Luke y Ben volaban en la Sombra de Jade, yate estelar que una vez fue propiedad de Mara Jade. Ahora la nave pasó a manos de Luke y Ben.
El camino a Kessel es un largo viaje, por lo cual Luke aprovechó para dejar la nave en piloto automático para meditar mientras Ben, sentado en el asiento del copiloto, dormía con la barbilla pegada al pecho. La nave emitió un pitido, Luke interrumpe su meditación y observa que están llegando al planeta, delante de ellos iba un carguero de la Federación Galáctica. El Maestro Jedi coloca sus manos en el timón y quita el modo de piloto automático, se gira y ve a su hijo durmiendo.
— Ben, despierta— dijo Luke presionando algunos botones, Ben sólo emitió un ronquido. Luke sólo chasca los dedos en el aire y Ben se despierta de un sobresalto.
— ¡Auch! Eso dolió, papá— exclama Ben mientras se acariciaba la cabeza.
— Ya estamos cerca, Ben— dijo Luke con una sonrisa— ¿meditando?
— Bueno…estaba meditando pero una cosa llevó a la otra— dijo Ben mientras se frotaba los ojos. — ¿Sabes, papá? Tuve un sueño de lo más raro.
— ¿Cuál es ese sueño?
— ¡Un gungan Jedi que luchaba contra un ewok Sith!— dijo Ben abriendo los ojos.
—Muchas holocomedias ves, hijo— dijo Luke
— Lo curioso es que se programa también tiene una imitación de un Jedi…pero nunca a un Sith ¡Es injusto! Quiero reírme de un Sith— dijo Ben, imitando a un hombre indignado.
— Mira Ben, ya estamos llegando.— dijo Luke mientras esbozaba una sonrisa.
Ben volvió la mirada hacia el frente, donde podía observar el planeta, el carguero de la Federación ya hizo su entrada al planeta.
— Nave desconocida, identifíquese por favor. — una voz se escuchó en la radio del yate estelar.
— Yate estelar Sombra de Jade. Soy el Gran Maestro Jedi Luke Skywalker, mi copiloto es el Caballero Jedi Ben Skywalker. Venimos por una investigación pendiente.
Después de unos minutos se vuelve a oír la voz del guardia de la Alianza.
— Mantenga su curso actual. Desactivaremos los escudos para su ingreso.
El yate estelar aterrizó en el hangar de Kessel, a cielo abierto. Se bajó una rampa lo cual descendieron los dos Jedi.
— Que mal se ve— dijo Ben. El lugar tenía mal aspecto debido al bombardeo que sufrieron días atrás. Ben miraba a su alrededor, no había naves a excepción de una, una nave que le parecía muy familiar.
— Esa nave me parece familiar, papá. — Señaló el Jedi pelirrojo a su padre— Sólo echaré un vistazo.
— Bien, pero no tardes— dijo Luke y empezó a caminar en dirección a unos guardias parados cerca del edificio blanco, muy agrietado.
Ben se acerca a la nave, donde cerca de ella había cajas de madera, donde se hallaban sentados dos personas: un muchacho con una venda en la mano izquierda y un parche en su ceja derecha y la otra persona, una zeltron con vendas en sus manos.
Ben se coloca detrás de la zeltron y se aclara la garganta.
— Umm… ¿De casualidad conocen a un contrabandista llamado Ewan? Tiene una nave parecida a esa.
La zeltron se gira para observar al Jedi, lo mira de los pies a la cabeza y sonríe.
— Tu debes ser el Jedi pelirrojo que me habló mi amigo Ewan… ¿Glen?
— Soy Ben
Nive, la zeltron, se levantó de la caja y se dirige a la rampa con sensualidad. Ben sintió sus orejas arder. En unos segundos, baja el contrabandista Ewan con un parche en la frente y una venda en el brazo.
— ¡Vaya! No pensé que vendría aquí, Caballero Jedi.
— No tenia idea que estabas aquí. ¿Qué pasó Ewan?
— Al parecer un grupo de extremistas atacaron al planeta para llevarse algunas cosas. Es una suerte que estemos vivos.
— Pero han muerto dos compañeros nuestros— dijo Nive con tristeza.
— ¿Has venido a investigar esto, Ben?— dijo Ewan.
