Disclaimer:Los personajes y situaciones empleados que reconozcan no me pertenecen y no obtengo beneficio alguno de ellos, es más pierdo mi café y tiempo.
CAPÍTULO 2:
LA BODA
Llevaba ya media hora de infructuosa búsqueda y los nervios siempre calientes de la mujer comenzaban a desbocarse. Solo restaba volver a su habitación, el punto de partida.
_ ¿Pero quién está aquí?_ la pequeña bruja la miraba burlona_ Si es la novia, Bulma Briefs.
_ ¡Baba!_ su billete a la salvación levitando ante sus narices ella la ayudaría a encontrarlo_ Estoy buscando a Yamcha necesito hablar con él. ¿Dónde está?
_Te va a costar caro. . . – la venerable hacía cálculos mentales, Bulma casi podía ver las cifras seguidas de innumerables ceros bailando en sus ojos saltones.
_No tanto_ respondió la aguda peli azul_ ¿Recuerdas que le regalaste a Goku como regalo de bodas?_ una sonrisa triunfal adornó su rostro_ Y a mí todavía no me has regalado nada_ remarcó la última palabra con toda la intención.
Baba gruñó, cierto era que le había leído GRATIS su futuro a Goku como regalo de boda, pero este era confuso y cambiante. Pocos meses después de la boda ya había dado varios giros radicales. Y no tenía nada que ver con lo que le había predicho aquel día a la pareja de Goku desconcertado y una Chichi radiante de felicidad vestida con el milagrosamente salvado traje de novia de su madre.
_ ¿Quieres que la hermosa Uranai Baba te lea el futuro, muchacha?_ la miró tan fríamente que la asustó_ ¿De verdad lo quieres?
_ Solo quiero que me muestres donde esta mi prometido y que está haciendo en este momento necesito hablar con él.
Baba la miró fijamente, bajó de su montura la bola de cristal se iluminó levemente y la pequeña bruja descruzó los brazos ocultos por la túnica y canturreó.
_Sala Kadula Mágica Bola. Bibidi Babidi Booo. Donde esta Yamcha Yamabuki muéstramelo túúúúú_ apuntó con los brazos extendidos a la mágica bola, esta se iluminó como si un sol brillara en su interior en su interior solo había niebla. Transcurridos unos eternos minutos comenzó a disiparse o más bien a agruparse formando imágenes, que ganaban nitidez por segundos.
Yamcha había vuelto a su habitación pero no solo, le acompañaba una fémina de corta estatura, cabellera rosa con aspecto de chicle, flirteaban abiertamente. Al fondo de la escena podía discernir al maldito gato riéndose mostrando los colmillos.
Bulma ensombreció la mirada.
Se lo temía.
Él se aproximaba con aires felinos a la muchacha, ella lo miraba con deseo. Pero Yamcha…La miraba como si se tratará de un algodón de azúcar al que fuera a devorar.
Ya no quiso ver más.
Salió corriendo de allí en dirección a su habitación con el orgullo herido.
Un nuevo plan se hilaba en su mente. Mientras las imágenes de Yamcha devorando el cuello de la rosada mujer que gritaba de placer.
"¡Cerdo! ¡Malnacido! ¡Imbécil!" andaba maldiciéndolo en siseando hecha una furia por los pasillos directa al escenario del crimen. Los criados se asustaban al verla, apartándose despedidos por el aura maléfica de la voluble novia "Vas a pagármelas todas juntas. Bastardo". Su madre se acercó para decirle que se cambiara de ropa, que ya era tarde y la boda se celebraría en media hora.
_ ¡Nenita!_ su madre correteaba tras ella envuelta en su fastuoso vestido alzando el enjoyado brazo tratando de detenerla, parecía uno de sus pasteles de crema, la mujer corría todo lo que sus altos tacones le permitían.
Los insistentes gritos de su madre la detuvieron.
_No me llames así_ le dijo controlando su ira.
