Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer, solo la trama es de mi autoría.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

Capítulo 11: Calma después de la tempestad.

Cuando abrí los ojos me encontraba recostada en un sillón con muchos ojos mirándome, todo estaba borroso así que parpadee más deprisa mientras trataba de aclarar la vista.

-¡Bella gracias a Dios estas bien!-exclamo Alice.

-Estábamos preocupados, perdónanos no queríamos dejarte sola- dijo Rosalie.

-Tranquilos chicos no hay nada que perdonar más bien yo debo ofrecer una disculpa por exagerar-dije- más bien deberíamos salir otro día para reponer esa noche ¿Esta bien?

-Por supuesto-dijo Emmet.

-Dalo por hecho-remato Jasper.

-Bueno vamos a vestirnos para ir al parque necesito aire fresco- dije levantándome- ¿Edward puedes acompañarme un segundo por favor?

-Claro en un segundo voy-contesto Edward.

Un coro de "uhh" resonó en la habitación.

-¿Enserio? Que maduros- dije en broma.

Entre en la habitación quitándome los zapatos, luego los pendientes y las pulseras y me senté en la peinadora mientras que quitaba el maquillaje y esperaba a Edward.

En eso tocaron la puerta.

-Pasa está abierto.

-Hola ¿Cómo te sientes?- pregunto Edward.

-Estoy mejor gracias- tome una respiración profunda- te quería agradecer por todo lo que hiciste y también por tu sinceridad, aunque no era necesario pero igu…- me silencio con un beso- oh valla forma de pedirme que me calle- dije recitando sus antiguas palabras.

-Sabes que no es necesario que me agradezcas lo hago porque te quiero- dijo mirándome a los ojos- será mejor que nos arreglemos.

-Claro, claro nos vemos en un rato.

Cerré la puerta y me dirigí al cuarto de baño, estaba dispuesta a darme una ducha caliente para quitarme la tensión de la noche, llene la tina y me desvestí, fui introduciendo poco a poco mi cuerpo hasta que el agua me llego al cuello y me recosté un rato.

En eso tocaron la puerta del baño con mucha energía, solo había una persona capaz de tener esa clase de entusiasmo. Alice ¿Quién más?

-Bella, ¿ya terminaste?, apúrate, vamos no tengo tanto tiempo para dejarte estupenda, bueno la verdad es que hago milagros contigo y eso, pero en serio necesito hablar de Edward, vamos…

-Cállate Alice! Dios ¿Cómo una persona con tu tamaño es capaz de hablar tan rápido?- grite interrumpiéndola- ya sabía yo que esta conversación no la ibas a dejar pasar pero esperaba tener un poco más de tiempo.

-No seas paranoica, adema si ya te lo esperabas para que te sorprendes, de todas maneras, te doy 5 minutos, y mira que es mucho tiempo, te estoy esperando en tu habitación.

-De acuerdo- mire el techo como si me pudiera tele transportar a la azotea. Jajá.

Salí del baño con mucha calma, solo para hacerla rabiar, me dirigió una mirada envenenada, ja funciono.

-Vamos muévete, salimos a las 2:30 no tengo casi tiempo son las 10 de la mañana- me dijo como si fuera el peor de los castigos.

-ok ahora ¡Dispara!- repuse haciendo un gesto con mis manos en forma de pistola.

-Jajá que graciosa Isabella- repuso con sarcasmo, hice una mala cara porque me llamo por mi nombre completo- pero no voy a desaprovechar la oportunidad 1ero: ¿Tú lo quieres?

Me sonroje- si y mucho, más de lo que crees, sé que suena loco porque nos conocemos desde hace solo semanas pero me gusto desde que lo vi.

-Eso era todo lo que necesitaba saber.

Rodé los ojos.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

¿Qué opinan? Algo corto pero bue.. Besos, Nathy.