👋Adiós Dragón👋

Disclamer: ya saben los personajes no me pertenecen a mi pertenecen a J. K. Rowling

El sol comenzaba a salir dándole la bienvenida a un nuevo día. Los primeros rayos del sol entraban por la ventana de la enfermería bañando al cuerpo inerte de Draco, el sol hacia que su cabello resplandeciera, el chico parecía que dormía, y eso es lo que hacia, dormía eternamente, dormía sin poder despertar, descansando eternamente...

Las clases se cancelaron ese día en Hogwarts, el castillo estaba de luto por la muerte de Draco Malfoy. Los Slytherin vestían de negro, y pronto las demás casas siguieron su ejemplo y cambiaron sus ropas alegres por ropa de luto.

Cuando el sol ya había salido por completo llegaron por vía flu al castillo Andromeda y Nymphadora. Ambas vestidas de negro y con unas grandes ojeras. Andromeda tenía rastro fresco de las lágrimas que había derramado.

—Buenos Días Andromeda, Nymphadora— Saludaron Dumbledore y McGonagall

—Buenos días— respondió Tonks

—No veo que podría ser bueno en este día— respondió Andromeda mientras trataba de que sus lágrimas no salieran

—Querida, lo siento tanto...— comenzó Dumbledore pero fue interrumpido por Andromeda

—Solo quiero verlo, ¿donde esta Draco?

—Mamá, primero deberías calmarte—dijo Tonks poniéndole una mano en el brazo a su madre

—¡No me puedo calmar!¡En menos de 24 horas perdí a mi hermana y a mi único sobrino!— grito Andromeda asustando a su hija, pronto bajo la cabeza y miro a Tonks con los ojos cristalizados—Perdón, sólo quiero ver a mi sobrino

—Acompáñame querida, te llevaremos con el—dijo Dumbledore mientras caminaba hacia la salida seguido de McGonagall.

La marcha era silenciosa, Andromeda luchaba por ser fuerte en esos momentos.

Los alumnos que se encontraban en el pasillo clavaban sus ojos en Andromeda sabiendo el porque de su visita al castillo. Todos se apartaban en cuanto pasaban, murmurando, bajando la cabeza, algunos dejando ver un dolor que no sentían por la muerte del Rubio.

Después de algunos minutos llegaron a la enfermería y se adentraron en ella. En esos momentos estaba cerrada y Pomfrey atendería a los enfermos en otra aula.

Caminaron hasta la mitad de la enfermería deteniéndose en una camilla que estaba cerrada por las cortinas blancas. Andromeda se adelantó unos pasos y tomo la cortina, sus manos temblaban y finalmente la soltó al verse incapaz de hacerlo. McGonagall se acercó a ella y abrió las cortinas.

Los ojos de Andromeda dejaron salir todas las lágrimas contenidas hasta el momento y sin pensarlo dos veces corrió hasta donde yacía el cuerpo de Draco, tirándose sobre el, abrazándolo con fuerza y dejando caer sus lágrimas en la fría piel del chico. Los sollozos de Andromeda eran desgarradores, afuera varios alumnos podían escuchar su llanto.

Tonks se acercó a su madre también con algunas lágrimas en sus ojos. Andromeda lloraba sobre el cuerpo inerte de Draco. Quitó algunos mechones su rostro y beso su frente múltiples veces.

Dumbledore y McGonagall se alejaron un poco dándoles privacidad.

—Madre—susurro Tonks mientras ponía su mano sobre el hombro de su progenitora—Madre

Andromeda reacciono y miro a su hija durante unos instantes para después posar sus ojos en el pálido rostro de Draco. Acaricio su cabello y mejillas con la lágrimas en los ojos y hablo quedamente—¿Porqué? ¿Porque se fueron ellos? No lo merecían. Mi pobre hermana, su hijo. ¿Porque Bella no impidió la muerte de Cissy? Era nuestra hermana. ¿Porque no ayudo a Draco? Los dejo morir...

Tonks abrazo a su madre mientras esta dejaba salir muchas más lágrimas. Tonks poso una de su manos en el cabello del chico acariciandolo. Andromeda al ver eso recordó viejos tiempos... Cuando la oscuridad aún estaba oculta... Cuando su familia no tenía que pasar por situaciones de muerte... Cuando eran felices...

Flashback

—¡Draco!— gritaba emocionada una pequeña de 12 años de edad con cabello rosa y ojos morados

—¡Nymphadora!— grito el pequeño Rubio de ojos grises de cinco años mientras corría a abrazar a su prima

—Te he dicho que no me llames así, dime Tonks, me gusta más— dijo sonriéndole al menor

—Esta bien— entonces el Rubio fijó su vista más adelante —Tía Andi— grito emocionado el Rubio mientras corría hacia ella y se lanzaba a sus brazos

—Pequeño hola— dijo la castaña mientras acariciaba el cabello Rubio de su sobrino y besaba sus mejillas—¿Cómo has estado? ¿Has hecho muchas travesuras?

