Disclaimer: no poseo los personajes ni las situaciones conocidas ni obtengo lucro alguno de su uso, es más pierdo mí café y mí tiempo escribiéndolo.
CAPÍTULO 4:
EL VIAJE. GIRO AL INFIERNO.
El militar se me quedó mirando fijamente todavía apoyado en la puerta, totalmente inmóvil, como una estatúa. Tomó aire y lo exhaló lentamente, su expresión me recordó a la mía en aquella ocasión, cuando Son Goku me preguntó cómo funcionaba el radar de dragón y yo traté de explicárselo.
Este rubio me trae a memoria, a otro; el General Blue, alto, musculoso, ojos azules, no estaba mal físicamente pero esas risas y esos gestos. . . mejor que el bromuro, anti libido total.
Su uniforme me es familiar pero la insignia esta arrancada.
_ ¿Vienes de la ciudad del Oeste?_ habló al fin.
_ ¿Ves la televisión, o eres un ermitaño como el Gato Karin?_ Una ironía contestando a otra. "Increíble, no me conoce"
_Vienes de la ciudad del Oeste_ afirma cerrando los ojos_ tu cara me es muy familiar.
"Tonto, definitivamente tonto perdido"
_Si, vengo de la ciudad del oeste, soy Bulma Briefs._ apostillo orgullosa_ La Gran Bulma Briefs para ti_ me mira sorprendido, sonrió orgullosa "Por fin me ha reconocido"_ Así que deja...
_ Tú. . . _ un gesto de asombro nace en su cara, entre la sorpresa y la risa, como la que se siente al ver a un viejo conocido _ eres la chica del radar mágico.
Se me hiela la sonrisa, ahora reconozco el uniforme, no es exactamente igual, ha cambiado, pero no cabe duda, es el de la Patrulla Roja.
Presa del nerviosismo giro rápidamente y avanzo hacia la ventana dispuesta a abrirla y huir. Veloz, el soldado me sujeta cortando mi huida.
_ ¡No es lo que crees!_ el agarre es firme, no hay vacilación.
_ ¡Suéltame tarado! ¡No sabes con quien te metes!_ le grito_ ¡Mis amigos y familia, vendrán por mí, te destrozarán! ¡No podrás huir!_ al mencionar familia, vacila un segundo, aprovecho la distracción para clavarle el stiletto afilado como un puñal en el pie, afloja el agarre y acto seguido le golpeo la entrepierna con todas mis fuerzas.
Se dobla de dolor, las prácticas con Oolong y M. Roshi merecieron la pena.
Acorto el espacio que me separa de la ventana, la abro, los ojos amarillos del gato demoníaco centellean desde la oscuridad.
Se acercan veloces.
Un golpe seco.
Oscuridad.
Desorientación.
Me despierto soñolienta, entumecida, en medio de la absoluta oscuridad, trato de insultar pero no puedo, una mordaza lo impide, intento arrancármela, fallo, las muñecas están atadas, forzando los brazos a ir al frente.
Instintivamente, trato de levantarme, resbalo, caigo una y otra vez, cierro los ojos de nuevo tratando de concentrarme mejor, palpo los lados de mi prisión es lisa, fría, angosta, las imágenes de un ataúd vienen a mi cabeza, sacudo la cabeza violentamente tratando de espantarlas.
"Calma Bulma, mantén la mente fría y despejada, has salido de peores" lo repito una y otra vez como un mantra.
Busco en vano cualquier tipo de cerradura, conexión o botón, topo con una hendidura rectangular los bordes parecen del mismo material que el del nicho, me recuerda a una entrada de agua.
"¡Hijos de perra van a ahogarme viva!" un sudor frío me baja por la espina dorsal.
"Ahogada, quieren matarme ahogándome".
Las imágenes de mi hermoso cuerpo ahogado, hinchado flotando sobre una superficie turbia viene a mi cabeza, la mordaza ahoga el grito de pánico.
"No voy a permitirlo, no puedo acabar así. Soy demasiado bella y joven para morir."
Pensamientos enloquecidos recorren mis sinapsis hasta que la voz de la lógica se abre paso.
"No, no pueden matarme, me necesitan. Solo yo sé cómo fabricar el radar."
Hago el esfuerzo titánico de respirar hondo, invoco a la calma, estiro los brazos tratando de separarlas, probando la resistencia de las ligaduras, al cabo de un exasperante rato de esfuerzos infructuosos, ceden unos milímetros.
"Chapuceros, han usado cinta adhesiva" sonrío esperanzada "En poco tiempo las habré aflojado lo suficiente para huir"
Con fuerzas renovadas, abro y cierro los puños a la vez que, frenética, comienzo a girar las muñecas.
Para mi alegría ceden antes de lo que esperaba. Levanto las manos, temblonas, buscando el techo de mi prisión y topo con el vacío, me incorporo lentamente todavía con la mordaza.
Súbitamente la luz me ciega.
La nave espacial tomó contacto con el desgraciado planeta, su suerte ya estaba echada.
La vanidad es el peor de los pecados, o eso dicen, y aquel pueblo se vanagloriaba de su riqueza de su cultura, de su poder, se habían tenido por los reyes de la creación, habían pecado contra su dios Mou, levantando la cabeza a los cielos con el pecho henchido de orgullo, y su dios los castigó mandándoles la peor de las plagas.
Saiyajines.
Ese fatídico día, algunos incautos acudieron a darles la bienvenida, o simplemente a curiosear quienes eran los visitantes.
Incautos.
Los Duff_jin eran un pueblo curioso y la curiosidad mató al gato.
Literalmente.
Los integrantes de la comitiva de bienvenida desaparecieron sin rastro, sus familiares esperaron en vano su retorno.
Dentro de la nave el hombre de la cara cortada acababa de ultimar su informe y se preparaba para dar cuentas a su superior, nervioso y molesto.
Aquella no era su tarea, él no era el encargado de hablar con el Rey sino el Príncipe, mientras el mocoso se había largado antes de concluir los estudios para `estudiar el terreno´ y más que probablemente habría empezado la diversión por su cuenta. . . .
Sus instrucciones eran realizar los estudios con las indicaciones básicas que los científicos contratados por el imperio, le habían dado.
Despreciaba ese trabajo.
Él era un guerrero no una rata de laboratorio, maldecía entre dientes aquella fase. Y desesperaba por la llegada de la siguiente.
