Wa, wa! Otra vez lo coloqué un día jueves!

He tenido que hacer muchas cosas y se me olvidó colocar el cap ayer, pero no se preocupen que aquí está! :D

Como siempre, les recuerdo que los capitulos son cortos para que la historia sea directa! Sin más...

En La Vida Hay Amores

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Cap. 5 - La Soledad

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Enjoy!

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Sasuke se había ido de la casa de Naruto hace dos semanas… Mucho tiempo sin saber de Sakura, por más que quería buscarla, sabía que sería tiempo perdido, ella lo evitaría y eso lo destrozaría.

No estaba preparado para otro rechazo.

Decidió no molestarla más. En su búsqueda de donde quedarse, no pudo uno mejor que una habitación de un motel, no era lo que planeaba, pero hace tiempo que él había vendido su casa para irse a vivir con Sakura, y mientras más lo pensaba, más se regañaba con que fue una mala idea. Nunca creyó que la pelirrosa lo echaría de su actual hogar.

Sin más que rechistar, se levantó de la cama y fue al baño, hace días que su rostro no dejaba la barba, pero eso a Sasuke no le importó, solo se lavó la cara y se cambió de muda para poder salir de aquella habitación.

Algunas de las personas que se cruzaba por el camino hacia su destino, lo miraban con tristeza, ya que, a pesar de que no sabían cuál era su situación, se imaginaban algo de ese tono, pues había perdido el porte con el cual había llegado al motel. Y como buen Uchiha que era, él no hablaba con nadie sobre lo que le pasaba a excepción de Naruto, quien de vez en cuando llamaba para saber cómo estaba.

Llegó al pequeño supermercado para comprar ciertas cosas y luego se apresuró a irse a su habitación, mientras abría la puerta, vio como una pareja pasaba junto a él y lo único que hacía eran reírse entre ellos de forma nerviosa y fue cuando Sasuke lo supo, era la primera vez de aquella pareja, así se había sentido cuando fue la primera vez con Sakura, creyó estar más nervioso que ella.

Se adentró a la habitación, dejó la compra que había hecho en la mesita de noche y lo único que metió en la nevera fue un cartón de jugo y los tomates que aún le fascinaban. Se acostó de nuevo en la cama y se le quedó mirando al techo por un buen rato, hasta que suspiró mientras cerraba los ojos y luego los abrió.

-Entonces, en serio estoy solo. –No era una pregunta, sino más una afirmación, la cual él se rehusaba a aceptar, no quería estar apartado de Sakura, la quería con él. Pero lo que había hecho, él sabía que Sakura no lo perdonaría y de fácil mucho menos.

Cuando iba a entrar en sueño, escuchó que alguien tocaba la puerta y abrió los ojos, se levantó perezosamente y abrió la puerta. Al frente de él estaba una chica despampanante, era imposible quitarle los ojos de encima, pero Sasuke no estaba para bromear con nadie.

-Te presiento solito. –La pelinegra le tocaba el rostro a Sasuke, pero este no se inmutó.

-¿Qué quieres? –Sasuke solo miraba el rostro de la chica y esta se comía con los ojos el cuerpo del pelinegro. La chica pasó por el lado de él y se sentó en la cama.

-No se… -Esto lo decía mirando la cama mientras que con su dedo dibujaba círculos en la sábana. –Tal vez que te sientas un poco mejor. –Luego miró a Sasuke, sonrió, se levantó de la cama y se acercaba a él de manera sensual.

Ella le tocó los labios con su dedo índice, subió su otra mano y las dos cubrieron el rostro del moreno para luego alzarse y besarlo. Él no correspondió al beso y alejó a la pelinegra.

-¿Vas a traerme a mi mujer? –La chica no hizo nada más que hacer un gesto de mala gana y abrió la puerta.

-Cuando tengas tus necesidades, no olvides de llamarme. –Esto lo dijo cerrando la puerta y dejó a Sasuke solo.

Solo… Esa palabra que a él ahora lo identifica.

Sin saber, se había hecho de tarde-noche y Sasuke salió de su habitación, deambuló por las calles hasta que se detuvo en seco y miro hacia arriba, estaba en la calle por donde él vivía, su subconsciente lo había llevado hasta allá. Miró el edificio en donde él vivía y exactamente vio la ventana donde la luz estaba encendida.

Sakura estaba en casa.

La extrañaba.

