Disclaimer: No poseo los personajes ni las situaciones por todos conocidos relatadas en esta historia no me pertenecen ni obtengo lucro alguno de su uso, es más pierdo mi tiempo y café en escribirla.
CAPÍTULO 7
CHIKYUU-SEI
Apoyada en el balcón, alzó la mirada al cielo, el Sol se encuentra en lo alto bendiciéndonos con sus rayos, su luz me obliga a entrecerrarlos y a bajar la vista.
La metrópoli del Oeste parece inmutable bajo ellos. A esta hora y desde esta perspectiva, nada parece haber cambiado.
Solo es un espejismo.
Tras meses de silencioso asedio la amenaza por el día parece inexistente, en una mirada más detallada los parques desiertos y las calles repletas de vehículos abandonados nos remiten a la realidad.
Mis ojos revolotean por el horizonte, visitando los lugares que transitaba, añorando la cotidianeidad que antes me hastiaba y tantas veces abandoné sedienta de aventura.
El destino en una broma macabra la trajo a mí.
Cuanto ha cambiado todo desde ese maldito día.
Los rectángulos cubiertos de hierba clara y corta no silencian los recuerdos. Finalmente las nuevas tumbas se estrenaron, apenas quedaron cenizas y algunas ropas que enterrar… aunque de alguna manera necesitábamos despedirnos de ellos. Aunque fueran tumbas sin cuerpos… como mínimo pudimos despedirnos de alguna manera. Intentamos cerrar la puerta, pasar página. Intentamos.
La maleza de alrededor contrasta con ellas, "La naturaleza saca sus escrituras" solía decir mi padre, tenía razón. Los servo-bots se ocupan de que el jardín continúe transitable, solo eso, nada que ver con los mimos que mi madre le prodigaba cada día, le gustaba verlo florecer con cada cambio de estación.
En el invernadero brillaban las rosas, las Cymbidium, los lirios. . . hoy crecen las patatas, lechugas, nabos, rábanos y las zanahorias….
La joya del jardín de mi madre convertido en agricultura de subsistencia.
La recuerdo al sol con sus guantes de jardinería tocada con su sombrero, cuidando de sus rosas Crabtree & Evelyn. Su eterna sonrisa y el despiste de mi padre, saludando con Tama en su hombro, tomándose un café con el cigarro pendiente de la comisura, ajustando las tuercas de su inseparable bicicleta.
Los recuerdos, duelen, queman, es mejor no pensar, creer que está muerto, que allí reposa tranquilo su cuerpo, no su vieja bicicleta.
Mi madre… de ella no sé si alegrarme de que ya no esté viva…ella… no lo habría soportado. Me consuela creer que murió feliz perdida en su locura ajena a todo.
No habría soportado este infierno.
Los añoro tanto Kami, Tama me los recuerda día a día, aunque nunca me llevé especialmente bien con el gato. Ahora mataría por él.
No es que tardáramos en reaccionar; solo dos días después de ese maldito día ya estábamos listos como en los viejos tiempos.
_No hay que alarmarse, iremos a buscar las bolas de dragón, ya estarán activas. _ hablaba con la seguridad de la ignorancia..._ Convocaremos a Shenron y pediremos que nada haya ocurrido.
Goku, y yo partimos a la búsqueda de las esferas, dejando a Buffy protegiendo al resto, y a Ten Shin Han y Muten Roshi vigilando a Buffy.
La amenaza de encerrarla en una arrocera eléctrica le bajó los humos…
Pareció tomársela en serio, especialmente cuando Baba corroboró que Muten Roshi si podía hacerlo de ser necesario.
Silencio y la pantalla inmóvil, desmontar y armarlo de nuevo. Una vez. Dos. Otra…. Más silencio. "Eso es que estamos lejos Goku… Necesitamos desplazarnos más" Ambos seguían mudos un día tras otro. Yo trataba de llenarlo con conversaciones que finalizaban en monólogos. Goku apenas abría la boca salvo para pedir una pausa cada vez menos frecuente para comer, otras veces de tanto desear que aparecieran las bolas mágicas venía a pedirme que lo comprobará diciendo que había oído los pitidos del radar… Ese silencio día tras día nos hizo temer lo peor y acudimos al Palacio Celestial a preguntarle a Kami qué hacer.
_ Mister Popo_ con un brinco tocó la plataforma en tanto lo llamó. Ni un ruido. Goku se tensó y volvió, esta vez a gritar. Algo debió escuchar para salir precipitadamente dirección al palacio. Dentro Mr. Popo respiraba con dificultad dentro de un charco con los bombachos manchados de rojo.
Me quede junto a él, taponando la hemorragia con la chaqueta, presionando con fuerza, mientras la poca vida que le quedaba se le escapaba desembocando en el suelo.
Goku, bajo a la torre de Karim buscando su ayuda, no la encontró solo sangre y objetos rotos... La fortuna quiso que encontrara una vasija con semillas senzu.
_ ¿Dónde está Kami-sama?_ preguntó Goku, Popo se levantó camino con lentitud hacia las penumbras del templo… Son le retuvo pero de un diestro movimiento se zafó y solo pudimos seguirlo. Seguimos sus pasos y un nudo cada vez más tenso y grueso se formaba en mi estomago, Goku seguía preguntándole y Mr. Popo comenzó a desgranar lo sucedido.
_Llegaron anoche, el líder quería las bolas para darles la vida eterna._ explicó el antiguo maestro con los ojos tan redondos como carentes de expresión en su apariencia inmutable.
_Pero si es un vampiro, ya es eterno_ tercié sin comprender.
_ No ...él no. Los de las granjas.
Granjas… la Cazadora y Baba comentaron algo al respecto, algo sobre personas en camillas ordeñadas como vacas, hasta desangrarlas. Me estremecí, la única esperanza la única liberación a la que podían aspirar era la muerte. Ese monstruo quería…
Condenarlos eternamente.
_ ¿Kami-sama?_ repitió más nervioso.
_ Se negó… luchamos_ su rostro siempre inexpresivo se estremeció casi imperceptiblemente, la roja y gruesa boca tembló al pronunciar las últimas palabras_ Perseguí a los últimos…no pude…_ pocos metros más adentro tumbado boca abajo frente a su trono en medio de un charco purpura yacía Kami-sama. Mr. Popo se acercó a su cadáver, se arrodillo junto a el para voltearlo mejor._ Murió anoche. _ las dos palabras nos estremecieron, me llevé la mano para frenar un gemido. Popo con un paño le limpio restos de sangre reseca del destrozado cuello. No se podían contar las mordeduras.
Mr. Popo estaba de espaldas arrodillado junto a él, no podía ver su cara, juraría que sus hombros temblaron por un segundo, pasó un brazo por la espalda el otro detrás las piernas.
Se levantó cargando con su cuerpo, Kami-sama era delgado parecía ligero como un junco, pero Mr. Popo lo sostenía como si cargara con el dolor de todo lo ocurrido, con todas las muertes sucedidas. Con todas las que estaban por acontecer.
Con Él se iba también nuestra esperanza.
Avanzó en la oscuridad del templo, Son Goku hizo ademán de seguirlo, nos lo prohibió volteándose hacia nosotros y negando con la cabeza, se perdió en la oscuridad.
_Ven con nosotros, no te quedes aquí_ la idea de que se quedara solo en aquel panteón, se me hacía intolerable.
_Le serví en vida y así lo haré en muerte.
_ ¿Pero vas a quedarte en este panteón?_ repetí incrédula.
_Mi lugar está aquí_ sonrió melancólico mirando su sepulcro_ ¿Quién cuidaría de las flores?
Por mucho que lo intenté no dio su brazo a torcer, resignada le di parte de las semillas.
_ Cuidaré de vosotros, os miraré desde aquí_ fue su última palabra.
Y partimos hacia el infierno.
Solos dentro de la aeronave, Goku no soltó ni una palabra, solo … Él solo estaba allí con la cabeza y los brazos caídos, sacudiendo la espalda levemente.
Nunca, nunca había visto así, ni siquiera en la muerte de Krilin, entonces había esperanza.
Ahora ya no.
Dentro de la nave sus hombros comenzaron a sacudirse, en ese tiempo había seguido sin emitir sonido alguno, pasaron unos minutos no podría decir cuántos, hasta que algo parecido a un aullido surgió de su garganta. No era el llanto de un niño, ni el grito de un hombre.
Era un desgarro, el de un hombre que se hundía en el pozo de la culpa, la amarga consciencia de la realidad.
Podría haber dicho mil cosas pero en ese momento mi cabeza no podía, solo estaba en blanco y yo, yo no podía verlo así con esa mirada muerta. . .
_ Vas a tener un bebé Goku_ acerté a decirle.
Levantó la cabeza gacha en silencio casi violento, me miró con esos ojos apagados.
Tantas veces me quejé de su inconsciencia… y como la añoro. No ha vuelto a ser él mismo.
Esta pegado a Chichi todo el tiempo ella lo sobrelleva con más entereza, quizás la criatura que carga le da fuerzas.
Hace ya algunas semanas que Lunch le permitió levantarse de la cama, ahora anda rodando de un lado a otro en una silla motorizada.
¡Gracias a …Dios! Me cuesta no invocar a Kami-sama, pero alguien tiene que haber allí arriba.
TIENE que haberlo.
Aunque no lo vea.
Estaba a punto de volverse y de volvernos locos a todos por su inactividad, Goku no se despega de su lado, vive para satisfacer todos y cada uno de sus antojos, cuando está a su lado, de alguna forma vuelve a ser él.
Vuelve a sonreír.
Fuera de esos lapsos no es él, no ha vuelto a entrenar, pelear era su vida y ahora. . . parece temer la lucha que antes amaba.
Ni su apetito es el que era, ella en cambio le ha tomado el relevo come por un regimiento.
Con Goku así, sin las bolas mágicas y con un número limitado de semillas del ermitaño, nuestras posibilidades caían dramáticamente en picado.
Los hambrientos maullidos de Tama me traen de vuelta a la realidad, me acerco hago el intento de acariciar su lomo y lo consigo.
_Vaya Tama_ le comentó alegre_ como sigas así voy a pensar que me has cogido cariño_ su respuesta un zarpazo que esquivo_ la práctica hace maestros_ le respondo autosuficiente.
El minino se centra en lamer vorazmente el gran plato de leche que reposa en el suelo, mientras me mira de reojo.
El tamaño del plato acentúa su pequeñez. Casi parece un grano de café a punto de zambullirse en una piscina de leche.
El pequeño tramposo me hace esbozar una sonrisa y pienso en mis padres.
Las tumbas sin estrenar tuvieron su utilidad, enterramos las cenizas de Ox-Satán las enterramos con su casco. Al menos Chichi tiene un lugar donde rezar la seguridad de que su padre descansa, de saber su destino final. Con Chaoz quisimos, enterrar su sombrero pero Ten Shin Han se negó en rotundo.
Él y Riley, una vez asegurada la Corporación Cápsula, partieron en busca de más supervivientes. Cada noche se comunican por radio, `Ausencia de noticias buenas noticias ´ o eso dicen… pero ahora no lo es.
Y Yamcha.
Yamcha es otra historia. . .
El jardín, contrariamente a lo que cabría pensar pese a su estado casi salvaje, es tremendamente silencioso. No se escuchan los trinos de los pájaros ni los gruñidos de las bestias, ellos fueron los siguientes en caer.
Una mañana Lunch y yo encontramos los cadáveres despedazados. Corrí a buscar a Goku. El maestro Roshi trataba de convencerle para que entrenara, bajo la atenta mirada de Chichi, que bordaba unas flores en un pequeño babero, me acerqué con excusas y le pedí discreción.
Dejó a Chichi sentada en una silla de ruedas al cuidado de Roshi y Goku me acompañó, se los mostré.
_Incinéralos_ pensado como una petición, nació orden _ que no quede rastro, lo último que necesita en su estado es esto. Asintió con el gesto serio y lo hizo.
La única vez desde ese día en que volvió a utilizar su ki.
Durante el día casi podemos hacer una vida normal pero al caer el Sol todo cambia las calles vuelven a la vida transitadas de nuevo por los habitantes, ojalá hubieran permanecido muertos.
Una maldita minoría demasiado grande para ser combatida volvió. Cada noche oímos sus gritos, los vehículos corren a toda velocidad, derrapando en el asfalto. Provocan cortes en el suministro eléctrico, incendios... destrozan todo.
Intentan hacernos salir.
Lentamente los días de la primavera se van desgranando y se acerca el verano el Sol será una bendición, cada hora de luz es vida.
Dos golpes secos en la puerta me hacen voltearme para encontrarme con una embarazadísima Chichi, feliz por poder volver de su reposo absoluto y redonda como una Luna llena, entra por la puerta maniobrando con sumo cuidado, intentando no chocar su voluminoso vientre con nada.
La miro divertida, para nada parece estar de seis meses. Y conociendo a Goku, mi inocente Goku, es imposible que esté de más la mera idea me hace ahogar una carcajada seca que reprimo en mi garganta, se me escapa un soplido comprimido sin éxito la menuda mujer me mira con seriedad. Quizás adivinando mis pensamientos.
_Bulma, tenemos que hablar_ la morena se sienta con esfuerzo en un taburete mientras que los botones de su ropa amenazan con salir disparados y acribillarme.
_ Tú dirás.
_Creo que Lunch debería de hacer una salida con_ traga saliva, antes de continuar_ con Buffy. Necesitamos provisiones de nuevo, y algunos medicamentos. . .
_Claro, con lo que engulles es imposible que duren más. . .
_ ¡Oye tu! Que yo como porque estoy embarazada y no quiero que a mi niña le falte de nada._ se cruzó de brazos y giró la cara_ además tengo que comer por dos. . .
_Una cosa es comer por dos, pero tú. . ._ divertida de aliviar el tedio con una discusión_ tu, querida_ silabeo_ comes por un regimiento, lo que Goku no come, TU lo devoras…
Sus mejillas enrojecidas y la vena de la frente a punto de estallar, dan miedo, pero estar encerrada es tan, tan aburrido que hay pocas distracciones…
"Bulma 1 Chichi 0".
Baja la mirada por un momento al suelo y la levanta súbitamente, unos ojos rojos que harían palidecer a los de Shenron.
_ ¡Pero Quien te crees que eres!_ me chilla _ Yo solo como lo que mi Milk necesita. . .
Chichi tenía el convencimiento absoluto de que la apacible criatura (hasta que daba una de sus `raras´ patadas y casi la partía) era niña, tenía fe ciega en las palabras de Baba. No importaba que las ecografías practicadas por Lunch no fueran concluyentes ya que el pudoroso feto o estaba de espaldas o mantenía siempre la cola mágicamente en medio.
Tenía fe ciega en que su retoño sería una niña, para ella había tejido, cosido y bordado, de forma obsesiva durante su obligatorio reposo un pequeño y rosado ajuar. Cada noche tras avanzar su labor, dedicaba horas a acariciar su henchido vientre hablándole a su hijita.
Últimamente el tema de discusión era el nombre. Son Goku había pensado en honrarme nombrando a la pequeña con el nombre más hermoso del mundo.
Bulma.
No en vano yo fui su primera amiga, y gracias a que yo lo saque de Monte Paoz había visto mundo, se había convertido en un guerrero, un héroe, y, dicho sea de paso, había conocido al amor de su vida. Chichi. Todo esto al estilo Goku…claro.
Ella no tardo en presentar batalla, (en el fondo siempre me ha envidiado por mi inteligencia, mi belleza y por aparentar ser más joven que ella), alegando que la niña se llamaría Milk en recuerdo de su difunta madre. Contra todo pronóstico Son Goku dentro de su reciente docilidad, no se deja convencer, quizás quiere borrar todo recuerdo de aquella noche.
Todavía era un tema candente para animar los aburridos, inmensamente aburridos y lentos días.
Y una excelente escusa para discutir un rato, el deporte oficial de la Cápsula Corporación.
_ ¿Milk?_ la interrumpí juguetona_ Pensaba que Goku ya había elegido nombre para la criatura. Bulma, el nombre más hermoso que existe _continué desafiante_ ¿O es que incluso cuando llegue el momento y estés pariendo, vais a discutir por ello?
Ante la mención de la palabra parto el radiactivo rostro de la morena, cobró una palidez fantasmal, supe que literalmente había pinchado el hueso.
