Capítulo 3.- Sábado en Hogsmeade.

Nat abrió la puerta rápidamente, y casi la estampa contra la cara de Sirius, que la esperaba impacientemente al otro lado.

¡Ya era hora! –exclamó el chico.

No me digas que McGonnagall se ha dado cuenta de que he llegado tarde –dijo la chica poniendo cara de susto. Sirius negó con la cabeza.

No ha venido nadie todavía. Pero… oye Watters, antes de ponernos a limpiar nada... Ya sé que no nos llevamos demasiado bien, pero tengo que pedirte un favor muy grande -Nat se quedó sorprendida; la expresión seria de Sirius no era algo muy habitual en él. Eso le hizo pensar que tal vez fuera algo grave.

Dime¿Qué es lo que pasa? Puedes contarme lo que sea.

Bésame –dijo simplemente.

A ella le costó unos instantes reaccionar ante la petición. Estaba preparada para escuchar prácticamente cualquier cosa… menos esa.

¿Te has golpeado en la cabeza y se te ha muerto la única neurona del cerebro? –dijo cabreada

¡Va en serio¡No te cuesta nada¡Porque yo no quiero enamorarme del tío ese!

En serio Black, me preocupas. ¿Cuánto hace de tu última visita al manicomio?

Vamos a ver... ¡No estoy loco! Te lo digo de verdad. Aunque sea un beso en la mejilla… -pidió.

Que no Black, que estoy harta de tus jueguecitos. ¿Cómo tengo que decírtelo? No me interesas, no quiero salir contigo, no quiero ir contigo a ninguna parte y mucho menos quiero tener un contacto físico que requiera que estemos a menos de dos metros el uno del otro.

Muy bien listilla, escucha. –dijo ya exasperado- Me tomé la maldita Poción Cupido de las narices. Tú me besaste. ¡Y ahora me enamoraré del tipo ese que vas a besar mañana en tu cita!

Hazme un favor, sacude un poco la cabeza, a ver si así tus dos neuronas sueltas hacen conexión de nuevo.

Hace un momento sólo tenía una y se me había muerto –comentó él, sarcástico.

Se nota. A ver... ¿Cuándo has soñado que yo te besaba? Te prohíbo que sueñes conmigo ¿Entendido? –se cruzó de brazos, indignada.

¿Tu crees que tengo pesadillas¡Pasó de verdad! Yo... yo soy el perro negro. –cuando terminó de decirlo, pareció arrepentirse- Pero no se lo digas a nadie, por favor... Así que ya ves que me besaste una vez¿Te importa volver a hacerlo?

Nat se quedó literalmente con la boca abierta. ¿Sirius Black un animago? Si, era inteligente... �¡Pero tanto? Pero una vez superada la sorpresa, una idea se le formó en la mente. Sus labios se curvaron en una sonrisa y prácticamente voló fuera de la habitación.

¡Watters¡Watters, vuelve-Pero ella no se detuvo, salió al pasillo y miró a lo largo, buscando algo. Sonrió más ampliamente cuando se decidió.

Sirius casi la atrapaba, cuando se detuvo bruscamente delante de la puerta del despacho de McGonnagall y... depositó un tierno beso en la madera.

O o o O

Lily se sirvió otras dos pechugas de pollo.

No me estás haciendo caso Lily, y odio que me ignoren –habló la Slytherin a su lado, con voz amenazante.

A palabras necias oídos sordos -recitó la pelirroja con la boca llena.– A ver Alex, que hable con Potter no quiere decir que me tenga que casar con él o algo por el estilo. Es solo hablar. Simplemente me he cansado de pelear con él. Además es una perdida de tiempo, porque parece que las críticas le entran por un oído y le salen por el otro.

¿Cada noche tenemos que terminar hablando de Potter? –suspiró Dawn.

¡Si es que no os puedo dejar solas ni un par de días¡Mira la que me montáis! Lily teniendo conversaciones civilizadas con Potter, tú babeando por el otro...

Yo no babeo por nadie –protestó Dawn– Aquí la única que tiene las hormonas alborotadas por un tío eres tú.

Fue una suerte que Nat eligiera ese momento para llegar, porque si no de seguro que se habría cometido un homicidio, o peor aun, una pelea entre mejores amigas.

¿Queréis enteraros de un notición? –dijo la chica empezando a servirse la cena a grandes velocidades, y pasando totalmente de las miradas amenazantes que le lanzaban las otras chicas.

¡Por fin algo interesante durante la cena! –exclamó Dawn.

Black es un animago –dijo con toda la tranquilidad del mundo, pero evitando levantar demasiado la voz.

¿Que? –preguntó Lily dejando caer el tenedor encima del plato.

¿Como? –exclamó Dawn abriendo mucho los ojos

Pse… que impresionante... –Alex comentó sarcásticamente.

Pues eso, resulta que...

Pero no pudo terminar, porque una Minerva McGonnagall, muy alterada, entró corriendo al Gran Comedor interrumpiéndola. Se dirigió deprisa hacia donde Dumbledore estaba cenando y le empezó a susurrar cosas, de las que las chicas solo pudieron entender: "El señor Black... loco... puerta". Nat rió por lo bajo, y Alex pareció que prestaba atención por primera vez.

No me digas que aún conservas tu cordura y puteas a los merodeadores.

Cordura nunca he tenido, pero si, he puteado a Black. ¿O es que creías que se iba a quedar tan fresco después de alimentar todos esos absurdos rumores?

