Capítulo 25 .- Los EXTASIs

Las chicas llegaron precipitadamente a los terrenos del colegio y empezaron a buscar con desesperación a su alrededor, intentando encontrar indicios de donde podrían estar los chicos.

"Allí está Remus!" – exclamó Dawn, el alivio se denotaba en su tono.

El licántropo las miró con cara de un niño que ha hecho algo malo.

"¿Dónde están James y Sirius?" – preguntó Lily con voz ahogada.

"Juro que intenté impedirlo pero..." – empezó Remus bajando la vista.

"No nos asustes, Remus..." – dijo Nat.

El merodeador, como toda respuesta señaló hacía las ramas del árbol que tenía justo al lado. Las chicas alzaron la vista temiéndose lo peor... Pero casi al instante soltaron un par de carcajadas. De entre las ramas asomaban un par de cabezas. A James las gafas le pendían peligrosamente sólo de su oreja derecha y Sirius tenía su pelo lleno de ramitas y hojas. Los dos merodeadores estaban colgados cabeza abajo del árbol, iban solo vestidos con sus calzoncillos y para acabar de arreglarlo vocalizaban como si estuvieran gritando pero ningún sonido escapaba de sus gargantas.

"Alex les ha colgado ahí, les ha desvanecido la ropa y les ha echado un hechizo mudo. Ha murmurado no sé que de críos de cinco años y luego me ha amenazado a mi con despellejarme si intentaba devolverles sus varitas o bajarles del árbol. Su intención era que muriesen congelados por la noche o al menos eso ha dicho. Y si no morían quizá cuando maduraran cayeran por si solos del árbol." – explicó Remus con una media sonrisa – "La verdad es que la situación tiene su gracia."

"Eso les pasa por andar haciendo las mismas bromas que hacían a los once años cuando ya están a las puertas de los dieciocho. Alex tiene razón, son como niños..." – Lily sacudió la cabeza pero aún así sonrió mientras miraba a James.

"Habrá que bajarlos de ahí antes de que les llegue demasiada sangre al cerebro y se les sature la neurona." – opinó Nat.

Entre las tres chicas y Remus (quien accedió colaborar solo cuando ellas le aseguraron que no dejarían que Alex le tocara un pelo), bajaron a James y a Sirius, les transfiguraron algo de ropa y les devolvieron la voz.

"¡Laasser ha intentado matarnos!" – exclamó James tan pronto como pudo hablar.

"¡A eso se le llama intento de homicidio!" – añadió Sirius.

"Vamos, vamos, sólo ha sido una pequeña bromilla, como la vuestra a Snape." – Lily sonrió con calidez y envolvió a James en un abrazo – "Además yo te cuidaré para que olvides lo ocurrido."

El merodeador sonrió casi automáticamente : - "Bueno, tal vez no haya intentado matarnos... Sólo darnos un pequeño escarmiento. Pero aún así... Vas a tener que mimarme mucho para olvidarlo."

"Yo estoy mucho más traumatizado que él." – añadió Sirius mirando a Nat con cara de perrito abandonado.

"Bueno... Pues vamos a la Sala Común a remediarlo."

Cuando las dos parejitas se fueron, Remus se quedó mirando a Dawn con una media sonrisa.

"¿Sabes? Yo también lo he pasado muy mal viendo a mis dos mejores amigos colgados del árbol en calzoncillos. Es una imagen que me va a perseguir en sueños... Creo que también voy a necesitar terapia."

"Anda, tira payaso, que tienes un cuento..." – rió Dawn poniendo los ojos en blanco.

O.O.O

Antes de que pudieran darse cuenta, junio había llegado, y en la Sala Común encontraron colgados los carteles con las fechas de los EXTASIs.

"¿¡Como? ¿¡Uno cada día!"

"¡Quieren matarnos!"

"¡Quieren que suspendamos todos!"

Estas eran las protestas que se dejaban oír entre los estudiantes de séptimo de todas las casas sin excepción, que de un día para el otro se vieron obligados a encerrarse y a hincar los codos a estudiar.

Sirius soltó un suspiro y con el brazo apartó el montón de pergaminos que tenía delante. James dejó de jugar con la snitch y le miró. Los dos estaban en la Sala Común 'estudiando'.

