Destino

20

"Rápidamente un grupo se formó para ir a ver el porqué de la marca, no hizo falta fuerzas de ataque o defensa pues solo encontraron tres cosas: un hechizo en forma de serpiente…. Y los dos pequeños cuyos cuerpos se encontraban totalmente bañados en sangre, inconscientes e imposibles de despertar." (Destino 19)

"Solo Batman, Superman y Wonder woman, observaban atentamente al pequeño mago del que todos parecían haberse olvidado, quizá solo ellos habían entendido a que se refería ese monstruo con "su mayor tesoro".

Podían ver el terror en sus ojos, el asco, la ira pero sobretodo podían ver una cosa… culpa…" (Destino: Extras 03)

Tubo que pasar un tiempo, solo unos minutos, antes de que Harry notara que estuviera siendo observado, les devolvió la mirada, los tres campeones tuvieron que dar un paso atrás, ninguno de ellos podía soportar el peso de la mirada de Harry en ese momento, difícilmente alguien podría haberlo hecho.

El resto de los presentes, lideres del ejercito, el mismo Dumbledore y Snape, todos ellos aun estaban horrorizados por lo visto, los medimagos se lamentaban ahora mas que nunca el que no pudieran ayudar a los pequeños niños que estaban ahí, recostados, sin ser consientes de que ahora había gente que conocía el horror que habían pasado.

Ninguno de ellos sabia aun como tratar sus heridas, pues ninguno tenia conocimiento sobre los incubo con los que tuvieron que enfrentarse los niños.

Solo Harry, pues él había tenido acceso a mucha información durante su… encierro en la morada de Tom.

Era hora de ponerlo en práctica, analizo a aquellos presentes en la habitación, probablemente ninguno de ellos cumpliera con el requisito necesario para poder ayudar a los niños, así que salió de la habitación.

Había muchos que cumplían ese requisito a lo largo del albergue, pero un grupo en particular se acercaba a la enfermería por lo que no tubo que ir muy lejos, Robín y los Titanes se encontraban ahí para ver como había terminado la situación, Harry los había jalado consigo a la enfermería directo hacia camillas vacías, ante la curiosidad del resto aun presente.

-Dime Robin, ¿me regalarías un poco de sangre?- pregunto ante el desconcierto de los demás.

-Err… ¿Claro?- no es como si el chico fuera a negarse.

Rápidamente Harry se hizo del material necesario para extraer sangre, solo un poco puesto que era necesario hacer primero una prueba.

Pronto tuvo varios pequeños viales con sangre de todos ellos, si incluso Raven había donado un poco.

Agradeciendo la ayuda y habiéndoles informado de que pronto habría un ataque, los Titanes comprendieron que tenían que salir de la habitación.

Harry bajo la observación de todos, pues se habían negado a moverse de ahí, poco a poco, con algodones bañados en la sangre de los Titanes, limpio las heridas de los niños.

Para sorpresa de todos las heridas que eran bañadas en esa sangre comenzaban a cerrar, lo que propicio una lluvia de preguntas por parte delos medi magos.

Harry respondió simplemente –Sangre de un virgen, el mejor antídoto para las heridas de un incubo- y continuo con su labor, ahora con la ayuda de otras manos expertas.

Un par de horas pasaron antes de que las heridas más preocupantes de los niños terminaran de cerrar, y Harry siendo el único, al parecer, con conocimiento contra las heridas de dichos demonios, se dedico a diluir algunas de las gotas de sangre en las pociones que antes no habían tenido ningún efecto.

Ahora solo faltaba que Tim y Jason lograran despertar, pero probablemente tardaría un par de días antes de que sus cuerpos pudieran recuperar suficiente energía.

Pero por lo visto en sus ojos en esa horrible imagen, quizá ni siquiera quieran despertar, pues Harry había notado sus ojos vacíos, con su alma oculta, y lo que mas miedo le daba es que quizá nunca pudiera salir de nuevo.