¿Que has echo? –preguntó Lily. Nat se lo explicó.

¡Vamos a verlo! –exclamó Dawn– Me hace falta reírme.

¡Eh! –se quejó Nat– ¡Que yo aun tengo que cenar!

Pero sus tres amigas ya se habían ido, dejándola a ella en el comedor. Llegaron al pasillo donde estaban los despachos de los profesores y allí se encontraron con un pequeño grupo de alumnos y la mayoría de adultos del castillo. Se abrieron paso entre la gente y lo que vieron las hizo retorcerse de la risa: Sirius Black estaba arrodillado, acariciando la puerta y depositando besos sobre la lisa madera de roble, al tiempo que le declaraba su amor eterno.

¡Señor Black¡Le digo que levante de ahí¿Pero que se ha creído? –los intentos de McGonagall, quien había vuelto, acompañada de Dumbledore, eran totalmente infructuosos, pues Sirius no parecía oírla.

El aguafiestas de Filch no tardó en mandarlos a todos de vuelta a sus respectivas Torres. Esa noche, una vez Lily, Dawn y Nat estuvieron instaladas en la Sala Común de la Torre de Gryffindor no se hablaba de otra cosa entre los alumnos. James miró mal a Nat un par de veces, pero no tenía pruebas para inculparla. Al menos por el momento...

Bueno –dijo Nat al fin– Yo me voy a dormir que mañana tengo que estar perfecta para mi cita.

Si, encima restregarnos que tú vas a ir bien acompañada a Hogsmeade –refunfuñó Dawn. Lily soltó un bostezo mientras Nat desaparecía en lo alto de las escaleras que llevaban a las habitaciones.

Es curioso. Hace tanto que Potter me estropea todas las citas, que ahora ya no me da ningún tipo de envidia la gente que va acompañada a Hogsmeade... –declaró la pelirroja.

Pues que suerte. ¿Crees que le podría pedir a alguien que arruinara mis citas también¡Ah, no¡Perdón! Que yo no tengo de eso... –habló irónicamente.

Venga ya, no exageres, no tienes peor suerte que nosotras... Además, creo que ahora tienes a uno en tu punto de mira¿No?

Bueno si... –Dawn esbozó una leve sonrisa y miró al otro extremo de la Sala Común, donde Remus estaba jugando al ajedrez con James¿Es o no es Lupin una monada? La pega es que sea tan raro... Imagínate que mencioné a su madre y ahora ya casi ni me habla.

Pero eso se arregla disculpándote. –Lily le guiñó un ojo- En fin chica ¿Vamos a dormir?

Dawn echó una mirada a Remus y James; este último se estaba levantando de la silla mientras el licántropo se quedaba atrás recogiendo las piezas del ajedrez.

Mmm... ve subiendo, ahora te alcanzo –dijo al fin.

Fingió que se interesaba mucho por un artículo del Corazón de Bruja, pero en realidad miraba disimuladamente por encima del borde superior. Cuando James se hubo marchado, cerró la revista, que le empezaba a quemar los dedos (ella nunca leía cosas de esas), y se acercó con paso decidido hacía Remus.

Oye Lupin... -El chico levantó sus ojos dorados y miró a la chica.- Perdona por mencionar a tu madre el otro día, no pretendía incomodarte. A veces no pienso antes de hablar y meto la pata... –su intención era poner fin a la actitud distante que tenía Remus con ella desde ese día en la biblioteca. Si quería conquistarlo creía que ese era el primer paso. El chico esbozó una tímida sonrisa.

No te preocupes. Soy yo que a veces tengo un carácter muy raro.

Pero aún así... Que casi no nos conocemos y no tengo porque ir metiéndome en asuntos de tu familia.

En serio, tranquila –Remus le sonrió tranquilizadoramente– Si me vuelvo a poner tonto otra vez, dímelo. -Dawn rió.

Lo haré. O directamente te doy con el libro de pociones en la cabeza. Nunca falla.

Trato echo –sonrió también Remus

O o o O

Cuando Dawn llegó a su habitación lucía una sonrisa que amenazaba con descoyuntarle la mandíbula.

¿No podéis venir todas de una vez? –se oyó que gruñía Nat¡Aquí hay gente que intenta dormir!

Y aún no han llegado las dos pijas... –susurró Lily divertida– Es capaz de encerrarlas en el armario o algo como la despierten. Y bueno¿Y esa carita de felicidad?

¡Mañana! –volvió a quejarse Nat.

Ya te lo contaré –le dijo Dawn a la pelirroja. El mal humor de su amiga podía llegar a límites insospechados cuando no la dejaban dormir o cuando la despertaban antes de la hora…

En ese mismo momento, Sirius entraba en la habitación que ocupaban los merodeadores en la Torre Gryffindor. Tenía cara de haberse tragado al calamar gigante del lago sin masticar.

¡Padfoot¡Te has despegado de la puerta! –dijo James levantando la vista de la revista de quidditch que estaba leyendo, ya en pijama, y dentro de la cama.

Ja, ja –rió sarcástico Sirius, mientras se dejaba caer encima de la cama– Esta me la paga... ¡Vamos que si me la paga!

Ha sido ella ¿Verdad? –preguntó James. Solo recibió un asentimiento.

Haber desmentido los rumores, que no te costaba nada –habló Remus, que en ese momento salía del lavabo, ya con su pijama de rayas azules puesto.

