Los personajes son de S. Meyer y todo lo extra es creación mía.
El trabajo, o yo.
EPOV
Mire el reloj que estaba en la pared de mi oficina y marcaba las 2:30 de la madrugada. "Dios, Bella me va a matar" Había olvidado la cena que había preparado esta noche, tenía que estar en casa hace 3 horas. Rápidamente le mande un mensaje esperando que no se enojara. Hacia 9 meses que había logrado abrir mi propio bufete de abogados y estaba trabajando muy duro para que sea reconocido. Reconozco que esa ha sido la causa de que Bella y yo cada vez nos distanciemos más, pero era algo inevitable, estaba atado a mi trabajo. Hace ya 3 meses que no tenemos intimidad porque llego a altas horas de la madrugada y ella está dormida. El inicio de nuestro matrimonio estuvo lleno de flores y todo era color de rosas, pero al cabo de un tiempo cada uno se fue distanciando y hemos llegado hasta el extremo de no tener intimidad.
Pero no todo es malo. Conseguimos tener una hermosa casa que con mucho esfuerzo la construimos desde los cimientos.
Pasé alrededor de 40 minutos ordenando todos los papeles de un caso y después me dirigí a mi preciado Volvo. Era un gustito que me había dado hace un mes.
Cuando llegué a casa me sorprendí porque estaban todas las luces apagadas y luego e encenderlas me encuentro con que en la mesa había una gran fuente con rabas, que es mi comida preferida.
Me sentí realmente mal por no venir a cenar, Bella no se merecía eso. Inmediatamente decidí subir para sorprenderla. Pero el sorprendido fui yo al ver el cuarto vacío y encima de la cama ver la bolsa de tela tipo sobre que ella generalmente le pone a sus vestidos.
Rápidamente empecé a imaginarme lo peor, ya sabía yo que tanto trabajo iba a traer penas en mi matrimonio. Bella se había ido sola a un bar o a un pub y ya sabía yo como le hacía mal el alcohol.
Salí a toda carrera hasta el único pub que estaba abierto en la ciudad. Oxígeno, el nuevo pub. Cuando entré me acerque a la barra y automáticamente la vi. Venia vestida con un vestido negro que se le pegaba al cuerpo y no dejaba nada a la imaginación. Cuando me iba acercando me di cuenta de que ya el alcohol estaba surgiendo efecto en ella. Suavemente sople su cuello y me senté a su lado. La miraba fijamente, estaba hermosa. Me perdí por un momento en esos posos chocolates que me hacían ver todo lo que ella pensaba. Me extrañó que no respondiera a lo que le pregunte, así que pase una de mis manos por su cara y le dije:
- ¿Y? ¿Me dices o no? –
- ¿Cómo? Disculpa no prestaba atención. -
- Te decía que ¿Qué hace una hermosa mujer como tú en un lugar como este sola? -
- Oh, para serte sincera vine a tratar de olvidarme todo lo referido a mi esposo – Me dolió en el alma que dijera eso, pero lamentablemente era verdad.
- Tiene que ser un hombre muy estúpido para tener una mujer así y no brindarle la atención que se merece. – Dije, verdaderamente entendiendo todo lo que tuvo que pasar sola y como la desatendí.
Hablamos una hora, y creo que esa fue la peor hora de mi vida. Me conto todo lo que sentía y que hacía 3 meses que su marido no se dignaba a tocarla, así como que esta noche había preparado su comida preferida y se había comprado un conjunto de lencería para reavivar el fuego entre ellos.
En ese instante mi cabeza hiso un clic y me prometí que ya no la dejaría más de lado por mi trabajo. Decidí jugar un poco con ella y seducirla como ella había pensado hacerme esta noche.
- Entonces ¿Cuál es tu nombre? -
- Eh, prefiero conservar el anonimato esta noche. – me dijo, la verdad que el alcohol le había afectado.
- Mm, ¿Entonces te puedo llamar Sugar? – En todo nuestro noviazgo le decía así.
- ¿Sugar? ¿Qué clase de nombre es ese? – me levante y me posicione detrás suyo.
- Te digo Sugar porque tienes una piel muy dulce. – y le pase la lengua por su delicado cuello hasta llegar al lóbulo. Me estaba prendiendo yo, así que para despejar un poco mi mente llamé al barman y pedí un Martini para mí y el maldito mesero nunca me miro, si no que estaba mirando lascivamente a MI Bella. Así que le dije a Bella:
- ¿Qué quieres cariño? – "¡Já! Toma esa barman de quinta."
- Un orgasmo por favor. – Si yo quería calmarme ella no estaba ayudando, pero decidí calentarla un poco más. Cuando el barman se marchó le dije al oído.
- Si querías un orgasmo solo tenías que pedírmelo a mí. Tengo pensado darte muchos esta noche. – y gracias a eso fui recompensado con un jadeo de su parte. Cuando me iba a responder llegó el barman con nuestras bebidas. Vi como acercaba el vaso a sus labios y sentí envidia.
- Yo también quiero beber de tu Orgasmo. – me dio su trago, pero me negué y me acerque nuevamente a su oído, ya sabía yo que ella tenía una debilidad por eso.
- Es de TÚ orgasmo del que quiero beber esta noche. – dije remarcando la palabra para que se diera cuenta. Pero me sorprendió la reacción que tuvo, porque se dio vuelta y se estaba por ir. Pero antes se paró y me dijo.
- No tientes si no vas a hacer nada. Adiós. – y sin más salió disparada hacia la salida. De inmediato la seguí y la atrapé poniendo mi mano en su estrecha cintura. La apreté contra mí haciéndole notar mi erección y me restriego contra ella lentamente.
