Disclaimer: todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling
Final ¿Feliz?
Fueron a un restaurante cercano para comer, mientras trataban de descifrar la pista lo más rápido posible.
Hermione estaba devanándose los sesos tratando de recordar algún ser mitológico usado como guardián.
—Las gárgolas son guardianes— comentó Viktor.
— También los grifos y las quimeras se consideran como tal, pero ¿conoces alguna que fue alejada de su lugar protegido?— el hombre negó con la cabeza.
—Los cerberos también son usados como guardianes — comentó la mujer recordando el horrible perro de tres cabezas con el que se había enfrentado en su primer año en Hogwarts.
—Una esfinge — opinó el chico.
— Nos estamos desviando, dice que está en una cueva, la mayoría de esas criaturas no sobrevivirían en una cueva; además tiene que estar relacionado con Delfos.
—¿Por qué no buscamos en tu cacharro muggle? — preguntó Viktor.
— ¿Qué busco? ¿Guardián de Delfos?— preguntó sarcástica.
— No perdemos nada intentándolo…— replicó él un poco ofendido.
—Vamos a intentarlo — dijo sacando la laptop de su bolso y empezando a teclear. —No puedo creer que funcionara — murmuró después de un rato. — Mira, aquí dice que el guardián de Delfos era un dragón llamado Delfine, aunque después recibió el nombre de Pitón. Según la mitología, Apolo lo alejó y lo encerró en el monte Parnaso. Creo que debemos ir ahí.
— ¿Cómo piensas enfrentarte a un dragón?— preguntó Viktor un poco pálido.
— Vamos a llamar a Frasky y veremos que nos dice. Deberá traer dragonolistas y ellos podrán dormirlo.
—Le aviso en seguida— comentó Krum, y se alejó para poner al tanto al jefe de aurores búlgaro.
Hermione suspiró, definitivamente ése era el peor caso que había enfrentado, si hubiera querido enfrentar seres peligrosos hubiera seguido los pasos de sus mejores amigos y hubiera sido auror. Pero no, ella había decidido alejarse de todo peligro y ahora, por simple burocracia, estaba involucrada en un secuestro en otro país. Se permitió maldecir a Kingsley en su mente, y al terminar, vio a Viktor regresar.
El hombre le comentó el plan que había ideado con su jefe; un escuadrón de aurores se uniría a la pareja y estarían respaldando al grupo de dragonolistas que llegarían en una hora desde Rumania.
Una hora después, Hermione, Viktor y cuatro aurores más, estaban abriéndose paso por la vegetación, seguidos de cerca por un equipo de dragonolistas, hasta quedar frente a una sólida pared de piedra. Se podía sentir la magia flotando en el aire, se acercaron y pudieron ver claramente las runas entalladas en la montaña; ese debía ser el acceso a la cueva. Una auror joven se acercó, y con su varita empezó a escribir runas que hacían desaparecer las anteriores. Al terminar, la pared se movió dejando un enorme agujero.
—Vamos— apuró Hermione.
Los rumanos entraron primero, ellos tenían que asegurar el bienestar de los aurores y calmar al dragón.
Encontraron el enorme animal recostado durmiendo, los especialistas se acercaron y al no ver ningún peligro, les indicó a los otros que era seguro acercarse.
Hermione y Viktor buscaron rápidamente algún indicio, y encontraron el pergamino justo debajo de la pata del dragón.
— ¿Cómo diablos vamos a cogerlo?— susurró enojado Krum.
La chica no contestó, pero apuntó con su varita hacia la nota y con un simple accio lo convocó. El pergamino llegó velozmente a su mano, pero el movimiento despertó al dragón, que miró furiosos a los intrusos.
—¡Escapéis!— gritó alguien desde algún rincón.
Los aurores empezaron a correr hacia la salida, mientras los expertos trataban de calmar la criatura con cierta dificultad.
Una vez a salvo fuera de la cueva, la pareja miró al pergamino.
Yo os puedo llevar hasta Thomas Miller, sólo tendréis que decir el nombre del guardián.
No intentéis nada, el auror y la abogada son los únicos que podrán viajar.
Enigma
— ¿Te das cuenta? ¡Sabe de nosotros! Seguramente nos ha estado siguiendo todo el tiempo — murmuró la mujer.