"Tocada y hundida. Bulma 2 Chichi 0".
El verdadero motivo de su presencia era ese. El parto.
_Por supuesto que no. Eso está más que decidido. . ._ tratando de mostrarse firme, haciendo un esfuerzo tremendo por no dejar entrever el miedo_ Pero el momento se acerca y – pausó tragando salida_ hay que estar preparados, así que creo que sería una buena idea que Lunch y esa_ las hormonas alteradas de Chichi sumadas al forzado reposo y a tanto tiempo para pensar la hacían desconfiar de toda mujer, especialmente de las dos nuevas, sobretodo cuando una de ellas perseguía junto con Roshi a su marido tratando de convencerlo para volver a entrenar _ que quiere entrenar con mi Goku. Que salgan y traigan todo lo necesario.
_ Y dime Chichi. ¿Entre lo necesario figuran anestesia, calmantes. . .?_ vuelvo a mi tema mirándola de reojo la veo sudar.
_ Claro que no, yo soy una GUERRERA y estoy acostumbrada al dolor._ irguió sus hombros y echó la cabeza hacia atrás, sobre su voluminosos pecho la abotonadura tensa como la cuerda de un arco, amenazante _ Puedo aguantar cualquier cosa. . . no como tú que eres una blandengue . . . – cierra los ojos y cruza aun más los brazos con seguridad, jactándose de su fortaleza_ señorita de ciudad_ concluye con retintín.
Destila orgullo y autosuficiencia, sigo azuzándola no voy a darme por vencida y voy a pincharla, solo un poco más.
_Si tienes razón, pero quizás convendría tenerla. Solo por si acaso. . . ya sabes por si por si el dolor resulta insoportable, el parto podría alargarse días. . . _ molesta por su actitud saco la artillería pesada _ . . . o fuera necesario practicar una cesárea, el blanco azulado de su rostro deslumbraría a un vampiro. "VICTORIA", una gran sonrisa interna asoma en mis labios como una leve, y torcida sonrisa.
Chichi se da por aludida y hace esfuerzos por cubrir su flanco vulnerado.
_HUM_ gruñe pensativa_ solo por si la niñita prepotente esa, se lesiona en cualquier entrenamiento_ feliz de haber encontrado una salida a su orgullo, la ex guerrera se retira comentando lo cansada que está y lo grande que se está poniendo su Milk.
"Kami, entre el encierro y sus hormonas nos vamos a volver locas. ¡Y aun quedan tres meses!". Sacudo la cabeza un par de veces para despejarme apurando el último sorbo de café. "Basta ya de descanso lo mejor es volver al trabajo y probar los nuevos proyectos que he ido construyendo." De camino al laboratorio, la silueta de Lunch va unos cuantos metros por delante.
_ ¡Lunch espera!_ grito corriendo tras ella.
_Hola Bulma_ se detiene esperándome_ ¿Cómo llevas los nuevos dispositivos de defensa?_ me pregunta con su habitual inocencia.
_ MMM más o menos, estoy buscando la manera de condensar la luz ultravioleta en los proyectiles para que exploten al contacto con el objetivo _ Tocada y hundida al primer asalto _ No he conseguido ningún avance significativo todavía _ la chica sacude levemente su melena índigo y me mira perpleja_ ya sabes, las bombas solares son efectivas, demasiado. Necesito algo que sea más específico y a ser posible no maten a nadie más por un error... No me gustaría dañar a alguien que estuviera limpio_ me excuso.
_ Ojalá tuviéramos la certeza de que fuera queda alguien limpio. . . _ Pestañea melancólica, me entiende más de lo que quisiera.
_ Pues claro que los hay pero están escondidos _ levanto el tono tratando de auto convencerme _ solo tenemos que acabar de preparar las armas y buscarlos a fondo. Pero no es eso de lo que quería hablarte. . .Chichi me ha sugerido que deberías de salir con Buffy a recoger medicinas, algunos cosas más y sobretodo provisiones. Podríamos probar los nuevos prototipos… Sin dejar atrás las bombas solares_ susurro lo último.
_ ¡Por Kami!_ se llevó la mano a la sien removiendo un mechón fugitivo_ tengo que cocinar y lavar todo yo, no puedo dejarla acercarse a la cocina, es como una manada de lobos hambrientos._ cuchichea llevándose la mano a la boca para evitar que alguien más nos escuche_ Ya no doy abasto con tanto trabajo, desde que Riley y Tien se fueron Buffy y el Maestro Roshi entrenan juntos._ alza sus pupilas al techo _ Tengo que atender a sus curas, además el estado en el que vuelve tras las cacerías. . . ¡Me paso el día trabajando y estoy agotada!_ dijo secándose unas gotas de sudor de la frente.
_ Tranquila, todo esto es provisional. Palabra_ su mirada esperanzada rebota en la mía_ tengo que dejarte, voy a continuar con mis experimentos. . .
Sin más demora me encierro en el laboratorio y me dispongo a reanudar la jornada, ya basta de descansos.
Las primeras semanas fueron las peores, el constante peligro y la adrenalina me proporcionaron noches enteras en blanco… ¡Con lo que siempre me ha gustado dormir! Hasta mi cutis se resintió y dos profundas ojeras se instalaron en mi pálida y hermosa piel…
Trabajando sin descanso y alimentándome de café.
El resultado el gran salvavidas, una triple barrera formada por un escudo de rayos ultravioletas y dos anillos internos de fuerza que repelen cualquier intento de allanar nuestro hogar. Manteniéndolo limpio y libre de vampiros, demonios y cualquiera otra alimaña.
No podrán entrar aquí estamos a salvo. Dentro. Pero salir es un peligro, toda incursión debe de hacerse de día, armados y en grupo. El resto del tiempo permanecemos aislados, enjaulados.
Es solo provisional, pero necesitamos más. Más armas, más efectivas (solo con vampiros y demonios), de menor tamaño, fácil uso y transporte cómodo. . .
Para salir, ser libres y buscar un lugar limpio, seguro, donde poder empezar de nuevo. Y respirar.
Antes de llegar a mi laboratorio paso por el área de entrenamiento. Allí se encuentran Buffy y M. Roshi entrenando.
Más o menos.
Buffy con los ojos vendados atacando con una maza a Roshi o intentándolo.
No saben que los observo y el venerable sensei disfruta del ejercicio con todos sus sentidos.
Se acerca a la rubia ruborizado con la boca entreabierta y un hilillo de baba en caída libre aterrizando en su estrambótica camisa. Sus manos abiertas se acercan tratando de atraparla mientras ella se remueve prediciendo sus movimientos. El anciano se mueve en círculos como una hiena calculando el mejor momento para atrapar a su presa, la rubia con una maza fuertemente sujeta lo encara girándose a la vez.
De un movimiento preciso Roshi le lanza su inseparable caparazón de tortuga, reacciona atestando un golpe sobre el cascaron mientras el anciano salta ágilmente sobre ella posicionándose en su espalda, inmovilizándola con un abrazo y de paso estrujando feliz en sus manos los trofeos de la adolescente que reacciona tornándose azul, mientras que suelta la pesada maza enganchada por las púas al caparazón. Golpeando con violencia sus codos contra las costillas del anciano demasiado cerca para poder esquivarlos del todo, salta hacia delante esquivándola otra vez.
Se quita la venda arrojándola violentamente al suelo y grita.
_ ¡Pervertido del demonio patearé tus costillas hasta molerlas!_ los berridos seguidos de una sarta de insultos salen disparados por su boca como agua por una presa rota.
El sensei está plantado frente a ella acariciándose la barba, estoico sin inmutarse ni del golpe recibido ni de la sarta de amenazas que escupe la chica. Mientras ella se calienta exponencialmente ante su silencio.
Un reflejo en las gafas de Sol del sensei anticipa su respuesta, M. Roshi respondió al fin con solemnidad.
_ Jovencita, como sigas así de insolente no tendré más remedio que encerrarte en una arrocera eléctrica_ la chica palideció en un tiempo record bajando ostensiblemente el tono y el contenido de sus amenazas. Después de ver el Kame-hame de Goku y de enterarse de que Roshi había sido su sensei comenzó a respetarlo.
_Si te alcanzo es por lo lenta que eres, tu permanente desconcentración te impide anticipar mis movimientos. _ poniendo la cara de honorable sensei_ Nunca aprenderás a sentir presencias. ¡Aún queda mucho para que tú puedas tocarme y más dañarme!
La rubita le dirige una mirada de furia y tensa los bíceps suavemente desarrollados. En el fondo sabe que él tiene razón y lo detesta. Roshi intuye sus pensamientos y prosigue.
_Eres fuerte, no tanto como te crees _sus gafas de sol destellan – pero no controlas ni tu ira, ni tu orgullo. Deberías de aprender de Son Goku...
La chica abre los ojos como platos y vuelve a angostarlos para escupir.
_ ¡¿Son Goku?_ asombrada y molesta _ ¡Él no hace nada más que ocuparse del huerto, mirar al vacío y seguir todos los caprichos de su mujer!_ redobla rabiosa_ ¡Con su fuerza todo esto podría haberse evitado! ¿Y todo por qué? Porqué hizo lo que debía…
_ ¡Suficiente!_ la voz de Roshi retumbó severa entre los muros_ Tú eliges, si entrenas conmigo, me obedecerás y harás lo que te diga. ¿O vas a seguir esperando a que vuelva el principiante de Riley?
_Viejo verde meterme mano NO es un entrenamiento_ bufó molesta.
_ ¡¿Acaso insinúas que lo hago por tocarte?_ la voz del viejo sonaba ofendida en el alma, ahogo una risita solo de escucharlo digno de un Oscar. Prosigue su discurso ceremonioso – Solo quiero que aprendas a sentir la presencia del enemigo sin malgastar semillas senzu. No bajes la guardia. Tu técnica es deficiente_ remató.
_ ¿Pero te crees que nací con una estaca bajo el brazo o qué?_ le espetó irónica_ Aprendí forzada y sobre la marcha.
_Con una estaca no se resuelven todos los problemas `jovencita´, has de aprender a manejar tu ki.
Buffy miró al techo cansada y resopló "Otra vez con eso" pensó.
_Cuando me enseñes a manejar el famoso ki, aprenderé_ contestó desafiante dando por finalizado el entrenamiento. Las pesas de sus muñecas y tobillos chocan con el suelo emitiendo un sonido metálico.
_Cuando crea que eres capaz lo haré._ sentenció el viejo_ No antes.
"Que honorable por tu parte" pienso en voz alta murmurándolo casi inaudible "viejo hipócrita" el aludido se giró al oírme murmurar.
_ ¡Hola Bulma!_ mirándome fijamente a los ojos, "¿Es que no puedes mirar a otro lado?" la pregunta retórica se evapora mientras recuerdo el objetivo de la visita.
_Hola Maestro Roshi._ saludo cordial_ Necesito hablar con Buffy, a solas._ remarco, el anciano se reacomoda la camisa entreabierta y observo un poderoso moratón aflorando en un costado_ me acerco y le susurro al oído_ ¿No es tan débil la chica, eh?
_Bobadas_ murmura entre dientes antes de marcharse.
Tras finalizar su entrenamiento estira todos sus músculos como un gato al sol. Me acerco y la veo colgando de las espalderas cabeza abajo.
_Pervertido del demonio_ sisea entre dientes.
_ Sí que lo es, no cabe duda_ contesto divertida_ pero también un gran maestro de las artes marciales un genio. Y eso tampoco la tiene créeme, lo he visto en acción.
En medio de uno de sus estiramientos se para y me mira fijamente.
_ ¿Que querías?
_Necesitamos organizar una salida.
_Dime lo que necesitas y esta noche lo tendrás_ me increpa reanudándolos.
_ Baja tus humos 'jovencita'_ no me gusta que me ignoren _ recuerda que yo soy la dueña de esta casa y aquí mando yo.
Se descuelga y baja de un salto. Plantada ante mí me mira desde abajo a los ojos.
_Si, esta es tu casa y me permites vivir en ella. A cambio yo. . .
_Tu cumples con tu misión. Nos protegemos mutuamente_ continuo_ tú por las noches y yo todo el tiempo con mi brillante tecnología _ la miro autosuficiente.
Sabe que esta es mi casa.
Mi territorio.
_Hay que organizar una salida conjunta, tu, Lunch y yo; iremos a buscar alimentos. . . – retomo el discurso.
_ ¿La loba hiperactiva ha vuelto a asaltar las provisiones?_ me corta sorprendida.
_ ¡No la llames así!_ la reprendo_ El embarazo le ha dado más hambre de lo normal_ contesto recordando la anterior escena_ pero necesitamos medicinas y tecnología médica para eso viene Lunch.
_ ¿Y tú para que vienes?_ Pregunta curiosa.
_Para liderar la expedición y recoger otras cosas útiles, ropa, calzado, cosméticos… Últimamente tengo la piel muy seca se me deshidrata del estrés. Una mujer bella como yo necesita cuidarse. . .
_Y tinte, necesito tinte_ Anyanka ha salido de la nada interrumpiendo la conversación, otra vez, hoy es el día de las interrupciones_ tengo unas raíces enormes, un hechizo solo es un parche temporal. . ._ haciendo referencia a la gran franja marrón oscura que ocupa desde el nacimiento hasta bien entrada la cabellera.
Ambas me miran en este momento con la misma expresión, "Quizás no sea una idea tan mala desde que activó los escudos no hemos tenido más visitas. Y habría que probar las nuevas armas."
_ Yo también necesito mis cosas… no me queda ni una gota de corrector de ojeras_ la imagen de un panda pasa por mi cabeza, nota mental dormir más_ también necesito algo de ropa nueva y Riley volverá pronto…_ dijo – Ey, alquilaremos un micro bus, contrataremos un guía turístico visitaremos vampirolandia, tomaremos fotos, compraremos souvenirs..._ ironía agujereando cada letra pronunciada.
_Esta noche en la cena lo hablaremos con más calma_ termino la conversación segura, y cansada de tanta cháchara_ tengo un problema técnico que resolver en el laboratorio, nos vemos más tarde.
_En el mismo sitio y a la misma hora_ me responde.
M. Roshi caminaba con calma hacia la enfermería de Lunch frotándose el magullado costado, no era una herida seria, pero el simple pensamiento de la preciosa cabellera índigo inclinándose sobre él para untarle la cura la hacía merecedora de tal consideración.
"Pega fuerte esta niña..."
_ Eso te pasa por ser un viejo verde – la menuda silueta aparece flotando ante el reclamando su atención_ Nunca cambiaras.
_ ¡Baba, que sorpresa! Te has dignado a abandonar tu mansión que honor_ le responde el viejo_ ¿No tienes miedo a que te pase algo?
_Ya me conoces, voy y vengo del otro mundo a mi antojo.
_ ¿Si tan buena vidente eres, porqué no nos advertiste de lo que se avecinaba? _ le increpó el anciano_ No me vengas con lo de los hechizos del olvido.
_ Los conjuros de olvido no lo pusieron fácil y sabes bien que no puedo revelar el futuro.
_ ¿Todas las veces?_ inquirió el maestro _ ¿Has averiguado quien los hizo?
_ Si pudiera habríamos evitado todo esto_ le contestó dignamente_ Y no frivolices con la bola, es un objeto sagrado, ni con mi oficio sabes bien que no puedo revelar el futuro.
_ Siempre que no te paguen con miles de zeníes. ¿Eh Baba?_ lo soltó con falsa ligereza sonriendo, ya nada se podía hacer. Lo hecho, hecho estaba. No había vuelta de hoja.
_ ¡Eso son solo para banalidades y temas personales! ¡Nada trascendental!_ graznó la bruja ofendida defendiendo su dignidad _ Si un particular quiere pagar por conocer detalles sin importancia de su futuro. ¿Quién soy yo para negárselo?
_ ¿Cómo rechazar una obscena suma de zeníes por esa tontería?_ ironizó el viejo_ ¿O por una buena pelea. . .?
_Al menos yo no me obsesiono con las jovencitas_ lo miró de reojo con las manos entrecruzadas.
_No, solo te pierden los zeníes y las buenas peleas de los jovencitos musculosos. . .
_El dinero ya no tiene importancia y buenas peleas desde ese día no hay muchas _ murmuró molesta ignorando las segundas de la afirmación del anciano_ solo caza por sistema. Bien sabes que la guadaña se la di gratis…
_Eso depende de lo que tú entiendas como gratis.
