Marzo llegó, y con él la esperada semana de paréntesis vacacional. Aunque no podían marcharse a casa (los EXTASIS cada vez más cerca y el escaso tiempo no se lo permitían) los alumnos de séptimo la aprovecharon para relajarse un poco, aunque la cercanía de los examenes de final de curso empezaban a hacer mella en todos... Lily, Dawn, Nat y Alex empezaban a ponerse algo nerviosas por todo lo que tenían que estudiar, y muchas veces incluso los chicos las dejaban solas para que descargaran sus frustraciones entre ellas. Porque si, James Remus y Sirius habían conseguido que su relación formal con las chicas transcurriera sin ningún percance notorio durante todo un mes; cosa que muchos y muchas en Hogwarts creían altamente improbable.
Era el primer día de esa semana de 'vacaciones'. Sirius estaba en su Sala Común y estaba harto. Llevaba un buen rato intentando echar una siesta delante del fuego en la Sala Común, pero su sillón favorito cojeaba y no había manera de ponerse cómodo.
"¿Y como arreglo yo esto?"- murmuró
De repente su vista se poso sobre un libro abandonado encima de un sofá. Era un libro viejo y muy usado y que no pertenecía a ninguna clase, así que supuso que nadie lo echaría en falta.
"Esto valdrá"- dijo poniéndolo en la pata que cojeaba y acurrucándose en el sillón- "Mejor…"
Mientras tanto en el dormitorio de las chicas de séptimo Nat estaba dando vueltas por todos lados
"Lily ¿has visto mi libro?"-
"Que yo sepa no"- contesto Lily sin alzar la vista de sus deberes de Herbologia- "Lo mismo esta abajo"
"Voy a mirar"
Cuando llego abajo Nat se encontró con la sala común desierta. Solo estaba Sirius que estaba dormido cerca del fuego con los pies apoyados en una mesa. Sonriendo, Nat pensó que estaba muy mono cuando dormía y empezó a buscar intentando no despertarle.
"¿Dónde puede estar?"- murmuró Nat buscando por las mesas sin éxito- "Quizás se cayo al suelo…"
Nat se agacho y se puso a recorrer la sala a cuatro patas. Estaba a punto de darse por vencida cuando debajo del sillón de Sirius vio algo.
"No…no habrá sido capaz…"- dijo con incredulidad acercándose.
Nat se acerco hasta que estuvo al lado del sillón y miro fijamente el libro que había debajo. Era un libro con la tapa azul y en letras doradas podía leerse J.R.R Tolkien. Nat se puso de pie cabreada. ¡Era su libro!
"¡¡¡SIRIUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUSSSSSSSSS!"
El animago se asusto tanto que perdió el equilibrio y acabo de espaldas en el suelo con el sillón incluido.
"¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Nos atacan?"- pregunto desorientado
"YO TE DIRE LO QUE PASA! LO QUE PASA ES QUE ERES IMBECIL!"- gritó Nat
Sirius se levanto desconcertado. No entendía nada.
"¿Se puede saber que he hecho para que me grites?"- pregunto el chico empezando a mosquearse- "Yo estaba durmiendo tranquilamente sin molestar a nadie."
"¡¡¿Qué has hecho! Yo te diré lo que has hecho" - exclamo Nat enfadada enseñando el libro que había recogido del suelo- "¡Has usado mi libro como tope para el sillón! ¡Le has dejado una marca!""
Sirius se fijo en que Nat tenía razón. Donde había estado la pata del sillón podía verse un cerco negro, pero no sabia porque se ponía así, total el libro ya estaba un poco hecho polvo. Se lo dijo.
"¿COMO QUE POR QUE ME PONGO ASI?"-gritó Nat- ¿QUE HARIAS TU SI FUERA UN LIBRO TUYO?"
Sirius fue a abrir la boca pero Nat no le dejo
"OH perdona es cierto, no sabes leer."
"¡Si se!"-exclamo Sirius ofendido- "¡Y leo bastante!"
"Sirius, las revistas porno no son un tipo de lectura."-solto Nat con falsa dulzura.
Fuera lo que fuera a decir Sirius fue interrumpido por la llegada de Lily y James desde sus respectivos dormitorios.
"¿Se puede saber que pasa?"- pregunto James- "¡Estoy seguro que se os oye hasta en las mazmorras!"