Yo no entiendo nada –se quejó Peter.

Duerme Pete... Tampoco vas a empezar a entenderlo ahora –le recomendó Sirius. Pettigrew se encogió de hombros y se volvió a encoger bajo las mantas.

Vas a devolverle la putada, espero –dijo James.

¡Por supuesto¿Por quien me tomas? –habló ofendido, y entonces agregó¿Qué me aconsejáis?

Que dejes en paz a la chica de una vez... Solo te traerá problemas –suspiró Remus, aun a sabiendas que Sirius y James no le harían el más mínimo caso.

Siempre puedes arruinarle la cita. –sugirió el primero, ignorando totalmente al chico que acababa de hablar– Yo te puedo ayudar, recuerda que soy todo un experto, llevo desde quinto haciéndolo con Evans.

No sé... Me lo pensaré –declaró Black antes de empezar a desvestirse para ponerse el pijama¿Vosotros tenéis plan para mañana?

Es triste decirlo pero... Wormtail es el único que ha quedado. –suspiró James. Sirius le echó un vistazo al susodicho, que ya estaba durmiendo.

¡Estamos acabados!

O o o O

La mañana siguiente resultó ser soleada. Los alumnos empezaron a arremolinarse en la entrada del castillo, esperando para ir al pueblo. Muchas de las chicas susurraban entre ellas al ver a los tres chicos más apuestos del colegio sin pareja.

Oye Remsie... Tu y yo si que podríamos buscarnos compañía para hoy ¿No? Ya que todavía no le hemos jurado nuestro amor eterno a ninguna pelirroja. –Sirius le echó una mirada elocuente a James, pero él no se dio por aludido, pues estaba mirando hacia otro lado, donde Lily esperaba junto a Dawn y Alex.

No me metas a mi en tus ligues, Sirius –sonrió Remus.

¡Eh, Prongs! Cuando termines de babear nos avisas y podemos ir tirando. -James pareció salir de un sueño.

¿Eh? Ah si... vamos, vamos.

Sirius y Remus se dirigieron miradas locuaces antes de dirigirse con el resto de alumnos hacia el pueblo. Durante el camino, cada uno tuvo que rechazar lo menos cinco invitaciones para pasar el día con chicas de todas las edades.

Como se espabilan ahora las chicas... –comentó Sirius después de rechazar caballerosamente a una huffie de segundo.

Será que no te infla el ego que te vengan chicas de todo el castillo a pedirte que te dignes a dirigirles la palabra –comentó el licántropo de buen humor.

Los tres merodeadores fueron directos a Zonko's, a aprovisionarse de municiones. Nunca sabían cuando iban a tener algún "ataque Slytherin" tal y como les gustaba llamarlo a ellos.

Oye Moony –dijo Sirius mientras rebuscaba entre los estantes¿Y hoy a ti que te pasa? Parece que hayas desayunado felicidad.

No sé de que me hablas –pero Remus nunca había sabido mentir, así que James y Sirius dejaron las compras para otro momento y prácticamente le arrastraron hasta las Tres Escobas, y ante unos vasos de cerveza de mantequilla se dispusieron a interrogarlo.

Bien, amigo –dijo James– Ya puedes empezar a desembuchar.

Otra vez¡Que no hay nada que contar¿No puedo estar simplemente de buen humor? –Remus se cruzó de brazos y se fingió ofendido por la poca confianza que demostraban sus amigos.

Mira, Remsie, hasta donde yo sé, tu tienes dos tipos de felicidad: Una, cuando simplemente tienes un buen día, y dos, cuando hay una razón de peso. Y esta es claramente del tipo dos, así que ya sabes… -El licántropo vio que no tenia escapatoria, y tras un suspiro se lo confesó.

Hay una chica que me gusta… un poco.

¿Y que diablos haces aquí con un par de idiotas como nosotros¡Vete con ella! –exclamó James.

¡Oye! Llámate idiota a ti mismo, pero no me incluyas en el pack –protestó Sirius.– Pero estoy de acuerdo... ¡Vete con ella zoquete!

No –negó Remus– Ya sabéis mi problema con las chicas... Prefiero mantenerme al margen con ella... Al menos no tendré que distanciarme una vez nos liemos. Lo prefiero.

De verdad, tú y tus paranoias. Cuando una chica te quiera de verdad, le dará igual que seas licántropo o el hijo ilegítimo de Hagrid –sentenció Sirius.¿Qué? –agregó al ver el modo en que lo miraban James y Remus.

¿Quién eres tu y que has hecho con Sirius Black? –preguntó el primero¡Él no cree en romanticismo!

Venga ya. No se puede decir otra cosa hablando de Remsie –rió Sirius.

Cuando los tres chicos quisieron darse cuenta ya era la hora de comer, y la taberna se había llenado de estudiantes, así que decidieron quedarse y pedirle a madame Rosmerta la comida.

En ese preciso instante, Lily, Dawn y Alex estaban en la puerta de las Tres Escobas, mirando el interior abarrotado.

Pues vamos a tener que empezar a alimentarnos del aire –refunfuñó Alex.

Siempre podemos pedir asilo en alguna mesa... –sugirió Lily. Pasearon la vista por las diferentes mesas... Había una ocupada por tres chicos a los que conocían. Lily y Dawn miraron a Alex con elocuencia.