_ ¡Oh cariño lo siento, olvidaba que no te gusta que lo haga!_ respondió apenada abriendo sus ojos azules.
_ ¿Dime mama que pasa? _Era raro que su madre lo hiciera, siempre sonreía entrecerrando los ojos. Moderó el tono de su voz no quería herirla.
_ ¡Cariño la ceremonia comienza en media hora! ¡Los invitados ya están en el jardín! ¡Y tu aun no te has cambiado!_ la mujer estaba angustiada.
Durante un instante todas las piezas del puzle encajaron en la cabeza azul. Si, hoy era el día de su boda y se iba a poner su incomparable traje de novia. Le haría pagar a ese bastardo su atrevimiento. Una sonrisa maliciosa y torcida se formó en su rostro. Miró a su madre. Y le acarició su preocupado rostro.
_Tienes razón voy a vestirme con mi hermoso vestido, y a acudir a mi cita.
La mujer suspiró aliviada y giró sobre sus talones con la gracia de una antigua bailarina de ballet. Alguien tenía que atender a los invitados y su marido no poseía sus habilidades sociales.
Los últimos rayos de sol se perdían en el horizonte el sol se ahogaba en un mar hirviente, las primeras estrellas asomaban en el firmamento. En el jardín de la CC. los invitados charlaban esperando el inicio de la ceremonia.
Una joven esbelta vestida con un vestido de corte oriental en tono anaranjado adornado con un chal azul tornasolado, homenajeaba a los colores de guerra de su marido, el hombre más fuerte del mundo. Tan solo pensarlo la llenaba de orgullo. Se había recogido su negra melena en un moño alto adornado con horquillas de las que pendían racimos de flores blancas compuestas por perlas. A su juicio ella ya era una mujer casada, ama de casa y futura madre, ya no podía ir peinada como una jovencita alocada que decapitaba a tiranosaurios hambrientos, negó para sí, aquellos tiempos ya eran historia.
Andaba buscando a su marido, nadando en un mar de invitados, lo había perdido de vista dos segundos y él se había evaporado en el aire. Giró la cabeza ante un sonido familiar.
Un joven de melena rebelde estaba aposentado ante una mesa repleta de suculentos manjares que menguaban alarmantemente ante su ímpetu.
_Sabía que te encontraría aquí_ musitó dirigiéndose con decisión al buffet cercano.
Posó su mano en el brazo del hombre y tironeó suavemente aproximándolo a ella.
_ ¡Goku, para de comer canapés!_ ordenó Chichi, la reciente esposa de Son, quien la miró lastimero con la boca llena de comida_ Estas tan elegante con ese traje que. . . No quisiera que se manchara_ dijo sacudiendo algunas migajas de las solapas.
_Ñam_ él engullía el último bocado a toda prisa mientras su mujer lo alejaba inexorable del objeto de su deseo_ Es que, están tan buenos Chichi, que no puedo parar _él había consentido en ponerse un smoking negro; "Es la última vez que me meto dentro de uno de estos trajes" (la primera vez fue el día de su propia boda), pensaba mientras trataba de aflojar el incómodo lazo de su pajarita.
Pero se casaba su amiga Bulma con Yamcha, Chichi se lo había comprado y le había sugerido que se lo pusiera. Y ella, bueno ella parecía encontrarlo atractivo en él y cuando Chichi sonreía, notaba ese raro calor en el pecho, esa risa, iluminaba su mundo.
La morena miro fijamente a su cuello con ojos felinos.
_ Déjame que te arregle el nudo se te esta aflojando_ con la rapidez de un gato se zafó de las manos de su marido y le ajustó el nudo_ Una sonrisa iluminó sus ojos y bajó a su boca.
Olvidó el nudo y el buffet y cogió la mano de su esposa.
_ Así está mucho mejor. Tengo el marido más guapo del mundo_ susurró cariñosa.
_Y el más fuerte_ apostilló riendo Krilin. El pequeño guerrero también se había sacrificado por la ocasión aunque su cuello estaba libre de ataduras.
