Ya era muy tarde en Coruscant, en el cielo nocturno brillaban las estrellas con fulgor. La nave galáctica aterrizó en el hangar. Los Jedi bajaron, cansados pero sastifechos. El Maestro Jedi Jo Felluci los esperaba.
— Maestro Felluci— dijo Jaina, inclinando la cabeza levemente, los otros dos la imitaron. — ¿Dónde está el Jefe de Estado Fel?
— Está ocupado con el Comandante Zawn— dijo tranquilamente el Maestro Jedi— Se ven cansados. Yo le llevaré los planos si es que lo han conseguido.
Ben le entregó los planos. Felluci se lo guardó en el bolsillo.
— Buenas noches, Caballeros Jedi y Maestra Jedi— el Maestro Felluci se alejó de ahí.
No tan lejos de ahí, en el hangar, estaba Allana con su novio, el piloto Deckel Dutter. Los dos estaban sentados en el suelo, él con la espalda en una caja mientras la espalda de la Jedi descansaba en su pecho. Los dos miraban las estrellas.
— ¿Has vuelto a encontrarte con mi abuelito?— decía Allana.
— Si.
— ¿Te trató bien?
— Bueno…mejor que la otra vez— dijo Deckel, besando la cabeza de su novia.
— Bien.
— Él sabe que mis sentimientos hacia ti son sinceros.
— Mi abuelo ya empezará a estimarte así como estima mucho a Jag.— dijo Allana. Dos personas se acercaban, el Teniente Gret Swalle y el Maestro Jedi Jo Felluci.
— Capitán Deckel Dutter— dijo el Teniente, deteniéndose donde estaban la pareja. Ellos se pararon rápidamente.
— Maestro Felluci— inclinó levemente su cabeza en señal de respeto al Maestro Jedi, Allana Solo.
— Tenemos una misión secreta. Ya he ordenado que las Alas Y del escuadrón Media Luna estén listas.
— Me alistaré, señor— dijo Deckel en posición de firme. Jo Felluci miraba la joven Jedi.
— ¿Tu eres Aprendiz, cierto?
— Aprendiz Jedi Amelia Solo— dijo Allana
— Necesito una aprendiz ¿Quieres unirte a la misión?— dijo Felluci, Allana se sorprendió emocionada.
— Si, señor. Seria un honor. — contestó Allana, emocionada.
— ¿Quién es tu Maestra?
— Maestra Jaina Solo, señor.
— Bien. No le vas a decir ninguna palabra y te vienes conmigo. No hay tiempo que perder.
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Una mesa de madera en el medio del hangar, estaba Allana con su uniforme verde de piloto, el modelo del mono es muy parecido al del escuadrón Pícaro. Estaban también el Comandante Zawn, el Maestro Felluci, el Teniente Gret Swalle, Deckel ya con su traje verde de piloto y dos Maestros Jedi Kier y Brawl.
— Tenemos los planos, una copia por supuesto. Jagged Fel lo esta viendo en su despacho el original, lo bueno es que en este plano está la coordenada actual del Apocalipsis, no perderemos más tiempo. ¡Vamos a atacarlos ahora!— dijo el Comandante Zawn, con el ceño fruncido. — El Teniente tiene las coordenadas de su ubicación actual, el plan: el escuadrón Media Luna escoltarán a los Jedi Kier, Brawl y Solo. La más joven llevará la bomba de plasma verdadera y los otros dos una falsa para despistar. El lugar más vulnerable es el Reactor Norte— Señaló con un puntero láser el plano. Aprendiz Solo colocará la bomba ahí, como también las falsas, esas están cronometradas al instalarse así que es recomendable que se pongan a correr al tirarlas al suelo. Los pilotos dispararán a los generadores de escudos para que puedan ingresar a la nave, todo en tiempo récord. Esta es una misión secreta y empieza ahora.
Todos los pilotos corrieron a las naves, Allana se acercó a su Ala Y.
—Amelia— dijo el joven piloto acercándose a la joven Jedi. — ¿Estás lista?
—Si— dijo Allana, mirándolo con pesar. Pero era el hombre que confiaba en ese momento, el peligro de ser descubierta y asesinada posiblemente ya haya pasado, respiró profundamente y le dijo. — No me llamo Amelia, Deckel. — Deckel juntó las cejas, sin comprender. — me llamo Allana.
