallas, que no estaba muy lejos.

Con los ánimos renovados, se limpió las lágrimas que caían de sus ojos azules y sonriendo hacia Edward, lo abrazó una vez más.

Para salir del pequeño pueblo, tenían que ir hasta al final de la calle principal y dar retorno, y fue ahí donde ella decidió que haría su primera actividad de reanimación a Edward.

—Hermano, detente —dijo frunciendo el ceño, Edward lo hizo.

— ¿Ahora qué sucede, enana?

—Mira —dijo apuntando hacia el bar, al cual él siempre iba—. ¿Ves ese anuncio? ¿Por qué no vamos?

—No. —Se limitó a contestar.

Esa negación fue como un trozo de hielo para Alice, todo su entusiasmo se vino abajo con esa negación por parte de él. Sabía que no iba a ser fácil, y decidida, volvió a intentarlo.

—Anda, vamos a distraernos. Tu y yo. —Ella estaba decidida a no darse por vencida, incluso jugaría sucio para convencerlo. Y haciendo amago de su único truco, sabía que él no se negaría—. Por favor, por favor. —Y ahí estaba, el puchero estilo: "Alice causando lástima".

—Eres una tramposa —rió su hermano.

¡Sí! Estaba eufórica, pero no podía darse el lujo de demostrárselo.

—Pero... —Él advirtió.

—No. No se vale... Ya habías aceptado. —La enana hacía de nuevo su puchero.

—No te estoy diciendo que no —interrumpió a su hermana alzando su mano—. Solo una condición.

— ¡Agh! —Alice se cruzó de brazos, apoyándose sobre su pierna derecha y zapateando con la punta del otro pie—. Suéltalo...

—Te prometo que esta noche saldré. —A la chica se le iluminaron los ojitos—. Pero solo.

— ¡Ah, no! —Reventó—. ¡Eso no! ¡Solo no! No lo acepto. —Alice estaba frenética y, ni que decir, al borde del abismo con el coraje.

—Ali, cálmate. —Edward, como buena persona pacífica que era, trató de calmar a su, ya muy alterada, hermana—. Nena...

—Es que... Es que... —Ella balbuceaba, mientras los ojos se le llenaban nuevamente de lágrimas—. No es justo hermano. —Edward simplemente la abrazó.

No le gustaba ver a su hermana llorar, y mucho menos ser el causante de esas lágrimas. Solo que ya no quería estar vulnerable ante ella y los demás.

—Pero, ven. —Tomándola de la mano, como ella había hecho antes en el parque, la dirigió hacia el escaparate de la tienda de artículos, que estaba a un lado del bar.

OoOoOoOo

Bella, sentada frente a su pequeño tocador, intentaba quitarse los nervios que traía desde que había regresado del pueblo.

Tal vez, era la emoción de que al fin saldría a una noche de juerga, o era el haber visto al desconocido del lago.

No. Eso no podía ser.

Sacudió la cabeza, como queriendo sacar ese pensamiento tan absurdo sobre ese extraño.

Se peinaba... Estaba indecisa. Se recogió el cabello de tres maneras distintas.

Una cola de caballo.

Se miró al espejo: —Mmm no, definitivamente. —Se dirigía a su reflejo.

Sacó un par de broches de un cajón y se los puso a los costados.

—No, tampoco. Parezco una niña. —Odiaba sentirse así, hacía tiempo que no se sentía insegura y, esa noche, le estaban entrando esas inseguridades que un año atrás, eran su diario vivir.

Sin muchas ganas de recogérselo decidió que iría a lo salvaje.

Alborotó su melena caoba y bucles naturales cayeron sobre su espalda... Se levantó de la silla y se dispuso a ir al espejo de cuerpo completo. Se contempló. Le gustaba lo que veía.

Vestía sus vaqueros de mezclilla con botas tipo gamuza, le llegaban un par de centímetros bajo las rodillas, un cinturón, una blusa lisa café, con pequeños diseños de lentejuelas al frente. La consiguió cuando daba vueltas por las tiendas de pueblo. Era perfecta y combinaba con su antifaz.

Era un antifaz tipo veneciano, en la parte media, le sobresalía una pequeña (1) flor de lis de color negro, con líneas doradas de escarcha. Unos fragmentos abarcaban el centro de la nariz y luego se abría hacia la parte baja de los ojos. Varios diseños lo adornaban.

Unas cintillas como de satín serían las que sujetarían el antifaz a su rostro. Evitando que cualquiera pudiera revelar su identidad. Una máscara brillosa y misteriosa, como ella.