_No pagó económicamente por ella. Me ataba una promesa, soy la última guardiana. ¿Recuerdas?
La conversación era un callejón sin salida el viejo sensei viró su sentido.
_ ¿Querida hermanita, no podrías dejarme tu bola de cristal un momento?_ la miraba con los ojos saltones por la anticipación.
_ ¡No cambias Roshi! Tu nunca cambias, incluso en estos momentos solo puedes pensar en una cosa_ sus carcajadas retumbaban en las paredes_ ¿Cómo puedes ser tan voyeur?_ preguntó entre ofendida y divertida.
_Será que nos viene de familia._ contratacó riendo a mandíbula batiente _ ¿O crees que no se, que nos espías a través de tu bola?_ sin darse por vencido lo intentó otra vez_ ¿Qué hay de malo en compartirla un rato?
_No puedes pagármelo Roshi_ cortó seca la anciana_ el dinero ya no me sirve (al menos el de este mundo), y tampoco puedes darme una pelea interesante… de jovencito te queda bien poco… así que prefiero entretenerme con la bola un rato.
Dicho esto la Bruja entrelazó las manos ocultándolas en las mangas de la túnica y se desvaneció en el aire con aires de misterio.
_ ¡Ay Baba! ¡Siempre supe que seguías Gran Hermano!_ dijo únicamente para hacerla enfadar a sabiendas de que lo estaría observando.
El ruido de una puerta cerrándose cerca captó su atención.
_ Maestro Roshi. ¿Qué hace aquí?_ le interrogó servicial Lunch_ ¿Se encuentra mal?
El venerable mudó el rostro poniendo cara de cachorro dolorido y la miró lastimero.
_Lunch he tenido un accidente_ tras los cristales de sus gafas de sol se entreveía un rubor_ necesito que me eches un vistazo.
_Pase y dígame. ¿Dónde le duele? _ "Pobrecillo algo grave le debe de haber pasado.", con estos pensamientos la ingenua enfermera cerró tras si la puerta quedándose con el anciano dentro.
_ ¿Le duele mucho Maestro?_ mientras le tocaba el violento moratón en sus costado_ ¿Maestro?
_..._ el anciano se encontraba en el paraíso jugueteando con los ángeles mientras la chica diligentemente le extendía el ungüento.
_ ¿Maestro?_ reiteró preocupada deteniendo todo movimiento.
El cese del suave masaje lo hizo volver de golpe de su viaje.
_ ¡Ay Lunch tienes manos de ángel!_ balbuceó el anciano mientras mentalmente agradecía que la rubia le hiciera el insignificante moratón.
Chichi estaba tumbada en el sofá con las hinchadas piernas descansadas sobre las de su marido, sentado a su lado. El gran vientre se onduló el bebé estaba inquieto esa noche.
_Ven tócala, no va a morderte_ le dijo pícara, tomando su mano y posándola con suavidad sobre su vientre _y las patadas las aguanto yo.
Goku sonrió con timidez.
Le fascinaba ver los movimientos del bebé tan obvios ya a esas alturas del embarazo, pero le daba reparo rallando el miedo tocarlo. Después del maldito día en que mató a su abuelo y pocos meses atrás al padre de su mujer, aquel día en que lo arriesgó todo. Se atormentaba pensando en que era un asesino y también en lo que habría sucedido de no hacerlo.
"No es culpa tuya muchacho, la primera vez eras apenas un niño y estabas bajo los efectos de la Luna, ésta de no haberlo hecho… Habría matado a Chichi o algo peor._ Roshi musitó lo último_ Has defendido a tu familia eso es honorable no un crimen".
El honorable sensei había intentado ayudarlo, encaminarlo a la recuperación, casi lo arrastró a los entrenamientos pero el…. Él joven Son parecía estar anclado en un punto muerto en medio de un mar de apatía.
No entrenaba y hasta parecía haber perdido el gusto por la comida. Solo cuando estaba con Chichi parecía volver en sí.
_No sé Chichi_ trago contemplando las ondulaciones_no sé si es buena idea.
_Venga, no seas tonto, os va gustar a ti y a la niña._ concluyó posando la mano sobre la tripa. El bebe pareció notarlo y se movió con más brío, parecía una marejada. A Goku se le iluminaron los ojos a Chichi se le humedecieron, el joven sonrió abiertamente al sentir las ondulaciones del bebé, empezó a reírse y apoyó con sumo cuidado la otra mano.
Permanecieron en esa posición unos minutos, contemplando extasiados, lo que suponían juegos de su bebé.
Y pensar que podría haberlo perdido todo…
_Te esta saludando_ dijo entre risas tras un golpecito más fuerte del bebé, merecía la pena aguantar los golpes de su pequeña guerrera con tal de verlo sonreír _ dile algo.
Goku se rio abiertamente y dio un toquecito sobre la panza, el bebé contestó con otro más fuerte, Chichi torció el gesto levemente, no se percató, él estaba extasiado mirando el vientre, otro toque y … un espasmo recorrió el menudo cuerpo de su mujer, quitó las manos de la barriga espantado.
Chichi leyó su expresión.
_ ¡No es culpa tuya! ¡Es que, es que..!_ un berrido se escapó mientras trataba de contenerlo apretando los dientes_ ¡Ya viene!
Se había estado encontrando mal todo el día, nada que no pudiera soportar, ella era una guerrera acostumbrada al cansancio y al dolor. Se tumbó con reticencia bastantes meses había sufrido de reposo absoluto… le restó importancia seguramente lo causaba la reciente actividad y el aumento de peso sobre su desentrenado cuerpo.
Se le pasaría tumbándose un ratito junto a Goku en el sofá.
Otra contracción.
El vestido de Chichi de repente estaba mojado.
_ ¡Esto va en serio Goku he roto aguas!_ la miró aterrado, apartando sus piernas de su regazo, se levantó de golpe, dispuesto a buscar ayuda.
_ ¡NO te atrevas a dejarme!_ amenazó la morena incuestionable agarrándose a su pantalón como a un salvavidas. Goku la cargó en brazos para salir corriendo a buscar a Lunch.
El viento cálido y seco anuncia el próximo fin de la primavera, los últimos rayos agonizan tiñendo el cielo de sangre. Sombras violetas y negras avanzan inexorables, las estrellas comienzan a despuntar en el horizonte.
Otra vez sale a patrullar, si es que se le puede llamar así… vuelve tras haber matado a unos cuantos con las capsulas llenas de víveres. Tras la última salida en grupo se niega a hacer otra hasta que mejoremos. Anyanka a veces la acompaña pero cuando se trata de algo urgente va ella sola.
Goku y M. Roshi se quedan.
_Buffy no hay tiempo lo necesitamos ya. – ordena determinada, fría, no admite insumisión _ NADA DE CAZA DEPORTIVA, VUELVE LO MÁS RÁPIDAMENTE POSIBLE.
Aparentemente no me escucha, la agarro del brazo y me mira.
_ Nada de caza deportiva _repite imitándome, "No es más que una cría me enerva"_ no me entretendré volveré en una hora más o menos, no me verán. Sigilo absoluto, lo prometo._ Sonriendo con su mirada de "tranquila esto está hecho". Arranca la aero-moto y sale a toda velocidad.
El parto se ha adelantado 3 meses Chichi está débil y aunque tenemos lo necesario para ella, nos urge lo del bebé, una incubadora, suero y fármacos.
"Nada de deporte por hoy" se repetía a sí misma la rubia una y otra vez "sigilo mas diez, nada me entretendrá".
Sudorosa y retorciéndose de dolor la morena chillaba con cada contracción mientras su marido bramaba pálido por cada simultaneo apretón que su doliente esposa le propinaba.
"Si la cosa sigue así, terminaré con la mano rota" pensó en voz alta sin darse cuenta de su error hasta que el último apretón extremadamente fuerte hizo crepitar los ya malogrados huesos, los chillidos de su pareja pararon en seco.
_ ¿Mano rota? ¿Terminarás con tu mano rota?_ entre el desconcierto y la histeria su voz volvió a superar su límite de decibelios _ ¿A QUIEN LE IMPORTA TU MALDITA MANO? _ Goku consciente de su error trataba de calmarla pero ella ajena a todo proseguía con su discurso _ ¡ERES …UN… EGOISTAAA!
Lunch estudió enfermería, estudios que retomó tras descubrir los antihistamínicos, la estaba atendiendo. Se había preparado para este momento viendo numerosos vídeos de partos. Seguía controlando sus constantes, cronometrando los tiempos entre contracciones, con el gesto preocupado por el incremento de la presión y la falta de dilatación. Si no se relajaba le costaría más alcanzar la dilatación necesaria y el parto se eternizaría.
_Tranquila Chichi_ dijo la muchacha de pelo índigo. Mala elección de palabras.
Chichi se paralizó mirándola con los ojos como platos y la cabeza roja a punto de estallar.
_ ¡CALLAAAA A TI TE QUERRÍA VER PASANDO POR ESTO!_ le bramó la morena_ ¿Milk por qué le haces esto a mamááá?_ bajó el tono para dirigirse a su bebé, cuando una nueva contracción la sacudió _ ¡AAAAHHH!
_Lo estás haciendo muy bien_ prosiguió la enfermera con voz calmada_ respiraciones cortas y rápidas, como un jadeo._ refrescándole la frente con un paño empapado en agua fría _ No te preocupes_ sonrió intentando transmitírsela _ me he preparado a fondo para este momento, he visto muchos videos de partos.
Los chillidos de la parturienta habían aminorado bajando de decibelios pero tras escuchar las últimas palabras se multiplicaron con un volumen imposible, llamando poderosamente mi atención.
_ ¡ QUIERO UN MÉDICOOOOO! ¡ QUIERO LA EPIDURAAAAL!
Los redoblados chillidos me tientan a volver a la habitación, dentro, la cómica escena de Chichi histérica estrujando a Goku, maldiciéndolo, tirándole del pelo y arañándole la cara.
_ ¡Todo esto es por tu culpa!
_Pero Chichi si eras tú la que…_ balbuceó el joven, la parturienta apretó con saña su mano, provocando un alarido.
_ ¡TU! ¡TU ME HAS HECHO ESTO!_ berreó a pleno pulmón _NO CREAS QUE TE VAS A LIBRAR – chilló_ ¡E E EN CUANTO ACABE TE MATARÉÉÉ!_ con el rostro enrojecido y la frente perlada por el sudor la mujer se revolvía como una furia.
No debería de reírme, pero al verla así una inoportuna risa me sube por la garganta y brota de mi boca una carcajada nerviosa.
_Respira Chichi, hondo… así, soltando el aire por la boca despacio…._ el pobre Goku repetía la información del video de preparación al parto que casi, casi ha memorizado_ así, hazlo conmigo puf puf puf _Goku resoplaba sudoroso.
Ante tanta información contradictoria Chichi únicamente jadea.
_PUF PUF..._ resoplaba agotada.
"Date prisa" pensó la cabeza azul.
Los dos hombres entraron en la cámara, Ten Shin Han deslizó la mano por la fría superficie metálica.
_ ¿Estas seguro de que es aquí?
El lugar donde se hallaban era una cámara de seguridad perteneciente al ejército rojo, Riley parecía buscar algo en los cajones de las paredes, los abría y cerraba con prisa. Tien no entendía por qué perdían el tiempo en ese lugar.
_Aquí es donde el Doctor Maki Gero guardaba todos los informes sobre los vampiros. Su plan maestro_ respondió el rubio_ afanándose.
_ ¿Esto ayudará en algo?
_Información es poder_ respondió ausente siguiendo a lo suyo. El tríclope lo miraba de brazos cruzados sin acabar de entender qué demonios hacían allí, aislados de todo buscando a saber qué. Sus tres ojos miraban por doquier no le gustaba la idea de estar un sitio tan cerrado, parecía una ratonera.
La exclamación de Riley le hizo voltearse, sostenía un fajo de papeles y un pesado libro de aspecto antiguo.
Desencapsuló una caja para guardarlos junto con otros objetos que no pudo apreciar bien.
_Ya los tenemos_ respondió con evidente satisfacción_ vámonos.
Sobre el cielo ,ya oscuro, flotan suspendidas figuras picudas observando las luces de la ciudad. La capa del más bajo ondea con la brisa. Sobre su pecho el emblema dorado del imperio. Mira fríamente el panorama urbano, con desgana, casi con aburrimiento.
_ ¿Este planeta no figuraba como purgado en los archivos por Kakarotto?_ dijo con sarcasmo, la sonrisa torcida asomando en su boca.
_Así es alteza. El mocoso debió de morir y la purga no se completó._ respondió avergonzado el hombre de la cara cicatrizada.
_Era débil. Patético, solo dos unidades de fuerza. Ni transformado en ozzaru hizo algo de provecho _gruño el calvo pasándose el pulgar por el bigote.
_Su nave no respondía a los intentos de comunicación, debió desintegrarse al entrar en la atmosfera, un fallo del fuselaje_ excusó el gemelo sin marcar.
_Estamos aquí por orden del Rey para comprobar lo ocurrido _añadió secamente el más bajo_ esto es una pérdida de tiempo.
_ No vamos a encontrar nada_ añadió el saiya-jin más joven_ solo un puñado de insectos _ pese a ser un clase baja Broly tenía un elevado poder de pelea, se sabía poderoso nada comparable a un élite, salvo en prepotencia. Mala combinación.
El Príncipe Vegeta decidió recordarle su lugar.
_ Mi padre, el Rey, ha tomado una decisión que será acatada. Cualquier amago de traición será castigado como merece _le dirigió una mirada cargada de intención,
"Escoria de tercera clase no sobrevivirás a la misión". El joven y altanero insecto venía soltando comentarios desde meses atrás, el incidente de Teluria-sei le había hecho anhelar más acción al Príncipe de la Corona y Broly se perfilaba como el perfecto candidato a cometer una infracción digna de ser castigada.
Broly trago espeso y molió la mandíbula, tensó los músculos en silencio. La arrogancia del pequeño bastardo era insoportable.
La figura de la cabellera llameante se llevó la mano al rastreador tras leer los datos comentó sarcástico.
_ Son tan débiles que no tienen ni una unidad_ apretó el botón otra vez_ aparecen fuerzas, una de 49, una de 80, 180, 215, 300, una de 420._ mencionó los datos con un deje de asombro, eran bajas pero las cuatro últimas resultaron más altas de lo que se esperaba en aquella bola de barro, un mal presentimiento se esbozó en su cabeza.
"Demasiadas"
Tendría que darse prisa y dejar a Nappa atrás en cuanto surgiera la ocasión.
Apretó el botón dos veces más los datos parpadearon para desaparecer_ Recalíbralos, no son precisos _ ordenó despectivo al guerrero de la larga y salvaje melena este frunció más si cabe el ceño. – Nos separémonos para acabar antes. Nappa y yo cubriremos el norte, Turles y Bardock el este. Vosotros_ espetó mirando a los del pelo largo_ en esta ciudad.
Acto seguido las figuras de mayor y menor tamaño se perdieron en el horizonte.
_ No hay vida diurna _dijo el Príncipe_ veamos si la hay nocturna. No malgastemos más mí tiempo.
"Maldito viejo y sus delirios, no veo el momento de acabar con esto de una vez"
_ Encontraremos a las fuerzas y nos entretendremos un rato_ dijo el calvo riéndose.
_HMP_ gruño el pequeño, llevaban largo rato buscando sin encontrar rastro alguno de las fuerzas.
Volando a toda velocidad hacia el Este los gemelos se miraron, Turles se llevó la mano al rastreador desconectándolo momentáneamente su doble le imitó.
_ ¿Por qué te has inventado lo del accidente? – preguntó curioso.
_No iba a dejar que ese malcriado eche más basura sobre el nombre de nuestra familia_ contestó con rabia contenida.
_Es del Príncipe de quién hablas._ añadió imitando el tono de su hermano. Le divertía sobremanera pinchar a su hermano, era su afición favorita, la segunda después de la lucha– Debemos fidelidad al trono.
_Todo se contagia_ le miró escrutando las pupilas de tinta, las veía bailar_ cuando no hay nada que hacer.