"¿Qué pasa Padfoot?"

"Esto es una mierda."

James alzó una ceja ante la declaración de su mejor amigo. Nunca le había visto perder los nervios o desmoralizarse ante unos exámenes. ¿O tal vez la fama terrorífica de los EXTASIs era verdad?

"¿Tan difícil es?" – preguntó señalando los pergaminos con una inclinación de cabeza y guardándose la snitch en el bolsillo.

Sirius pareció confundido unos instantes, pero luego lo entendió.

"No seas tonto, Prongs. No hablo de los exámenes. Hablo de mi, y de mis hormonas."

Y es que desde hacía una semana, los merodeadores se había visto abandonados por las chicas, que cuando no estaban en la biblioteca rodeadas por miles de libros, estaban encerradas en su habitación, en la que no podían entrar.

James rió : - "Ah eso. Pues si, si que es una mierda. Ya ni siquiera me acuerdo de lo que es un beso."

"Creo que me voy a la biblioteca... A lo mejor si Nat ve que me aplico me recompensa luego..." – pensó el chico en voz alta.

"Sirius, pero si nos han advertido que no quieren vernos el pelo en la biblioteca..." – le recordó su amigo.

"¡Pero a Remsie no le dicen nada y está allí con ellas estudiando!" – Black se cruzó de brazos.

"Pero Remus siempre ha sido el empollon del grupo. Estudia más que tu y yo juntos, así que es normal que no las moleste. Se pone en plan autista cuando se concentra, ya lo sabes. Además, creo que Dawn iba a ayudarle a estudiar pociones."

La mirada de Sirius se iluminó : - "¡Ya lo tengo! ¿Y si les pedimos ayuda con alguna asignatura?"

"No va a colar, Padfoot..." – suspiró James.

"Oye... pero por intentarlo..." – Sirius se levantó decidido. James negó con la cabeza, cuando a su amigo se le metía algo en la cabeza era imposible hacerle desistir en su propósito... Aún así se levantó y lo siguió.

Cuando madame Pince vio pasar a Sirius y a James por delante de su mesa, se permitió abandonar la lectura de su libro unos instantes para comprobar que no estaba viendo visiones. En siete años sólo los había visto entrar persiguiendo a chicas con las que querían ligar.

"Oh... mierda." – Sirius se detuvo en seco.

"¿Y ahora que?" – le preguntó James.

"Slytherin peligrosa a la vista..."

En efecto, en la mesa junto a Remus y las chicas, estaba Alex.

"Oh, vamos Pad, no exageres. Es su amiga y es normal que esté ahí."

"¡Si claro! Eso lo dices porque a ti no te amenazó con dejarte sin un hueso entero." – se quejó Black.

"No, a mi me amenazó con matarme, cortarme a trocitos y echarme en sus pociones."

Sirius le miró horrorizado : - "Esa chica es una sádica. Que quieres que te diga, a mi me da miedo."

"A mi tampoco me hace gracia, pero en una biblioteca llena de gente no va a hacernos nada... nada demasiado grave al menos. Anda vamos."

Sirius le miró suspicaz, antes de acercarse a la mesa con precaución. Su amigo abrazó a Lily por detrás, que dio un bote.

"¡James! Pero que susto me has dado..." – exclamó la pelirroja.

"Es que estás muy tensa."

"Potter, o te sientas y cierras la boca o te largas, pero no te quedes ahí de pie diciendo gilipolleces." – avisó Alex.

Sirius se dejó caer en la silla de al lado de Nat, dirigiéndole a su mejor amigo una mirada de 'te lo dije'.

"Bueno ¿y que ha pasado? ¿Se ha quemado la torre?" – preguntó Nat con un susurro.

"Es que los de primero estaban montando mucho escándalo y allí no había quien se concentrara..." – mintió el animago a la perfección.

Nataly le dirigió una mirada sorprendida. Nunca hubiera imaginado esa actitud de Sirius... Remus por su parte, tuvo que aguantarse la risa. Lo que hacían sus amigos por un par de carantoñas...

