Hooolaaaa! Pues ya estamos en el capítulo 20 *-* Jamás pensé que llegaría a escribir algo tan largo, pero me alegro de como están saliendo las cosas :) En este capítulo he intentado responder a todas vuestras dudas... Espero que os guste :D

SI CREÍSTE QUE PUSIERON UN HOMBRE EN LA LUNA,

SI CREES QUE NO HAY NADA EN MI MANGA, ENTONCES NADA ESTÁ BIEN

MAN ON THE MOON; REM

CAPÍTULO 20: MAN ON THE MOON

Tan rápido como abrí los ojos los cerré. Una potente luz me dejó ciega momentáneamente. Cuando mis ojos se acostumbraron a la luz pude ver que me encontraba en un lugar desconocido. No era el parque donde me había ocurrido el accidente, ni mi casa... ni siquiera estaba en un hospital. Me desperté en una habitación completamente blanca... desde las paredes y el suelo, hasta mi gran y mullida cama.

_ ¿Dónde coño estoy?... ¿estoy muerta?_ Busqué institivamente la herida de la flecha que me produjo Pitch... pero no estaba, ni siquiera tenía una cicatriz.

Definitivamente estaba muerta... había perdido mucha sangre y Wen no llegó a tiempo con la ayuda. Pensé en mi madre, ¿cómo le habría sentado la muerte de su única hija?, y no pude evitar derramar una lágrima pensando en ella.

Desde mi accidente en el lago, siempre me había gustado imaginar como sería mi funeral... ¿quién estaría llorando mi muerte?.. ¿se tomarían la molestia alguien de echarme de menos con sinceridad?... ¿me enterrarían o me incinerarían?. Lo que nunca llegué a imaginar es que moriría tan joven... y con tantos deseos por cumplir.

Me incorporé y salí de la cama de donde estaba. No sentía ni padecía ningún dolor físico... es más ni siquiera sentía frío o calor. Mi vestido azul que llevaba en la fiesta había sido sustituido por un fino vestido blanco de tirantes que me llegaba por las rodillas. Me dirigí con los pies descalzos hacia la puerta de mi habitación, cogí aire y abrí la puerta.

Estaba dentro de un palacio... o eso pensé porque nunca había estado en una casa tan grande. Todo estaba hecho de un mármol tan blanco que casi te podías reflejar en él. Bajé por una enorme escalinata blanca con una alfombra azul sobre ella. Me dirigí hacia el centro de la parecía ser la sala principal y observé las innumerables puertas que estaban esparcidas. ¿Debería de abrir alguna? ¿Tendría que buscar a alguien?.

Estaba dudando de que hacer cuando lo vi. Por unos de los grandes ventanales que daba al jardín distinguí la figura de un hombre que se dedicaba a cortar unas rosas blancas. Abrí la puerta y me dirigí hacia donde estaba.

_ Vaya Charlotte, te has despertado mucho antes de lo que esperaba_ me dijo el hombre sin levantar la vista de las rosas.

_ ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Eres ese a que los católicos llaman Dios, o eres Alá...?. Bueno siento decirte que siempre he sido atea y nunca he creído en ninguna religión así que...

_ Soy el padre de los Guardianes_ se giró y pude verle con claridad. Era un chico joven que no aparentaba más de veinticinco años. Tenía el pelo largo hasta la mitad de la espalda, de un blanco tan brillante como la luz de las estrellas. Iba vestido con un elegante traje de chaqueta blanco con una capa también blanca con extraños bordados azules. Pero lo que más me sorprendió fueron sus ojos. Era de un gris tan puro que casi podría afirmar que eran plateados.

_ ¿Usted es el Hombre de la Luna?.

_ Por favor, Charlotte, llámame Mim.

_ No se ofenda pero me lo imaginaba con un aspecto... más mayor.

_ ¿Te ha decepcionado mi aspecto?_ rió Mim._ No te preocupes, es normal que pensases eso teniendo en cuenta mi edad... Lo siento, he sido un maleducado, ¿quieres comer o beber algo?.

_ Si no es mucha molestia le agradecería un chocolate caliente.

_ No es molestia, al contrario estoy contento de poder tener una invitada después de tanto tiempo.

Cogió el ramo de rosas blancas que había estado cortando antes y me condujo por el jardín. Estuvimos caminando durante diez minutos en silencio mientras yo no dejaba de admirar aquel magnífico jardín de cuento de hadas. Por todos lados había rosales y árboles de todo tipo. Finalmente nos detuvimos antes una bonita mesa blanca de jardín con dos sillas a juego.

