Queridos lectores, les dejo después de mucho el segundo capítulo de la historia, en serio disculpen el retraso :S
Espero les agrade :3
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Lucy permanecía muy confundida con toda esta situación, extrañaba el gremio y a sus amigos, en especial a Sting Eucliffe. Vio como su captor la tenía encerrada y se hacía tantas preguntas ¿Dónde estaba? ¿Quién era él? ¿De dónde la conocía? No podía explicarse como su libertad se esfumaba de un momento a otro.
-Te veo pensativa- dijo el pelirosa mientras entraba nuevamente en la pieza.
- ¿Qué quieres?
- Tengo asuntos pendientes con alguien de tu gremio…
- Y ¿Por qué me tienes aquí?
- Llevo muchos días observando a Fairy Tail, y noté en ti algo que no me agrada del todo…
-¿Eres un acosador? –preguntó Lucy.
- Se podría decir que si –dijo Natsu muy serio- Tengo mis razones, para tenerte aquí conmigo.
Lucy seguía confundida.
-¿Y Wendy? ¿Qué le pasó? ¿Qué le hiciste? Ella es sólo una niña –dijo Lucy recordando lo que ocurrió en el bosque.
- Descuida, por ahora sólo tengo ojos para ti, ella está en tu gremio, segura, no se acuerda que pasó, ella cree que eres una traidora, bueno, en realidad eso le hicimos creer.
- ¡¿Por qué?!- preguntó la rubia horrorizada.
- Sólo estamos llamando la atención… No debería contarte todo lo que ocurre –dijo el hombre.
Lucy estaba asustada, no podría creer que ella fuera a la luz de Fairy Tail una traidora, estaba desesperada por salir, pero quería fingir serenidad, no quería que la volvieran a hacer dormir o que aquél tipo se tirara de nuevo sobre ella, su cuerpo y alma eran de otro, no podría ser ese Natsu su primer hombre, ella estaba loca por Sting y sabía en el fondo de su corazón que él vendría por ella y la salvaría de aquel monstro de cabellos rosas.
De pronto un gato azul con alas entró a la habitación, Lucy no sabía que era esa cosa.
-Natsu, quiero pescado de cena-dijo el animalito volando hacia Natsu, cuando notó a Lucy- Oh! ¿Esa es Lucy Heartfilia?
- ¡¿H-habla?!- dijo muy impresionada la rubia.
- Éste es Happy, un Exceed-dijo Natsu.
- ¿Que cosa? –Dijo Lucy.
- Básicamente un gato con alas que habla- respondió Natsu- Y hablando de cena, vamos Lucy –La tomó de la mano y la jaló- Es hora de cenar… Por si lo preguntas confisqué tus llaves, y tu látigo, y no podrás salir desde donde estamos, no lo intentes-Dijo muy serio mientras corría tirando de Lucy.
Lucy seguía preocupada y asustada, Natsu daba miedo, pero a veces su sonrisa era tan cálida, parecía un hombre feliz, y era cierto, él estaba contento, por fin después de 8 años podría volver a ver a sus amigos.
Los tres Natsu Lucy y Happy corrían por un pasillo, había un par de puertas cerradas, era todo gris, pero muy iluminado, de pronto al final del largo pasillo había un comedor muy grande, y otra mujer estaba ahí, era la misma que le puso el paño a Wendy, la rubia estaba un poco incómoda al verla.
-Llegamos Juvia… ¿Supongo que tú no cocinaste verdad? –dijo el gato con una cara de asco.
- Maldito gato, yo cocino muy bien-dijo la peliazul muy molesta.
- Ella es Juvia Loxar, una de mis mejores amigas –dijo Natsu a Lucy.
- Hola Lucy-dijo Juvia.
- Hola...
Comieron juntos, algo callados, pero contentos a la vez, Lucy sintió algo familiar en ese ambiente, le recordó a la relación entre las personas del gremio.
Pasó un rato y Natsu llevó a Lucy de nuevo para la pieza, ya solos sin el gato. Natsu estaba más serio, nuevamente daba miedo. Empujó a Lucy adentro de la pieza y se encerró con ella.
-¿Qué ocurre?-Preguntó Lucy.
- Se me antoja terminar eso que empecé en aquel bosque- Dijo Natsu mirándola de una forma provocativa y desvergonzada.
- No te me acerques… -dijo la rubia desafiante.
- Ni siquiera intentes amenazarme –dijo Natsu- tengo tus llaves y tu látigo, además tienes poca fuerza en los brazos, podré contigo.
Lucy supo que él tenía razón, pero no iba a permitir que ese hombre se acercara a ella, ni que la tocara, ella solo tenía ojos para Sting.
- Tú eres virgen… -dijo Natsu con una cara de sorpresa- así que era por eso que me miras así…
- ¡No es de tu incumbencia!-gritó la muchacha.
