Las caras marmolizadas de los hermanos Grimsten contrastaban con sus ojos oscuros que me miraban reprochantes. Sus miradas poderosas y afiladas se clavaban fijamente en mi. No sabia como reaccionar. En medio de mi pánico empecé a sentir el calor reconfortante pero intenso que cobraba fuerza detrás de mi.

Todo se volvió oscuro y lo unico que podía escuchar era un ruido que iba en aumento. Pronto lo pude distinguir—eran unas campanillas.

Apague la alarma del celular y me levante de la cama. Podía escuchar a mi mama en el primer piso abriendo y cerrando gavetas. Supuse que ella estaba preparando el desayuno. Me acerque a la ventana y corri las cortinas. La luz del sol era muy fuerte asi que tuve que mantener mis ojos entrecerrados , a pesar de que la brisa fría en mi rostro y el trinar incesante de los pajaros ya me habian despertado completamente.

Desde alli podia ver las cimas de las montañas mas altas cubiertas aun con nieve, formando un contraste surrealista con el verdor de las copas de los arboles que conformaban el bosque mas alla del patio de la casa.

Camine hasta el otro extremo de mi cuarto y abri la puerta. El olor de Pancakes había subido ya hasta el segundo piso y ahora estaba inundando mi cuarto. Rápidamente me puse mis pantuflas y fui a lavarme los dientes. Despues baje las escaleras, dos a la vez, mi estómago rugía de hambre.

"Dormiste bien hija?" pregunto mi mama sentándosedose en la silla del comedor.

"Si. Aunque tuve un sueño bastante absurdo y la cama estaba muy dura," me queje moviendo el cuello que me dolía.

"Ya te acostumbraras," contestó restándole importancia y continuó como si fuera un comandante de una base militar "Necesito que desempaques tu ropa. También tienes que hacer una lista de las cosas que necesitas porque voy a ir mas tarde al supermercado. Tu puedes quedarte aqui si quieres. Deberias salir a conocer los alrededores, pero recuerda que si vas al bosque debes marcar el sendero para que no te pierdas. Hay cintas de colores en el garage."

"Si, buena idea. Saldre a dar un paseo, pero primero quiero chatear con Melissa. Has hablado con ella? "

"Si. Tu papa ya le compro el pasaje y viajará el sábado." contesto tratando de esconder su tristeza.

"Bueno tendre que ahorrar para ir a visitarla el otro año." añadí una pequeña sonrisa tratando de parecer positiva.

"La situación económica mejorara para el próximo año. Asi que ten por seguro que podrás viajar."

Melissa, mi hermana mayor había estudiado química, pero su verdadero sueño era estudiar el arte de hacer perfumes o como ella lo llamaba convertirse en una "nariz".

El mejor lugar para hacerlo era en París. Asi que para lograrlo, ella había trabajado medio tiempo y mis papas habian sacado un credito para que ella pudiera estudiar en Europa. Yo tenía sentimientos encontrados, por un lado estaba feliz porque podría cumplir sus sueños, pero por el otro la extrañaría demasiado. Ella era mi única confidente y consejera.

"Violet con respecto a la recepción de hoy-" mi mama hizo una pausa asegurándose de que tuviera toda mi atención.

"Si?" alze la mirada y me dispuse a escuchar otra lista de cosas que debía cumplir. Pronto tendria que empezar a anotarlo todo, o se me olvidaria la mitad.

"Pase lo que pase debes estar lista a las cuatro de la tarde. Debemos estar en el hotel donde va a ser la recepción a las seis. Por favor prometeme que vas a usar el maquillaje que te compre. Me recomendó la vendedora. Ella me aseguró que el color dorado y café resaltarian el color avellana de tus ojos. También me recomendó una base, espero que sea el tono correcto. Usa también el rubor que te compre—estas muy pálida.

"No me extraña que me vea asi, sabes, considerando el estrés de estas últimas semanas," me justifique. La verdad es que casi nunca me maquillaba. No me gustaba levantarme mas temprano solo para hacerlo, y tampoco quería tener que maquillarme de prisa y parecer como Ozzy Osbourne en un mal dia.