_ Por favor toma asiento_ me ofreció Mim, mientras colocaba las rosas en un jarrón que había en el centro de la mesa_ Enseguida te sirvo el chocolate._ Desapareció para volver al cabo de cinco minutos, con una bandeja de plata con una enorme cafetera con dos tazas y un pequeño plato lleno de bollitos recién hechos. Me sirvió el chocolate en una taza y me acercó la bandeja de bollitos_ Por favor come algo, tienes que estar hambrienta.

Al principio no tenía mucha hambre, pero para no parecer una desagradecida cogí uno y empecé a darle pequeños bocados. Estaba delicioso y cada vez que le daba un mordisco notaba que recuperaba fuerzas.

_ Bien Charly _ dijo Mim una vez que hube acabado de comerme la bandeja de bollitos_ Supongo que tendrás muchas preguntas.

_ Sí, como por ejemplo ¿cuánto tiempo llevo aquí y donde estoy?.

_ Estás en mi palacio, bajo mi protección y llevabas durmiendo quince días.

_ ¿Y cómo es que llegué aquí?, ¿en realidad estoy... muerta?.

_ No estás muerta, en tu mundo estás en un estado a lo que vosotros denomináis "coma". Verás... cuando Pitch te atacó estuviste a punto de morir, caíste inconsciente por la gravedad de la herida... pero en el último momento apareció esa chica... Wen, con una ambulancia y pudieron salvarte. Tu cuerpo permanece en una cama de hospital pero tu esencia está aquí conmigo.

_ ¿Mi esencia?

_ Sí o como vosotros los humanos la llamáis, "el alma". Te portaste como una heroína y gracias a ti se pudo cumplir la profecía. Salvaste a un semejante pero a la vez a un diferente. Para que me entiendas, salvaste a una humana al igual que tú pero con una actitud y comportamiento totalmente distinto al tuyo. Salvaste a una enemiga, convirtiéndola en amiga. Por eso no pude dejar que la flecha de Pitch contaminara tu esencia y aprovechando que quedaste en un estado de coma te traje aquí para poder limpiar cualquier rastro que hubiera dejado la flecha oscura de Pitch.

_ Pero tengo una pregunta... ¿por qué Wen y yo somos las únicas adolescentes que podemos ver a los Guardianes?

_ El caso de Wen es diferente al tuyo. Wen al estar poseída por la maldad de Pitch, éste sin querer le ortogó la facultad de poder verlos. Pero en el momento en que Pitch fue derrotado, Wen perdió esa facultad_ Tomó un sorbo de chocolate para después continuar_ En cuanto a ti Charlotte... eres muy inusual._ me sonrió.

_ Sí, lo sé.

_ Cuando eras pequeña fuiste salvada por un Guardián y eso creó un vínculo con él que permitió que pudieras verlo a él y al resto de los guardianes, incluso siendo una adolescente. Lo curioso es que pudiste verle, aún incluso antes de que ningún otro niño pudiera verle, mucho antes de que yo lo eligiera como guardián.

_ ¿Por qué?.

_ Bueno... digamos que tienes un don... un don que es concedido cada cierto tiempo... y que los únicos humanos que lo han tenido son ahora los espíritus que se encargan de proteger la tierra y a los humanos. Como los guardianes, la Madre Naturaleza, el Padre Tiempo, el Duende Irlandés... etcétera.

_ ¿Eso quiere decir que me convertiré en uno de ellos?

_ No vayas tan deprisa... antes quiero enseñarte algo. Ven acompáñame._ Me guió por todo el inmenso jardín hasta llegar a un hermoso estanque con una cascada. _ Asómate y dime que ves.

Me asomé y vi mi reflejo. Después de permanecer mirándolo fijamente, éste se transformó y me devolvió una imagen mía bastante cambiada. Era yo pero al mismo tiempo no lo era. Mi aspecto había cambiado por completo, mi pelo corto y negro se había vuelto largo y me cubría toda mi espalda. Mis ojos marrones se habían vuelto de un azul violáceo muy intenso. Pero lo que más me sorprendió fue, que de mi vestido blanco sobresalía dos grandes alas blancas.

_ Soy... ¿un ángel?_ acerté a decir después de quedarme sin habla._ Mi aspecto es tan diferente... esa no soy yo.

_ Claro que eres tú... pero eres tú convertida en espíritu. Es decir el reflejo muestra quien realmente eres. Verás si hubiera muerto en el acto, sin lugar a dudas te hubiera convertido en un espíritu de la tierra al igual que el resto de los guardianes. Pero el problema está en que en tu mundo no estás muerta, con la consecuencia de que no puedo convertirte. Al menos que...