El Rubio río mientras se dejaba besar por su tía, le encantaba que su tía lo besara y abrazara al igual que su prima. En ese lugar era libre de recibir amor sin medidas.

—He estado bien tía. Y no he hecho travesuras, si las hago mi papa se enojara conmigo, dice que esas no son actitudes para un Malfoy— dijo el niño frunciendo el seño haciendo sonreír a su tía— Por cierto tía, mi madre te envía esto— dijo mientas sacaba un sobre con el sello de los Malfoy.

Andromeda tomo el sobre y lo miro extrañada. Bajo al pequeño que tenía en brazos y este corrió con su prima al jardín. Andromeda los siguió hacia el sentándose en una mesita. Tomo una taza de té y se la llevo a los labios. Abrió el sobre y se dispuso a leer la carta que contenía.

Andi:

Querida hermana, te extraño mucho, como deseo verte pero me es imposible hacerlo. Me alegro que aunque sea por medio de mi hijo haya podido tener noticias tuyas todo este tiempo. Te quiero informar que esta será la última visita de Draco. Lucius comienza a sospechar, sabes que agradezco que tu le des a mi hijo el amor que yo no le puedo demostrar gracias al apellido que arrastra mi familia. Espero disfrutes el último día con Draco, hazlo feliz hermana, haz que se olvide de los problemas y sea libre por un día. Te pido que en un futuro no juzgues a ni no tampoco a mi hijo, todo lo que Lucius y yo hacemos es por su bien aunque no lo parezca. Por eso te pido que en un futuro cuides de el, recuerda que aunque el cambie, por dentro seguirá siendo ese pequeño niño cariñoso, alegre y necesitado de amor que es ahora. Ámalo siempre hermana.

Te ama

Narcisa Malfoy

"Cissi"

Andromeda arrugo la carta con sus manos y se paró presurosa de la silla dirigiéndose a los pequeños. Se inclinó a la altura de Draco y lo abrazo fuertemente, estrujando lo contra su pecho y dejando salir unas pocas lágrimas.

—Mamá ¿Estas bien?— pregunto Nymphadora mientras se acercaba a su madre

Andromeda soltó a Draco y beso sus mejillas mientras secaba sus lágrimas y trataba de reír.

—¿Tía?— Draco estaba confundido con la actitud de Andromeda.

—Estoy bien niños, sólo.. Sólo... Sólo pensaba en cuán feliz soy de que hoy estés aquí Draco, disfrutando conmigo y con tu prima— los niños sonrieron complacidos con la respuesta—Vallan a jugar, preparare pastel de chocolate, se que es tu favorito Draco

El pequeño Rubio sonrió complacido— y también me gustan las manzanas, las verdes son mis favoritas— comento Draco mientras salía corriendo con su prima.

...

—Mira mamá— Andromeda se giró a ver a su hija que la llamaba y casi se fue para atrás al verla—¿cómo me veo?

—Dios hija, me asustaste— dijo llevándose una mano al pecho— pero te vez hermosa

—Gracias mami— Tonks le dio un beso en la mejilla a su madre para después alejarse y ponerse al lado del Rubio— y bien... ¿Nos parecemos?

Andromeda contemplo a ambos. Su hija había cambiado su color de cabello a un Rubio igual al de Draco, sus ojos ahora eran color gris iguales a los de Draco pero con mucho más brillo, su piel estaba igual de pálida que la del pequeño y ambos tenían una sonrisa ladeada.

—Pues... Por algo son familia ¿no? Ustedes son iguales en estos momentos— dijo mientras abrazaba a ambos y besaba sus mejillas rosadas.

Poco después los tres estaban disfrutando una rebanada de pastel de chocolate. Andromeda observaba a Draco, se veía feliz, cada vez que se iba tenía un brillo en los ojos, pero ese brillo no estaba cuando el llegaba de visita.

—El pastel esta delicioso tía— dijo Draco mientras se llevaba un trozo de pastel a la boca.

—Muchas gracias cariño, me alega que te haya gustado, es un honor para mi cocinar para ti— dijo sonriéndole

—¿Siempre haces esto para Dora?— pregunto Draco

—Cuando me lo pide y se porta bien— respondió sonriente al escuchar como el pequeño llamaba a su hija

—Yo quisiera que mi madre hiciera eso, pero mi papa dice que un Malfoy no pierde el tiempo en esas cosas— dijo como si nada Draco— creo que es genial que Dora siempre coma pasteles hechos por ti

—Verdad que Dora se escucha mucho mejor— comento Tonks mientras jugaba con su pedazo de pastel— yo no se en que pensaba mi mamá cuando me puso Nymphadora

Draco asintió felizmente y Andromeda solo comenzó a reír, tal vez el nombre de su hija era raro pero era único y original como ella.

