Todo estaba listo para asaltar la nave destructora. Vestara Khai ya se encontraba en dicha nave, lista para hacer ingresar a los tres Jedi.
— Vamos a repasar el plan— dijo Ben mientras manejaba la Sombra de Jade, dos se bajarán y serán la distracción de los karganos, uno se escabullirá con la bomba de plasma— dijo Ben señalando con la cabeza una bomba— Eso me lo dio Vestara antes de irse, esa bomba se activa con control, así que el que pone la bomba, se sube a la nave, enciende y avisa a los demás. Salimos y lo hacemos estallar.
— ¿Tú llevarás la bomba, Ben?— preguntó Jaina.
— Pensaba en Tahiri. ¿Puedes hacerlo?— preguntó el Jedi a la mujer rubia.
— Si, estoy lista.
— Bien, entonces queda así: Jaina y yo distraeremos a los karganos, tú te escabullirás y dejarás la bomba en el sector sur. Una vez que lo hagas, nos avisas para correr a la nave y salir de la estación antes de hacerla estallar. Por supuesto, Vestara nos ayudará contra los karganos.
— Entonces que la Fuerza nos acompañe— dijo Jaina colocándose los guantes negros.
Ya podían ver el destructor estelar de los karganos, ahí en el espacio, de forma cónica y con torretas.
— Destruí una de esas, lo acabo de recordar— dijo Jaina. Ben se preguntaba si Vestara habrá podido entrar al centro de control, estaban acercándose, el Jedi por precaución, activó los escudos.
— Nave no tan desconocida, claro que pueden entrar para armar un poco de jaleo. Un saludo para el pelirrojo simpático— dijo Vestara Khai adoptando una voz de androide. Ben se sonrojó mientras sonreía.
Vestara Khai estaba en el centro del control, sentada en el sillón, mientras veía la nave de los Jedi ingresar, giró su silla donde en el suelo, yacían los cuerpos inertes de los karganos vigilantes.
El espacio de estacionamiento no estaba vacío, los karganos estaban perplejos de la entrada de dicho transporte. Bajó la rampa donde salieron Ben y Jaina, con sus sables encendidos.
— Al corredor— susurró Ben a su prima. Ambos con la Fuerza, lanzaron por los aires a los karganos y emprendieron una carrera hacia la entrada. Todos los karganos los persiguieron. Vestara lo estaba viendo desde la ventana del centro de control, la puerta se abrió de improviso.
— ¡Hay intrusos! ¿Por qué diablos los dejaron entrar?— dijo un kargano, luego miró los cadáveres en el suelo, Vestara se apareció al frente del kargano y lo mató de un solo movimiento de su sable de luz y fue en busca de Ben y Jaina.
Tahiri salió de la nave, mirando a ambos lados, encorvada empezó a caminar rápidamente, de manera sigilosa, el lugar estaba vacío. Se acomodó bien la bomba en la espalda. Giró una esquina y ve a un kargano, se sobresaltó y éste la apunta con el rifle, ella tuvo una idea.
— No dispararás— movió su mano frente a la cara del kargano, la miró con sus ojos rojos y bajó el arma. Efectivamente, eran de mente débil.— Me llevarás al reactor sur— dijo Tahiri volviendo a mover su mano a la cara del kargano. El alienígena se giró y empezó a andar, la Jedi empezó a seguirlo.
Ben y Jaina corrían por los pasillos, empujando con la Fuerza a los soldados karganos mientras a los que se acercaban lo suficiente, los golpeaba con sus sables de luz. Ben dejó sin miembros a un par de karganos mientras Jaina prefería empujarlos e inmovilizarlos. Luego se vieron rodeados de ellos.
— ¿Qué hacemos?— dijo Ben viendo a los karganos que empezaban a rodearlos.
— Odio cuando pasa esto— dijo Jaina, irritada.
— Es la primera vez que nos pasa, Jaina.
— Déjame pensar, Ben.
Vestara Khai apareció de improviso, con su sable de luz rojo empezó a destruir a los karganos y usando el poder de los rayos de la Fuerza se abría camino.
— Es la primera vez que me alegro de ver a una Sith— dijo Jaina mientras se ponía en movimiento.
— Gracias, Ves— dijo Ben mientras empujaba con la Fuerza a los pocos karganos que quedaban. — Creo que vienen más.