— ¿Cómo no nos dimos cuenta?— respondió alterado el chico.
Tras un minuto de silencio, Hermione volvió a hablar.
—Pon tu mano sobre el pergamino, creo que es un traslador, que se activará con el nombre del dragón— Viktor obedeció y la chica murmuró— Delfine.— sintieron el jalón detrás del ombligo y un par de segundos después se encontraban en una amplia habitación iluminada.
Frente a la pareja se encontraba un joven sonriente, que sostenía el cuerpo semiconsciente del rehén.
—¡Hola! — saludó alegre. — Estoy complacido, no esperaba que pudieran descifrar mis acertijos. Es la primera vez que logran encontrarme. Y en menos de una semana, impresionante — elogió el joven.
—¿Quién eres?— preguntó brusco el auror.
— Soy Erasmus Vlahos, pero no creo que conozcas el nombre, ni te va a servir. Muchos me conocen como un guía turístico llamado Terry Vyraz — Dijo cambiando sus facciones juveniles por las de un anciano.
Hermione jadeó al reconocer el hombre que les había dado indicaciones en Cirene.
—También como un simple mesero— volvió a hablar el hombre cambiando su apariencia por la de un joven delgado y ojeroso. El mismo que les había atendido en el restaurante en Delfos.
—Eres un metamorfomago — susurró la chica. —Pero es imposible lograr un cambio completo en el cuerpo— murmuró sin poder creer lo que estaba viendo.
—Evidentemente no, señorita Granger. Se necesita buscar en los lugares correctos y.. magia.— una desagradable risa surcó el aire.
— Deje al señor Miller y aviente su varita hacia nosotros — habló con calma Viktor.
El secuestrador esbozó una sonrisa. — No lo creo— dijo mientras empujaba al rehén hacia la pareja y desaparecía. En el lugar donde hace solo unos segundos había estado el criminal, había quedado una nota.
Buen trabajo, ojalá todos los aurores fueran tan inteligentes.
Me hubiera evitado muertes innecesarias.
Erasmus Vlahos
—Hemos dejado escapar a un asesino — se lamentó ella.
—Por el momento deberíamos estar feliz con haber encontrado sano y salvo al señor Miller.— Viktor trató de animar a la chica y desaparecieron los tres hacia el ministerio búlgaro.
Tanto Shacklebolt como Frasky estaban festejando el haber encontrado al secuestrado y nadie parecía lamentarse realmente por no haber atrapado al supuesto asesino.
Viktor y Hermione decidieron alejarse del bullicio y se aparecieron en el hotel de la chica. Sin muchos preámbulos, se entregaron el uno al otro, a sabiendas que quizás, esa fuera la ultima vez.
A la mañana siguiente, la mujer se despertó y frunció el ceño al notar la cama vacía. Viktor se había ido sin siquiera despedirse.
Enfadada, se dirigió a la central de trasladores, en el vestíbulo preguntó sobre el traslador que tendría que tomar, cuando vio a Viktor llegar corriendo.
— Herms, ¿por qué te vas sin despedirte? — le preguntó dolido.
Ella lo miró enfadada. — ¿yo? Tu te fuiste sin decirme nada— le recriminó.
—¿de que hablas? Anoche te busqué en el ministerio, cuando no te encontré pensé que habías ido descansar, debías estar agotada. Por eso no fui a buscarte.— explicó Viktor confundido por la actitud de la chica.
— Tu me acompañaste al hotel — Hermione no entendía nada de lo que estaba pasando. Entonces vio a lo lejos un chico sonreírle de manera descarada, antes de cambiarse el rostro por el de Krum. Ella soltó un jadeo, horrorizada por lo que eso significaba, pero antes de que pudiera decir o hacer algo, éste desapareció.
Viktor la sacó de sus pensamientos, — No importa, olvídalo. Solo dime, ¿nos volveremos a ver? — preguntó con una sonrisa.
Ella suspiró, tratando de calmarse, y con una sonrisa forzada, respondió. — Por supuesto.
Le dio un rápido beso, antes de coger su traslador y regresar a Inglaterra.
FIN
Espero que te haya gustado Smithback :D
fue muy cortito pero mi cerebro no daba para mas XD
