Primera cita (parte 2)

-Si…- De cierta forma el que Nai dijera eso era tan reconfortante.

-Pero escucha bien Nai, debes arreglarte ¿entiendes?- El de ojos carmín asintió mientras miraba atento a Gareki.- Iremos mañana en la tarde.

Sería su primera cita, nunca tuvo una; pero sabía que sería divertido sobre todo si estaba con el mayor, sin gente de circus, claro, ellos eran sus amigos pero esto era más intimo, algo en lo que ellos no podían intervenir y eso le quedaba más que claro además cuando Yogi estaba muy cerca del azabache sentía celos, sí, como lo oyeron, celos. Era una sensación que lo traicionaba porque no era "normal" en él, porque era extraño sin embargo era libre de celar a su novio pero no quería que su pelinegro se diera cuenta. Quería tener una cita con Gareki, ellos dos solos sin nadie que los vigile o alguien que le haga sentir celos, sería perfecto (supongo).

Gareki le guiñó un ojo a Nai de manera juguetona y salió de la habitación. Nai se sentía feliz, no tenía experiencia en las citas pero estaba seguro de que sería un gran día, mañana, mañana iría con Gareki a algún lugar y podrían caminar por los bazares esta vez como algo más que amigos, probablemente se tomarían de las manos eso le gustaba a Nai porque sentía la calidez del pelinegro y su cercanía por supuesto.

Se tiro encima de su cama arropándose mientras esperaba con ansias que llegara la tarde del día siguiente (y bueno quién no estaría impaciente por algo así) y de la nada comenzó a girar en su cama con emoción, no sabía cómo contener lo que en ese momento sentía pero tampoco es que quisiera era la sensación más bonita que hasta el momento había experimentado pero por más que girara todo seguía ahí, conteniéndose en su pecho, todo era tan nuevo. Después de mucho rato se quedo totalmente dormido. Gareki entró y miró como el peliblanco dormía plácidamente, decidió dejarlo así y subió a su cama (recuerden que duermen en una litera).

Tenía una sonrisa en su rostro y ni siquiera sabía cuando esta se había colado en sus labios sólo sabía que era culpa de Nai él que tuviera esa sonrisa.

Al día siguiente el primero en levantarse fue el ojicarmín, como de costumbre, esta vez no despertó a Gareki y se dirigió al comedor donde se encontró a Yogi que se veía un poco deprimido, lo cual preocupo a Nai, no importaba cuantos celos le diera cuando se acercaba a Gareki él quería a Yogi y eso no cambiaba a pesar de esto.

-¿Pasa algo malo Yogi?- Pregunto con su voz amable habitual, mientras sonreía, por que sí algo le había enseñado Karoku era que cuando alguien le sonríe a una persona triste mejora o reconforta un poco su ánimo y esa la razón por la que Nai sonreía casi todo el tiempo a un que no estuvieran tristes sólo para asegurarse que no lo estuvieran (tan tierno, como siempre).

Yogi lo miró de reojo y volvió a hundir su cabeza en sus brazos.

-Nada- Respondió el rubio.

-Yogi no es así- Frunció un poco el seño al ver la reacción del mayor, que normalmente era entusiasta y optimista en todo incluso más que Nai, por lo qué era raro verlo en ese estado de ánimo.

-¿A qué te refieres?- Usó el mismo tono desganado de antes y se sentó correctamente para ver directamente al peliblanco a los ojos.

-Hay algo raro en tu voz…- Hablo por lo bajo y confundido por la mirada que le daba el mayor, esto no estaba bien.

-¿Enserio? Creo que se escucha igual- "¿Creo?" ¿Qué había sido eso? A caso estaba tratando de imitar su voz de antes, era un hecho ahora que Yogi estaba distinto y por encima de todo él estaba mintiendo… ¡Mintiendo!

-No, no suena igual, Yogi por favor dime que te sucede- Pidió Nai un poco desesperado, odiaba no poder ser de utilidad a sus amigos.

-Si te digo porque estoy así te lastimaría y yo no quiero eso Nai-chan- Ahora todo era más confuso que antes ¿Qué podría decir Yogi que lastimara a Nai? En ese momento el peliblanco comenzaba a dudar si en verdad quería saber lo que le ocurría al rubio, tal vez era mejor que no lo supiera, tal vez sería mejor si no preguntara más, tal vez , sí, tal vez pero quería, no, tenía que ayudar a Yogi, se lo debía, sin importar qué.

-No creo que me lastime, dime qué te pasa Yogi- Le dijo tiernamente, sorprendiendo a Yogi pues él esperaba que no siguiera preguntando.

-Bueno es que yo… estoy… estoy muy celoso de Nai-chan- Le dijo mirándolo con un poco de rabia y dolor en los ojos – Por qué Nai-chan tiene el amor de Gareki-kun y a un que yo no lo quiera eso me duele, me duele mucho- Unas lagrimas amenazaban con desbordarse y de eso se dio cuenta el menor, su pecho se reprimía, después de todo le dolía ver sufrir a Yogi.

-Lo siento…- No sabía que más decir él creía que todos estaban felices de que fueran novios pero al parecer no era del todo cierto por qué alguien sufría con eso.

-No tienes que disculparte, yo no lo dije para que te disculparas… Yo no quería mentirte, yo no quería mentirme- El rubio comenzó a llorar, se sentía culpable (¿Y cómo no?)y enfadado con él mismo.

-Gareki también te quiere- Nai abrazo a Yogi tratando de consolarlo.

-Gracias Nai-chan- Decía tratando de no llorar más.

-Yogi, yo amo mucho a Gareki pero no puedo soportarte verte así, puedo ayudarte para que Gareki te- te… vea más que… un amigo- Con toda esa frase se le rompía el corazón, casi era insoportable, amaba mucho a Gareki y por lo mismo lo dejaría ir si era más feliz con Yogi, si este le respondía 'si' rompería con Gareki, oh Dios, todo era tan doloroso. No quería ser un estorbo y mucho menos hacer que Yogi sufriera. Todavía no sabía que sucedería si rompía con él. Lo único que sabía es que no podría soportarlo, pero sería un egoísta si no le diera una oportunidad a Yogi ('¡No, Nai se egoísta!' Apuesto a que dicen esto también, a mí no me engañan xD)


Bueno perdonen por la demora y la incertidumbre del capítulo pero no podía evitarlo, y bueno no se preocupen este fic será completado a pesar de que yo sea un irresponsable, así que no tienen que preocuparse por ello, al principio mencione que no me gusta dejar a medias un escrito y no mentí cuando lo escribí (es muy cierto). Gracias por los que se preocupan por las actualizaciones (por cierto no muy frecuente fic, en cuanto a actualizaciones D:) pero bueno creo que decir que no me alcanzo el tiempo ya es un "escusa" muy frecuente en mí pero es verdad… lo juro, culpen a mis maestros y a mis amigos (un poco a mí, háganlo lo merezco) me despido, no olviden que los amo a todos :3. En fin nos leemos en el próximo capítulo. ¡Enjoy!