— Entonces, en movimiento— exclamó Vestara Khai corriendo por los pasadizos, los dos Jedi la siguieron.
Tahiri Veila llegó al reactor junto con el kargano manipulado. Ella le ordenó suavemente que abriese la puerta y lo hizo. Tahiri entró y arrugó la nariz, el lugar apestaba pero no tenia mucho tiempo, colocó la bomba y se alejó rápidamente, buscó su micro radio.
— "El wampa ha recibido su presa"— dijo Tahiri en clave y sin esperar confirmación de Ben, emprendió una carrera hacia el estacionamiento, seguida del kargano.
Había gente en el estacionamiento. Mordió los labios del disgusto y giró al kargano que lo acompañaba.
— Me llevarás a la nave como si me hubieras capturado— dijo Tahiri y el kargano, agarró sus muñecas y jaló a la Jedi.
— ¿Capturaste a uno?— dijo el kargano al ver acercarse a su compañero con Tahiri. El captor asintió con la mirada perdida.
— ¡Yo no lo creo!— Tahiri se soltó y con el sable de luz, sorprendió a los karganos, dejándolos sin manos. Subió a la rampa con velocidad, fue a la cabina donde encendió a la nave. Alzó la vista y sonrió, ahí podía ver a Vestara, Ben y Jaina dirigiéndose a la nave, la Fuerza les ayudaba a aumentar la velocidad de su carrera.
— ¡Sácanos de aquí!—gritó Ben mientras subía a la nave, junto con su prima y Vestara. Tahiri movió los controles y la nave se elevó, los karganos disparaban pero como la Sombra de Jade tenia escudos, no lo afectó.
— La entrada está abierta. He fastidiado el centro del control— dijo Vestara mientras Jaina se sentaba en el copiloto donde empezó a disparar con las armas de la nave. Tahiri logró sacarla sin problemas y giró la nave y se alejó lo suficiente para que Ben presionase el botón para hacer estallar la bomba.
— Lo hemos hecho— dijo Vestara, atrás de la nave, el destructor se partía en dos en un fuego abrasador.
— Nada mal, para haberlo planeado un día.— dijo Jaina mientra giraba el asiento del copiloto— Tres Jedi y una Sith trabajando juntos ¿Quién lo diría?
— Asegúrense, saltaremos al hiperespacio— dijo Tahiri mientras Jaina se ponía el cinturón de seguridad, Ben y Vestara se sentaron en otros asientos alejados y se aseguraron.
— No me equivoqué en confiar en ti, Ben— dijo Vestara sonriendo al Jedi.
— Eres una Sith especial, Ves— exclamó Ben elevando ligeramente las cejas, Vestara se ruborizó un poco.— Ves, ven comigo.— exclamó el Jedi tomando de las manos de la Sith.
— Tu ya sabes la respuesta, Ben— dijo Vestara, Ben se afligió un poco.— Ben…únete a mi, ven comigo— Ben la miró fijamente— Si te unes, serás el Jedi más poderoso de la galaxia, tendrás un poder que no puedes imaginarte.
— Vestara, a mi no me interesa el poder— dijo Ben— No estoy interesado en ser el Jedi más fuerte. Mi deber es proteger a la galaxia, defenderla como estoy haciendo ahora, mi lealtad está con la Alianza.
Vestara Khai lo miró fijamente y sonrió.
— Eso es lo que me gusta de ti. Eres leal y fiel a tus principios, yo lo sé muy bien, Ben.
Ben la miró, torció los labios en una sonrisa y la besó en la comisura de los labios de Vestara, donde estaba su cicatriz, luego se apartó.
— No voy a decir algo que ya sabes.—exclamó Vestara.
— Lo sé.
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Una nave de refugiados aterrizó en el hangar público de Coruscant. Los guardias bajaron la rampa donde varios refugiados descendieron, cubiertos de mantas y capuchas.
— Por allí señores— dijo un guardia viejo, señalando un transporte— Los llevará al Centro de Refugiados.
— Gracias, señor— dijo un refugiado, mirando el transporte. El grupo de refugiados se subieron a la gran nave, donde los llevaría al Centro. Cuando se alejaron del hangar y el transporte cruzó los cielos de Coruscant, uno de ellos se bajó la capucha, revelando un rostro gris, ojos rojos sin párpados, esbozando una sonrisa triunfal. El resto lo siguieron.
