Disclamer: Todos los personajes de esta historia, excepto el doctor Thomas, son propiedad de Capcom, no pretendo ganar nada con esta historia, sólo divertirme y divertirlas a ustedes.
Disclamer 2: La letra de la canción aquí citada, Our Farewell, y la citada en el capítulo anterior, Somewhere, tampoco son de mi propiedad. Los escritores de Our Farewell son: WESTERHOLT, ROBERT / DEN ADEL, SHARON J. / HOLLEMAN, OSCAR C. / MERKELBACH, RENE J. Y es sacada del disco Mother Earth de Within Temptation. Así mismo, los escritores de Somewhere son: WESTERHOLT, ROBERT / DEN ADEL, SHARON J. Y originalmente se encuentra en el disco The Silent Force del mismo grupo. La versión a dueto con Anneke van Giersbergen se puede encontrar en los discos Pure Air de la antes mencionada y en Black Symphony y An Acoustic Night At The Theatre de Within Temptation.
¡HOLA! Pues ya ven, dije que ya merito lo subía y aquí está. Es un poco corto pero necesario, y con lo que no puse empezaré el próximo capítulo, así que no me tardaré los milenios que suelo tardarme. Y hablando de eso, les ofrezco de nuevo mis más sinceras disculpas, no es mi intención tardarme tanto, es sólo que a veces no tengo cabeza para escribir, ni una frase hago. No quisiera, por culpa de mi nube, entregarles un capítulo hecho sin dedicación. Porque a fin de cuentas, esto es para ustedes, y porque a mí no me gustaría que me dieran a leer algo hecho sin dedicación ni amor. Habiéndoles hecho saber esto, espero que dejen de odiarme un poquito, porque sé que lo hacen, a mí no me engañan e.e
En fin, respondo a sus reviews en la parte de abajo. Let's read!
Capítulo VII
Our Farewell.
El hospital tenía un olor a limpio, a medicina y a esterilización que ya no soportaba más, veía salir y entrar enfermeras de los cuartos de los pacientes. Personas con una pierna o un brazo roto, alistándose para una operación, recibiendo medicamentos para una simple gripa e incluso niños con sus padres esperando a que alguno de sus familiares fueran dados de alta.
Claire sintió todo eso como una especie de deja vú, era la misma situación que había vivido unas semanas atrás. La única diferencia es que ahora no estaba ahogándose en su propio llanto, y que tenía a Leon y a Sherry con ella.
Thomas la había llamado hacía unas dos horas para decirle que Jill estaba en observación en el hospital por un desmayo que había sufrido, seguramente por la mala alimentación que había tenido en esa última semana. No era nada de qué preocuparse, sólo querían devolverle los nutrientes que le faltaban por medio de las intravenosas, al terminar sería totalmente libre de irse.
Después de lo ocurrido el día anterior en casa de Jill, Claire se había sentido mal por gritarle y hablarle de esa manera a su mejor amiga, pero ahora sabía que ella tenía razón y que no debía sentirse así por lo sucedido; en todo caso, le hizo un favor al abrirle los ojos y ponerla en su lugar, quien sabe qué habría sucedido sí el desmayo hubiera ocurrido en su casa, donde nadie podía verla ni ayudarla.
El doctor le había dicho que no era necesario quedarse ahí, que podía ir a su casa y regresar más tarde para llevarse a Jill a descansar, pero ella no quería irse. Siempre había sido muy sobreprotectora, como su hermano, y creía firmemente que él no se habría movido de ahí hasta que le dijeran que se podían llevar a Jill.
Así que ahí estaba, sentada en la sala de espera, con un café en la mano aunque eran las cinco de la tarde y esperando a que Thomas apareciera para decirle que se podía llevar a su amiga a descansar a su casa.
Por su parte, Thomas, en lugar de estar al pendiente de Jill, se encontraba atendiendo a su paciente favorito. Ése que siempre le traía problemas, pero que sin él, siendo sinceros, su vida no sería tan interesante.
– ¿En qué demonios estabas pensando, maldición? – bueno, nunca dije que lo estuviera atendiendo con amabilidad.
