Disclaimer: No poseo los personajes ni las situaciones por todos conocidos relatadas en esta historia, no me pertenecen ni obtengo ningún lucro de su uso, es más pierdo mi tiempo y café en escribirla.

CAPÍTULO 8

DESPERTARES

_ ¿No pretenderás en serio que vaya así?_ esgrimió manchando de enfado su voz melosa. Cuando le miraba con ojos de gacela hacía sentirse más pequeño a Krilin. La conoció en un gimnasio al que solía acudir para `mantenerse en forma´ y conocer a `gente nueva´, entendiendo esto último como `chicas nuevas´, y no, no es que las que conociera no fueran bonitas…

A Lunch le gustaban los hombres calvos eso era un punto a su favor y contribuiría a explicar que la pacífica no matara a Roshi… Pero la antigua sirvienta/atracadora de bancos parecía haber perdido la cambiante cabellera por Tien. No tenía muy claro como afrontaría el tríclope a la rubia y a la dulce chica azul, él mismo en lo personal prefería a la morena, Launch era voluble en demasía y no sería una convivencia fácil.

¿Cuánto tiempo podría pasarse sin estornudar una persona?

Bulma, poseía, a parte de sus evidentes atributos y notable belleza, una astucia tremenda acompañada de un temperamento explosivo y la costumbre de decir la última palabra.

Y estaba `emparejada´ de forma más o menos intermitente con su amigo Yamcha, aunque últimamente parecían más centrados en su relación.

Siempre quedaba el plan B: Son Goku.

En su interior se consolaba pensando que los dos se ayudarían a encontrar pareja usando a su amigo ya crecido habría tenido más posibilidades…

Lo intentó con Yamcha en una de sus `pausas´ con la peli azul sin obtener mucho éxito. De nuevo Krilin pasó la mano por la pared.

Goku tardaría en encontrar novia. Nunca pareció interesado por las mujeres en algo más allá de la comida que pudieran prepararle. NUNCA en el `otro´ sentido. Alguna de las ignoradas/ espantadas por la conducta de su peculiar amigo le haría caso a él…

Pero dio el estirón y apareció la princesa de Fry Pan que vino a reclamar su `banquete nupcial´, en un abrir y cerrar de ojos se había casado e iban a ser padres.

Definitivamente no tenía mucha suerte.

¡Qué remedio! Krilin era hombre de recursos decidió la última solución: Apuntarse a un gimnasio.

La primera vez que la vio se sorprendió de encontrarse a la Briefs charlando tan animada con aquel gorila descerebrado rodeada de `matones de tres al cuarto´ que no soportarían ni un soplido.

Pronto salió de su error podía parecerse sobremanera pero aquella no era su amiga Bulma.

El pequeño silenció las burlas del matón y compañía al levantar sin esfuerzo alguno todas las pesas de la máquina ante aquellos enormes y asombrados ojos azules, ella pareció impresionarse con su fuerza y el resto de los machos se retiraron al reconocer al antiguo finalista del Torneo Mundial de las artes marciales.

Comenzó aquella extraña amistad con la peli azul empezaron a frecuentarse y la amabilidad de la chica fue en aumento. De forma proporcional una llamita crecía en el pecho del pequeño guerrero. Quizás por fin le había llegado el momento y el destino le había agraciado con una `Bulma´ particular sin la abrumadora inteligencia de su amiga pero con un carácter más suave y complaciente. Le había tocado la lotería.

Jamás lo reconocería abiertamente pero en más de una ocasión el no tan inocente alumno de Roshi envidió a Yamcha por su chica.

Y en más de dos sus ojos miraron donde no debían…

La extraña relación de amistad se afianzó cuando le invitaron a la boda de Bulma y Yamcha. Se mostró tremendamente excitada ante la idea de asistir como su acompañante y pronto el joven lo consideró como un significativo avance, comenzó a dar detalles de su `amiga especial´ a sus incrédulos amigos.

Así acabaron en la habitación de la chica él fue ya vestido con el traje que pensaba llevar. De hecho el único que tenía, un viejo traje gris con el que viajó con Roshi y Goku.

Pero Maron no parecía encontrar ninguna prenda que la contentará, ninguna era lo bastante bonita, elegante o sexi… la tarde transcurría lenta mientras la joven tomaba un modelo tras otro para sobreponérselo y descartarlo lanzándolo sobre el colchón.

"No va a terminar nunca" pensó comenzando a agobiarse, el desfile de los primeros 10 modelitos fue por así decirlo agradable esbozó una sonrisa bobalicona al recordarlo.

Pero a partir de ahí el hastío comenzó a hacerse notar aumentando modelo a modelo.

"Pero en que caray piensa si esta de muerte con todo lo que se pone"

Los enormes ojos de Krilin comenzaron a cerrarse cansado de tantas pruebas casi enterrado por la multitud de prendas que su novia iba descartando en una torre inestable que crecía a su lado sostenida por su costado, mientras él abstraído en un montón de pensamientos de cómo por fin había conseguido...

_ ¡KRILIN! – exclamó llamándole la atención. El pequeño dio un respingo y con él un estremecimiento involuntario desequilibró la torre que tras temblar unos segundos terminó enterrándolo.

"Igual si la ayudo un poco se decide antes…" no podía dejar que el sopor lo venciera, podía ser pequeño pero era un hombre de recursos…

_ ¿Y este?_ propuso mostrando un modelo, elegido al azar, de color indefinido entre el gris y el beige, corto, con mucho volumen en la zona de la cadera.

Lo miró de reojo como si le preguntara algo terriblemente erróneo y obvio.

_ ¡Oh vamos míralo y mírame!_ pasó sus manos por la cintura en actitud seductora_ Esto es lo que se pondría una señora mayor.

_ Yo también voy a ir de gris_ añadió el joven poniéndose un sombrero a juego con el anticuado traje cuya chaqueta Maron había tomado con evidente desgana.

_ ¿Qué de malo tiene?_ preguntó con las orejas enrojecidas abriendo los brazos y mirando en el espejo su corta y musculosa silueta. Cabeceó para sí, el traje de chaqueta no tenía nada de malo era su cuerpo pequeño (a pesar del `estirón´ dado en el último año), musculoso sí pero no armonioso ni esbelto como Yamcha no imponente como el tríclope de granito.

El problema era él.

_ El gris no es elegante y ese sombrero…._ contestó casi empalagosa llevándose las manos a la cabeza gesticulando_ ¡Te hace parecer más pequeño! ¿Te parezco una señora mayor?_ preguntó picara marcando su voluptuosa silueta_ ¿O es que ya no te gusto?_ su boca formando un puchero, lagrimitas de cocodrilo temblando en los vértices de sus ojos.

_ Eh … No, no Maron yo no…_ la peli azul levantó la mirada y se agachó pasándole los brazos por el cuello.

_ ¡Pues entonces nos vamos de compras!_ ordenó_ No tengo nada que ponerme y tú tampoco._ Soltó al pequeño y cruzó los brazos bajo su voluptuoso pecho llevándose el índice a la barbilla con aire pensativo _ No querrás que vaya desnuda…

Cayó de espaldas sangrando como un surtidor por la nariz.

Peregrinaron por las principales tiendas de la metrópoli sin que nada la convenciera, ya había caído la tarde, las primeras estrellas despuntaban en el horizonte.

Krilin andaba cansado, cargando con una montaña de bolsas, no había encontrado nada adecuado para la boda pero si para otras ocasiones…

Un Maybach negro se detuvo en la acera de enfrente y de el bajó una mujer. La miró embobado era hermosa, deslumbrante… tampoco pasó desapercibida para los peatones uno de ellos incluso chocó contra una farola. La dama entró en una exclusiva boutique, los ojos del joven la siguieron embobados.