_ Espera un monento_ le corté_ Me estás diciendo que puedo ser como Jack, es decir, ¿un inmortal con poder para ayudar a los humanos?.

_ Sí.

_ ¿Y qué clase de obligaciones tendría?

_ Serías la conciencia, serías el espíritu que guiara a las personas por el buen camino ayudándolas a tomar buenas decisiones.

_ Espera un momento... ¿sería la conciencia?. Sin ofender, ¿pero me has visto bien?. No puedo ser la conciencia... soy borde, digo palabrotas constantemente, no tengo amigos por mi mal carácter, soy un desastre de persona... ni siquiera sé que voy hacer con mi vida después de acabar el instituto... ¿cómo se supone que guiaré a otras personas si ni siquiera sé guiarme a mi misma?.

_ Lo harías muy bien... si quisieras. Antes de que tomes una decisión me gustaría que vieras otra cosa._ Tocó la superficie del agua con uno de sus dedos y la imagen se modificó. Pasado unos segundos pude distinguir en el agua la habitación de un hospital. En la cama estaba yo cubierta por un montón de cables y una gran venda que me cubría el pecho. Al lado mía estaba mi madre, sosteniéndome la mano y con la mirada rota de dolor. Y en el otro extremo de la cama, estaba sentado Jack.

_ ¿Soy yo?

_ En efecto, esa eres tú ahora mismo. Ni tu madre ni Jack se han separado de ti ni un instante desde que fuiste ingresada en el hospital._ Nos quedamos un rato en silencio mientras yo no dejaba de observar a mi madre, hasta que finalmente la imagen desapareció._ Llegados a este punto, Charlotte, te tengo que proponer algo...Dado que ni estás muerta pero tampoco viva, voy a romper mis propias reglas por una vez y te dejaré decidir...¿Te gustaría convertirte en un espíritu para poder ayudar a otras personas... o por el contrario prefieres seguir siendo humana?.

_ Elijas lo que elijas tendría consecuencias, ¿no es así?.

_ Sí, si eliges ser un espíritu guardián , tu parte humana morirá... en cambio si eliges volver a ser una humana... perderás el don de poder ver a los Guardianes y demás espíritus.

_ Pero eso quiere decir que... no podré volver a ver nunca a Jack, ni a Norte ni a Bunny ni a Sandy ni a Tooth... Pero tampoco puedo dejar a mi madre en ese estado de por vida... _ Una lágrima cayó por mi cara al recordar la triste imagen de mi madre.

_ Tienes que tomar una decisión. Tomes la dicisión que tomes, siempre estaré ahí para apoyarte.

_ Pero usted no lo entiende... no puedo dejar a mi madre así... ni tampoco quiero acabar con mi amistad con Jack. ¿Eres consciente del vínculo que tengo con él?... Él me ha ayudado mucho... él es... mi amigo... el único que he tenido _ Y mi rostro se cubrió de lagrimas.

_ Lo sé por eso he decido ayudarte. Si eliges seguir con tu vida humana, procuraré que lo veas el máximo tiempo posible antes de que pierdas tu don. En cambio si eliges ser un espíritu cuidaré de tu madre.

Me quedé en silencio mientras pensaba. ¿Qué debería hacer?. Si elegía ser un espíritu como Jack, podría vivir para siempre, haciendo un trabajo que ayudaría a muchas personas y lo más importante, no perdería la amistad de mi único amigo... Pero después estaba mi madre. Si elegía seguir con mi vida de humana, viviría feliz al ver a mi madre contenta por el hecho de que yo estuviera viva... pero no podría volver a ver Jack, y solo por el simple hecho de pensar que no volvería a verlo, una angustia crecía dentro de mi.

_ Está bien_ dije tras mucho pensármelo_ ya he tomado una decisión.


Pues hasta aquí el capítulo 20, ¿os ha gustado?, ¿os he aclarado vuestras dudas?, ¿que opinais sobre la difícil decición de Charlotte?. ¿Cuál creís que escogerá?. Hagan sus apuetas y déjadme reviews please :D

Me gustaría agradecer éste capítulo a la banda REM y a su magífica canción MAN ON THE MOON por haberme inspirado para escribir este capítulo :) (Aunque debo de confesar que la idea de que Charlotte se viera a si misma en el hospital la saqué de la canción de los THE CURE, CHARLOTTE SOMETIMES) Un beso muy grande y sed felices!

(*)NOTA: En ningún momento he querido ofender a ningún católico en la parte en la que Charlotte dice ser atea y le pregunta a Mim si es Dios. Si alguien se ha sentido ofendido, pido disculpas.