- Entonces me encargaré de ser el primero… y el único –susurró, ella no alcanzó a escuchar.
- No… No te acerques.
Pero ya era tarde Natsu estaba en frente de ella, le sujetó la cara y le dio un apasionado beso es los labios, ella no pudo resistirse. Aquél tipo la soltó de pronto y la empujó a la pared, luego empezó a revisar con la mirada a la mujer, vio su escote, sus brazos y sus piernas, sin tocarla, ella estaba helada, no podía verlo a los ojos, la incomodaba aquella mirada llena de deseo que la rodeaba.
-Me voy… -dijo de pronto el hombre dándole la espalda a la rubia- ésta pieza es mía, pero es más cómodo si estás aquí, aunque no hay lugar mejor que la pieza de Juvia- Él hiso un gesto con la mano y se fue sin mirarla.
Lucy necesitaba llorar, no sabía que pensar de aquel hombre, solo quería estar en los brazos de su querido Sting, aunque sabía que eso sería difícil, eran grandes amigos, pero él nunca se había acercado con otras intenciones a ella. La rubia lloró por muchas horas antes de quedarse dormida.
En Fairy Tail todos estaban molestos con la rubia maga celestial. Wendy había llegado por la mañana muy temprano, con algunos rasguños, con una cara muy triste. Ella contó lo sucedido, con una cara de incredulidad.
-Lucy… ella nos traicionó, cuando íbamos en el tren hiso que éste se detuviese, y subieron dos magos, ella les ordenó que robaran algunas cosas, y luego me hirió, y dejó inconsciente, algo hiso, no puedo usar mi magia de curación… siento que no puedo hacer fluir el poder mágico, ni siquiera lo siento.
- Te veo extraña Wendy- dijo de pronto Mirajine.
- Yo igual –dijo Bisca acercándose a la niña, cuando de pronto todos ven que desfallece y cae al piso- ¡Wendy!
Mirajine corre hacia la pequeña, y toca su frente.
-Tiene fiebre-dice la alvina.
Wendy es llevada a una cama, y llaman a Porlyusica, quien les dice que la pequeña está envenenada, por unos días no podrá usar magia.
Al escuchar esto la mayoría de los miembros del gremio comienzan a enfadarse con Lucy, todos menos Erza, Gray, Mirajine, Makarov y Sting Eucliffe.
Sting es un mago muy serio, se unió a Fairy Tail al parecer cuando era muy joven, nadie lo conoce bien y nunca hace grupos con ningún otro miembro, todos lo quieren mucho, es muy apreciado en el gremio, además es muy famoso en la ciudad, tiene muchas fans. Lucy solía verlo en revistas, pero cuando vagaba por Magnolia lo conoció, él la invitó a unirse a Fairy Tail, la llevó con el maestro. Lucy siempre se sintió más cercana a él que a nadir más en el gremio, y con el paso de los meses comenzó sentirse atraída hacia él, pero siempre creyó que sus sentimientos eran no correspondidos.
A la mañana siguiente Lucy despertó con pereza y los ojos hinchados por haber llorado tanto en la noche anterior, lo primero que vio al despertar fueron los ojos de un gato que la miraban muy de cerca, ella gritó espantada.
-Tú gritas mucho –dijo el gato tocándose las orejas.
- Me asustaste… ¿Qué haces aquí?-preguntó la rubia sentada en la cama.
- Natsu me dijo que te vigilara y que te trajera desayuno, se preocupa por ti…
- Es un abusador…
- Sólo quiere llamar tu atención, no te haría daño…
- Ya lo ha hecho… no confío en él-dijo la rubia confundida.
- Es un buen hombre, aunque intente aparentar lo contrario-dijo el gato
- Los buenos hombres no hacen lo que él conmigo-dijo recordando lo ocurrido en el bosque y el beso de la noche anterior, su flequillo cubría sus ojos- Mi primer beso era para alguien más –susurró.
- Ayer me dijo que estaba contento, te vio y no te había hecho nada, la niña que iba contigo se hiso algunos moretones intentando hacer fuerza para librarse de Juvia, pero tu no tenías ninguna raspadita.
- ¿Qué?- "Será por eso que me miraba así" pensó- ¿Qué sabes de Natsu?
- Él pertenecía a un gremio cuando pequeño, tenía muchos amigos, pero un mal día conoció a alguien, un muchacho de su edad que no recordaba nada, solo su nombre, Natsu muy gentilmente lo llevó a su gremio, pero después todo cambió, él no sabe que pasó pero cada día las personas lo recordaban menos, y cuando se dio cuenta todo el mundo había reemplazado su existencia por esa otra persona, sus amigos, su familia, todos trataban al otro muchacho como lo trataron alguna vez a él. Natsu muy enloquecido de ira y desesperación encaró al muchacho, pero ese día pasó algo terrible… Todo se convirtió en una gran masacre.
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Gracias por leer, espero lo disfrutaran n.n
Bye bye