_ ¡Cariño!_ le gritó Maron, él dejó caer las bolsas al suelo sintiéndose pillado_ Llevo 10 minutos llamándote. ¿En que estas pensando?

_Esto... Yo…_ rígido se pasó la mano por la nuca.

_ ¿Qué mirabas tan interesado?

_ ¿Por qué no entramos en esa tienda?_ señaló al rotulo negro con el único adorno de una camelia blanca sobre el fondo oscuro.

.

_ ¡Oh Krilin!_ lo estrujó brevemente aturdiéndolo más con sus encantos él se mareó dejando aflorar una risa floja.

"Pues en el fondo ha sido una suerte"

De repente el cálido contacto de los brazos de Maron se esfumó _ ¡¿Vamos a qué esperas?_ la peli azul ya había cruzado la calzada y le gritaba agitando la mano, tratando de saltar sin éxito enfundada en aquel ajustadísimo, corto y escotado vestido amarillo.

"¿Cómo puede correr tanto con esos tacones?"

Quedó solo rodeado de las numerosas bolsas tiradas a su alrededor, hizo ademán de seguirla.

_ ¡Las bolsas cariño!_ le gritó llevándose la mano a la boca.

Encogió los hombros se pasó la mano por la nuca soltó otra risa, esta vez a modo de disculpa, recogió la montaña de bolsas, incluso hasta el rectángulo de plástico se le había caído con el achuchón, cargado haciendo gala de su equilibrio de guerrero avanzó tratando de no perder ninguna. Cuando reconoció el logotipo de la casa Chanel la tarjeta de crédito tembló.

_Esto sí que es un entrenamiento completo_ bromeó el muchacho al arribar junto a ella.

_ ¡Venga date prisa que nos van a cerrar!_ apremió.

Dentro Maron lo dejó de lado emocionada corriendo de una percha a otra, persiguiendo a las comerciales de la firma en busca de atención aunque todas ellas se excusaban corriendo de un lado para otro cargando trajes de ensueño protegidos por fundas.

_ Disculpe pero en este momento no podemos atenderla_ se excusó una comercial de pelo fucsia cortado estilo Bob sin prestarle demasiada atención.

_ ¡Tengo derecho a…!_ protestó molesta sin éxito, la comercial la había dejado con la palabra en la boca_ Deben de estar atendiendo a alguna celebridad o alguna señorona. ¿Krilin? ¡Krilin!

Paseaba por la tienda sin rumbo, si tanta ropa tenían quizás habría algo para él, aunque de momento no había tenido mucha suerte, todo absolutamente todo era ropa de mujer… Una de las comerciales salió azorada llevando un traje no le prestó atención pese a casi atropellarlo esquivó el choque cruzando accidentalmente unas cortinas purpuras.

Y allí estaba.

Sobre una pequeño pódium circular forrado de terciopelo negro lo contemplaba reflejada en las pantallas de plasma que cubrían la totalidad de las tres paredes, estaba ella. Una cabellera platino desparramada en una espalda de nácar, la comercial subía la cremallera oculta por la costura cubriendo la piel expuesta en un movimiento que a Krilin se le antojó eterno y breve como un eclipse de Sol.

Se le olvidó respirar un nudo se le atravesó en la garganta cuando cuándo terminó su recorrido lo empujó de vuelta al estomago.

La espalda del traje de noche bajaba hasta donde esta pierde su casto nombre, desde allí un ajustado vestido color maquillaje casi traslúcido cubría su figura oculta en parte por una discreta pedrería estratégicamente ubicada.

La comercial se retiró con discreción mirando al suelo.

Las pantallas no le hacían justicia. Cuando se giró dos témpanos de hielo le perforaron por atreverse a mirarla.

A admirarla.

Bajó los ojos al suelo avergonzado deseando menguar hasta desaparecer.

_ ¿Qué hace aquí?_ inquirió la dependienta reparando en su inoportuna presencia tironeando de su manga.

_ Yo… venía buscando algo de ropa para mí _ respondió avergonzado enterrando su barbilla en su pecho.

_Señor esta tienda es solo para mujeres dos calles más arriba está nuestra tienda de la línea masculina. Con gusto le atenderán allí _ la muchacha lo empujaba afuera con escasa diplomacia y suma prisa.

_Busco algo para la boda de Bulma Briefs.

_ ¿Vas a ir a esa boda?_ preguntó la rubia, el pequeño calvo le había llamado la atención no solo a ella.

La dependienta paró de empujar en seco cuando la mujer bajo del pódium y avanzó como una visión ondulando suavemente sus caderas con la elegancia de un felino.

"Si estaba invitado de seguro es alguien importante" pensó para sí la comercial de la marca sustituyendo su expresión de fuera por la de `posible venta´.

Ante la mención del nombre el hombre de pelo lacio se levanto del sillón de cuero negro desde donde observaba el probador.

Le gustaba que admiraran a su hermana incluso había disfrutado del apuro del enano a fin de cuentas ella era una obra de arte.

Un placer en todos los sentidos y para todos ellos.

Pero el deforme calvo se había entrometido en exceso al seguirlos allí tan descaradamente atreviéndose a hablarle. Ella le contestó.

Eso le molestó sobremanera pero entonces…

"Busco algo para la boda de Bulma Briefs"

"¿De qué demonios conocería a Bulma?"

De entre las cortinas asomó una cabeza azul.

_Vamos a ir los dos_ interrumpió Maron.

Las dagas celestes de la platino la escrutaron con algo parecido al desprecio (el desprecio mismo habría significado considerarla como a un rival), las del moreno la degustaron por un momento pensó que era ella, salvo cuando atravesó las cortinas mostrando el resto de su voluptuoso cuerpo enfundado en un vestido amarillo chillón sumamente provocativo y por la falta de inteligencia en sus pupilas.

La comercial ante la mención de la boda le prestó atención, disfrutándola Maron la secuestró para que le enseñara algunos modelos.

Bajo la mirada felina de Juhannagou.

_Quiero un vestido igual que el que lleva esa señora_ señaló a la rubia con evidente descaro haciendo que sus pupilas destilaran ira_ Pero no ese, es de señora mayor… ¡No tiene escote!

"Se lo puedo perdonar por esta noche". Pensó para sí el príncipe esbozando una sonrisa predadora.

Era cierto, el traje de alta costura que portaba la rubia compensaba el escandaloso escote a su espalda con uno delantero muy recatado que cubría los hombros acariciando la base de su cuello, ocultando la totalidad de los finos brazos. Juhachigou la fulminó con la mirada casi la hizo explotar el moreno pasó junto a ella frenando el brazo que comenzaba a alzarse con un roce sutil. A medias divertido e intrigado por la exuberante y poco inteligente peli azul.

_Juhachigou_ inquirió el moreno gozando de verla apretar los puños hasta blanquear los nudillos_ Te espero en palacio tengo `cosas´ que hacer antes._ Enfatizó con picardía la palabra. Enfadar a su hermana era siempre divertido.

Avivaba el fuego.

Esa sería una noche entretenida.

Lo miraba aparentemente estática como una estatua de hielo solo sus inmensos ojos rasgados denotaban a su gemelo una deliciosa furia de sobra conocida.

"Solo le falta alimentarse de esa perra vulgar delante de mí".

El moreno abandonó el probador mirando con una mezcla de desprecio regodeándose con actitud altanera, se dirigió a la comercial extendiéndole con un movimiento estudiado una tarjeta metalizada.