¡Ni se os ocurra!

Entonces en esa del rincón… sólo hay una persona –comentó Lily. Alex echó un vistazo a dicha mesa, y luego sin decir ni media palabra se acercó con paso decidido a la de los merodeadores.

¿Prefiere comer con ellos antes de que con Snape? Esto es grave –rió Dawn, antes de que las dos siguieran a su amiga.

Vamos a sentarnos con vosotros –dijo Alex con seguridad cuando llegó a la altura de la mesa de los tres merodeadores, que miraron a la chica sorprendidos.

¿Perdona? –dijo James al final. La Slytherin puso los ojos en blanco y añadió.

Ser Gryffindor y tío es una mala combinación. Vengo con las chicas a las que les estáis sorbiendo el cerebro, y vamos a sentarnos para comer porque no hay ningún otro maldito sitio libre. Y no os quiero oír rechistar.

Perdonadla –dijo Dawn cuando ella y Lily llegaron junto a los demás– Tiene un mal día... ¿Podemos sentarnos?

Claro –sonrió Remus– Ningún problema.

Al menos no traéis a la borde con vosotras –comentó Sirius encogiéndose de hombros.¿Es verdad que tenía una cita con el taponcillo de Ravenclaw-Lily ahogó una carcajada antes de contestar.

Tampoco es tan bajo...

La comida se desarrolló agradable, incluso para Alex, que en cuanto descubrió que Snape le dirigía celosas miradas desde su rincón intentó mostrarse feliz, simpática y sonriente, y ya de paso acercarse tanto como pudo a Sirius, que a parte de ser el que tenía más a mano, también era el merodeador que menos ascos le daba (físicamente).

Cuando salieron a la calle se encontraron con Nat, que sonreía de una forma que no podía ser natural.

¡Ey! –exclamó, radiante de felicidad– Os estaba buscando para... –calló de golpe cuando vio de quienes iban acompañadas¿Qué hacéis con ellos?

Yo me estaba preguntando lo mismo –dijo Alex en voz baja.

Era o comer con ellos o no comer –explicó Lily encogiéndose de hombros.

¿Qué tal la cita con tu Romeo, Watters? –preguntó Sirius.

Oh, mucho mejor que la que tú hayas podido darle jamás a cualquiera de las chicas con las que has salido –le respondió Nat, sin dejar de sonreír.

Pues no lo parece, tienes mala cara.

Estás haciendo la digestión y no llega suficiente sangre a tu cerebro, no te lo tendré en cuenta –murmuró aún ella, feliz. Pero cuando vio que sus amigas la miraban con cara de susto, se acercó a un escaparate para ver como tenía una vistosa cara de color verde... ¡Oh no! Ahora cambiaba a azul... ¡Y a amarillo! El maldito hechizo del rostro arco iris...

¡BLACK! –gritó, pero ya era demasiado tarde, éste se alejaba junto a James y Remus en dirección al castillo.

Creo que te has pasado, Sirius... –comentó Remus cuando se hubieron alejado un poco.

Ah... ¿Y ella no se pasó con lo de la puerta? Se la debía, Remsie –Sirius se metió las manos en los bolsillos y continuó caminando despreocupadamente hacía el castillo.

¿Habéis visto¡Evans viene por voluntad propia a comer conmigo¿Eso querrá decir algo, no? –James prácticamente estaba saltando de alegría.

Si, que no quedaban mesas vacías –Sirius sonrió socarronamente.

Tú que sabrás. ¡Oye Moony¿Era ella, verdad?

¿Eh? –el licántropo parecía confundido.

La chica de la que nos has hablado. Con la que has estado charlando prácticamente todo el rato. -Remus enrojeció, por lo que la respuesta era bastante obvia.

¡Las hormonas pueden hasta con Remsie! Esto es el fin – dramatizó Sirius.

O o o O

Alex se dejó caer encima de su cama. Los sábados en Hogsmeade siempre la dejaban agotada. Sam, su compañera de cuarto la observó unos instantes antes de preguntar.

¿Qué tal el día?

Como siempre –respondió ella, escuetamente.

Entonces ¿No has estado comiendo con Potter y compañía-Alex se incorporó y miró fijamente a Sam, parecía intentar atravesarla con su clara mirada.

¿Cómo lo sabes? –frunció el ceño, y entrecerró los ojos.

Bueno, digamos que Snape ha llegado prácticamente echando fuego por la boca del cabreo que llevaba encima, y casi toda la Sala Común se ha enterado. No creo que tarden demasiado en venir a hablar contigo acerca de tus... "amistades"

Ahora vuelvo –dijo ella simplemente. No tardó en encontrar a Snape, sentado en uno de los sillones de la Sala Común de Slytherin.

¿Y a ti que coño te pasa? –gruñó, plantándose delante del chico. Severus levantó su mirada oscura para mirar a la chica.

A mi nada.

Escúchame, y escúchame bien, porque solo te lo diré una vez –Alex le apuntó amenazadoramente con un dedo– Déjame en paz, deja de controlarme, con quien vaya o con quien deje de ir no es ni asunto tuyo ni asunto de nadie ¿Entendido?

¿Esto es una amenaza? –Snape no parecía ni tan siquiera impresionado, pero toda la Sala Común se había quedado en silencio y bastantes pares de ojos restaban fijos en la pareja.