"No te preocupes tratare de lucir presentable esta noche. Yo se que es importante para ti.," añadí , esta vez con una sonrisa sincera. Me iba a esforzar por complacerla, porque no? Igual sabia que mis esfuerzos serían inútiles. Aparte de los extraños hermanos Grimsten, estaba segura de que habrian solo aburridos ingenieros y otras personas que estarian ya acercándose a los cincuenta. Estaba casi segura de que terminaria en un rincón apartado sola, esperando que el tiempo se pasara rápido para volver a la soledad en mi nueva casa . Fabuloso! No había pasado un solo dia aca y ya me había vuelto una completa amargada.

Despues del desayuno subí a mi cuarto. Prendí mi laptop y me conecte a Skype. Melissa no estaba conectada, asi que tuve que llamarla por el celular.

"Hola Mel, como has estado? Supe que mi papa ya te compro los pasajes."

"Si, será un viaje largo. Pero cuentame como es la nueva casa? Como es Anchorage?

"La casa es bonita, es grande. Pero tendré que comprar algunas decoraciones porque parece un hospital. La ciudad es hermosa hay árboles por todos lados, si...

"Me imagino que no hay mucho para hacer. Debes estar extrañando tus cosas. Te prometo que me asegurare de que mi papa envie todas tus cosas cuanto antes. Pero me imagino que todo cambiará una vez entres al colegio y hagas amigos. Cuando es que entras?"

"No, aun no lo se bien, lo único que se es que es un colegio privado. No se ni siquiera donde queda. No he tenido tiempo de chequear..." le comente frustrada.

"Tranquila, relajate. Tengo que decirte algo," Melissa pauso dudosa,"tengo que terminar con Jared. Lo he decidido no hay manera de que continuemos juntos, viviendo tan lejos. Yo se que le va a partir el corazón, pero creo que es lo mejor."

"Estas segura? Tu sabes lo que dicen por ahí, que el verdadero amor lo resiste todo, hasta las más grandes de las distancias." trate de forzar un tono más solemne y serio a la vez.

"Tu como siempre tan idealista y tan romantica. Es más fácil decirlo que hacerlo hermanita. Yo ya lo decidí aunque se que nos va a herir a los dos al principio, yo creo que es lo mejor. Tenemos que continuar con nuestra vida."

"Bueno si estas tan decidida entonces adelante..." respondí.

"Tengo que colgar, debo ir a comprar algunas cosas que necesitare para el viaje."

"Esta bien. Yo creo que saldré a dar una vuelta por el bosque para pasar el tiempo. Despues tengo que ir a una recepción. Mañana te contare como me fue. Chao"

"Chao hermanita."

Desempaque y acomode mi ropa en los cajones del closet, no me tomo mucho tiempo organizarlo todo ya que yo no era tan perfeccionista como para doblar la ropa correctamente. Tendria que comprar más ropa de invierno, lo que tenía era suficiente como para sobrevivir el tibio verano y el Otoño tal vez.

Entre al baño y me quite mi pijama. Luego abrí la llave de la ducha y empape mi cabello con el agua tibia. La presión del agua sobre mi cabeza y cuello era relajante, me quede allí unos minutos. Luego me lave el cabello y despues me enjabone. El baño se llenó del aroma de vainilla de mi jabon liquido. Me sequé y salí del baño envuelta en mi toalla. Al entrar a mi cuarto sentí mucho frio, la ventana estaba aún abierta y yo estaba muy mojada. Fui a cerrar la ventana y inmediatamente después me puse la ropa.

Baje corriendo al primer piso, intente calentarme moviendome rapido. Fui a la cocina y llene una botella con agua y la puse en una pequeña mochila. Luego fui al pasillo de entrada, me puse primero una chaqueta que estaba colgada allí y después mis tennis negros.

"Hiciste la lista que te pedi?" Pregunto mi mama que estaba sentada en el comedor.

"Solo compra lo usual, tu sabes... Me voy al bosque. Tengo mi celular conmigo y llevare la cinta, asi que no te preocupes no me perdere," le asegure a mi mama que seguía concentrada estudiando todos los recibos y los papeles que yo ya había hojeado.

"Se me habia olvidado decirte que en los próximos días tendré que viajar a el primer sitio de excavación y tendrás que venir conmigo. Después tendré que viajar de nuevo a otro sitio pero lo más probable es que tu papa este aquí para entonces, asi que podras quedarte con él si quieres."

"Espero que llegue lo mas pronto posible. La verdad es que no quiero ir a esas excavaciones—," conteste decidida. Ya hace muchos años que no iba a una excavación y había evitado volver desde que mi infancia había llegado a su fin y ya no encontraba absolutamente nada que hacer en medio de la nada. "Espero que lleven generadores de electricidad y camping vans, al menos!" pensé en voz alta.

