Capítulo 2
Tras no muchos minutos se encontraban en la puerta del apartamento de Gray. Juvia no podía creer que todo esto le estuviese pasando a ella, y había transcurrido todo el camino con la cabeza agachada tímidamente.
-Muy bien, aquí es.- dijo Gray. –Disculpa si hay algo de desorden, nunca encuentro tiempo para limpiar.
-No se preocupe.- respondió Juvia con una sonrisa.- Seguro que Gray-sama tiene un bonito hogar.
Una vez dentro, Gray hizo pasar a su acompañante hasta que estuviesen dentro. La estancia era un pequeño apartamento, con poca decoración y los muebles más básicos. Apenas tenía habitaciones; el dormitorio de Gray hacía de salón, y aparte había dos puertas, una para el cuarto de baño y la otra para la sencilla cocina. Pero una vez Juvia echó un vistazo, se ruborizó al instante porque solamente había una cama.
Al verla así, Gray cayó en lo que Juvia estaba pensando. –Ah, no te preocupes por dónde dormir, yo puedo acomodarme en el sofá ese que hay en la esquina. Tú puedes quedarte con mi cama.
-¡Juvia no puede hacer tal cosa! Esta es la casa de Gray-sama, Juvia no puede aceptar dormir en la ca… cama de Gray-sama.- estalló la maga con la cara roja.
-Eres mi invitada y dormirás en la cama, y no se hable más. Ahora lo más importante, tendremos que cenar.
-Juvia hará la cena.- se ofreció ella.- Es lo menos que puede hacer.
-Ni hablar… la cocina está hecha un desastre y me da vergüenza que alguien la vea así. Puedo cocinar yo o…- Juvia no dejó a Gray terminar.
-Juvia no pretende ser una molestia para Gray-sama. Ha sido muy amable dejándome quedarme aquí, pero eso sólo implicaba tener un techo para pasar la noche. Juvia puede irse a algún lugar a cenar. Para tomar un baño podría ir a los baños públicos….-dijo Juvia mientras se avergonzaba al final de la frase.
Gray sabía que Juvia tenía vergüenza a la hora de estar sin o con poca ropa ante la gente, cosa que le hizo gracia. Aunque de repente adoptó una postura seria, diciendo:
-No me puedo creer lo que estoy oyendo. No quiero… ser entrometido, ¡pero es obvio que te estás conteniendo! Todo el mundo sabe que vas detrás de mí vaya a donde vaya, me entere yo o no. Tú quieres pasar tiempo aquí conmigo, y ahora que tienes la oportunidad, ¿qué estás pensando?
Juvia no supo qué responder, pero evidentemente era cierto del todo. Estaba avergonzada, así que se dio la vuelta y de sus ojos empezaron a brotar lágrimas.
-¡Ey Juvia, no quería ofenderte! Lo siento.- dijo mientras la cogía del hombro para darle la vuelta.- Somos compañeros de Fairy Tail, después de todo. Eso significa que somos como familiares. No tienes porqué reprimirte, di y haz lo que quieras mientras estés aquí. Estás en tu casa.
-Juvia está muy agradecida, pero aún así…
-Aún así saldremos a cenar, los dos, ¿qué te parece?- dijo Gray en un tono más bien serio.
Y así fue. No era la primera vez que salían los dos solos a cenar, pero nunca por petición del chico. Ambos cenaron ligero en un restaurante cercano, mientras apenas se dirigían la palabra.
Una vez cenados y en casa, Gray le ofreció a Juvia darse un baño, y así fue. Cuando salió del baño, entró Gray. Mientras tanto, Juvia abrió su maleta y se puso un ligero camisón. Era algo vergonzoso que un hombre la viese con eso, pero nunca habría esperado encontrarse en aquella situación.
Como era de esperar, Gray salió sin camiseta y unos pantalones cortos, aunque Juvia temía que saliera desnudo. Puede que se estuviese moderando ahora que ella estaba en su casa.
Sin mucho que decirse, Gray se acomodó en el sofá y Juvia lo hacía en la cama, pero seguían estando en la misma situación. Juvia se armó de valor, tomando las indicaciones que Gray le había dado anteriormente, y empezó a hablar:
-Juvia jamás hubiese pensado estar así y aquí con Gray-sama. Es gracioso, ¿no cree?- a lo que Gray asintió. –Cuando Juvia tuvo que enfrentarse a Gray-sama en la batalla de Phantom, jamás hubiese imaginado esto.
-La vida da muchas vueltas. Tras esa batalla nos ayudaste con el asunto de Jerall, y fuiste fundamental en ese momento. Erza dice que jamás te estará lo suficientemente agradecida.- respondió Gray.
-¿De verdad?- quiso saber ella.
-Ella es muy dura y no te dirá esto directamente a ti, pero es la verdad. Ella te consideró una valiente maga desde el momento que decidiste unirte en nuestra misión sin siquiera conocerla, y ayudaste mucho.- dijo Gray.- Y todo esto por querer unirte a nuestro gremio. En verdad eres valiente.
-Juvia se lo dijo la primera vez que luchamos los dos… Juvia decidió proteger a Gray-sama porque Juvia sabe que es lo suficientemente fuerte para hacerlo.- dijo algo avergonzada la maga tras esta pequeña confesión.
-Es verdad que dijiste eso. ¿Sabes? Siempre he sabido que no luchaste enserio en esa ocasión. Es más, que yo haya visto, nunca luchas enserio. –la retó Gray.
-¡Eso no es verdad! Es sólo que Juvia… Juvia no da lo mejor de sí si no es por un buen motivo, pero desde que estoy en Fairy Tail sí he tenido batallas en las que he ido con todo.- se reafirmó Juvia.
-Ya lo sé. Pero he dicho "que yo haya visto". Siempre que te he visto luchar estabas distraída, por ejemplo en el torneo mágico. Aún así, sé que has tenido alguna batalla seria…
-¿Gray-sama lo sabe?- preguntó Juvia algo desconcertada.
-Ultear y Meredy me hablaron de lo que hiciste durante el examen de clase S. Me salvaste la vida luchando muy ferozmente, según las palabras de Meredy. Me explicó acerca del enlace sensorial que nos aplicó y… en fin. Todavía no te lo he agradecido ahora que lo pienso…- dijo Gray avergonzándose un poco.
Juvia, que estaba roja escondida entre las sábanas de Gray no sabía que decirle. –Gray-sama habría hecho lo mismo por sus compañeros. Buenas noches.- cortó la maga con prisa.
Gray no contestó a eso, claro que haría lo posible por salvar a sus amigos, pero aún así… Juvia era alguien a quién tener en cuenta en muchos sentidos.
-Sí, buenas noches.
