Capítulo 3
Gray tenía el sueño ligero, pero aguantó en el sofá hasta que salió el sol. Decidió vestirse e ir al gremio, tenía pensado realizar muchas misiones en los próximos días. Se vistió con lo primero que cogió de su armario y dirigió la mirada hacia la cama. Juvia seguía ahí, plácidamente dormida. Gray le dedicó una sonrisa y partió hacia el gremio. Estaba contento con haber acogido a su compañera, y también de la conversación de la noche anterior, que les permitió acercarse uno al otro sin ni siquiera darse cuenta, pero si algo irritaba a Gray eran las frases inacabadas y todo lo que Juvia dejaba por decir, de esa forma nunca podría entenderla.
Juvia no se despertó mucho más tarde, pero no pudo evitar entristecerse cuando vio que Gray ya se había marchado. Le hubiese encantada que la hubiese esperado, o mejor aún, despertado para irse juntos al gremio. Pero no importaba, ella conocía a Gray y sabía que él no era del tipo de persona que hace eso.
Juvia se vistió con calma y se arregló para ir al gremio en busca de alguna misión, necesitaba salir de sus problemas económicos cuanto antes.
Una vez en el gremio, fue hacia el tablón de misiones y escogió una que no estuviese demasiado lejos. Con un poco de suerte la terminaría ese mismo día. Como era bastante temprano, había poca gente aparte de Mira. Se extrañó de no ver a su rival en el amor, ella solía llegar temprano al gremio… pero claro, anoche seguro que se lo estuvo pasando en grande con Wendy y Levy, así que hoy estarán agotadas.
Juvia sonrió y lejos de molestarse, se alegró por ellas.
Pasar el tiempo hablando con Gray-sama es cien veces mejor que montar una fiesta, pensó la chica.
Sin más demora, salió hacia la misión y tal y como esperó, la completó ese día, aunque fuese tarde ya. La luna empezaba a asomarse pálidamente en el cielo de Magnolia y los magos de Fairy Tail empezaban a abandonar el gremio para irse a sus casas. Juvia decidió acercarse a la barra, donde estaba Mirajane.
-Mira-san, ¿sabe si Gray-sama ya ha vuelto de su trabajo?-preguntó Juvia.
-Ahora que lo dices, ha pasado por aquí un par de veces, cada vez con un cartel del tablón de misiones distinto. Parece que se lo está tomando enserio, ¿no crees?- dijo Mira con una sonrisa.
Juvia le devolvió una sonrisa, pero ganas no tenía… Se sentó cerca de una de las mesas para esperar a que Gray llegase. Sería descortés ir a su casa sin que él estuviese.
Lo estuvo esperando por varias horas, hasta que el gremio se quedó completamente vacío y ella cayó dormida apoyada en la mesa.
Cuando Juvia empezó a abrir los ojos, lentamente, vio que Gray la llevaba cargada a su espalda.
-Vaya, te he despertado. Lo siento.- se disculpó el chico. – Cuando terminé el trabajo, hace menos de 20 minutos, me he dirigido a casa pensando que estarías ahí. Pero no estabas, así que supuse que estarías en el gremio…
Gray seguía cargando a Juvia.
-Gray-sama… Juvia no quería irrumpir en su casa tan ligeramente. A Juvia no le importa esperar a que regrese de su trabajo.
-No digas tonterías, ya te dije que te sientas como en tu casa.- replicó Gray.
Cuando llegaron al apartamento, Gray acomodó a Juvia en su cama, que seguía sin soltarse de sus hombros, arrastrándole con ella hacia la cama.
Juvia abrazaba por la espalda a Gray, formando un nudo con sus brazos alrededor del pecho de éste, y Gray no ponía resistencia alguna.
-¿Sucede algo?- preguntó Gray algo ruborizado.-Debería ir al sofá, aquí te molestaré cuando te duermas.
-No te vayas, por favor. Gracias a las palabras de Gray-sama, Juvia está empezando a atreverse a hacer lo que quiera.- dijo Juvia firmemente.