–No estaba pensando, ese es el maldito problema. – Por no decir que me quedé como un estúpido cuando la vi. Wesker tenía la cabeza pegada al escritorio desde hacía unos minutos.
–Albert, ¿te imaginas cuánto se complicarían las cosas si ella llegara a recordar lo que pasó?
–Lo sé, por los infiernos que lo sé.
– ¿Pero?
–Pero no podía dejar que cayera al piso, eso es todo.
–Eres todo un romántico empedernido. –Thomas llevó sus manos hasta su rostro y resopló en ellas, mientras daba una quinceava vuelta a su nueva oficina en el Presbytherian, la cual era muy parecida a la que poseía anteriormente.
–No me vengas ahora con tus sarcasmos.
Tom se sentó enfrente de él, en realidad no sabía que más decirle para animarlo; decirle que Jill no se acordaría de lo que pasó sería mentirle, pues no lo sabía con seguridad, y decirle que estaba seguro de que se acordaría, pondría más nervioso a su compañero.
–Lo único que podemos hacer por ahora es esperar a que despierte, con el tiempo nos daremos cuenta de si recuerda o no.
–Muy bien, lo entiendo. –Por fin Wesker despegó su frente del escritorio y volteó a ver a Tom. –Sólo he venido por la nueva dosis.
–Claro. –Se levantó y de una puertita muy bien escondida al lado de un librero, sacó la nueva dosis de lo que contrarrestaría el virus del cuerpo de Albert y se la entregó.- Recuerda venir por la siguiente la próxima semana.
Su compañero sólo asintió, le dio las gracias y salió como alma que lleva el diablo de ahí, no quería más sorpresas por ese día. Y una vez más se había olvidado de comentarle sobre esa tal Ada Wong, pero no quería causarle más preocupaciones.
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El brillante color blanco que la rodeaba le lastimaba los ojos. No estaba segura de haber visto un blanco así en su vida, era demasiado limpio, demasiado brillante, demasiado lleno de paz y de tranquilidad. Todo, si se le podía llamar "todo" a un largo y ancho pasillo que no parecía tener fin, era de ese mismo color, incluso la sencilla bata que traía puesta. Miró a su alrededor, buscando cualquier imperfección, pero más que nada, buscando algo que le dijera en donde estaba o alguien a quien preguntarle. No encontró ninguno de los dos.
In my hands a legacy of memories (En mis manos un legado de memorias)
I can hear you say my name (Puedo escucharte decir mi nombre)
I can almost see your smile (Casi puedo ver tu sonrisa)
Feel the warmth of your embrace (Siento el calor de tu abrazo)
Empezaba a caminar hacia el frente, con la esperanza de encontrar alguna puerta o lo que fuera cuando alguien, que no estaba ahí hacía dos segundos, le dijo: – ¿En serio te ibas a ir sin siquiera saludar? Esa no es la Jill Valentine que yo recuerdo.
Y entonces sintió como si el alma se le cayera a los pies y alguien la pisoteara. Había dos posibles explicaciones para que Chris Redfield le estuviera hablando. La primera, estaba muerta. La segunda, se había vuelto loca. No podría imaginarse otra razón por la cual él estuviera a sus espaldas, sonriendo ante su obvia estupefacción. Lentamente se dio la vuelta, y lo pudo ver a unos pocos metros de distancia, los cuales recorrió rápidamente para abrazarlo. Decenas de recuerdos recorrieron su cabeza.
Sweet Darling you worry too much, my child (Querida mía, te preocupas demasiado)
See the sadness in your eyes (Veo la tristeza en tus ojos)
You are not alone in life (No estás sola en la vida)
Although you might think you are (Aunque puedas pensar que así es)
–Dime que estoy muerta.
–No, afortunadamente no lo estás.
–Quisiera estarlo, quisiera estar contigo. Cuidar de ti como tú lo hiciste. No pude salvarte, lo lamento tanto. –las lágrimas de Jill mojaban la camisa blanca que Chris traía puesta, pero a él no parecía importarle… nunca le había importado.
