Disclaimer: No poseo los personajes ni las situaciones conocidas, ni obtengo lucro alguno de su uso, es mas pierdo mí café y mí tiempo escribiéndolo.

CAPÍTULO 3:

EL BANQUETE

Salieron de la nada e incluso entre los propios invitados, eran más de cien, furiosos ojos amarillos, afiladas garras, mortales colmillos.

La respuesta de los guerreros z, no se hizo de esperar, iniciaron una sólida defensa, no eran rivales tan fuertes como Piccolo Daimaio, pero, su apabullante superioridad numérica podía ser un problema molesto.

Nada que no pudieran superar un grupo de guerreros de su categoría. . .

La lucha demoraba en resolverse, Ten Shin Han, harto de tanta molestia, golpeó duramente a uno de aquellos seres en el cuello, la cabeza hizo un giro de 270 grados, era un golpe necesariamente mortal, vio al cuerpo tocado de muerte, caer en una posición antinatural.

Satisfecho, rotó para centrarse en otro enemigo.

Un ruido al lado, un destello en el rabillo de sus dos ojos, le hizo voltearse justo a tiempo, 'el muerto' se disparaba a toda velocidad sobre él con los colmillos clamando venganza, las garras lujuriosas de sangre.

Casi paralizado lo achacó a un error en el golpe, tomó su cabeza entre sus manos, fracturando el cuello, sintió las vertebras de la columna crujir, bajó sus tres pupilas para cerciorarse, de que el tacto de sus manos le mentía, que no era real.

Él cuerpo aun se revolvía entre sus manos.

NO estaba muerto.

NO podía morir.

Difícilmente se podía mover, pero seguía retorciéndose, la ¿vida? Se negaba a abandonar el cuerpo del monstruo.


Poco a poco, la situación fue tornándose desesperada, los ataques, los golpes por fuertes que fueran, no parecían afectarles, se levantaban una y otra vez, sumado a la ventaja numérica, mostraban lo desalentador de la situación.

Sin percatarse, los guerreros, se fueron separando absorbidos por el fragor de la batalla, demasiado ocupados luchando, concentrados en la lucha para darse cuenta de que estaban cercados, rodeados por un mar de sangre.

La marea de alimañas, no parecía tener fin, y lo peor no parecía tener un líder al que matar para disgregar a la manada.


Parecían leones cazando a sus presas; los invitados aterrados chillaban y trataban de huir, entre el caos y los gritos desgarrados, resultaba curioso ver a las damas de la alta sociedad huyendo desesperadas, entorpecidas por los fastuosos trajes que se enganchaban en las ramas, los predadores las perseguían, cazaban, se lanzaban sobre ellos tirándolos al césped, mordían llenos de ansia sus cuerpos sangrantes, ensangrentados, finalmente las despedazaban, en el suelo daban cuenta de los cuerpos despedazados, arrastrando los trozos, peleando por cada miembro tal como lo harían alimañas carroñeras.

Algunas personas, horriblemente vivas, chillaban todavía conscientes de tales torturas.

En medio de la marea sangrienta, el joven del pelo puntiagudo golpeaba a diestro y siniestro tratando de defender a su inconsciente esposa, cargada en brazos de su gigantesco suegro.

_ ¡Goku no vamos a aguantar mucho, son demasiados!_ el Rey buey, sonaba desesperado, le resultaba imposible luchar correctamente sin soltar a su hija, apenas podía atinar a propinar certeras patadas a los predadores.

_ ¡Gyumao _ atinó a ordenar_ no la sueltes quédate detrás mi! _ ¡Nube mágica, ven!_ chilló el joven moreno_ a toda velocidad descendió del cielo una pequeña nube dorada y se poso a unos metros frente a él_ los asaltantes rápidamente la rodearon, tratando en vano de coger la masa esponjosa, sus manos manchadas de sangre no podían contenerla. Goku se acercó a ella, con Gyumao pegado a sus talones, aferrado a su hija, protegiéndola a la vez que sacudía una pierna y pateaba como buenamente podía a los cuerpos de las criaturas que se aferraban a sus piernas clavándole los colmillos.