_ ¿Estás de broma? Esta mierda de misión merece la pena solo por ver su cara. Juro que lo vale…_añadió burlón_ Ver al orgulloso Príncipe de todos los saiyajines buscar hembras compatibles…
_ No juegues, son órdenes de la Corona._ le recordó mirándolo de reojo.
Por las mentes de los hermanos pasaron las imágenes del Soberano llamándolos a todos a su presencia, dando las órdenes de la búsqueda de reproductoras. El estoico heredero de la Casa Real tensó tanto la musculatura tratando de contener, inútilmente, su ira que casi se convierte en Super Saiyajin, podría jurar que de tanto apretar la quijada se partió las muelas.
No tuvo precio.
Turles decidió guardar la imagen en su memoria, de todos era conocido que el Príncipe era la hipérbole de las virtudes del saiyan, como también, el hecho de que en su harem particular no aceptó nunca a hembras de otra raza, ni siquiera a cortesanas que no pertenecieran a la élite.
Se regodeó con la ironía, ahora el Príncipe se veía obligado a vagar por el espacio, cumpliendo las órdenes del Soberano buscando a hembras alienígenas para evitar la extinción a su imperio. La fortuna quiso que no encontraran especímenes adecuados pero la tensión que se respiraba al aterrizar en cada planeta ante el mero riesgo ponía al heredero de un humor de los mil demonios; el joven Príncipe salía desbocado a purgar el planeta aun antes de obtener los resultados de las pruebas, hasta la fecha negativos.
_Una gloriosa misión de conquista para su Alteza Real_ comenzó la oración imitando el tono serio del Príncipe Vegeta_ enfrentándose a los más peligrosos enemigos_ no pudo acabar, estalló en una carcajada sincronizada a la de su hermano.
Segundos después Bardock cesó las risas en seco y golpeó secamente a su hermano en el hombro, el más joven apagó su risa no sin esfuerzo para volver a conectar el rastreador.
Turles apostaría el sueldo de un año en campaña para ver la reacción del joven Vegeta si encontrarán a la raza compatible.
Momentos parecidos tenían lugar cuando aun había esperanza.
Remprendieron el vuelo.
Los saiyajines de clase baja descendían hacia las luces de la ciudad.
El más joven rezongaba y el mayor maldecía que le hubiera tocado como compañero, detestaba hacer de cuidador. No estaba hecho de la misma pasta que Nappa. Sabía que le habían asignado a Broly como compañero por tener un nivel de combate parecido, el que tuviera prácticamente la misma edad de su hermano Kakarrotto también influyó. Ambos eran los de menor rango y edad de la expedición.
_ Buscar hembras compatibles menuda pérdida de tiempo _protestó el más joven con un gruñido _para un saiya-jin solo existe el placer de la sangre y la lucha.
_ El gran placer_ paladeó_ pero sin hembras saiyajin, solo nos queda matarnos de unos a otros antes de morir asqueados de viejos. El Rey es sabio. _ le contestó serio _ Eres demasiado joven como para conocer al otro placer.
Las siluetas picudas observaban el tumulto, grupos enardecidos corrían por las calles destrozándolo todo a su paso, hogueras y explosiones por doquier, arcaicos transportes entrechocando. El caos reinaba. El asfalto ardía.
_ Estos terrestres están locos, empieza a apetecerme colaborar_ las esquinas de la boca del de la melena más larga se curvaron ligeramente.
_ No desperdicies más tiempo. ¿Has visto sus lecturas? Son tan débiles que el rastreador ni las recoge. Dudo que sus hembras sirvan para algo. _ concluyó jocoso el más joven, la idea de destrozar algo siempre animaba_ Al menos aquí hay gusanos que matar.
_Con suerte encontraremos nada y podremos purgar el planeta._ resolvió satisfecho, tras Teluria-sei se les permitió tener acceso a una mayor cuota de diversión _ Hasta que el Príncipe nos dé la orden oficial podemos entretenernos_ una sonrisa traviesa iluminó su faz_ un poco.
Desconectados los rastreadores se volvieron a elevar para destruir los edificios circundantes como niños traviesos con castillos de arena en un acto caprichoso pero metódico, poco a poco.
Llegaron a uno bastante grande con un extraño símbolo dos palos rojos cruzados parecía un edificio oficial, "Tanto mejor" pensaron para sí, sería una agradable sorpresa encontrarse con un batallón de soldados.
El Príncipe asqueado ante tanto tiempo perdido comprobó una y otra vez su rastreador.
Cero.
Nada.
Ninguna fuerza para entretenerse.
Gruñó y dio la orden de comenzar la purga del planeta.
"Teluria-sei fue más divertido, se lo agradeceré al viejo antes de matarlo"
_Otro fracaso más que añadir a la lista_ esbozó una risa siniestra _un planeta más para el Imperio_ y nada de rebajarse a buscar especímenes.
La sola idea de verse obligado a ello formó en su rostro una mueca de asco.
Eso nunca ocurriría.
Comunicó las órdenes de purga, remitió el informe a Vegeta-sei, tras Teluria-sei el Rey controlaba personalmente todas las transmisiones.
Maldijo el momento en el que destruyó la pantalla del intercomunicador, le hubiera gustado ver la cara de su padre al decirle que no había representante alguno en aquel desierto.
Esperaba que la desaparición del representante le enfureciera, pero el viejo en apariencia no le prestó gran atención, sonaba igual de frío y calmado que siempre.
Cazarlo en ese momento habría sido sublime ver su rostro en ese momento.
Por el momento el poderoso Príncipe disfrutaría eliminando uno a uno, a esa sarta de extraños y diversos parásitos, hasta limpiar la nueva propiedad del naciente imperio.
_ Otro más _ dijo Nappa_ ya he perdido la cuenta, el Rey empieza a impacientarse. . .
_ ¿Desprecias la lucha Nappa?_ le inquirió entre agresivo e irónico el Príncipe_ Es lo único que importa_ intuía las esperanzas del gigante_ nada se puede comparar._ escupió_ Eres más viejo y tonto de lo que pensaba.
El Rey Vegeta recibía los desalentadores informes.
Echó a los presentes de malos modos buscando soledad, el viejo zorro rumiaba buscando la solución a sus problemas. Sus 85 años solares le daban una vasta perspectiva de cómo llevar un imperio, su edad biológica de apenas cuarenta le otorgaba el tiempo y la fuerza para lograr sus objetivos.
Esa era una de las bondades de la raza saiyajin, su extremadamente larga juventud jugaba a su favor, el tiempo acuciaba. En ocasiones le exasperaba.
Volvió a centrarse en su mayor miedo, si es que un saiyajin puede tener uno.
El olvido.
"Si nadie queda atrás seremos olvidados".
Guerra, victorias, riquezas, placeres, conquistas. . .
¿De qué sirven las galaxias a mis pies?
Maldito Lagarto, si pudiera lo resucitaría para matarlo mil veces más."
Años atrás pensó que si, que compensaba, hacía ojos ciegos hasta que el ritmo al que ritmo que menguaba su raza superó al del crecimiento de su imperio. El tiempo les engulliría con la misma piedad con la que ellos habían tratado cada planeta encontrado.
El volver a matarlo una y otra vez no cambiaría las cosas.
Se enfureció recordando lo mucho que habían descuidado su talón de Aquiles, ofuscándose en la conquista de nuevos mundos, de nuevos niveles de poder. . ."
Orgullo, demasiado orgullosos. Pese al bajo porcentaje de hembras, hibridar era considerado un delito de traición al Trono.
El castigo era la muerte, la del mestizo por nacer, la de la alienígena por parir y la del traidor por engendrarlo.
Era un castigo ejemplar.
"Craso error"
Se torturó pensando en la cantidad de mestizos y esclavas viables que había ordenado ejecutar… la última gran purga fue Teluria-sei.
Si no hubieran sido tan escrupulosos con el castigo… Irónicamente con su afán de proteger la pureza racial ayudaron al Lagarto a cavar la tumba de su pueblo. . .
"Tantos errores cometidos"
Uno de los motores de la evolución de la raza era su punto débil y el lagarto lo sabía.
Sin hembras no habría futuras generaciones de saiya-jines.
Zarbón cumplió su trabajo, siempre lo cumplía, lo hizo al aconsejar a su Maestro que aniquilara a los monos.
"Se están volviendo demasiado fuertes"
El que no lo matará inmediatamente significó que él mismo lo había pensado en más de una ocasión.
El atajo de salvajes descerebrados rayaba en la insubordinación.
Teluria-sei era la prueba de ello. Perdió una suma astronómica por su culpa… aparte de justificar la pérdida del planeta ante el cliente; el inútil de Kooler tuvo la desfachatez de reírse del suceso con King Kold enfrente. Si King Kold no lo hubiera impedido su maestro lo hubiera apaleado como al perro que es.
Habría que tirar de la correa del mono.
Golpear donde más duele.
"¿Para qué demonios querría aquello su señor?"
_Monos piojosos_ siseó con desprecio acariciando su cuidada trenza recolocó un mechón en su lugar, pensando en como mantenerlo así durante un combate. Entró en la fría sala e hizo la genuflexión.
Le entrego los estudios sobre los saiya-jin. Sabía de los extraños gustos de su Maestro, todo el mundo realmente, pero aquello le erizaba el vello.
Frezer tomo los datos, al poco de leerlos comenzó a reírse como un energúmeno, Zarbón y Dodoria parados mirándolo sin saber qué hacer.
_Avisa al departamento de investigación, tengo trabajo para ellos.
Un patrón fijo en la actividad de los monos eran sus ciclos de conquista, durante cuatro años el número de planetas que conquistaban ascendía vertiginosamente, para interrumpirse por completo durante tres meses coincidiendo con el verano de Vegeta-sei.
Todas las hembras sin excepción, se reunían un mes antes en el planeta, ningún macho se acercaba durante ese periodo. Transcurrido ese lapso los machos acudían.
Cinco mese después se inscribían la gran mayoría de los nacimientos. El resto del tiempo solo algún caso aislado que constituía la excepción de la norma.
Obviamente la razón de dicha concentración era sincronizar sus celos para entrar en calor de forma simultánea y copular como los monos salvajes que eran durante todo el verano produciendo una remesa de crías en primavera.
Antiguamente las crías más débiles se eliminaban al nacer pero la necesidad de cumplir con la apretada agenda de Frezer modificó la tradición, los cachorros defectuosos se enviaban a planetas de población aun más débil donde los dispositivos de sus naves posibilitarían su transformación en ozzarus para la rápida finalización del trabajo.
Tiempo atrás el Rey se había cansado del exhaustivo control del Lagarto, sabía que su espada pendía sobre su cabeza, él junto con el Consejo habían observado como varios escuadrones de saiya-jines desaparecían en las purgas o simplemente no volvían.
Los estaba cazando entreteniéndose calentando motores para dar el golpe definitivo.
El incidente de Teluria-sei había incrementado la fricción en demasía.
Ocultaron su conocimiento.
¿Que representaban las vidas de unos pocos tercera clase comparados con la victoria sobre el escamoso?
Él mismo, su heredero y la élite se sometían ya, desde antes de entrever el complot de Freezer a unos entrenamientos extenuantes que rallaban el suicidio.
Alcanzar el legendario y derrotar al Lagarto era el objetivo del Soberano.
No había excesiva prisa, si algo sobraban eran tercera clase.
Hacía oídos sordos a las taimadas jugadas del emperador del frio.
El verano de Vegeta-sei se acercaba, las tropas comenzaban a agruparse en el planeta y algunos escuadrones de tercera clase ultimaban sus purgas apurándose por llegar a tiempo. Todos esperaban la llegada del Soberano, su heredero y la élite.
Cansada del ostracismo al que Tarble era sometido, Lledó también se dirigió al planeta rojo. Había entrenado a su hijo, merecía ser escuchada, el mocoso quedó en su destierro esperando a su madre.
Volvería con buenas noticias o no volvería.
Tarble tenía que entrar en un escuadrón aunque fuera en uno de tercera clase.
Sin ellos no podía comenzar el celo.
Una nave nodriza se dibujó en el horizonte.
Eran ellos estaban llegando.
Estaban entrenando en un sistema planetario alejado de la estrella principal de la galaxia, un congelador.
El frío no era del agrado de los saiya-jin nadie los buscaría allí y la alta fuerza gravitatoria hacían de él el escondite perfecto para entrenar.
La gran nave aterrizó en el páramo helado.
La batalla fue durísima, cuerpos desmembrados y otros carbonizados de los caídos contrastaban con el hielo, tiñéndolo o flotando en los charcos de líquido rojizo causados por los rayos de energía.
Un contingente de élites luchaba a destajo parando los envites de las fuerzas especiales del Tirano.
El inesperado éxito de los saiya-jines provocó que el Tirano se levantara de su trono flotante.
La mayoría de los élites murieron, apenas quedaban 10 en pie entre ellos su Rey.
Rápido dio un golpe certero en el cuello del heredero dejándolo inconsciente le entregó a Nappa el pequeño cuerpo.
_Saca al mocoso de aquí_ ordenó el Soberano al guardaespaldas _ Esto es entre el Lagarto y yo.
El calvo asintió y agarró al joven, se alejó con el cuerpo bajo el brazo para ser derribado poco después por un rayo de Freezer.
El joven príncipe se despertó con el impacto miró con asco y rabia a Nappa, el viejo lo había alejado del combate.
No se lo consentiría.
_El lagarto es mío_ gritó enardecido antes de salir volando furioso hacia la lucha.
El Rey y el lagarto estaban en pleno combate cuando llegó el excluido.
Se invitó a participar.
Solo quedaban el Rey y su heredero luchando codo con codo. Un resto de las élites agonizaba entre la fría ventisca.
Nappa los contemplaba inmóvil quebrado desde el fondo de un profundo cráter en el hielo.
El maldito lagarto jugaba con ellos y llegó un punto en el que solo podía moverse el Rey, su experiencia prevaleció, siguió esquivando y lanzando ataques una y otra vez, la sangre roja se mezclaba con la purpura del Lagarto en el suelo.
Mientras que el malherido heredero los miraba con el cuerpo y el orgullo rotos desde el suelo.
Tras una serie de patadas y arriesgados ataques aparentemente exitosos. Un giro mal calculado puso al Rey a merced del Tirano. Y este lo pateó ensañándose en sus costillas, después lo estrelló contra el suelo, para aprisionar la cabeza contra el suelo.
Apretó con saña su garra, agrietando el hielo.
El joven Príncipe se revolvió haciendo acopio de sus fuerzas le lanzo un último Galic -Oh. Lo esquivó con facilidad para volver sobre el mocoso.
Una lluvia de golpes imposibles de esquivar cayó sobre él.
Su sangre era la que se filtraba por las esquirlas de hielo.
Un rayo de energía enviado por el Rey interrumpió la tormenta.
_ ¿Donde están la gloria y la fuerza de la raza Saiya-jin?_ El muchacho se revolvió le daba grima el sonido suave y resbaladizo de su voz.
El Rey comenzó a acumular energía resoplando agotado.
_Nt nt nt. ¿Es que van a tener que venir a ayudaros vuestras hembras?
Ante la provocación el Soberano atacó frontalmente al lagarto, esté desenroscó la cola del cuello del adolescente para golpear al Rey estrellándolo contra las montañas de hielo, lo persiguió solo entretenido con la posibilidad de prolongar un poco más su juego.
Una nube de partículas de hielo enturbió la ya de por si borrosa visión del príncipe.
Los gruñidos, los gritos y el ruido del intercambio de golpes le forzaban a recrear la escena.
Desvaneciéndose paulatinamente reveló al Lagarto estrangulando a su padre contra la pared golpeándole con la mano libre.
Un último golpe y el Rey cayó al suelo como un fardo pesado.
Retomó su discurso megalómano regodeándose con su voz resbaladiza y suave.
_Debería de estar peleando contra ellas_ masculló burlón_ tienen más honor_ una sonrisa sardónica cortó su cara_ y más fuerza.
El Príncipe miro furioso en cuanto se levantará mataría al lagarto, al Rey un macabro pensamiento cruzó por su cabeza.
¿Por qué las mencionaba?
La aguda voz del Lagarto le sacó de sus cavilaciones.
_ Se me olvidaba que las monas están todas muertas_ una frenética carcajada resonó hiriendo los sensibles oídos de los saiyajines _ Tan fieras que parecían….agonizando en su propia sangre, retorciéndose como gusanos, suplicando para que pusieran fin a su enfermedad.