–Sí sigues preocupándote así, te saldrán canas y arrugas. –le dio un pequeño beso en la frente y continuó. –No estés triste por mí.
– ¿Cómo no estarlo? Chris, eras mi vida, y te perdí.
–No, no me perdiste, siempre estaré contigo y con el bebé. Y seguramente llegará alguien a hacerte creer de nuevo en el amor, te lo digo con toda la certeza del mundo.
Jill escuchó atentamente. Una parte de su cabeza le creía a Chris, pero la otra no lo hacía. Sabía que él había sido el único hombre al que había amado con todo su ser; pero entonces, ¿por qué el parecía tan seguro de sus palabras? ¿Por qué no chistó ni un momento cuando le dijo que encontraría el amor de nuevo?
Never thought this day would come so soon (Nunca creí que este día llegaría tan pronto)
We had no time to say goodbye (No tuvimos tiempo de decirnos adios)
How can the world just carry on? (¿Cómo puede el mundo seguir adelante?)
I feel so lost when you are not at my side (Me siento tan perdida cuando no estás a mi lado)
But there is nothing but silence now (Pero no hay nada más que silencio ahora)
Around the one I loved (Cerca de la persona a la que amé)
Is this our farewell? (¿Es ésta nuestra despedida?)
Aún estaba abrazada con fuerza a él. Había extrañado esos brazos alrededor de su cuerpo más de lo que podía imaginar. Unas par de semanas atrás, y aún ahora, se preguntaba cómo es que todo seguía siendo igual para todas las demás personas.
Y aunque para ella era impensable una vida sin Chris, se lo habían arrebatado antes de tiempo. A penas estaban comenzando una vida juntos, a penas estaban probando la felicidad, a penas estaban descubriendo lo que significaban el uno para el otro, a penas estaban construyendo un hogar.
Pero ya no había nada de eso. Sólo silencio cuando ella estaba sola en esa casa, cómo en la semana pasada, o cuando estaba con cualquier otra persona. Su mente sólo divagó en todo lo vivido con Chris. Una oscuridad se apoderaba de ella cada que lo hacía, y aún así no hacía nada para evitarlo. Simplemente no podía, pero sabía que era tiempo de decirle adiós. ¿Por eso estaba Chris ahí?
So sorry your world is tumbling down (Siento mucho que tu mundo se esté derrumbando)
I'll watch you through these nights (Te cuidaré estas noches)
–¿Por qué apareciste ahora?
–Pensé que todo había terminado para mí, pero creo que entiendes que es lo que me mantiene aquí. –Chris la separó un poco de él para mirarla a los ojos, estaban llenos de interrogantes, así que se lo aclaró: –Tus dudas, Jill, saber sí estoy bien y en dónde estoy.
–Entonces dímelo.
–Estoy bien, y siempre estoy un paso atrás de ti, cuidándote.
Jill lo volvió a abrazar y suspiró, aliviada por saber que él siempre estaría con ella, y de que estaba bien. Era todo lo que necesitaba escuchar. Pero otra duda la asaltó tan rápido como la primera se disipó.
–Y ahora que mis dudas se fueron, ¿es esta nuestra despedida?
Rest your head and go to sleep (Descansa y vete a dormir)
'Cause my child, this is not our farewell (Porque, nena, esta no es nuestra despedida)
This is not our farewell (Esta no es nuestra despedida)
La volvió a separar de él y le regaló una sonrisa. Tomó una de sus manos y la acarició suavemente, para después depositar un beso en sus nudillos y luego en sus labios. Un beso que ella recordaría por siempre, por haber sido el último, el que cerraba su historia con él, que disipó todas sus dudas y miedos, que le devolvió la luz a su vida, y que, extrañamente, la dejó adormecida.
Siguieron así durante unos segundos, sus labios se movían coordinados, pues se conocían desde hacía ya tiempo. Cuando se separaron para tomar aire, Chris también se separó de ella, le volvió a sonreír y poco a poco se fue alejando de ella.
Antes de desaparecer por el largo pasillo blanco, se volteó y le dijo: -No, Jill. Ésta no es nuestra despedida.