Conquista y lucha.
Lo más molesto era sentirse continuamente observado por su reflejo, que aprovechaba la más mínima ocasión para recordarle lo absurdo de la situación. Armándose de paciencia lo ignoró para retomar los datos y volver a comprobar los resultados.
El Rey no admitiría un error.
_Estoy cansado de verificar y de perder el tiempo hermano_ habló su reflejo_ necesito estirarme y hacer algo de ejercicio_ resopló, deseaba salir de esa bola estéril y aburrida.
_ Antes tenemos que presentar cuentas al Rey_ respondió volteándose hacia él.
El pitido del tanque donde la pobre criatura se hallaba suspendida interrumpió la conversación. Ambos se aproximaron para leer los datos en la pantalla.
_ ¿Algo interesante?_ preguntó hastiado por la rutina.
_No solo son extremadamente débiles, apenas 100 unidades el espécimen más fuerte_ respondió igualmente hastiado_ sino que carecen de cualquier tipo de habilidades útiles.
_ ¿Seguimos con el protocolo?_ preguntó ansioso por la anticipación_ ¿O vamos directos al final?
_Seguimos_ su gemelo lo miró decepcionado, no entendía por qué su hermano era tan cuadriculado.
_Ahora podríamos estar divirtiéndonos. . .
_ Primero el deber_ el al rastreador para contactar con su Monarca intuía que las noticias no serían de su agrado
_Seguro que el Príncipe ya ha comenzado sin esperar la orden del Rey. . . – insinuó.
_Él es el heredero de la Corona nosotros solo somos soldados, todos respondemos ante el trono.
_Pero no de la misma forma. . .
La gran pantalla se iluminó mostrando la majestuosa figura coronada por una llamarada, en el pecho el collar de la casa real, en el corazón el emblema escarlata de Vejeta - sei.
_ ¿Donde está el Príncipe?_ Su rostro pétreo, ilegible para cualquier no saiyajin, reflejó por un instante sorpresa y enfado.
_ Reconociendo el terreno majestad.
_En cuanto termine su `reconocimiento´ que inicie una comunicación audiovisual conmigo_ el carácter desafiante del muchacho comenzaba a enojarle_ ¿Cuáles son los resultados de la misión de recuperación? _ inquirió llevándose la mano a la barba mirando implacable a su interlocutor.
_Majestad no son aptos _ continuo_ y su poder es extremadamente bajo.
_ ¿Ya han matado al inútil que fracaso en su purga infantil?
_ El mismo Príncipe le dio ese honor.
El Soberano frunció el ceño y cortó la comunicación, Bardock respiró aliviado. Su hermano tenía razón el joven Príncipe ya había empezado con la diversión, primero dándole el inmerecido honor al insecto que fallo la purga de ser ejecutado personalmente por el heredero a la Corona d Vegeta-sei.
Tras destruir la primera ciudad el descerebrado se presentó ante él como defensor del planeta, cansado de la inactividad del viaje se puso a `jugar´ con él, como un gato con un ratón, sin prisas por rematar al insecto, indigno de su tiempo, pero menos aburrido, que los aborígenes. Cuando finalmente quebró su orgullo y el traidor suplicó por su vida, lo desintegro de un solo ataque cansado de perder el tiempo.
El muy tonto pensaba que era un duff-jin, descerebrado, además de tonto, ciego, los duff -jin eran humanoides de pelo afro y tez amarillenta, su aspecto era totalmente distinto del de un saiyajin. Cuando una esfera saiyajin aterrizaba en un planeta su destino estaba sellado, tanto como el de su tripulante, si llevaba a cabo con éxito la purga, sería aceptado como uno más en la sociedad. Si había fallado, los propios integrantes de la misión de recuperación, lo eliminarían como el error que era, generalmente el encargado de ejecutar la sentencia era el familiar más próximo. Aun después de la muerte de la escoria el honor de la familia quedaba destrozado.
Bardock sacudió la cabeza espantando los malos presagios, pese a ser un guerrero de probada valía y experiencia, el tercera clase sabía que ya había recorrido la mitad del camino del deshonor. La mancha en la honra de su familia tenía el origen en sus dos hijos.
Raditz y Kakarotto.
El mayor no era todo lo fuerte que cabía esperar, no porque no tuviera potencial, él era su padre y su madre, Karrotte, fue una de las mejores guerreras de la tercera clase. Y el mocoso nació con un nivel de pelea aceptable, no como el otro. . .
Raditz era arrojado, inconsciente, altanero y pensaba más en el sexo de lo que un buen saiyajin debería de pensar.
Físicamente era idéntico a su madre, alto, con la misma cabellera larga y salvaje, de ella heredó los mismos rasgos faciales, aunque más afilados; de su progenitor la piel olivácea. Lástima que no heredara su capacidad de superación.
Con los años, purga tras purga, había demostrado que era un buen guerrero, aunque fallaba estrepitosamente a la hora de entrenar, debió de heredarlo de su tío Turles, le faltaba la obsesión por el entrenamiento de la vieja guardia.
Kakarotto era su hijo menor, no pasaba día sin maldecir el día en que su madre murió, el humillante día de la victoria. Por mucho que se estrujaba los sesos no podía entender como de dos guerreros fuertes había nacido una criatura tan débil, para colmo de males el mocoso, era irónicamente una copia casi perfecta de su progenitor, aunque con el color de piel de su madre. . . y sus pulmones, lloraba como un condenado cuando fue a conocerlo a la sala nido.
Si su compañera no le hubiera exigido esa oportunidad, él mismo habría liquidado al pequeño llorón.
"Mujeres siempre tan sentimentales"
Karrotte tenía un fuerte instinto se empeño en gestar ella misma ambos embarazos y en entrenar a sus crías.
Aquel día en la sala nido cuando lo vio levantar la mano y comenzar a acumular kí, dispuesto a eliminar al neo nato lo golpeó derribándolo, él se levantó y la inmovilizó por las muñecas.
"Es lo mejor, alguien tan débil solo traerá deshonor a la familia"
Ella se encaró acercándose hasta que sus alientos chocaron, en sus ojos negros ardía la furia.
"Es débil pero será fuerte, tanto o más que tú, yo me encargaré de ello".
Conocía a su mujer sabía que podía vencerla como también que si mataba al mocoso, ella lo odiará eternamente y no podría volver dormir ni a tener un instante de paz, Karrotte se encargaría de ello. Podría fallar pero lo mataría lenta y dolorosamente.
