Senti una sensacion de vacio en mi estomago y eso me desperto. Cuando abri mis ojos me tomo unos segundos recordar donde estaba.

"Ya vamos a aterrizar ," me dijo mi mama mientras apagaba el laptop. "Debes apagar tu ipod también,"añadió, le encantaba corregirme innecesariamente especialmente si yo le daba la oportunidad.

Hice lo que ella me dijo, despues subí las persianas y la luz del sol que iluminaba las cimas de la cadenas montañosa se reflejó en mis ojos encandillandome. Cuando la confusión había pasado volví a mirar de nuevo, esta vez con más precaución y me di cuenta de que ya estábamos sobrevolando la ciudad.

Me había imaginado una ciudad más pequeña ya que Alaska, ironicamente, es el estado más grande pero al mismo tiempo es uno de los más deshabitados.

El avión se acercaba ya al aeropuerto. Por mi ventanilla solo podia ver bosques, muchos árboles reverdecidos y mucha agua.

Recogimos nuestras maletas y salimos. En la sala de espera estaba un hombre que sostenía un cartel en la mano. En el estaba impresa la figura de un volcán y debajo decía Grimsten Geothermal. Mi mama se adelanto y saludo al señor que seguía con el brazo extendido sosteniendo el cartel. "Es usted—" masculló él mientras sus ojos buscaban frenéticamente en la lista que sostenía en su mano izquierda. " Adelaide Valenti ?"

"Si, soy yo. Esta es mi hija Violet"respondió mi mama con la voz apagada.

Yo lo salude moviendo mi mano rapidamente sin añadir más palabras.

"Bienvenidas a Anchorage," dijo el hombre, sonriendo falsamente.

De reojo vi que se estaban acercando otros dos hombres que salían arrastrando sus maletas.

Mirando a la lista y comprobando que no habia otra persona más por recoger en ese momento, dijo al fin, "Yo soy Timothy, los llevaré a sus respectivas casas y apartamentos. Hay otros detalles que deben ser discutidos también, pero eso lo haremos después. Siganme por favor." Mientras caminaba continuó diciendo, " Ajusten sus relojes una hora menos que la zona pacífica y cuatro horas menos para la zona Este ."

No tuve tiempo de actualizar la hora en mi celular. Porque Timothy estaba dirigiendose hacia el parqueadero. Yo me quede atras intentando ponerme la chaqueta lo más rápido que me fue posible—estaba segura de que el verano en Alaska no seria particularmente calido.

Salí del aeropuerto y vi que a mi alrededor algunas personas llevaban suéteres ligeros y otros ni siquiera llevaban chaqueta. Me sentí bastante estúpida usando la chaqueta gruesa rellena de plumas de pato que había traído, pero no tuve tiempo de quitarmela—todos estabamos casi corriendo tratando de seguirle el paso al hiperactivo guia.

Llegamos al parqueadero, y allí encontramos una van blanca que tenia logo gigante de Grimsten Geothermal en la puerta. Un chofer que movia su cabeza al ritmo de reggae estaba esperando adentro.

"Bienvenidos a Alaska," dijo el chofer sonriente mientras su mano trataba de apagar el radio. El guía empezó a acomodar las maletas en el baúl. "Gracias," conteste uniendome al coro en unisono.

Los dos señores nos saludaron ya dentro de la van. "Me da gusto en conocerlos," añadi roboticamente mientras mis ojos viraron hacia el ipod.

Prendi el Ipod de nuevo, ahogando la conversación formal que los otros pasajeros entablaban con mi mama. Me acomode preparandome para contemplar por primera vez la ciudad en la que iba a vivir temporalmente.

Condujimos a través de un bosque. Los árboles alineados a lado y lado de la carretera parecían no tener fin. Tras unos minutos de monótona vegetación, empezaron a aparecer casas rodeadas de verdes prados y de mas y mas arboles-nos estábamos internando en los suburbios.

El paisaje se volvió más y más monótono a medida de que recorriamos las calles, girando aqui y alla hasta que perdí mi sentido de orientación. Mis pensamientos se dirigieron en ese momento de vuelta a California. No iba a estar ahí para despedirme de mi hermana que se iba a estudiar a Europa.

