Ben se hallaba en una área del Templo Jedi. Un cuarto pequeño que sólo contenia una habitación y sala de estar
El Jedi estaba sentado en la sala, pequeña y acogedora. Sonó el timbre y Ben se levantó del sillón y fue a abrir la puerta, lo cual se elevó hacia arriba. En el umbral estaban Jaina y su aprendiz Jedi, Allana Solo.
— ¿Qué tal el viaje?— dijo Jaina mientras ingresaba al lugar. Las dos chicas se sentaron en el sillón.
— ¡Uf! Un viaje tan largo que agradecí llegar a Coruscant— dijo Ben— Llegamos anoche y apenas tuvimos tiempo para hablar.
— ¿Dónde está mi tío Luke?
— Salió hacia el Centro de Investigaciones donde hemos dejado los dos cuerpos. Se fue esta mañana. — Dijo Ben mientras abría una botella— ¿Desean beber?
— Si, por favor— dijo Allana que se había sentado cerca de la ventana.
— Yo también, Ben. ¿Qué han descubierto en Kessel?
— Han sido atacados por los extremistas de Estrella Negra. Muchos han muerto incluyendo al Jedi— dijo Ben mientras regresaba a la sala con una bandeja con tres vasos con un liquido ámbar. Los tres escogieron los vasos. — Además que uno de ese agrupación ha caído. Lo hemos traído.
— ¿Estrella Negra? ¿Se refieren a ese grupo que esta dando problemas a la Alianza Galáctica hace casi cinco años?— dijo Allana
— Si, esos mismos— dijo Jaina, dando un sorbo a su bebida.
— La cuestión es que nadie por el momento sabe el tipo de especie que pertenece el muerto. Yo nunca lo he visto en mi vida. — Dijo Ben mientras dejaba el vaso en la mesita. — Otra cosa, posiblemente mi padre nos dé misiones encubiertas. Yo posiblemente me disfrazaré de cazarrecompensas. Jaina ¿sabes hablar con acento mandaloriano?
Jaina dejó el vaso en la mesita y lo miró. Jaina Solo estuvo en Mandalore, siendo entrenada por Boba Fett hace catorce años en plena guerra civil galáctica donde Darth Caedus daba muchos problemas.
— Sólo sé un par de palabras. Lo siento Ben, no sé hablar con ese acento. Intenta al menos con el corelliano, yo a veces lo hago además has escuchado a mi papá hablarlo.
— Bueno. Tenia que preguntarlo ¿no?
La puerta se abrió y entró Luke, Jaina y Allana se levantaron de sus asientos para saludar al recién llegado.
— Que bien que ya estén aquí— dijo Luke sentándose al lado de su hijo. Las mujeres volvieron a sus asientos.
— Jaina y Allana, miren esto— Luke sacó una especie de objeto cuadrado, del tamaño de su palma, donde se reveló una imagen tridimensional del extraño ser capturado. — ¿Tienen alguna idea de que especie es?
Las dos Jedi negaron con la cabeza.
— ¿Ese es el que tienen en el Centro de Investigación?— dijo Jaina.
— Si. Nadie supo dar con su especie. Vamos a investigar esto y esto es algo cerrado, nadie debe saberlo, al menos por el momento ¿De acuerdo?— los tres asintieron— Bien. Jaina y Allana vayan a investigar la especie de este humanoide, busquen en las bibliotecas, viajen por la galaxia incluso hasta las Regiones Desconocidas. — enunció Luke mientras le entregaba el objeto a Jaina, totalmente apagado.
— ¿Qué harás, tío Luke?— exclama la Maestra Solo.
— Iré con Ben a investigar sobre el grupo Estrella Negra. Es recomendable que empecemos ahora— dijo Luke mientras se levantaban todos— Que la Fuerza las acompañe.
Jaina y Allana se despiden de Luke y Ben, luego se retiran del lugar.
— Bueno. Creo que llegó la hora de disfrazarme ¿verdad, papá?
— Vamos a ir Ben. Este es el plan; tú eres un cazarrecompensas que sólo hacía trabajos menores y que desea saltar a las "grandes ligas". Yo seré tu jefe y me hablarás en este transmisor. Estaré cubriéndote las espaldas y me avisas para salir e ir a buscar el yate para retirarnos. Mi personaje quiere hacer un negocio con Estrella Negra y eres mi enlace, buscando al menos formar parte de ese grupo temporalmente. La clave es saber que traman ellos.