El joven se abría paso golpeando a los enemigos, metió la mano en el bolsillo de su pantalón, sacó una cápsula, la nube de humo pareció asustar a los atacantes, por un instante se paralizaron, tapándose los deformes cráneos. Al disiparse el humo y ver que simplemente era un pequeño bastón, resonaron macabras carcajadas y se lanzaron sobre sus presas.

_ ¡ALARGATE BASTÓN MÁGICO!_"Sabía que hacía bien en traerlo", el bastón se alargó convirtiéndose en una larguísima vara, él, la uso golpeando y derribando a todo aquel que se le cruzara, abriéndose paso a marchas forzadas, camino a la salvación, avanzando en el lapso de tiempo en que los malditos tardaban en levantarse, como si nada les hubiera ocurrido, para redoblar sus ataques.

_ ¡LLEVATELA! ¡Ponla a salvo!_ le rogó mientras trataba de empujar grotescamente al gran Gyumao, para ayudarlo a subir a la nube, tras instantes de forcejeos, logró subirlo. . . y cayó al suelo estrepitosamente.

No dándose por vencido lo intentó de nuevo, nuevo fracaso.

Cargó a su esposa en ella, el mismo resultado.

Gyumao, vio clara la causa.

_ Déjalo Goku, es imposible_ pausó la voz, jadeando cansado_ yo no puedo ir en esta nube, no soy puro_ el joven lo miró contrariado, su suegro lo tomó del brazo y puso su preciada carga en sus brazos_ llévatela, sácala de aquí_ lo empujó junto con su hija cayendo sobre la nube_ cuídala, yo los entretendré_ acarició la cara de su hija manchándola con su propia sangre, se dio la vuelta y se encaró con la manada.

La nube se elevo unos metros Goku, paralizado ante el dantesco espectáculo, contempló brevemente a sus amigos, sus compañeros debatiéndose, golpeando y encajando ataques de la marea. Volvió sus ojos a su inconsciente compañera que comenzaba a moverse.


En medio de la sangrienta multitud, los guerreros Z estaban divididos, tratando de defenderse.

Ten Shin Han empleaba el Shisin –no_ ken, dividido en cuatro, mientras Chaos usaba sus poderes paralizando a todo el que se acercaba demasiado, permitiéndole machacar a los monstruosos seres, ganando tiempo.

Dentro del improvisado círculo momentáneamente a salvo, Lunch y la señora Briefs, que aterrada se abrazaba a su marido malherido, atónitos presenciaban el sangriento espectáculo.

A unos metros del Muten Roshi, y Krilin, cubriéndose espalda contra espalda.

_ ¡Maestro!_ el joven jadeaba_¡Los ataques no les afectan vuelven a levantarse!

El anciano que golpeaba con su báculo alejando a los parásitos, se despojó de su camisa mostrando su escuálido cuerpo.

_ ¡Sígueme! _ su cuerpo pellejudo como el infierno, se infló cubriéndose de músculos, adoptó la posición, le miró de refilón a su compañero y gritó_ ¡KAME-HAME-HAAAA!

Haces de luz salieron disparados de las manos de ambos, maestro y discípulo, despejando su trayectoria, cubriendo el suelo con las cenizas de los malignos.

_ ¡Funcionaaaaa! – gritó emocionado el joven.

El grito de Krilin, lo hizo reaccionar, avanzó hacia él y unos metros por encima le gritó.

_ ¡Resistid! ¡Voy a ponerlas a salvo! – se dirigió a donde estaba Ten Shin y aterrizó en medio del circulo_ ¿Hay algún lugar seguro en la casa?_ le preguntó a Bunny Briefs.

La mujer estaba casi catatónica, Goku la zarandeó, tratando de hacerla volver en sí, abrió los ojos todavía en estado de shock y lo enfocó, tratando de procesar la pregunta.