_ Cobra lo de la señorita a nombre de A. Juhannagou_ su tono le calentó la sangre a la peli lila de piel morena.

_ Lo de la señorita… ¿Maron?_ terminó tragando saliva escondiendo la inseguridad tras una sonrisa.

A Juhannagou le enseñó sus blancos dientes afirmando a la vez que la comercial tosió azorada tomando la tarjeta.

_ ¡Adiós!_ Maron levantó la mano para despedirse_ Nos vemos _ le guiñó un ojo se acomodó la melena y sacó pecho acercándose a él como una polilla a la llama olvidando a ¿Krilin? por la abrumadora presencia del enigmático moreno_ ¿Eres un príncipe?_ preguntó ansiosa.

Una sonrisa sardónica antes de cerrar la puerta del vehículo.

Se sorprendió cuando ella le hizo caso no era un hombre que llamara la atención como Ten Shin Han ni un rebelde atractivo como Yamcha… Pero se había hecho ilusiones. La patada para despertar había sido fuerte y dura.

Todo había pasado a cámara lenta ante sus ojos había perdido a Maron, se le había escurrido como agua entre las manos como la arena de un reloj.

Había durado más de lo que su razón le decía.

Las mujeres como ella no acababan con los hombres como él.

Recogió los trocitos de las ilusiones pensando en cómo les diría a todos que la misteriosa amiga especial a la que había conocido no iba con él a la boda.

Veía sus caras comprensivas y predecibles de "Eso ya me lo esperaba yo" la expresión irónica de Oolonng de "Seguro que se la ha inventado." Acompañada de sus bromitas de turno.

Todos sus amigos habían encontrado pareja; Goku y Chichi recién casados y futuros padres, Ten Shin Han iría con Lunch y con su inseparable Chaoz. Roshi asistiría con su hermana y con Unigame, seguramente haría piña con Oolong para preguntarle por la ausente `novia´.

Y el último que quedaba por emparejar se casaría con una copia de la mujer de sus sueños después de mil dificultades en una boda idílica subidos en una nube de amor.

"Las mujeres como Maron no terminan con hombres como yo"

Suspiró imaginando el panorama.

_ ¿Vas a ir a la boda de Bulma Briefs?_ inquirió una voz altiva que a él le sonó melodiosa. Se volteó para cerciorarse de que iba dirigida a él topándose con los altivos ojos de la visión.

_Si_ respondió tímido sin atreverse a cometer la irreverencia de mirarla.

_Iré contigo_ sonó a orden_ Nos veremos allí al inicio de la ceremonia.

El pequeño alzó la vista enrojecido hasta las orejas y tartamudeó algo inteligible. Lo encontró divertido se dobló para depositar un beso en su mejilla teñida de grana.

Los balbuceos redoblaron cómicos mientras la cabeza rasurada del pequeño se asemejaba cada vez más a un tomate.

Sería aún más divertido cuando su hermano la viera en la boda de Bulma Briefs acompañada del pequeño, disfrutaría de su expresión al verla allí con el pequeño y todavía más al tomar de postre su plato favorito.

_ ¿Sabes dónde…?_ logró articular con esfuerzo.

_Ponte algo decente_ contestó imperativa antes de salir deslizándose sobre el suelo pulido dejándolo en medio de la habitación flotando en una nube.

_ ¿Cómo te llamas?_ preguntó superando milagrosamente el nudo que le impedía hablar viéndola marchar.

_ Cárguelo a nombre de A. Juhachigou … lo del pequeño también_ contestó sin voltearse camino de la salida.

_ A. Juhachigou…_ repitió dándose por contestado.

_Hasta luego_ sonó a su espalda.

_Permítame acompañarle _ hasta nuestra tienda de línea masculina ¿Señor? _ se ofreció la muchacha _ ¿Señor? _ después de todo A. Juhachigou y A. Juhannagou eran los mejores clientes que tenían y si tenía que escoltar al pequeño hasta la tienda y atenderlo personalmente lo haría sin pestañear siquiera. Ya se frotaba las manos ante la jugosa comisión que recibiría por ello.

_Ha dicho hasta luego_ suspiró Krilin_ ¡Volveré a verla! _ exclamo emocionado a la comercial peli lila.

Lo de Maron era agua pasada

Se pellizcó el brazo hasta amoratarlo, dolía, no era un sueño.

_Permítame acompañarle Sr….

_Krilin mi nombre es Krilin.


La cabeza le dolía hasta el punto de que el cerebro parecía latir.

Abrió los ojos para no ver nada.

_ ¡Uff que golpe! _ se quejo llevándose la mano a la sien.

Oscuridad por todos los lados, parpadeó de nuevo, movió piernas y brazos para comprobar su estado. Respondían bien. Saltó para probar sus rodillas, un tirón seco que cerca estuvo de partir su cuello lo devolvió al suelo, en un reflejo se llevó las manos al dolorido cuello.

¡Lo habían capturado!

Estaba encadenado como un perro.

¡A. Juhachigou! ¡Tenía que salvarla!

A tientas buscó la cadena y la partió con un seco sonido metálico. Libre se concentró tratando de encontrar algún ki allí no había nadie salvo él.

O si.

Ruidos fuera lo hicieron dudar los monstruos no tenían ki…

Cauteloso elaboró un plan no podía ser ruidoso quien fuera el que lo había capturado también tendría a A. y posiblemente a sus amigos… Si es que todavía vivían.

Se concentró buscando ki conocidos. Nada. Nuevo error.

Estaba solo en aquella oscura mazmorra.

Vagaba por los pasillos blancos buscando a A. Juhachigou no quería pensar en lo que le podrían haber hecho, unos pasos por el corredor le alarmaron voló con agilidad hasta pegar su espalda al techo.

Un grupo de sirvientes caminaban presurosos eran zoomorfos parecían sacados de una exposición de belleza animal.

_Dicen que esta como loco con la nueva…_ cuchicheó un caniche con una corbata en el cuello_ ¡Se ha convertido en su nueva diversión!

"¡Juhachigou!"

_La Princesa estará furiosa_ murmuró la gatita gris buscando más información_ Igual está con ella ahora…

_ ¡Apúrate tenemos que llevarle lo que pidió al Príncipe! _zanjó con premura.

Desde varios metros Krilin seguía a los sirvientes.

La estancia era luminosa en extremo, el amplio salón era totalmente blanco los muebles transparentes parecían de estilo antiguo, quizás francés aunque los materiales eran modernos y el diseño mucho más depurado, las paredes de mármol blanco estaban decoradas con paneles escultóricos que harían llorar a Donatello.

El alto techo abovedado estaba poblado por murales que dejarían al mismo Buonarotti en un apuro.

Por las ventanas de la bóveda se colaban los rayos del Sol un juego de grandes espejos de estudiada ubicación dirigían los rayos a las magníficas pinturas del techo.

Bajo la magnífica bóveda dos tronos estaban situados en el medio del salón, en contraposición al resto del mobiliario tan moderno y casi eterio parecían pesados inamovibles vestigios de un pasado distante y glorioso.

Destacaban sobre manera, emanaban un aire regio.

Sobre el trono de obsidiana el hombre al que vio en la tienda a su lado sentada en el suelo sobre un almohadón de seda roja Maron enredando sus manos en la pierna del hombre, ronroneando como una gata. El miraba a un punto indefinido sin prestarle atención mientras enterraba su mano en sus cabellos azulados. Después de recuperarse del impacto que le supuso la escena aprovechó la distracción para volar y ocultarse tras uno de los espejos del techo.