_ ¡Krilin!_ le saludó eufórico el moreno estrechándole fuertemente la mano_ ¡Maestro Tortuga, Unigame!_ continuó al advertir las presencias de sus acompañantes, junto a él se encontraban Muten Roshi y Unigame, la tortuga de mar. Resultaba pintoresco ver al viejo sensei sin sus lentes de sol, vestido con smoking y con la peluca de su disfraz de Jaqui Chun.
_ ¡Krilin que sorpresa!_exclamó la joven esposa_ ¿Vienes solo?_ le interrogó
_UHH, es que ella todavía no ha llegado_ respondió nervioso_ ¡Vaya Chichi estás preciosa! Te ha sentado bien el embarazo.
La joven morena se sonrojo y Goku rio abiertamente apretando el brazo de su esposa.
La dejó momentáneamente para charlar con Muten Roshi le intrigaba el aspecto que lucía esa noche.
_Maestro. ¿Es que esta noche va a combatir?_ preguntó el joven del pelo puntiagudo un tanto perplejo.
El sensei se rio entre dientes y le contestó.
_ Eso espero aquí hay muchas chicas guapas_ le dio un codazo con picardía bajando la voz para que Chichi no lo escuchara.
_Siempre igual maestro_ puntualizó Chichi molesta aferrándose al brazo de su Goku, daba gracias a Kamí de que Goku no fuera un pervertido como ese honorable hombre.
_ ¿Vienes solo Krilin?_ inquirió su maestro_ ¿Donde está la chica que me comentaste?
_Mi chica ya debería de estar aquí_ el pequeño se sonrojó y se pasó la mano por detrás del cuello_ no entiendo su tardanza.
_ ¿Seguro que existe esa chica?_ ironizó Oolong gruñendo_ Ya tengo ganas de comprobar si es real o no.
Todos rieron perdiéndose en sus vanas conversaciones sobre los novios y su largo e irregular noviazgo, hasta que el pequeño cerdito exclamó un grito como saludo y se puso a saltar agitando su corto brazo.
_ ¿Esa no es. . .?_ se preguntó en voz alta_¡Lunch, Lunch!
A primera vista parecían una familia, una joven pareja acompañada de un niño de unos 6 años. Tras una segunda observación se desmontaba la hipótesis. Eran en realidad tres adultos una pareja joven más bien un trío teniendo en cuenta al pequeño Chaos. La muchacha se volteó al oír los gritos del porcino.
_Oolong, Krilin, Maestro, Unigame. . . ¡Chichi y Goku!_ feliz por el encuentro se agachó para saludar al cerdito saltarín_ Me alegro mucho de veros a todos.
El porcino en uno de sus saltos eufóricos casi alcanza el escote de la antigua criada de no ser por el pequeño Chiaoatzu, que haciendo uso discreto de sus poderes telequinéticos lo paralizó en el acto haciéndole caer al suelo ante la mirada satisfecha del guerrero de la cabeza rapada, que cerca había estado de escarmentarlo él mismo. Aparentemente un fallo en el salto.
Ajena a todo Lunch charlaba animada con Goku, Krilin y el Maestro. Chichi la miraba de reojo.
_ ¡Caray Lunch vas muy elegante esta noche!_ observó el sensei, avanzando peligrosamente, y haciéndose atrás al ver al cerdito en el suelo.
_Gracias maestro, no todos los días se casa una amiga _ contestó con dulzura. Llevaba un ligero vestido de seda en azul hielo tan sencillo que solo le podía sentar bien a ella el pronunciado escote mostraba la parte superior de sus senos, entallado caía fluido ajustándose a las curvas de su esbelta silueta. Su melena índigo, más ondulada de lo habitual estaba, recogida con un lazo blanco caía tapándole la espalda.
_Tu sí que has sido listo Ten_ le murmuró Goku al tríclope al ver que llevaba su uniforme de combate de gala, aprovechando que su esposa charlaba animada con Lunch.