Pero eso... Eso seria preocupación para mas tarde, pues ahora, justo a media tarde solo le quedaban un par de horas antes de que Tom conociera de su localización. Y debía prepararse.

Ira, era un sentimiento que no había sentido en un tiempo considerable, casi desde sus tiempos en Hogwarts, desde el momento en que se resigno a despertar en la cama de ese hombre, Asco por otra parte lo había sentido constantemente, día a día, cada día que se había levantado en los brazos de ese hombre llamado Tom Riddle. Incluso pese a su asco e ira ante lo visto podía sentir el temblor de sus músculos ante la idea de regresar a sus brazos, no debido al deseo sino del terror que tal idea le producía.

Pese a todo estos sentimientos solo habían sido percibidos brevemente por tres seres en todo el lugar y por ello una vez que el gran grupo en el que se encontraban se disolvió habrían querido ir de inmediato tras él, fue uno el que lo hizo, aquel que se había hecho su mas cercano.

Harry caminaba nerviosamente, caminaba evitando la mirada y presencia de todas las personas a su alrededor, rehuyendo de la presencia de cualquiera, necesitaba calmarse y encontrar la forma de pensar claramente de nuevo, se lo debía a esos dos inocentes que habían pasado por el infierno por total y únicamente su culpa.

Apunto de hiperventilar, encorvado sobre si mismo fue encontrado por el misterioso hombre que le seguía, viéndolo en tal estado freno cada palabra que hubiera querido decir e hizo algo que por cualquier extraño hubiera sido considerado fuera de carácter para alguien como el.

Lo tomo en brazos cargándolo suavemente, acunándolo y susurrando palabras de confort que difícilmente salían de sus labios.

Batman sabia que era un hombre difícil de entender por cualquiera, pero para él mismo se conocía lo suficiente para saber que en si era una persona sencilla de principios firmes y gustos simples.

Por primera vez en años estaba dudando de sus propios principios*, realmente quería matar a ese demonio culpable del estado de esos pequeños y del chico en sus brazos.

Hace tiempo que no podía catalogarlo como un niño, no después de las numerosas conversaciones entre ellos, no después de ver la determinación en sus ojos, no desde que pudo ver ese dolor que habría derrumbado a muchos. No pese a su forma física era muy consciente que aquel en sus brazos no era un niño pequeño y por ello lo aferro aun mas, lo aferro intentando darle el soporte que bien sabia nadie anteriormente había podido darle.

Poco a poco Harry mas consciente de su entorno fue capaz de respirar normalmente de nuevo, sintiendo los brazos del hombre sobre él se posiciono para verlo a la cara y en ese momento de intimidad aislados de todo y todos tomo la mascara del mayor suavemente para permitirle ver el rostro del hombre bajo la mascara.

Era apuesto, si, pero eso no era de importancia para el, pero sus ojos, oh vaya que sus ojos eran importantes, pues en los ojos de un hombre se puede ver su alma, y el alma de ese hombre le decía cuanto estaba sufriendo por él, en nombre de Harry.

No necesitaban palabras ni acciones para entender que sus almas habían sido entrelazadas, quizá por las circunstancias, quizá por eso llamado destino, quizá por sus propias acciones.

Se quedaron así uno frente al otro, sintiendo sus respiraciones, oyendo el corazón del otro sintiendo la sangre fluir debajo de la piel del otro, sintiendo la vida del otro.

Repentinamente fueron traídos de nuevo a la realidad cuando oyeron el ruido de las alarmas del refugio, secundado por explosiones y temblores en la estructura del edificio.

Entonces fueron conscientes; habían pasado varias horas del anochecer.

Salieron rápidamente, aunque Batman hubiera gustado de dejar a Harry en algún lugar seguro, sabia perfectamente que no existía tal posibilidad, no podía dejarlo pues estando separados existía el riesgo de que algún atacante lo encontrara, al menos llevándolo consigo podría ser capaz de ver por el.