_Vegeta-sei es ahora una cloaca de sangre y purulencia. _ una nueva carcajada estalló_ Vuestro querido planeta es mío_ se lo estaba pasando realmente bien, disfrutaba pronunciando cada palabra con obsceno placer, contemplando la furiosa impotencia en los rostros polvorientos y magullados de los supervivientes_ pero si te postras ante mí_ añadió asquerosamente suave_ quizás perdone magnánimamente igual que al puñado de monos restante.
Otra carcajada cortando el vacío.
_Seríais mis mascotas favoritas, padre e hijo trabajando juntos para mí. . .
Crujió con insano placer el cuerpo del Rey contra el suelo restregándolo por las afiladas esquirlas de hielo en un arranque de gozoso despotismo para luego enviarlo de un golpe en un alarde de precisión.
Tan ocupado en su risa se volteó para rematar al heredero sin notar el resplandor azulado que emanaba del pozo helado, la figura del Rey ascendía de las profundidades envuelta en una llama azul, cubierta de un aura poderosísima. Dentro de ella se agitaba azotada por el viento invisible, creciendo, incendiándolo todo, tornándose dorada.
Cuando sintió la monstruosa energía desenroscó su cola del cuello del chico para centrar su atención en el ataque del Rey aquello se tornaba interesante "Debí mencionarlo antes".
Su musculatura parecía haber aumentado estaba tensa hasta la exageración, las venas amenazaban con romper la piel. Fruto del pasado intercambio de golpes la sangre roja goteaba de los puños mezclada con la púrpura del reptil.
La cabeza echada hacia atrás se irguió mostrando la reluciente llama dorada de su cabello, la mandíbula apretada moliendo los colmillos se abrió liberando un grito animal, ojos verde esmeralda se abrieron mirando sin ver, mostrando absoluto odio.
Se paralizó a pocos metros.
El legendario había llegado la muerte de su pueblo lo había despertado, la sangre le clamaba desde las profundidades del infierno alimentado su ira…
Era inútil tratar de resistirse contra su poder, la furia de sus ataques era imparable. El Tirano era solo un gusano en las manos del Rey.
Un niño tratando de golpear a un adulto.
_ ¡¿ESO ES LO TODO LO QUE PUEDES HACER?_ bramó el soberano ante el derrotado Freezer, el humanoide ultra musculado había agotado todas sus transformaciones llegando incluso a funcionar a plena potencia, sacado todos sus trucos.
El Príncipe miraba desde el suelo con orgullo de ver al lagarto sometido, una desconocida humedad resbalaba por sus mejillas expulsando la rabia contenida, rabia por no ser él.
Era su destino ascender al legendario. El viejo se lo había robado.
Se juró a si mismo que superaría a su padre y se vengaría por robárselo.
Lo aplastaría tal y como él lo estaba haciendo con el lagarto.
El Legendario destrozaba golpe a golpe a la lagartija, literalmente barría el suelo con su cabeza. Dejándolo atacarlo solo para esquivarlo, jugando con él, ahora era el gato y el reptil una vulgar rata.
Tras breves minutos la situación volvió al punto inicial, tan solo que ahora era el Rey el que aplastaba contra el suelo el cráneo de la lagartija.
Con su último aliento el réptil jadeó.
_Polvo.
El Super Saiyajin aminoró la presión sobre el cráneo.
_Nada más que polvo quedará_ paró para escupir sangre y mirar de reojo hacia arriba_ doscientos años y solo quedará polvo. – las palabras sirvieron de epitafio al lagarto. La bota del Rey de Vegeta-sei se hundió en un charco el púrpura se filtraba por las grietas del blanco suelo.
Todavía le martilleaban el cerebro.
Llegó tan rápido que destrozó los motores de las naves, la ciudad desierta, el palacio vacío.
El infierno se abrió cuando llegó a los campos de entrenamiento el suelo cubierto por los cuerpos ensangrentados y horriblemente vivos de los guerreros.
Cuando la plaga comenzó a demostrar su gravedad, los saiya-jines machos y hembras acudieron a los campos de entrenamiento si tenían que morir sería luchando hasta su último aliento, no ahogándose con su sangre.
Los más fuertes mataron a las débiles en un acto de misericordia, cuando intentaron hacer lo propio las fuerzas ya les habían abandonado.
Nunca imaginaron una muerte tan deshonrosa, cuerpos febriles convulsionando en su propia sangre, boqueando como peces fuera del agua.
Se acercó una figura retorcida dolorosamente familiar… su orgullosa y digna reina. Se agachó contemplando lo que quedaba de la menuda mujer días atrás a penas unas horas la más poderosa del planeta.
La tomó del cuello notando las convulsiones en su piel calcinada por la fiebre. La moribunda entreabrió los ojos reconociéndolo, su boca se movió dejando escapar un gemido, una súplica casi inaudible.
"Libérame. Que se acabe el dolor"
Un rugido animal rasgó el cielo, no pudo sofocar el pequeño chasquido con el que se cumplió el postrero deseo de la última reina de Vegeta-sei.
El humo de las piras funerarias oscurecían el cielo rojizo, el viento disperso las cenizas de una civilización al viento, perdiéndolas en el horizonte, para fundirse con la dura tierra que las vio nacer.
"Nada más que polvo quedará doscientos años…. solo quedará polvo"
Años después el mero recuerdo le hacía rugir con rabia, ya no le importaba haber alcanzado el legendario ni el placer de aplastar el cráneo del lagarto humillado.
El crujido de los huesos quebrándose a sus pies era sofocado por sus carcajadas, seguían resonando.
Él había ganado.
"Tantos errores cometidos"
Apretó sus puños hasta que los guantes se tiñeron de rojo.
NO, NO LO IBA A PERMITIR
Encontraría reproductoras aunque fuera en los confines del universo, la raza renacería más fuerte si cabía.
Y el maldito lagarto se tragaría sus últimas palabras, se revolvería en su tumba.
Una sonrisa torcida de auto convencimiento se dibujó en su rostro.
Tarble no le fallaría.
Vegeta se doblegaría aunque tuviera que matarlo primero.
Las taras genéticas se depurarían con más calma en posteriores generaciones. . .
_Señor_ se defendió el gigante calvo_ aquí no hay ningún adversario digno, ninguna distracción. . . . _"ninguna hembra" pensó un tanto desilusionado para sí.
_ Tienes razón aquí no hay nadie capaz de entretenerme_ contestó hastiado de incinerar gusanos. Para dar la orden del inicio de la purga.
Orden que los más jóvenes, no escucharon al tener desconectados los rastreadores, pero si los gemelos, los cuatro saiya-jines comenzaron a "purgar todo rastro de vida de la infecta bola de barro" cumpliendo las ordenes de su Príncipe.
Raditz y Broly seguían con su diversión extraoficial. Una explosión tras otra, el hospital central de la Capital del Oeste cedía, bajo los ataques de la pareja.
En el extremo de su visión Broly vio un destello salir disparado justo antes del derrumbe del edificio, como un gato tras el canario se lanzó a seguirlo.
Entre las sombras de los callejones Buffy conducía a toda velocidad controlando por el retrovisor de su aero-moto al grupo de carroñeros que la seguían pegados a los talones.
"Estúpidos carroñeros estoy perdiendo el tiempo. Sería más rápido matarlos y continuar. . .Quizás si bajo…" dejó el motor en punto muerto se escondió en el ángulo más oscuro del callejón. Los carroñeros pasaron de largo, la rubia sonrió, "Idiotas" barajando los pros y los contras de dejarlos ir o correr tras ellos.
Una figura alta se recortó a contra luz en la entrada del callejón. Broly pasó a toda velocidad siguiendo a los carroñeros arrinconándolos y masacrándolos sin que pudieran apenas reaccionar a su ataque.
Los ecos de la corta pelea llegaron al callejón, tras la confusión inicial Buffy optó por permanecer quieta y oculta, la pelea había sido rápida y por experiencia sabía que esos demonios eran pesados como un enjambre de tábanos…
Algo estaba ocurriendo.
Una segunda se encontró con la primera. Un hombre alto con un densísimo y largo pelo, que curiosamente le recordó a un oso. Empezó a poner en duda que fuera un humano.
"¿Un hombre-oso?" cabeceó "La maldita oscuridad de este callejón me empieza a afectar".
_Sienta bien desentumecer las piernas. ¿Eh?
_Ha sido corto el calentamiento_ dijo levemente satisfecho_ Revisa los rastreadores, están mal calibrados. Estos no llegaban a las 100_ concluyó despectivo, casi ordenando.
Raditz frunció más su ceño, "Calíbralos tú si puedes", iba a escupirle al estúpido mocoso, actuaba como si fuera un jodido élite.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por los pasos de un grupo emergiendo de entre las sombras, las llamas del edificio derrumbado iluminaron la comitiva.
Hembras.
_Que tenemos aquí_ señaló el más joven, la comitiva había captado su atención, eran escuálidas, débiles, pero hembras al fin y al cabo, en apariencia anatómicamente compatibles. Comenzaron a rodearlos caminando en círculos, devorándoles con la mirada, le hizo reir su actitud, predadora….
Demoler edificios y aplastar a las ratas del callejón, habían encendido a los saiya-jines; especialmente al más joven, que seguro no había conocido hembra alguna.
Se acercó a la pálida mujer la tomó rudamente de un brazo.
_Es hora de comprobar si sirven para algo más que para ensuciar botas…_ la chica le miró ansiosa mientras el agarraba su cintura, se lanzó a su yugular.
Oleadas de placer, lujuria de sangre recorrieron las venas del saiya-jin, Raditz lo miraba divertido, mientras otra jovencita se enredaba en su cuello.
_ Una buena idea_ rió complacido_ antes de que venga Vegeta y nos quite la diversión… _"si es que les dejamos algo que matar" pensó excitado mientras la lengua de la alienígena se deslizaba por su musculado cuello.
Cuando se quiso revolver y dominar a una de las serpientes que se enredaban en su cuerpo, Raditz se encontró sin fuerzas, se encontraba ya al borde de la inconsciencia. Trató de llamarlo emitió un gruñido sordo, levantó el brazo para apartar de un manotazo a una de ellas.
Broly ya no respondía, estaba sumamente excitado envuelto en un mar de brazos suaves, aferrado a las cinturas de dos de ellas.
Casi las partió de pura excitación al notar sus dientes clavarse en su dura piel. Puro instinto, la tomo para hundir sus colmillos en su blanco y delgado cuello.
Gruñidos sordos acompañados de gemidos retumbaban llegando al callejón, la rubia cansada de esperar y de perder más tiempo decidió remprender su marcha.
Ya había desperdiciado bastante tiempo evitando el enfrentamiento, no era culpa suya si no se iban de allí.
Salió, pudo ver las figuras derrumbadas tiradas en el suelo rodeadas de arrastradas sanguijuelas, las arpías sisearon y enseñaron todavía más los colmillos, afilaron las garras, afanándose en acabar de exprimir a sus presas... La misma imagen innumerables veces vista golpeó su cerebro, con la fuerza de la primera vez.
No se lo pensó mucho. Nunca lo hacía. Saltó de la aero-moto abalanzándose sobre el cuerpo más cercano espantando a las sanguijuelas a golpes. Empaló el corazón de la primera, antes de que pudiera reaccionar era una lluvia de cenizas.
Retrocedieron aterrorizadas, resistiéndose a abandonar su cena, el ansia consumía sus cuerpos y su buen juicio.
Golpeó con el pie el cuerpo inerte, no reaccionó, lo pateó con más brío se revolvió dejando escapar un gruñido.
_ ¿Has probado su sangre?_ inquirió fría.
_..._ podía ver a la mujer en la sombra e intentó golpearla, no pudo, estaba débil casi desangrado, lo probó otra vez. Por mucho que lo intentara su cuerpo permanecía inmóvil.
_ ¿LA HAS PROBADO? ¡CONTÉSTAME DE UNA MALDITA VEZ!_ ante la ausencia de respuesta agarró el denso cabello, con un movimiento seco levantó la cabeza, para comprobarlo, el hombre-oso le contestó con un gruñido amenazador. Ignoró el gruñido y le examinó.
Mordeduras en las carótidas, en las uniones del antebrazo, como mínimo cuatro solo en la parte superior del cuerpo.
_Deberías de estar muerto.
La boca estaba limpia "Es poco probable que la haya probado".
Una fuerte patada en el costado la saco de sus cavilaciones se giró bruscamente maldiciendo su distracción.
_ ¡HE PEGADO A LA CAZADORA!_ gritó la pálida joven, eufórica, le duró poco, Buffy saltó sobre ella derribándola, pateando sus lumbares, el ruido de los huesos quebrándose contra el suelo sonó como una advertencia al resto.
_Has perdido tu oportunidad de huir sanguijuela_ le respondió irónica, sujetándose el costado, no era normal sentir tanto dolor por ese golpe pensó, la adrenalina del momento le dio el empuje para aniquilar a otras dos que se habían animado ante el aparente éxito de su compañera, demasiado lentas para huir, acabaron con una estaca en el corazón, desintegradas.
Golpeó a la siguiente idiota que se atrevió a importunarla, advirtió que la sanguijuela que le había golpeado trataba de huir reptando por el suelo.
Una punzada de dolor le recordó lo inusual del golpe, había peleado, cazado a cientos de vampiros, demonios bastante más poderosos que la desgraciada y ninguno tenía esa fuerza.
Bufó molesta barajando las posibles opciones, ante la premura y el acuciante dolor en su costado, resopló, desenvainó la guadaña.
El brillo de las llamas lamió su filo, dibujando la silueta, esbozó una perversa sonrisa, se adelantó un paso, encarándose contra lo que quedaba del grupo.
_Hoy no tengo tiempo para juegos, pero... Por vosotras puedo hacer una excepción. . .
Las restantes huyeron al ver el brillo del metal, llevándose el cuerpo del otro hombre.
Deshizo el camino, la sanguijuela arrastrada trataba de huir también, la noqueó.
Desencapsuló la aeronave y trato de mover al enorme hombre. Las punzadas en su costado protestaron del esfuerzo.
_ ¿Cómo puedes pesar tanto, podrías poner un poco de tu parte, no?_ jadeó, le faltó el aire por un segundo, el dolor en sus costillas iba en aumento.
"Tan pronto llegue a la CC. iré a ver a Lunch".
Haciendo un último intento lo subió al vehículo, lo giró boca abajo con los brazos y piernas colgando, para atarlo con unas corres en el espacio que quedaba entre su cuerpo y el manillar.
Sus ojos volvieron sobre la aparentemente frágil figura. Desmontó del vehículo.
_Hoy haré una excepción_ murmuró encadenado su torso a la parte inferior de la aero-moto_ tomaré una prisionera.
Iba a tener una conversación con ella.
Rugiendo los motores se elevó, maldiciéndose por su tardanza, más de la permitida y tratando de hilvanar una excusa coherente.
Los gritos de Bulma casi sonaban en sus oídos.
_ ¡Llegas tarde!_ los enfurecidos iris azules se posaron sobre ella, seguidamente reparó en la forzada compañía, espetó – ¿Que hacen aquí, es que no puedes dejar tu maldita caza ni siquiera una noche?_ sus ojos relampaguearon_ y además ahora traes problemas.
_ La caza ha venido a mi_ contesto lanzando una capsula al aire, tras la explosión una incubadora apareció envuelta en humo_ ¿Como esta Chichi?_ preguntó con un tardío deje de preocupación.
Más tranquila al contemplar el artefacto la científica exhaló y la puso al corriente de la situación.
_ Parece que está a punto de estallar y de matar a Goku_ una risita involuntaria torció su boca, al recordar la anterior escena – contando desde que empezó lleva tres horas de parto de riñones sin calmantes. No creo que aguante mucho más. ¿Has traído los medicamentos, la oxitocina?
La Cazadora extendió su mano con la palma abierta, en ella responsaban cuatro capsulas más
_ Aquí los tienes, esta noche han atacado el hospital, me ha ido de un pelo el poder salir.
Una azarosa Lunch apareció para tomar el material médico sin tiempo para sonrisas salió apresurada a la habitación de al lado.
_ Ahora cuéntame que ha pasado Buffy_ interrogó la peli azul, escrutándola con la mirada.