Tras eso, todos se volvieron a sumir en el estudio, y James y Sirius no tuvieron más remedio que sacar sus pergaminos y hacer más de lo mismo. Pero claro, no estaban acostumbrados a concentrarse más de cinco minutos en algo que no fuera el quidditch o las chicas, así que pronto estuvieron aburridos. James arrancó una esquina de pergamino y escribió : 'Joder Paddy, menuda idea brillante la tuya. ¡Esto es aburridísimo!' y se lo arrojó disimuladamente a Sirius.

'Los genios también nos equivocamos... Y por cierto, no me llames Paddy nunca más si aprecias tu integridad física.' fue lo que le respondió Sirius.

'¿Genio? ¿Donde has visto tu uno? Y por cierto, deja las amenazas a Laasser, porque a ti se te dan fatal.'

'Ja, ja. Veo que estudiar desarrolla tu agudez mental... Hablando de Laasser, yo creo que a ti te odia más que a mi.'

En ese momento una bolita de pergamino colisionó contra la cabeza de Sirius. Él la abrió. Era la inconfundible letra de Remus.

'Sois la leche. Es llegar vosotros y evaporarse mi concentración. ¿Qué os he hecho yo? Por cierto, yo también quiero enterarme de lo que os contáis por las notitas...'

Cuando Sirius iba a pasarle un papel contestado, Dawn golpeó la mesa con un libro.

"¡O paráis con los papelitos o os vais a tragar este libro entre los tres!" – la amenaza era terrible, pues el libro en cuestión era un tocho de más de mil paginas... Pero la chica pareció pensárselo mejor – "Bueno, el libro no porque lo necesito para estudiar, pero os vais a comer la mesa como no os estéis quitecitos... Y esto va por ti también Remus."

Los tres chicos tragaron saliva asustados y se pusieron a estudiar.

Cinco minutos después Sirius estaba otra vez aburrido y empezó a dar golpecitos a la mesa con la varita. Las chicas levantaron la vista y le miraron irritadas, haciendo que el animago parara y luego volviera a hacer ruido.

"¡Ya basta!- gritó Dawn otra vez-¡Sirius si no puedes estarte quietecito y en silencio vete a dar una vuelta! Pero como sigas molestando te voy a meter esa varita por el culo!

"Vale, vale. No hace falta que me muerdas, sólo estaba haciendo una pausa para que se me oxigenara el cerebro." – se defendió el animago, pero apretó más su culo contra la silla. Solo por si a caso.

"Imposible Black, un pedazo de corcho no puede oxigenarse." – respondió Dawn con desdén. Desde su sitio, Alex esbozó una sonrisa ante esas palabras.

"Está claro que todos estamos un tanto nerviosos... Sería bueno que dejáramos cualquier tema de conversación y volviéramos a centrarnos en estudiar." – interrumpió Remus intentando poner paz.

"Vaya si tardarán en pasar estos malditos exámenes." – suspiró James antes de abrir un libro cualquiera.

O.O.O

Nat se desplomo sobre un sillón agotada. Los exámenes deberían considerarse tortura... Quedaban exactamente dos días y medio para su primer EXTASIs y el nerviosismo y la histeria podían cortarse con un cuchillo.

Por suerte los alumnos de séptimo tenían los mejores sillones para ellos, mas que nada porque el resto de habitantes de la Torre de Gryffindor habían aprendido que molestar a un estudiante estresado con mayor conocimiento que tu en hechizos no era buena idea…

La chica abrió un ojo incapaz de hacer más esfuerzo físico que ese. Vio que en el sofá de enfrente estaban tumbados Remus y Dawn que tenían pinta de haber vuelto de la guerra.

"Hola" - dijo con un hilillo de voz la chica.

Remus abrió un ojo y movió un poco la mano para saludarla, pero Dawn siguió inmóvil apoyada en el pecho del chico. Solo se sabia que seguía viva porque seguía respirando. Suspirando Nat volvió a cerrar los ojos. Tranquilidad, diez minutos de tranquilidad y luego volvería a los libros…

Por desgracia una voz chillona que Nat reconoció como Giselle una de las pijas con las que tenia la desgracia de compartir cuarto interrumpió su descanso:

"Remus! ¿Aun sigues con eso?"- Giselle miro con desdén a Dawn que seguía sin inmutarse- "No tiene estilo! No tiene glamour! Me pregunto donde estaba cuando los repartió Dios…"

Nat se preparó para soltar una bordaría, pero en ese momento Dawn abrió un ojo y mirándola con asco soltó

"¿Has pensado eso tu solita o te lo ha escrito alguien?"- pregunto con desdén- "Y para tu información bonita, cuando repartieron esas cosas yo estaba donde se repartía el cerebro y la personalidad…Y es evidente que tu no llegaste a tenerlas…"

Con eso Dawn volvió a cerrar el ojo y se acurruco el pecho de Remus quien solo sonrió. Giselle empezó a ponerse colorada de furia.

