Allana y Shaula estaban sentados, delante del cuerpo de su amiga, envuelta en una manta negra. Los dos suspiraron de resignación.
— Zaala ya es una en la Fuerza— dijo Shaula levantándose. Allana lo imitó segundos después. El Maestro Katarn se apareció justo detrás de ellos.
— Siento mucho la pérdida de su compañera.— dijo Kyle Katarn, con la capucha sobre la cabeza.
— Fue nuestra mejor amiga.— dijo Shaula, girándose para ver al Maestro Jedi— ¿Recuperamos Naboo, Maestro Katarn?
— Si. A pesar que Naboo no es un planeta tan importante para la Alianza Galáctica, fue la primera que cayó en la guerra, así que recuperarla es un gran aumento de moral para la Alianza— exclamó Katarn, luego enfocó su mirada en Allana— ¿Qué estás pensando Dama Solo? Siento que me quieres decir algo.
— Voy al Consorcio de Hapes, Maestro Katarn— dijo Allana mirando al maestro Jedi con decisión.— Si nadie pudo convencer a la Reina Madre de ayudar a la Alianza, entonces iré yo, que soy su propia hija.— terminó de decir Allana, Katarn la miró por unos segundos.
— Está bien. La situación aquí está controlada; si crees poder convencer a la Reina Madre, entonces anda, jovencita. Que la Fuerza te acompañe— dijo el Maestro Katarn, dándose la media vuelta.
— ¿Irás tú sola?— dijo Shaula entrecerrando los ojos.
— Si, quédate aquí. Buscaré una nave.
— ¿Qué te hace pensar que te dejaré ir, princesa hapana?— dijo Shaula colocando los brazos en jarras. Allana lo miró y negó con la cabeza.— ¡Vamos, Allana! Aquí ya no hay nada, ¿mejores amigos? Yo diría hermanos, nos conocemos desde que éramos pequeños. A me gustaría acompañarte, yo te considero como una hermana, no me dejes de lado, por favor.— dijo el joven Jedi, acercándose a la reciente Dama Jedi, Allana colocó sus manos sobre los hombros de Shaula y le sonrió.
— Lo siento, Shaula. Tienes razón, somos hermanos. Vayamos a buscar una nave.— dijo Allana abrazando a su amigo.
— Gracias, princesa— dijo Shaula con una sonrisa. Allana se alejó unos centímetros para presionar su dedo en el pecho de Shaula.
— Una cosa más, no me llames "princesa".
— Disculpa, prin…Allana— dijo Shaula con una tímida sonrisa, Allana sonrió y lo jaló para irse al hangar.
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Ben y Tahiri conversaban en una carpa, después de horas de estar luchando al lado de las tropas de la AG, lograron recuperar Fondor, pero Ben esperaba a su prima, ya lo había informado que estaba en camino. Ben dio un trago de su bebida refrescante, estaba algo nervioso también, Vestara Khai también estaba en el planeta, ella también los había ayudado, no estaba muy seguro como reaccionaria Jaina con la Sith. El Jedi y Tahiri miraron hacia la entrada de la carpa, alguien había llegado. Jaina Solo entró a la carpa, vestida con un uniforme negro, con guates y botas del mismo color.
— ¡Jaina!— se levantó Ben y avanzó para abrazar a su prima, Tahiri también se acercó para saludar a la recién llegada.
— Parece que no tuvieron problemas con los karganos— dijo Jaina mirando la estancia.
— ¿Cómo está Allana?— preguntó Ben.
— Ahora está mejor— Jaina se giró para ver a su primo— La han subido de rango, ahora es una Dama Jedi.
— Me alegro por ella— dijo Ben.
Jaina sonrió pero luego se llevó una mano a su sable de luz y se giró rápidamente, con el sable encendido donde la luz púrpura estaba a centímetros del cuello de Vestara Khai.
— Me pregunto ¿Qué haces aquí?— dijo Jaina Solo, entrecerrando los ojos mientras apuntaba con su sable de luz a la Sith.