— Ahora, karganos. No podemos perder más gente, el rey ha decidido adelantar el golpe. Tomamos el planeta desde adentro luego nos contactaremos con la flota para ¡una invasión!—dijo el kargano mientras era coreado, su boca abultada esbozó lo que parecía una sonrisa, sacando un sable de luz.
— Yo soy el único Maestro del Balavantam que queda y los guiaré a la victoria, karganos—. Los karganos vitorearon en la nave.— Ahora cúbranse, llegaremos al Centro de Refugiados y esperaremos a más karganos "refugiados".
— La Alianza Galáctica caerá, señor y el Imperio Kargan lo reemplazará.— dijo un kargano.
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Destructor Galáctico Davin Fel
— Señor Fel— entró un oficial a la oficina de mando de Jagged Fel. El mencionado se giró— Detectamos un grupo de karganos asentados en Saleucami y una flota de cazas enemigas alrededor del planeta.
— Bien, Oficial Dassy. ¿Estamos en posición?
— Si, señor Fel.
— Bien, informe a la Teniente Fel para el ataque con el Escuadrón Diamante— dijo Jag, el oficial se retiró. Se levantó de su sillón y se dirigió a la ventana, donde podía ver el planeta, rodeado de naves karganas. Minutos después, el Escuadrón Diamante salió al ataque, una nave madre kargana soltó las cazas karganas, dando inicio el combate espacial sobre el planeta Saleucami. Escuchó un pitido, se acercó a su escritorio donde presionó un botón, apareciendo una imagen holográfica de Jaina.
— Jaina ¿Aún estas en Fondor?— preguntó Jag.
— No, Jag. Estoy en el Sombra de Jade con Ben y Tahiri— dijo Jaina— Sólo te quiero informarte de algo. Hemos destruido un destructor kargano.
— ¿Ustedes tres?— dijo Jag, sorprendiéndose.
— Bueno…hemos contado con una ayuda inesperada. Con una buena estrategia, logramos completar la misión.
— Bien, Jaina. Justo ahora estoy sobrevolando Saleucami, el Escuadrón Diamante están haciendo su trabajo.
— Entonces te dejo, Jag. Adiós.
— Adiós.— dijo Jag, cortando la comunicación. Se giró y caminó hacia la ventana donde estaba la zona de combate.
— Oficial, concentre el ataque en la nave madre kargana— dijo Jag mediante su radio transmisor.
— A la orden, señor Fel.
— Además, envíe un contingente al planeta y manda un aviso al crucero Rayo Azul a vigilar el planeta.
— Si, señor.
Jagged Fel guardó su radio transmisor, viendo cómo el escuadrón dirigido por su hermana menor lograba una gran victoria sobre el espacio de Saleucami.
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Consorcio de Hapes
Una nave de transporte de color plateada llegó al hangar del planeta Hapes, los hapanos que pasaban, ayudando a la nave aterrizar, estaban entre curiosos y recelosos.
— Ahí esta mi mamá— señaló Allana a Shaula mientras ella estacionaba la nave. Ahí, cerca de la entrada estaba la Reina Madre Tenel Ka acompañada de dos guardias altos y armados. Los dos jóvenes Jedi bajaron por medio de la rampa de la nave regalada por la Reina Anatala de Naboo.
— ¡Allana! Fue una sorpresa cuando comunicaste que vendrías— dijo Tenel Ka acercándose a su hija y la miró sonriente.
— Hola, mamá— dijo Allana abrazando a su madre y luego señaló a su amigo.— él es Shaula Draco, mi mejor amigo de la Orden Jedi.— dijo Allana mientras Shaula se inclinaba levemente como saludo a la Reina Madre.
— Un gusto conocerte, Caballero Jedi— dijo Tenel Ka mirando al Jedi con una sonrisa. Shaula iba a corregirla pero Allana le detuvo "No lo hagas" le dijo mentalmente, lo cual lo confundió.
— Adelante, no pasaremos todo el día en el hangar ¿cierto?— dijo Tenel Ka dándoles la espalda. Allana se quedó atrás a propósito, lo cual Shaula, aun confundido la miró.
— ¿Qué pasa?
— No es mi mamá— dijo Allana— Lo puedo sentir, alguien la está suplantando…sea quien sea, no es mi madre.
— ¿Que hacemos?— preguntó Shaula
— Sigámosle la corriente— dijo Allana.
Soffy: Gracias por el review. Saludos