_L...La habitación, la habitación del pánico_ articuló la rubia.

_Los muros son de más de un metro de grosor, puro cemento, la puerta es de acero de 20cm de espesor._ continuó el Sr. Briefs_ No podrán atravesarla.

_ ¿Dónde está? Llévame a ella_ le dijo a sus amigos cargó a ambas mujeres y salió disparado. En el precario centro se mantenían Lunch y Briefs_Volveré

Minutos después volvió y tomo a Briefs y a Lunch, ella le dirigió una mirada de despedida a los múltiples Ten Shin Han y a Chaos, sus defensores enfrascados en la batalla, se les comenzaba a notar el desgaste.

_Volveremos a vernos_ le gritó mientras Goku la subía a la nube.

Le pareció que en el fragor de la batalla a los tríclopes se les escapaban medias sonrisas.

_Esperadme dentro_ Trunks Briefs le habló a su mujer completamente serio, sin negociaciones empujó a las dos mujeres dentro de la habitación, junto al cuerpo murmurante de Chichi, que comenzaba a despertar_ me quedaré fuera esperando a Goku.

_Me quedo fuera contigo_ pidió desesperada la rubia.

_No es posible. De ninguna manera, estas más segura aquí,

_Pues quédate dentro con nosotras_ suplicó como una niña.

_ Bunny, una vez se cierre la puerta no se abrirá hasta transcurridas 10 horas _ la miró con ternura acariciándole la mejilla_ Solo hasta que vuelva Goku después entraremos todos. Estaré bien_ afirmó tratando de convencerla.

La mujer rubia lo miró con pena, con los ojos extrañamente abiertos, se acercó a él y lo besó, un beso amargo.

Dentro, la inconsciente empezó a murmurar y se despertó agitada.

_ ¿Chichi, como te encuentras?_ le preguntó la de la cola.

_ ¿Dónde está Goku?¿Y mi padre?_ preguntó la morena al verse con la ropa hecha girones y llena de sangre, sus compañeras no tenían un aspecto mejor_¿Qué ha pasado?

_ ¡Oh querida!_ le contestó entre sollozos Bunny _¡Nos han atacado…!

La morena trató de incorporarse y salir a buscarlos, pero una punzada en su vientre le obligó a doblarse.

_ ¡Para de pegarle ya a mamá!_ le exigió a la criatura que llevaba en su vientre, a la vez que intentaba nuevamente levantarse. Cayó sobre sus talones. Lunch y Bunny se apresuraron a atenderla. La mujer rubia la sujetó del brazo acomodándola a su lado.

_No hagas esfuerzos_ le dijo la más joven

_ ¿Quién te crees que eres para decirme eso?_ le rugió enfadada_ Me voy con mi marido y mi padre, voy a ayudarles.

_Soy enfermera titulada_ respondió sencillamente_ por tu estado, por la situación de allí fuera, y por el bien de tu bebé, te digo que te quedes_ la mirada entre endurecida y suplicante.

_. . . – la más joven se rindió a la evidencia, en su estado no podía ayudar, solo empeorar la situación. "Kamí pero que está pasando" se llevó la mano a l mejilla, la sintió pegajosa, y miró la sangre de su padre "Goku sabrá que hacer. Y papá es un gran luchador". "Papá. . ."


En el campo de batalla las fuerzas comenzaban a flaquear, Ten Shin Han agotado, sabiendo ya a salvo a Lunch, volvió a unificarse, para concentrar fuerzas.

_ ¡KRILINNN!_ una joven rubia de pelo liso trataba de resistirse, mientras una figura alta y negra la arrastraba_¡Ayúdameee!

_ ¡A. Juhachigou!_ Le grito el joven corriendo hacia ella, cansado ya de tanto esfuerzo, el uso de tanto Kame Hame lo había debilitado considerablemente.

Reuniendo fuerzas en último ataque destrozó a su adversario, y sujetó a la hermosa mujer, estaba cubierta de sangre.