_Bueno_ contestó_ nosotros solo acompañamos a Lunch a la boda.
_A las mujeres les hacen ilusión estas cosas_ zanjó el maestro Roshi colándose en la conversación.
Los hombres charlaban mientras Chaos algo alejado examinaba curioso el buffet. Justo al lado una conversación paralela pasaba inadvertida para los guerreros las dos féminas compartían confidencias, Chichi le sonsacaba a Lunch.
_ ¿Desde cuándo tu y Ten Shin Han estáis juntos?_ le murmuró la morena a la de la coleta, discreta como ella sola, directa al corazón. Sin rodeos.
_No mucho_ respondió ruborizándose la del vestido azul.
_Pues esto parece que va en serio_ le comentaba Oolong a Krilin pendiente de la conversación.
_ Pensé que ella vendría_ dijo triste_ Nunca voy a ligar con una chica guapa. Por eso empecé con las artes marciales. . .
_No te desanimes siempre puedes ir a la Escuela de Transformismo_ dijo con aire de sabelotodo_ eso ayuda.
El pequeño guerrero lo miró entre resignado y desalentado.
Minutos más tarde la señora Briefs sonriente acudió presurosa a indicarles sus asientos ante el inminente inicio de la boda.
El aspecto era mágico, el jardín de la CC. brillaba en la noche como una gema era un espectáculo digno de ver, o eso pensaba la novia.
Cada árbol, cada planta estaba cuidado, limpio y reluciente. Las flores exóticas pendían de los arboles, el césped recién cortado despedía su fresco perfume.
Y lo mejor estaba por venir.
El momento había llegado Bulma Briefs tomó aire y lo exhaló lentamente, miró por la ventana, desde la paz de su habitación observaba el movimiento frenético de los invitados acomodándose en sus asientos.
Abrió la puerta de su habitación y avanzó.
Los invitados estaban finalmente acomodados en las blancas butacas, flanqueado una alfombra roja cuyos bordes estaban adornados con velas y pétalos de rosas blancas.
La suave brisa nocturna mecía rítmicamente las blancas cortinas de la carpa nupcial las vandas blue dragon se balanceaban a su son, las rosas se retorcidas en las columnas esperando estáticas a que llegara la novia. Las velas vírgenes ardían dentro de sus cárceles de cristal.
Yamcha acompañado de su amigo Puar esperaba la llegada de la novia Briefs, el nerviosismo se hacía patente, la novia llevaba algo más del habitual retraso.
"Siempre le gustó lucirse, hacerse de esperar" pensaba el novio, los pensamientos del gato eran distintos "Esa estúpida pretenciosa, presumida hasta el final". El minino sostenía una mirada maliciosa.
La música de los violines flotaba en el ambiente, el selecto grupo de cuerda y las voces del coro acompañando a la soprano, daban lo mejor de ellos. Repentinamente cesaron los cantos y comenzaron los murmullos.
Se hizo el silencio.
Las exhalaciones de los invitados la precedieron. Acomodados entre ellos se encontraban todos sus amigos, M. Roshi, Chichi y Goku, Lunch y Ten Shin acompañados del inseparable Chaos, Ooolong, Yajirobe, Krilin, el rey Buey. En su recuento mental fallaba Baba, la vieja bruja no se encontraba allí. Una pena iba a perderse el espectáculo, no de eso nada, la vieja bruja sin duda lo vería detalle por detalle en su bola.
No había palabras para describirla, avanzaba por el pasillo del brazo del canoso doctor Briefs. Un paso lento, ceremonioso, sin prisas. Era una mujer regia, vestida con la mejor seda del planeta, una diosa griega. El diseño del vestido era depurado, supremo, nada que le restara protagonismo a su belleza. Un profundo escote mostraba el valle de sus senos, y la delicadeza de sus clavículas, su cuello orgulloso lucía una pequeña cruz de platino. Su rostro disfrazado con falsa paz no podía ser más bello.