Harry por su parte era consciente a medias de la situación, pues habiendo esperado esta situación solo era consciente de dos cosas, una era lo duda que le corroía al pensar en si seria capaz de cumplir esa profecía que había marcado su destino hace tiempo, la otra era el calor de la mano que envolvía la suya al arrastrarlo por pasillos hacia el lugar del que provenían las explosiones.

Pasillo a pasillo el ruido era mas y mas, algo era claro, las protecciones habían caído, J'onn J'onzz había explicado la situación a todos los equipos dispuestos, había quien protegía a los refugiados, quienes estuvieran defendiendo las entradas.

Y desafortunadamente aquellos que estaban dispersos en la base como ellos dos.

Siguieron corriendo a través de la base acercándose al ataque principal, iban pasando justo ese precioso balcón que cada noche había sido su punto de encuentro, cuando una nueva gran explosión los derribo estrellándolos hacia la pared.

-¡Confringo!- una nueva explosión los roza explotando la pared sobre la que habían caído antes.

Ninguno reacciona a tiempo y salen volando nuevamente.

El dolor físico, esta acostumbrado a eso, pero no evita que la intensidad le aturda momentáneamente antes de entender del todo su situación, a caído al jardín cuyo techo a desaparecido, el jardín esta en ruinas y al fondo oye claramente los ruidos de batalla.

Nada de eso importa cuando ve a la persona que ha lanzado el hechizo.

Alto, moreno y sus ojos rojos brillando de ira y satisfacción. Tom Riddle en su mayor esplendor en medio de lo que alguna vez fue un pequeño paraíso.

Habla y en su voz se oye todo aquello que le hace temblar, la ira, la posesión, el anhelo.

-Al fin te encuentro, mi querido Harry-

Sabe que el pánico es visible en su postura, ni siquiera intenta huir, sabe que será en vano.

-Al fin llegas Tom.- logra articular entre el dolor que siente debido a los golpes recibidos

Batman a un costado observa la interacción, sabe que el apoyo viene en camino, así que observa; claro que observa como el mayor se acerca pausadamente al menor, observa como el menor pese a su pánico no retrocede y observa firmemente a su oponente.

Todo su autocontrol desapareció en el momento en que vio al llamado Voldemort hacer el intento de tocar al chico y con una precisión impecable ataca hiriendo la mano del mayor.

-¡Tu!-

Nota.

*principios: para aquellos no tan fieles a la historia de Batman, Batman y su familia tiene un principio muy fuerte a la hora de combatir el crimen: No matar. Aunque muchas veces se ve tentado, es parte de lo que le hace ser Batman.

Notas de la autora.

Bien, primero que nada agradezco a todos los que han frecuentado esta historia esperando mi actualización, gracias a aquellos que me animaron a hacerlo.

Este ultimo año he pasado por muchas cosas: Me convertí en tia, termine la tesis, me titule, pase por el estado post graduación (¿han oído de la depresión post-parto?, bien yo confirme que existe la depresión post graduación, pase por ella), sufrí del fenómeno llamado nini (ni estudia, ni trabaja) paso constantemente por la etapa de búsqueda y entrevista de empleo (aun sigo buscando, ¿alguien tiene un empleo que les sobre? XD) y entre a estudiar nuevamente (ahora una maestría agotadora, que por cierto: ¡adoro!).

En fin que fue un año y medio bastante duro, y pese a que he tenido este capitulo por meses simplemente no se me antojaba sentarme a subirlo. (DEPRESION!)

Así que lo siento, espero que puedan entender y tenerme paciencia para re acostumbrarme a actualizar y escribir de manera constante.

Fuera de las actualizaciones deprimentes…..

Espero que les guste el capitulo que como muchos se darán cuenta esta historia la voy llevando a su final, se agradecerán recomendaciones para escenas de lucha, como notaran no soy buena para ellas…

Sirae_Icer

Pd. hace tiempo que no me paso x aqui fanfiction y hay muchas actualizaciones en el sistema que no conozco, ¿algo que sea de importancia?