OoOoOoOo

Eran casi las 9:30 pm

—Ed, ya que no me llevarás, solo quiero darte las gracias. —Bajó la cabeza en señal de pena—. Sé que no es fácil para ti...

Alargando su mano, tomó las de su hermana pequeña, Alice siempre quería lo mejor para todos y veía un deje de culpabilidad en la mirada. Ella pensaba que lo estaba presionando.

—No pequeña —dijo—, no te sientas culpable. —Volvió a pausar—. No te sientas culpable. Yo quiero hacerlo.

—Pero hermano... —Sin dejarla decir nada se levantó.

—Y bien, es hora. Enséñame el dichoso antifaz.

Como lo pensó, la carita de ella cambió y corrió hacia su habitación, de regreso tenía la mano derecha en la espalda.

—Ok Edward, quiero que cierres los ojos.

—Mmm, eso no me agrada enana.

—Lo sé, lo sé. —Ella estaba más que emocionada—. Pero estoy 100% segura que te encantará.

—Confío en ti.

— ¡Sí! —Una vez más le dijo—. Cierra los ojos. No vale hacer trampa.

—Okey.

Una vez cerrados los ojos, Alice le pidió que estirara las manos. Con cuidado depositó el bonito antifaz que ella había escogido en aquella tienda, como contraoferta a la condición que Edward le había dado para que no fuera con él al bar.

—Puedes abrirlos.

Edward estaba fascinado, Alice tenía buen gusto, eso lo sabía. Pero esta vez realmente se había esmerado. Fue buena decisión que la dejara escogerlo sin que él lo viera.

.

.

.

Edward entraba a su cabaña después de cenar junto a su hermana, más bien, acompañándola, ya que él no había probado bocado. Se limitó a comer una manzana del frutero.

Se dio una ducha fría, se rasuró y como pocas veces, usó la loción para después del afeitado y se dispuso a vestirse.

Usaba uno de los pocos vaqueros que tenía para salir, ya que casi nunca lo hacía.

Escogió la camisa a cuadros en tonos cafés y rojizos, así combinaría con su antifaz. La dejó con los dos primeros botones abiertos.

Agarró el antifaz, sonrió por el diseño que Alice había escogido. La pequeña máscara era de relieves dorados con la mitad derecha del mismo color y en la izquierda con dibujos de notas musicales. En honor a que a él le fascinaba componer, tanto en la guitarra como en el piano. La nostalgia, por esos días de colegio con Lauren, no tardó en acechar su cabeza. No. Esta noche no habría recuerdos ni remordimientos, Alice merecía que él le cumpliera esa promesa. Esta noche será de distracción.

Sin penas ni remordimientos.

OoOoOoOo

Antes de entrar al bar, se colocó el antifaz. El lugar estaba hasta el tope.

Buscó en la barra, visualizando un lugar donde podría pasar un rato. Había un ambiente bastante agradable, gente en la pista bailando. La canción no la reconocía, pero sabía que podría ser Joan, la ex-integrante The Runaways, la voz no se perdía y ella no era gran fan de esa cantante; la pista era una pequeña plataforma al frente del escenario de madera que había al fondo y en el centro del bar.

Vio como el barman, se acercó hasta donde le fue permitido por la barra.

— ¿Algo de beber hermosa? —Detestaba ese tipo de comportamiento en los hombres. Simple y sencillamente ignoró la insinuación.

—Una cerveza. —Ni siquiera le dirigió una mirada. No valía la pena.

No tardó y la trajo.

—Aquí la tienes hermosa. —Bebió del tarro y siguió con la mirada al frente.

Admiraba como la gente se divertía, le recordaba a esos tiempos donde todo era diversión. Sin darse cuenta ya iba por su tercera cerveza y su cuerpo sentía el ritmo de la música, anhelaba sacar a esa chica salvaje que llevaba tiempo guardada.

De vez en cuando no hace daño. Fue la voz de su interior.

Al mirar de nuevo al final de la barra, se percató que el hombre sentado en ese punto la observaba.

Tienes la atención de él Bella, sedúcelo, llévalo hasta el límite. De nuevo le hablaba esa voz.

Era muy tentadora, pero aún seguía decidida a que la Bella del pasado se quedaría en su lugar.

Vamos, ¿qué esperas? Sedúcelo. Como si el cuerpo actuara conforme a esa voz, se levantó del asiento.

Lo miraba a él, ella en la pista se sentía poderosa. Nadie podía con ella.