Eso no, pero ahí va la amenaza: Si no me haces caso, seguro que mi amiga Nat me puede enseñar como se castra a un hipogrifo... Y estaré ansiosa por llevar la teoría a la práctica.

Algunas de las chicas Slytherin que escuchaban soltaron carcajadas, los chicos se encogieron un poco solo de imaginarse lo prometido por Alex. Snape sin embargo permanecía impasible, por fin se levantó y tras murmurar un "Buenas noches, Alexiel" se marchó, lo que dejó a la Slytherin, si cabe, aún más enfadada. Lo que no esperaba nadie, fue la reacción de la chica: cerró los puños con fuerza, clavándose las largas uñas en las palmas y profirió un extraño chirrido (como el que hacen los dientes al frotarse con fuerza los unos contra los otros), y se lanzó al cuello de su compañero de clase, que en esos momentos empezaba a subir el primer escalón de los dormitorios. Severus era ya bastante alto, pero Alex no se quedaba corta, así que en un visto y no visto, estaba encima del chico, arañándole con fuerza cualquier trozo de piel que estuviera al descubierto. El chico intentaba detener las afiladas uñas con todas sus fuerzas, aunque fue gracias a la compañera de habitación de la chica, quien la separó de él, que consiguió salir de ahí. Se tocó los rasguños con los dedos, y sintió como algo de sangre brotaba de las pequeñas heridas del rostro, entonces miró a la Slytherin quien lo miraba a su vez, con unos ojos amenazantes.

Si vuelves a provocarme –siseó con un tono de voz que dejó a toda la sala en silencio- no serán solo las uñas lo que te voy a clavar –entonces se zafó de Sam y subió a su habitación sin girar la vista atrás.

La chica era peligrosa, pero eso no quitó que en el rojo y algo sangriento rostro de Severus Snape, apareciera una sonrisa.

O o o O

Mientras, en la Sala Común de Gryffindor se respiraba un ambiente mucho más tranquilo. Los merodeadores no estaban, y por eso todo el mundo estaba echado en los sillones, haciendo deberes o simplemente charlando, sin temer por sus vidas. Dawn y Nat estaban ahí. James había llamado hacía un rato a Lily y todavía no habían vuelto.

Que aburrimiento –Dawn ahogó un bostezo al tiempo que echaba un vistazo a su alrededor. Ni rastro de Lupin. Volvió a fijar su vista en el libro.

Nat iba a contestar cuando vio que Sirius bajaba de las habitaciones; traía consigo una toalla y algunos utensilios más de baño. Esperó a que saliera por el retrato antes de levantarse con decisión.

¿Qué haces? –preguntó Dawn.

Voy a... a dar una vuelta. Vuelvo dentro de un rato –respondió ella, segura de que si le contaba la verdad, su amiga le impediría seguir a Black.

Iba al baño de los prefectos. Estaba segura. Al igual que Lily compartía con ellas la contraseña, Remus debía haber echo lo mismo con sus inseparables mejores amigos. Se acercó a la puerta, y esperó unos instantes. Esperó encontrar la habitación vacía a excepción del merodeador.

Bacillus Subtillis –dijo la contraseña casi en un susurro y la puerta se abrió silenciosamente.

Entró de puntillas, sin hacer el más mínimo ruido, y cerró la puerta del mismo modo. Se quedó entre las sombras de la entrada y observó: En el baño no había nadie, sólo Sirius, que empezaba a quitarse la ropa lentamente, dejándola en un montón a su lado. Tuvo que reconocer que para ser el engreído idiota de Black tenía bastante... no, bastante no, tenía muy buen cuerpo.

Cuando se sumergió en el agua avanzó de puntillas hacia donde había dejado la ropa. La cogería y se marcharía del mismo modo. Fácil, rápido y nada incriminatorio. Bueno... incriminatorio tal vez si... Aunque siempre podía argumentar que había sido una del club de fans de Black a la que las hormonas le obligaban a hacer absurdidades.

El chico flotaba entre la espuma con los ojos cerrados. Nat sonrió. Esa vez era un juego de niños. Se agachó a recoger la ropa, y cuando ya estaba a punto de irse...

¡Evanesco!

El hechizo le dio de lleno, y casi al instante sintió como toda su ropa desaparecía, dejándola solo con las prendas básicas. Enfurecida miró hacia la piscina donde Sirius la miraba con una sonrisa petulante.

Si quieres tomar a alguien por sorpresa no vayas por la vida haciendo tanto ruido como un hipopótamo.

Nat, furiosa, aplicó el mismo hechizo a la ropa que tenía en la mano, antes de que el merodeador tuviera tiempo a reaccionar.

Yo que tu no hubiera echo esto –dijo Sirius con tranquilidad. No parecía preocupado en absoluto.

¿Y por que¿Acaso crees que no debía vengarme por lo de esta tarde? –Nat se cruzó de hombros e intentó hacerse la ofendida, pero digamos que no intimidaba demasiado solo con su sucinto conjunto de ropa interior.

Porque esto nos deja a ti, a mí sin ropa, en un maravilloso baño de prefectos completamente vacío. ¿Te imaginas si McGonnagall nos pillara ahora-Ella palideció ante la perspectiva.

Pero tú... tú llevas algo puesto ¿verdad?

¿Tu te dejas algo de ropa puesta cuando pretendes bañarte? –contestó él, como si fuera lo más obvio del mundo.