- ¿Y qué te hace suponer que te voy a dejar con las ganas? – Y para acentuar lo dicho le doy una pequeña pero firme estocada en su precioso culo. La verdad es que ya me estaba calentando.
- ¡Oh my God!, es idea mía o ¿Esta cosa esta mucho más grande que hace rato?- dijo, y no pude evitar soltar una risita. Era muy común de ella que se le escapara lo que estaba pensando.
- Crece solo por ti. – le dije. Inmediatamente se sonrojó y pude ver como la sangre se le acumulaba en los senos. No sabía lo que ese gesto tan simple causaba en mí. O tal vez sí, porque justamente ahora se lo estaba restregando en el trasero. Levanté su cara con un dedo en su mentón y le dije.
- Esto es solo para y por ti. No te avergüences de lo que provocas en mí. Vamos. –
Mientras íbamos saliendo me pegué totalmente a su cuerpo para que los demás no notaran mi erección. Por suerte había estacionado el Volvo frente al local así que rápidamente estuvimos dentro. El trayecto a casa fue muy rápido y entramos a casa besándonos efusivamente. Entre besos y besos saqué su vestido y lo revoleé lejos, no tenía idea en donde había caído. Por un segundo levante mi cara y me quedé embelesado con su belleza. Ese conjunto azul le quedaba fantástico, así que se lo hice saber.
- Me encanta como queda el azul oscuro con tu nívea piel. –
Y sin más le saqué el resto de la ropa. Besé su cara, labios y luego fui bajando hasta llegar hasta su lóbulo y así seguí por su cuello en donde le hice una pequeña marca. De solo pensar que en este mismo instante podría estar en brazos de otro me hacía hervir la sangre.
- ¡Mía! – gruñí.
- ¡Solo tuya! –
Seguí mi recorrido hasta llegar a su abdomen. Suavemente subió sus dos piernas a mis hombros para luego acercarme a su intimidad y exhalar fuertemente en ella. Desprendía un olor esquicito, podría vivir solamente con esto toda mi vida y no me cansaría, era como mi propia droga. Arranqué un fuerte gemido de placer de su boca. La miré fijamente pidiéndole permiso, pero ya sabía que siendo cualquiera su respuesta yo no me podría detener. Ella rápidamente asintió y hundí mi cabeza entre sus piernas. Paseaba mi lengua por toda su intimidad, esto era el paraíso. Me di cuenta de que ya iba a explotar, así que incremente mi succión en su clítoris y metí tres dedos de golpe en su vagina sintiendo así como sus paredes se cerraban alrededor de estos. Me bebí todos sus flujos como alguien que hubiera estado una semana en el desierto privado de agua.
Sorpresivamente Bella me besó fieramente mientras desprendía mi camisa.
- Mucha ropa. Así está mejor.- dijo después de dejarme sin nada puesto.
Besó todo mí cuerpo antes de llegar a mí erección. Me estaba tentando lo sabía, y sin pensarlo sopló la punta de mi miembro enviando placer por todo mi cuerpo. Se lo metió en su boca y trató de metérselo todo, pero no puedo y por eso relajó su garganta y pudo meter toda mi extensión en su cálida boca. Ella chupaba y yo gemía, así estuvimos por unos minutos, hasta que estuve a punto de correrme, pero yo tenía otros planes. Así que me salí de su boca y la bese fuertemente mientras que la volteaba y acercaba mi miembro a su entrada. Nuevamente la miré pidiéndole permiso y cuando me fue concedido el misto, ente de una fuerte estocada en ella haciéndola gritar. Rápidamente aumente el ritmo de las embestidas y masajeé su hinchado clítoris.
Ella acabó nuevamente aprisionando con sus paredes mi pene y liberándome así a mí también.
- ¡Ahhhhh! ¡Edward!- gimió y medio grito.
- ¡Sugar!- le respondí.
Después de unos minutos, se acurrucó en mis brazos. Yo mientras imaginaba que sería sin ella, y no concebía vida si ella no estaba a mi lado. Antes de que se durmiera tenía que pedirle perdón por todas mis idioteces.
- Perdóname Bella, nunca más te dejare de lado por mi trabajo y ni por nadie. Perdón por todo lo que tuviste que pasar estos meses. Eres lo más importante que tengo en esta vida y no soportaría que te fueras de mi lado y perderte. Te amo, no lo olvides.
- También te amo amor, pero por favor no me dejes más de lado. Eres la segunda cosa que amo con toda mi alma en este planeta.- ¿Segunda? Eso me descoloco.
- ¿Ha si? ¿La segunda? ¿Y con quien tengo que competir para tener todo tu amor?- debía admitirlo, me estaba poniendo celoso.
- Con nuestro bebe, amor. ¡Estoy embarazada! Feliz aniversario.- Estaba en shock. No lo podía creer, ¿Yo, papá? Esa noticia me puso extremadamente feliz.
- ¿Qué? ¿Cómo? Gracias, gracias, gracias, me has hecho la persona más feliz del planeta. ¿Cuándo te enteraste?
- El cómo ya lo sabemos. Y esta mañana me enteré, por eso era la cena.
- He sido un estúpido. No lo haré nunca más, te amo. Ahora duerme mi cielo.-
Ella se durmió mientras le tarareaba su nana y yo me dormí con una sonrisa estúpida en la cara. Era el ser más feliz del planeta con esa noticia. Papá. Iba a ser un papá.
-Te amo.- fue lo último que le dije sabiendo que no me iba a escuchar. Luego me sumí en sueños con una niña de ojos chocolate y ojos verdes y dos niños exactamente iguales a mí.
Hola, soy nueva en esto, espero que les guste y dejen reviews. Muchas gracias a eLeTwihard que me dio ideas para continuar con este pequeño fic. Gracias! Fuiste mi primer review y eso vale mucho para mi :)
MicaelaDCullen.