Enjoyada con la simplicidad de una reina, brillaba como los zafiros que adornaban sus lóbulos y su dedo corazón derecho. El izquierdo desnudo esperaba otro anillo.
En las manos nada más que un sencillo e imposible ramo de rosas azules.
Atravesaba el pasillo sonriéndoles y volviendo la mirada al frente, se detuvo brevemente observando al bastardo al que iba a humillar.
"Vas a tener el peor día de tu vida".
Sonrió con fingida inocencia y prosiguió su camino.
Se acercó al novio y lo miró, él le devolvió una mirada ansiosa la devoraba con anticipación la tomó de las manos, centró los ojos en su pronunciado escote, en él sutilmente brillaba el discreto colgante. Una cruz.
Apartó la vista rápidamente y la miro a los ojos.
Ella lo analizó, esa noche parecía un actor de cine relucía vestido con un Armani a medida oscuro. La única nota discordante era la mancha rojiza en el cuello del traje. "Carmín. El carmín de la zorra de goma de mascar" asumió para sus adentros, le hizo recordar su objetivo. Absorta en la contemplación del atractivo hombre había estado a punto de olvidarlo.
Volvió a mirar al flamante novio a los ojos, su mirada, Kami hacía siglos que no la miraba así, le hacía recordar al salvaje ladrón del desierto.
La estremecía.
_ ¿Bulma Briefs deseas tomar a Yamcha Yamabuki como legitimo esposo?_ el sacerdote carraspeó tratando de llamar la atención de la ausente novia.
La voz del sacerdote le recordó para lo que estaban allí.
_ ¿Bulma Briefs deseas tomar a Yamcha Yamabuki como legitimo esposo?_ nuevamente repitió la pregunta ante su silencio.
La novia sonrió como solo ella sabía y soltó con suavidad las manos del novio. De su ramo saco una capsula y una nube metálica la envolvió, al disiparse dejó ver a una novia montada sobre el prototipo más veloz de aeromoto de la CC.
_NO_ la palabra cayó sobre los invitados como un mazo de hormigón. La melodía de los violines cesó en seco, Yamcha la miraba perplejo, lívido, sin palabras_ sin dar tiempo reacciones la novia fugitiva pisó el acelerador y arrancó a toda velocidad. Arrojando el anillo de pedida al suelo, el ramo azul fue a parar a las manos de la sorprendida Lunch.
El novio trató de alcanzarla, fue inútil el vehículo era demasiado rápido y ella demasiado diestra. Todo lo que quedó de la novia fueron sus carcajadas arrastradas por el viento.
_ Ya sabemos quién va a dormir solo y quién no. – comentó mordaz Oolong dándole un codazo al tríclope_ ¿La pregunta es con cuál de las dos?_ dijo mirando libidinoso a la muchacha_ ¡Qué suerte, la pena es que no puedan estar las dos presentes a la vez!_ el porcino babeaba imaginando la escena.
El tríclope hastiado y furioso olvidó su promesa de no meterse en problemas. Aquello era la gota que colmaba su paciencia, se giró veloz y lo golpeó mandándolo varios metros más allá. Goku se encaró para defenderlo, Krilin y Roshi se pusieron en guardia, la pobre Lunch trataba de sujetarlo de la manga y apaciguarlo.
_ ¡Maldito cerdo te voy a matar!_el tríclope forcejeaba con Goku tratando de soltarse para matar al animal que se encontraba semiinconsciente en un extremo.
_ ¿Déjalo no ves que esta borracho?_ su contrincante trataba de hacerlo entrar en razón.
_ ¡Esta noche comeré cerdo asado!_ el pequeño Chaos se solidarizó con su amigo Roshi trataba de retenerlo.
El embarazo de Chichi eligió ese momento para causarle un desmayo y su padre trataba de darle aire con una servilleta.
En medio de todo el barullo montado un rugido salvaje rompió la noche.
El caos se apoderó de todo cuando un grupo de asaltantes surgieron de las sombras abalanzándose sobre los invitados.