Desde aquella altura estudiaría mejor la situación y podría elaborar un plan de ataque. Cerró los ojos la ventaja estratégica implicaba una perspectiva inmejorable de los tronos y de los juegos de la peli azul.

"¡Se está aprovechando debe estar hipnotizada o algo así!"

Le enfureció el espectáculo tuvo que hacer esfuerzos para contener su ki estaba ya dispuesto a defenderla cuando los ecos de otros pasos resonaron pausados.

_ Hasta que te dignas a aparecer hermanita_ saludó a la figura encapuchada.

La capucha negra cayó resbalando sobre una cascada platino.

El resto de la tela siguió el mismo camino formando en el suelo una gran mancha negra y brillante como la tinta derramada desvelando a la mujer enfundada en un vestido rojo de profundo escote.

Magma sobre hielo.

Se quedó congelado todavía oculto al borde del gran espejo.

"Juhachigou… ¿Es su hermana?"

_Había un salubri.

Las tres palabras detuvieron en seco los juegos Juhannagou separó bruscamente la cabeza de la peli azul sujetándola del pelo. Se levantó con brusquedad empujándola de vuelta al almohadón del suelo.

_Es imposible._ atajó quedándose parado delante del trono Maron mirándolo perpleja desde el suelo.

_Eso pensaba yo, pero lo era. Tan cierto como que amanece cada día.

_No hay más salubri que el guardián.

Sonrió con frialdad ante el nerviosismo del príncipe.

_No era un salubri cualquiera, hizo estallar un Sol de un solo ataque eliminó a la manada.

_Saulot está muerto los Tremere acabaron con él, con todos ellos salvo con…

La rubia pareció dudar ante las razones que esgrimía su Príncipe.

_ Tenía tres ojos, se contar Achileas_ se reafirmó pronunciando el nombre con familiaridad acariciando las silabas_ Márchate_ le ordenó con una frialdad que no admitía otro juicio. Maron permanecía en el lugar dónde había caído.

_Obedece a tu Princesa_ determinó acariciando su mentón tomándolo entre su pulgar y su índice.

_Pero mi Príncipe_ se quejó infantil. Él le apretó mentón imperceptiblemente forzándola a levantarse. Maron dejó escapar un quejido.

_Callada estás más bella_ su voz era suave pero tan fría y dominante como sus ojos posados en la voluptuosa muchacha envuelta en fina y escueta gasa.

Se separó con la cabeza gacha e hizo una pequeña genuflexión. Abandonó la estancia tragándose un puchero.

_ Tu gusto va de mal en peor hermanito primero un gato y ahora una perra_ se carcajeó con ironía.

_No hablemos de gustos hermanita_ susurró mientras la encaraba_ sé lo del enano calvo_ le dijo al oído. Krilin se estremeció tras el espejo "Espero que no me hayan visto"_ El tuyo es pésimo Arikel_ chasqueó la lengua como un látigo de seda.

_ ¿Pésimo?_ se revolvió mirándolo con fría molestia_ Yo no fornico con gatas…

_No me trates como un pervertido hermana no me la forniqué_ acarició sugestivo la cara interna de su muñeca_ Lo tuyo es peor_ susurró.

_No te metas donde no te llaman Achileas, aquello está enterrado_ se separó súbita_ Y si tú puedes tener a la perra azul, yo puedo tener a mi mascota.

_ ¡Oh vamos Arikel me partes el corazón!_ dramatizó llevando la fina mano de la diosa a su pectoral.

_Degenerado_ rió la rubia antes de besar la comisura de su boca como despedida.

_ ¿Vas a ver a tu mascota?_ inquirió decepcionado esperaba otra cosa.

_No está en la habitación donde lo dejé_ evadió la respuesta directa.

_Busca en los calabozos_ canturreó el joven viéndola ir.

_ Sé donde ir – respondió cortante.

La estancia quedo vacía y Krilin aprovechó para seguir los pasos de la rubia.

"¿Cómo podía atreverse a mencionar aquello?"

Después de tantos siglos seguía echándose en cara.

El largo sueño no había borrado lo sucedido.

El intrincado laberinto le llevó a un puerto distinto del buscado. Un gran jardín interior rodeado de una columnata de mármol blanco de aspecto antiguo, a medio camino entre el jónico y el corintio. La muralla de columnas separaba el jardín del palacio mediante un corredor techado.

El conjunto encerraba dentro una vasta extensión de ordenada naturaleza. El verde en equilibrio sutil con los macizos de flores exóticas que brotaban aquí y allá dando vida con su color. En el centro una amplia piscina al lado una pequeña arboleda que unía la piscina con uno de los accesos que comunicaban el corredor con el jardín secreto.

Maron estaba sentada bajo la tibia luz junto a un árbol de espesas ramas.

_Maron…

_ ¿Krilin?_ la sorpresa la entresacó de sus pensamientos_ ¿Qué haces aquí?_ preguntó con los ojos todavía líquidos. Él nunca había visto una genuina expresión de tristeza en su rostro.

_No lo sé. Yo estaba en la boda y Bulma lo dejó plantado en el altar…_ Maron abrió sus ojos tanto como era capaz y profirió una risita que reconfortó al pequeño guerrero. Como contarle lo sucedido… – Entonces… Un enjambre de monstruos invadió la Corporación, fui a salvar a Juhachigou de uno de ellos… Y me he despertado aquí.

_ ¡¿Que hacías con Juhachigou?_inquirió abriendo todavía más sus ojos de gacela para después achinarlos.

_ Eh buenoooo_ se pasó la mano por la cabeza rascándose la nuca en un intento de rebajar el rojo que sentía acumularse en sus mejillas_ Yo… ehem Juhachigou…_ no sabía cómo explicarse_ Vino a la boda conmigo_ dijo más bajito.

_ ¿También vas a vivir aquí?_ comentó sentándose bajo la sombra de la arboleda.

_ ¡No!_ le negó mientras se sentaba junto a ella _ Me he despertado encadenado y me he fugado. ¡Vámonos no hay mucho tiempo!_ respondió mirando ambos lados mientras tiraba de su mano.

_No, yo me quedo aquí._ contestó escurriéndose de su agarre.

_ ¡¿Qué?

_ ¿Has mirado a tu alrededor?_ contestó alzando las manos_ ¿Lo has visto a ÉL?

"Las mujeres como ella no terminan con hombres como yo"

_Pero… Maron… Es uno de ellos es su Príncipe.

_Si ¿Y?_ preguntó con naturalidad apabullante _Juhachigou es SU Princesa y estabas con ella_ estrechando sus ojos de gacela.

_No, ella es su hermana.

_Es su Princesa_ afirmó, el guerrero bajó los ojos al suelo_ Solo tengo que dejar que me muerda un poco el cuello y que beba de mí_ añadió pícara acariciando una suave cicatriz en el lateral de su cuello. Él levantó los ojos abiertos como platos_…Y tengo acceso a todo esto_ concluyó levantando las manos y girando sobre sí misma.

_Entiendo… ¿Entonces eres su amante?

_No, todavía no_ negó con enfado_ ella es su amante. De momento soy su… Bueno es un vampiro_ zanjó como toda explicación.

_ ¿Quién?_ preguntó con voz trémula el peso de la noticia que se negaba a creer lo aplastaba.

_ Juhannagou y su `queridísima hermanita´_ torció el gesto al nombrarla despectivamente_ es el Príncipe de los Toreadores los vampiros más hermosos_ soltó llena de orgullo con una naturalidad arrebatadora, Krilin se cayó al suelo sobre su espalda.

Demasiadas noticias en un día.

"Y pensaba que había tenido un día duro… "

Lo peor acababa de empezar.