— Jedi Solo, a mi también me alegra de verte— dijo Vestara sin nervios— Creo que Ben puede explicarte mejor.— dijo Vestara, Jaina miró por el rabillo del ojo a su primo.
— Jaina, Vestara Khai nos ayudó a derrotar a los karganos. Está de nuestro lado.
— Tanta ayuda no es buena ¿Qué trama, Sith Khai? ¿Piensas traicionar a mi primo Ben?
— Yo no voy a traicionar a nadie, Jedi Solo. Puedes ver que no he encendido mi sable de luz, es sólo…una tregua como dice la Jedi Veila— exclamó la Sith, Jaina giró la cabeza para ver a Tahiri, ella sólo levantó los hombros.
— Yo no he olvidado lo que has hecho, Khai. Pero por está vez, haré la vista gorda, acepto la ayuda que quieras dar.
— Me parece bien, no te he invitado a una taza de caf y a charlar de cosas de chicas— dijo Vestara Khai, sarcásticamente mientras Jaina apagaba su sable de luz.
— ¿Cuál es el próximo paso?— dijo Ben acercándose a Vestara Khai.
— Ir a Dathomir, nosotros cuatro. Ahí está la base de los karganos, especialmente los que usan el balavantam se han asentado en ese lugar.— dijo Vestara Khai.
— ¿Qué sabes de Estrella Negra?— preguntó Jaina mientras salían de la tienda de campaña.
— ¿Qué rumor has escuchado?— preguntó la Sith.
— Que retiraron su apoyo a los karganos, que han huido.
— Eso es falso. Los karganos han ordenado que los ejecute yo misma
— No me sorprende.
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El destructor estelar de la Alianza Galáctica cruzaba la galaxia, con su forma de flecha con la punta cóncava y tres torretas en la superficie, con el color gris como el color resaltante, este destructor fue bautizado como Davin Fel en honor al segundo hermano fallecido de Jagged Fel.
El Jefe Fel miraba por los ventanales el amplio espacio, un oficial se le acercó.
— Jefe Fel— el hombre se inclinó levemente— Las Tenientes del Escuadrón Diamante y Corellia han hecho contacto.— Jagg se giró, provocando un susurro de su capa negra. Asintió y volvió su vista al espacio, "haz lo que debas hacer, Jag"; esa fue la frase que le dijo Jaina antes de subir al Davin Fel. Se dio la vuelta, caminando sobre la pasarela, donde los oficiales y técnicos estaban a los costados, ellos miraban al Jefe de Estado, con su uniforme gris y botas negras con una capa de ese mismo color, ondeando mientras caminaba. Giró y entró a un cuarto, presionó los botones donde se formó dos imágenes holográficas.
— Jefe Fel— dijo Syal Antilles, la imagen de la mujer, azul y parpadeante miraba al Jefe de Estado— Estamos completamente listos. El Escuadrón Corellia está totalmente acoplado.
— Muy bien, Teniente Antilles, estate atenta de mi orden— dijo Jag mientras la prima de Jag del lado materno, asentía mientras cortaba la comunicación, luego se dirige al de su hermana.
— Jag, el Escuadrón Diamante está listo y ansiosos en entrar en combate— dijo Winssa Fel, la hermana menor de Jagged Fel.
— Bien hecho. Cuando estemos cerca del planeta Kargan, saldrán— dijo Jag mientras Winssa le dirigió una sonrisa mientras asentía. Cortó la comunicación, Jag dio un gran suspiro, él mismo había pedido a Kyp que interrogasen a los karganos capturados: "Usa la fuerza si es necesario" había dicho mientras Kyp le sonría de forma irónica por el doble sentido de la palabra. Había logrado su cometido, no le preguntó como lo hizo pero le dio un gran dato, irían al planeta natal de ellos, al planeta Kargan.
