Disclamer: El universo de Resident Evil (Asi como el papasito de Wesker) le pertenecen a CAPCOM, solo la historia es mia.

HOLA! Como han estado? bueno creo que mi fea nube gris se paso de lanza y se tardo en irse... LO SIENTO... Es todo lo que les puedo decir... y espero que les guste este capitulo... Veran un * por ahí ese se los explico al final... aunque no hay mucho que explicar haha

Les quiero dar las gracias por los reviews a mis amigas Emperatriz: Gracias por apoyarme mujer! De veras te lo agradezco. Espero que te guste el capitulo. Si no ya sabes, le picas en Review xD. Fer: que seria de mi si no me hubieras dicho que subiera la historia? haha Gracias :D. Crow Lady PG67AW: Gracias por tu review amiga! Espero haber resuleto al menos tus dos primeras preguntas la segunda esta pendiente. Espero que te guste el capi :D

Bueno ya los dejo leer porque van a decir: Todavia que se tarda en subir no nos deja leer xD...


Cap. 1
La Razón.

¿Cuánto tiempo llevaban en ese lugar? ¿Por qué nadie les había dicho en cuanto sabrían la verdad? Llevaban en el hospital más de la mitad del día, y aun no les habían dado los resultados de la autopsia, ellas sabían que asuntos como ese tardan a veces demasiado, pero el doctor les había dicho hace más de tres horas que en menos de una hora y media les dirían cual fue la causa de muerte de Chris. El hospital tenía un olor a limpio, a medicina y a esterilización que ya no soportaban más, veían salir y entrar enfermeras de los cuartos de los pacientes. Personas con una pierna o un brazo roto, alistándose para una operación, recibiendo medicamentos para una simple gripa e incluso niños con sus padres esperando a que alguno de sus familiares fueran dados de alta. Lamentablemente ellas no esperaban que alguien saliera de consulta, sino una explicación de la muerte de Chris.

-¿Que…Que haremos con él, Claire?-preguntó Jill tratando de reprimir sus lágrimas, sabía que eso no arreglaría nada, muchas veces su padre se lo había dicho cuando era pequeña, especialmente cuando su perrito murió: Escúchame Jill, tus lágrimas no lo traerán de regreso, piensa que tu perrito, Cooper, está en un lugar mejor. Algún día todos tenemos que partir, así que cuando pienses en él no llores, solo recuerda los buenos momentos que pasaron juntos. Esas palabras se habían quedado grabadas en sus recuerdos, su padre siempre le dijo las cosas como eran, y como podía enfrentarse a ellas.

-No lo sé, Jill, lo primero que deberíamos hacer es avisarles a los demás.

-Yo ya avise a Barry, dijo que tomaría el próximo vuelo de Canadá a Estados Unidos. Pero le pedí que esperara un poco, al menos hasta saber qué fue lo que paso.

-Me parece lo más prudente.-dijo la pelirroja.

Después de tomar un café, regresaron a la sala de espera ansiosas, como nunca lo habían estado. Jill daba vueltas por la sala regresando por sus pasos y volviendo a hacer lo mismo, una y otra vez hasta que…

-¡Jill! ¿Estás bien?-le dijo Claire preocupada- ¿Qué te ocurre?

Jill se había tambaleado y estuvo a punto de caer, afortunadamente se había sostenido en uno de los brazos del sillón y había evitado su caída.

-Estoy bien, Claire. No se que paso.

-Tal vez deberías sentarte, además no has descansado y supongo que no almorzaste bien.

-Si, a lo mejor tienes razón.

-¿Familiares del señor Chris Redfield?-pregunto una voz fría y en cierto modo seductora, era un doctor.

-Sí, soy su hermana.-dijo la pelirroja ansiosa.- ¿Están listos los resultados, doctor?

-Así es señorita, lamentamos habernos tardado más de lo estimado.- la verdad era que se si se habían tardado demasiado y las dos mujeres ya estaban más que desesperadas.

-Y bien… ¿Cuál es el resultado doctor…?-dijo Jill incitando al medico a decirles su nombre

-Johnson. Thomas Johnson- interrumpió el doctor para decirles como se llamaba

-Doctor Johnson, un placer. Mi nombre es Claire, y ella es Jill Valentine, era la pareja de mi hermano.-al terminar de decir eso Jill volteo a ver a Claire con una mirada fulminante, pero la pelirroja no se explicaba porque.