"No esperes que lleve mi nombre" le dijo antes de marcharse de la habitación.
"Te guste o no lleva nuestra sangre en sus venas, pero descuida no le pondría un nombre tan feo a mi hijo".
Ella removió cielo y tierra para enviarlo a un planeta con habitantes aun más débiles y con numerosas lunas llena,; todo para facilitar el éxito de su purga, el fracaso significaría la muerte y Karrotte no estaba dispuesta a fracasar.
La cuenta atrás para reencontrarse con Kakarotto había comenzado.
En Vegeta-sei, la solitaria figura del Rey Vegeta envuelta en la penumbra, sentado en el trono recibía los desalentadores informes.
Se levantó irguió su musculoso cuerpo, tensó y destensó repetidamente los entumecidos músculos y comenzó a pasear inquieto, como un león enjaulado.
Le mataba esa impotencia hoy mismo entrenaría.
Conocía bien a su heredero, el maldito mocoso debía de estar ya destruyendo el planeta aun antes de completar los resultados, era joven, impetuoso, orgulloso como solo el único heredero de la raza guerrera podía serlo. . Y con un serio problema de disciplina.
Se sabía imprescindible era el hijo más fuerte de Vegeta-sei, para orgullo de su padre más que él Rey mismo a sus años, y todo el mundo (incluso su progenitor) pensaba que el ascendería al Legendario. . .
Pero eso todavía no le había ocurrido y la rabia le devoraba las entrañas al orgulloso muchacho y culpaba a su padre por ello.
Se dedicaba a desafiar al Rey en privado con privados actos de rebeldía, era consciente de que no se puede desafiar a la institución a la que se pertenece y a la que sabía que algún día iba a gobernar.
Como padre le satisfacía el carácter indómito de su hijo, como Rey rozaba el estorbo… Si su Reina le hubiera dado otro hijo las cosas serían distintas. El rebelde delfín acataría las órdenes del Rey para evitar ser desbancado por su rival.
La idea se le había pasado por la cabeza en más de una ocasión, era arriesgado, pero no podía abandonar el planeta para hacer cumplir escrupulosamente sus órdenes, el imperio era todavía vulnerable.
Pero podía enviar un representante personal. Sonrió imaginando la cara de su primogénito al verlo.
Ya no había nada que pensar, tomó la decisión. Finalmente el mocoso tendría alguna utilidad.
Vegeta cumpliría sus ordenes, quisiera o no.
Tarble era un accidente, fruto de sus escarceos con una de sus cortesanas favoritas, una anormalmente bella saiyajin de tercera clase.
Escarceos que dieron como resultado a un engendró débil, una vergüenza, no por el hecho de una cría nacida fuera de la pareja real, sino por la aberrante diferencia de clases entre sus progenitores.
Para colmo, resultó un muchacho excesivamente suave para los estándares saiyan.
El soberano presto a enmendar el error, alzó la mano y comenzó a acumular ki. En su cara se dibujaba la clásica sonrisa torcida, ella se preguntó si su hijo de haber vivido la habría heredado.
La esfera de luz crecía veloz, "Por lo menos no va a escatimar energía". La mujer no se movió, aparte de considerarse traición, era inútil defenderse del Rey, su desventaja era abismal.
_ No es tuyo_ en el último minuto habló a la desesperada, tenía que intentar algo_ ¿Piensas que has sido el único que me ha fornicado?
_Doblemente traidora, por preñarte y por mentirme _ contestó socarrón.
_Mi lealtad a la Corona esta fuera de dudas_ pausó trazando un plan_ pero antes de que la Corona me eligiera yo ya había tenido una vida _ remarcó las palabras.
El Rey se quedo dubitativo, la esfera de ki dejó de crecer, la tercera clase alentada por el silencio prosiguió.
_ Si lo fuera la cifra de tu rastreador sería mucho mayor. ¿No crees? _ la mujer no cejaba en su empeño.
_Pruébamelo_ con una sola palabra vio en sus ojos la semilla de la duda germinar.
_Mira a tu heredero, tu sangre es fuerte en él su poder es abrumador y ahora mira tú rastreador_ dijo señalándose el abdomen levemente abultado_ Mi sangre baja nunca podría imponerse a la tuya, nunca podrías tener descendencia tan débil.
La carcajada perversa del soberano rebotó en la estancia, la tercera clase lo miraba desconcertada, expectante con el semblante serio.
Él sabía que era suyo, pero el plan de la hembra era impecable, lo había atrapado. Si la mataba, si mandaba eliminar a la aberración, reconocía públicamente su error, dando crédito a los rumores de las Élites, había preñado a una tercera clase deshonrando el nombre de la Casa Real.
Tampoco podía ni quería mantener a la traidora en Vegeta-sei la única salida para salvaguardar el orgullo era desterrarla hasta el nacimiento del mocoso e ignorarlo, ya habría tiempo de ajustar cuentas cuando los bisbiseos cesaran. . .
La arpía no se saldría con la suya.
_Quedas desterrada por tu infamia hembra estúpida, hoy mismo saldrás de Vegeta-sei – sin más palabras volteó y abandonó la estancia tenía asuntos más importantes que resolver.
Ya a solas cayó de rodillas al suelo presa de la tensión, había evitado la muerte. . . por el momento. El destierro antes habría sido una deshonra, pero en esas circunstancias constituía una bendición.
Jamás fue reconocido, el muchacho fue ignorado y despreciado sistemáticamente por padre, patria y hermano. Tarble creció en la distancia pese a ello los rumores no le eran ajenos y se mostró deseoso de ganarse un poco de aprobación.
Los pasos apresurados resonaban en las losas de mármol rojo aproximándose al salón del trono. Las puertas se abrieron, los gonces gimieron levemente. Y una pequeña figura puntiaguda se recorto a contraluz. Se detuvo levemente apenas una fracción de segundo, nervioso, era la primera vez que su Padre, su Rey le llamaba a su presencia.
Se dio ánimos y reemprendió su camino, pausado tratando de disimular su nerviosismo. Unos 10 metros antes de llegar al Trono, hincó su rodilla en el suelo y se llevó el puño derecho al corazón. La cabeza gacha, los ojos clavados en el suelo, el sudor concentrándose en sus manos humedeciendo sus palmas desnudas, el uniforme azul, los guantes y la armadura blancos, eran de la realeza.