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Vestara Khai entraba a la base, con la capucha negra sobre su cabeza, los karganos usuarios del balavantam, se giraron para verla. El Gran Maestro del Balavantam estaba sentado en su trono, donde miraba a la Sable Sith.
— ¡Que sorpresa! No la esperaba, Sable Sith ¿Terminó de ocuparse de los cazarrecompensas?— dijo el Gran Maestro Nis Taar, con sus ojos rojos.
— Gran Maestro Nis Taar, la operación fue un éxito. Además…— dijo Vestara, bajando la capucha negra, revelando sus ojos amarillos y las marcas vor'shandi en su rostro.— He capturado a dos espías que observaban nuestra base— dijo Vestara Khai mientras el Gran Maestro abría los ojos de la sorpresa.
— Hazlos pasar, serán ejecutados por supuesto.— dijo Nis Taar mientras Vestara daba la media vuelta y se retiraba del lugar. Minutos después regresó con dos personas, con bolsas en la cabeza, los presentes miraban a los capturados de manera burlona. Los prisioneros cayeron de rodillas. Vestara, cautelosamente, colocó dos sables de luz en la espalda de los prisioneros, flotando en el aire.
— ¡Mátalos!— dijo el Gran Maestro, mirando con placer. Vestara sonrió y encendió su sable de luz y lo alzó.
— ¡Será otro día, karganos!— gritó Ben mientras se ponía de pie junto con Jaina, enciendo sus sables de luz a las espaldas, cortando las ataduras mientras Vestara utilizaba sus rayos de la Fuerza para atacar a dos karganos cerca. Nis Taar estaba perplejo. Luego una luz láser de color verde apareció bajo su cuello, giró lentamente la cabeza, para ver a su costado a Tahiri Veila, apuntándole con su sable de luz.
— Tienes dos opciones, kargano— dijo Jaina quitándose la bolsa de la cabeza al igual que Ben.— Ríndete o…ya verás después que pasa.
El kargano rió fuerte. Los karganos presentes encendieron sus sables de luz de luz blanca y ante la atónita mirada de Tahiri, Nis Taar se elevó por los aires y se trepó por el techo.
— ¡Yo me ocupo de él!— gritó Vestara Khai corriendo hacia el trono, con el afán de atrapar al Gran Maestro.
Y empezó el ataque, Ben, Jaina y Tahiri se defendieron de los ataques de los karganos armados.
Ben tenía a dos karganos que se iban contra él. El sable azul de Ben Skywalker chocaba contra los dos karganos.
— Uno por uno, gris— dijo Ben mientras empujaba a uno con la Fuerza mientras bloqueaba el tiro del otro. El kargano furioso golpeaba con furia al joven Skywalker.
— Ey…no lo muevas como si fuese un palito— dijo Ben mientras se agachaba y le dio un puntapié, cayendo de espaldas. Se fijó al otro kargano que se iba contra él, Ben lo empuja con la Fuerza, cayendo de espaldas el kargano. El que se cayó primero se levanta y va con todo al Jedi. Ben se gira y parte en dos al kargano, el otro mira con terror la muerte de su compañero y agita la mano pero Ben bloquea el Balavantam del kargano, el kargano lo mira con odio pero Ben se concentra, el kargano va con el sable en alto y choca los dos sables, Ben gira su muñeca, cortando la mano del kargano. Cae, chillando del dolor, y con el otro mano lanza una onda expansiva lo cual Ben sale por lo aires pero ayudándose con la Fuerza, cae de pie. El Jedi lanza su sable de luz hacia el corazón del kargano, matándolo y con la Fuerza, atrae su sable.
