Parece que me gustas

Capitulo 2: Interrupciones.

-Nai- Llamo Gareki logrando únicamente que el peliblanco se encogiera dentro de las cobijas -Escucha no fue…-

-¡No te quiero escuchar!- Interrumpió el discurso más bien disculpa del muchacho. En todo el tiempo que habían estado juntos no vio tal comportamiento en él, pero tal vez se lo merecía haciéndose el indiferente todo el tiempo con el menor no se podía esperar más, claro que no se lo esperaba tan pronto… ¿Qué pasaría si algún día le dijera a Yogi que lo necesita en lugar de a él? Internamente sabía que odiaría a todo aquel que se atreviera a arrebatarle el cariño de Nai.

-Mira es que yo…- De nuevo no pudo terminar. Nai se levantó estruendosamente con rastros de llanto en sus mejillas tratando de evitar que el pelinegro lo viera por completo.

-No te necesito- La frase le recordó a la primera vez que se la dijo, cuando Karoku le decía a Nai que al estar con Gareki lo estaría involucrando en problemas. El mayor se enfado más ante esto, no permitiría que nadie lo alejara del menor. Sin más abrazo a Nai y lo estrecho junto a él. Tratando de transmitirle lo mucho que lo sentía y cuanto lo apreciaba por otra parte el menor no dejaba de tiritar.

-Nai no me alejare de ti- Al decir esto sintió vergüenza sin embargo no le dio importancia. ¿Qué no lo necesitaba? Qué gran mentira, era tan delicado y débil, necesitaba de Gareki y él de Nai desesperadamente. Apenas y su cuerpo lograba mantener ligeros músculos, ¿Y no lo necesitaba?

-Gareki…- Devolvió el abrazo.

- Yo no quería decirte eso… Yo si te necesito Gareki, necesito a Gareki conmigo- Empezó a sollozar. El pelinegro se separo ligeramente del abrazo y miro a Nai con ternura.

-Yo también te necesito… Porque yo te…- La puerta se abrió dejando ver a Tsukumo detrás de ella. Esto irrito a nuestro joven de ojos azules.

-Nai, Gareki que bueno que los encuentro- Se veía agitada- Bajaremos al pueblo un rato son órdenes de Hirato- Añadió la rubia antes de salir.

Ambos se miraron aun un poco rojos pero a diferencia de Gareki lo rojo de la cara de Nai se debía al llanto. Se separaron y en un instante ya se encontraban afuera. Nadie hablaba ni siquiera se miraban; Todo estaba tan silencioso.

-Wow- Rompió Nai el silencio al ver el hermoso lugar. Había gente por doquier, niños corriendo, grandes estructuras de mármol y otras de madera con figuras talladas en todas sus paredes pareciendo narrar una historia con sus imágenes. Los puestos de hermosos colores llamativos, como una explosión de emociones que se experimentaba sólo cuando uno se siente realmente feliz. Se vendían todo tipo de artículos extravagantes. No sólo Nai se había quedado perplejo por la expresión en el rostro de Gareki se podía deducir que también se encontraba impactado por la hermosura del pueblo pero no solamente por el pueblo también se encontraba embelesado por los bellos gestos que el menor le propinaba.

-No es hermoso Gareki-Kun- Decía Yogi agarrándolo por el hombro, con una sonrisa.

-Si…- Pero el pelinegro no hablaba exactamente del pueblo (Nai)… Seguía observando al menor que estaba caminando delante de ellos.

-¿Qué quieres hacer Nai-Kun?- Preguntaba Tsukumo mientras caminaba con el peliblanco. Sabía acerca de la pelea con Gareki pero no quiso intervenir y mejor hacerle pasar un buen rato.

-Umm- Pensó un poco antes de contestar nuevamente- Pues sería divertido ir a la feria- Su entusiasmo se desbordaba por cada poro de su pequeño cuerpo. Gareki corrió hasta estar caminando junto a Nai dejando a Yogi solo.

-N-Nai…- El menor se volteo para visualizar a un Gareki… ¿Rojo?- ¿Puedo hablar un momento contigo?- Asintió y se alejaron un poco de las personas de circus que los acompañaban.

-¿Qué ocurre Gareki?- Pregunto sonando casi como un niño pequeño.

-¿Podemos retomar la plática que teníamos ahora?- El niño lo miro extrañado ¿Qué no esa charla ya había finalizado? pensó.

-Umm… Si- No estaba seguro de que iban a "retomar" pues todo ya había quedado claro… Al menos para Nai.

-Bueno sé que tal vez no es el sitio adecuado… Lo que sí sé es que el momento correcto para decirte que…- Parecía que le caía "un balde de agua fría" (por así decirlo) cuando Yogi llegó quejándose de porque Gareki lo había dejado solo, de que se podrían perder o que alguien les podía hacer daño. ¿Qué había hecho el pobre pelinegro para merecer todo eso? (aparte de robar) le frustraba tanto. Cada vez que intentaba decirle a Nai algo o en este caso alguien lo interrumpía como si trataran de burlarse de él en su propia cara peor a un en la propia confesión.

-En primera creo que usted tiene edad suficiente como para caminar solo por la calle, en segundo imposible que nos perdamos estando ustedes a tan sólo 2 metros de distancia y en tercera en verdad cree que alguien me haría daño… Se defenderme- Espetó con una voz que se centraba en la ira.

-No me hables de "usted" me haces sentir viejo- Chilló Yogi. Eso me importa un comino

-Sólo quería decirle algo a Nai- Confeso, el rubio hizo un puchero.

-Bien pues díselo- No se movía esperando que Gareki le dijera a Nai lo que le tenía que decir pero eso no ocurrió, se debía a que lo que estaba a punto de decirle al peliblanco debía ser en privado era cosa de dos nada de tercias.


_Me veo obligado a quedarme aquí. Un gran obstáculo me impide seguir (supongo). Ese "gran obstáculo" no es nada más y nada menos que un examen y bien no es cualquier examen si no que uno de admisión… Estoy a punto de pasar a la prepa y volverme viejo. Realmente eso no me importa mucho mientras las ideas sigan llegando a mi cabeza tan fluidamente y bueno claro que en ocasiones tengo "bloqueo de escrito" pero no dura más de una hora en la que decido tomar mi lápiz y una hoja de papel y llegan nuevas ideas como una gran lluvia. ¡Enjoy!