"Nos llevaran allí en helicóptero asi que llevaremos generadores. No te preocupes va a ser mucho mejor de lo que crees." Mi mama ya se había acostumbrado a pasar periodos largos el los sitios de excavación, sin comfort alguno. Asi que lo que para ella era bueno, seria seguramente incomodo para mi.

"Te veo mas tarde," dije y salí de la casa.

Después de pasar por el garaje para recoger la cinta, me dirigí hacia el patio trasero de la casa, había una gran área cubierta de césped pero ninguna cerca o seto alrededor. Los límites del patio trasero estaban trazados por líneas de árboles de todos los tamaños.

Aunque estábamos a media mañana, el sol no era tan fuerte como en California y era bastante agradable. Ahora que me había puesto en movimiento, empeze a sentir menos frío asi que me quite la chaqueta y la puse en la mochila.

Me interne en el bosque, habian muchos arbustos y matorrales asi que tuve que buscar un lugar para poder cruzar. Al fin tras arañar mis manos tratando de apartar los matorrales llegue hasta el lugar donde la sombra de grandes abetos y cedros no permitia que crecieran muchas plantas. Allí en el tronco de un gran cedro puse mi primera marca.

Segui caminando por entre los arboles. Estaba disfrutando y tratando de recordar los nombres de los distintos aromas húmedos del bosque—mi hermana había hablado tanto de aromas en estos últimos años que me había vuelto mucho más consciente de ellos.

Me sentia bien alli viendo la luz del sol colándose por entre las ramas. El musgo bajo mis pies hacia que cada pareciera como si estuviera caminando sobre un colchón.

El lugar era idílico. Era increíble que tuviera acceso a un lugar tan precioso tan solo a unos metros del patio de mi casa. Mas tarde, encontre un pequeño arroyo con una gran cantidad de helechos creciendo alrededor. Las pequeñas plantas acuáticas crecían aquí y allá. El ver tanta agua fresca me despertó la sed, asi que me sente y saque la botella de agua que traía. Tome algunos sorbos y la volvi a guardar.

Mi plan era caminar hasta encontrar algún lugar bonito para sentarme y relajarme por un rato. Necesitaba estar sola especialmente después de estas últimas semanas que habían sido muy estresantes. Pase con cuidado el arroyo, apoyándome en algunas piedras que se veian lo suficientemente sólidas como para apoyar mis pies sin tener que sumergirlos en el agua.

Después de haber pasado el arroyo segui internandome en el bosque. Los árboles crecían mucho más juntos y la luz era tan tenue que parecía como si se estuviera atardeciendo. Puse algunas marcas en dos árboles y segui caminando mas deprisa, quería salir de ese lugar oscuro. El terreno se hacia mas empinado con cada paso y sentí que me estaba alejando demasiado, asi que me devolvi esperando encontrar las marcas que había dejado pero no las halle, lo unico que habia a mi alrededor eran grandes piedras cubiertas de musgo y hongos que crecian bajo la sombra de los abetos.

Segui caminando y encontre un lugar que me pareció perfecto para sentarme, habian varios troncos caídos cubiertos de musgo. Al otro lado el agua del arroyo se había estancado formando un pequeño pantano donde crecian plantas con pequeñas flores blancas. Algunos rayos de sol penetraban por entre las ramas de los abetos más altos calentando el aire.

Cerre mis ojos y me concentre en los sonidos de las aves y los pequeños pajaros. La suave brisa tibia me arrullaba. Recoste mi cabeza sobre el tronco del árbol y muy pronto mis párpados se hicieron pesados y me dormí.

El sonido de mi celular me despertó. Eran las dos y media de la tarde y mi mama me estaba llamando preocupada-si no volvía a casa de inmediato llegariamos tarde a la recepción.

Camine los mas rapido que pude, siguiendo el arroyo hasta que me encontre una de las marcas que había puesto. Desde alli no tarde mucho en llegar a la casa.

Al entrar vi a Suzan—la asistente de mi mama en el laboratorio de Arqueología. Ella estaba a punto de graduarse y mi mama estaba asesorando su tesis. Ella era una nativa americana de Alaska y fue por ella que mi mama se había enterado del trabajo con Grimsten Geothermal.