Y ahora fue el turno de ella para sonreír.
Se despertó con un gran sobresalto, su corazón latía fuertemente y su estómago no dejaba de recordarle lo hambrienta que en realidad estaba. Después de tantos días, por fin se le abría el apetito. En ese momento le parecía una sensación extraña, ajena a su cuerpo, pero por más hambre que tuviera aún no podía salir del pequeño shock sufrido por el nada común sueño que acababa de tener. Aunque hubiera sido un sueño, ella lo sintió demasiado real, de alguna manera sabía que había sido real. ¿Qué demonios fue todo eso?
Una despedida, eso era obvio. Como ella no pudo hacerlo, él se encargó de cerrar ese capítulo tan importante de su vida. Siempre haciéndome las cosas más fáciles, Redfield. Ya no tenía por qué seguir preocupándose ahora que sabía que él estaba bien, que se había ido sin ninguna clase de rencor hacia ella, que podía seguir adelante sabiendo que su amor por él no desaparecería, pero que alguien podría llegar a ocuparlo sin desplazarlo, que podía seguir, y que él estaría de acuerdo con cada decisión que ella tomara y que siempre estaría cuidándola, estuviera donde estuviera.
Después de pensar un rato en todo lo que había soñado y de lo que significaba todo eso, se sintió renovada. Sus esperanzas en un amanecer mejor, al igual que sus esperanzas en volver a encontrar el amor, ya no se estaban extinguiendo, al contrario, se estaban fortaleciendo.
Al terminar su larga auto-charla motivacional, se dio cuenta, por primera vez desde que había despertado, que estaba en el hospital, conectada a varias maquinas y con agujas intravenosas. Se preguntó sí algo iba realmente mal como para que la tuvieran así, pero casi de inmediato lo descartó al recordar cómo había llegado a esa situación.
Fue cuando la realidad la golpeó de lleno, o al menos unas cuantas imágenes confusas de lo que había sucedido en la salida del hospital.
Flashback.
Iba caminando hacia la salida, pensando en lo afortunada que era por haber encontrado un amigo en Thomas. Aunque llevaban poco tiempo de conocerse, sentía que podía contar plenamente con él.
Era revitalizante saber que podía confiarle cualquier cosa. Siempre había querido encontrar un amigo con el que pudiera hablar mil cosas sin aburrirse y hacer otras mil más, con el que pudiera reír y llorar. Jill creía que Thomas era ese amigo que tanto había anhelado encontrar. Obviamente tenía a Claire, pero había ocasiones en las que necesitaba la opinión y el apoyo de una persona del sexo opuesto.
Estaba a unos cinco metros de salir cuando sintió un fuerte mareo que la hizo tambalearse, su mente se preparó para el impacto que se avecinaba. Un impacto que nunca llegó.
Unas manos cálidas y fuertes la sostuvieron antes de que se golpeara fuertemente contra el suelo. Escuchó, o mejor dicho, sintió, ya que la oscuridad estaba a punto de cernirse sobre ella, que le decía unas cuantas palabras al oído, y cuando ella quiso ver a su salvador, lo único que pudo ver con claridad fueron unos lentes oscuros, a lo que ella simplemente dijo la primera palabra que se le vino a la cabeza: "Wesker."
Parte de ella quería que fuera él en efecto, pero la otra simplemente se asustó ante la posibilidad. Su mente no le dio más tiempo de pensar, pues inmediatamente después de decir el nombre del hombre que le causó tantos desvelos y tristezas, la oscuridad llegó.
Flashback end.
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Después de una pequeña discusión, Claire por fin pudo mandar a Sherry y a Leon a sus respectivos hogares. No era necesario, en su opinión, quedarse ahí esperando con ella. Jill estaba bien, no había nada de qué preocuparse. Así que después de un largo sermón del por qué no deberían quedarse con ella, los convenció de irse, no sin que antes hubiera jurado y perjurado que les llamaría sí cualquier cosa se presentaba.