"¡Nat que se ha puesto hecha una fiera por una tontería!"- bufo Sirius
Nat le miro con gran odio
"¡Una tontería!"- bufo- "Este animal sin cerebro ha usado mi libro para evitar que el sillón no cojeara y poder dormirse la siesta! ¡Me lo ha estropeado y encima dice que es una tontería!"
Lily se puso blanca.
"Uh…oh"-susurró
James la oyó y se acerco a ella.
"¿Qué pasa?"- preguntó
"Que Nat le va a matar."
James volvió la vista hacia Sirius y Nat que seguían insultándose:
"¡A ti lo que te pasa es que eres una reprimida y lo tienes que pagar todo conmigo!"
"¡Que tu solo pienses en sexo no significa que el resto también lo hagamos Black!"
"¿No esta exagerando Nat un poco?"-susurro James a Lily viendo como Nat parecía a punto de estrangular a Sirius- "Solo es un libro"
"Que ni Nat ni Dawn te oigan llamar "solo un libro" a El Señor de los Anillos"-advirtio Lily- "Te mataran sin dudarlo. Veneran ese libro."
Por desgracia Sirius no había oído la advertencia.
"¡Por dios Nataly, es solo un libro!"
Esa fue la gota que colmó el vaso Nat se abalanzo sobre el, y se puso a asfixiarle con sus propias manos.
"Esto…¿No deberíamos ayudarle?"- preguntó James preocupado al ver como su amigo empezaba a ponerse azul
"No se yo si podremos nosotros dos solos con Nat"- murmuró Lily- "Y no podemos lanzar un hechizo porque les daremos a los dos."
"Entonces ¿Qué hacemos?"- James veía como Sirius ya había adquirido una tonalidad morada
"No lo se"- admitió Lily desesperada- "La única capaz de calmarla es Alex, pero aunque consiguiéramos meterla aquí, dudo que ayudara a Sirius…más bien animaría a Nat."
Por suerte en ese momento se abrió el retrato y entraron Dawn y Remus. Entre todos consiguieron reducir a Nat.
"¡Esta loca!"- exclamó Sirius masajeándose el cuello donde podían verse las marcas que habían dejado los dedos de Nat- "¡Ha intentado matarme!"
"Y que pena que no lo haya conseguido!"- escupió Nat- "así aprenderías a no destrozar libros ajenos"
"A ver ¿alguien puede explicarnos que ha pasado?"- suspiro Dawn aun manteniendo a distancia a Nat- "¿Qué ha hecho Sirius?"
"¡Yo te diré lo que ha hecho!"- Nat enseñó el libro a Dawn.
La chica se puso blanca como el papel, parecía que le había dado un infarto. Remus se intento acercar a ella preocupado pero Lily se lo impidió.
"No te acerques si aprecias tu vida"- le aconsejo- "Pobre Sirius. Le echare de menos"
Remus iba a preguntar a que se refería cuando un grito le hizo volverse
"¡¡ANIMAL! ¡¡HEREJE!"
Sirius estaba arrinconado contra una esquina temblando como una hoja y con dos varitas apoyadas contra el pecho. El animago miro tembloroso a Nat y Dawn que le miraban con miradas asesinas y empalideció aun más. Volvió la vista hacia el resto de personas de la habitación, pero James, Lily y Remus se escondían detrás de un sofá con caras de miedo y lastima. Lastima por Sirius y miedo por lo que pudieran hacer las dos chicas.
"Cobardes"- murmuró antes de que empezaran las maldiciones
Tres horas después James y Remus arrastraban a la enfermería a un Sirius con el pelo de colores, orejas y trompa de elefante, brazos de pulpo y alguna cosa rara más. Era difícil contarlo todo con los colores fosforitos que tenían el resto de partes de su cuerpo. Por lo que dijo la señora Pomfrey tendría que pasar un par de días en la enfermería.
Nat y Dawn solo perdieron 20 puntos cada una, por lo que habían hecho. Posiblemente hubieran perdido menos si se hubieran arrepentido, pero como le dijeron a Dumbledore que les miraba con los ojos chispeantes "para nosotras es un libro sagrado. Por algo así en algunas religiones le habrían descuartizado".