-El placer es mío, señoritas.- El doctor Johnson era más o menos de la edad de Jill, tenía el pelo color castaño claro y era alto, fácilmente podía alcanzar los 1.90 metros de estatura. Era de tez blanca y perfectamente cuidada, tenía unos ojos de color azul grisáceo que de verdad podían conquistar a cualquiera. Ellas simplemente no podían esconder que de verdad les había parecido muy atractivo. ¿Pero qué estás haciendo Jill? Acabas de perder a el amor de tu vida y ya estás pensando en que el doctor Thomas Johnson es atractivo.-pensaba la rubia reprimiéndose. (Por eso era porque había volteado a ver a Claire así)
Hay Dios, perdóname. Acabo de perder a mi hermano, pero no puedo dejar de ver lo guapo que es el doctor Johnson.-tambiénClaire se estaba reprimiendo por tener esos pensamientos tan "inapropiados en ese momento" según ella.- Bien, de acuerdo con la autopsia y varios estudios que le hicimos al señor Redfield, este murió por una enfermedad en el corazón, tal vez desde que era un niño la tenía, no se puede saber exactamente desde cuándo, es una enfermedad muy silenciosa y casi no presenta síntomas.

-¿Y así sin más, muere la persona?-pregunto la pelirroja con una mano en la boca, evitando esconder lo sorprendida que estaba.

-Lamentablemente, si. No se puede hacer nada, son contados y desafortunados los casos de estas personas. Por eso pedimos que se hagan estudios cada ciertos periodos, si se diagnostica a tiempo, se puede salvar. –dijo el doctor Johnson

-¿Con tratamiento?-pregunto Jill con algunas lágrimas asomándose por sus ojos grises. … Tus lágrimas no lo traerán de regreso.- Se repetía la rubia una y otra vez en su cabeza

-Por un tiempo, a largo plazo se tiene que trasplantar un corazón sano.

-Dios mío, ¿cómo no nos dimos cuenta?- De alguna manera, Claire se estaba culpando por la muerte de su hermano. Jill se fijo en esto y le paso un brazo por el hombro consolándola.

-Señoritas, ¿Les puedo dar un consejo?-pregunto "Tom" algo tímido.

-Claro que si, doctor Johnson.-dijo Jill, la cual, seguía abrazando a Claire.

-Me pueden llamar Tom, a secas.

-Por favor, dinos tu consejo.-musitó la chica de ojos azules cortando los buenos modales del doctor.

-Claro. En casos como estos, lo que les suelo decir a mis pacientes o a los familiares de personas que murieron, es que solamente Dios decide porque hace las cosas. Él sabe porque toma decisiones así, además esta enfermedad ninguna de las dos la pudo haber detectado. No tienen por qué culparse por la muerte del señor Redfield.- hizo una pausa y continuo después de echar un rápido vistazo aleatorio a las chicas- Sé que es difícil, pero tienen que pensar que él está en un lugar mucho mejor, y que el mundo por el que él lucho sigue aquí. Ese puede ser su mayor recuerdo de él.

-Muchas gracias, Tom. Tus palabras fueron muy consoladoras. Te lo agradecemos.-dijo Claire con algunas lagrimas asomándose por sus ojos.

-Ahora, será mejor que me vaya. Iré a arreglar los trámites de defunción y a más tardar mañana por la mañana el cuerpo del señor Redfield será entregado.-dijo el doctor Johnson.- Con su permiso, hasta luego.- termino de decir el medico inclinando un poco la cabeza hacia las chicas.

Estas se quedaron pensativas durante un rato. Se seguían preguntando porque los resultados habían tardado tanto, pero eso pasaba a segundo plano ahora, lo que tenían que hacer era preparar lo que fuera necesario para el funeral de Chris.

Tres horas antes en el mismo hospital…

-¿Qué estás haciendo aquí?-dijo un hombre alto y bien parecido.

-Te dije que necesitaba ayuda.-le respondió otro hombre que al parecer estaba muy exhausto.

-¿Acaso no tenías a alguien más a quien molestar?-musito con rabia el primer hombre.

-¿Cómo a quién?

-No lo se, alguno de tus sucios científicos.

-Todos murieron, y los que no está escondidos o se cambiaron el nombre. ¿Qué esperabas?

El primer hombre se sentó detrás de su escritorio, había bajado las persianas para que nadie viera con quien estaba o que estaba haciendo.