_ Estaba en el hospital del centro recogiendo el material, las explosiones sonaron más fuerte, todo comenzó a temblar, continué recogiendo hasta que vi a los pilares resquebrajarse, las paredes comenzaron a deshacerse, y las explosiones a oírse más cerca. Encapsulé todo y salí volando.
Se derrumbó a mis espaldas _ puso cara de fastidio_ para colmo un grupo de carroñeros me vio, y decidieron cenar… así que para evitar entrar en una larga y tonta pelea aceleré, tratando de despistarlos escondiéndome en un callejón.
_Esconderse, despistar, evitar... Vaya Buffy me cuesta creerlo. Teniendo en cuenta lo molestos que son, hiciste bien_ Bulma la miraba incrédula, sabía que su versión no era del todo real pero había temas más importantes_ Ahora explícame lo de estos dos _ se giró posando sus ojos en las figuras inmóviles.
_ Los carroñeros pasaron de largo, éste y otro desgraciado los perseguían. Parece que ganaron la pelea, los perdí de vista. Iba a marcharme, pero al girar la esquina vi a un grupo de sanguijuelas cenando del par de idiotas. Cogí al que tenía menos mala pinta y traje a la zorra para interrogarla.
_ ¿Por qué? Nunca te molestas las eliminas y punto _ preguntó curiosa.
_ Míralo_ contestó señalando al enorme amasijo de músculos yaciente en el suelo_ este es un militar o un guerrero, quizás haya una resistencia, alguien que pueda ayudarnos. Riley y Ten Shin Han no han vuelto de su exploración _ suspiró, no es que Riley fuera un gran guerrero pero cumplía su labor _ y Goku_ que sí que marcaría la diferencia_ todavía no está en condiciones para pelear….
_ ¿Y ella?_ señalo a la púber inconsciente y maniatada.
_Me ha golpeado.
_ ¡Vaya que novedad! Pensaba que los vampiros eran más cariñosos…_ disfrutaba de hacerla saltar, y, que demonios aliviaba su tensión.
_Creo que me ha partido dos costillas.
_ ¿Te sorprende? _ la regañó_ No voy a desperdiciar semillas senzu, ya te curarás sola.
_ No es normal. Me han atacado muchas veces y nunca con esa potencia. Voy a interrogarla sobre las reservas_ un eufemismo más para hablar del resto de los hipotéticos supervivientes.
_ Dice Lunch que has traído prisioneros…_ Anya hizo su aparición silenciosa.
_ Saca las jaulas y ayúdame.
Una sonrisa iluminó la cara de la mujer de pelo bicolor, mientras por su cabeza loca se arremolinaban los pensamientos de chillidos, lágrimas, súplicas. . . Diversión y recordar los viejos tiempos, pero esta vez por el bien de la humanidad por supuesto.
Les demostraría a todos que era útil, en lo suyo, sin duda, era la mejor.
La Cazadora confiaba en ella para ese trabajo, desde el suceso con Giles parecía haber perdido el gusto, se dedicaba simplemente a ejecutar a las amenazas que se encontraba y a recoger víveres para la subsistencia del grupo.
Muten Roshi se consideraba a sí mismo una persona optimista y como todo buen optimista siempre veía la botella medio llena.
"El apocalipsis se había desatado, pero no todo va a ser malo, por lo menos estoy muy bien acompañado, rodeado de chicas bonitas, sin más hombres que Goku"_ pensó feliz_ "Ten Shin Han y el pesado de Riley todavía no han vuelto".
"Hay que ver lo bien que le había sentado el embarazo a Chichi", esta no era tan voluptuosa como Bulma pero sus curvas se habían rellenado ostensiblemente anticipando la llegada de la bebé.
Sus manos estrujaron la nada y la clásica risa obscena asomó tras su bigote.
Un surtidor de sangre manó de su nariz.
Se dirigió a la improvisada sala de partos en busca de algodones para su emergencia, para de paso a ofrecerle su ayuda a Lunch quien de seguro trataba de tranquilizar a la parturienta.
Llamó a la puerta y Son Goku se zafó de la mano de su mujer para abrirla.
_ ¿Pero Maestro que hace aquí?_ preguntó llevándose la mano a la cabeza y rascándosela.
_ ¡ SACAMELAAAA, SACAMELAAAA DE UNA VEZZZ!
Los gritos de la parturienta salieron como el agua de una presa con las compuertas abiertas de par en par.
_Vengo a ver como esta Chichi_ "aprovechando que no está Bulma" dijo poniendo su típica cara incrementando la todavía presente su hemorragia nasal_ tal vez pueda ayudarla_ respondió colándose por la puerta para ver a la pobre mujer en esas condiciones. Cubierta solo por una bata de fino papel verde, abierta de piernas sobre una camilla, el cuerpo de Lunch le impedía una completa visión, súbitamente la morena paro de chillar y se incorporó.
_ ¡ FUERA DE AQUÍ VIEJO PERVERTIDO!_ le chilló fuera de sí encarándolo con una mirada que helaría el infierno _ ¡TOMA, TOMA, TOMA!_ a la vez que le lanzaba todo lo que tenía a mano con sorprendente puntería.
_ ¡¿COMO LO HAS DEJADO PASAR GOKU?_ gritó sorpresivamente Lunch, se giró tratando de apaciguar a la madre en proceso.
La chica de la melena índigo desesperada la arrastraba tratando de llevarla a la camilla.
_ Pero si solo quiere ayudarte Chichi_ respondió ingenuamente rascándose el alborotado pelo, ante las fundadas amenazas de su esposa le dijo al oído_ Maestro es mejor que se vaya, ella está muy nerviosa.
Goku la tomó en brazos y la tumbó de nuevo. Mientras que Bulma hizo acto de presencia y sacó a tirones del brazo al Maestro Roshi.
_ Yo solo venia a ayudar_ se excusó el anciano_ pero ya me voy y me llevo mi sabiduría conmigo _replicó poniendo su cara de viejo honorable ofendido.
_Claroooo Maestrooo Roshiiii_ le contestó irónica la peli azul.
Dentro Goku intentaba tumbarla sin muy bien saber como, mientras la enfermera buscaba entre los recién llegados medicamentos uno en concreto. Con aire triunfal lo sacó.
_Sujétala fuerte_ le dijo la enfermera, mientras llenaba una enorme inyección con el contenido de una ampolla_ voy a ponerle la oxitocina, esto acelerará el parto.
Son mortalmente pálido se desmayó aferrado a la mano de Chichi dejándolas pasmadas.
_ ¡Bulmaaaaaa _bramó la enfermera, mientras Chichi abofeteaba a un inconsciente Goku tratando de reanimarlo_ trae al Maestro Muten Roshi, Goku se ha desmayado!
"Me lo veía venir" pensó para si, rauda y veloz la peli azul, lo arrastró dentro de la sala.
_ ¿No querías ayudar? Ahora vas a hacerlo_ el hombre emocionado ante la expectativa "Por fin mi momento de gloria ha llegado" pesaba frotándose las manos.
_ No cantes victoria viejo verde, no es lo que te esperas…._ Leyendo su expresión la peli azul le siseó malévola.
La puerta se cerró dentro quedaron las cinco personas, el viejo maestro se acercó triunfal tendiéndole magnánimo la mano a la parturienta que al sentir la dolorosa inyección la estrechó con toda la fuerza de la que era capaz, el rostro del viejo se desencajó, abrió la boca para dejar escapar un chillido a la vez que la morena.
_ ¡ EMPUJA AHORA CHICHI, CON TODAS TUS FUERZAS!_ profirió la enfermera.
A cada contracción, un nuevo apretón, nuevos chillidos. Nuevas maldiciones.
_ ¡EMPUJAAAAAAA!_ bramaba Roshi a duo.
Felizmente inconsciente Son Goku yacía en el suelo ajeno a todo.
Transcurridos 30 eternos minutos de dolorosas contracciones, tras un alarido final que casi rompió los tímpanos al apesadumbrado Roshi, el llanto de un recién nacido rompió el alba.
Lunch tomó el pequeño bulto dispuesta a ponerlo cuidadosamente en la incubadora y entonces exclamó.
_ ¡OH, es un niño, Goku Chichi tenéis un hijo!
_ ¡¿Un niño? ¿Pero tú estás segura de que no es la cola Lunch?_ la morena se había quedado de piedra.
_ Completamente_ dijo Bulma irónica mientras se acercaba a la morena _ no hay error tenéis un hijo.
_ ¿Un niño? Un niño. ¡Un niño!_ repetía para asimilarlo pensando que haría con todos los vestiditos rosados que le había cosido y bordado con tanto primor.
Ajena al revuelo la enfermera diligente y rápida, lo examinó, pesándolo y midiéndolo para cerciorarse antes de colocarlo dentro.
_ ¡4 kilos con quinientos gramos y 50 cm!_ lo reafirmó en voz alta aun incrédula_ No lo entiendo, su talla y peso no son los de un prematuro. – Concluyó sonriendo feliz _ No vamos a necesitar la incubadora después de todo.
_Pues claro que no, mi hijo es fuerte_ decretó la morena.
Goku recién despertado los miraba atónito presenciando el milagro acontecido.
_ ¿Un hijo? ¡Chichi, tenemos un hijo! _ repitió incrédulo y henchido de orgullo.
No pudo más que mirar a Goku con los ojos rojos de felicidad, por volverlo a ver tal y como era antes.
No importaban las flores bordadas.
Tenía una familia. Su familia.
Lunch acercó al pequeño tembloroso, llorando a pleno pulmón a los brazos de su madre, Chichi soltó la maltrecha mano de Roshi para estrenar el primer arrullo.
_Gracias por apoyarme Maestro Roshi _dijo emocionada entre lágrimas con la vista fija en su pequeño _ gracias por estar aquí.
_ Solo cumplí con mi obligación como sensei de Son Goku, proteger y cuidar de su familia en su ausencia _dijo orgulloso.
"Quien iba a pensar que una mujer semidesnuda y abierta de piernas resultaría tan desagradable, nunca, nunca, nunca más" rumió para sí el viejo verde.
_Goku cógelo, creo que quiere conocerte_ la mujer exhausta tras el esfuerzo puso en sus brazos al pequeño, que lloraba a pecho partido con sus recién inaugurados pulmones.
Emocionado y sorprendido lo sujetó, un sinfín de pensamientos, de sensaciones poderosas, sobre todos ellos uno cobró más fuerza.
"Todo ha valido la pena, por ti, por vosotros"
Miró a su mujer, volviendo sus ojos sobre el pequeño. Dijo solemnemente:
_Te llamarás Son Gohan, por mi abuelo_ una colita todavía mojada con líquido amniótico, se le enroscó en la muñeca _ ¡Mira Chichi, tiene cola como yo! ¡Ha salido a mí!_ comentó feliz, ante su abrazo.
_Fuerte como su padre_ sonrió ojerosa y demacrada contemplándolos.
_Nunca más, nunca más_ repetía como un mantra Muten Roshi.
Las tres mujeres contemplaban la escena diciéndole monerías al recién llegado, a la vez que la de la cabellera turquesa miraba de reojo al viejo sensei riéndose entre dientes.
Raditz se despertó con los alaridos de una hembra chillando como si la despellejaran viva, sonrió.
"Parece que ese mocoso ya conoce el segundo placer más importante", se encontraba aun aturdido, al desentumecerse se descubrió extrañamente débil . . .
Prisionero.
Estaba enjaulado, furioso se sacudió tratando de liberarse, trató de formar una bola de energía, su kí no le respondió. Tras repetidos intentos fallidos entendió que la jaula estaba asegurada con unos firmes anclajes al suelo. Las amplias y altas ventanas dejaban filtrar la leve luz del sol del planeta, se hallaba en medio de una especie de hangar repleto de obsoletas naves y bultos colocados sin orden ni concierto.
Trató de hilvanar los recuerdos de las horas anteriores buscando una explicación a su repentina debilidad. Todo lo que recordaba estaba envuelto en sangre y piel suave… lo que prometía ser una buena noche en algún momento se torció.
Se aferró a los barrotes de la jaula intentando doblarlos "Mierda, he perdido demasiada sangre".
A su mente acudieron imágenes borrosas de una hembra escuálida dándole una patada, y peleando toscamente con sus acompañantes.
"Idiota, como he podido ser tan idiota", casi oía en su cabeza las risas y mofas de sus compañeros, el príncipe posiblemente lo mataría si no se le adelantaban su padre y su tío.
Se centro en analizar el entorno comenzando por la jaula en la que se encontraba, barrotes enclenques sin ningún campo de energía. Los quebraría sin problemas después. Los primitivos barrotes estaban profusamente labrados con símbolos en relieve, DOS PALOS, el símbolo era el mismo que el del último edificio que destrozaron, perfecto. Perfecto ahora estaba preso por una raza de insectos patéticos, tanto, que habían usado a brujas para aturdirle y capturarle. Maldijo entre dientes su estupidez en un acto reflejo se llevó la mano a la cabeza noto la ausencia del rastreador. Redobló sus maldiciones al verse incomunicado.
Remprendió su reconocimiento la aparente pista de aterrizaje era realmente primitiva y se encontraba en lo alto de un edificio, justo al lado de otro mayor redondeado, no apreciaba ningún mecanismo ni contingente de defensa.
"Estúpidos insectos"
En horas, o incluso menos, se recuperaría lo suficiente para salir de allí y reducir a polvo las patéticas instalaciones militares en las que se encontraba. Se giró en su reducida prisión para seguir con la inspección y se topó con unas puertas negras, que abarcaban del suelo al techo de la construcción impidiendo que entrara luz directa o cualquier imagen del exterior.
"Están locos si creen que estos alambres va a detenerme"
Unos golpes y aullidos cuasi animales captaron su atención a unos dos metros de su jaula había otra igual, dentro una de sus acompañantes nocturnas comenzaba a recobrar dolorosamente la consciencia.
_Te está bien empleado perra_ le dijo con su sonrisa torcida regocijándose en sus quejidos_ en cuanto salga de aquí vas a desear no haber nacido.
Una voz aguda con un deje infantil le hizo girarse.
_Mira Buffy el osito ya se ha despertado_ ante él una rara mujer de pelo bicolor, la parte superior de su cabeza era oscura y la inferior amarilla, sonaba alegre casi entretenida.
"¡¿Osito, me ha llamado osito?"
Se quedó en estado de shock y una gota de sudor se deslizó por su sien, la miró pensando en mil maneras de torturarla y hacerle pagar su insolencia.
Antes de poder reaccionar otra voz lo sacó de sus planes, una voz femenina y burlona le increpó con cinismo. "Una perra más a la que romper, cuando salga de aquí" se repitió a sí mismo.
_Ya era hora osito_ se le rio en la cara la otra hembra, ironizando las últimas palabras_ pensaba que nunca despertarías.
Contempló a la insolente, era la escuálida hembra que lo había capturado horas atrás.
La analizó, cuerpo fino prácticamente carecía de masa muscular, pelo, ojos y piel extrañamente claros, pantalones de piel negra con una camiseta de tirantes y unas botas del mismo color terminaban el conjunto.
Obviamente no puede ser una guerrera.
"Como agradecimiento la mataré la última quizás me permita tenerla chillando debajo un rato" pensó con expresión siniestra "Demasiado tiempo sin tener una hembra" concluyó cabeceando.
Se dedicó a esperar la recuperación pensando mil y un torturas para darles su merecido. Mientras miraba detenidamente a la que parecía llevar la voz cantante.
Un destello en su cuello viró la senda de sus pensamientos.
Dos palos cruzados.
Había visto ese maldito símbolo en algún lado.
"El maldito símbolo. No es una guerrera pero tal vez sea militar" pensó a la vista del collar y de los recuerdos, aun borrosos.
_Tienes un minuto para abrir esto _ le ordenó fríamente_ y darme mi rastreador hembra_ le clavó sus ojos de ónix esperando su reacción
_ ¿Rastreador? ¡Ah ya! El aparato que llevabas en la cabeza. Tranquilo osito_ dijo burlona_ en cuanto amanezca. Antes tenemos que hablar tu amiguita de anoche, tú y yo._ le replicó la rubia. "Vaya humos tiene el hombre oso con esa musculatura debe de ser un guerrero" bufó levemente "Una pena que tenga que matarlo".
_ ¿Cómo te atreves perra estúpida?_ le escupió resumió para sí "Te lo haré pagar" iba a amenazarla nuevamente cuando más gritos procedentes de la jaula vecina le interrumpieron captando su atención.