— ¿Allana Amelia?
— Sólo Allana. Amelia es un apodo viejo, historia larga; cuando regresemos, te lo contaré.
— Está bien, Allana— dijo Deckel sonriéndole y se acercó para besarla y luego se separó— Te amo, Allana
— Yo también te amo, Deckel— pasó una mano sobre su rostro y lo besó— Que la Fuerza te acompañe, cariño— Deckel sonrió y se fue a su nave. La Jedi se subió al suyo y se colocó su casco.
Las naves del Escuadrón Media Luna salieron disparadas del hangar. Sólo se quedaron el Comandante Zawn y el Maestro Jedi Jo Felluci. Las Alas Y, naves modernizadas, que ya no tenían nada que ver con las que pertenecían a la Alianza Rebelde emprendieron el vuelo— Les mando las coordenadas— dijo el Teniente Swalle— Desplegar Alas.
Allana miró las coordenadas y cayó en la cuenta que conocía el lugar, justo el lugar donde había ido con Jaina; Anzant
— Así que piensan destruir Anzant— pensó Allana— No lo voy a permitir.
El Apocalipsis se mostraba como una estación imponente y amenazante con su mortal forma de flecha, estaba muy cerca del pacífico planeta Anzant.
— Líder Luna, desplegando Alas. Informen sus posiciones— dijo el Teniente Swalle.
— Luna 4, desplegando Alas— dijo Allana
—Luna 2, desplegando Alas— exclamó Deckel.
— Luna 6, desplegando Alas. — dijo el Maestro Jedi Kier
— Luna 7, desplegando Alas. — dijo el Maestro Jedi Brawl.
Así cada piloto iba anunciando, las naves amarillas iban en dirección a la estación. Ellos notaron su presencia enviando sus cazas, naves ovaladas con dos generadores de energía en los costados, en forma cuadrangular. Las cazas karganas empezaron a disparar a las Alas-Y.
— No olviden la misión principal, Jedi— dijo el Teniente— Puedo ver el generador de escudo que cubre la entrada de Apocalipsis.
Allana viró su nave a la izquierda, fijó su objetivo y lo destruyó. Las naves enemigas eran numerosas y el escuadrón no tardó en tener algunas bajas.
— Son demasiados, será difícil llegar a la estación— dijo el Maestro Kier, virando el Ala de manera bruscamente.
— Tengo dos a la cola, no puedo quitármelos de encima— dijo el Maestro Jedi Brawl.
— Anda en zigzag, yo me encargaré— dijo Deckel, frunciendo el ceño. Se colocó a la espalda de las dos naves, su pantalla brilló al tener fijo su objetivo— Te tengo— susurró y disparó dos veces, el caza estalló y el otro se fue hacia la derecha. Deckel empezó a perseguirlo y al fijarlo, lo hizo polvo.
— Vayan ya de una vez, dejen esta cosa para nosotros— ordenó el teniente a los dos Jedi.
— Afirmativo— declararon los dos Maestros Jedi.
Dos naves empezaron a perseguir a Deckel, lo cual el piloto empezó a dar en zigzag, sin poder quitarse de encima. Allana lo vio en problemas y fue a ayudarlo.
— No te preocupes, yo te saco de este lío— dijo Allana.
— No te molestes, yo me encargó de esto— dijo Deckel.
— No te voy a dejar en problemas, cariño.— dijo Allana fijando su objetivo hasta localizarlo y su disparo hizo estallar la nave enemiga— Ahora el otro.
Todo pasó muy rápido, Allana había logrado fijar el objetivo pero otra caza enemiga kargana pasó raudamente a la derecha, estrellándose en la nave de Deckel. La luz de la explosión por poco ciega a la joven Jedi, dando un giro brusco a la izquierda. Volvió a controlar su Ala, pero no había nadie, sintió que algo pesado caía en su estómago.
— ¿Deckel?— susurró Allana— Deckel, contesta ya— volvió a decir la Jedi, esperando que su novio la contestase. Silencio, navegando en el oscuro y vacío espacio, todo sonaba muy lejano— Deckel, esto no es gracioso, contesta.
Deckel Dutter, el hombre que amaba, había desaparecido, para siempre. Tuvo que aguantarse para no llorar, sentía sus ojos arder. Si los karganos le parecían insoportables ahora ya los odiaba, empezó a sentir odio en su corazón hasta que una voz le sacó de su ensimismamiento.