— Si. — Dijo Ben y sintió que su padre lo llamaba— Me alegro que estés bien, Ewan. Iré a investigar con mi padre— El Jedi le extendió la mano al contrabandista y él se la estrechó, fue a extender a Nive la mano pero ella le dio un beso en la mejilla. Ben se giró torpemente y avanzó hacia donde estaba su padre. Luke hablaba con el capitán de los guardias, un hombre alto, canoso y barba blanca. Vestía un traje, tan parecida al de las tropas de asalto del Imperio, con la diferencia que son negras y las hombreras mas largas y el casco circular sólo cubre la cabeza dejando al descubierto el rostro.
— Soy el capitán Feder Thillor— dijo el anciano capitán cuando Ben se coloca al costado de Luke.
— ¿Todos los presos han fugado?— dijo Luke
— La mitad, Maestro Skywalker. El cañón de plasma hizo una apertura tan grande que las celdas primarias quedaron abiertas, lo cual aprovecharon los presos para fugarse y subirse a la nave de esos pirados. Sólo dos presos han muerto. Síganme
Los tres entraron a un edificio casi derruido y avanzaron por los pasillos ennegrecidos.
— ¿Por qué precisamente Kessel?— dijo Ben
— Aquí están los presos más peligrosos y además suministros importantes para las naves y armas por supuesto. Toda una tentación para los extremistas de Estrella Negra— dijo el capitán con amargura y doblaron a una esquina, la luz del lugar era muy baja— Hemos sufrido bajas, Maestro Jedi. Veinte soldados y dos contrabandistas muertos y muchos heridos. A llevarse los paquetes nos dejaron en paz, antes de cortarnos la comunicación. Recién en dos días pudimos contactar con la Federación Galáctica.
— ¿Ellos han sufrido alguna baja?— dijo Luke y se dio cuenta que el capitán esperaba que le formularan esa pregunta.
— Sólo un caído ¿Puede creerlo? Un contrabandista lo mató
Se detuvieron y el capitán avanzó hacia una puerta.
— Aquí están los caídos incluyendo su compañero Jedi y el extraño extremista. — dijo el capitán abriendo la puerta. La estancia tenía un pésimo olor, las paredes estaban sucias y la luz parpadeaba a momentos. Ahí en la habitación había tres guardias con batas blancas.
— El extremista pertenece a una especie que desconozco— dijo el capitán acercándose a una camilla, donde una bolsa negra ocultaba el cuerpo. El hombre abre la bolsa revelando el extraño ser.
— Parece un duro— dijo Ben acercándose— pero con diferencias.
El cuerpo no tenia parpados, mostrando así los ojos rojos con rendijas amarillas. La piel de un gris humo, con grietas y un hocico prominente. Tenía solo cuatro dedos muy largos y el tamaño de un hombre adulto.
— Los duros tienen los ojos rojos pero no tienen rendijas. Son verdes pero no grises con grietas en su piel. La verdad desconozco esta especie— dijo Luke— Me gustaría llevarlo a Coruscant para un mejor análisis de nuestros científicos.
— Me parece bien— dijo el capitán e hizo señas a los guardias que estaban ahí— Llévense esto a la nave de los Jedi.
— Quisiera ver el cuerpo del Maestro Draw'Eterman— dijo Luke muy serio.
El capitán se giró y avanza unos metros hasta detenerse en otra camilla, también una bolsa negra. Abre totalmente la bolsa y Luke con Ben observa el cuerpo.
— Murió apuñalado— dijo Ben señalando un corte en el vientre.
— Y otro aquí…en la garganta.
— ¿Fue un sable de luz?— preguntó Ben mientras observaba la herida con atención.
— No parece. No hay quemaduras además esa herida ha sido provocada por una vara.
— ¿Una vara?— dijo Ben, confundido.
— Posiblemente de cortosis— dijo Luke y Ben lo entendió todo.
— ¿Cortosis?— dijo el capitán.
— Un metal resistente al sable de luz y disparos de láser— dijo Ben — Capitán ¿Dónde esta el sable de luz del Maestro Jedi? No lo veo.
Luke miró a su hijo, él no se había dado cuenta de ese detalle. El capitán negó con la cabeza.
— Encontramos al Maestro Jedi tal cual, no hemos visto el sable de luz en ningún lado, ni otra arma cerca de él.