Nadie que tuviera alguna importancia para mi quedaba en Sacramento y estaba completamente segura de que mis compañeros de colegio se olvidarian pronto de mi. El sentimiento de soledad empezaba a cobrar fuerza, pero hice lo posible por mantenerlo alejado. Todo este viaje significaba mucho para mi mama y no quería arruinarlo todo con mi tristeza.

Aunque todo estaba reverdecido y el sol tenue brillaba, sabia que esto no dudaria mucho. Mi mente estaba enfocaba mas en lo que sería mi vida en algunas semanas cuando el invierno llegase. Este era el reino del frío extremo, la oscuridad, el hielo y la nieve—no sabia si podría resistirlo.

Me quite mis audifonos y el silencio en la van me sorprendió. Me voltee a mirar y note que los dos hombres ya se había bajado hace mucho.

Ahora que mi mente había vuelto a la realidad, pude notar que ascendiamos levemente. Estabamos en la falda de una montaña y a medida que ascendiamos, había menos casas. La van doblo la esquina y continuó bajando la velocidad.

El callejón estaba bordeado por abedules a lado y lado. Solo se podian ver hileras y más hileras de troncos delgados y altos con manchas oscuras y un follage frondoso.

Creciendo alrededor de los árboles, había una gran variedad de diferentes arbustos y matorrales que eran completamente desconocidos para mi.

Al fin nos detuvimos frente a una casa gris. Abri la puerta de la van y una rafaga de aire húmedo trajo consigo los aromas de los matorrales cargados de frutos que rodeaban la casa.

Me baje de la van y mire a mi alrededor. La casa estaba completamente rodeada por el bosque. Las pocas casas vecinas que había visto antes de llegar, no se podían ver desde aquí.

Apenas si habíamos bajado las maletas cuando el guia nos empezó a dar explicaciones frenéticamente."Hacia el sur hay una gran franja de bosque y no hay mas casas. Esta es la última calle de esta zona. Hacia el oriente pueden ver la cadena montañosa Chugach.

"La casa esta amoblada," continuo apenas pausando para respirar. " Ha sido renovada y hay muebles nuevos. Todos los recibos están sobre la mesa del comedor, por si quieren cambiar algún mueble. Un coche asignado por la empresa esta en el garage. Habrá una recepción de bienvenida mañana. Toda la información sobre eso esta junto a los demas papeles. Si tienen alguna inquietud no duden en contactarme." Su manera de hablar robótica me estaba irritando.

Mi mama fruncio el seño, abrumada por la cantidad de información que en tan poco tiempo le fue aventada. "Espere un momento. Que paso con el registro en la nueva escuela de Violet? Ustedes me aseguraron que esos papeles los arreglaria la empresa tambien."

"Oh, si, verá, Grimsten GT hizo un acuerdo con la escuela Hillberg. Es una escuela privada. Todos los jóvenes de las familias que ya estan aqui y otras que están por llegar estudiaran allí. No, se preocupe. Todo esta arreglado y podrá encontrar toda la información sobre la escuela junto con los recibos que ya les mencione.

"Ahora si me disculpa, tengo que irme. Debo apresurarme, otras familias llegan hoy también." El conductor prendio la van y cuando el guia ya se había subido y iba a cerrar la puerta, de pronto recordó algo, asi que le ordenó al chofer que no arrancara, y extendiendo su mano hacia donde estaba mi mama, le entregó su tarjeta personal. "Si tiene algun problema contacteme a mi directamente."

"Bueno, que te parece?" preguntó mi madre. Ella me estaba mirando fijamente, lista para ver mi reacción como si de un psicoanálisis se tratara.

"Esta bien," dije tratando de mostrarle mi mejor sonrisa.

"Parece ser un vecindario tranquilo. Pero creo que esta muy alejado del centro de la ciudad." Parecía como si estuviéramos en medio de la nada, rodeados de bosques y grandes montañas.