"¡Como te atreves!"- chillo con voz muy aguda.

Dawn suspiro abriendo los dos ojos mientras murmuraba entre dientes. Se levanto y se puso delante de la chica. Giselle media con los tacones al menos 10 cm más que Dawn pero eso no evito que la chica le cantara las cuarenta.

"Mira Barbie sin cerebro, estoy muy quemada y lo ultimo que necesito es que vengas a dar el coñazo."- comenzó la chica dándole golpecitos en el pecho- "Remus esta conmigo y si no te gusta por mi te puedes tirar desde la Torre de Astronomía, pero deja de berrear ¿entendido?"

Sin dejar hablar a su compañera se dio la vuelta y volvió a tumbarse en el sofá.

"Giselle, ¿Por qué no te piras?"- pregunto Nat antes de que la pija hablara- "Solo nos quedan dos semanas y después no nos volveremos a ver. Seria una pena que Dawn acabara matándote."

Dawn gruño desde el sofá para mostrar que estaba de acuerdo.

En ese momento llegó Lily. Las ojeras le llegaban a las rodillas y tenía más cara de muerta que de viva.

"Yo ya no puedo más. Tengo la sensación de que si abro otro libro hoy me voy a volver loca." – se dejó caer en el sillón de al lado del de Nat. – "¿Algo interesante por aquí?"

"Giselle acaba de venir a incordiar. Nos hemos estado desahogando un poco con ella." – informó Nat con una sonrisita. Dawn se había vuelto a quedar sumida en su trance particular sobre el pecho de Remus.

Ambas chicas miraron a la pareja con envidia.

"¿Por qué no tendremos un novio así, normal?" – preguntó Lily al final.

"Porque tenemos un gusto demasiado raro para que nos gusten los novios normales."

"Hablando de los chicos de oro... ¿Dónde están?

"Haciendo cualquier cosa que no sea estudiar, seguro."

Y en efecto, James y Sirius se encontraban en uno de los pasadizos secretos que ellos habían descubierto, sin hacer nada. Simplemente sentados en el suelo y mirándose con cara de aburridos.

"Recuérdamelo Prongs... ¿Qué diablos estamos haciendo aquí?" – preguntó Sirius al final.

"Lo mismo que haríamos en la Sala Común pero sin que las chicas y Remus nos tachen de vagos." – respondió el otro.

"Que ganas que pasen ya estos dos días que quedan, hagamos los exámenes y podamos volver a tener una vida normal.

Los deseos de Sirius no tardaron demasiado en cumplirse, porque la mañana de aquel 10 de junio no tardó en llegar, y con ella el primer EXTASIs, el de Pociones...

En la entrada del Gran Comedor se amontonaban los alumnos de séptimo. La mayoría haciendo un repaso de última hora a sus apuntes de pociones, intentando memorizar desesperadamente las cosas que todavía les faltaban por aprender.

"Esto es imposible, jamás aprobaré este examen." – se desesperó Remus, cerrando su pesado libro con un suspiro.

"Vamos hombre, si te lo sabías, perfectamente." – intentó animar Dawn con una sonrisa – "Ya lo verás, ¿qué ingrediente debemos evitar mezclar con el jugo de diente de dragón para que no se nos funda el culo de la marmita?"

"El ajenjo." – respondió casi mecánicamente el licántropo.

"¿Lo ves? Tienes todo el libro metido en la cabeza." – le sonrió la chica.

"Oye Lily..." – James se acercó a su novia – "¿Quieres un beso de buena suerte?" – preguntó con esperanza.

"Ahora no estoy para tonterías James, cielo." – murmuró la pelirroja sin apenas levantar la vista de sus apuntes.