— Interesante. Se lo habrá llevado para analizarla seguro. — dijo Luke llevándose una mano a la barbilla.
— No son sensibles a la Fuerza, así que se harán daño si intentan desmontarla— dijo Ben.
— Desconocemos esta especie, Ben. No sabemos si son sensibles a la Fuerza o no. — Exclama Luke mirando a su hijo y vuelve la mirada hacia el capitán— Me llevaré al Maestro Jedi para darle los honores que se merece.
El capitán asintió y los tres hombres se movilizaron para retirarse de la habitación, dos guardias llevaban los cuerpos del extraño ser y del Maestro Jedi.
Mientras caminaban los medio iluminados pasillos, Luke se volvió hacia su hijo Ben.
— Vamos a investigar esto, Ben. Tú y yo ¿te parece?
— ¿Cómo los viejos tiempos, papá? Me parece bien— dijo Ben con una sonrisa — ¿Qué tenemos que hacer?
Luke se quedó pensativo mientras caminaba junto con su hijo, delante de ellos estaba el capitán y atrás de ellos iban los guardias con los cuerpos en camillas.
— Consíguete un buen disfraz de un cazarrecompensas. Cuando lleguemos a Coruscant, daré mas detalles. A Jaina también le voy a encomendar algo junto con su aprendiz Allana.
— Me parece bien, papá. Aprovecharé que un amigo contrabandista sigue aquí para pedirle algunas cosas.
— ¿Es el que le salvaste la vida en Dantooine?
— Si.
Llegaron al hangar, sintiendo la brisa pasar suavemente por sus rostros. Luke hizo una seña al capitán en dirección al yate estelar mientras Ben se dirigía hacia su amigo contrabandista Ewan.
— ¿Te vas, Ben?— dijo Ewan llevándose una bolsa al hombro, Keth el muchacho no estaba ahí.
— Necesito un favor, Ewan.
— Dime
— Bien, necesito un disfraz de cazarrecompensas ¿Tienes algún "trapo" que me sirva?
— A ver— Ewan se llevó una mano a la barbilla— Ven, sube a la nave. Te puedo regalar algunas cosas.
Ben y Ewan subieron a la nave, el contrabandista sacó un baúl y lo abre. Ropas, muchas ropas era el contenido de aquel baúl.
— Me gusta este— dijo Ben levantando una camiseta roja de mangas cortas con un estampado de un símbolo de alguna tribu extinta hace milenios.
— Te lo puedes llevar— dijo Ewan, sacó un pantalón negro, una casaca, correa y botas marrones, colocándolas en una bolsa de tela. — Esto es lo necesitas, a parte de arreglarte físicamente.
— Me parece bien, gracias— dijo Ben mientras se llevaba la bolsa a la espalda.
— Oye ¿Sabes que los cazarrecompensas no hablan con un educado acento coruscanti?
— Entonces ¿Qué acento debo usar?
Ewan pensó un rato y volvió a sonreír.
— Uno mandaloriano servirá pero como no tienes la armadura mandalor, ¿tal vez corelliano?. En fin sólo usa uno neutral, no ese coruscanti.
— Esta bien— dijo Ben agitando la mano— Mi prima sabe algo de mandaloriano pero lo haré. Igual gracias por todo, Ewan.
Ben le extendió la mano a su amigo y éste le correspondió.
— Toma, para mantenernos en contacto— le entregó un pequeño aparato comunicador— Cualquier cosa…sólo toca el botón y hablamos.
Ben agradece el pequeño regalo y juntos bajan por la rampa donde Nive, la zeltron llevaba un paquete.
— Adiós, Ben— dijo la zeltron con una sonrisa coqueta. Ben se ruborizó un poco pero le devuelve el saludo.
El yate estelar ya estaba listo para despegar, Ben se sienta en el asiento del copiloto mientras Luke elevaba la nave.
— ¿Tienes el disfraz, Ben?
— Si, papá. ¿Sabes hablar con acento corelliano?
La Sombra de Jade se elevó por los aires y se alejaba poco a poco del planeta Kessel, rumbo a Coruscant
Soffy: ¡Hola de nuevo! Que bien que te haya gustado. Más adelante explicaré ese detalle de Allana. Saludos
Edu: Gracias por tu review. Saludos