Él vestía con armadura y uniforme negros.
La gran figura del soberano se alzó contrastando con la casi infantil que estaba postrada en el suelo.
_Tarble, hijo de Lledó, te he mandado llamar una misión te espera_ la voz casi pronunció el casi olvidado nombre de su amante muerta _ Ya he perdido la cuenta de planetas que ha purgado el Príncipe sin resultado alguno _ su voz bajó octavos habría helado el infierno_ me temo que tu hermano está siendo demasiado estricto con sus criterios ve a la Chikyuu e infórmame desde allí.
El Rey pronunciaba sus palabras elegidas cuidadosamente para asegurarse la fidelidad total del mocoso, era de vital importancia que siguiera sus órdenes al pie de la letra. Sabía que Vegeta las pondría a prueba. No cabía margen para el error.
_Mírame. _ le instó _Tú serás mis ojos y mis oídos. Me representarás ante él _la grave voz de su progenitor lo saco de su ensoñación_ No me falles.
Al púber casi se le escapó una sonrisa de su atemorizado rostro, admiraba a su padre y a su hermano con todo su ser y se le estaba brindando la oportunidad de hacer algo por su Rey junto a su hermano.
El muchacho alzó la cabeza con un deje de orgullo dejando atrás su inseguridad topándose con la fija mirada del Rey.
_Eso nunca mi Rey_ contestó casi atragantándose con la emoción.
_Infórmame cada día por el canal privado de este rastreador_ continuó el soberano lanzándole un rastreador_ nadie podrá oírnos.
_A sus órdenes mi Rey_ se despidió el joven dirigiéndose a los hangares a por una nave unipersonal. Feliz de poder demostrar por fin que es útil, de quizás ganarse algo de aprobación por parte de su padre y hermano. Feliz ante la posibilidad de atreverse a soñar el llegar a ser llamado hijo y hermano.
Solo tenía que informar a su Rey y ayudar a su Príncipe a completar la misión.
Iba a dejarse la piel en ello.
Estaba a punto de embarcarse en su esfera cuando un reptil parecido a un pterodáctilo se dirigió presuroso hacia él.
_ ¡No puede despegar!
Tarble frunció el ceño, ¿Habría el Rey reconsiderado su decisión? El temor a perder la recién ganada confianza le calaba los huesos se esforzó en no mostrarlo abiertamente. Era un saiyajin, deseó tener las agallas de su madre esa mujer no se amedrentaba ante nada. Paralizado al lado de la nave esperó a que el esclavo le alcanzara.
_ ¿Qué sucede?_ preguntó casi temeroso.
_El Rey ha ordenado que use desde este momento su nuevo uniforme_ dijo extendiéndole un paquete.
Tarble aliviado tomó el bulto y rasgó el envoltorio. El hombre pterodáctilo lo contemplaba intrigado, el joven guerrero parecía presenciar una epifanía. Dentro una armadura blanca con el escudo de la casa real acompañada por el spandex azur y los guantes blancos. Desconcertado el joven parpadeó. ¿Era aquello una confusión?
_ Su majestad ordena que lo lleve en la misión.
Tarble sonrió todavía incrédulo. Se alistó para cambiar de uniforme y afrontar su misión con la confianza aumentada.
La devastación se olía en el aire, la superficie rocosa y fría de aquel planeta daba silencioso testimonio de lo ocurrido, unos pocos supervivientes se habían refugiado en el subsuelo ocultos como ratas, en un complejo de grutas donde se hallaron los primeros indicios de la cultura, otrora floreciente de su planeta.
Irónicamente las cuevas que vieron nacer su cultura serían la tumba de su pueblo.
El rey Moe de Moe-sei levantó a sus ejércitos demasiado tarde. Aunque de haberlo hecho antes los resultados no serían muy distintos.
Unos bárbaros poderosos como dioses de la destrucción salieron flotando. Pero de entre ellos uno se adelantó dejando rezagados a los demás, parecían esperar órdenes.
El no atendía a instancias superiores. Barrió los cuatro puntos cardinales dejando a su paso solo tierra yerma y quemada. Devastación, ríos de muerte.
Parecía disfrutar de una forma obscena de la violenta masacre.
Era el de menor tamaño, parecía un adolescente entre colosos, aparentemente el más débil, empíricamente el más poderoso, el más sanguinario. Una llamarada oscura casi en forma de corona, parecida a la de un demonio, el pico de viuda bajaba por su amplia frente hasta unas pobladas cejas que enmarcaban unos ojos, negros pozos sin fondo, implacables, inescrutables. La fina nariz herencia de la línea paterna y la sonrisa altanera, retorcida. Dicen que el rostro es el espejo del alma, su rostro afilado reflejaba una personalidad hiriente, un alma oscura y cínica.
Su cuerpo duro y compacto como el granito estaba cubierto de músculos cincelados por años de entrenamientos espartanos. La inflexible rutina de un guerrero labrando su cuerpo y su espíritu purga tras purga, batalla tras batalla, todo dirigido a aumentar su poder hasta la locura.
Pulverizaba las ciudades por diversión, perseguía entre risas siniestras a los miserables que terminaban desintegrados por sus rayos de kí, él jamás se mancharía sus guantes con la baja sangre de los insectos a los que daba caza. La sola idea le repugnaba.
Era un asesino, un predador y esos infelices sus presas. En lo que a él respectaba deberían de sentirse honrados por la suerte de morir bajo su mano, pensaba mientras se relamía ante la sangre derramada.
Apenas en unas horas la mayor parte del planeta ya había caído, unos pocos cientos de refugiados restasdos de los caídos se hacinaban en cuevas como ratas burlando a la muerte por poco tiempo. El viento hacía ondear la capa símbolo de la realeza, gruñó enfadado pensando en que tendría que bajar a eliminarlos, detestaba la idea de manchar su impoluto uniforme. Para esas tareas estaban los de la tercera clase. Se llevó la mano al rastreador, la bajó de inmediato.
En el horizonte despuntaba el resto de su escuadrón, unos minutos más tarde se le unían sus caras mostraban frustración por haberse perdido la mayor parte de la diversión.
_Veo que su Alteza ha cumplido con las órdenes del Rey_ habló el más alto acariciándose su bigote en forma de herradura_ con adelanto. . .
_No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy_ le contestó con un deje burlón_ Eso fue lo que me enseñó mi padre, el Rey. Solo sigo sus instrucciones.