"Menuda mierda, ni por estas..." – farfulló el merodeador volviendo a acercarse a Sirius, que se dedicaba a juguetear con su pluma y su tintero, las únicas cosas que había creído conveniente llevarse al examen.

Nat levantó la vista para mirar a Sirius, al ver que él no insistía por un beso.

"¿No estudias?" – le preguntó.

"Ya me lo sé todo." – contestó el chico.

"Menudo morro." – comentó ella con una media sonrisa – "¿Y cuanto has estudiado? ¿Dos días?"

"Ayer por la tarde me lo estuve leyendo un poco." – bostezó él.

Nataly puso los ojos en blanco y continuó repasando. El animago miró con cara de circunstancias a James. Él tampoco había conseguido nada...

Se apartó unos pasos de la multitud con cara de asqueado. Odiaba los exámenes. Volvían a todo el mundo loco. O eso o es que les echaban algo raro en la comida...

Había tanta gente que le dio un golpecito a una chica al pasar.

"Lo siento." – murmuró casi imperceptiblemente, sumido como estaba en sus propios pensamientos.

"¿Puedes mirar por donde andas pedazo de imbecil?" – masculló una voz demasiado conocida.

Sirius se volvió despacio, quedando cara a cara con Alex.

"Oh... mierda..." – murmuró para si. La Slytherin tenía cara de 'si me tocas otra vez mueres.' El merodeador alcanzó en decir en voz alta – "Lo siento... Fue sin querer."

"Desaparece y haz un favor al mundo, Black." – dijo con desdén la chica, antes de desaparecer.

"Comprobado.. Eso es que nos meten algo en la comida, porque no puede ser que unos simples exámenes vuelvan más Slytherin a una Slytherin..." – murmuró para si el animago antes de volver a reunirse con James.

Severus, que había visto la escena, se acercó a hablar con su novia.

"¿Problemas con Black?" – preguntó.

"El de costumbre. Que exista y para colmo salga con mi amiga..." – gruñó Alex.

"Vaya, estás de mal humor hoy ¿eh? Creí que no te afectaban los exámenes." – sonrió Severus, en un intento de broma para calmar los ánimos de una chica, pero la frase tuvo todo el efecto contrario.

"¡Hazme un favor y vete por ahí, tu y tus ridículas bromitas sin pizca de gracia, Snape.!" – exclamó.

"Snivellus parece tonto." – comentó James, que un poco más allá había visto toda la escena – "Ve a Laasser más agresiva que de costumbre y aún así dice gilipolleces para cabrearla... Lastima que no se la haya dicho más gorda... Con un poco de suerte ella lo hubiese terminado matando en medio del pasillo"

"No creo que hubiese llegado a tanto. Según Nat, Alex sería incapaz de matar a nadie, porque luego le daría palo limpiar la sangre..." – rió Sirius por lo bajo.

En ese momento, Dumbledore salió y los invitó a entrar. Había llegado la hora...

O.O.O

Sirius releyó su última respuesta y, satisfecho, dio por finalizado su examen. Suspiró. Por fin había terminado. El último maldito EXTASI. Miró al frente donde estaba el diminuto profesor Flitwick, y fue entonces cuando tuvo una fuerte sensación de deja-vû. Todo era exactamente igual que si hubiera vuelto a quinto y estuviera haciendo los TIMOs. Entonces se dio cuenta que esos siete años habían pasado demasiado deprisa. Se había terminado la despreocupación, la eterna inmadurez... Tendrían que enfrentarse con el duro mundo real. Deberían crecer y madurar.

Casi inconscientemente tiró la silla hacía atrás y mantuvo el equilibro con las patas traseras. Miró a su alrededor intentando valorar los cambios desde quinto y evadir su mente de todos esos pensamientos de crecer y madurar. Giró un poco la cabeza para mirar a James. Se lo encontró cruzado de brazos y bostezando. También había terminado el examen. Le levantó el pulgar y su amigo le devolvió el gesto. Sirius sonrió. Eso era casi como un ritual entre los dos amigos en todos los exámenes. Para asegurarse que el examen se había desarrollado sin imprevistos y que les había ido tan bien como esperaban. Eso no había cambiado, sin embargo algo en la vida de su amigo si lo había echo. Y la culpable estaba sentada al lado de James, con sus ojos verdes aún fijos en el pergamino, mientras su espesa melena pelirroja le caía en cascada por los hombros. El animago sonrió, eso si era un cambio. La dura Lily Evans. La de 'Déjame en paz Potter', sucumbiendo finalmente ante los encantos de su mejor amigo. Nunca creyó vivir para verlo.