_Sabia que vendrías_ le murmuró, entre sollozos la frágil muchacha y se le abrazó hundiendo su cara en el hueco de su cuello.

_Has venido_ le contestó jadeando el pequeño guerrero_ Tu has venido.


_ ¿Dónde está Krilin?_le interrogó a su sensei, buscándolo con la mirada.

_Se ha ido a ayudar a su damisela_ el respondió el cansado anciano.

_ ¿Y Yamcha?_ inquirió el joven temiéndose lo peor, ya que mientras Krilin y él siempre fueron estrictos con el entrenamiento, a día de hoy seguían siéndolo, Yamcha tras finalizar el último Torneo Mundial, lo había dejado de lado para dedicarse plenamente a su carrera deportiva. . . Y francamente en aquellos momentos, eso, no constituía una ventaja.

_Lo perdí al inicio de la batalla_ concluyó su sensei_ tampoco veo a Unigame_ prosiguió preocupado.

_ Estarán bien_ trato de darle ánimos el moreno_ Yamcha no ha olvidado como pelear y Unigame. . . Ellos_ refiriéndose a la manada_ están centrados en los humanos.

_Eso espero_ el anciano parecía sumamente preocupado, por su discípulo y por su amiga, no en vano llevaban toda una vida juntos.


Una figura golpeó a Chaos brutalmente por la espalda, Ten Shin Han, rotó y allí estaba.

_Yamcha. . . _ lo miraba petrificado no podía creer lo que le mostraban sus tres ojos, ni podía abrirlos más. No es que fueran íntimos amigos, pero pensaba que el rencor ya había pasado.

_ ¿Crees que he olvidado lo del torneo?_ la voz sonaba fría, tremendamente fría_ Ahora solos tu y yo_ dio un paso más hacia él crujiendo sus nudillos.

Se miraron y el rey lobo se inclinó y saltó hacia delante, atacándole.

_ROGAFUFUKENNNN.

Estaba debilitado, pero no tanto como para no poder resistir el ataque del moreno, cuando este le golpeó a toda potencia, derribándolo.

El de la cara marcada comenzó a machacarlo con saña, supo que su fuerza no era normal, no podía poseerla sin haber entrenado años.

Yamcha era mucho más fuerte de lo que recordaba, más aun teniendo en cuenta que supuestamente, solo entrenaba en los Titans, su equipo.

Le constaba por las conversaciones telefónicas de Lunch y Bulma, que él había abandonado las artes marciales para dedicarse por entero al mundo del baseball.

_ ¡¿Qué se siente al ser humillado Ten?_ lo atacaba con sadismo, machacándolo contra el suelo_¡¿Qué se siente al estar indefenso?

Un tinte amarillento se filtraba en sus ojos.

Desde el suelo el pequeño Chaos, miraba la escena, haciendo un esfuerzo alzó sus manos y paralizó al rey lobo, momentáneamente.

_Ten Shin. . ._ murmuraba el pequeño arlequín en el suelo sobre un charco de sangre.

Aprovechó el respiro y saltó hacia atrás, vio a su amigo malherido y lo vio claro, estaba demasiado desgastado por la batalla, necesitaba hacer algo que le diera ventaja para lanzar el ataque definitivo.

Animado por los éxitos de los Kame hames, hizo acopio de sus mermadas fuerzas y puso sus manos enmarcando su cara.

Al ver el gesto Yamcha salió volando como alma que lleva el diablo.

_TAIYO KEEEENN

Un resplandor cegador lo inundó todo.


_Ya sabes lo que tienes que hacer_ le ordenó. Su compañero le miró de mala manera, lo sujetó fuertemente y le clavó los ojos, no bromeaba_ la quiero viva, muerta no me sirve de nada_ Yo tengo un asunto que concluir aquí.

_Trataré de complacerte_ el animal le devolvió la mirada furioso, el pelaje erizado, las garras expuestas. Al hablar mostró deliberadamente los colmillos.