— ¡Jedi, después lloras la muerte de tu novio, vuelve a la misión!— gritó el Maestro Brawl de manera fría. Ese comentario le dolió a la Jedi pero enrumbó la nave hacia Apocalipsis, buscó el generador y disparó haciéndolo estallar, donde al fin las naves Jedi entraron a la estación.
Las Alas se arrastraron por el suelo sin causar daños, Allana saltó desde la cabina y en el aire encendió su espada láser donde brilló con intensidad la luz verde y cayó de pie cortando por la mitad a los karganos. Estaba furiosa y con ganas de matar karganos. Se colocó la mochila donde llevaba la bomba de plasma al igual que los otros Jedi. Los Jedi se juntaron para despejar el camino lleno de karganos armados.
Allana sólo estaba enfocada en hacer el mayor numero de daño posible. Los Maestros Jedi empujaron a los karganos con la Fuerza, cayendo todos de espaldas y corrieron hacia una entrada sin puerta.
— ¡Vamos Jedi Solo!— gritó Brawl y Allana tuvo que seguirle. Le cortaban el camino dos karganos sensibles al Balavantam lo cual encendieron sus sables de luz.
— Yo me encargo de ellos— dijo el Maestro Brawl, le entregó la bomba falsa a Kier. Junto con Allana se fueron por el otro corredor, ahora un poco mas calmados. Llegaron al turbo ascensor donde salió un kargano, lo cual Allana sin perder tiempo lo decapita. Se suben y llegan al Sector Norte, buscan la puerta donde están los generadores.
Lo encuentran y entran. Era un espacio pequeño y con dos grandes bombonas de energía que llegaban al techo, Allana lo escondió bien, muy oculto pero Kier dejó las bombas falsas casi a la vista.
— Tenemos veinte minutos antes que estalle, vayamos ya— dijo Kier y rápidamente se dirigieron al turbo ascensor. Llegaron al piso dónde estaban anteriormente, corrieron por el pasadizo hasta llegar al hangar de aterrizaje donde vieron a Brawl totalmente destrozado. Un kargano con el sable encendido, los miraba desafiantes.
— Yo me encargo de él— dijo Kier— Vete, Aprendiz.
Allana no lo escuchó decirlo otra vez, corrió hacia su Ala, empujando a todos con la Fuerza y de un salto, ayudada con la Fuerza, se sienta en la nave; se coloca su casco y baja el techo de su Ala. Ve al Maestro Kier sucumbir bajo los disparos de los karganos y encendió su Ala saliendo disparada.
La estación Apocalipsis estalló justo después que Allana saliese del lugar. La onda expansiva dañó uno de sus motores. Casi no había naves enemigas pero no se fijó cuantos Alas quedaban.
Otro motor estalló, Allana perdía el control de su Ala, y se da cuenta que está entrando a la superficie de Anzant.
La atmósfera empezó a friccionar la nave, Allana tuvo que usar la Fuerza para evitar que estalle, apretó los dientes, controlando la nave.
Luego empezó a sentir una presencia, alguien la ayudaba a controlar su Ala. No se explicaba quien podría ser. "Siente la Fuerza" escuchó una voz, le era familiar pero estaba concentrada en controlar la nave, viró un poco y empezó a expulsar metano el Ala, "Resiste, Allana. Usa la Fuerza". Alguien le hablaba, y sin querer se acordó de su novio muerto, cerró los ojos y las lágrimas brotaron. "No te rindas. Vive".
La parte inferior de la nave empezó a rozar los árboles del planeta, mientras un halo de humo negro corría por la superficie. "Vive. Vive. Vive. Vive" empezó a resonar en su cabeza hasta que la nave empezó a descender en una gran velocidad, Allana usó la nave para aminorarla y nuevamente siente que alguien le ayuda y se estrella contra un árbol, derrumbándolo.
Abrió los ojos, le dolía el cuerpo y algo caliente corría por su frente, se llevó una mano y vio sangre. Definitivamente no era Jaina ni Ben el que le hablaba por medio de la Fuerza, descartado su novio porque no es sensible a la Fuerza. Se enderezó y sintió otra punzada y no aguantó más, cayendo sobre el teclado de la Ala Y.
Soffy: Si, pobre Ben. Ya lo superará :P. Gracias por tu review, saludos.