Pero eso había sido hacía unos veinte minutos, y pensaba que para entonces ya habría recibido noticias de Thomas informándole cuándo se podría llevar a Jill. Parecía que el doctor era experto en hacer esperar a la gente, lo mismo le sucedió cuando lo conoció. Otro deja vú. Se estaba empezando a desesperar y decidió ir a buscarlo a su oficina. No perdía nada.
Preguntó a varias enfermeras antes de encaminarse en la dirección correcta. Varios metros antes de llegar, un hombre alto y rubio salió de una de las oficinas con un maletín en las manos. Claire escondió medio cuerpo detrás de una columna a su derecha, y esperó a que se volteara, no lo hizo por completo, sólo alcanzó a ver su perfil. Pero con eso bastó para reconocerlo. Su corazón se detuvo por un segundo y sintió arcadas, estaba a punto de devolver todo lo que tenía en el estómago.
Debía de ser una pesadilla, una broma de muy mal gusto, él debería de estar muerto, quemándose en los confines del infierno; pero eso no impedía que estuviera caminando hacia la salida tranquilamente, a punto de desaparecer de su vista. Quería seguirlo, ver en qué clase de madriguera vivía, qué hacía, incluso quería golpearlo hasta cansarse, sin embargo sus piernas no se movieron por la impresión.
Recupero la calma y serenó su mente, se acercó unos metros más y se dio cuenta de que había salido de la oficina de Thomas. ¿Qué demonios hacía él ahí? Parece que Thomas tiene imán para los problemas, primero Ada y luego Wesker. ¡Thomas! ¿Estaría bien? ¿Le habría hecho algo ese monstruo para conseguir ese maletín o era en realidad suyo? ¿Qué tendría que ver el buen doctor con un hombre de la calaña de Wesker?
Recorrió la distancia que la separaba de Thomas en pocos segundos y, antes de abrir la puerta, se mentalizó para lo que fuera que podía ver al entrar. Conociendo a Wesker tendría que esperar lo peor. Cerró los ojos y giró la manija para abrir la puerta, al instante en qué cruzó la entrada, abrió los ojos y… nada, Thomas estaba frente a ella, sentado detrás de su escritorio leyendo lo que parecían ser expedientes médicos tranquilamente. Levantó la cabeza y obviamente se sorprendió al verla, pues no había tocado la puerta. Qué mal educada, Claire.
–Yo…– sintió que se sonrojaba un poco por lo mal que se había visto entrando como si fuera la dueña del lugar. – Lo siento, debí tocar antes.
Thomas rió un poco ante su reacción y le indicó el asiento que tenía enfrente.- No te preocupes, siéntate. Sé qué te trae por aquí, y te digo que en un par de horas serás libre de llevarte a Jill. – regresó su vista hacia los documentos que revisaba antes de que Claire entrara.
–Eso es excelente… ¿Thomas? – Él desvió por segunda vez la vista hacia ella, indicándole que la estaba escuchando y que continuara. – ¿Quién era el hombre alto y rubio que salió de tu oficina?
Mierda, mierda, mierda, mierda, ¿por qué nunca le pregunté a Albert qué hacer en estos casos? Aunque en su interior estaba pensando con demasiada rapidez y estaba alterado, esta vez no había dejado que sus emociones lo delataran. – Oh, ¿por qué preguntas?
-Curiosidad. Me pareció conocido.
–Ya veo. Bueno, es un paciente mío, pero lo conozco desde hace varios años y lo puedo considerar un buen amigo. – el doctor vio la duda en el rostro de Claire, sabía que obviamente lo había reconocido y quería que él confirmara sus sospechas. Decidió darle una ayudadita a Albert, tal vez si veían que no era malo por medio de otra persona, le creerían con más facilidad si algún día llegaba a revelarse.
– ¿Cuál es su nombre?
–Lo siento, querida Claire, no puedo dar información sobre mis pacientes.
– ¿Ni aunque tal vez ese hombre sea un homicida en masa?
–Ni aunque lo fuera, y te aseguro que no lo es.
–Pero sí lo es.
–Entonces lo conoces.
–Quería ver qué te podía sacar.
–Soy un buen doctor, nunca digo nada de mis pacientes.