Draco partió un pedazo de pastel y volteo a ver a su prima quien en ese momento trasformaba su nariz a la de un cerdo y hacia bizcos y muecas con la boca. Draco no pudo evitar reírse a carcajadas mientras el pedazo de pastel se desviaba de su destino original llegando a su mejilla y después a su ropa. Inmediatamente palideció y se levantó de la mesa mientras veía su ropa manchada de chocolate.

—No— susurro el pequeño

—No te preocupes Draco a todos nos pasa— dijo Andromeda mientras se acercaba al pequeño

Este comenzó a negar con la cabeza y a retroceder asustado— Mi papa se enojara, me castigara de nuevo— dijo a punto de soltar las lágrimas

—Esta bien Draco, esta bien que te suceda, que te asustes, que llores— dijo mientras acariciaba la mejilla de su sobrino

—No tía, a un Malfoy nunca le pasa esto, tiene que ser elegante y nunca mostrar sus sentimientos— dijo como si esas frases estuvieran grabadas en un pergamino, escritas con tinta de tal manera que nunca se pudieran borrar.

Andromeda abrazo al pequeño, sabía todo lo que le enseñaban sus padres, se lamentó que su pequeña hermana fuera así con su hijo, se lamentó de que Draco tuviera que llevar ese tipo de vida.

—No te preocupes Draco, mira yo lo limpio— dijo Tonks y con un movimiento de su varita la ropa de Draco estaba limpia de nuevo— Ya viste, no pasa nada primito

Draco les sonrió a ambas. Tonks se acercó y beso la mejilla de Draco mientras que Andromeda besaba la otra, acto seguido Draco se sonrojó y ambas rieron.

—Te quiero Draco— dijo Andromeda mientras que Tonks acariciaba los rubios cabellos del niño.

Fin del Flashback

Esa fue la última vez que Andromeda vio a Draco en persona, después de eso el Rubio comenzó a desvanecerse dando anuncio a que la hora de visita había concluido. Andromeda se lamentaba de no haber impedido que Draco fuera de regreso con sus padres, "si tan solo se hubiera quedado conmigo" pensaba.

—Mamá, ven levántate— susurro Tonks mientras ayudaba a su madre a quitarse de encima del cuerpo de Draco

—Es tan pequeño, ¿porque tuvo que pasarle eso?— susurro Andromeda mientras tomaba la mano de Draco y la acariciaba.

—No lo se mami— respondió Tonks mientras acariciaba la mejilla de Draco con dulzura— Piensa que ahora es libre

Andromeda dejo salir más lágrimas mientras su hija la abrazaba con fuerza.

Dumbledore y McGonagall llegaron con ellas nuevamente. —Ven Andromeda, tenemos cosas que discutir— dijo Dumbledore

Andromeda comenzó a caminar hacia la salida seguida de Dumbledore y McGonagall.

Tonks se quedo al lado del Rubio reviviendo los felices momentos que había tenido con el en su infancia, recordando la primera vez que lo vio aún siendo un pequeño bebe, cuando dijo por primera vez su nombre "nypoda" así la había llamado por primera vez. Seco las lágrimas que habían caído por sus mejillas y beso la frente del Rubio.

Fría. Así fue como sintió la pálida piel del Rubio. Su cuerpo ya no desprendía calor y sus ojos ya no se mostrarían curiosos otra vez. Ella siempre se negó a creer en lo que los demás decían de su primo. Ella lo conocía y sabía que todo aquello era una fachada, una simple armadura de arrogancia, crueldad y frialdad que ocultaban por completo al pequeño niño inseguro, tímido, cariñoso y necesitado de amor que en realidad era.


—¿Porqué crees que lo hizo?— pregunto Ron a sus dos amigos.

—¿Qué cosa?— pregunto Harry mientras despegaba su vista de el libro de pociones que leía.

—Malfoy, que fue lo que lo hizo tomar esa decisión— comento Ron mientras comía una varita de regaliz

—No lo se, tal vez al final de todo no quiso seguir siendo un mortifago— dijo despreocupadamente Harry mientras leía de nuevo el libro perteneciente al príncipe mestizo.

—Si tal vez, o tal vez al final de todo comprendió que si vida era patética y más aún con su padre en Azkaban, me alegra saber que hay una familia menos de mortifagos— comenzó el pelirrojo sin darse cuenta de la mirada de su amiga.

Hermione cada vez se sentía más culpable por lo ocurrido, ella sabía que lo que le había dicho al Rubio era porque estaba enojada. Nunca le hubiera deseado la muerte a nadie, no siquiera a ellos. Tenía el presentimiento que la decisión del Rubio había tenido en parte basé en lo que ella había dicho. Se arrepentía totalmente. Draco había dejado la vida sin saber el vacío que había dejado en muchos. Ayer pudo comprobar lo que el sombrero decía de Slytherin "allí encontrarás a tus verdaderos amigos", y aquello era cierto, nunca había visto llorar a alguien como lo habían hecho Theo y Parkinson. Incluso había escuchado que Andromeda y Tonks estaban en el castillo. Sintió un gran nudo en la garganta al verse equivocada en lo que había dicho.