— Entiendo, papá— dijo Ben— Estoy listo.
Ben Skywalker estaba totalmente cambiado, se había teñido el cabello de negro y se había colocado un tatuaje removible en lado izquierdo de su rostro y una cicatriz falsa en la ceja derecha. Vestía con un pantalón negro, holgado y una casaca marrón. Su sable de luz lo tenía escondido debajo de su casaca, sólo cargaba una pistola Blaster en su estuche colgado en su correa. Luke también había cambiado su imagen, con un traje verde.
La Sombra de Jade aterrizó en Tattoine, en las afueras de dicho planeta árido.
— Vas a ir a la cantina de Mos Eisley donde buscarás a Furk Low, un cazarrecompensas que se presume que está haciendo negocios con Estrella Negra— dijo Luke— O al menos eso dice estos archivos secretos que Jagged Fel gentilmente nos proporcionó una copia.
— Esta bien, papá— exclamó el Jedi mientras los dos bajaban de la nave. Ben se subió en un speeder que habían acoplado al yate estelar.
Ben llegó a la cantina de Mos Eisley y recordó lo que le contó su padre ya hace algún tiempo atrás. Algunos lo miraban y otros seguían a lo suyo. Siguió caminando, buscando al hombre que debía hablar.
Y lo encontró pero no estaba solo, lo acompañaba el ser extraño que ocupaba en la morgue del Centro de Investigación. Se controló para no emitir ninguna emoción en su rostro. Se acercó a Furk Low, un hombre de mediana edad, de cabello castaño y una gran cicatriz en medio de la cara.
— Busco a un hombre llamado Low— dijo Ben y el hombre se giró y lo miró desafiante.
— Pero antes ¿Quién eres tú?
— Me llamo Neb Jade— dijo Ben— Mi jefe ha escuchado hablar bien de él que quiere hacer un gran negocio con él.
— ¿Eres su mensajero?
— No. Soy su principal mercenario por no decir su favorito.
— Éste nos vendrá bien. Necesitamos mas mercenarios y yo lo veo capaz.— dijo el extraño ser de piel gris, sus ojos sin párpados miraban con atención a Ben. Low lo miró y volvió la vista hacia Ben.
— ¿Quién es tu jefe?— dijo Furk Low
— Se llama Kar Valir. Se dedica en negocios pequeños pero ese se ha vuelto ambicioso y quiere algo grande— Ben se apoyó en la mesa— El ataque a Kessel, teniendo a los soldados de la Alianza ha despertado su interés en Estrella Negra. Está interesado en hacer negocios con Low. Así que vuelvo a preguntar ¿Dónde puedo encontrar a Furk Low?
El criminal volvió la vista a su compañero y volvió a mirar a Ben.
— Yo soy Furk Low— miró a ambos lados— Vayamos a un lugar privado para hablar negocios. No confío en esta calaña.
Los dos se levantaron y se dirigieron a la salida del local lo cual Ben los siguió.
Llegaron a una casa de arena abandonada, se metieron y Furk Low miró ambos lados y se metió.
— ¿Desea hacer negocios con nosotros? Te informo que el que entra, ya no sale. Él que intenta salir, sale muerto.
— ¿Qué tengo que hacer?— dijo Ben y observa que el otro saca un radio transmisor y empieza hablar.
— Señor, aquí tengo a un voluntario dispuesto a unirse a nuestra causa.
El humanoide gris lo miraba expectante y Ben empezó a sentir cosquilleos en la espalda. Era mala idea llevar casaca en un planeta cálido.
— ¿Tu jefe, Kal Valir esta dispuesto a ser nuestro subordinado?
— Déjame consultarle— dijo Ben, apartándose un poco.
— ¡Apresúrate! Ya en minutos viene mi superior— dijo Furk Low
Ben se aleja y saca el radio transmisor, que tenia un localizador camuflado.
— Señor, ya he contactado con Furk Low. Si, han confirmado. Me pregunta si desea ser el subordinado de ellos. Ajá, se lo diré. — Ben corta la comunicación y se acerca al dueto.
— Acepta con algunas condiciones.
— Esas ya las dirá con nuestro superior aquí. — dijo el humanoide gris.
Después de unos minutos la puerta se abrió y entro otro humanoide gris, con una mandíbula prominente y ojos sin parpados rojos.
— ¿Cuál es tu nombre, humano?— dijo el extraño ser de manera glacial.