Claire iba a replicar cuando la puerta de la oficina se abrió con brusquedad, y sin pedir permiso por segunda vez en el día. Thomas se quedó perplejo y Claire se volteó para ver el por qué de su expresión. Y entonces ella hizo lo mismo, porque ante ella estaba parado Albert Wesker, con sus inseparables lentes oscuros y la misma cara que la de ellos.
–Albert. – dijo Thomas.
–Wesker. – suspiró Claire al mismo tiempo que el doctor.
–Maldita sea mi suerte el día de hoy. – fue lo único que dijo.
– ¿Por qué diantres regresaste? – Thomas se había parado y puesto enfrente de Albert.
–Olvidé mi abrigo.
–Algo quiere que hoy nada te salga bien.
–Ni me lo digas.
– ¿¡Qué carajo está pasando aquí!? – gritó Claire después de salir de su asombro inicial. Haberlo visto en el pasillo era una cosa, los separaban varios metros, pero ahora sólo estaba Thomas entre ellos, y, además de todo, se hablaban como ella y Jill hablaban. Como verdaderos amigos.
–¿Se lo cuento yo o se lo cuentas tú? – se estaba mofando de su situación y eso irritaba demasiado a Wesker.
–Cállate, Johnson.
–Bien, entonces cuéntaselo tú.
Thomas se fue a sentar al borde de su escritorio, e inmediatamente se lo reprocho porque al momento en el que se había quitado de en medio, Claire saltó hacia Wesker y le propino una buena patada en las costillas y un puñetazo bien puesto en la mandíbula, algo que obviamente la había sorprendido, pues pensaba que Wesker seguía siendo intocable. Y ya no lo era. Se estaba convirtiendo en el hombre que había sido tantos años atrás.
A causa del golpe, sus lentes habían ido a parar a una esquina de la oficina. Y cuando se volteó a verla, Claire y Thomas se sorprendieron mucho al ver sus ojos. Claire sabía, porque su hermano se lo había dicho, que sus ojos eran rojos lava. Thomas lo sabía porque él mismo los había visto. Pero esos ojos eran diferentes. El contorno seguía siendo rojo, pero al adentrarse el color cambiaba a un azul grisáceo. Aunque no le gustara admitirlo, Claire se sorprendió por la peculiar belleza que poseían. Sólo cuando hablo pudieron salir de su ensimismamiento.
–Bueno, señorita Redfield, ya que se ha desquitado y ha despertado de su repentino asombro, procederé a contarle todo lo que hay que saber.- caminó a la esquina donde estaban tirados los lentes y se los puso. Claire sintió una gran decepción. Pero qué demonios, Claire, es Wesker del que estamos hablando, no seas infantil.
Pasaron unos cuantos minutos, que a Claire le parecieron horas, hablando civilizadamente. Ese día lo tendría que marcar en el calendario. Ella y Albert Wesker teniendo una conversación civilizada. Si se lo hubieran dicho hacía unas horas, hubiera mandado al idiota que se lo había dicho a un manicomio. Todo era tan surrealista que si veía a un unicornio hacer magia con su cuerno cuando saliera de ahí, seguramente no le sorprendería.
Un poco reacio, Albert le habló a Claire del cómo y el por qué estaba ahí. Cuando hablaba de Chris, a Claire se le encogía el corazón, pero aunque ese Wesker no era tan maldito, no podía evitar regocijarse por las muecas y el constante apretar de manos de su interlocutora cuando hablaba de su querido hermanito.
– ¿Y qué es lo que hay en el maletín? – preguntó después de un rato.
–Es un… antídoto. –Tom fue el encargado de responder. – Verás, el Uroboros hizo que Albert sobreviviera, pero a largo plazo iba a causarle la muerte, así que me buscó para que lo ayudara.
–Hubieras dejado que muriera. –el susurro de Claire fue apenas audible y cargado de resentimiento.