Escuchaba como Ron parecía alegrarse por la muerte del Rubio y su familia, se levantó del sillón donde estaba sentada junto a Harry y salió a los pasillos de Hogwarts. Necesitaba aire fresco. Escucho como Harry y Ron le hablaban pero ella los ignoro.

Estaba cerca de la enfermería, sus pasos la habían llevado hasta ese lugar sin saber porque, tal vez era la culpa, el aire por ese pasillo era pesado, como si inclusive el viento supiera lo que había pasado. Vio a la profesora McGonagall salir de la enfermería.

—Señorita Granger— saludo la animaga amablemente —No debería estar por estos lugares

—Solo caminaba profesora, no me fije a donde iba— se excusó la castaña y desde luego que era cierto

—No se preocupe señorita Granger, ahora acompáñeme a su sala común debo dar un anuncio— dijo la animaga mientras se encaminaba hacia la torre de Gryffindor

—De que se trata el anuncio que tiene que dar profesora—Hermione la imitó a la vieja animaga y se dirigió a su sala común

—Lo sabes cuando lleguemos, sólo espero que no se arme un escándalos acepten ir de buena gana— murmuro lo último para que la chica no lograr escucharlo


Pansy se encontraba en su habitación, metida en su cama de sábanas de seda verde, sus ojos estaban hinchados, rojos y con unas grandes ojeras. No había podido dormir nada, paso la noche despierta llorando, extrañando a su mejor amigo.

—Vamos Pansy, sal de la cama— Blaise estaba parado al lado de la cama de su novia, tenía la mirada fría y distante, aunque eso no quitaba las enormes ojeras que tenía debido a que había estado toda la noche en vela junto a su novia.

—No puedo, no quiero— repetía Pansy mientras se aferraba a las sábanas y sostenía un viejo y pequeño oso de peluche que había sido el primer regalo del Rubio hacia ella.

—Vamos hermosa, tienes que salir de la cama, recuerda que el profesor Slugorn quiere hablar con todos los de la casa— dijo Blaise tranquilamente

—¿Cómo puedes ser así?— Pregunto Pansy con los ojos llenos de lágrimas—¡DRACO MURIÓ! ¡ERA TU MEJOR AMIGO!¡Y TU, TU ACTÚAS COMO SI NADA PASARA! ¿QUÉ ACASO NO TE DOLIÓ?¡DRACO NO ESTARÁ CON NOSOTROS NUNCA MÁS Y A TI NO TE AFECTA! ¿QUÉ CLASE DE AMIGO ERES?— Pansy le grito dolida viendo a su novio

Blaise se quedo en shock por lo que le dijo la pelinegra, miro al suelo y respondió murmurando—¿Qué si no me dolió?—Rio ante esa pregunta, pero era una risa sarcástica, llena de dolor y remordimiento— ¡PANSY EL ERA MI MEJOR AMIGO! ¡MI HERMANO! ¡CLARO QUE ME DOLIÓ! DARÍA CUALQUIER COSA PORQUE ESTO NO ESTUVIERA PASANDO! ¡YA NADA VOLVERÁ A SER IGUAL!—grito Blaise mientras dejaba salir las lágrimas que había reprimido, se dejo caer de rodillas al lado de la cama de la chica y apretó fuertemente los puños— Yo también me hice la misma pregunta ¿Que clase de amigo fui? El siempre me apoyo en todo, lo conozco desde que tengo memoria, era más que mi mejor amigo, era mi hermano. Siempre estuvo allí, cuando estaba triste, cuando estaba feliz, incluso cuando me metía en problemas, o cuando peleaba con alguien, el siempre estuvo ahí conmigo. Fue por el que me atreví a decirte lo que siento. Fue por el que ahora soy feliz. ¿Pero que hice yo como su hermano? Lo deje sólo Pansy, lo deje sólo, incluso cuando el estuvo para mi todo este tiempo yo no estuve para el. Sabía que algo le pasaba, estaba distraído, no dormía, tampoco comía, pero no hice nada ¡NADA! Fue mi culpa, fue mi culpa por no estar con el, por no preocuparme, por no ser un buen amigo. Le falle Pansy, y no sólo a el, también a ti te falle, prometí que no lloraría, quería ser fuerte para ti, quería que vieras que podías llorar todo lo que quisiera y que yo te ayudaría a levantarte. A Draco tampoco le hubiera gustado que estuviéramos así. Les falle a ambos.— Blaise golpeo con furia el piso mientras había dejado salir las lágrimas.