O.O.OLa pequeña nota decía que la esperaba a orillas del lago esa misma tarde. Alex la había leído y releído varias veces, intentando descubrir si era un engaño, una broma o algo parecido, pero no había ni rastro de hechizos. Había estado largas horas meditando si debía o no ir a esa 'cita', incluso les había contado a las chicas el tema, a ver que le decían.
"Pero tu quieres volver con él o no?" –había preguntando Lily, mirándola fijamente.
"No lo se…" –había contestado, apartando la mirada
"Bonita, si tu no lo sabes, nosotras menos" –masculló Dawn apartando la vista de su libro de transfiguraciones
"Pero porque no le das otra oportunidad?" –dijo Nat de repente, la chica había estado callada la mayoría del tiempo, aunque prestándoles toda la atención.
"Alex, el chico te gusta, y no puedes negarlo" –habló Dawn sonriendo, intentando aliviar un poco la tensión. Las otras dos le dieron la razón.- "Mira, ve a la 'cita' escucha lo que él tenga que decirte, y luego decides" –dijo simplemente- "Tampoco es que pierdas nada al hacerlo".
Y ahí estaba ella, en las puertas del castillo, mirando en dirección al lago y a la pequeña figura que se divisaba en uno de los extremos, moviéndose de un lado para el otro. Suspiró. Que era lo que quería ella? Debía poner sus ideas en orden antes de llegar donde el chico… porque si ella no lo tenía claro, cualquier cosa que le dijera Severus sería inútil.
A ver, le gustaba el chico? Si, sin duda. Bueno, eso ya era un principio. Quería volver con él? Unos momentos de silencio se instalaron en su mente. Si se mentía, solo se haría daño a ella misma, así que la respuesta era: Sí. Entonces, que problema había? Si le gustaba, y quería volver con él, que se lo impedía? No hacía falta rebuscar mucho para saber que se trataba de su orgullo y terqueza, sin olvidar que realmente le había hecho daño… dejó de pensar en el momento en el que sintió la mirada del joven sobre ella.
"Pensé que no vendrías" –dijo sin moverse, parecía algo tenso.
"Entonces porque me mandaste la nota?" –oh mierda! Empezaban mal. Alex se pateó mentalmente, hasta que oyó la replica del chico.
"Lo siento Alexiel, no quería decir eso…" –estaba nervioso! Severus Snape nervioso! Se podría haber reído a carcajadas, si no fuera porque la situación era algo delicada. La chica prefirió no hablar, no quería estropearlo todo aun mas.- "Mira, para mi esto es muy difícil, así que iré al grano" –Severus suspiró, a Alex le recordó ese lejano día en el que se le había "declarado", si es que a eso se le podía llamar 'declaración'.- "Siento mucho haberte hecho daño, no era mi intención hacerlo. Nunca sería mi intención" –se calló un momento, para fijar su vista en Alex- "Y te preguntarás porque, pues tiene una sencilla explicación: eres una persona especial, especial en todos los sentidos, y eso es lo que me gusta tanto de ti. Eres tan especial que a veces temo que te alejes de mí, como has hecho estos días. Me es difícil aceptar que esos…" –reprimió un insulto, suspiró y siguió- "que tus amigos Gryffindor acaparen tu atención. Podrías decir que lo que siento son celos, y la verdad, no te lo negaría… es por eso que me cuesta tanto verte con ellos. No me importa que estés con las chicas, comprendo que las necesitas… pero no entiendo porque tienes que estar con "ellos", con esos… merodeadores" –escupió, para después callarse. Alexiel estaba tan sorprendida, que tardó unos instantes en reaccionar, cosa que no hizo nada por mejorar los nervios del chico.
"Mira Severus" –la chica se le acercó, y le apartó un pequeño mechón de pelo que le cruzaba el rostro, para ponerlo tras su oreja, la acción pareció tan fuera de lugar en esos momentos…- "Aunque no me guste, y lo desapruebe en casi todos los casos, las chicas están saliendo con ellos, y eso implica que suelen estar juntos a la hora de comer. A mi tampoco me gusta, pero no puedo hacer nada para evitarlo… lo que realmente me molesta es que dudes de mi, de lo que siento, de lo que me haces sentir cuando estamos juntos. Me dolió que no confiaras en mí, da igual si tenías un mal día o estábamos pasando un momento delicado con lo de Ross; la confianza es algo muy importante para mi, y una vez rota, me es muy difícil volver a reconstruirla".