_ Pero por poco tiempo voy a desplazar a ese vejestorio_ soltó la peli azul interrumpiendo sus pensamientos.

Toda una declaración de intenciones.

_ ¿Qué? ¿Cómo puedes?_ le gritó_ ¡Es un vampiro de los que beben sangre!

_Si ¿Y qué?_ contestó con aceptación como si fuera lo más obvio del mundo_ Tú no tienes pelo.

_Me rapo, es por disciplina…

_No tienes nariz_ apostilló _ Y me gusta que haya_ se llevó el índice a la boca_ no me había dado cuenta de lo que la echaba de menos hasta que Juhannagou me…

_ ¡NO!..._ la cortó de pleno ya había visto y oído suficiente no le cabía duda todo lo ocurrido la había trastornado_ Saldré fuera a buscar ayuda.

_Krilin… ya no hay fuera, ya no hay ayuda_ dijo totalmente serena turbándolo a él. Asustado y desconcertado se giró para salir volando, si ella no quería huir con él debía buscar a Roshi a Goku y a los demás, no sabía que despedía Juhannagou pero un halo siniestro lo envolvía.

Se levantó unos metros y los grititos de la voluble dama que parecía haberlo reconsiderado le frenaron.

_ ¡Krilin!

_ ¿Sí?

_ ¿Cómo iba la novia?

Apenas le dio tiempo de despegar los pies del suelo sin saber cómo estaba flotando delante de los gélidos ojos de A. Juhachigou.

Cayó al suelo empujado por algo que no supo frenar, ya estaba abajo esperándole resguardándose de la luz bajo el espeso follaje de la frondosa arboleda.

_ ¿Dónde ibas pequeño?_ como un látigo de seda su voz lo golpeó.

Ya no podía ni quería moverse.


Despertó otra vez con un profundo sopor sentado sobre sus párpados, una hembra joven lo contemplaba sonriente cargada con una bandeja de desayuno. Se incorporó y se despojó de la molesta tela que lo cubría. Con el torso recto y la sabana arrugada en torno a su cintura.

_ ¿Dónde está mi armadura?_ bramó reprimiendo el impulso de coger el cuello y no la bandeja ofrecida. Había encontrado el éxito y de esas escuálidas hembras dependía restaurar el honor de su familia, el propio, quién sabe si incluso su ascensión a la Élite. Debía contenerse de matarlas a ellas y al híbrido llorón.

Era el hermano de Kakarotto lo que le proporcionaba una ventaja notable, no podía echarlo todo a rodar, cada una de esas escuálidas criaturas valía su peso en oro.

Al menos hasta que se demostrará lo contrario y tenía al híbrido para probarlo.

_ Hermano de Goku debes comer has estado muy cerca de morir desangrado… Es mejor que descanses.

Desangrado.

La palabra repiqueteaba en su cabeza, el aviso por el rastreador, la hembra insolente y desteñida del cuchillo.

_ ¿Donde están?_ repitió.

_ Lavándose, estaban empapadas en sangre como el resto de tus ropas…

_ Mi rastreador dámelo_ interrumpió sujetando su muñeca.

_ Vaya ya te has despertado_ la voz de la rubia le llegó desde la puerta.

_Mi rastreador_ exigió soltando la muñeca de la enfermera haciendo ademán de levantarse.

La mujer lo evitó lanzándole el dispositivo. Raditz lo atrapó al vuelo.

_No tengo ganas de `conocerte´ tan a fondo_ soltó con sarcasmo.

_ Mi armadura.

_Eso tendrá que esperar_ respondió acercándose a él – Te curas rápido_ observando las marcas todavía en proceso de curación de sus brazos "Demasiado"

_Soy un saiyajin_ comenzó a engullir la comida de la bandeja sin prestarle mucha atención.

_Es de Goku creo que te servirá_ dijo la de la cabellera índigo extendiéndole un fardo de ropa. La miró de mala manera frunciendo más el ceño_ Solo hasta que la tuya este limpia y seca.

_ ¿Cuánto llevo inconsciente?_ dijo engullendo las provisiones.

_Tan solo unas pocas horas _ repuso la enfermera antes de salir_ Eres más alto que Goku te vendrá algo corto.

_Vamos a sentarnos y a tomar algo. ¿Tendrás más hambre no? – sugirió la rubia.


La gran mesa se encontraba llena de fuentes vacías y platos sucios el desconocido tragaba como un condenado bajo los ojos curiosos de los presentes. Mientras la extraña hembra seguía con su verborrea por la cabeza del saiyajin pasaban cien pensamientos. Sobre todos ellos cuándo llegarían el resto de su escuadrón y cómo reaccionaría el Príncipe Vegeta… lo más probable era que ya hubiesen purgado una buena parte del planeta antes de parar tras el aviso, "Si es que ha parado y no ha completado la purga".

Nadie iba a salir de ese lugar hasta que llegara el resto del escuadrón.

_...y así es como todo se ha ido a la mierda_ concluyó la rubia su explicación exprés de lo ocurrido. Omitiéndole los sucesos ocurridos en la Capsula Corp.

Levantó la mirada en sus manos estaba el último cuenco de arroz con carne. Tiro manotazo para apropiarse de él. Encontró resistencia, dio un gruñido y pegó un tirón más fuerte arrancándoselo a la hembra de las manos.

_ ¿Es que tu madre no te enseñó modales?_ le bufó molesta, iba a comenzar una reprimenda cuando…

_Yo podría entrenarte muchacho_ se ofreció Roshi_ se ve que tienes potencial eres hermano de Goku.

El saiyajin seguía engullendo sin prestar atención solo le llegaban las molestas vibraciones de su voz.

_ Goku podríamos entrenar esta tarde los tres juntos. ¿Qué te parece?_ Dejó caer así como si tal cosa.

Un brillo cruzó por los ojos del joven Son cuando oyó la proposición.

"Ya comienzas a estar de vuelta muchacho" pensó el viejo Sensei. Verlo adoptar la guardia cuando llegó el desconocido fue el inicio pero ese brillo le recordaba el del niño que llegó a Kame-House pidiendo ser entrenado. Aun había inseguridad en sus gestos, pero Son Goku ya estaba en camino de volver.

_ ¿Puedo Chichi?_ la miró a su vez con cara de cachorrillo.

Chichi estaba sentada en una silla con el bebé por fin dormido envuelto en una mantita.

Algo en su interior le hacía desconfiar de ese melenudo con pinta de macarra no podía ser una buena influencia para su Goku…. Pero él parecía tan ilusionado y después de aquellos meses…

_Claro que si, te vendrá bien un poco de ejercicio._ añadió mirando de reojo a su nuevo cuñado._ ¡Pero no estés demasiado tiempo!

_ Maestro Roshi debería de esperar un poco todavía está débil_ aconsejó la enfermera recordando el estado en que llegó.

_ Lunch no veo que puede tener de malo que entrenen juntos los dos hermanos, Buffy dejará libre la sala de entrenamiento esta tarde.

La rubia la miró sin ocultar su enfado Bulma sonrió con altanería y se volteó hacia Raditz.

Esté fruncía todavía más el ceño mirando con desprecio al atrevido viejo, se disponía a contestarle cuando recordó la gravedad de sus heridas y el consecuente incremento de poder cuando sanara totalmente. Casi había muerto desangrado por lo que la enfermera le había contado y estaba ansioso por comprobar cuanto el Zenkai había aumentado su fuerza.

Todavía no estaba recuperado del todo como para pelear con los de su escuadrón. Pero con el considerable incremento de poder que esperaba obtener podría disfrutar de buenas peleas con su padre y tío.