"Hola," dije con el aliento entrecortado.

"Por que te tardaste tanto en el bosque? Ahora debes ir a arreglarte o si no llegaremos tarde" dijo mi mama, frunciendo el seño.

"Estaba descansando encima de un tronco caido y me quede dormida," me justifique.

Suzan asintio y sonrio comprensiva. A ella le había pasado docenas de veces.

"Todo lo que necesitas para arreglarte esta en su puesto, ahora apresúrate." Mi mama me miró de arriba a abajo preocupada. Mi cabello estaba sucio y mis manos arañadas.

Subí las escaleras corriendo y me fui a duchar rápidamente. Me medio seque el cabello cuando salí, no tuve tiempo de arreglarmelo asi que lo peine rapidamente y me lo recogí en una coleta.

Me puse el vestido y me fui a mirarme en el espejo, me quedaba un poco suelto y eso hizo que me arrepentiera de no habermelo medido, pero no tenía mucho tiempo para pensar en eso en ese momento, aun me faltaba maquillare.

Mi mama me habia dejado los cosméticos sobre mi cama, los miré con escepticismo—yo no era ninguna experta en maquillaje. Hice lo que pude para maquillarme decentemente sin usar demasiado. Tambien me puse el perfume especial que mi hermana había creado para mi. Era un aroma frutal y dulce que me encantaba.

Para terminar puse el play station portable en mi cartera. Estaba segura de que lo iba a necesitar, especialmente esta noche que prometía ser muy aburrida.

Cuando baje las escaleras, mi mama y Suzan me estaban esperando ya listas en la puerta principal.

Esta vez nos dirigimos hacia el norte de la ciudad. Salimos a una avenida principal. Pinos y abedules la bordeaban hasta más allá de lo que yo podía ver. Estaba segura de que llegaríamosos a tiempo ya que no habia mucho trafico.

"Las consideraciones extremas que Grimsten esta teniendo para la preservacion de los territorios antiguos es bastante sospechosa. No he conocido hasta ahora a ninguna empresa se haya interesado tanto por conservar cualquier legado cultural que se encuentre en el subsuelo. Generalmente es el gobierno el que les tiene que recordar que deben solicitar permisos especiales. Pero Grimsten es la excepcion, ellos sacaron, de antemano, los permisos para cada una de las plantas que piensan construir." dijo Suzan

"Es muy inusual, es cierto. Pero es posible que tengan buenas intenciones después de todo. Además no creo que tengan intenciones de vender los artefactos en el mercado negro o algo por el estilo. Para que arriesgar el contrato que tienen con el gobierno para construir la planta geotermal, tan solo por vender algunos artefactos antiguos, muchos de ellos sin valor comercial. No tendría sentido," aseguro mi mama.

Suzan sospechaba de cualquier multinacional que pareciera tratar de ayudar, ya que al final terminaban defraundandola.

La conversación se tornaba más y más aburrida para mi. Ademas no habia nada inteligente que yo pudiera decir al respecto, asi que deje de prestarles atención.

Al fin llegamos a una intersección y tomamos otra avenida hacia el occidente. No tardamos mucho en llegar al hotel. Habian muchas camping vans y tan solo un bus turístico estacionados en el parqueadero.

"Tanta prisa y parece ser que somos las primeras en llegar," comente.

"Bueno tendremos tiempo de conocer el hotel y los alrededores," respondió mi mama, tratando de sonar positiva.

Cuando entramos al hotel lo primero que me llamo la atencion fue un inmenso oso polar disecado, orgullosamente exhibido en una vitrina gigante. En las paredes enchapadas con piedra, colgaban toda clase de pieles de diferentes animales y algunos pescados disecados. Me parecía cruel y asqueroso, pero no dije nada.

Habían varios juegos de muebles ubicados en distintas partes del lobby. Algunos cercanos a una chimenea que estaba apagada en un rincón. Al otro lado en un sofa estaban tres pensionistas , dos de ellos todavía llevaban su chaleco de pescar.

Aparte de ellos no habia nadie mas en el lobby en ese momento. Mi mama y Suzan se sentaron y continuaron absortas en su conversación, estaban tan entretenidas que no se dieron cuenta de que yo había decidido ir a dar una vuelta por el hotel—no habia nada mas que hacer.