Pansy salió de la cama y se arrodilló junto al Moreno, ella no había pensado en eso, estaba dolida por la muerte de su amigo, tanto que no podía ver como la persona que ella amaba sufría silenciosamente. Tomo con cuidado la cara del Moreno entre sus manos y seco sus lágrimas, le dio un pequeño beso en los labios, ambos cerraron los ojos disfrutando esa pequeña caricia, compartiendo su dolor. Pansy se separó y junto sus frentes.

—Lo siento— dijo la pelinegra— Lo siento tanto Blaise, por decirte todas esas cosas horribles

—No amor, no tienes porque disculparte, perdóname tu por gritar—Blaise abrió los ojos y acaricio las mejillas de Pansy

—No Blaise, tu tratabas de hacerlo por mi, y yo solo me enfrasque en mi dolor que no vi como es que te sentías— Pansy abrió los ojos mientras nuevas lágrimas salían de ellos— Tu no nos has fallado, y no tienes la culpa, por que en ese caso, yo también soy culpable.

—No digas eso pequeña—Blaise temblaba un poco mientras seguía acariciando las mejillas de la pelinegra

—Tu sabes que el fue como un hermano mayor para mi, siempre defendiéndome, celandome, por eso creí que el correspondía a mis sentimientos años atrás, pero el me dejo ver que yo cometía un error al confundir mis sentimientos, no se burlo de mi, me apoyo, siempre estuvo ahí, consintiendome, queriendome, protegiéndome. Yo también me di cuenta de que algo andaba mal con el. Sin embargo no me importo, fui egoísta encerrándome en mi felicidad sin darme cuenta de que mi amigo me necesitaba. No pude hacer todo lo que el hizo por mi— Pansy cerro nuevamente los ojos y sollozo aún más, se lanzo a los brazos de Blaise quien sólo la abrazo y acaricio su cabello mientras que sus lágrimas caían. Los sollozos de Pansy eran bastante audibles, pero era aún mas audible la voz en su cabeza. La voz del arrepentimiento y culpa.

—Se como se sienten— Theodore entro a la habitación de la chica con pasos lentos y mirada perdida, se sentó en la cama a un lado de ambos chicos que aún estaba en el suelo— Yo también estuve pensando sobre eso, tal vez si hubiéramos escuchado a Draco habríamos encontrado una solución y el estaría aquí, riendo con nosotros— Theo sonrió melancólicamente mientras agachaba la cabeza y dejaba que sus lágrimas salieran una vez más—También me puse a pensar, y el fue como mi hermano. Cuando murió mi madre, aunque ambos éramos pequeños el supo ser un soporte para mi. Cuando los de años mayores se burlaban de mi por leer tantos libros o por ser tan alto, el siempre me defendió. Cuando le dije que quería estar con Luna, el me apoyo y aconsejo, incluso defendió cuando todos los demás se pusieron en mi contra... Yo también me siento como ustedes, la peor persona del mundo, el peor amigo, o mejor dicho, el peor hermano que existe en este mundo...

Theo y Pansy agacharon la cabeza al igual que Theo, ya no lloraban aunque aún el rastro húmedo de las lágrima en sus mejillas continuaba presente. Theo tomo el pequeño oso de peluche, recordando las aventuras que tuvieron. Los tres vieron al pequeño peluche y se sumieron en sus recuerdos, Navidades felices, fiestas elegantes y aburridas, Cumpleaños llenos de alegría, pequeños e inocentes juegos, tantas aventuras que vivieron con el. Arrepintiéndose por no haber estado junto al Rubio, arrepintiéndose por no mostrarle todo el amor que le tenían. Y con dos palabras susurradas transmitieron todo el amor, todo el arrepentimiento, todo el vacío y dolor que sentían— Perdónanos Draco


Eran las 6 de la tarde, el sol había iluminado y calentado todo el día, irradiando esa luz que llenaba de alegría los corazones, cualquier día hubiera sido perfecto para que el sol estuviera así, sin embargo muchos corazones no podían alegrarse y el sol se burlaba de ellos, alto en el cielo, sonriéndoles y recordándoles que ellos no podían sonreír, no al menos durante ese día, y no en ese lugar, no en el funeral de Draco Malfoy.

Estaban ahí, en el panteón privado de la familia Black, múltiples tumbas se alzaban en aquel lugar, grandes magos, se podían ver algunos nombres como Sirius Black, Regulus Black, Cygnus Black III entre muchos otros, y ahora una nueva tumba se alzaría.

Toda la casa de Slytherin se encontraba presente, también todos los de sexto año de todas las casas por que el director había dicho que ellos eran los que más habían convivido con el chico durante estos años, Luna también había asistido debido a que Theo insistió en que fuera, además de que había tenido una relación tolerable con el Rubio desde que había empezado a salir con Theodore, estaban también los profesores que alguna vez le impartieron clases al Rubio, se encontraba también Lupin junto a Nymphadora que tenía el cabello Rubio y los ojos grises, y esta estaba junto a su madre. Las dos mueres eran los únicos familiares vivos que el Rubio había tenido además de Bellatrix.