"Eso quiere decir que no quieres que estemos juntos?" –preguntó casi en un susurro.
"Eso quiere decir que tardaré algún tiempo en volver a confiar… pero la verdad es que los sentimientos siguen ahí, así que el proceso puede que sea algo mas rápido" –se acercó un poco mas y lo abrazó- "Mi cabeza necesita mas tiempo…" –Severus le devolvió el abrazo, aunque Alex se apartó- "Pero mi corazón lo desea ahora" –se levantó sobre los dedos de sus pies para acercar su rostro al del chico, y depositar un suave beso en sus labios. Oh! Las cosas habían ido demasiado rápido. Alex se apartó susurrando un ligero "lo siento", antes de girarse y volver al castillo. No había nada más a decir. Severus pronto la atrapó, y en total silencio, caminaron juntos la distancia que los separaba del colegio.
Las chicas sonrieron, lo habían visto todo desde una de las torres del colegio. Al parecer, incluso los Slytherins tenían corazón.
"¿Se puede saber que es eso tan interesante que estais mirando para que paseis de nosotros de ese modo?" – preguntó James algo picado. Ni él ni Remus habían visto nada.
"Cosas nuestras, cotilla." – respondió Lily con una sonrisa, depositándole un ligero beso en los labios.
"Bien, parece que la cosa ha ido perfectamente." – sonrió Dawn.
"Me alegro por ella, se la veía muy decaída ultimamente." – asintió Nat.
"Siento decir que no nos enteramos de nada." – se quejó Remus.
"Bueno... ¿Vamos a vaguear un rato?" – propuso Lily, evadiendo el aclarar las dudas de Lupin.
"Claro." – aceptó James de inmediato, pues eso significaba un rato de babosadas en el sofá de la Sala Común.
"¿Vienes Nat?"
"Emmm... No. Creo que me voy a ir a la biblioteca a estudiar un rato. Os veo luego."
La chica desapareció en dirección a la biblioteca.
"Pues si que le sienta mal eso de haberse discutido con Sirius..." – comentó James antes de seguir a los demás hasta la torre de Gryffindor.
O.O.O
Sirius asomó un poco la cabeza por detrás de la puerta entreabierta de la biblioteca, intentando ver si ella estaba allí.
"O dentro o fuera señor Black, pero no se quede en la puerta haciendo el tonto." – la voz aspera de la bibliotecaria sobresaltó al merodeador, que acabó de entrar en la habitación casi con un salto.
"Lo siento... Estaba viendo si habia alguien que conociera para..." – carraspeó un poco – "Estudiar un poco..."
La señora Pince le miró con escepticismo por encima de la montura de sus gafas, antes de sentarse otra vez detrás de su mesa y sumirse en la lectura del libro que tenía abierto.
Sirius entonces paseó mejor su vista entre las mesas... Y la vio.
"Nat..." – dijo muy suavemente, acercándose a la chica que estaba en una de las mesas de la biblioteca, estudiando muy concentrada (o al menos eso aparentaba.)
Ella apenas levantó la vista de sus apuntes de Pociones para mirarlo : - "Piérdete, Sirius."
"Oye, escúchame un momento por favor..." – intentó él de nuevo, y hasta se atrevió a sentarse en la silla de al lado de la de ella.
Ella dejó la pluma con un golpe sordo encima de la mesa y clavó su mirada en el merodeador, que se encogió un poco.
"Habla." – dijo cruzándose de brazos.
"Bueno... Siento mucho lo del otro día... Antes que nada... No sabía que era tu libro, y evidentemente no sabía tampoco que era tan importante para ti... Me puse algo nervioso y quizá te grité cosas que no debía..." – el chico no sabía que decir. Sabía que la chica tenía muy mal carácter y que no le sería tan fácil ser perdonado.
Para su sorpresa, la expresión dura de Nat cambió casi de inmediato a una de profundo arrepentimiento : - "Bueno... Creo que fui yo la que me pasé... Es que con los exámenes tan cerca estoy un poco... bueno ya sabes... neurótica..." – hizo una pausa para esbozar una media sonrisa – "Y el tener un novio que se pasa el día sin hacer nada y que luego muy probablemente sacará mejores notas que yo en todo... Pues me jode también un poco."