Nat iba a preguntar donde se había escondido la varita, cuando oyó que alguien giraba el pomo de la puerta. Casi sin pensar con lo que hacía se tiró en la enorme bañera, y arrastró a Sirius hasta quedar ocultados contra la pared, en un sitio donde no podían verlos... Al menos hasta que la persona que acababa de entrar decidiera entrar a bañarse. El agua les llegaba al cuello, pero aún así le hizo una señal a Black para que se quedara quietecito y callado, y agudizó el oído.

¿Ves? Tampoco está aquí –la voz que habló era inconfundiblemente la de Lily– Y perdona pero no me trago esto de que no te sabías la contraseña del baño y que no encontrabas a Remus para que te acompañara.

Vamos¡Sabes que sería incapaz de mentirte! –y por lo visto la pelirroja iba acompañada de James.

Bueno, bueno. Ya ves que Sirius no está aquí –Nat ante estas palabras tuvo que frenar al chico a su lado, pues estuvo a punto de decir que en realidad si que estaba allí– Así que podem...

La voz de la pelirroja calló de repente. Nat temió que les hubieran descubierto y que a Lily le hubiera dado un ataque o algo. Sin poder contenerse por más tiempo, asomó un poco la cabeza por el bordillo de la bañera, y fue a ella a quien estuvo a punto de darle un ataque con lo que vio¡Se estaban besando¡Y Lily no oponía resistencia!

A la pelirroja, el beso de James la había tomado por sorpresa, y fue esta sorpresa que mezclada con el tiempo que hacía que nadie la besaba, hizo que al principio no se resistiera a los labios del merodeador, que por cierto, eran de los mejores que la habían besado. Pero pronto su cerebro fue recopilando información: La estaban besando¡Bien! Todavía lo sabía hacer. La estaba besando un chico ¡Bien! Él también lo sabía hacer... Y francamente bien, puestos a concretar. La estaba besando James Potter¡Bien¡Bien¡No! Aquello estaba mal, muy mal. Se separó bruscamente de él.

No vuelvas a hacer esto –dijo con voz amenazante, antes de salir prácticamente huyendo del baño. James se apresuró a seguirla, y fue entonces que Nat recordó que debía respirar. Se apartó de un bote de Sirius.

Vaya, vaya... Interesante escena ¿Eh? – comentó el otro merodeador.

Los dos sois iguales... ¿Cómo se atreve tu amiguito a besar a Lily?

Pues no he visto que ella se quejara demasiado –sonrió él.

Porque querría comprobar la buena fama que tenéis los merodeadores en estos temas –Nat dijo lo primero que se le ocurrió, pero cuando vio la sonrisa de triunfo que se le formó a Sirius en el rostro se arrepintió casi de inmediato.

Tenemos buena fama ¿Eh¿Quieres probar tú también?

Antes besaría a un troll –dijo ella poniendo una mueca de asco y saliendo de la bañera. Notó la mirada de Sirius sobre ella, repasándola valorativamente, por lo que corrió a apoderarse de la toalla que el chico había traído consigo y había quedado abandonada a un lado de la habitación.

¿Tienes idea de porque siempre que estamos solos nos quedamos sin ropa? Tal vez sea una señal del destino –volvió a hablar Sirius, apoyado contra el borde de la enorme bañera.

Vete a la mierda y muérete, Black.

Te estás llevando la toalla. Debería ser para mí, puesto que yo he tenido la decencia de dejarte un poco más de ropa –Sirius decidió hacer caso omiso de las palabras de Nat.

¿Y porque tendría que dártela? Me han dicho que desnudo se pasea muy bien por el castillo

Ya... ¿Y si te encuentras con Filch? No creo que sea muy condescendiente teniendo en cuenta tu vestuario. -Nat se miró. Iba empapada de pies a cabeza, en ropa interior, que se le empezaba a pegar demasiado al cuerpo, y solo con una minúscula toalla alrededor del cuerpo.

¿Hacemos una tregua momentánea?

Habla –ella iba a cruzarse de brazos, pero la toalla amenazó de irse de su sitio, y desistió en el intento.

Conozco un pasadizo para llegar sanos y salvos hasta la Torre... –dijo él tentadoramente.

Un rato después, cuando ella llegó a su habitación, la recibieron dos pares de ojos sorprendidos.

Ni un comentario – amenazó ella, corriendo a apoderarse de su pijama y encerrándose en el lavabo.

A mi me ha dicho que se iba a dar una vuelta, no tengo ni idea de cómo ha podido terminar en bragas y sujetador, y empapada de pies a cabeza –explicaba Dawn cuando Nat volvió a salir del baño.

¡Aprovecha que las dos pijas no han llegado todavía y cuéntanoslo! –suplicó Lily.

Nat se dejó caer en la cama y se dispuso a contarlo todo... Incluido el beso de Lily con Potter, Dawn tenía que saberlo. Cuando terminó, Lily estaba como un farolillo de navidad.

¡Me ha obligado! –exclamó.

Si claro... Te has resistido muchísimo –comentó Nat con sorna.

A ver, no me gusta Potter, es solo que besa de maravilla y hacía demasiado tiempo que no experimentaba eso... ¡Ya est�¿Es algún crimen¡Mis hormonas me traicionan! De él solo me interesa el físico.

Nat y Dawn aceptaron la explicación... Pero se aseguraron que vigilarían de cerca de la pelirroja. Tenían la sensación que su propósito de ese curso con respecto a James Potter estaba a punto de ser incumplido.

