Este fic participa en el reto mensual: ¡Llevemos al límite a Ren! Del foro La Caja de Pandora (LCDP)

Este es el último capítulo de este fic espero que les guste! :P

Disclaimer: Skip Beat y sus personajes no son de mi autoría, sino de Nakamura Yoshiki-sensei


―¡Corte!― dijo el director―¿Kyoko-chan que te sucede? ¡Concéntrate por favor!

―Lo siento mucho― decía Kyoko dando innumerables reverencias a todos en el set.

―Tomemos un descanso, en una hora más volvemos a grabar―dijo el director.

―¿Qué te sucede Kyoko-san?―Preguntaba Chiori.

―¿¡Ah!?, ¿¡Eh!?, nada, Amamiya-san, nada, he he― decía Kyoko intentando sonar lo más natural posible.

La verdad es que si le sucedía algo, todo comenzó cuando llegaron al estacionamiento de LME, Ren había estado irritable todo el día, eso había sido en primer lugar por culpa del Bastardo n°1 Shotaro, quien se había aparecido por LME, cuando ella volvió de dar los primeros exámenes en el Instituto y luego después de que el Presidente los haya llamado a su oficina para regañarlos, se encontraron al Bastardo n°2 Reino, en el mismo lugar.

Kyoko respiró hondo y dijo:

―¡Nii-san ya basta!

Estas palabras, hicieron reaccionar una vez más a Ren, quien la miró con sorpresa, frente a él, nuevamente estaba Setsu, tal como hacía unas horas atrás.

―Te llevaré a casa, está decidido― le respondió Ren.

―¡Debo ir a grabar nii-san y tú también!

―No me pienso arriesgar a que te pase algo.

―No me va a pasar nada.

―¡Lo dices como si nada, siendo que bajas la guardia tan descuidadamente frente a ellos, mientras que conmigo siempre estás a la defensiva!― Ren estaba volviendo a perder el poco control que había ganado.

―¡Eso es porque ellos son inofensivos nii-san!― dijo Kyoko.

―¡¿Inofensivos?!, ¡¿Inofensivos?!, Sho te robó un beso para el día Vein y ahora ese otro chico también estuvo a punto de hacerlo, ¿y dices que son inofensivos?― decía Ren más que iracundo pero se preguntaba: «¿Para ella, ellos son inofensivos y yo no? ¿que demonios significa eso?» pero esas palabras no salieron de su boca, puesto que Kyoko dijo:

―¡Son inofensivos nii-san!― Kyoko y Setsu estaban perdiendo el control junto con Ren a medida que la discusión avanzaba, mientras pensaba «Por supuesto que son inofensivos, ellos no abrieron la caja de las pesadillas, ¡ellos no son Tsuruga Ren!»―Además si nii-san me va a dejar a la grabación no creo que suceda nada malo.

Ren suspiró pesadamente, movió la cabeza en señal de negación, tomó aire unas cuantas veces, tenía que aclarar su mente y en el estado de ira en el que se encontraba no podía pensar con claridad.

«Demonios, ¿qué estoy haciendo?, no puedo dejar que mis celos y mis ansias por monopolizarla, no, no puedo dejar que Kuon tome el control, si eso sucede no seré capaz de controlarme con ella» se recriminaba Ren en su fuero interno, Supiró pesadamente una vez más y dijo:

―Está bien, Setsu, te llevaré a tu grabación.― dijo Ren finalmente.

―En todo caso no es que me importara recibir regalos de esos dos idiotas, con que nii-san me regale algo soy completamente feliz―dijo Setsu, el espíritu de Kyoko se exaltó:

«¿¡Qué demonios estás diciendo Setsu!?» se recriminaba Kyoko internamente.

Ren se congeló en ese momento «¿Escuché bien o es producto de mi imaginación? ¿Acaba de decir que esperaba que yo le diera un regalo por el White Day? No, esa fue Setsu, quien quiere un regalo de Caín» terminó de pensar Ren, convenciéndose a sí mismo que quien dijo esas palabras había sido Setsu y no Kyoko «Ella jamás esperaría que yo le regalara algo, la última vez que le di un regalo me tuve que inventar esa historia absurda de la "Princesa Rosa" para que no lo rechazara» seguía diciéndose Ren a sí mismo para mantener su cordura.

