Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer, solo la trama es de mi autoría.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

Capítulo 14: Celos y Burlas.

Edward de acerco a donde estábamos, solo una pregunta surcaba mi mente ¿Cómo rayos me había encontrado? Y en el momento menos oportuno. El problema con Edward es que siempre exageraba las cosas y bueno por lo que escucho ya me lo puedo imaginar…

-Lo siento hermano pero no sabía que esta hermosura estaba con alguien- dijo Riley con una sonrisita.

-Primero no la llames así, segundo mejor aléjate de mí vista que me estas cansando y tercero es mi novia por lo tanto no te le vuelvas a acercar en tu vida- dijo Edward amenazante.

Esto ya era la gota que rebasaba el vaso.

-Edward QUE SEA TU NOVIA NO TE DA DERECHO A HABLARLE ASÍ!- me gire hacia Riley- discúlpalo por su comportamiento a veces es un poco bruto, fue un placer conocerte espero nos volvamos a ver.

-No te verás con ese idiota-grito Edward.

-¿Qué no te quedo claro que te callaras?- dije exasperada.

-No te preocupes Bella algún día el destino te traerá de regreso a mí- y con eso se fue.

-¿Por qué me hablaste así me hiciste sentir como un imbécil?- dijo Edward girándose hacia mí.

-Sera porque eso es lo que eres, para que te quede más claro que yo sea tu novia no te da derecho a espantar a cualquier chico que se me acerque solo porque me diga hermosa, ¿Te quedo claro?

-Lo siento, ¿Me perdonas?

-Como no hacerlo- le di un beso muy dulce en los labios y luego lo arroje al rio.

Salí corriendo en la dirección que se suponía era donde estaban los chicos, llegue y me escondí al lado de las chicas, estaba hiperventilando.

-Pero ¿Qué te sucedió Bella?- me pregunto Rose.

-Arroje a Edward al rio- todos se carcajearon.

-Debe de estar que echa humo- dijo Emmet entre risas.

-Ni te lo imaginas- en eso iba llegando Edward todo mojado, empezamos a reír.

-Tengo una deuda pendiente contigo- me dijo señalándome.

Ese día pasamos toda la tarde y toda la noche entre risas y burlas, nos fue de maravilla, por primera vez en mi vida me sentía querida y en una familia.

El tiempo pasó y con él muchos momentos felices, nunca estaba sola, siempre que estaba en mi departamento los chicos me visitaban o Edward se quedaba a dormir, y cuando estaba en su casa usualmente veíamos películas y comíamos palomitas, eran tardes memorables.

Habían pasado alrededor de seis meses de mi relación con Edward no podíamos estar mejor, nos entendíamos, nos cuidábamos y sobretodo nos queríamos o por lo menos eso creía yo hasta una tarde en la cual toda mi vida cambio…

Edward había salido a comprar unas películas y se le había quedado el celular, el cual empezó a sonar una y otra vez, llego a un punto en el que se volvió insoportable, no me gustaba contestar celulares ajenos pero en serio este no dejaba de sonar.

-¿Hola?- conteste con voz tímida.

-¿Eddie eres tú?- respondió una voz chillona y nasal.

-¿Disculpa quién eres?- pregunte molesta por el apodo que le había puesto a MI novio.

-Tanya por supuesto, ¿Y tú quien eres otra chiquilla enamorada perdidamente de Edward? Jajá ya me lo imaginaba es que es normal, él no puede soportar tener a una sola mujer en su cama.

-¿De que estas hablando él no es así que te has creído? No podemos estar hablando del mismo Edward, el…-estaba al borde de las lágrimas, ella no podía estar diciendo la verdad.

-Hay pobre niña… en serio que me das lastima pero bueno ahí te mando unas cuantas fotitos para que te des cuenta que yo no miento- cuando vi la pantalla del celular lo único que sentía eran ganas de vomitar, la impresión de ver con mis propios ojos la evidencia del engaño, era demasiado- ahí linda no voy a seguir perdiendo mi tiempo contigo, solo dile que yo Tanya Denali le mande a decir que mi cama ya lo está extrañando, besitos para ti que bueno que te abrí los ojos, bye…

Pi… Pi… Pi… se había cortado la comunicación, y ya yo no aguantaba las lágrimas, esas traicioneras ya se deslizaban por mis mejillas.

No era posible que Edward me estuviera haciendo esto, por una parte estaba molesta con la zorra de Tanya, pero lo que más me dolía era estar siendo engañada tan descaradamente, y lo peor en todo el frente de mis narices, esto era demasiado tenía que buscar una salida de todo esto.

— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — —

Oh Dios! Bitch! No sé ustedes pero Tanya nunca me callo bien… Déjenme saber que opinan. Besos, Nathy!