"Por ahora descansaremos y más tarde saldremos a comer al centro comercial. No esta tan lejos en realidad, ya lo veras. Cuando salgamos acuerdame de que debemos buscar un supermercado, necesitaremos comprar algo para el desayuno y-." No había terminado de hablar cuando sonó su celular. Por el tono en el que contesto me di cuenta al instante de que era mi papa.

Me adelante y entre a la casa primero. La sala era amplia y tenía grandes ventanales por los que entraba algo de luz desde el occidente. Al lado de la sala había un pequeño comedor. Las sillas de color acero, tenían un espaldar desigual y parecian ser bastante incómodas, pero su diseño era moderno y hacía juego con la nueva y moderna cocina cuyos paneles eran también de color acero.

Abri uno de los cajones pero alli solo habian platos. Abri otro cajón y encontré lo que buscaba—un simple vaso. Luego di algunos pasos hasta el fregadero y abri el grifo. Me sorprendí al ver que el agua que estaba saliendo del grifo tenía un color azul. En una fracción de segundo entendí que debía haber una luz LED que se activaba automáticamente al mover el grifo. Queria desactivarla, pues me parecía que era demasiado ordinario, pero estaba exhausta. Tome un vaso y servi en el un poco de agua y me la tome dando grandes sorbos. Luego sali de la cocina y vi que sobre la mesa había una carpeta que estaba a punto de reventar porque le habian metido demasiados papeles.

Tome la carpeta y luego me fui a sentar en un sofa azul oscuro que todavía estaba envuelto en plástico. La sala olia a una combinación de plastico y pintura fresca todavía. Desde alli podia oir los murmullos de mi mama que estaba hablando aún por celular, mientras subía las escaleras para inspeccionar el segundo piso.

La luz pálida y dorada que entraba por las ventana detras de mi era muy tenue para leer. Asi que intente prender la lámpara que estaba en una mesita al lado del sofa, pero la esta no funciono. Resople sopesando mi cansancio contra el esfuerzo que implicaría buscar el enchufe—tendría que mover el sofa. Junte el poco de energía que me quedaba y lo hice.

Bajo la luz amarillenta me dediqué a hojear los papeles—no poniendo atención realmente- eran muchos recibos y más información. Luego llego a mis dedos un brochure de bienvenida de Grimsten Geothermal. Lo empeze a leer con un poco de interes, ya que el nuevo trabajo de mi mama había surgido tan repentinamente que yo no sabia mucho acerca de este. Sabia que se proponian construir varias plantas geotermales, pero algunas de estas estaban ubicadas en lugares que habían sido territorios indígenas en la antigüedad. Asi que mi madre tendria que hacer excavaciones y asegurarse de que nada que tuviera importancia cultural para los nativos estuviera enterrado en los lugares en los que se iban a construir las plantas. La compañía se había comprometido con las tribus locales a construir un museo si encontraban algo. Por mi parte, yo deseaba en realidad que no encontrarán nada. No queríaaquedarme aquí por mas tiempo del que fuera necesario.

Escuche que mi mama descendía las escaleras. "Si afortunadamente la casa esta amoblada y la cocina esta equipada, pero aun asi hay algunas cosas que quisiera que me enviaras después. Hablaremos luego-Aqui te paso a Violet. Adios,"

Recibi el celular. "Oh, Hola papa, si si todo esta bien. La casa no esta mal, todo esta en orden. Pero hay un solo asunto...la empresa se encargo de inscribirme en un colegio privado-." me queje. Siempre había asistido a la misma escuela pública , ya que mi mama hacía montones de trabajo no pagado por largos periodos y no le gustaba la idea de sacar un credito para pagar por una escuela privada, prefería en vez de eso ahorrar para luego invertir el dinero en una buena universidad.

Pero mi mama necesitaba trabajar al aire libre, investigar, descubrir nuevos artefactos y las pocas veces que había intentado trabajar como profesora o en una oficina habian acabado con ella iendo al psicologo y saliendo de alli con una receta medica de antidepresivos. Así que nadie se atrevió a objetar el trabajo en Alaska. Era perfecto para mi mama, ademas por primera vez le pagarian muy bien por hacer lo que mas le gustaba.