―Vamos Mogami-san, se te hará tarde― dijo Ren, intentando hacer que Kyoko dejara el papel, para hacerle saber que ya se encontraba en sus cabales, aunque ni él mismo se lo creía.

Ambos iban en silencio dentro de Porsche color perla, cuando llegaron al lugar de grabación, Kyoko se bajó del auto, despidiéndose de Ren dándole una reverencia.

Ren se acercó a la guantera de su auto y sacó una diminuta caja. «Creo que esta vez no usaré una historia absurda» se dijo Ren a sí mismo.

―Setsu―llamó Ren, a Kyoko quien se había alejado unos cuantos pasos del coche de Ren.

Kyoko al escuchar la voz de Caín llamando por Setsu se giró sobre sus talones con gracia, como lo haría Setsu.

―¿Sí nii-san?―dijo Setsu extrañada.

―¿Quieres tu regalo o no?― preguntó Caín bruscamente como de costumbre.

―¿¡Eh!? ¿Nii-san tienes un regalo para mí?― preguntó Setsu, mientras que Kyoko se decía a si misma «¡¿Qué Tsuruga-san me compró un regalo de White Day?! ¡Imposible debe ser un regalo de Caín para Setsu! ¡Si eso debe ser!» se repetía Kyoko en su interior como si fuera un mantra.

Setsu llegó donde se encontraba Caín y este le dijo:

―Cierra los ojos.― ordenó Caín.

Setsu obedeció, pero Kyoko sentía un poco de desconfianza y a regañadientes cerró los ojos.

Kyoko sintió el cuerpo de Ren acercándose a ella, sentía el calor que manaba de él, su cercanía amenazaba con delatar el rubor de sus mejillas, «Cálmate Kyoko, Setsu no se sonroja, mantén la tensión baja» se regañaba interiormente. Sintió como él pasaba sus manos por su cintura, luego subió a por su cuello.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de Kyoko al sentir algo frío sobre su piel y luego se paralizó. Sintió el leve roce cálido de unos suaves labios sobre su cuello, esto hizo que su piel se calentara, sus mejillas se tornaran de un rojo carmesí hasta sus orejas y parte de su cuello.

―Kyaaa! ― gritó Kyoko alejando a Ren de un empujón.

―Etto… Mogami-san― dijo Ren tratando de disculparse, era imperdonable para él haber perdido el control de esa forma con Kyoko, si bien mantener a Kuon bajo control ese día había sido una tortura, haber besado el cuello de Kyoko era un acto imperdonable, sobre lo que él mismo se recriminaba.

―¡Aniki-Baka. Definitivamente Tsuruga-san es un Playboy!― dijo Setsu, sacándole la lengua a Ren, dio media vuelta y corrió en dirección al set.

Ren se quedó paralizado por la expresión de Setsu/Kyoko. Después de un rato se fue en dirección al set de Tragic Marker.

Ese ya era el séptimo NG que Kyoko tenía en esa tarde, no podía dejar de sentir el cálido beso en el cuello que su sempai, absoluto culpable de su distracción, le había dejado marcado, mientras que sus colegas le preguntaban por el lindo collar con forma de hada que tenía ese día. Kyoko se sonrojaba inmediatamente ante la pregunta, pero no dejaba de sonreír al sentir el delicado accesorio sobre su piel.

En el caso de Ren, ya era su noveno NG, esta tarde se le había pasado la mano con Murasame, debía admitirlo, el único crimen que había cometido el ex-yankee había sido preguntar por Setsu. Eso había desatado nuevamente la ira de Tsuruga Ren por tercera vez en el día, mientras tanto Manaka-chan saltaba alrededor de Caín Heel.


Fin! :3

Espero que les hayan gustado :3 las amo!

nos leemos por ahí en otro fic.