_El Rey dejó claro que no se completaría la purga hasta tener los resultados_ habló el de la cicatriz.
_ La purga no ha concluido_ si el imbécil tercera clase pensaba que podría siquiera atraparlo estaba muy equivocado, él era un estratega no un descerebrado de sangre baja_ en las cuevas de esa cordillera se han escondido unos cientos, suficientes._ sonrió ante la expresión de desconcierto de su subordinado_ ¿Cuáles han sido los resultados y las órdenes del Rey?
El reto del escuadrón verificó los informes con sus rastreadores, en efecto unas trescientas almas se habían refugiado en el subsuelo. Las órdenes del soberano habían sido respetadas.
_Seguir con el protocolo establecido de purga_ dijo serio repitiendo las palabras del monarca.
_Eso es lo que estaba haciendo antes de que interrumpierais, cumplir las órdenes de mi padre.
_Podéis ocuparos de esos gusanos ya estoy cansado de perder el tiempo_ se volteó dirigiéndose a la nave mientras los soldados se aprestaron a formar bolas de ki para bombardear desde el aire_ desde dentro_ puntualizó girando la cabeza_ bajad a las cuevas y eliminad ese nido de insectos. No queremos que se escape ninguno. Las órdenes reales deben de cumplirse escrupulosametne. ¿No es así?
El Príncipe Vegeta sonrío malicioso regodeándose con los murmullos de disgusto que el viento arrastraba.
Él era de la realeza, el heredero y pronto sería el legendario. Pesará a quien le pesará, le era indiferente lo que pensará el Rey, aunque públicamente jamás desafiaría a la Corona. . . salvo para tomarla.
"Mierda" maldigo mi suerte, "Tan cerca y me atrapan".
Casi dolorosa la luz acuchilla mis pupilas dilatadas por la oscuridad, busco un punto de referencia, los azulejos del suelo me son familiares. "¡Estoy en el baño de mi capsula!" no puedo evitarlo una carcajada nerviosa se me atraganta. "Todo este tiempo angustiada pensando que iban a ahogarme y resulta que estaba encerrada en el cuarto de baño de mi capsula".
_ ¿Qué demonios ha pasado aquí Riley?_ una voz femenina exige molesta una información.
_ He encontrado una superviviente, aquí está –la voz masculina del soldado suena triunfal. Superviviente, la mención de esa palabra trae a mi cabeza, la imagen de Puar o lo que quiera en que se haya transformado esta vez hace que se me erice la piel trato de aparentar calma, me necesitan.
Alzo la vista lentamente acostumbrándome a la claridad, se recortan dos figuras, una es, creo la del soldado y a su lado otra sorprendentemente menuda, se aproxima a zancadas y me arranca la cinta adhesiva de cuajo.
_ ¡Auuuuu! ¡Mis amigos son los campeones del Torneo Mundial de las Artes Marciales, vendrán y me salvarán! – escupo dolorida por el tirón_ ¡Son Goku os pateará el trasero Patrulla Roja!
Voltea ignorándome y se dirige enfadada al soldado.
_ ¿No se te ha ocurrido otra idea mejor que dejarla inconsciente atada y metida dentro de la bañera?_ él baja la mirada _ Da igual ha conseguido soltarse ella sola.
_ ¡Trató de escapar, iba a abrir la ventana y fuera. . .!
_NO, pueden entrar si no se les invita Riley.
Avergonzado por su error intenta desviar la conversación.
_ No te lo vas a creer. ¡Es la chica del radar. . .!
_ ¿Cuando vas a dejar de creer en cuentos?_ bufa cansada llevándose la mano a la frente _ Si existieran esas bolas mágicas yo lo sabría. ¿No crees?_ termina autosuficiente apoyando la mano en la cintura encarándolo _ Soy la Cazadora.
_ ¡No son cuentos las bolas de dragón son reales!_ Mi vida depende de que la niñata y el soldado crean en las bolas de dragón, harta de su conversación estallo.
Los dos se giran, me miran, el esperanzado ella escéptica. Mis opciones de ser útil y de seguir viva disminuyen.
_La prioridad es encontrar a Baba_ continua_ y todavía no tenemos un lugar exacto.
_ ¿Para qué quieres encontrar a Uranai Baba?_ la interrumpo, voltea de repente, ahora realmente me ve_ ¿Tengo tu atención?
_Yo no he dicho cual es su nombre_ mirándome fijamente_ ¿De que la conoces?
_Es una vieja amiga_ la miro a los ojos levantando la barbilla_ Explícame que ha pasado_ le exijo sabiendo que tengo el control.
En el salón de la cápsula las ventanas filtran la luz anaranjada del amanecer. Sentados frente a unas tazas de humeante café nos miramos explorándonos mutuamente.
Cada vez tengo más dudas sobre su pertenencia a la Red Ribbon, ella la adolescente rubia es demasiado joven para eso (no debe de llegar a los 17 años), no es fea, aunque viste con pésimo gusto, un top blanco con una chaqueta de cuero rematada con tachuelas y pantalones negros, no viste como una militar. "¿Quién se cree que es un ángel del infierno?"
Ella es la que da las órdenes, dudo mucho que en este momento estén en la milicia pero él, él sí que tiene edad y aspecto de haber pertenecido en algún momento.
Y él, bueno, hace justa memoria a su hermanito Blue… el mismo aire marcial, calculo que no tendrá más de 23 años, alto, rubio, ojos azules, musculado, no como Yamcha o Goku pero mucho más que la media de los soldados. Espero que no se le parezca en todo…Tras mi encontronazo con Blue llegue a la conclusión de que "las chicas no eran de su gusto. . ."
_Siéntate, será mejor_ la chica se traga café como si fuera agua, con los ojos cerrados se frota las sienes, parece pensar la manera de darme una mala noticia.
_Esta mañana iba a casarme, descubrí a mi novio con otra, lo planté, estaba celebrándolo, aparece su mascota psicópata, intenta matarme, me captura tu amigo, y me despierto atada y amordazada en mi bañera._ suelto con ironía_ ¿Dime, que podría ir a peor?
_ Antes has mencionado a la Patrulla Roja. _ Me mira con superioridad y se reclina_¿Qué sabes de ellos?
_ ¿Estas en sus filas?_ suelta una risita disfrazada de soplido_ ¿O eres una desertora?
_NO estoy en sus filas y no soy una desertora.