"No he conseguido concretar el traslado temporal. Seguramente tardará algunas semanas mas, asi que debemos ser pacientes. Pero se que no me estoy perdiendo de nada importante. Tu sabes que no me gustan los actos protocolarios de bienvenida..." me confió el en tono burlon.

"Si lo entiendo. Si pudiera evitar ir tambien lo haria. Tienes suerte," le respondí en voz baja.

"Portate bien. Adios"

"OK, Chao Papa"

"Que fue lo que lo que estabas conspirando con tu papa en voz baja? Pregunto mi mama despreocupadamente.

Le sonrei sin contestarle. Rápidamente tome el brochure de nuevo evitando la pregunta. De repente vi una foto que me llamo la atencion. Dos hombres vestidos con trajes sastre oscuros y muy elegantes. La forma en que se vestían y su actitud los hacia ver maduros, pero a juzgar por su complexión fisica, parecian tener alrededor de 35 años. Sus facciones eran armoniosas y perfectas. Ambos tenían cabello oscuro, largo y recogido en una coleta. A primer vista parecían ser gemelos, pero cuando me acerque mas a la foto pude ver la diferencia en sus rostros, además uno de ellos tenía el cabello color castaño y el otro lo tenía negro. Sus nombres eran Sigdan y Valnir-los hermanos Grimsten.

"Ven y mira la foto de tus futuros jefes," llame a mi mama, sorprendida. " Parecen modelos de Armani, jamas pensaria que fuera dueños de plantas geotermales," dije pasándole el brochure.

"Si, se ven más jóvenes de lo que me imagine. El dia de la recepción los conoceremos seguramente," aseguro. Luego se llevó la mano a la frente y dijo," eso me recuerda que tu no tienes un vestido de cóctel. Necesitamos unos vestidos elegantes. Dejame ver—cuando es que debemos asistir a la recepción ?" murmuró mientras buscaba en la carpet la información sobre la recepción. "Aqui esta, veamos—sera mañana en la tarde. Mañana no tendremos tiempo de comprarlo porque Suzan vendrá en la mañana y tenemos muchas cosas por discutir. Asi que Violet, alistate, debemos ir a comprarlo inmediatamente.

"A que horas crees que cierren los centros comerciales aca?" pregunto preocupada.

"Dudo que encontremos un vestido muy elegante en el centro comercial. Pero no importa cualquier vestido oscuro servirá y por suerte yo traje uno," le conteste.

"No Violet, ese vestido esta muy viejo ya. Ademas yo tambien necesitare uno. Debemos ir," dijo obstinadamente, mientras prendía su laptop para buscar la página de internet del centro comercial más cercano.

Intente parecer como si estuviera incluso más exhausta de lo que en realidad estaba, a ver si asi podria evitar el tener que ir al centro comercial. "Mama," dije susurrando. "Estoy agotada y preferiría que pidieramos pizza o algo. No quiero salir a medirme vestidos."cerré los ojos para darle un efecto mas dramático.

"No. No veo porque no lo podemos hacer hoy. Debemos aprovechar el tiempo. Los estudios previos a las excavaciones empezaran pronto y mañana debemos discutir los detalles. No hay tiempo que ás zapatos, una chaqueta mas elegante también. Vamos ponte de pie ya."

"Ok," le respondi, dandome por vencida totalmente. No habria manera de convencerla.

"Donde dijo Timothy que había dejado las llaves del coche? Me pregunto que clase de coche sera."

"Sobre la mesa del comedor," le respondí. Abri mi maleta para buscar un sueter. La chaqueta gruesa se quedaría en casa esta vez.

La puerta del garaje fue subiendo. Al principio no reconocí que marca era el auto , asi que me acerque un poco y vi las estrellitas, era un subaru. "No esta mal. Apuesto a que tiene el logo de la empresa en los costados." dije irónicamente.

Afortunadamente no lo tenia. Subimos a la SUV y dejamos que el GPS nos indicara donde estaba en centro comercial.

Fuimos a comer primero. Tenía tanta hambre que pedi lo primero que vi en el menú. No queria usar energía para pensar si quiera.