— Neb Jade— dijo Ben y sintió que alguien estaba detrás de la puerta. Escondido tal vez pero no era su padre, era alguien también sensible a la Fuerza. Ben ocultó su sensibilidad para no ser descubierto.
— Como verás humano. Necesitamos más cazarrecompensas, contrabandistas que deseen trabajar para nosotros. Para un Imperio.
— ¿De donde son?— dijo Ben.
— Eso no te incumbe humano. ¿Cuál es la condición de tu jefe?
— Desea tener porcentaje mínimo de las ganancias y de poseer una base estratégica.
— Eso lo tengo que hablar con tu jefe ¿No crees? ¡Que se venga Tattoine!
— ¿Por qué a Tattoine? A él le gusta Myrkr. Le fascina el clima templado — dijo Ben y observó que el usuario de la Fuerza escondido, apareció la puerta, con aire sospechoso. El humanoide gris se acerca al superior donde le habla el oído
— Bueno, no será problema para él…venirse a Tattoine— dijo Ben mientras lo mira con atención. El extraño ser que hablaba en murmullos, se volvió contra Ben y sacó una especie de espada de luz. El Jedi lo miró sorprendido.
— ¡Que descortesía la mía!— dijo el superior con un tono de voz fingido. — Él me dijo que sintió una especie de energía aquí y que luego se ocultó.
— ¿Si?— dijo Ben extrañado— Tal vez alguien nos esté espiando— dijo Ben, muy tranquilo.
— No— dijo el superior y chascó los dedos. El cazarrecompensas y su acompañante sacaron sus pistolas láser. — Dime y sé sincero ¿Eres un usuario del Balavantam?
— ¿Qué demonios es eso?— dijo Ben totalmente perplejo.
El humanoide gris se rió y se guardó el aparato que parecía un sable de luz y en su lugar sacó un instrumento cuadrado y lo levantó hacia la cara de Ben. Los humanoides grises observaron con atención, la pantalla del instrumento cambió a un color azul.
— Vaya, eso si que es interesante. Dices que no lo eres pero nuestro detector dice lo contrario— dijo el superior, visiblemente enojado— Es indudable que eres un espía.
— Debe ser amigo de ese sujeto muerto en Kessel— dijo el humanoide gris, el que estaba junto al cazarrecompensas Low.
— Mátalo. — Y el superior se retiró del lugar. El humanoide gris, sacó su arma, revelando una luz láser blanca. Ben viéndose descubierto, sacó su sable de luz.
— Papá. Problemas. Me han descubierto— lanzó Ben mentalmente el mensaje a su padre, encendiendo su sable de luz azul, repelió algunos láseres de los cazarrecompensas y esquivó el ataque del humanoide con el sable de luz blanca.
Empujó con la fuerza al cazarrecompensa Low y otra vez usando la Fuerza, lanzó al otro gris hacia la ventana. Se levanta y su sable de luz azul choca con el del gris atacante.
— ¿Balavantam?— dijo Ben aún perplejo y con los sables juntos, lanzando chispas. El gris lo miraba desafiante y Ben giró el sable, con un rápido movimiento donde le voló la mano.
El gris cayó al suelo, gritando de dolor y Ben extendió la mano, recogiendo el sable de luz enemigo y se lo guardó. El cazarrecompensas se levanta y apunta Ben. El Jedi escapa por la puerta, corriendo por las calles de arena y ve a Sombra de Jade sobrevolando bajo, con la rampa abierta. El cazarrecompensas lo seguía y Ben de un salto se sujeta en la rampa y se arrastra mientras sentía los láseres pasar por su lado.
Al fin dentro de la nave, la puerta se cierra y Ben exhala un suspiro.
— ¿Estás bien, Ben?— dijo Luke con el semblante preocupado.
El joven Jedi se levanta y se sienta en el lugar del copiloto. Ya estaban dejando atrás el planeta.
— Si, papá. He descubierto muchas cosas— dijo Ben, jadeando— Uno de ellos manipula la Fuerza, al que llaman Balvantam. Papá, Estrella Negra tiene un trato con esos seres. Aún no se que especie son, no lo han dicho— dijo Ben cerrando los ojos.
—Descansa, hijo— dijo Luke— Cuando lleguemos, continuamos hablando de esto.
La Sombra de Jade continuó raudo en su vuelo, hacia Coruscant
Soffy: Gracias de nuevo por tu comentario. Que bueno que te ha gustado, saludos.