_ ¡Sueltameeeee!_ chillaba la de la jaula contigua mientras aferraba sus débiles manos a los barrotes, Raditz percibió el olor a carne quemada. _ Te diré lo que quieras pero no me dejes al sol_ susurraba histérica.
_ Eres patética_ contestó despectivo mirándola de refilón.
_ Bien, parece que nos vamos a entender_ la mujer de negro frunció el ceño y una voz fría se deslizó por su garganta_ ¿Quedan humanos libres?
_ ¿Si quedara ganado suelto crees que iríamos a por vuestros animales?_ le escupió_ Estáis solas_ se carcajeó histérica.
Hizo un claro esfuerzo por controlarse y continúo:
_ ¿Sabes que es lo más triste de ser uno de los tuyos, sanguijuela? No poder disfrutar de la vida, del Sol, de su luz_ le dijo burlona_ Como soy muy buena persona voy a arreglar eso. Anya las puertas.
Detuvo su risa en seco y enterró la cabeza entre abrazando sus rodillas, todo su escuálido cuerpo temblaba. Estaba cediendo.
_ ¿Cuántas personas quedan en las granjas?_ continuó con su interrogatorio.
La criatura aulladora desenterró la cabeza de sus rodillas. Sollozó.
_ Me matarán, si yo te lo digo me matarán…_ repetía suplicante, histérica.
_Las puertas_ ordenó mirando fijamente al horizonte.
Una esfera candente comenzaba a asomarse por él horizonte tiñendo el cielo de sangre.
La del pelo bicolor activó un mecanismo activando la apertura de las puertas, el sonido metálico encendió las convulsiones del pequeño cuerpo, temblaba sin control, a medida que los débiles rayos de luz los bañaban los sollozos rompían en dolorosos aullidos la piel suave y antes pálida enrojecía vertiginosamente, la luz parecía dañar seriamente a la sanguijuela hasta el punto de quemar las zonas expuestas. Un grito más agudo perforó los sensibles tímpanos de Raditz y la criatura comenzó a arder.
Raditz observaba la escena incrédulo, para no ser una guerrero la joven parecía entender bien las debilidades del su enemigo, y dioses sabía explotarlas. Una punzada de excitación le recorría la espina, mientras el nauseabundo olor a carne quemada se le colaba por las fosas nasales, recordándole gratos momentos en los que él había ocupado ese puesto…
_Ciérralas. Creo que se le va soltando la lengua_ con un mohín, la del pelo raro atendió a las órdenes de su superior, para a continuación vaciar un cubo de líquido sobre el llameante cuerpo sofocándolo _ donde están los supervivientes_ continuo la del pelo claro_ Y donde está el nido de tu Maestro.
Raditz frunció el ceño, se acababa la diversión. Entre jadeos la cautiva calada hasta los huesos, trataba de recuperar su voz, y dudaba como responderle.
_ Las granjas están cerrando, cada vez hay menos ganado, se rumorea que él esta reuniéndolos para su uso personal mientras nosotros pasamos el ansia_ enfatizo la última palabra.
_ ¿El nido del Maestro, donde está?_ su rostro impasible.
_..._
_Hoy vas a morir. Por mi mano rápido o por el Sol muy lentamente, tenemos todo el día_ dijo acercándose a la jaula_ Anya las puertas…
_Ten piedad_ bramó_ el Sol no_ estalló en sollozos interrumpiéndola _ no sé dónde está el Maestro pero el ganado lo están trasladando al extremo sur de la ciudad.
_ Bien. ¿Ves que fácil es comunicarse sanguijuela?_ inquirió la del pelo claro_ Pero, como anoche fuiste malaaaa_ enfatizó burlona la palabra _ con el osito, va a ser él quien decida tu suerte. No yo.
La escuálida mujer se volteó en su dirección y le preguntó.
_ ¿Qué dices?
_ Mátala con tus manos_ respondo morboso por ver qué piensa hacer y un tanto cansado del olor que impregna el aire.
Se acuclilla frente a la jaula y con un golpe seco agarra su pecho y hunde en él su puño clavando algo, en los ojos de la perra que se desintegra en cenizas, creí ver un destello de alivio. Pulverizada de un golpe.
"Va a ser entretenido tratar con ella, puedo esperar para matarla a que llegue e lPríncipe"
Se incorpora y gira sobre sus talones acercándose hasta quedar medio metro de mi jaula, ahora puedo apreciar su aspecto con claridad, la luz anaranjada del amanecer ilumina su pelo liso cuelga anormalmente hacia el suelo, piel pálida aunque no tanto como lo era la de la de la perra de al lado. Ojos también claros, imaginaba que habría placer en ellos, que la sesión le había gustado.
Pero no hay nada.
Se incorpora alejándose unos pasos manteniéndome la mirada.
_Osito, es tú día de suerte._ su voz suena cansada_ No estás infectado, así que no voy a matarte. –sus ojos desconfiados se detienen sobre mi – Nada de tonterías, Anya, abre la puerta y suéltalo.
La del pelo bicolor se desliza hasta mi jaula, abre la cerradura, me levanto desentumeciéndome, ella me sonríe estúpidamente desde abajo, raza de enanos.
_ Mi nombre es Anyanka, soy ex demonio vengador_ su voz infantil tintinea en mis tímpanos_ puedes llamarme Anya_ mas sonrisas estúpidas. Alzó la mano para formar una bola de ki, me tambaleo.
Demasiado pronto.
Todavía.
La falta de sangre me apremia más de pie, me mareo levemente, la mujer de negro me mira escrutándome, apretando en su mano un palo de madera.
Doy un paso hacia ella, otro más, no retrocede me mira expectante, estudiándome.
_Soy la Cazadora_ segura como si hablara de igual a igual, no hay miedo en su mirada, olisqueo el aire que la rodea, tampoco en su esencia.
Curioso extiendo el brazo y la levanto cogiéndola del cinturón, se queda sorprendida manos y pies colgando como a un gato pequeño. Acerco su cara a la mía y la huelo de nuevo.
No hay miedo, solo ira, me rió mientras ella cuelga de mi brazo balanceándose levemente como una muñeca de trapo.
_Soy Raditz de la Élite saiya-jin _ su voz suena ronca y grave con un gruñido casi animal_ ¿Qué vas a hacerme con ese palo, Cazadora?
_ ….._Un balanceo brusco y la muñeca, se gira rápidamente, atestando un golpe en mi cuello, lo paro. Sonrió para mí, la bruja tiene agallas. Le retuerzo la pierna levemente y estrella su palo contra el protector de mi antebrazo.
_Basta de juegos, dame mi rastreador y llévame con tu jefe, hembra_ le retuerzo la pierna de nuevo, esperando el dulce sonido de un grito, que no llega, sus ojos azules ardiendo con ira.
_Bájame ahora_ suena como una orden categórica.
_Cumple mis órdenes, ahora y te bajaré _ le contesto entre burlón y enfadado por su soberbia.
_ Anyanka tráele el aparato que le quitamos_ escupe, la otra me lo acerca una vez puesto, lo activo midiéndola, sin novedades solo tres unidades, parece que voy a purgar otro planeta de débiles, giro la cabeza y miro a la gata que se revuelve en mi mano. ¿300 unidades?
Vuelvo a recalibrarlo y la mido, no hay error. "La purga queda aplazada, tendré que esperar a las ordenes del Príncipe".
_Bastardo estúpido, debí de dejarte morir anoche_ sisea entre dientes la rubia, tan bajo que si no fuera un saiya-jin no la habría oído_ las sanguijuelas habrían tenido un banquete de dos platos…
_Broly_ digo en voz alta, acordándome súbitamente de él rodeado de hembras, y de sangre, su sangre. Palidezco, caigo en la cuenta_ Se estaban alimentando de nosotros_ pienso en voz alta_ ¿Dónde está el? _ la dejo caer al suelo, sobre sus costillas, tragándose un gemido.
_Ven _ se levanta sacudiéndose el polvo y mirándome rabiosa_ vamos a charlar tú y yo.
Se dirige al edificio abovedado seguida por su subalterna, indicándome el camino, tratando de disimular su maltrecho costado.
Patética y engañosa criatura.
El sol recién nacido brilla en lo alto, bañando a las tres figuras se dirigen a la Corporación Capsula.
Recapitulaba tratando de resolver la situación.
"Primero mi hermano falla su purga infantil, ni rastro del mocoso. El deshonor cae sobre nuestra familia. El Rey nos encomienda esta estúpida misión llegamos a esta bola de barro, aparentemente desierta por el día, de noche los habitantes van destrozándolo todo. ¿Una guerra civil? ¿Una invasión? Bah
Estábamos a punto de fornicar con unas perras, pierdo la conciencia y al imbécil de Broly, me capturan esas patéticas de pelos raros, torturan a una prisionera. Parecía enferma de algo… ¿Plaga? Quizás ni siquiera fuera de esta raza, imposible, negó, físicamente eran demasiado similares. . . Pero no toleraba ni la luz de su sol se quemó como una bola de kí. Tengo que encontrar la manera de que no parezca un fracaso tan estrepitoso. . ."
La rubia tecleó en el panel un código de seguridad, un zumbido largo casi eléctrico raspa el aire, quizás desactiva algún tipo de campo de fuerza, eso explicaría la intermitencia de las lecturas en el área. ¡Sabía que no estaban mal calibrados!
Las puertas del muro se abren de par en par, avanzamos vuelta a empezar ahora son las del edificio abovedado las que se abren, avanzamos hasta llegar a un amplio salón.
Una hembra de baja estura, pelo azul, y actitud orgullosa nos espera plantada en el centro de la sala.
Las hembras ajenas a mí se ponen a charlar y ruedo los ojos molesto. "Hembras, son todas iguales"
_ ¿Cómo esta Chichi, ha tenido ya a su Milk?_ inquirió.
_Si, un niño, se parece mucho a ella, pero nació con cola como…
_ ¿Un niño? ¿Con cola?_ contesta sorprendida
_Si, todavía esta aceptándolo_ se sonríe la peli azul.
_ ¿Con cola?_ repite la del pelo claro extrañada
_ Con COLA como su padre_ concluye la chica azul.
¡COLA! Enciendo el rastreador y miro en todas direcciones. La pantalla se ilumina con las cifras de 300, 48, 180 y 400 unidades. Emprendo la carrera. Las alienígenas tratan de evitarlo infructuosamente.
El rastreador me guía, llegó a una puerta, las señales indican que las tres últimas están dentro. Giro la manecilla y entro.
Tres personas rodean una cama, una hembra delgada con el pelo azul oscuro y lazo rojo en la cabeza, un anciano con una camisa de colores estridentes (y un extraño rastreador doble), con una sorprendente fuerza de 180. Y…
Mi padre? No. No puede ser el viejo.
¡Kakarotto!
Es exacto, a excepción de su miserable fuerza de combate (solo 400 unidades) y las cicatrices, a su lado en la cama tendida una mujer de aspecto saiyajin, tras medirla lo ratifico algo más fuerte que la media 48 unidades...
Parece haber pasado un infierno.
Volvió los ojos sobre su hermano y lo midió de nuevo.
Débil, para ser incluso un tercera clase, pero más que las 2 vergonzosas unidades con las que contaba al nacer.
La electricidad flotaba en el ambiente, el grupo de personas lo miraban intrigados y atemorizados, Goku no podía apartar la vista de aquel hombre enorme de melena salvaje, vestido con una rara armadura negra . . .
Y cubierto de sangre.
Goku y el viejo sensei adoptaron posición de guardia, la mujer yaciente miro esperanzada a su compañero.
El enorme hombre no pudo evitar torcer la sonrisa. Iba a atacar en respuesta cuando un llanto cambió sus planes. La mujer de la cama, con mirada temerosa estrechaba un fardo, envuelto en un paño blanco, de el sobresalía una cola.
¡Una cola saiya-jin!
Dejó caer los brazos a ambos lados su boca se entreabrió levemente, la respuesta a todos sus problemas estaba allí berreando y retorciéndose.
En un pasado no habría dudado en sacrificar al mocoso, era a fin de cuentas una aberración o lo habría sido en Vegeta-sei, pero tras los últimos sucesos. . . .
Si superaba el provatum, si era digno de su raza, sería la solución frente a la amenaza de la extinción, devolvería el honor a su casa, a su familia, y él sería el héroe del día. Quién encontró al mocoso hibrido, el salvador de la raza, el mismo Rey le condecoraría por su éxito en la misión, quizás lo ascendiera élite. Incluso el Príncipe prepotente tendría que bajar la cabeza frente al salvador.
Esa misión sería su éxito, solo suyo.
Hizo ademan de acercarse y Kakarotto se interpuso, el viejo del rastreador doble lo imitó. Ambos adoptando la posición de guardia.
Las tres mujeres subieron las escaleras, y casi resollando llegaron a la habitación.
Allí estaba el hombre estrafalario mirando el nacimiento de Gohan como si hubiera visto un fantasma. Su gesto de evidente sorpresa mutó a una sonrisa torcida. Avanzó.
Buffy se temió lo peor y saco la guadaña. Al instante Raditz notó el frio filo del arma en su cuello.
_No tan rápido, osito_ le soltó con voz seria la rubia_ ¿Qué interés tienes tú en esta familia? ¿O es que tienes complejo de Rey Mago?
Bulma se deslizó con sigilo buscando algún tipo de sedante lo suficientemente fuerte para neutralizarlo.
Ignorándolas Raditz se replanteó la situación, había perdido demasiada sangre, su debilidad era patente, entre Kakarotto, el viejo y la hembra de la cuchilla se acercaban demasiado. Podría enfrentarlos y tener una buena pelea, pero…
No iba a arriesgarse a dejar escapar todo tan cerca como estaba.
Respiró hondo y destensó los músculos.
_ ¿Me conoces Kakarotto? – se esforzó en no parecer agresivo.
_ No te he visto en mi vida_ respondió Goku sin bajar la guardia.
_ Eres igual que nuestro padre, soy Raditz, tu hermano mayor.
El murmurante grupo lo miró asombrado, para volver a poner la vista en su amigo. Esperando su respuesta.
_No te creo_ Goku lo miraba fijamente, Bulma dejaba vagar su vista del uno al otro buscando similitudes. Eran ambos altos y musculosos, sus cabellos picudos y rebeldes, los rasgos faciales guardaban un aire de familiaridad. Aunque el hombre más alto estaba mucho más bronceado que Goku.
Lunch, Muten Roshi y Chichi, parecían realizar el mismo recorrido. Anyanka miraba con cara de estúpida el amasijo de músculos, la neurótica de Buffy le apretaba la guadaña contra el cuello, dejando escapar un hilillo de sangre.
_ Es obvio que has perdido la memoria, has olvidado quien eres, Kakarotto_ siguió_ si necesitas pruebas, te lo demostraré. . . _ y desenrolló su cola, agitándola en el aire_¿Ves? Somos hermanos.
La boca del hombre más alto se curvo en una sonrisa, y el grupo se quedó petrificado contemplando el peludo apéndice. Una exclamación de Chichi cortó el espeso silencio.
_ ¿¡Tienes cola!_ Goku abrió los ojos y lo miró más fijamente si cabe. Y bajo la guardia_ ¿Sabes lo peligroso que es eso? Deberías de cortártela como hice yo. Aunque ahora que no hay Luna ya no importa. . .
_ ¡¿Qué te has cortado la cola?_ Gruño sorprendido y molesto. Hizo un esfuerzo en recuperar la calma.
"El imbécil de mi hermano pierde la memoria y se corta la cola. Si no quedáramos tan pocos los mataba, a el por imbécil y al mocoso por mestizo."
Se enervó, hizo acopio de calma y recondujo sus pensamientos.
_ Solo lo es si no sabes controlarla, y tú olvidaste como _"Tranquilo. Raditz. Piensa. Piensa"_ Nuestra raza, nuestra familia, los saiya-jines, está en peligro. Tengo que examinar al niño._ me dirige una mirada desconfiada_ ¿Es tu hijo, no? El también podría estar en peligro _ se le estaba acabando la voluntad y la paciencia.
Goku le miró fijamente, y algo dentro de él le dijo que en las palabras de ese hombre que decía ser su hermano había un poso de verdad. Todavía desconfiaba.
_Acércate con cuidado_ le pidió.