En la habitación de los merodeadores la cosa había ido ligeramente diferente...

Sirius¿Era totalmente imprescindible que vinieras luciéndote desde el baño de prefectos? –le reprochó Remus cuando el chico entró, con la toalla atada a la cintura y una sonrisa de suficiencia en los labios.

No tengo la culpa que cierta chica tenga una manía obsesiva en desnudarme... Y luego finge que me odia –fue lo que dijo Black.

¿Quién? –preguntó James desde su cama.

¿Y tu que? Robando besos a pelirrojas ¿Eh? –dijo Sirius sin responder a la pregunta.

¿Cómo diablos sabes eso? –se sorprendió Potter.

Yo lo sé todo, amigo.

Lo estaba pidiendo a gritos –James se encogió de hombros– Está loquita por mi.

Remus suspiró, pero desistió de decirles algo... Sirius y James no tenían remedio.

O o o O

Bueno, hasta aquí ha llegado el tercer capítulo, que como prometí, en el fin d semana que tocaba aquí lo tenéis. ¡Espero que os haya gustado! Muchísimas gracias a todos por vuestros reviews! En serio que sigo pensando que no me los merezco. Pero en fin, voy a empezar a contestarlos todos.

Silver : Aquest cop si que has sigut la primera! Jo, acabu d veure que tenies ganes que fos dijous... ¡I ja hem tornat! Llastima, es va fer molt curt... En fi, ya repetirem

JOSESITA : Bueno, ya ves que lo del beso no ha ido precisamente como todos esperaban... No quería hacerlo muy típico, y mucho menos ver a Sirius enamorado de otro chico... prefiero verlo enamorado de una puerta :P ¡Espero que te siga gustando¡Hasta el próximo!

Helen Black Potter : Tranquila, de trabajo no me ponen demasiado, así que tengo bastante tiempo para escribir. Sirius no se va a enamorar del prefecto mientras sea yo la autora de esto, ni de cualquier otro chico, me gusta demasiado emparejarlo con chicas raras :P ¡Gracias por el review!

Mereth : Holaaas! Tienes razón, este capi es mucho mejor que el anterior... Y el proximo me da a mi que a ti aun te gusta más ¿eh:P ¿Sabes de que me he enterado¡La semana que viene voy a hacer practicas con ratas! (6) Ya tengo ganas... juas juas juas. En fin... Y esa ultima frase de "temblad pelirrojos"... ¡vaya timo! Ni uno decente. Que desastre ��

Tsu-chan : ¡La peli de Descubriendo Nunca Jamás es genial! Yo también la he ido a ver. Johnny Deep es genial, es uno de mis actores favoritos. Bueno... Sirius digamos que ha optado por otras técnicas que no son arruinar la cita de Nat.. Pobrecita, ahora se va a ver sumida en una guerra continua con Sirius... (que suerte tiene ¿eh¡Quien pudiera!). Te gusta Remus ¿eh? A quien no! En fin... ¡Espero que te siga gustando¡Hasta el proximo!

BlAcK soPHIa : Fan de Sirius también ¿eh? Aunque eso de decir "pobre Sirius"... no sé yo lo que tiene de pobre xD Gasta una cara... xD Espero que te guste este también! Gracias por el review

Silmarwen754 : Digamos que Sirius tiene una especie de don para meterse en los problemas... O los problemas acuden a él, que también es una opción xD Y sip, Snape es un retorcido... pero mira lo que le pasa al pobrecito! Si es que Alex gasta una mala leche... xD Y sip, completamente de acuerdo, Remus puede ser el chico de la vida de cualquier chica! (que no nos oiga Dawn que nos arranca los ojos!). Y en cuanto a la cita de Pettigrew... En el proximo se sabrá quien es su "chica" (mwahahahaha). ¡Hasta el proximo!

Ayda merodeadora : Pues si, James y Sirius son un par de bombones () Espero que este capi también te haya gustado. ¡Ya me dirás!

Kisuna : Tranquila, no tengo intención de dejar de actualizar hasta que se me terminen de ocurrir paridas para escribirlas (este capi por ejemplo está lleno de ellas...) Pues ya ves como ha terminado Sirius por hacerse tanto el "rompecorazones" xDD En serio ¿eres adivina? Pq antes de que me dejaras el review ya tenia este capi escrito con el beso incluido! Espero que te haya gustado, y que sea lo suficientemente "sopresivo". ¡Hasta el proximo!

CaRoLiNa T : Tranquila que pronto sabrás con quien tiene las citas Pettigrew... Y creo que luego eso de "pobre tipa" no lo vas a decir... Ya verás ya... En fin, espero que te guste!

Sara Fenix Black : Holaaas¡Me alegro de que te haya gustado! En serio que no esperaba tener. A ver que te parece como ha terminado todo lo de la poción! Y de Lucy vas a tener noticias muy pronto, ya estoy terminando el nuevo cap. Ah! Y ahora mismo te agrego al msn antes de que se me olvide. Es que he estado dos semanas sin ordenador pq he estado fuera de casa. Fui a Londres de viaje! Bueno, si nos vemos por el msn ya te contaré. ¡Hasta pronto!

Blacklady : Tranquilaaa! Nada de Sirius-prefecto de Ravenclaw. :P Es lo que todos creiais ¿verdad:P ¡Gracias por el review!