¿Qué importaba un calentamiento sin riesgos que con el debilucho de su hermano?

"Me entretendré un rato ya habrá tiempo para matar después"

_ Y dime. ¿Cuándo vendrán tu padre y el resto de tus amigos?_ preguntó Bulma al desconocido hermano de Goku haciéndose la distraída "no es feo de ver" se reprendió inmediatamente después.

El saiyajin terminó el último cuenco y miró a la líder del grupo.

_La nave espacial aterrizará esta noche_ respondió cortante.

_ ¡¿NAVE ESPACIAL?_ los siete lo miraron boquiabiertos.

Son Goku escupió la totalidad del arroz que estaba tomando en la cara de Roshi.

_ ¡¿ERES DE OTRO PLANETA?_ preguntó el hermano menor con la boca totalmente abierta. Chichi lo miraba como si fueran a salirle antenas verdes al padre de su hijo. Reaccionó.

Roshi permaneció impasible contemplando a ambos hermanos ahora todas las piezas encajaban en la historia. El nieto adoptivo que Son Gohan encontró abandonado, tan fuerte, tan agresivo hasta que se golpeo la cabeza y casi la pierde.

"Lo dominó en nada… Yo tardé 50 años toda una vida" Pensó para sí.

_ ¡Si mi marido fuera un extraterrestre yo lo sabría!_ respondió golpeando la mesa el ruido y lo brusco del movimiento despertaron a Gohan que comenzó a llorar_ Ya, ya amor, no llores más mi vida. ¿Tienes hambre? Mamá te dará de comer_ susurró arrullando al bebé y desabrochando un botón de su ropa.

La cabeza de Roshi rotó hacia ella de un movimiento brusco y seco con la nariz ensangrentada.

_ ¡Pero no aquí!_ Chichi volteó digna con el recién nacido en brazos. No se fiaba de las palabras de aquel hombre, algo en su conducta, en sus gestos. Tal vez aquella maraña peluda que colgaba hasta sus rodillas…

"¿Qué hombre decente iría así?"

La morena deshilaba sus pensamientos mientras amamantaba a su hijo. No se fiaba ni un pelo de aquel `cuñado espacial´… todo aquello era una gran mentira si su Goku fuera un extraterrestre ella lo sabría sin ninguna duda.

_ ¡Au!– miró perpleja al pequeño glotón que le había dado un tirón sorprendentemente fuerte_ ¡ Son Gohan!


_ ¿Has visto a muchos humanos con súper fuerza, cola y pelo extravagante a parte de ti?_ contestó la peli azul altanera.

_ ¡Los extraterrestres no existen!_ espetó la cazadora.

_ Si existirán tu lo sabrías eres la Cazadora… Ni los vampiros, ni los demonios, ni los hombres lobo_ enumeró la peli azul.

La rubia la miro ofendida.

Raditz miró a la peli azul parecía sorprendida pero no en exceso como el tonto de su hermano o el resto de las hembras.

_Conozco a Goku desde que no levantaba un palmo del suelo y nunca ha actuado como un humano normal._ se explicó encarando a la rubia_ Solo mira como come.

_Deberían de adelantarse y venir con el Sol fuera_ intervino la molesta voz de la mujer del pelo bicolor.

Otra que parecía tomárselo extrañamente bien y curiosamente hablaba con lógica.

_Anya tiene razón._ se centró la científica_ No voy a desactivar los escudos para qué entren. _ Apoyó la peli azul_ Es más seguro para todos que vengan antes de la caída del Sol.

Anyanka se regocijó en su silla mirando al grandullón.

_Vendrán cuando tengan que venir_ zanjó con sequedad se levantó dispuesto a dejar atrás tanta cháchara absurda seguido de su hermano y Roshi.

El uniforme de combate de Son Goku le venía realmente corto justo por debajo de la rodilla, su torso constreñido dentro de aquellas ropas indignas. Realmente era un hombre muy alto. Una risita se dibujo en la boca de Anyanka.


Descargaba su enojo lanzando dardos a la diana colgada de la pared. Agotadas las municiones los recogió con un soplido. Estaba molesta el aburrimiento la estaba matando. Más que el aburrimiento la espera, tensa y eterna a que llegaran el resto de la famosa expedición saiyajin. Tenía cierta curiosidad por verlos.


_ ¿Aburrida?_ le inquirió Anyanka.

_Detesto estos momentos.

_ ¿Cuáles?

_Ya sabes los de `antes de la tormenta ´, detesto esa calma. Me enerva.

_ ¿La tormenta o los momentos?

_Todo_ siseó lanzando un dardo más.

_ ¿Y Bulma? – preguntó la ex demonio.

_Sigue encerrada en laboratorio_ el último tiro el dardo salió rebotado contra la pared.

_ ¿Cuánto más van a tardar tus amigos en venir?_ inquirió la peli azul enfocando con los prismáticos el horizonte, la espera consumía su paciencia de mala manera.

_Ya están aquí._ la expresión de Roshi se ensombreció mientras que Goku permanecía expectante, tenso. Las fuerzas debían de ser impresionantes de lo contrario no se inquietaría de esa forma. Dentro de su cabeza numerosos interrogantes parecía nervioso pero ilusionado de alguna forma.

"Ya están aquí" Bulma infló sus pulmones y exhaló el aire con lentitud.

Dos siluetas altas tremendamente conocidas aterrizaron a pocos metros.

La misma altura, el mismo gesto, misma actitud guerrera que su hijo. Pero distintos muy distintos de él en esencia, no tanto de su hermano.

Les envolvía el sello familiar.

_ ¿Maestro Roshi ve lo mismo?_ el joven Son se frotaba los ojos tratando de aclarar la vista, eran tres gotas de agua, salvo por la cicatriz y el tono trigueño de los forasteros.

El sensei cabeceó otorgando.

_Goku no puedes negar de dónde vienes.

_Pues no lo tengo muy claro hay dos_ contestó rascándose el pelo.

_Vaya, sí que son originales los saiyajines_ comentó la rubia a la ex demonio vengadora.

_ ¿También saldrán de huevos como los demonios fasnic?

_ ¡Tu sí que has salido de un huevo!_ bufó la morena_ ¡Mi Gohan no! Es un bebé precioso, sano y humano_ remarcó.

_Los vengadores no salimos de un huevo bueno por lo general nacemos humanos... Bueno no siempre…._ y siguió con su discurso hasta que Bulma le propinó un codazo haciéndola callar.

_ ¿Por eso tiene cola como los alienígenas?_ bromeó la Cazadora.

_ ¡MI marido no es un extraterrestre! – Se defendió_ Solo es un poco especial..._ Chichi dejó de prestarles atención a las dos mujeres, ellas si eran raras una demonio y una medio demonio celosas de su recién estrenada familia. Su niño y su marido eran perfectos tal y como eran. Tenía cosas más importantes en las que pensar.

Eran prácticamente iguales salvo pequeños detalles una leve cicatriz en forma de x marcaba la cara de uno de ellos, portaba una armadura parecida a la de su hermano solo cambiaban los colores. Negro y verde, unos pantalones de spandex negro cubrían sus musculosas piernas.

El otro iba vestido casi igual que Raditz, armadura de amplias hombreras que se prolongaba con protecciones en la cadera. Al igual que su hermano llevaba las piernas expuestas.

Raditz se adelantó con dos grandes zancadas dispuesto a exhibir su triunfo. Son Goku dudoso no sabía si acercarse o no a ellos. ¿Cuál sería su padre? Se habría movido pero Chichi lo retenía firme de la muñeca.