_ No lo trates. HAZLO_ apretó el agarre, haciendo que sus ojos amarillos centellearan. Una mueca de dolor acompañada de un gruñido se filtró a través de sus colmillos fuertemente apretados.


El viaje duró horas, de seguro las tres de la madrugada habían pasado hacia un buen rato. Cansada de la incomodidad del vestido, y aterida del frío aire del viaje, divisó un claro en medio de un bosque, le pareció un buen lugar para acampar, aminoró la velocidad y se dispuso a aterrizar.

Se felicitó a si misma feliz de haber tomado su pack de emergencia de cápsulas, y no solo la de la aeromoto.

Desencapsuló una cómoda casa, de forma esférica, similar a un iglú; entró y se dejó caer sobre la cama, demasiadas emociones para un solo día, al bostezar, se llevó la mano a la boca y miró de nuevo el anillo.

Los pensamientos se arremolinaron en su mente.

A última hora, decidió no pasar allí la noche, no porque lo sintiera por Yamcha, simplemente no tenía ganas de atender a los invitados, ni de dar explicaciones. Y sobre todo de dárselas a su madre que ya incluso pensaba en nombres para los 'numerosos retoños que le daría con el apuesto Yamcha', le constaba. Su padre ya se encargaría de parar el primer ataque de las incesantes preguntas de Bunny Briefs.

Por un lado era una pena perderse las reacciones de los invitados y la humillación de Yamcha, pero del otro, era de lo más gratificante imaginarlos murmurando, bisbiseando, mirando de reojo al humillado hombre al pie del altar. . . .

Tejiendo todo tipo de rumores, elucubrando sobre él, sobre su hombría, sobre todo lo imaginable.

Empezó a reírse y le sacó la lengua, para comenzar a patalear sobre la cama y a golpearla con los puños.

Los medios de comunicación lo harían, la perra del pelo de chiche saldría en la prensa y se haría de oro yendo y viniendo de programa a programa.

"¿Cómo se atrevía ese cerdo a hacerle algo así el día de su misma boda?"

Se sintió culpable cuando recordó que ella lo buscaba para anular la boda y decirle que no podía seguir hacia delante con su relación. Casi podía oír su voz interna, maldita voz interna, diciéndole que plantarlo ante el altar por infiel cuando ella iba a hacerlo antes por no estar segura de su amor, no era muy moral que digamos. . .

Una punzada de culpabilidad le agrió el dulce gusto de la venganza, se había pasado, él, había actuado MAL MUY MAL, pero ella no se había quedado atrás.

"A la Gran Bulma Briefs nadie la humilla nadie la gana, ni siquiera en esto"

Bajó la cabeza, ella era mejor que Yamcha, y sin duda más caritativa, buscaría las bolas mágicas y convocaría al dragón para pedirle que borrara los recuerdos de todo el mundo, sobre su relación, sobre su enlace, sobre su huida.

¿A todo el mundo, incluso a Yamcha?

La voz interna le contestó, si, incluso a ese.


El sonido de un jet aterrizando al lado de su refugio la hizo voltearse temiéndose lo peor.

¿Era posible que Yamcha la hubiera localizado leyendo su ki?

Si él siempre se excusaba diciendo que era demasiado pequeño para localizarlo. . .

Era totalmente imposible, el estaría lamiéndose las heridas solo o en compañía.

Los golpes en la puerta la estremecieron.

¿O no?

Algo asustada se acercó al comunicador, la imagen de la pantalla no dejaba lugar a dudas. Era su ex prometido, al igual que ella todavía vestido con su atuendo.

_ ¡Ábreme la puerta Bulma!_ derramaba exigencia_ Tenemos que hablar. . .

El tono era irreconocible, se lo esperaba furioso, descontrolado, desconcertado, especialmente lo último.

Pero la lucidez de las palabras escupidas no denotaba desconcierto, sino una amenaza no pronunciada pero real.

