Parce que me gustas
Capitulo 4: Al diablo las dudas
-¿S-si?- Balbuceo de pronto sentía un calor que no lo incomodaba, era una sensación extrañamente agradable. Gareki por su parte estaba avergonzado ya que no era el tipo de personas que se enamora fácilmente. Quería confesársele lo más pronto posible pero nada se le ocurría lo cual era extraño… El nunca duda sobre algo. Todo iba mal se estaba arrepintiendo de decir sus sentimientos a el menor… ¿Y si se aleja? Nai a un era "nuevo" en ese tipo de cosas.
-Es un linda vista de todo el parque…- Estúpido se sentía estúpido si a eso le anexamos que se separo bruscamente de Nai. Se encontraba decepcionado, era la primera vez que se había enamorado de una persona y lo tomaba en cerio. Por supuesto que nuestro pelinegro antes ya había tenido novias pero nunca las tomaba en cerio. Nai era la primer persona que realmente le gustaba a un que ni siquiera sabía cómo se interesó en una persona tan infantil e inocente.
-Realmente bonita- Sus mejillas ya no estaban rojas y dejo de balbucear. Poniendo ahora su concentración en la ventanilla de la cabina. Donde se observaban luces tan pequeñas que parecían fuegos artificiales congelados.
-¡Idiota!- El grito del ojiazul espanto un poco al peliblanco que ahora lo miraba confundido.- ¿Por qué eres así?- El menor no sabía que venía esa pregunta ¿Acaso no le gusta cómo es?
-¿Así?- No sabía cómo expresar el ligero dolor que su pecho tenía. Era un ambiente tan amargo.
-Sí, causas reacciones en la gente y no te das cuenta… ¡Idiota!- Gareki se encontraba exasperado, no pensaba bien, tampoco sabía porque había dicho aquello.
-Yo… Lo siento- Era al revés no era él quien se debía disculpar después de todo no tenía la culpa de gustarle al adolescente enfrente suyo. Se enojo con su persona por a ver hecho que Nai se disculpara. Vacilaba tanto en decir sus verdaderos sentimientos todo por culpa de ideas sobre Nai alejándose de él.
-No te disculpes- Murmuro esperando no ser escuchado pero era inútil pues Nai poseía una gran habilidad para escuchar cosas poco audibles. Esa pequeña frase basto para confundir seriamente al menor que ahora no sabía que decir o que pensar sobre todo lo que acababa de pasar.
-No entiendo Gareki- Se acerco al alto para poder verlo a los ojos pero el otro inmediatamente aparto su mirado evadiéndolo por completo. No comprendía el pelinegro había querido subirse con el ¿Para evitarlo? Volvió a sentir un sentimiento llamado enojo que presenciaba por segunda vez.
-¿Qué pasarías si te dijera que me gusta alguien?- Las palabras del adolescente se adherían al cuerpo de Nai como navajas destrozando su pecho… Le dolía estaba seguro que sólo sentía una fuerte amistad con Gareki pero con su reacción se daba cuenta que no era así, le gustaba lo admitía le gustaba mucho no era muy susceptible cuando de "amor" se hablaba pero esta vez era diferente. Si a el ojiazul le gustaba alguien más no podía mostrarse triste debería alegrarse.
-Eso es bueno Gareki- Mostro una sonrisa forzada que era obvia ante Gareki. Estaba feliz de saber que le importaba un poco al peliblanco (¿Poco?), empezaba irritarse de sus propias dudas, para empezar el había sido el que estuvo tratando de declarársele y cuando por fin estaban solos dudaba, no Gareki no podía ser una de esas personas inseguras si quería cuidar de Nai.
-¿Y si te dijera que eres tú?- Por fin lo había dicho (No muy directamente pero lo dijo).
-E-estaría f-fe-feliz- Gareki se puso enfrente de su "amigo", tan cerca que sus respiraciones chocaban al igual que sus narices se rosaban (que es muy distinto a tocarse), de nuevo ese color carmín en las blancas mejillas del de mechones morados pero el pelinegro no estaba mejor pues sus pómulos también estaban coloreados por un bello tono de rosa pálido.
-Bien, porque me gustas- Decía sin rodeos, sin molestas dudas, sin arrepentimientos sólo enfocándose en la mirada que lo volvía loco, que a veces los desesperaba, que lo hacía vulnerable, la que con sólo un gesto podía hacer de este su esclavo (Esto es muy cursi losé, incluso para mí).
-Tú también- Se estremecía levemente tratando de analizar muy bien lo que le había dicho para llevar a cabo su siguiente idea, estando seguro que era correspondido.
-¿En cerio?- Se aseguro nuevamente pero en cierto modo le gustaba que Nai le dijera que también le gustaba aprovechándose un poco de la inexperiencia del otro.
-Si me gustas- Se acercó más y más acorralando al más alto de los dos contra la pared de la cabina, está bien Gareki no se esperaba eso ahora no estaba tan seguro de la inocencia de Nai pero aun así le gustaba y por mucho.
Lamento que este capítulo sea tan corto pero tantas cosas en mi cabeza no me dejaban muy abierta mi imaginación lo que podemos llamar "bloqueo" que es temporal en fin creo que me tarde unas dos horas en escribir este poquito pero prometo que en cuanto me despeje un rato subo otro (espero sea más grande que esté), bien me voy a estudiar un poco más. ¡Enjoy!
