Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer, solo la trama es de mi autoría.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

Capítulo 5: Encuentro desafortunado.

Entre sin hacer mucho ruido ya que no quería que me preguntaran ¿A dónde vas? ¿Con quién vas?, a veces Elizabeth podía ser muy insistente, por George no me preocupaba ya que casi nunca estaba en casa.

Subí a mi habitación en busca del vestido negro y unos cuantos accesorios, como mis botines negros con cadenas plateadas alrededor, mis aros plateados y un collar simple y algo largo. Me metí en la ducha pensando en que tramaría Alice esta vez.

Me vestí y me peine, llevaba el cabello suelto, mi maquillaje sencillo, labios rojos por supuesto. En eso suena mi celular, era Alice.

Vane ¿Estas lista? — Me dijo Alice con su voz cantarina— estoy en frente.

Si ya voy déjame recoger mi bolso.

Corte la comunicación y me dirigí a la puerta, salí y vi a mis amigos esperándome, cuando sentí que me tomaban por el brazo y me arrastraban dentro de la casa de nuevo.

Vanessa Marie Wolf ¿A dónde vas? — Grito Elizabeth— ¿Quién te crees que eres para irte sin avisar?

En eso se bajaron mis amigos del auto e ingresaron a la mansión.

Señora Wolf lo sentimos pero tenemos que irnos se nos hace tarde— dijo Edward en un tono preocupado.

Y ¿debería importarme? Mi hija no ira con ustedes a ningún lado— dijo apretado la mano entorno a mi brazo.

¡NO SOY TU HIJA! Así que déjame en paz y si no es mucha molestia llegare tarde— grite zafándome de su mano.

Aproveche su estado de shock para salir de la casa e irme de una vez.

Todos subimos al auto como robots, ninguno dijo nada al respecto, yo estaba un poco afectada con nuestra "pequeña discusión"

Edward rompió el silencio.

Vanessa ¿Cómo que no es tu madre?

¿A quién te refieres?

A Elizabeth— dijo mirándome directamente, vi como discretamente todos prestaban más atención— No entiendo ¿No se suponía que ellos eran tus padres?

No puedo hablar de eso— dije bajando la mirada— bueno en realidad es un tema algo largo y complicado.

Tenemos tiempo— dijo Alice interesada.

No quiero hablar de eso, solo quiero ir a divertirme, ser feliz por una vez en mi vida— dije en tono serio. Todos callaron y seguimos con nuestro camino a la disco.

Me sentía muy mal por haberle hablado a Elizabeth de esa manera pero ella no manda sobre mí y mucho más me enfureció el hecho de que me llamara hija, yo solo tuve una madre y definitivamente no es ella.

Tras varias calles y luces destellantes, llegamos por fin a la disco. Nos bajamos e ingresamos al gran establecimiento, como siempre robando miradas.

La música estaba todo volumen, tanto que casi no se escuchaban nuestras voces; nos dirigimos a una de las mesas que se encontraban casi al final, en eso llego un mesero.

Señorita ¿Qué desea? — dijo mirándome muy descaradamente.

Una margarita por favor— dije con voz engreída.

Los demás empezaron a pedir sus tragos y el mesero fue a buscarlos.

Ok vane vas a tener que pagar la cirugía de ojos a ese pobre hombre— dijo Alice mirándome con una sonrisa en el rostro— En serio no te podía dejar de mirar.

Por mí que se le caigan los ojos, pero en el suelo se van a quedar no pienso gastar mí tiempo recogiéndolos— dije rodando mis ojos.

Todos se carcajearon.

En eso comenzó a sonar la canción de Usher y David Guetta – Without you.

Oh es mi canción favorita— dijo Rosalie levantándose— baila conmigo Emmet— repuso llevándoselo de la mesa seguidos por Alice y Jasper..

Edward carraspeo.

Vane ¿bailas? — dijo con tono tímido.

Oh claro— dije con una sonrisa

Nos levantamos y en eso cambio la música gracias al pedido de Angie al D.J, empezó a sonar la canción de Bruno Mars - It will rain.

Edward me acerco a sus brazos y comenzamos a bailar.

Me sentía espectacular en ese momento, levante la mirada y me encontré con dos ojos esmeraldas mirándome, sentí que el mundo se me iba gracias a que había dejado de respirar.

¿Te sientes bien? — susurro Edward en mi oído, su respiración solo logro confundirme, no sé qué poder ejercía sobre mí pero desde que lo conocí, así suene loco ya que apenas y nos presentamos esta mañana, pero sentía que lo quería más que un simple amigo y además cada vez que veía sus ojos el corazón se me aceleraba.

Si no te… preocupes… solo necesito ir al baño— dije un poco acelerada.

Camino al baño me topé con un muchacho no más de 25 años con el cabello castaño claro, alto y guapo, pero algo en él no me inspiraba confianza.

Hola preciosa ¿Por qué no vienes conmigo un rato? — dijo con voz que intentaba seducirme.

No gracias estoy bien así— estaba realmente asustada ya que en su rostro se notaba que no buscaba solo compañía.

No lo creo, considero que te falta algo más de acción— dijo arrastrándome a una habitación.

En ese momento lo único que pude hacer fue gritar por mi vida.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

¿Qué pasara con nuestra Vanessa? ¡Tan! ¡Tan! ¡Tan! Descúbranlo en el siguiente cap. Besos