Felicitándose por lo convincente de su actuación, Raditz miró de reojo a las mujeres que lo rodeaban y rompió el círculo. Se acercó con cuidado, hizo ademán de tomar al niño y la hembra se aferró a él mirándole con fiereza.
_Necesito cogerlo para comprobar sus constantes_ explicó_ una extraña enfermedad ha acabado con la mayor parte de la población.
_ ¿Y cómo sé que tú no estás infectado?_ le escupió desconfiada la hembra.
"Esta mujer se está ganando un billete al otro lado. Autocontrol." Respiró hondo antes de continuar.
_ Es una enfermedad que solo afectó a las mujeres y a los niños, a los más débiles_ le bufó impaciente.
Preocupada vaciló al pensar que algo le podría ocurrir al bebé, y que ese hombre podría evitarlo, algo en él le impedía confiar en él, tenía pinta de delincuente. Pero la preocupación por su Gohan…
Raditz aprovechó la fracción de segundo para tomar al mocoso.
Su aspecto era saiyan, pelo, ojos negros, y una colita que nerviosa se agitaba de un lado a otro. Lo lanzó al aire con brusquedad ante la mirada angustiada de su madre y el enfado de su padre. El mocoso subió y aterrizó en las manos de su tío, incrementó el volumen de sus berridos, el rastreador marcó la cifra de 200 unidades de combate. Anonadado repitió la operación para verificarlo.
Eran correctas.
La madre agarró al niño y empezó a gritarle incoherencias, que sonaban como amenazas,
Raditz, en aquel momento parecía ajeno a todo con la mirada perdida, sonriente.
_ ¡¿ESTA ES MANERA DE TRATAR A UN RECIÉN NACIDO, TE VOY A ENSEÑAR YO A TI? ¡ANIMAL!
_Tranquila Chichi, el solo quiere ayudar a Gohan_ intervino Goku pacificador.
Raditz ignoraba el enfado de la mujer, se perdía en sus pensamientos saboreando la gloria, "200 unidades. 198 más que su padre al nacer. No es muy fuerte pero su padre era el más débil, y él a pesar de ser un híbrido es mucho más fuerte."
Gloria, honor, reconocimiento. Todo pasó por su mente a un paso veloz. Él, Raditz el salvador de la raza saiyajin.
La voz de Kakarotto le sacó de sus ensoñaciones.
_ ¿Está bien, mi hijo está bien?_ levantando el tono de voz, sacudiéndolo por los hombros_ ¡RADITZ!
_Si… el está bien necesito avisar a nuestro Rey, al Príncipe y a nuestro padre._ Se quitó las manos de su hermano con un gesto brusco, giró sobre sus talones, dio media vuelta, salió de la habitación flotando en sus pensamientos, se llevó la mano al extraño monóculo que llevaba en la cabeza.
Bulma Briefs lo siguió sigilosa.
El Soberano de Vegeta-sei volvió de entre sus recuerdos, arrancado violentamente por el sonido de una voz.
_ La misión ha tenido éxito, yo Raditz, hijo de Bardock, he encontrado reproductoras para híbridos viables_ las palabras brotaron de su boca destilando orgullo y satisfacción_ fin de la transmisión.
En el salón del trono la picuda figura del Rey de todos los saiyajines se irguió de repente, tensó todo su cuerpo recibiendo la noticia.
Estalló en una llamarada dorada.
Un gesto de coraje y de orgullo cruzó su rostro, apretó los puños eufórico, casi podía oír los rugidos y los siseos del Lagarto desde los infiernos.
Una sonrisa de triunfo anidó en su pétreo rostro.
Esperanza.
Victoria.
_ ¡ZORN!_ bramó el soberano.
El picudo saiyajin dobló presto el espinazo ante su señor, esperando una orden o un castigo. No solía adoptar frecuentemente el estado de supersaiya-jin, solo cuando algo lo enfadaba o excitaba sobremanera, el encontrárselo envuelto en una antorcha, no auguraba nada bueno.
El bramido con el que lo había convocado a su presencia, después de haber echado a todo el mundo de la sala, tampoco.
¿O si?
Si tenía que morir prefería que ocurriera a manos del legendario, en un combate con honor antes que la alternativa….
Con ese bramido nunca se podía estar seguro, alzó la vista, la pétrea faz no mostraba enfado.
Mostraba euforia.
"¿Será posible que…?"
_Partimos a Chikyuu-sei. Prepáralo todo.
_Si señor_ el de la espalda doblada se retiró dispuesto como siempre a cumplir las órdenes de su Rey. No era prudente dejar Vegeta-sei en aquellos momentos, demasiadas cosas no estaban claras todavía, era una orden temeraria, apartada de la frialdad eterna del estratega, solo podía significar que la misión había tenido éxito.
De ser cierto, Chikyuu-sei era la prioridad absoluta.
Las palabras "reproductoras" e "híbridos" que rebotaron en los oídos de Bulma Briefs, asociándose a otras como "granjas" o "reservas". En un acto reflejo la peli azul se deslizó sigilosa y rápidamente; tomándolo desprevenido, le clavó en el brazo, vaciando todo el contenido de la jeringuilla de golpe.
El que pudiera `pasarse´ con la dosis de sedante no le preocupaba, era un riesgo que la Briefs podía asumir.
Él se giró deslizándose a la inconsciencia sin llegar a verla.
La suerte, niña caprichosa, hizo caer la nave de Tarble en la cara iluminada del planeta, aterrizó sobre una verde pradera rodeada de montañas redondeadas por el paso del tiempo. La puerta se abrió dejando pasar una suave y templada brisa. Desde la escotilla abierta podía observar mejor el paisaje. Mentalmente comparó la pradera con el páramo desértico de Teluria_sei.
"Nada que ver" pensó para sí.
Cayó en la cuenta de que había caído en una especie de senda blanca.
Totalmente determinado a cumplir con su misión, ajustó su rastreador para asegurarse de que la nave principesca también había aterrizado. Corroborado el dato, se dispuso a salir, cuando un una especie de zumbido, parecido al de un reactor a toda velocidad iba cobrando fuerza, una nube de polvo manchaba el horizonte.
Se tensó levemente pensando que podría ser un enemigo, pero la ausencia de una fuerza de combate, le convenció de lo contrario, debía de tratarse de un remolino de viento.
Instantes después un extraño humanoide chocó contra la esfera, enviándola muy lejos.
Tarble salió de la esfera mientras esta aun estaba en el aire.
La esfera cayó en la pradera, su ruido pesado y hueco amortiguado por la hierba. La estela de polvo se detuvo junto a la nave vacía…
"¿Pero que demonios…?"_ mientras bajaba determinado a averiguar la causa del ataque poniéndose en guardia.
"Juraría que había visto a un humanoide, pero es imposible"
La nube de polvo se disipó dejando ver a un extraño humanoide agachado junto a la esfera semihundida en la fértil tierra. Parecía tener tres cabezas, se alzó mirando hacia arriba, hacia él, súbitamente levantó las manos y comenzó a agitarlas, brincaba haciendo extraños gestos.
_ ¡HOLAAAAAAA!_chillaba una voz aguda, casi infantil.
Descendió unos metros hasta quedar tan solo a unos 10 metros de altura, el alienígena humanoide de tres cabezas, resultó tener solo una, las otras dos eran unos extraños seres alados, coronados por antenas casi ocultas por una maraña de bucles verdes, revoloteaban a su alrededor como abejas entorno a una colmena. Vestían un extraño uniforme rojo con botas rosadas.
No parecían peligrosos.
Tarble se quedó sin palabras, era imposible que ese pequeño humanoide hubiera golpeado de esa forma la esfera.
_ ¿…?_ Era de talla aun menor que él parecía la cría de una hembra saiya-jin, solo que tenía el pelo lacio, y de un color rarísimo. ¿Violeta? Llevaba un extraño rastreador doble, bajo él dos ojos azul oscuro.
Bajó lentamente hasta tocar el suelo con suave firmeza, la asombrada criatura, lo miraba, con gran curiosidad, una falta total de miedo. Y una gran expresión de felicidad. Levantó la mano derecha y flexionó la pierna.
_ ¡Oio! ¡Hola!_ le dijo desprovista de todo miedo o respeto, obviamente la purga de aquel planeta había fracasado, aquella criatura jamás había visto a un saiya-jin.
No sabía el por qué pero una parte de el se alegró del recibimiento, en su infancia, desgraciadamente libre de purgas y de instrucción militar, había escuchado numerosos relatos de su madre en los que le hablaba de las comitivas (batallones armados hasta los dientes) que les venían a recibir, su madre parecía añorar aquello, pero él nunca tuvo la oportunidad de comprobarlo por si mismo.
La purga defectuosa aumentaba las posibilidades de éxito, cogería a la niña y la llevaría a la nave para que la examinaran...
Esta vez no se dejaría achantar por su hermano, se presentaría ante todos como el representante del Rey. Y sus órdenes serían acatadas…
Un vientecillo molesto azotó su cuerpo, antes de que pudiera si quiera parpadear, estaba siendo rodeado por la niña y los pequeños voladores, daban vueltas a su alrededor a gran velocidad gritando, parecían querer atacarle.
No debía dañar a ese espécimen a pesar de los resultados del rastreador algo le decía que era fuerte… y rápido.
Dio un manotazo, sin usar todo su poder, el humanoide salió disparado chocando contra una roca.
Una fracción de segundo después los bebés voladores le propinaron una descarga eléctrica simultánea.
Quedó más pasmado que aturdido por lo sucedido.
"Esta vez voy a empezar con buen pie"
Se giró para devolver el ataque, sin intención de matarlos solo para asustarlos y demostrar que estaba al mando, era el representante del Rey de Vegeta-sei, debía actuar como se esperaba de él.
Pero los gemelos ya le habían abandonado para ir a comprobar el estado de su compañera.
Se acercó, ella fue a su encuentro…. Corriendo y saltando emocionada.
_ ¡SIIII JUGARRRR!_ le empujó con ambas manos desplazándolo, dejando marcados dos surcos en el suelo.
La fuerza de aquella criatura era sorprendente.
No debía dañarla, podía ser la clave del éxito en su misión. Se había preparado para ese momento pero no esperaba a una pequeña humanoide chillando y brincando de felicidad y no tenía la menor idea de lo que debía decir…
_Soy Tarble representante personal del Rey de Vegeta-sei_ sin darse cuenta había usado el discurso que había preparado para el Príncipe, se sonrojó levemente al caer en la cuenta de ello, la respuesta no llegó.
La humanoide parecía medio salvaje, lo miraba asombrada de arriba abajo, le hacía sentir incomodo.
_ ¿Cómo es que puedes volar si no tienes ni alas ni nube?_ inquirió, con una naturalidad devastadora, no esperaba esa respuesta, su rubor creció_ ¡Esta rojo, rojo!_ repitió gritando entre risas.
_ ¿Quién eres tú?_ repitió la pregunta tratando de llamar a la calma, después de todo era el representante personal del Rey.
La mocosa no le hizo caso alguno, algo vio que la hizo parar de saltar, lo miraba fijamente como si quisiera atravesarlo, se acomodó el extraño rastreador sobre la nariz. Rápida como una centella le agarró la cola, el rostro de Tarble mudó del grana al blanco fantasmal, y de vuelta al grana, reaccionó arrebatándosela de un manotazo, la sacudió con vigor para luego enrollarla en su cintura.
_ ¡Eso no se toca!_ se le escapó casi como un grito, una gota de sudor se le escurría por la sien, mientras la humanoide pasmada miraba como la cola se enrollaba en su cintura.
La mocosa le miraba llena de ingenuidad, obviamente no tenía ni idea de lo que le hablaba, súbita lo señaló con el dedo y gritó.
_ ¡Eres hermano de Son Gokuuu!
_ ¿Has visto a alguien más con cola?_ inquirió todavía nervioso, la mocosa había visto a un saiya-jin aquello significaba que el hijo de Bardock había llegado a ese planeta, no había muerto, y no lo había destruido.
_Si, Goku es mi amigo_ respondió entre risas cerrando los ojos_ Me llamo Arare Norimaki_ dijo señalando con sus manos enguantadas de amarillo la camiseta que llevaba puesta blanca y rosa, un extraño sombrero rojo con alas. Tras pasar los datos por el rastreador las extrañas letras fueron identificadas.
"Quizás sea una guerrera de la élite de este planeta" pensó para si al ver los guantes, símbolo de la nobleza "eso explicaría su fuerza".
_ ¿Y tu reino, tu familia?_ inquirió.
_Soy de la Villa del Pingüino, están durmiendo, hace mucho que ya no se despiertan.
_ ¿Kakarroto?_ la mocosa lo miró perpleja
_Oiooiooo_ respondió aparentemente desorientada ante tantas preguntas.
_ ¿Goku?_ replanteó ansioso.
_Hace años que no lo veo_ respondió apenada_Eres el primero al que veo despierto en mucho tiempo.
_Llévame a la aldea del Pingüino_ la joven brincó feliz, mientras él pensaba en el montón de especímenes que encontraría allí.
La joven se dio la vuelta para salir corriendo tras asentir, a su espalda los restos de la capsula espacial devorados por los querubines con los estómagos hinchados, dejaron escapar un eructo seguido de un – Cupi praiiiii_ que destilaba satisfacción.
_ ¿Pero qué han hecho?_ el pobre Tarble se llevó las manos a la cabeza, lo que le faltaba ahora estaba atrapado con dos mocosos voladores y una niña que parecía no enterarse de nada de lo que le decía_ Si era, era indestructible…._ musitó en voz baja.
_ Las Gatxan son muy fuertes_ respondió entre risas pasándose la mano por la nuca y cerrando los orbes_ Tenían mucha hambre._ las criaturillas gorjearon algo más en su particular idioma_ Preguntan si tienes más de eso. ¿Tienes más?
Aquellas criaturas se habían comido todo el armazón de la nave, dejando solo las juntas de goma. No sabía que hacer, se quedaría atrapado en aquel planeta de no encontrar al resto de la expedición.
La cogió como si de un fardo se tratara y se elevó en el aire. Los Gatxans comenzaron a acumular energía en sus antenas.
_ ¡Parad Gatxans!_ordenó a las criaturas aladas quienes de inmediato acataron la orden con un` Cupi´ asintiendo con los ojos cerrados, a pesar de hablar un idioma propio parecían entender las órdenes de su señora a la perfección.
_ ¿A donde vamos?_ preguntó feliz de volar tras tanto tiempo.
_Vamos a buscar a tu amigo Goku, y a mis compañeros_ respondió somero.
_ ¿Habrá más comida para las Gatxans?_ preguntó obcecada. El asintió como toda respuesta, las criaturas aladas levantaron los brazos con los puños cerrados gritando excitadas.
El panorama de las ciudades deshabitadas vacías e intactas le intrigó, si Kakaroto hubiera efectuado la purga no habrían ciudades en perfecto estado solo ruinas y desolación. "Quizás la purga no se completara pero algo ha pasado" bajó la mirada para encontrarse con los enormes ojos azules de la mocosa observándole desde su extraño rastreador doble, se reía, no sabía de que pero parecía estar de lo más feliz.
_ ¡Más arriba, más rápido!_ chillaba con deleite mientras rompían el cielo azul acelerando hacía las coordenadas que le marcaba el rastreador, los querubines de bucles verdes aceleraron con esfuerzo hasta quedar a la altura de su dueña, donde se engancharon cómodamente a la espalda de Arare.
Nota de autor:
Teóricamente esto no es un capítulo sino varios pero sigo sin saber dónde cortar, uno de los propósitos para el nuevo año es actualizar con capítulos de tamaño más reducido.
¿Qué momento podría ser más oportuno para el nacimiento del pequeño Gohan que ahora que llega la Navidad?
Otra invitada especial Arare Norimaki. ¿Cómo no invitarla un ratito? ¡Si es la androide más dicharachera y loca de todo el universo! ; D
Respecto a los niveles de fuerza no se si he acertado o no, pero teniendo en cuenta que Buffy es medio demonio y ha estado entrenando meses con Roshi he optado por ponerle 300 unidades de fuerza, Arare al ser un robot no tiene un nivel de fuerza cuantificable.
¡Mil gracias por leer y aún más por opinar ;)
¡Feliz Navidad y próspero año 2012!
¡Nos leemos el año que viene!