_ ¿De qué, tu amiguita pelo chicle no quiere dormir contigo?_ no se achicó, él nunca lograría acobardarla era la Gran Bulma Briefs, le abrió la puerta de golpe, él retrocedió ante ella una zancada.

La tenue luz de las estrellas le iluminaba, algo en él parecía distinto, lo miró analizando cada detalle.

No le cuadraba.

Sus ojos destilaban crueldad y Yamcha por furioso que se sintiera no era una persona cruel.

Solo había un ser capaz de suplantarlo, Puar, tenía que ser el maldito gato.

¡Yamcha no había tenido redaños para encararla y le mandaba a su mascota para que se hiciera pasar por él!

Esa animal sentía adoración por su dueño, con razón su mirada era furiosa, pero esa crueldad. . .

La desconcertaba tampoco era propia del gato, y desde luego solo podía ser Puar.

Ofendida en el alma, se sintió menospreciada por su ex pareja. Pero no lo iba a dejar ganar, conocía los límites de las habilidades del animal, no podía superar los cinco minutos transformado. Como mucho le quedaban dos o tres, dejaría pasar el tiempo y se lo echaría en cara después.

_ Déjame pasar_ más exigencias en ese irritante tono.

_No, no te permitiré traspasar el umbral de mi casa nunca más_ lo miraba directamente a los ojos_ Estas fuera de mi vida. Tú y tú maldito gato_ lo provocaba buscando una reacción.

_Deja a Puar fuera de esto siempre me ha sido fiel.

_ ¡Vaya Yamcha, quien lo diría, hasta tú mascota te gana en eso!_ ironizó cada silaba "Voy a desenmascararte apenas te queda un minuto minino"

_Siempre te he sido fiel_ el presunto Yamcha, aprieta la mandíbula, y casi gruñe.

_ ¿Todos estos años?_pregunto divertida.

_Tu siempre andabas babeando detrás de todos los que te cruzabas como una perra en celo_ escupió. Definitivamente, es el gato del demonio.

_ ¡Yo solo los miraba, me dejabas sola todo el tiempo te ibas a entrenar, me abandonabas, te largabas con ese par de pervertidos, acompañado solo de tu estúpido gato! _ sigue sin transformarse, un minuto como mucho dos_¿Qué esperabas, que me quedara muda y ciega?_ ironizó la frase, respiró pensando cómo acabarla _ Pero tú, cerdo, eres peor que Roshi y Oolong juntos. . . ¡TU te ibas a la cama con ellas, te las fornicabas!

_ ¡YA NO ESTÁBAMOS JUNTOS, LO HABÍAMOS DEJADO!_ concluyó gritando exasperado, aprieta los puños a los lados, los músculos marcados bajo la chaqueta, esta saliéndose de quicio, queda menos para que salte.

Le respondo muy calmada, ahora lo tengo donde quería.

_Si, sobretodo hoy, con la maquilladora del pelo rosa_ lo remató poniendo las cartas sobre la mesa_ Puede que cuando fornicabas con esas hubiéramos roto, aunque aun me llamabas_ saco el as del triunfo_ ¡TE HE VISTO, A TRAVÉS DE LA BOLA DE URANAI BABA!_ el tiempo de transformación ha concluido va a saltar ya_ ¡DEJA YA DE MENTIRME Y VETE DE UNA VEZ CON TU ESTUPIDO AMO!

Se paraliza, se congela, siento el frío venir hacia mí, lo miro desafiante. El baja la cabeza, no cambia, no hay nube de humo, las dudas plagan mi cabeza.

¿Me habré equivocado?

Eternos segundos, el límite de los cinco minutos ha sido rebasado ya van diez. Es Yamcha.

Al fin la nube de humo, respiro aliviada, ante mí levitando el gato histérico, con el pelaje erizado, la cola agitándose furiosa, jamás lo había visto así, derrocha crueldad.

_Yamcha no se la estaba fornicando. . . _ escupe a presión, furioso, casi susurrando, la cabeza baja, su rostro queda en la penumbra_ ¡SE ESTABA ALIMENTANDO!