Poco a poco la familia Black estaba desapareciendo, en muy poco tiempo habían muerto tres descendientes, primero Sirius, luego Narcisa y ahora su hijo. Las únicas que quedaban vivas eran Andromeda, Tonks y Bellatrix, pero la línea de los sangre pura se había roto, Tonks, la única heredera que quedaba era mestiza, y Bellatrix sabían que no tendría hijos. Allí habían quedado todos esos años de distinguir entre sangre, con Draco Malfoy la línea sangre pura de los Black había muerto. Pero no sólo la de los Black, la familia Malfoy había encontrado su completo fin, era ahora una familia extinta que con el tiempo sería olvidada. Con Lucius y Draco muertos ya no abría más herederos, toda la fortuna de los Malfoy pasaría a manos del ministerio, pero todos estaban seguros que Voldemort y sus mortifagos le darian un uso. Draco fue el último de los Malfoy al igual que la de los Black, sin saberlo con su muerte había llevado a la extinción a dos de las familias mas importantes del mundo Mágico. Pero eso era lo que menos importaba ahora.

Todos los alumnos se encontraban en media luna, del lado derecho estaban los Gryffindor, a la izquierda los Ravenclaw y Hufflepuff, y en el centro los Slytherin, también a la derecha estaban los maestros. Al centro se encontraban Andromeda y Tonks con Remus. El director del colegio se encontraba al lado contrario de todos. Y en medio de todos estos había un ataúd.

El ataúd era lujoso y con múltiples hechizos para conservar el buen estado del ataúd y del cuerpo. Estaba hecho de cristal con detalles de plata y esmeraldas, sin embargo a nadie le importaba eso, ya que dentro de el estaba el cuerpo de Draco, reposando sobre un colchón de rosas blancas.

Draco vestía con un traje negro, túnica negra y camisa blanca con una corbata negra y una rosa blanca en su pecho. Su cabello Rubio caía sobre su rostro descuidadamente, así lo había ordenado Andromeda ya que le recordaba su verdadera escénica. Su piel estaba pálida, aún más ya que ya no había vida en ella. Sus labios estaban secos y pálidos ya que no había nada de sangre en ellos. Sus ojos estaban cerrados y así permanecerían por toda la eternidad. Sus manos estaban entrelazadas en su pecho y se podía ver el anillo de la familia Malfoy.

—El día de ayer ocurrió una tragedia en Hogwarts— hablo Dumbledore atrayendo la atención de todos— Un chico de apenas dieciséis años se quitó la vida en el baño de prefectos. Aunque desconocemos las causa que lo obligaron a ello, conocemos el dolor que dejo en nuestros corazones—Muchos dejaban salir lágrimas y se podían escuchar algunos sollozos, la mayoría procedentes de Pansy y Andromeda— Hoy despediremos a un joven mago. El joven Malfoy en vida fue inteligente, siempre leal a su casa, tal vez no fue el mejor ejemplo de respeto hacia los demás, pero sus amigos y familiares aquí presentes saben que el era una persona diferente a la que mostraba ser siempre. Tal vez muchos aquí no se llevarán bien con el, pero eso no impide que hoy estemos aquí reunidos para darle el último adiós. Los pasillos y aulas de Hogwarts lo extrañarán, sus maestros y amigos lo harán, sus familiares lo harán. Demosle el adiós a Draco Malfoy.— el viejo director término de hablar.

Dumbledore susurro un hechizo y pronto hubo un gran hoyo en el suelo. Snape se acercó al ataúd y observo el inerte cuerpo de su ahijado conteniendo algunas lágrima, lo más parecido que había tenido a una familia había muerto. Todos las personas que el había considerado importantes estaban muertas y todas por culpa de Voldemort. Primero Lily, luego Regulus que en su estancia en Hogwarts se había hecho su amigo y unido a los mortifagos con el, lo mismo que Lucius, el había sido su mejor amigo aunque lo negarán, por eso lo había hecho padrino de su hijo, Narcisa también, era la esposa de su mejor amigo y le había tomado cariño, y por último Draco, su ahijado, había sido como un hijo para el aunque el chico no lo aceptara, incluso hizo el juramento inquebrantable para protegerlo. Sólo había sido un joven el cual se vio obligado a tomar decisiones equivocadas, unirse a los mortifagos. Snape en el fondo sabía que Draco había hecho eso por perder a sus padres y por la responsabilidad de arreglar aquel armario y su misión de matar a Dumbledore. Apretando los puños se alejó del lugar completamente, no quería estar presente al momento que estuviera bajo tierra.