_ ¿Y el hermanito de Blue tampoco?
_ Explícale que haces con ese uniforme_ el soldado asiente.
_ No soy hermano del General Blue. Soy su sobrino mi padre era su hermano mayor.
_ Eso explica tu atractivo_ se sonroja y se ríe visiblemente nervioso, es una risa varonil, no a lo `Chicho terremoto´. "No se ríe como él. Gracias Kami". La adolescente me fulmina con la mirada_ E es herencia de familia ¿No?_ me retuerzo un mechón azul mirando hacia otro lado la ofendida le hace un gesto ordenándolo continuar.
_ Él no era mala persona, solo, en fin, era ambicioso y manipulable._ ante la seria mirada de la rubia el `soldado´ prosigue _ Mi padre me hizo prometer antes de morir que lo haría entrar en razón, que volvería a casa, por eso me aliste. Al principio se alegró al verme, pensaba que iba a unirme a la causa._ pausó su relato_ Cuando traté de convencerlo me miró y dijo que era penoso que su única familia le traicionara. Mandó arrestarme y allí permanecí hasta que Tao Pai Pai lo mató. Ya no había nadie esperándome fuera y nada mejor que hacer salvo esperar a que Tao Pai Pai volviera, hasta ese momento, fingí colaborar, ser un adepto, para poder entrenarme y ser capaz de matarlo.
_ Ve al grano_ le espetó impaciente la adolescente.
_ Allí descubrí lo de las bolas de dragón, del radar y de ti_ me miró con seriedad, fijamente. "Kami, sí que es apuesto" no pude evitar ruborizarme.
_Tras la caída ya estaba demasiado metido, quedé atrapado. Estaba preparando la fuga cuando empezaron los rumores. El doctor Maki Gero juró vengarse parecía haber enloquecido, se obsesionó con el mundo del ocultismo.
Los remanentes comenzaron a inquietarse y los planes de fuga iban viento en popa, estaba a punto cuando. . .
_Acelera, no tenemos todo el día_ habló la rubia, ejemplo de empatía.
_Si ni el Ejército Rojo ni Piccolo Daimao pudieron con Son Goku ¿Qué podría?_ pregunté deseosa de llegar a algún lado cuanto antes. Había crecido rodeada por los guerreros más fuertes que dio la tierra en años, los había visto luchar superarse y derrotar lo inexpugnable. Ardía de curiosidad intrigada sobre que ser podría ser peor que Daimao y la Red Ribbon.
_Volvió con planes dementes, afirmaba poseer el arma definitiva para derrotar a Son Goku y dominar la Tierra._ pausó su discurso_ Y tenía pruebas irrefutables. Según la leyenda, bajo tierra en una cripta se encontraba el Maestro, un Nosferatu muy poderoso, un vampiro de quinta sangre, atrapado por un sello. Gero pretendía liberarlo... Pero para eso necesitaba sangre, mucha sangre.
_ ¿Humana?_ palidezco en aquella época desparecieron sin motivo aparente muchas personas, fueron dadas por muertas, pero sus cuerpos no aparecieron.
Cabecea como toda respuesta.
Relampaguea en mi cabeza la imagen del Puar demoniaco.
"¡No te estaba siendo infiel estaba alimentándose!"
_ Kamí no. _ susurró llevándome la mano a la boca. La mancha no era de carmín era de sangre_ ¡Yamcha! ¡Mi familia!
_ Cuando traté de evitarlo ya era demasiado tarde solo pude huir y salvar el pellejo, no morí fue porque él amanecer llegó antes que El Maestro.
La mirada del sobrino de Blue es sombría.
_Las ciudades fueron cayendo como un dominó, los demás clanes vampíricos se unieron alentados por el Maestro.
_ ¡No puede ser, no puede ser!_ sacudo la cabeza negando_ ¡Me estas engañando, es imposible, la prensa, los medios, habría salido a la luz!_ me levanto subiendo cada vez más el tono de voz_ ¡Se habría desencadenado una guerra, tenemos tecnología, habríamos luchado! _ caigo derrumbada incrédula, indignada_ ¡Ganado!
_No necesariamente_ una muchacha rubia con incipientes raíces oscuras aparece con una bandeja cargada de café y dulces, una grotesca imitación de mi madre_ Usaron conjuros de olvido, son muy poderosos, borran el lapso de tiempo elegido, no dejan ni rastro, ni un recuerdo. ¿Sabes? Es muy complicado hacerlos. . ._ su voz es infantil y violentamente franca.
_ Cada ciudad cayó con el estupor de la primera vez_ prosigue como un autómata el desertor.
_ Gracias por el café Anyanka_ la adolescente rubia la despide la muchacha no se da por enterada y se sienta entre los dos, justo frente a mí. La adolescente la mira molesta.
_ De nada Buffy_ se inclina hacía mi_ ¡Hola soy Anyanka, ex demonio vengador! Es una pena lo de tu novio si te hubiera encontrado antes te habría ayudado_ extiende su mano hacia a mí, la ignoro consternada, perdida en mis pensamientos buscando una solución, un sentido a todo esto.
_Siempre han existido los vampiros, ocultos en las sombras, esperando la ocasión de dominar el mundo, de reducirnos a ganado_ continúa Riley.
_ ¿Y la gente?_ tiemblo pensando en mi familia. Me levanto violentamente_ ¡Me voy a casa, voy a por mi familia!
_ Tu familia, tus amigos, tu mundo, están muertos, o sirven de comida a los no muertos _ la peli teñida infantiloide continua_ lo mejor que puedes hacer es quedarte aquí.
_ ¡No!_ le grito sollozando_ ¡Goku y mis amigos les protegerán, ellos son fuertes, los más fuertes del mundo!
_Son solo humanos, el más débil de los vampiros es mucho más fuerte que cualquier humano. _ la adolescente me retiente con un agarre férreo_ Imagina un ejército encabezado por el más fuerte y viejo de los vampiros.
_ ¿¡Quien eres tú para juzgar su fuerza!_ le espeto histérica_ Yo he crecido rodeada de guerreros los he visto pelear, superarse, vencer a enemigos mucho más fuertes, hasta al mismísimo Rey de dos demonios Piccolo Daimao._ los decibelios crecen exponencialmente_ Los he visto volver de entre los muertos._ bajo la voz gradualmente_ Tú no sabes nada_ le siseo_ no eres nadie.