Mientras Ben buscaba a otro kargano, Jaina se veía complicada con tres karganos contra ella. Jaina se aleja un poco para tener espacio, un kargano salta ayudado del Balavantam y Jaina, con su sable púrpura, da una voltereta en el aire, cortándole las piernas. El kargano cae al suelo, chillando de dolor. Jaina gira su sable como ruleta mientras los dos karganos se lanzan contra ella, chocando sus sables, saliendo chispazos y sonidos de choques. Jaina empuja con la Fuerza al otro y da una patada voladora al otro. El kargano se pone de pie y se lanza, Jaina lo mira con atención y se agacha, hundiéndole el sable en el vientre pero no lo suelta, lo que hace es elevarlo hasta la cabeza, dividiéndolo en dos. Se gira rápidamente para ver al otro kargano corriendo hacia ella, Jaina se adelante y lo decapita. Da un suspiro y ve a otro kargano mirándola con terror.
— Vete— dijo Jaina Solo y el otro kargano no necesitó escucharla otra vez, arrojó su sable contra la Jedi, lo cual ella lo esquivó con facilidad, mientras emprendía una carrera hacia la salida.
Tahiri Veila se enfrentaba a dos karganos, teniendo control de la situación, uno se lanzó y ella lo parte en dos nada mas tirándose al suelo. El otro kargano se enfurece y corre hacia ella, Tahiri salta dándole una patada, haciéndole caer. La Jedi, caminando descalza como suele hacerlo, se acerca a su altura y le hunde el sable en el pecho.
Vestara Khai llegó a la cúpula del lugar, donde estaba el Gran Maestro Nis Taar, él la miró con sus ojos rojos de la rabia. Podía sentir a cada caballero balavantam cayendo uno por uno. Sacó su sable de luz, el color blanco centelló, Vestara hizo lo mismo con su sable rojo.
— ¿Qué se siente saber que descubrí tu traición a tiempo?— dijo Vestara, burlándose mientras sus sables chocaban entre si, provocando chispazos— Manejarás el balavantam pero toma mucho tiempo manejar un sable de luz.
Nis Taar la miró confundido pero embate contra ella. Vestara da un salto girando sobre si misma, cayendo de pie y le roza a propósito la espalda del kargano. Se aparta tambaleándose. Usó los rayos de la Fuerza, lo cual el kargano cae de rodillas.
— No tienes el poder del Lado Oscuro. Siento el temor, la ira…eso me da más y más…poder— dijo Vestara Khai cerrando un puño, con sus ojos amarillos centellantes. Nis Taar no podía ocultar todo el temor que sentía. Y nuevamente la Sith usa los rayos de la Fuerza, lanzándolo por los aires. Nis Taar se levanta con dificultad y con su sable en alto corre hacia Vestara, desesperado, pero ella, con facilidad le da un codazo en el estómago, haciéndole caer. Vestara Khai alza la mano para atraer el sable que caía del kargano y con el suyo le coloca en el cuello, como si manejase una tijera gigante, luminosa. El kargano de rodillas, miraba con terror a la Sih, con ambos sables alrededor de su cuello.
— Tú vida está en mis manos— dijo Vestara esbozando una sonrisa maliciosa— Pero lástima…Ya lo decidí— y Vestara Khai, sin dudarlo, decapita al kargano.
Alza la vista al cielo, lanza el sable del kargano hasta perderse de vista, sus ojos amarillos vuelven al castaño característico de ella. Apaga su sable de luz y baja hacia donde están los Jedi.
— Y bueno… ¿Cuál es el segundo paso?— preguntó Ben mientras veía a Vestara dirigirse a ellos. Los tres Jedi estaban de pie, cansados. Vestara se coloca a la altura del Jedi Skywalker.
— Esos tienen dos naves destructoras. Obviamente no tienen el poder que tuvo el Apocalipsis, pero son peligrosas.
— ¿Cuántas son?— preguntó Jaina, cruzada de brazos.
— Eran dos. Una se destruyó en la frustrada invasión a Corellia y otra, volando por ahí. Yo la conozco, así que iré primero y los dejaré entrar a ustedes dos una vez que entre.
— Bien— dijo Jaina— En marcha entonces.
Soffy: Hola de nuevo, Allana se reecontrará con su madre dentro de poco. Saludos y gracias por el review.