Todos los presentes vieron como Snape se alejaba del lugar, dirigieron su vista hacia el frente viendo como Pansy, Blaise,Theodore y Luna se acercaban al ataúd, Pansy traía consigo el oso de peluche que había abrazado todo el día, Blaise la abrazaba por los hombros mientras llevaba la cabeza gacha. Theo llevaba a Luna de la mano, apretando fuertemente esta, necesitaba el apoyo de la Ravenclaw para no dejarse llevar por el dolor. Tan pronto como los cuatro estuvieron frente al ataúd se pudieron escuchar los sonoros sollozos de Pansy quien dio un paso al frente y paso su mano por encima del cristal donde estaba la cabeza del Rubio. Blaise y Theo pusieron su mano en cada uno de los hombros de la pelinegra. Blaise no se permitía llorar, aunque sin duda sus ojos estaban cristalinos. Theo tenía un camino húmedo en sus mejillas, ese camino era recorrido por lágrimas, Luna apretó la mano de su novio mientras veía con mirada triste al Rubio. Pasaron así unos cuantos minutos hasta que Theo dio la vuelta y camino junto a Luna de regreso a su lugar, poco después Pansy y Blaise estaban con el.

Andromeda fue quien camino hacia el ataúd de cristal, sus lágrimas caían y el velo color negro que cubría su rostro se agitaba con una inesperada brisa. Cuando llego junto al ataúd comenzó a llorar sonoramente mientras veía el cuerpo de su sobrino. Abrió la tapa del ataúd y se abalanzó sobre el cuerpo sin vida de Draco. Ninguno de los presentes supo que hacer ante tal acción. Andromeda lloraba sobre el pecho de Draco, alzo la cara y depósito varios besos en la cara del Rubio, uno en cara mejilla, en su frente, en su barbilla y en su nariz. Una de sus lágrimas cayo en la mejilla del Rubio, la lágrima cristalina se deslizó por la pálida mejilla, pareciera que Draco lloraba con ellos. Andromeda no pudo más y se alejó de el ataúd, Tonks llego rápidamente con su madre y la abrazo, Andromeda se tranquilizó un poco y entonces Tonks se acercó a el. Acaricio su cabello y beso sus mejillas, recordando como el pequeño solía sonrojarse cuando hacia eso, sonrió con melancolía.

—Te quiero enano—susurro Tonks al oído de Draco, aunque ella sabía que no podía escucharla ahora.

Andromeda volvió a acercarse y volvió a besar la frente de Draco, con cuidado Andromeda saco de entré su ropa un medallón de oro, Tonks vio a su madre con los ojos abiertos. Nadie sabía que significaba aquel objeto. Andromeda lo colgó delicadamente en el cuello del chico mientras susurraba.

—Este medallón era de la familia Black, paso durante muchas generaciones, fue un regalo de tu abuela a tu madre y ella debió dártelo a ti, pero ella me lo obsequio el día que me case, y ahora dejare que se valla contigo. Dentro de el hay una foto, una foto que he atesorado durante muchos años, en ella están tus padres y tu, fue del día en que viniste al mundo, fue la primer foto que tu madre me envió y en la cual me propuso conocerte, no pude haber hecho una mejor elección que aceptar su propuesta, espero no te moleste pero añadí una foto en donde estamos los tres, Tu, yo y Dora, ¿recuerdas que solías llamarla así?— Andromeda río con melancolía mientras acariciaba la mejilla del Rubio— Así, a donde vayas recordarás a las personas que te amamos. Nunca lo olvides Draco te amamos, te amo Draco— Andromeda se retiraron junto a Tonks que se mordía el labio para no dejar salir su llanto.

Muchos de los presentes dejaron salir sus lágrimas al escuchar a Andromeda, el corazón se les estremeció. Dumbledore se acercó al ataúd y cerro la tapa. Con un hechizo de Levitación llevo el ataúd al hoyo que se había cavado dejándolo con cuidado en el lugar donde reposaría por siempre. Lentamente la tierra fue cayendo mágicamente.

Harry, Ron y Hermione veían todo en silencio. Ron parecía como si aquello no le importará, y en verdad no le importaba, no sentía lástima al ver el cuerpo de Draco muerto y frío dentro del ataúd de cristal. En cambio Harry y Hermione se sentían mal, se sentían culpables. Harry sentía culpa de pensar que era un mortifago, aunque era su enemigo se sentía culpable, el sabía que esa enemistad de cierto modo la había causado el al rechazar su amistad en primer año, al rechazar esa mano que el Rubio le ofreció, sabía que eso había sido un detonante muy fuerte para que hubiera odio entre ambos, pero aunque lo hubiera odiado por molestarlos todos estos años nunca le habría deseado la muerte. Hermione por su parte sentía sus ojos llenarse de lágrimas, se sentía culpable tan sólo al recordar las palabras que le había dicho al Rubio, ella sabía que nunca le hubiera pedido perdón por todo lo que le dijo, pero en ese momento lo único que deseaba era poder regresar el tiempo y pedirle perdón a Draco por las cosas horribles que le dijo. Ella no había hablado en serio cuando le dijo que era mejor que desapareciera, y ahora que lo había hecho solo quería decirle que nunca había querido decir eso, en el fondo sabía que todo cambiaría, ya no habría alguien que la molestase, alguien que se burlara de ella, y aunque aún quedaban el resto de los Slytherin ella sabía que ya no la molestarían más, sin el Rubio pareciera que su vida sería ordinaria, como la de cualquier otra chica. Ya no tendría esa competencia en clases, ya noté fría aquellos enfrentamientos de astucia con el, ya no abría alguien a quien intentara demostrarle que podía ser mejor que el, pareciera como si una parte de su vida se fuera con el Rubio. Hermione dejo caer una lágrima, una sola lágrima se deslizó por su mejilla, ya no tendría a su compañero de peleas, a su contrincante en inteligencia, a su enemigo, ya no tendría a Draco Malfoy.