"Oh vaya." – sonrió Sirius – "Así que estás celosilla de mi gran inteligencia ¿eh?"
"Maldito egocéntrico. No estoy celosa de tu gran inteligencia. Deberías tenerla para que me produjera ese efecto. Simplemente estoy celosa de tu grandísima potra. Llevas siete años aprobando sin abrir un libro."
"Ui, ese tono no me gusta un pelo. A ver si no voy a darte el regalo que tengo para ti..."
"¿Un regalo?" – el tono de Nat cambió de golpe
"Aja." – Sirius amplió su sonrisa y se sacó un paquete tamaño estándar de detrás la espalda.
Nat se lo quitó antes de que el chico tuviera tiempo a reaccionar y arrancó el papel de golpe. Se quedó con los ojos como platos al comprobar lo que era... Una edición de El Señor de los Anillos nueva. Nuevísima. ¡Y para colmo, ilustrada!
"Oh... vaya... Yo..." – se había quedado sin palabras al tiempo que iba pasando las paginas lentamente. ¡Dawn se moriría de envidia!
"¿Te gusta? Porque había otros pero..."
Los labios de Nat que se habían posado sobre los suyos le impidieron seguir hablando.
"¿¡Pero donde creen que están? ¡A hacer marranadas fuera de aquí!" – los gritos de madame Pince, que parecía haber olvidado la norma de hablar en voz baja en la biblioteca les sobresaltaron. Ni un minuto más tarde ya estaban en los pasillos del castillo, riéndose de la situación.
O.O.OJames ahogó un bostezo. Los domingos por la tarde siempre eran aburridos. Pero los domingos por la tarde después de toda una semana de vacaciones y con todo el mundo encerrado en la biblioteca por culpa de los remordimientos de no haber abierto un libro en todos esos días lo eran especialmente.
La semana de vacaciones se les estaba terminando y estaban aburridísimos. Bueno, puntualizando mejor, él y Sirius estaban aburridísimos. Porque Remus estaba estudiando como un loco junto a las chicas...
Sirius alzó la cabeza de su almohada, miró un instante a su mejor amigo y la volvió a dejar caer.
"Esto es aburridísimo, Prongs. Nos vamos a morir del asco." – sentenció.
"Pues si. Hay que pensar algo para hacer pero ya." – asintió James.
"Corrígeme si me equivoco... Pero Laasser ya no sale con Snivellus ¿verdad?"
Potter se incorporó con curiosidad, mirando fijamente a Sirius que sonreía con malicia.
"Habla."
"¿Por qué no le gastamos una pequeña bromilla a Snape... Ya sabes, como en los buenos tiempos." – los ojos de Sirius brillaban de la emoción.
"Eso está echo, hermano." – asintió James, entusiasmado con la propuesta.
O.O.OLos componentes del equipo de quidditch de Ravenclaw entraron en el Gran Comedor riendo. No tardó ni dos minutos a extenderse la razón de su aparente divertimiento. Esa mañana, cuando iban a entrenar, se habían encontrado colgado de uno de los palos del estadio de quidditch a Snape vestido simplemente con un camisón rosa de volantes, y con la varita dos metros por debajo de él.
Instantáneamente todas las miradas se posaron encima de los merodeadores, que desayunaban tranquilamente en la mesa de Gryffindor. Sirius y James no pudieron evitar una sonrisa de suficiencia y que el ego se les hinchara un par de toneladas. Remus puso los ojos en blanco y les miró.
"No puedo creer que os hayas dedicado a eso otra vez... ¿A caso no tenéis nada que estudiar?"
"Vamos Remsie, no seas aguafiestas. Estábamos aburridos. Las chicas pasaban de nosotros por un puñado de libros, la psicópata de Laasser ya no sale con Snivellus y no estabas tu para quitarnos absurdas ideas de la cabeza... ¿Querías que saliera algo bueno de todo esto?" – respondió Sirius con su habitual despreocupación.
"Nunca sale nada bueno cuando ellos se aburren." – apuntó Peter.
"Cierto." – asintió James con cierto orgullo – "Me acuerdo el día en que por aburrimiento acabé aceptando tres citas distintas a la misma hora y en lugares distintos."
"Me acuerdo de ese día. Acabaste en la enfermería con tres maldiciones distintas en el mismo sitio." – se carcajeó Sirius.