Delante de Lily estaba sentado Remus, escribiendo todavía como un poseso en el pergamino, con cara de estar apurado. 'Vaya con el lobito', pensó Sirius. Siempre hacía igual. Terminar el examen lloriqueando porque no había tenido tiempo de escribir todo lo que le hubiera gustado, y sacar luego un Excepcional. Aunque después de que cierta Gryffindor con una mala leche sospechosamente Slytherin le hiciera cambiar parte de su inseguridad, era bueno saber que parte de su carácter seguía intacto. Y hablando del rey de Roma... A un par de mesas por delante de Sirius estaba Dawn, mirando el pergamino con el ceño fruncido. Seguramente temiendo que su examen no estuviera lo suficientemente bien para permitirle entrar en la escuela de medimagos de San Mungo. Aunque le costara admitirlo, y a pesar de todo, esa chica le caía bien. Había conseguido animar muchísimo a Remus. Era una lástima que no terminaran de llevarse bien...

Otro de los cambios notables que nunca creyó posibles. Había resultado que tras el pelo descuidado, la nariz torcida y los ojos inexpresivos de Snape había un ser humano capaz de sentir algo que no fuera asco por todo cuanto le rodeaba. Aunque debía decir que ni echa a medida para él era la chica que había escogido. Laasser. Terrorífica. Menudo último año le había dado...

Por último desvió la mirada hacía Nat y no pudo evitar sonreír con ternura. La chica se rascaba la cabeza suavemente con la punta de su pluma mientras releía una de sus respuestas moviendo los labios, con el ceño fruncido y la mirada fija en el pergamino. Ese, ese era el mayor cambio. En quinto la chica era solo una de sus compañeras de curso y casa, a la que no había prestado más atención que la estrictamente necesaria, para pedirle algún ingrediente en pociones o para incordiar de vez en cuando... Y ahora... Ahora era la chica que sacaba al Sirius más bobalicón, azucarado y atontado que habitaba en él.

"Dejen de escribir por favor." – la voz del profesor Flitwick le devolvió a la realidad. Se había terminado el tiempo. Fijó la vista en el centenar de pergaminos que levitaban hacía la mesa del profesor mientras no dejaba de sonreír. Si, tal vez Hogwarts se estuviera terminando, pero estaba seguro que su vida fuera del colegio le deparaba muchas sorpresas.

O.O.O

Bueno gente... Esto es aquello que podría llamarse un final. El final de la primera parte de este fic, que me ha costado un año en terminar... Un año se dice pronto ¿eh? Estoy trabajando en un epilogo para dejar esto más bien terminado, y luego me tomaré un tiempecito de descanso, decidiendo si continuo con los niños de mayores o lo dejo todo aquí... Os mantendré informados :P

Ahora os dejo como de costumbre con los comentarios de las coautoras :

Mereth : Buenas! Ultimo capitulo de la época de Hogwarts...eru que estrés tiene el personal con los EXTASIS...me siento demasiado identificada, los exámenes de la uni son malos para la salud xD sacan mi mala leche sly como diría Sirius...ahora que lo pienso las borderias de Dawn en este capi son casi todas mías (pa variar xD) es que de algún modo tengo que liberar estrés ya que no hay con quien pelearse ni lobito que te consuele U. Bueno nos vemos!

Silver : Silver: Arg! Estoy estresada! Realmente la epoca de examenes es la peor! Y este capitulo va perfecto con nuestro momento temporal! Examenes, examenes, examenes! Y cuando vivimos eh! Arg! XD. Y que suerte ellas que se pueden desestresar gritando a pijas asquerosas XD. Y Oh que mono cuando Siri mira a su alrededor y "piensa". Y por cierto... Y tantas sorpresas XD. Mua.

Bueno pues, hasta aquí esto. Mucha suerte a todos los que estais de examenes y al resto... menuda suerte! Yo tb kiero no estar de examenes! ;;