Thomas y Wesker se miraron de soslayo, muy serios. No estaban sorprendidos por la reacción de Claire, era de esperarse, sólo que con esas cuatro palabras hicieron que Albert se pusiera a pensar en lo que hubiera pasado si el doctor no lo ayudaba. Y rápidamente obtuvo su respuesta: hubiera muerto con un dolor terrible o peor, se hubiera convertido en una B.O.W.
–No. –ambos se sorprendieron por la respuesta de Thomas. – Mi deber es ayudar a los que me necesitan, y Albert me necesitaba. Además dijo las palabras mágicas.
Claire se sorprendió aún más cuando Wesker le dio una palmada amistosa en el hombro al doctor acompañada de una sonrisa sincera. La única sonrisa sincera que Claire había visto que ese hombre esbozara. Lo que ella no sabía, era que no sería la última que le vería.
Sí, volví a poner una canción. Y volvió a ser de Within Temptation. Y vuelve a dar el título al capítulo. Y tal vez en el próximo vuelva a hacerlo, LOL. Espero que les haya gustado, la parte de Claire encontrándose con Wesker no me convenció mucho, pero Feer me animó a subirlo así. Gracias, bitch :3
Aquí van las respuestas a sus lindos, hermosos y preciosos reviews que me hacen querer seguir escribiendo y que alimentan mi espíritu.
Core Nakisawa: gracias por dejar tu review, espero que sigas leyendo C:
JillValentineForever:¡Me alegra que te guste! Espero tu review (:
jaiva: ¡Lo sé! Es justamente por lo poco probable que me gusta mucho escribir sobre ellos :3 Gracias a ti por leer ésta historia, sin ustedes no sería nada.
antonye: para nada te odio, respeto muchísimo la opinión de todos y esa es la tuya. No hay nada que yo pueda hacer, excepto tal vez advertir del cambio de personalidad de Wesker, eso fue mi culpa, lo lamento. Espero que, si te animas, me hagas saber sobre qué te gustaría que escribiera y yo con todo gusto lo haré. El caso aquí es darle gusto a todos, o más bien, a la mayoría :3
marilyn soria: ¡Gracias por el review!
Antony:lamento muchísimo que lo único que me haya salido haya sido un drabble, pero estoy a punto de terminar un one-shoot y espero poder empezar con una historia más larga. Espero que no me odies :c
Avatar Girl Emperatriz: ¡Amiga! Me encanta tener reviews tuyos, me encanta, me encanta, me encanta. No sabes cuánto te extrañamos, no te pierdas tanto de vista que nos deprimes. JAJAJÁ. Espero que pronto tú también nos deleites con tus historias, a ellas las extrañamos por igual. No sabes el gusto que me da que te esté gustando la historia. Y para nada me mareas, tú sigue mandandome reviews largos, jajajajaja. ¡Te quiero/queremos!
CLAIRE REDFIELD: ¡Ya está aquí! C:
Alee:¡Hola! Pues verás, como ya dije arribita, a veces simplemente la cabeza no me da ni para el título del capítulo, y últimamente no he tenido internet. Así que te pido una disculpa y espero que sigas leyendo y dejando reviews :3
Gloria: y varias más, si ustedes quieren c:
Pamela Garca:Siempre estoy al pendiente de sus reviews, y te aseguro que esta historia no está para nada abandonada. Así que no te preocupes, siempre me verán por aquí molestando :3
Les dejo la letra de la canción.
Within Temptation – Our Farewell
In my hands a legacy of memories
I can hear you say my name
I can almost see your smile
Feel the warmth of your embrace
Sweet Darling you worry too much, my child
See the sadness in your eyes
You are not alone in life
Although you might think you are
Never thought this day would come so soon
We had no time to say goodbye
How can the world just carry on?
I feel so lost when you are not at my side
But there is nothing but silence now
Around the one I loved
Is this our farewell?
Sweet Darling you worry too much, my child
See the sadness in your eyes
You are not alone in life
Although you might think you are
So sorry your world is tumbling down
I'll watch you through these nights
Rest your head and go to sleep
'Cause my child, this is not our farewell
This is not our farewell
¡Nos vemos pronto!
Dejen sus reviews.
Dany (26/07/2013 4:23 p.m. )