"No es por cortaos el gran momento de rememoración de los momentos más patéticos de vuestras vidas... Pero llegamos tarde a clase." – recordó Remus recogiendo sus cosas y levantándose.
"A veces me pregunto de donde ha salido tan responsable..." – pensó Sirius en voz alta al tiempo que engullía de una vez el último bollo para apresurarse a seguir a su amigo.
O.O.OEra la hora de comer y las chicas estaban esperando a los merodeadores, que sorprendentemente llegaban tarde.
"Porque... Descartamos la posibilidad que se les haya pasado la hora de comer estudiando en la biblioteca ¿no?" – dijo Lily.
"Ni a Remus se le pasa la hora de comer por culpa de los estudios." – sentenció Dawn, dejando claro que la hipótesis de la pelirroja era completamente imposible.
"¿Y el rumor ese de que han hecho una putada a algún Slytherin? Quizá se la hayan devuelto..." – opinó Nat.
Entonces llegó Alex con cara de sumo placer. Se acercó a las chicas y se las quedó mirando sin cambiar la expresión. Nat, Dawn y Lily se miraron entre ellas extrañadas... ¿Qué mosca le había picado a Alex?
La Slytherin movió las manos, juntándolas para que las puntas de sus dedos se tocaran. La posición no denotaba nada bueno...
"Os informo que ya no tenéis novios." – Alex hizo una pausa para soltar una sonrisita y comprobar el efecto que sus palabras habían causado en sus amigas. Ninguna reacción todavía... Tendría que terminar la frase – "Los acabo de matar." – añadió a todo eso una sonrisa profident antes de dar la vuelta y marcharse hacía la mesa de Slytherin sin decir nada más.
Las chicas se miraron unos instantes con caras de perplejidad...
"¿Habrá sido capaz?" – preguntó Nat en voz alta.
Las tres se levantaron corriendo y salieron del Gran Comedor.
O.O.OBueno... Antes que nada... ¡Perdon por tardar tantisimo en actualizar! Pero las cantidades inhumanas de trabajo que me han puesto en la facultad y la falta de inspiración no han colaborado mucho en poder subir algo antes... Pero bueno, ya sabeis lo que dicen... Vuelveeee, a casa vuelveeee, por navidaaaad. Bien xD Pues aquí estoy con un nuevo capi... Y con una sorpresa! Tengo un mini fic de navidad que tb he empezado a subir. Es un AU de este fic... O sea, los personajes son los mismos pero como si nada de este fic hubiera pasado. O sea, los chicos terminan Hogwarts considerando las chicas solo 'compañeras de casa'. Bueno, menos James y Lily, que para el tiempo en el que se desarrolla el fic ya estan casados y con un Harry recién nacido... En fin, no os digo más. Pasar a leerlo para saber más de él ¿ok? Es basicamente un fic de Sirius xD Se llama 'Una Navidad "made in" Padfoot', y es una especie de comedia romantica... xD Voy a subir un capi por dia, desde hoy domingo dia 18 hasta el dia d navidad... En fin, pasar y leerlo, es solo un pekeño fic sin demasiadas pretensiones, pero me ha ido bien para retomar el habito de volver a escribir... Y ahora si, que sin más que decir os dejo con los comentarios de las coautoras!
Mereth : XDDD tras miles de años aquí estamos otra vez. Me pregunto que estaba pensando cuando escribí el ataque de Sirius a mi libro favorito...aunque bueno Nat luego sale ganando (yo quiero una edición así! ;;) y estos chicos son tontos ya deberían saber que no es bueno meterse con el Sev de Alex que la chica es muy psicópata...no se si habrá quedado algo que enterrar, me encanta esa escena xD tanto que aun recuerdo cuando se nos ocurrió la parida :P ale hasta la próxima
Silver : Silver: Wenas! Bueno, creo que este capi es perfecto para esta epoca del año, en la que nos empezamos a preparar pa los examenes... Y que zoquete es Siri cuando se lo propone, mira que usar ESDA como apoyo para el sofá! Sacrilegioooooo! Y que monos Alex y Sev... ais, me encantan! XD. Y el final! Ahh... esa cara de malevolencia de Alex se sale! Que les habrá echo a los niños! JAJAJAJAJA se lo merecen! XD. Mua!