Solo con saber eso, sonrió y volvió de donde vino.

-.-.-.-.-.-.

-¿Es que soy yo o la programación está aburrida? –Sakura realizó como tres veces zapping en busca de algo bueno en la televisión, desistió y cuando la apagó, la lavadora le anunció que la ropa estaba lista.

Se levantó del sofá y se encaminó hasta la cocina donde estaba la lavadora, la abrió y fue cuando se fijó que había un montón de ropa, además de eso, no fue consiente y metió blanco, negro y color, esa era la fiesta de ropa colorida.

-Bien bello, Sakura. –Colocó una cesta y comenzó a sacar ropa y ropa hasta que la cesta no dio más su capacidad y fue a guindarla en el balcón. Por suerte, la ropa no quedó combinada con nada y todas tenían su color original. Tomó una camisa y cuando la iba a guindar se le quedó mirando, la extendió mejor y la observó con más detalle.

No era suya.

Sakura suspiró y vio como la camisa azul clara se ondeaba por el aire que pasaba en ese momento y quiso llorar, pero no hizo más nada que aguantarse y guindar la camisa con cierto cuidado, ya cuando estaba guindada la observó y sonrió por inercia, luego al enterarse de su reacción, negó con la cabeza y se dio pequeños golpecitos en la cara con sus manos.

-Por favor, Sakura, piensa en lo que te hizo. –Podía convencerse de que Sasuke le había sido infiel, pero no podía convencerse de que no lo amaba.

Terminó de guindar la ropa restante y sacó otra pila de ropa que había en la lavadora y era lo último que quedaba, al estar un poco cansada, miró hacia arriba y vio a la luna, ya por eso ella se decía porque aún estaba un poco más claro que otras noches.

-Esto es tonto, pero haz que vuelva… -Sonrió y luego negó. –No. –Esto hizo que se pusiera seria y miró a la camisa que tenía en la mano. –Que no vuelva. No lo quiero. –Terminó de guindar lo demás, se fue a la sala y se sentó en el sofá de nuevo, pero después se levantó y miró por la ventana. Creyó que era una alucinación, pero había visto pasar a una persona del mismo porte que Sasuke, pero negó cuando le vio el ropaje y su forma descuidada.

-Ahora pienso que todos son él, que bien. –Se quedó un buen rato observando por la ventana, después se fue al sofá y al rato sonó el teléfono, Sakura se levantó con todas la ganas para no perder la llamada y contestó. -¿Diga?

-¡Frentona! ¿Dónde estás? Que pregunta tan tonta, te estoy llamando a tu casa… ¿Qué planes tienes? –Sakura se tuvo que alejar el teléfono y luego se lo acercó con cuidado.

-Pues… Creo que estar aquí… ¿Por qué?

-¡Vamos a salir! Estaremos Hinata, tu y yo. ¿Qué dices? –Ino esperaba con todas sus fuerzas que la pelirrosa aceptara la salida.

-Bien, pero sin empiezan a decirme de nuevo que vuelva con Sasuke, entonces me voy. –Sakura rodó los ojos, no sabía cuántas veces sus amigas les había dicho que regresara con el moreno, porque realmente se veía muy arrepentido, pero ella se negaba a eso.

-¡Yaay! Vete arreglando, voy dentro de una hora. –Ino colgó y Sakura no tuvo más que hacerle caso a la rubia, sabía sobre su puntualidad, así que se fue a su cuarto a arreglarse para la salida de chicas, no programada, de hoy.

-Es que si comienzan a hablar de Sasuke, en serio les lanzo la bebida a las dos… -Comenzó a ver un vestido negro que hace tiempo no se colocaba y lo dejó en la cama. –No me importa si su vestido les costó un ojo. –Sakura comenzó a reír pero luego calló. -¿En serio quiero que Sasuke vuelva?

Esa y unas cuantas preguntas más eran las que atormentaban a Sakura durante el día y la noche, ¿Sasuke volverá?, ¿Lo perdono?, ¿Estará mejor sin mí?... Ya no llevaba la cuenta, pero si sabía cuánto tiempo llevaba sola.

Un mes y cuatro días, y hace dos semanas que Sasuke no se comunicaba con ella…

La soledad le dolía y lo admitía.

Extrañaba a Sasuke.


Aww, este capitulo es medio tristongo (Triste), pero así pasa en muchas relaciones amorosas!

Espero les haya gustado y esperen a la proxima semana :)

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