Alzó la cabeza rápidamente, su cara transformada, irreconocible, unos ojos amarillos destilan furiosa crueldad, monstruosos colmillos se escapan de sus fauces.

_Él, quería protegerte, te había elegido, ibas a ser suya. . . _ aterrada trago saliva mientras el macabro demonio flotante sisea aproximándose_ Me ordeno que no te matará, es una pena, le diré que los otros te encontraron antes.

Retrocedo tropezando, con el borde del vestido. El, deja escapar una macabra carcajada.

De la nada surge un militar, le golpea evitando que entre en la casa.

_ ¿Le has permitido pasar?_ me grita.

_NO_ le chillo sin saber por qué le contesto.

Puar, o lo que quiera que sea se lanza contra el desconocido, este, lo encara sacando algo de su chaqueta, una cruz.

_ ¡Imbécil!_ le grito_ ¡Apuntale con tu arma, no con eso!

Me trago las palabras al ver que el gato, tras chocar contra él, sale repelido como un demonio, en el pecho, la cruz grabada a fuego. Lo mira rabioso, rugiendo intimidándolo, pero no se atreve a acercarse.

_ Déjame pasar me pide el militar aproximándose a los vanos de la puerta_ dentro estaremos a salvo.

_NOOO – me niego_ ¿Cómo sé que no eres como él?

_ ¿Eres estúpida o qué? Mírame las manos_ me centro en sus manos desnudas, no están quemadas, su rostro no muestra dolor ni repulsión por el objeto_ Están limpias.

Me aparto y de un salto se cuela dentro, Puar trata de seguirle, pero el desconocido cierra la puerta y coloca la cruz en ella.

Alaridos de dolor resuenan al otro lado, después el silencio.

_ ¿Quién demonios eres tú?_ inquiero frotándome las sienes nerviosa, mirándolo a los ojos.

_ ¿No sabes nada?_ me pregunta pasmado mirándome como si fuera un alienígena.

_ ¿De qué?_ pregunto espantada_ Dime lo que sepas_le exijo_ No sabes con quien estás hablando soy Bulma Briefs. ¿Qué ha pasado, qué demonios está pasando?_ inconscientemente voy alzando el tono de voz con cada sílaba.

Él queda de espaldas a mí, y fija la cruz a la puerta. Se gira y me mira, asombrado.

_No sabes nada_ afirma desolado ante mi furioso desconcierto, exhala suspirando _ Detesto esta parte.


Nota de autor:

Muchas gracias por leerme y aun más por dejarme rewiews.

Es la primera vez que escribo y ando un poco perdida XD ¡Todo consejo será apreciado!

Esplandian: Si, un vistazo a los IC de Itasz si que le eché XD. ¡Gracias a Itasz por postearlos!

Puar es malo y. . . ¡Sorpresa! Yamcha no es infiel no al menos en este fic.

A veces las apariencias engañan, aunque lo admito quería despistar un poco Je je je ; D

Me alegra que te pareciera divertido lo de Oolong creo que a él le obsesiona Lunch, ya sabes, la candorosa y la leona peligrosa, las dos caras de la moneda juntas, separadas por un solo estornudo ¿Como los pervertidos de Oolong y M. Roshi no van a fantasear con ella?

Desgraciadamente la personalidad de Ten sin Han no la acabo de tener clara, y la verdad me hacía mucha ilusión incluir esta escena, con Ten protector respecto a Lunch…

Phazonwarrior05: ¡Gracias por tus ánimos, me alegra que te guste!

No sé cuantos capítulos tendrá esta historia, pero algunos escritos ya tengo, los iré publicando a medida que los revise.

Bonus Kun: Espero ir animando un poco el fic con el transcurso de la historia, aunque habrán "remansos de calma".

Trataré de corregir mis defectos narrativos y de mantener una ortografía correcta.

Nos vemos el mes que viene.

Saludos