_Yo soy la Cazadora
_ ¿Y que cazas gatos neuróticos?
_ En cada generación, una mujer tiene el poder de luchar, de defenderse. Soy más fuerte que los vampiros, puedo matarlos de uno en uno o en grupos pequeños, pero contra un ejército, no tengo nada que hacer.
_ ¡PUES ENHORABUENA HAS HECHO UN EXCELENTE TRABAJO! ¡EL MUNDO SE HA IDO A LA MIERDA CAZADORA! ¡Y TU NO HAS HECHO NADA PARA EVITARLO!
La adolescente me aprieta el brazo un poco más y chilló de dolor, aparta la mano asustada como si mi piel ardiera dejando atrás un violento moratón.
_Ella, fue elegida cuando el Maestro y su ejército ya campaban a sus anchas_ Riley sale a su defensa.
_ No nací Cazadora ni elegí serlo. Fui la elegida, tuve que entrenar muy duro. _ pausa y traga duro_No todo está perdido hay una esperanza, Uranai Baba tiene un arma capaz de matar al Maestro y a su ejército. Y con las bolas mágicas podemos resucitar a los muertos.
_ Buen plan_ pauso todavía incrédula_ Pero antes quiero pruebas, no esperes que me trague esa patraña de los vampiros _ le exijo_ quiero verlo con mis propios ojos.
_ Prepara el transporte._la rubia apura su último café_En cuanto lo tengas salimos y tendrás tus pruebas.
_Uranai Baba vive cerca de aquí, dame una hora y tendrás listo el transporte más rápido que hayas visto_ bajo la cabeza y miro al suelo brevemente, la alzo y continuo_ Si no me engañas, en un día puedes tener tu arma definitiva. Pero cuando todo esto acabe. Tú y tu súper fuerza vais a ayudarme a resucitar a los míos. ¿Trato hecho?
_Hecho.
Dos horas más tarde el vehículo estaba listo y en camino a la mansión de Baba. Iban a toda velocidad cortando el viento en cuestión de minutos llegarían, de pronto el aero-coche comenzó a perder velocidad de una forma alarmante hasta detenerse.
_ ¿Y ahora qué pasa?_ preguntó la rubia_ ¿No sabes ni montar un motor?
_Escucha ¡OH gran cazadora de gatos!_ me mira molesta y disfruto de ello _ El motor está perfectamente montado solo que al cambiarlo a otro vehículo más grande y pesado necesita más combustible para mantener la velocidad máxima._ "¿Cómo se atreve esa renacuaja a poner en duda mi eficiencia? Soy la mujer más inteligente de todo el planeta" _ Nos hemos quedado sin.
_Bajad y encapsuladlo, tendremos que caminar un rato hasta encontrar una gasolinera.
Llevarían un buen trecho caminando, Riley silencioso encabezaba la marcha, Buffy maldiciendo sus cortas piernas iba a la zaga en franca desventaja ante los largos pasos del militar, en la cola Bulma agradecía mentalmente el haber encontrado algo de ropa más cómoda dentro de la casa cápsula y soportaba el parloteo incesante de la ex demonio. La peli azul tratando de congraciarse con alguien del grupo que le pudiera reportar alguna información adicional, la rubia estaba excluida era una maldita tumba, lo intentó con el apuesto joven, fue un fracaso, inexplicablemente seguía a la niñata como un perro faldero. Solo quedaba Anyanka, los dos anteriores hacían una piña y ella quedaba fuera, era el elemento más débil y del que era más posible sacar información útil. Seguía negándose a creer lo del Apocalipsis.
La demonio sonrió extasiada cuando ella le regaló los carísimos e incómodos stilettos que llevaba puestos en su boda y desde ese momento no había parado de charlotear como un loro.
Estaba aburrida de la perorata las orejas casi le sangraban, no había dicho nada de interés, salvo datos del supuesto Apocalipsis que no le parecían concluyentes. Sin duda estaba tarada. Y la confirmación de que el guapo soldado era definitivamente la pareja/perrillo de la descortés y escuálida cazadora.
_ Sigo sin creérmelo_ repetí por enésima vez solo para parar de escucharla.
_ ¿Crees en un Dragón mágico que sale de unas bolas de billar mágicas para concederte tus deseos y no en algo tan real como los vampiros?
_ ¡NO son bolas de billar!¡Te lo he explicado unas 10 veces!_ le contesté exasperada estaba perdiendo la paciencia y la cordura a pasos agigantados, retomé mis estribos sujetándome _ El único vampiro al que conocí practicaba Kick Boxing a plena luz, no chupaba sangre y era azul.
_ ¡UAUU me encantaría conocerlo!_ sonaba fascinada ante la perspectiva del encuentro.
_Dentro de poco quizás puedas, trabaja para Uranai Baba junto con el hombre invisible y la momia…
_Detesto perder el tiempo_ protestó Riley cansado de la cháchara de las dos mujeres.
_Aguanta, el pueblo que divisamos desde el aire no puede estar muy lejos_ bufó la rubia.
De repente, Anya se puso a saltar y a gritar como una niña histérica, todos se voltearon.
_¡Allí!_ dijo la ex demonio señalando eufórica un conjunto de casas a un kilómetro de distancia, escondido entre la frondosa vegetación de un valle _ ¡Allí se ve un pueblecito, podremos conseguir combustible!
_Se agradece que aun conserves tu vista de demonio Anya _ respondió la rubia_ sabía que hacía bien en no matarte_ bromeó Buffy.
Anyanka sonrió orgullosa para ella eso era casi un elogio.
El pueblo parecía morado solo por fantasmas, avanzaron un poco más hasta el último grupo de casas junto a una gasolinera.
Empezaron a ver cadáveres disgregados por el suelo, tirados como muñecos de trapo por un niño caprichoso.
Oyeron el llanto de un niño, estaba agachado junto a una mujer muerta, posiblemente su madre, estaban bajo la sombra de una casa protegiéndose del intenso sol de medio día.
El muchacho de unos 12 años levantó la cabeza al ver a la pequeña comitiva pasar. Se detuvieron al verlo.
_ ¡Ayúdenme, han matado a mi madre!_ les gritó lastimero.
La peli azul se dirigió decidida hacia allí dispuesta a brindarle consuelo.