_ ¿Dónde está?_ preguntó a su hijo.

_Con las humanas y el híbrido_ señaló mirando hacia el grupo.

_Kakarotto no, tu compañero de misión_ preguntó con seriedad.

_ Ha caído…

_ ¿Caído? Explícate_ demandó, juraría que el trigueño color de su hijo palideció por un momento.

_ Nos tomaron por sorpresa, yo vencí a los insectos que me rodeaban capturé a la hembra y descubrí la base_ Bardock escrutaba a su primogénito con la mirada.

_ Poco te ha faltado_ reparó en la baja cifra del rastreador.

_ El mocoso ha crecido bastante_ Turles lo hacía con la multitud_ No ha sacado nada de su madre.

_ No tocarás el tanque regenerador_ De no encontrarse en esa situación lo molería a palos como a un perro por su ineficacia. Tenía asuntos más urgentes que tratar. Asuntos oficiales.

_ ¡He encontrado a Kakarotto, al híbrido y a las hembras!

_Has perdido a tu compañero de misión_ zanjó su padre avanzando hacía la multitud.

_Ya no quedan muchos saiyajines._ Terció su tío.

Cruzaron un breve intercambio de palabras, miraron hacia ellos y avanzaron.

El hombre de la cara cicatrizada se paró frente a Son Goku y su mujer.

Rotó la cara levemente y miró el pequeño que la joven madre mantenía acurrucado en su pecho.

_ ¿Eres mi padre?_ preguntó con inocencia.

_ ¿Ves a alguien más que pueda serlo mocoso?_ respondió cortante con igual cadencia del que se hacía llamar su hermano mayor con exacta arrogancia.

_ ¡Es que los tres somos iguales!_ una risa nerviosa se le escapó al saiyajin más joven.

El hombre lo ignoró examinaba al bebé evaluándolo a simple vista como a los especímenes encontrados.

"Débil".

La mujer de aspecto saiyajin hizo una leve reverencia.

_Es nuestro hijo Son Gohan_ "El respeto ante todo es mi suegro" "¿Kami tendré una suegra?"_ yo soy Chichi la esposa de Son Goku.

_Para ser un híbrido parece totalmente una cría saiyajin_ Extendió el brazo e hizo ademán de tomar al pequeño. No tembló y debería estar temblando de miedo.

Permaneció estoica.

No sabía el porqué pero su suegro y su acompañante le causaban una extraña sensación, era como ver a Goku por triplicado. Incluso parecían llevarse pocos años con sus hijos más parecían sus hermanos que padre y tío.

_No tenemos todo el día_ el acompañante sin marcar se acercó seguido de Raditz con la cabeza levemente inclinada y la mandíbula apretada.

_ Claro que puede conocer a su nieto o sobrino o su sobrino-nieto – Contestó haciéndose un lio con las posibilidades de parentesco. Su pequeño Gohan tan dulce que era derretiría un iceberg_ Se coge así con cuidado… _Tomó sin ninguna consideración al pequeño del pescuezo como si de un gato se tratará se quedo colgando todavía soñoliento irguió la cabeza para enfocar mejor al desconocido.

Turles le dio al botón del rastreador y comenzó a agitar al bebé como si de una coctelera se tratara. La expresión de la joven madre cambió totalmente.

_ ¡Te enseñaré a tratar yo a un recién nacido!_ Chichi pataleaba y lanzaba puñetazos al aire mientras su esposo trataba de sujetarla.

_Tranquila Chichi lo hace por su bien. Solo lo están examinando.

_ ¡Suéltalo de una vez desconsiderado!_ le exigió una hembra de pelaje turquesa y tono agresivo_ Que lo sueltes te digo.

_ ¿Quién eres?_ Bardock la miró molesto.

_ Soy Bulma Briefs la líder de esta comunidad.

La hembra de pelo azul vociferaba las órdenes como si fuera un comandante, Turles torció la sonrisa y paró de agitar al pequeño Gohan para observar las lecturas.

Las hembras de aquella raza eran todo salvo dóciles.

_Es débil _ Volteó mirando decepcionado a su hermano Bardock.

_ Comprobé las mediciones solo está inactivo_ se defendió Raditz.

Bulma respiró pensando que pararía de agitar a Gohan, el perverso doble de Goku había reconocido su autoridad. La Briefs se acercó unos pasos.

_Y ahora dame al niño_ ordenó.

Turles se encaró a unos cinco metros de distancia con Bardock y se lo lanzó a gran velocidad. El pequeño comenzó a llorar con fuerza sorprendido de volar. Bardock lo cazó al vuelo, repitieron la operación. El abuelo finalmente lo midió.

_Solo 100 unidades de combate_ murmuró antes de devolvérselo como un balón a Turles. Gohan incrementó sus berridos, al penúltimo lanzamiento cuando aterrizó de vuelta en las manos de su abuelo estos habían alcanzado una fuerza sorprendente.

_Doscientas…_ musitó tapando con indiferencia la satisfacción.

Gohan con tanto viaje vomitó copiosamente sobre su abuelo pillándolo desprevenido. Lo apartó con sequedad para después lanzárselo a la hembra vociferante que era a duras penas contenida por el descerebrado de su hijo y a la de pelo azul dudosamente contenida por el viejo de camisa estridente quién ya acumulaba varios chichones causados por la fiera hembra.

El resto de variopintas y enclenques hembras se apartó a un lado al verlos pasar. Se detuvieron cuando llegaron a su altura.


Una fuerza de 3000 unidades se acercaba a toda velocidad. Los gemelos se voltearon para recibirla.

Una menuda silueta saiyajin aterrizó, iba cargado con lo que parecía una hembra todavía una cría de la raza alienígena. Dos mocosos de pelo verde revoloteaban a su alrededor. Soltó a la cría y caminó hacia ellos.

_ ¡Oio Hola!_ saludó a todos los presentes con la mano en alto.

_ ¿Quién eres?_ inquirió el marcado.

_Soy Tarble el representante de la Corona de Vegeta-sei _ El emblema en su pecho no dejaba dudas_ Representaré al Rey hasta su llegada_ completó avanzando a paso lento. Le sudaban las manos el planeta estaba prácticamente desierto, no se había encontrado a nadie más que a la extraña niña y sus `amigos come naves´ y ante sus ojos se encontraba con media docena de hembras adultas y con…. Una cría hibrida de saiyajin.

_ Doscientas unidades_ murmuró.

Tras él la niña de pelo morado y extraño rastreador trotaba dando brincos, tuvo la osadía de plantarse al lado del representante.

_ ¡Gokuuuu! _ Arare Norimaki chilló de alegría y saltó hasta plantarse delante de Goku_ Oioioo cuantos Gokus_ inquirió señalando a los tres saiyajines con una mano y frotándose la sien con la otra.

_ ¡¿Arare, Arare Norimaki?_ inquirió incrédulo el joven Son adelantándose del grupo y agachándose para ponerse a su nivel_ ¡No has cambiado nada en todos estos años!

Una risa tan abierta como feliz obligó a los viejos amigos a cerrar los ojos y recordar tiempos mejores.

_ ¿Quién es Goku?_ preguntó la morena.

_Es mi amiga Arare cuando perseguía a Blue ella me ayudó a luchar contra él y la Red Ribbon. Es muy fuerte _ se giró para encarar a Arare_ Ven voy a presentarte a mi hijo. Este es Son Gohan_ Chichi se agachó para acercarle al pequeño.

_Yo soy Chichi la esposa de Goku y este es nuestro hijo Son Gohan.