-¿Qué necesitas?

-Tú ayuda, Tom. No hay nadie más que me pueda ayudar en estos momentos. Ya te lo dije.

-¿Qué clase de ayuda? Necesito saber todo. Me tienes que dar toda la información que yo te solicite.-dijo Tom poniendo las cartas sobre la mesa desde un principio.- Primero que nada, ¿Desde hace cuánto estas así?

-Más o menos cinco meses.

-¿Cinco meses? ¿Por qué tardaste tanto en solicitar ayuda?-dijo Thomas sorprendido.

-Créeme, estaba peor. Además, tu sabes cuan orgulloso puedo ser.

-Es una de tus peores cualidades, no lo niego.-musito el castaño con un tono de mofa en su voz.

-Pensé que lo podía solucionar yo solo. No pensé necesitar la ayuda de nadie.

-Si… El Señor Orgullo ha hablado.-el doctor rio un momento y después volvió a ver a su acompañante.- Ya hombre, me parece bien en que hayas venido a verme, después de todo creo, y solamente creo, que soy tu amigo.

-Claro que eres mi amigo, y el único. Desde lo ocurrido hace tantos años tú fuiste el único que no me juzgo por lo que hice.- dio un pequeño suspiro y siguió platicando.- Al final, me di cuenta que todo lo que estaba haciendo no servía de nada si no lo podía compartir con alguien, fuera un amigo o cualquier otra persona.

-¿Estás seguro que eres tú?- soltó Tom tocándole la frente a su amigo para revisar que no tuviera calentura.

-Por supuesto, Thomas.- dijo el hombre molesto por el comentario del médico.- He cambiado, y creo que fue para bien.

-Bueno dejemos las consultas de psicología para otro día. Te tomare unas muestras de sangre, tal vez pueda sacar lo que tengas dentro de tu sistema. Creo que eso es lo que buscas ¿Cierto?

-Sí, es eso precisamente. Y no creo que te cueste mucho trabajo, después de todo eres uno de los mejores biólogos que conozco y que hay.

-Oh, gracias me alagas tanto.

-Vamos, Johnson deja de ser sarcástico.

El doctor Johnson tomo un par de muestras de sangre de su acompañante, inmediatamente después lo dejo solo en su oficina que era bastante grande, todas las paredes eran de cristal y tenía una puerta a un costado que comunicaba con una pequeña sala de juntas, era una oficina muy bonita y muy cómoda. El hombre que estaba ahí solo se sentó en uno de los sillones que estaban y espero a su médico para que le diera los resultados o al menos, decirle que volviera mañana. Espero más o menos una hora y media hasta que Tom regreso.

Vamos, Tom ¿Qué carajos estas esperando? Al menos ven a decirme que regrese en un par de días.- pensaba el hombre sentado en el sillón, había tomado varios libros del estante que estaba a su lado, como todos eran de medicina solo los ojeo un momento y leyó algunos temas que al parecer eran interesantes pero inmediatamente tomaba otro y otro y otro.

-Lamento haberte hecho esperar.

-¿Qué demonios estabas haciendo?-pregunto el hombre molesto.

-Oye, cálmate. Parece como si fueras mi esposa, estaba realizando una autopsia que un compañero me pido que terminara y fuera a decirles a sus familiares de que murió el paciente.- dijo Tom justificándose.- Además, si hubieras visto a que mujeres tan hermosas tuve que darles la noticia, no te estarías quejando.

-¿A si? ¿Y al menos sabes cómo se llamaban?

-Claro que sí, era obvio que me lo dijeran.

- ¿Entonces? ¿Cuáles eran sus nombres?

-Cálmate, primero lo primero. Encontré un espacio de tiempo mientras hacia la autopsia para revisar las muestras de sangre que te saque.

- ¿Y qué encontraste?

-Aún tienes ese virus en tu sistema, pero creo que podemos erradicarlo y eliminarlo, solamente dame unos días para ver qué puedo hacer.- Tom se rasco la cabeza y continuo.- Si tienes algo que me pueda hacer el trabajo menos pesado, te pido que me lo digas o que me des lo que me tengas que dar.

-Cuenta con ello, creo que tengo algo que nos puede ayudar.

-Me alegra que quieras cooperar, se ve que tienes ganas de… de… volver a ser tú.

-Eso es lo que quiero, gracias por ayudarme, Tommy.

