Parece que me gustas

Capitulo 3: A solas

El pelinegro lo miraba con enojo… Pero el rubio parecía no notarlo, lo cual impacientaba a Gareki que tenía ganas de estallar, sólo quería un tiempo a solas con el menor eso era todo.

Salió enojado siguiendo a Tsukumo, Nai miraba a su amigo alejarse sin entender nada pero camino junto a él seguido Yogi que tampoco comprendía la situación.

-Pequeño Nai, ¿qué acaba de pasar?- El rubio tenía la pequeña esperanza de que el menor le resolviera la duda.

-No lo sé…- Y quién lo culpa por no saber… Probablemente se sentía más confundido que Yogi. Por alguna razón esto entristecía a Nai, ¿Se supone que era importante? ¿Y si así era entonces porque no lo había dicho? Tantas preguntas comenzaban a marearlo pareciera que la curiosidad le cobraba de una forma circular (por los mareos).

Por otro lado la cabeza de Gareki era un torbellino (literalmente. ¡Lo era!). Sus pensamientos revueltos ahora todo divagaba por sitios que no debían, ideas que ni siquiera sabía que tenía, ira por un lado, desesperación por otro y celos de Yogi… ¿Por qué el rubio si podía caminar junto a Nai? Él lo conoció primero debía tener cierto derecho (¿cierto?), no le resultaba nada divertido observar como ambos se reían de quien sabe que cosas. Diablos lo único que necesitaba era un poco de tiempo para confesársele y todo terminaría y bueno no podía ser tan difícil pensó en un principio pero si lo era y mucho, sobre todo con las personas de circus pegados a ellos todo el tiempo.

Llegaron a la dichosa feria que no resultaba para nada decepcionante. Todos sus juegos perfectamente distribuidos como si se tratara de un ajedrez bien acomodado, de bellos colores pastel mientras que otros eran brillantes y exagerados, adornos por todo el lugar de formas distintas a un que algunas no tenían sentido (…), gente de todas las edades paseaban asombrados todos excepto uno que se encontraba distraído y fastidiado porque no podía platicar a gusto con cierto peliblanco que lograba sacarle su lado más amable y vulnerable (no nos olvidemos de lo cursi).

-¡Gareki!- Corrió el de ojos carmín dándole una amplia sonrisa- ¿A qué lugar deberíamos ir primero?- Se le ilumino la cara repentinamente al nuestro joven de quince años, ¡por fin! Gritaba internamente esta vez se le confesaría sin ningún contra tiempo o al menos eso esperaba.

-Bueno… ¿Por qué no decides tu?- Si se le declararía sería en un lugar que le gustara a Nai o que hubiera elegido.

-Mmm- Se ponía un dedo en la barbilla en señal de estar pensando un lugar al cual ir con su mejor amigo- A una de esas cosas que giran pero te tienes que meter en cabinas- Recordemos que Nai desconoce variedad de palabras (en este caso sobre "feria").

-¿Te refieres a una rueda de la fortuna?- Las palabras usadas por el menor confundieron al pelinegro impaciente por alejarse la más rápido posible de sus acompañantes.

-Ohh, Gareki-Kun pequeño Nai esa parece una idea fantástica- Decía Yogi acercándose a los dos adolescentes "¿Y este de dónde demonios salió?" Se quejo Gareki, mentalmente queriendo darle un puñetazo en la cara (sensación que ya se volvía necesaria).

-También podría venir Tsukumo-Chan sería más divertido- No podía ser posible ahora hasta Nai arruinaba todo su plan (¿plan?) sin embargo con el resultaba imposible enojarse, pero ya se las ingeniaría para estar con Nai (sin nadie frustrándolo).

-Suena bien- Respondía Tsukumo mientras se integraba a la plática con una pequeña sonrisa.

Caminaron al gran círculo que giraba y giraba mejor conocida como "rueda de la fortuna".

-Deberíamos subir de dos en dos- Sugirió el de cabellos color oscuro con un claro objetivo… Todos asintieron ante la petición- Yo subiré con Nai- Dijo rápidamente esperando no ser muy obvio (lo cual es) a un sabiendo que después de su declaración probablemente tendrá que tratar a Nai de manera… ¿Cómo decirlo? ¿Más amorosa? Bueno algo así.

-¡Pero yo quería ir con Gareki-Kun!- Protestaba el mayor de todos con una mirada entre enojo y tristeza, al decir el rubio esto el pelinegro busco en la cara de Nai algún gesto de disgusto (celos) el cual no hayo, decepcionándose un poco lo que le hizo pensar que si era aceptado por Nai claro el sería el celoso (posesivo) en la relación pero lo admitía le causaría un poco de alegría ver al peliblanco celoso… Una de las frecuentes escenitas que él hacía desde que se dio cuenta de su amor por el menor.

-Yo quería ir con Nai- Tsukumo sabía exactamente lo que quería hacer Gareki y no desaprovecho la oportunidad para molestar por supuesto que al final dejaría que entraran a la cabina sólo ellos dos también encontraría la manera que Yogi los dejara en paz.

-¡Aagg! Pero yo elegí primero- Hablo completamente infantil como si peleara algún juguete o dulce naturalmente para el adolecente Nai tenía más valor que todo aquello es por eso que debía defenderlo.

-Pero…- Sollozo nuevamente el de ojos morados- No es justo a nosotros no nos diste tiempo- Tsukumo arrastró al mayor de mente menor (¿?) hacía una cabina. Oh si Gareki estaba que saltaba de la alegría (internamente), le sacaba la lengua a Yogi prueba de su victoria.

Entraron el menor y el mayor a la cabina donde se supone Gareki confesaría su amor por ese pequeño niño inocente que siempre lo llamaba con esa voz dulce y de niño que necesitaba de él. Se sentaron por unos segundos se miraron (Gareki vacilaba en decirle) y cuando este agarro el valor…

-Gareki- Llamo Nai dejando sin palabra por unos segundos al que lo observaba atento.

-¿S-si Nai?- Respondió balbuceando notoriamente.

-Es que quiero preguntarte algo- El corazón de nuestro pelinegro latía con fuerza y miles de preguntas agobiaban e inundaban la cabeza del mismo.

-Hazlo- Lo sé, se escucho desesperado porque así es como estaba… ¡Desesperado! Esperar era un martirio total (también para ustedes, supongo, pero valdrá la pena).

-Bueno es que yo sentí raro- Más ansias, muchas más ansias- Cuando Yogi dijo que quería subirse contigo- ¿Celos?- No sabía cómo reaccionar pero me sentí enfadado y deprimido a la vez- ¿Eso era posible?...¿Pero como si Gareki analizo cada semblante del menor? Tal vez algo había pasado desapercibido pero eso no importaba porque Nai le estaba diciendo indirectamente que tenía celos… Celos la palabra sonaba mejor cuando se trataba del peliblanco- ¿Qué quiere decir eso Gareki?- No lo soportaba más se lo iba a decir y después de eso lo besaría.

-Nai…- Se acercó un poco más y más hasta sentir la respiración del otro lo que puso a Nai rojo… Logro que se sonrojara tanto como sus ojos carmín.


Bueno en cuanto tuve tiempo (miento abandoné un poco mi tarea jeje) me puse a escribir como loco este capítulo… Lamento el tener que dejarlos en suspenso (bueno no mucho) para leer la mejor parte, la verdad he estado muy atareado y apenas me sobra tiempo para leer fics o salir con mis amigos pero no me gusta dejar algo a medias mucho menos si se trata de un escrito a sí que aquí esta. ¡Enjoy!