Nunca más.

La canción, que estaba reproduciéndose en la rocola, era bastante movida. Era la voz de Joan Jett y Bella amaba esa canción, prácticamente describía lo que quería en ese momento. Movía las caderas conforme al ritmo de I'll love Rock 'n Roll.

La mente se perdió en el tiempo, olvidó la gente que había en el bar. Ambas miradas eran una misma, con un dedo hizo ademán para que se acercase. Al principio lo vio dudoso, pero se levantó y caminó hacia ella.

Emanaba virilidad. Así de simple.

No dejó que se acercara tanto, pero ella si lo pudo tocar.

Recorrió el amplio pecho, sin duda muy fuerte, con un dedo. Poco a poco fue aproximándose, hasta que su aliento tocaba el de él.

—Hola vaquero ardiente. —Su voz fue una caricia para él, evidentemente se había puesto rígido. No sabía si de la impresión o que lo había asustado.

Su salvajismo, que con los golpes de su pasado había adoptado, estaba llegando al tope, no importaba lo que sucediera esa noche, por primera vez en un año no sería la chica sensata que había decidido refugiarse en la hacienda de su abuelo, esta noche había decidido que un vez más, sería salvaje, fría y calculadora, y porque no... Una inhumana.

Con movimientos de la cadera, poco a poco, él desconocido empezaba a relajarse y se movía al compás de ella, él estaba por tomar confianza, y al momento de intentar alzar las manos para tomarla de la cadera y acercarla hacia él, se volteó cortante.

—No tan deprisa vaquero. —Sus movimientos fueron bajando de intensidad, hasta que en un punto de esa danza acabaron en un rincón oscuro...

Ambos tenían las respiraciones agitadas, Edward no podía creer lo que estaba haciendo, esta mujer lo estaba hechizando.

Demonios, pero ¿qué demonios le estaba sucediendo nuevamente?

No era posible que en menos de 24 horas dos mujeres le estén haciendo esto.

Pero algo en esa mujer lo estaba hipnotizando, no sabía si sus movimientos, su cabello sedoso o su melodiosa voz.

Algo si sabía. Esa chica no se parecía en nada a la mujer del lago.

Ese mismo encantamiento estaba tomando poder sobre él… Poco a poco fue acercándose a ella, su cuerpo reaccionaba al calor que ella emanaba y la electricidad estaba entre ellos.

Ella fue más rápida, sentía el acercamiento inminente de ese vaquero y posó los labios sobre los él.

—Has tenido suerte esta noche vaquero. —Le dijo con la respiración aún agitada—. Pero hasta aquí llegaste.

Girándose sobre los talones, ella se disponía a salir de ese lugar, pero algo la retuvo.

Una corriente aún más poderosa se registró en ese toque, el desconocido la agarró de una mano y por fin pudo escuchar su voz. Incluso se notaba la excitación en él.

—Espera... —Tragando saliva se dispuso a hablar nuevamente—. Permíteme invitarte una cerveza.

Bella abrió los ojos impresionada. Su voz era lo más jodidamente sensual que nunca había escuchado.

Excitada, era el estado en el que se encontraba en ese momento.

—Eeeh... —Un nudo en el estómago se le formaba ante la penetrante mirada esmeralda que apenas alcanzaba a distinguir con la poca iluminación y el antifaz—. Está bien vaquero —respondió lo más tranquila posible. No quería demostrar el nerviosismo interior—. Solo una.

Como pudo Edward asintió con la cabeza, mientras se dirigían de nueva cuenta hacia la barra.


Chicas,antes que nada muchisimas disculpas a todas por la tanta espera de este capitulo, la inspiracion me abandono por unos dias pero ya estoy de regreso y no creo volver a tardarme tanto...

Gracias por los RR, las alertas, favoritos y follows.

No me alcanzan las palabras para abarcar mis agradecimientos.

Y bien, este capitulo va dedicado a dos personas en especial Ana, nena hermosa promesa cumplida, espero que haya sido tal cual.

Lili, muñequita linda y compañera diaria, graaaacias infinitas gracias por la ayuda!

Chicas los revierws los contesto a cada una solo a las que no tienen cuenta lo hare por aqui.

Y por ultimo, chiquillas quiero invitarlas a leer el fic que tenemos en conjunto mi hermanita Lili -Allegra1523 (En FF), que llama Divina Tentacion (Link en perfil).

Sin mas por el momento me despido.

Una palabra suya haran que esta chica deje o se inspire mas. Agradezo su visita!

-Ise-