Los llantos eran bastante audibles y desgarradores, Astoria se acercó y dejo caer la rosa blanca que traía, Daphne hizo lo mismo que su hermana, Crabbe y Goyle también se acercaron y dejaron caer sus rosas. Pronto muchas más cayeron sobre el ataúd de Draco. Pansy, Blaise, Theo y Luna se acercaron y dejaron caer sus rosas junto con muchas lágrimas. Pansy no lo soporto y cayo al suelo de rodillas llorando amargamente, Blaise trato de pararla pero siemplemente la chica parecía haber entrado en un estado de shock, con mucho cuidado y esfuerzo logro ponerla de pie pero las rodillas de ella temblaban, Blaise la tomo de la cintura para que no cayera. Theo al ver la reacción de su amiga no pudo evitarlo y abrazo a Luna fuertemente y hundió su cabeza entre su cuello, ocultando su rostro entre el cabello Rubio mientras lloraba sonoramente, Luna le devolvió el abrazo mientras acariciaba el negro cabello de su novio. Slugorn tuvo que ayudar a Blaise con Pansy ya que la chica parecía no reaccionar y sólo lloraba. Theo se acercó a ellos, soltó a Luna y abrazo a Pansy y Blaise mientras lloraba, Blaise tampoco soporto y dejo salir sus lágrimas, Pansy en ese momento pareció reaccionar y abrazo con fuerza a ambos chicos clavando sus uñas en los trajes negros de los chicos. Theo fue quien se separó y tomo la mano de Luna, los cuatro retrocedieron algunos pasos.

Andromeda y Tonks se acercaron y dejaron caer sus rosas blancas, estas fuero las últimas en caer. Andromeda se llevó las manos a su boca tratando de reprimir los fuertes gritos de dolor que amenazaban con salir de su garganta. Tonks abrazo a su madre por los hombros, algunas de sus lágrimas caía sobre el castaño cabello de su progenitora. Andromeda al sentir las lágrimas de su hija no lo soporto más y dejo salir sus gritos, desgarradores gritos de dolor, que mostraban el vacío que la muerte del Rubio dejaba en su corazón. Pero esos gritos no solo eran por Draco, también le lloraba a su Hermana menor, no sabía si ella había tenido un funeral decente, no sabía si su cuerpo se encontraba bien. Desde que se casó no volvió a ver a ninguna de sus hermanas, aunque Bellatrix parecía odiaría igual que a Sirius, Narcisa mantuvo contacto con ella, incluso le había propuesto que pasara tiempo con su hijo, Draco había sido lo único que había podido tener cerca de su hermana durante algunos años, de niño le recordaba tanto a ella. Había mantenido su promesa, había amado a Draco hasta que el corazón de este dejo de latir. No. Aún lo hacia, aún amaba a Draco. Los ojos de Andromeda se cerraron cuando vieron desaparecer el ataúd.

Los únicos sonidos que se escuchaban en aquel cementerio eran los sollozos, no se escuchaba nada más, ni un insecto, ni un pájaro, si siquiera el viento. Y así entre los sonidos de los sollozos la última porción de tierra cayo sepultando eternamente el cuerpo de Draco.

Una lápida de mármol apareció momentos después, en ella comenzaron a aparecer letras en oro. Dejando constancia de quien yacía en ese lugar.

"El Dragón que existe dentro de ti extiende sus alas alzandose en vuelo y se marcha mientras lanza sus llamas grabando en nuestros corazones tu recuerdo."

Draco Lucius Malfoy Black

1980-1996

Último heredero de las honorables familias Malfoy y Black.


Hola!

Aqui un nuevo capitulo de la historia espero les guste, veran me han preguntado como es que sera Dramione y todo eso, bueno en el siguiente capitulo veran como sera posible, porque en este explico como es que el rubio se fue sin saber como a muchas personas le dolio...

Dudas, Quejas o sugerencias haganmelas saber :D

Saludos y un beso

Gracias por sus reviews, favoritos y alertas