-Ni lo menciones.

-Ahora si, dime ¿Quiénes eran esas mujeres? Tal vez me puedas conseguir una cita-dijo el hombre echando una carcajada.

-¿Tú crees? Obviamente eres más grande que ellas.

-Si, pero tal vez me puedas rejuvenecer unos años.- el hombre no podía dejar de hacer bromas, tal vez estaba alegre por lo que le dijo su doctor, tal vez de ahora en adelante su risa seria sincera y no prepotente, solo Dios sabía que le pasaba. O en su defecto, el mismo diablo. Siempre estuvo consiente que todo lo que había hecho muy difícilmente le sería perdonado y en ningún momento le había importado, pero ahora no sabía porque pero sentía ganas de arreglar todo lo que había hecho o al menos demostrar que estaba, en alguna forma, arrepentido. Sabía que sería una tarea difícil pero estaba dispuesto a intentarlo. No sé qué mierda me está pasando, no sé porque de pronto me importa lo que los demás piensen de mí, pero lo que sí sé es que estoy cansado de vivir al borde de la muerte, es hora de aprender a disfrutar la vida tal y como es.-se decía a si mismo el hombre.

-¿Por qué tan de buen humor, Wesker?*- pregunto Tom confundido.

-No lo sé hombre, no lo sé. Pero deja de evadir el tema, dime como se llamaban esas "extraordinarias mujeres", según tú.

-Al parecer, una se llamaba… Jill.

Jill, hace cuantos meses no oía ese nombre. Tanto tiempo pensando en ella. Pero es muy poco probable que se trate de la misma mujer.

-¿Jill? ¿Jill que?

-Jill Valentine. Que hermosa mujer Albert, tenía unos hermosos ojos grises, un gran cuerpo y vaya que era agradable.

-No puede ser… ¿Qué está haciendo ella aquí?-Pensaba el rubio.-¿Y la otra?

-Claire, Claire Redfield. También era muy hermosa, tenía unos ojos azules como el mar y…

-¿Y quién dices que murió?- interrumpió Wesker haciendo sus conclusiones sobre quien había muerto, hacía tiempo no sabía nada de Jill y ni se diga de Claire.

-Creo que era hermano de Jill y novio de Claire.- contesto Tom algo confundido.

-No idiota, hermano de Claire y novio de Jill.

-Espera un momento, ¿Tú como lo sabes?-pregunto el doctor aún más confundido.

-Veras Tommy, te contare una historia. Probablemente, la historia de mi vida.

-Que sentimental, güerito.-dijo Johnson con un tono evidente de diversión, afortunadamente para él y desafortunadamente para Wesker, este estaba cansado y no podía matarlo en ese momento.- Ya, ya hombre. Cuéntame tu historia.

Thomas ya sabía algo sobre el asunto de Raccoon City pero dejo al rubio contarle la historia de nuevo. Wesker hizo caso omiso a esto y empezó por contarle todo desde el inicio. Su relación con Jill, no le oculto que ella siempre lo había impresionado, tanto con sus habilidades con las armas y las cerraduras como por su belleza, sabía que ella seguía siendo estupenda en lo que se propusiera y por eso lo seguía intrigando. Después de contarle sobre la primera mansión de Spencer paso a contarle sobre la Antártida y como conoció a Claire. La razónpor la que odiaba a Chris Redfield, cuando los encontró en Spencer State y como Valentine se sacrificó y lo llevo con ella al vacío en un último intento por acabarlo. Después de eso, también le comento sobre los fabulosos anti-cuerpos de Jill, lo cual dejo a Tom impresionado. El descubrimiento del P30 y como lo utilizo en ella, como llego Chris y la salvo, y finalmente Thomas entendió que esa era la razón por la que él estaba así. Chris Redfield había estado cerca de acabar con su existencia y para colmo había tenido mas oportunidades de estar con Valentine. Una buena razón, según Johnson y Wesker.


*=Bueno creo que era mas que obvio que se trataba de nuestro querido y odiado WESKER n.n

No ls culpo si no les gusto el capitulo... a mi no mucho... no es de mis mejores trabajos pero creo que quedo, en lo que cabe de la palabra, bien :D

Solo me queda darles las gracias por esperar un poco (que en realidad fue mucho) la continuacion de la historia y tampoco los culpo si me odian :) haha

Atte: Dann' Besos y abrazos ;)