Como respuesta, Gray se dio la vuelta, colocándose cara a Juvia. Les separaban apenas unos centímetros, hasta que Juvia hundió su rostro en el cuello de Gray, continuando ejerciendo su abrazo alrededor de él.
Gray interrumpió el silencio.-¿Hoy no te apetece que charlemos…? como ayer, digo.
-Juvia no tiene nada más que decir que está muy feliz de haber entrado en Fairy Tail. Todo se resume a eso, Juvia no se arrepiente de nada.- dijo una sonriente Juvia.- Así que si no le importa, podemos quedarnos ya dormidos.
Gray respondió a eso acomodando sus brazos alrededor de Juvia en la que iba a ser la noche más tierna que recordase.
A la mañana siguiente, una vez amaneció, Juvia abrió sus ojos y se encontró con la mirada curiosa de Gray. Ambos se pusieron rojos, seguían abrazados y sus corazones latían tan fuerte que se podían escuchar desde kilómetros.
-¡Buenos días!- casi gritaron los dos a la vez.
Esa mañana se fueron juntos al gremio mientras charlaban, aunque ninguno de los dos sacó el tema del asunto de haber dormido abrazado.
Cuando llegaron al gremio, vieron que había una gran multitud cerca del escenario donde se anunciaban los importantes eventos del gremio. Encima de este estaba el maestro, y parecía que iba a anunciar algo importante.
-Muy bien chicos. Tras la victoria de los juegos mágicos muchos me habéis preguntado dónde quedó la rivalidad latente entre los equipo de nuestro gremio. Así que para contentaros a todos, a mí mismo, y también a los participantes, organizaremos nuestra propia competición.
A todo el mundo se le puso la carne de gallina por la emoción, aunque eso les recordaba a la batalla que intentó organizar Laxus para deshacerse de medio gremio cierto tiempo atrás. Pero ahora estaría todo supervisado y conforme a las normas.
-La competición será muy simple. Batallas de uno contra uno entre los miembros de ambos equipos, con un límite de tiempo de 30 minutos, y evidentemente los enfrentamientos se decidirán por sorteo.
Ante esto último hubo una queja frustrada general.
-Sois de lo más morbosos, ya sé que todos queréis ver un Erza vs Mira, o Gray vs Juvia, o Natsu vs Gajeel, y puede que ellos mismos también lo deseen.
Juvia dudaba si quería enfrentarse a Gray… Por supuesto que no, aunque si no le quedase más remedio lo haría. Quería demostrarle que es capaz de protegerle hasta de él mismo.
El maestro prosiguió, tomando una bolsa con unos papeles dentro.
-Vamos a ver, vamos a ver…-dijo mientras metía sus pequeñas manos en la bolsa.- El primer enfrentamiento será… ¡Natsu Dragneel vs Mirajane Strauss!- nadie pudo imaginar en qué acabaría la lucha entre el dragón y la demonio.
-A continuación… ¡Lucy Heartphilia vs Laxus Dreyar!- se oyó desde lo lejos cómo Lucy se daba cabezazos contra la pared.- ¡Siguen Wendy Marvell vs Jerall Fernandes! A Jerall ya me ocuparé yo de llamarle, seguro que no se opone a participar, no te preocupes Wendy-chan!- le dijo el maestro a la niña, mientras se unió con Lucy ante el terror.
-¡Ya quedan menos nombres, qué interesante! Oh, batalla de mujeres, ¡Erza Scarlet vs Juvia Lockser!- todo el mundo puso cara de estar desenado ver ese enfrentamiento.
Juvia cruzó una mirada con su contrincante. No iba a dejarse perder tan fácilmente como en el examen de promoción de clase S.
-¡Y obviamente, quedan Gray Fullbuster vs Gajeel Redfox! No hay duda de que este torneo improvisado será de lo mejor. –dijo Makarov entre risas perversas. Eso de "improvisado" no se lo creía nadie. Aún así, la competición se celebraría y no dejaría a nadie indiferente.