Elanta : Bueno... No ha sido exactamente cosa de Sirius con el Ravenclaw... Pero también ha sido algo digno de verse ¿no? Si es que se me ocurre cada cosa... xDD Las relaciones de los peronajes hago todo lo que puedo para que parezcan reales... A ver que te parece este :P Ah! Y en cuanto tengas un rato libre con msn o chat¡avisa¡Es una orden! Jajajaja. ¡Hasta pronto!

Mayu : Pos aquí tienes lo que pasa con siriusin :P xD Si es que tengo cada idea que no sé de donde las saco... xD Y no ponia que iba a subir capi en londres, sino este fin de semana, no el pasado :P Jo, que rapido se pasó todo el viaje ��

Johana : Ui! Que prisas! Tranquila mujer, ya he actualizado! Espero no haberte echo esperar demasiado... ¡Y que te siga gustando! Gracias por el revi

Mangela Kaoru-chan the Tanuki : Joer, pedazo nick kilometrico tienes! La verdad es que ese anime que me dices no lo he visto ni lo he leydo en manga... Sorry! Espero que te siga gustando mi fic

Maria Grenger : Holaaas! Gracias por tus comentarios! Y tranquila, ya sabes que estoy en ello, estoy escribiendo caps para todos! No te me pongas en huelga mujer, que yo ya continuo :P ¡Hasta pronto!

Prongsaddicted : Bueno, pues la pareja centra no va a ser Sirius-Nat. El protagonismo irá alternando entre todas las parejas. Verás que en el proximo capi la acción se centra completamente en otra pareja, y en el proximo otra, y así sucesivamente... Pero por alguna habia que empezar ¿no? Veo que te gusta James ¿eh? Jajajaja, pues pronto vas a tener James para dar y recibir! Un beso!

Lilychan : Bueno, Nat definitivamente si que ha besado al prefecto de Ravenclaw... Pero las cosas no han sucedido tal y como pensabais ¿a que no? Si es que se me ocurre cada cosa... jejejejeje. ¡Gracias por el review¡Hasta el proximo!

Sami : Muchisimas gracias por tus comentarios! De verdad Y tranquila, que a Sirius yo tampoco creo que le vaya lo de ir de gay, por eso he cambiado lo del prefecto por otra cosa... Pero espero que haya quedado bien también. Si es que esa Nat tiene unas cosas... Que mala es con el pobre Sirius, hay que ver que personajes me salen. XD En fin, gracias por el review ¡Hasta el proximo capítulo!

SamanthaWoodLupin : Sip... Yo si fuera Nat también me hubiera aprovechado de los rumores... Pero digamos que de momento ella prefiere cierto prefecto... Esta chica tiene que recapacitar seriamente. Y en cuanto a Sev... ¿te parece suficiente venganza lo que le ha pasado? XDD Yo sigo pensando que Alex se pasó un poco... Y bueno... Lo de dejar a Sirius en bolas, ya ves que lo tomé en demasiada consideración xD En fin, gracias por el review! Un beso!

Sumire-chan : Sip, en cierta forma me desbloqueé un poco con mis demás fics, y ya los estoy continuando, espero poder publicar algun nuevo capi pronto. De mientras actualizo este que tengo capis escritos ya d reserva, y digamos que se escribe bastante solo xD ¡Gracias por tus comentarios!

Iraty Rowling : A mi tampoco me gusta la idea de que la tipica wapa vaya con Black. A decir verdad nunca me ha gustado ni siquiera que uno de mis personajes sea la tipica wapa. Todas tienen sus defectos. Y nop, a Sirius no puedo hacerle gay, va en contra de mis principios xD Me gusta demasiado. Y tranquila, que tan de repente no se van a llevar bien... Bueno, tal vez Dawn y Remus... Y Lily y James a ratos... Pero dsd luego ni Nat y Sirius ni Alex y Sev se ven demasiado por la labor... xD ¡Hasta el proximo capi!

DrEaM-KaT : En serio! Muchisimas gracias por el review y todos tus comentarios! Yo sigo diciendo que no me lo merezco, porque esto practicamente se escribe solo cuando estoy muy estresada, cosa que pasa ultimamente muy a menudo... Y sip, con la cantidad d reviews yo todavia estoy flipando... En fin¡gracias otra vez por el review y espero que te siga gustando!

Julieta blackpotter : Me alegro de que te guste la pareja Sirius-Nat! Aunque no sé si todavia se les puede poner el calificativo de pareja... xD A Dawn y a Remus ya se les ve más tiernos ¿a ke si? Si es que Remus es un cielo¡conquistaria a cualquiera! Y ahora antes de que se me olvide te agrego al msn Es que si no tengo una pesima memoria... uu xD ¡Hasta pronto!

FyoraBlack : ¡Gracias por el review! Y en cuanto al que me dijiste que estabas escribiendo... Yo creo que si lo tendrias que publicar. Total, por intentarlo no se pierde nada ¿no¡Hasta pronto!

Lucy Diamonds : ¡Ya lo he continuado! No has tenido que esperar demasiado ¿verdad? Espero que siga gustandote. ¡Un beso!

Rodew : ¡Actualicé! Espero no haber tardado.

Uau! Terminé! Ufff... Si que había reviews... ¡Y no lo parecía! Bueno, si que lo parecía en realidad... 55 en dos capítulos es una pasada! Sois geniales de verdad! Ale! Hasta dentro de dos semanas!

O o o O