Despues de comer fuimos a GAP. Alli escogi un vestido de mangas largas; mi mama protesto. "Recuerda que estamos en Alaska," le dije justificando mi decisión. Me gustaba el color del vestido, era morado oscuro. La falda era larga, lo cual me parecía perfecto ya que podría comprar unos zapatos cómodos. Sabia que me veria un poco gótica en el y la idea me encantaba—mi cabello largo, lacio y oscuro daria un último toque al look. Lo que pensara mi mama o las otras personas que iban a asistir a la recepción no me importaba, lo importante era sentirme comoda y ser yo misma.

"Solo te hace falta un abrigo," me recordó mi mama mientras observaba un vestido para ella.

"Nos encontramos en la caja para pagar, te parece? " Le pregunte y ella asintió sin si quiera mirarme.

Camine por entre las largas filas de ropa y encontre la seccion de los abrigos. Compre un lago abrigo negro era práctico y abrigado, y mejor aún lo iba a poder usar después, eso era lo que me importaba.

De camino a la caja tome un par de medias largas. No eran precisamente elegantes pero nadie se daria cuenta que eran de lana bajo la larga falda del vestido.

Fuimos a comprar zapatos. Escogi rápidamente unos zapatos tipo ballerina negros. En realidad eran los primeros zapatos decentes que había visto en esa sección de la tienda, los demas tenian accesorios y brillantes— y yo odiaba todo lo que brillara. No quise ver mas, lo unico que me importaba era salir de alli rapidamente. Estaba totalmente agotada.

"Ahora para terminar necesitas algo de maquillaje," dijo mi mama cuidadosamente esta vez.

"No puedo mas. Si quieres ve tu y compra lo que te parezca. Yo te espero en aquel banco."

Después de unos minutos regreso mi mama y al fin pudimos salir de allí antes de que cerraran el .

Caminamos hasta donde se encontraba parqueado el coche, para mi sorpresa el sol no se había puesto todavia.

"A que horas crees que se ponga el sol?" Pregunte.

"No lo se exactamente. Lo único que se es que las horas de sol se irán acortando más y más hasta que casi no tengamos horas de luz en el invierno."

Las ventanas del centro comercial parecían inmensos espejos que reflejaban las montañas cubiertas con la tenue luz del sol. Algunas tenían un poco de nieve en su cima.

Sonrei satisfecha—no podia negar que el paisaje era precioso.

No nos tomó mucho tiempo llegar a la casa, ya que no habia mucho trafico. Baje del coche y me impresionó de nuevo la tranquilidad que se respiraba allí, me parecía como si viviera en una reserva natural en vez de una ciudad. Al entrar a la casa me despedí de mi mama, cogi mi maleta y subí a mi cuarto. Era difícil seguir manteniendo los ojos abiertos.

Lo primero que hice al entrar fue acostarme en mi nueva cama. El colchon estaba duro y olía a plástico aun—ese olor me estaba enfermando,— asi que abri la ventana.

El techo, las paredes, todo era blanco, dandole una apariencia estéril a la habitación, como si me hubieran internado en un hospital. La poca luz que entraba por la venta se estaba tornando mas y mas palida con tonos rosáceos. Eran alrededor de las nueve de la noche y finalmente había llegado el atardecer. Decidí hacer el ultimo esfuerzo y me levante para correr las cortinas—no habría modo de que pudiera dormir sin que el cuarto estuviera totalmente oscuro.

Abrí la ventana y deje que la brisa entrase a mi habitación. Luego entrecerre las cortinas. Abrí mi maleta y pronto encontré la suave tela de mi pijama. Me la puse, la seda se sentía bien sobre mi piel. Me acoste y me envolví bien en la cobija de plumas.

Mis párpados se cerraron mientras mi mente aun estaba fija en las nuevas imágenes y sensaciones que habían caído como un cascada sobre mi ese dia. Los pensamientos se fueron haciendo cada vez más abstractos hasta que caí en un ensueño a medida de que la temperatura de mi cuerpo iba subiendo. En cuestión de minutos me quede dormida.