Arare soltó un gritito de satisfacción cuando el recién nacido le fue acercado y le tomó la manita.

_ Turbo…_ Arare miró al bebé.

_No Turbo no, se llama Son Gohan_ Corrigió la madre.

_ ¿Qué pasó en la Villa del Pingüino?_ inquirió Bulma Briefs.

Son súbitamente mudó la expresión aquello de algún modo habría afectado a aquel rincón de alegría por aislado que estuviera.

_Vinieron un montón de gente fea y se dieron muchos besos_ Comenzó a escenificar con gestos exagerados_ No eran besos bonitos… _ Puso cara de asco_ después todos se durmieron_ añadió triste.

_ Las granjas. _Confirmó la rubia_ ¿Dónde se durmieron Arare?

Arare encogió los hombros como toda respuesta.

_ ¿El Dr. Senbei y su familia? ¿Obocaman?_ inquirió nuevamente Goku.

_ Obocaman se rompió el bebé también. Gatxans y yo nos quedamos solas mucho tiempo y entonces llegó él…._Apuntó señalando a Tarble_ ¡Y jugamos! ¡Y volamos!_ Concluyó más animada.

_ ¿Todos durmieron?_ interfirió Tarble. Estaba claro que la niña era una de los pocos supervivientes a una especie de invasión por lo que había podido deducir y para su suerte o desgracia todo lo había visto y vivido desde un punto de vista muy particular.

_ Casi todos, algunos desaparecieron.

La morena la contemplo con pena, aunque aquella niña se veía muy, muy, muy `en su mundo´ debió de sufrir y mucho. Posiblemente se encontraba tan conmocionada que había bloqueado los recuerdos.

_ ¿Cuántos años tienes Arare?_ preguntó acariciando su pelo púrpura con ternura.

_Tengo dieciocho_ contestó.

_ ¿¡Dieciocho? – la mandíbula de la peli azul casi se desplomó_ Pero sí parece que tengas diez… ¿Cómo puedes tener un bebé era tu hermanito…?_ preguntó asombrada la peli azul.

La niña se acercó a ella y le cuchicheó su gran secreto.

_El Dr. Senbei lo construyó para mí y para Obocaman.

La científica creyó ubicarla en el tiempo.

_Vamos adentro Arare. Tenemos mucho de qué hablar.

_Esperaremos al resto del escuadrón e iremos a la Villa del Pingüino _ sentenció Tarble tomando el mando_ hay que averiguar cuántos quedan.

Los dos gemelos y el joven melenudo se miraron los unos a los otros y asintieron, si el Rey lo había dispuesto así. Así se haría.

_Yo de vosotros esperaría un día más ir por la noche no es una buena idea._ comentó la peli azul_ Además todavía no han llegado todos. ¿No?

Roshi y Son Goku levantaron bruscamente las cabezas al cielo.

Los pitidos de los rastreadores alertaron de su presencia, unos metros más arriba en el cielo ya naranja dos siluetas de brazos cruzados contemplaban la escena.

Bajaron paulatinamente, el saiyajin más pequeño trago saliva y apretó los puños era la hora de la verdad. No debía acobardarse.

Tocaron el suelo un gigante acompañado de un joven minúsculo en comparación aunque de talla algo mayor que la de Tarble.

Los gestos de los miembros del escuadrón se contrajeron.

Goku y Roshi advirtieron como los curtidos guerreros tensaban los músculos de forma sutil pero reveladora.

Si los dobles de Son Goku eran abrumadoramente fuertes los recién llegados lo eran más.

El gigante de aspecto intimidante era mucho más fuerte.

Pero el de menor tamaño lo era hasta la locura permanecía flotando envuelto en un halo siniestro.

Inquietante.

En una primera impresión podía parecer pequeño y frágil en comparación con el resto de los saiyajines como se hacían llamar pero era con mucho el más fuerte de todos.

Ambos descendieron hasta aterrizar en el suelo de la Corporación Capsula.

_Así que finalmente sobreviviste a la lección _ escupió clavando los ojos en Tarble_ ni los lagartos te quisieron.

El representante del Rey tragó duro.

_ Tomo el mando de esta misión en representación del Rey hasta que este arribe a la Tierra_ Continuó con su discurso tratando de evitar que le afectara.

_ ¿Mi padre va a venir a esta bola infecta?_ inquirió fingiendo frialdad.

_El Rey va a venir y ha ordenado que no se toque a ninguna hembra de esta raza hasta su llegada.

_No te creo, él no confiaría en un gusano como tú_ siseó.

_Solo mira los mensajes de tu rastreador.

Vegeta se plantó como por ensalmo estrangulando a Tarble.

Los dobles de Goku y el gigantón se cuadraron para separarlos. Las puntas de las botas del menor no tocaban el suelo.

_Si no encuentras nada podemos cotejarlo con las transmisiones del mío _ dijo jadeando entre esfuerzos se llevó la mano libre al aparato y tocando unas teclas el aparato emitió un zumbido y las palabras pronunciadas con una voz tremendamente similar al del recién llegado inundaron el aire.

"No debe de morir ninguna ni ningún híbrido hasta que yo lo ordene. Tarble y el Príncipe se encargarán de ello".

Vegeta tocó el botón de su rastreador para corroborar el mensaje.

"Si fracasas Vegeta no serás tú quien herede la corona"_ estas últimas palabras resonaron solo para sus oídos.

Soltó el cuello de Tarble y el resto del escuadrón se separó quedando Tarble oculto por una muralla de colosos musculosos.

_El Rey de Vegeta- sei ha hablado_ fueron las primeras palabras de Tarble tras tocar de nuevo el suelo.

Los muros se abrieron, las figuras se apartaron permitiendo ver a Bulma al orgulloso príncipe salir. Tan curiosa e imprudente como un gato no había resistido la tentación de acercarse más de lo razonable y antes de poder apartarse ya tenía enfrente al recién llegado.

Los ojos más fríos que jamás hubiera visto la contemplaban con sumo desprecio, casi asco. La escrutaban como si de un insecto en un microscopio se tratara.

_ Las ordenes del Rey serán respetadas_ constató en un tono autoritario.

_Yo soy Bulma Briefs, líder de esta comunidad. Ofrezco mi casa al representante del Rey de Vegeta-sei y al Príncipe.

La mujer plenamente erguida frente a él le miraba sin miedo como a un igual, le revolvió el estomago.

_ Aceptamos la hospitalidad de Chikyuu – afirmó Tarble.

El cielo comenzó a oscurecer y la mujer azul dejó aflorar un ligero nerviosismo, compartido en cierto grado por los presentes.

_ Mejor nos retiramos dentro no es prudente permanecer fuera_ sugirió la peli azul, el grupo de humanos cabecearon casi imperceptiblemente.

_ ¿Miedo a la oscuridad?_ siseó con desprecio_ Insectos cobardes.


Nota de autor:

Como veréis en este capítulo reaparecen personajes que hace capítulos no salían.

Observaciones: Juhachigou y Juhannagou son los fundadores del Clan de los Toreadores. Conocidos por su amor por todo lo bello y su hedonismo. ¿Qué pareja del mundo de Dragon Ball encajaría mejor? Son hermosos y su aspecto es de falsa fragilidad.

Eternos y jóvenes.

Y algunas coincidencias más en las que no voy a entrar de momento.

También son conocidos por el resto de los clanes con el sobrenombre de `degenerados´.

Salvando las distancias comenté en su momento que tomaría pinceladas de los clanes vampíricos, la historia ya es bastante `ecléctica´ ;)

Mil gracias por leer y aun más por comentar.

Mil gracias por leer y aun más por comentar.