_ Yo de ti no iría _Buffy la sujetó del brazo_ déjame probar a mi_ para sorpresa de la peli azul, trató de poner una cara amable y una voz dulce, se agachó a pocos metros del pequeño sin adentrarse en la sombra_ ¡Ven pequeño no tengas miedo, yo te ayudaré!_ el niño la miraba reticente, "Haces bien" pensó la peli azul "es una bruja".
Las llamadas `amorosas´ de la rubia solo obtuvieron más llantos desesperados del niño, ni un movimiento.
_Si no vienes con nosotros nos iremos y te dejaremos aquí_ advirtió la rubia cansada de la pantomima.
_Eres un monstruo insensible_ estalló la peli azul dirigiéndose hacia el niño_ ¿No ves que acaba de perder a su madre?
Riley trató de detenerla pero Buffy negó con la cabeza.
_Déjala intentarlo, tiene que comprobarlo ella misma.
En cuanto penetró en la sombra se acercó hablándole con verdadero cariño.
_ No le hagas caso es una desagradable maleducada. Yo cuidaré de ti.
El niño levanto sus ojos y en una fracción de segundo se transmutó, los horribles ojos amarillos acompañados de los colmillos aparecieron y con ellos la sed de sangre. Veloz se le echó encima y estaba a punto de morderla cuando la Cazadora lo placó lanzándolo contra la pared de la casa, sujetándolo por el cuello.
_ ¡Suéltameeeee ASESINAAA!_ berreaba la mini alimaña.
_Cuando los mayores hablan, los niños callan_ le respondió con su aguda voz_ ¿O es que tu madre no te enseño buenos modales?_ pura ironía_ Deberías de ser más lista, las cosas no son siempre lo que parecen, este_ señalo al monstruito que pataleaba forcejeando_ es un VAM – PI- RO, no un pobre niño _ señaló a la mujer inerte_ y esta no es su madre es su última presa. Aprende a distinguirlos si no quieres acabar como ella.
Dicho esto sacó una estaca y empaló al cuerpo que se retorcía en sus manos. Se desintegró volviéndose cenizas. Si no lo hubiera visto con mis propios ojos no me lo habría creído, la demostración era irrefutable. La única salida era llevarla ante Baba y esperar a que ella cumpliera su parte del trato.
En silencio remprendimos la marcha hacia la mansión de la bruja.
Cumplidos todos los trámites entramos en el tatami de combate y allí esperamos su aparición. Buffy estaba tensa, daba la impresión de esperar un milagro.
Y de repente apareció levitando en el aire, casi mimetizándose con el entorno, se encontraba una pequeña figura sumamente familiar, observa quieta sentada sobre una bola de cristal. La hermosa Uranai Baba como reza la canción, es una anciana tan vieja como el mismo tiempo, que parece haberla consumido por partes. El momento en el que paro de envejecer y el motivo, son un completo misterio, todavía se jacta de su belleza en sus canciones, es el espejo el que le devuelve una visión equivocada de la realidad.
Su cuerpo menudo, casi infantil, vestido de negro, coronado por el enorme y picudo sombrero de su profesión, bajo él un pelo lacio y morado enmarca los ojos, enormes, saltones, traen a la memoria la imagen de un buho.
La tez apergaminada surcada por numerosas arrugas, contrasta con sus mejillas regordetas de antigua niña golosa que cuelgan hoy levemente hacia el suelo.
_Bulma Briefs, me alegro de verte_ habló la bruja_ ¿Quiénes son tus invitados?
_Uranai Baba necesitamos. .
_Dame la Guadaña_ interrumpió bruscamente Buffy.
_Es demasiado cara no puedes pagarla_ la anciana en miniatura la miró airada – Y aunque pudieras, no podrías usarla.
_ No necesito pagar por lo que me pertenece, Guardiana_ Baba la miró sorprendida_ Soy la cazadora_ la rubia habló con una seriedad atronadora no había rastro de broma ni de ironía en ella.
_ ¿Eres la pobre chica del callejón?_ interrogó aun sorprendida.
_Esta vez fue en un bosque no en un callejón_ respondió.
_ ¡Cada vez las eligen más jóvenes!_ exclamó _ ¿Es que eras la última potencial o que caperucita? ¿Quién es tu vigilante y donde está?
_ Dulce y honorable abuelita_ respondió con sorna_ mí vigilante era Giles también conocido como "el destripador". Y está muerto.
La anciana asintió.
_ Acompáñame, esta conversación es privada_ jamás había visto a Baba tan seria ni tan desinteresada_ voy a comprobar si eres quien dices ser, si lo eres, la Guadaña te pertenece. Si no, servirás de entretenimiento a mis guerreros y me darás espectáculo.
Dos horas después se abrieron las puertas, Buffy salió blanca y sudorosa cargando con una extraña y pesada hacha. A su lado Uranai Baba parecía pensativa.
_ Cumplo con mi parte del trato_ el articular palabra parecía consumir sus energías_ Volvemos a la Capsule. Corp.
La peli azul se puso manos a la obra volviendo a rellenar de combustible su nave ultimando los preparativos.
Mirando al futuro con preocupación.
Nota de autor:
Originalmente estaba pensado en dos capítulos cortos, pero opté por refundirlos en uno solo, algo más extenso de lo habitual.
Los personajes que no pertenecen a Dragon Ball, provienen de una de mis series favoritas. Buffy Cazavampiros. Creo que habiendo aparecido tantos demonios, brujas/os , y algún vampiro invitado, Drácula y el sirviente de Uranai Baba, sin olvidarnos de la Red Ribbon, no desentonarán excesivamente una cazadora, un militar renegado y una ex demonio vengadora.
Respecto al carácter de Buffy Summers, no es el del principio de la serie, hay que avanzar a las tres últimas temporadas, donde el personaje es más maduro, más oscuro, mención al episodio "Make a wish" donde aparece un universo alternativo en el que los vampiros y de más "animalillos malignos" dominan el mundo.
Lledó: El lledoner (Celtis australis) es un árbol de la familia de las cannabaceae originario del sur de Europa, oeste de Asia y norte de África. Se utiliza como árbol ornamental, a pesar de que produce unos pequeños frutos comestibles.
¡Gracias por leer!
¡Gracias por vuestros reviews!
Adickdelta: ¡Si Vegeta ya está en camino! ;D
Esplandian: Tienes razón Ten Shin Han es un personaje complicado, le pediré ayuda a Shenron.
Espero mejorar poco a poco este fic con vuestras sugerencias.