El hotel era más grande de lo que pensaba y al final tras recorrer algunos pasillos llegue a una sala de conferencias pintada de azul cielo. Tenia grandes ventanales que llegaban al techo y dejaban ver el esplendor del paisaje que parecía haber sido sacado de una pintura. El hotel estaba ubicado a la orilla de un gran lago sobre el cual flotaban muchos hidroaviones. Más alla en la distancia se alzaba majestuosa una cadena de montañas blancas. Las nubes cubrian las cimas de las montañas más altas. Saque mi teléfono y le tome una foto, inmediatamente se lo mande a mi hermana. Era simplemente precioso.

Sali del salon y me devolví hacia el lobby. Cuando entre me di cuenta de que mucha mas gente habia llegado. Camine lentamente buscando a mi mama. Al lado izquierdo había una pared divisoria que me impedia ver una parte del lobby. Segui caminando hasta que pude ver lo que habia detras.

Ahí fue cuando lo vi, sentado en un gran sillón de color negro. Mi mirada se detuvo en él—fue inevitable. El estaba solo, alejado del resto en un rincón sombrío. La única luz en procedía de un rústico candelabro en el techo, bajo el cual brillaba su cabello ébano. El perfil de su rostro poseía la misma perfección y simetría de los hermanos Grimsten, pero élera mucho más joven que ellos.

Lo contemple por algunos segundos, y trate de mirar para otro lado antes de que él se percatara de mi insistente mirada. Pero en ese instante el subió su mirada y nuestros ojos se encontraron. Él permaneció serio e inmutable mientras yo luchaba por mantener la compostura. No supe que hacer asi que baje la mirada y seguí caminando nerviosamente sin mirar a donde. Mi mente estaba obnubilada, el tiempo se detuvo y mis sentidos se bloquearon. Me pregunté de que color serian sus ojos, ya que no habia alcanzado a distinguir los detalles de su rostro bajo una luz tan tenue.

De pronto me tropece con alguien. "Perdon," dije sin alzar la mirada si quiera.

Segui caminando y unos instantes despues senti que alguien me había tomado del brazo suavemente. Me volvi para ver quien era, alli estaba Suzan con preocupación en su rostro me pregunto "Que te sucede? Has estado tomando?"

"No, no es nada. Creo que debo sentarme," le conteste rapidamente, mientras me dirigia al sofa mas cercano. Allí estaba una chica de cabello rubio fresa y ojos azules. Su piel bronceada artificialmente contrastaba con su vestido blanco. Ella estaba sentada hablando con otra chica de cabello largo y lacio que estaba vestida casualmente con un suéter y unos pantalones de pana marrones.

Ambas voltearon a verme cuando me acerque." Espero no interrumpir, necesito sentarme," sonreí falsamente.

"Si de veras tienes que recuperarte del shock." dijo la rubia sin querer. Yo ignore su comentario.

"Tranquila puedes confiar en nosotras,» susurro. "Ademas yo tambien hubiera reaccionado asi. No es tan fácil sostenerle la mirada a un hombre como ese," añadió tratando de consolarme. "Mi nombre es Natasha, soy de aquí, de Anchorage. Te presento a Claire, ella acaba de llegar de Canadá, su padre también trabaja para los Grimsten."

"Mi nombre es Violet, me acabe de mudar aqui también."

"Se ve tan enigmático, pero tiene mucha clase. Me imagino que debio ser una gran sorpresa encontrarlo allí. No hubiera querido estar en tu lugar," comentó Claire que estaba mirando hacia el rincón donde estaba él.

«Mmm—cuando llegaste a Anchorage?" pregunté tratando de cambiar de tema torpemente.

"Ayer y me parece que los que se encargaron de la logística hicieron muy mal en hacer la recepción tan solo un dia despues de que llegáramos. No se por que tienen tanta prisa," dijo irritada.

" Si, estoy de acuerdo. Yo no he—" Claire no alcanzo a terminar de hablar porque Natasha la jalo del brazo.

"Miren, miren." dijo Natasha en voz baja. "Llego otro de los Grimsten, definitivamente la belleza la llevan todos en la sangre," Su mirada estaba fija en la entrada del hotel.

Alli estaba un chico, cuyo cabello rubio tenia un precioso matiz plateado que jamas habia visto antes. Los finos mechones de cabello que enmarcaban su rostro le llegaban hasta los hombros. Estaba vestido de negro y casualmente. Paso cerca de donde estabamos y note que sus movimientos eran ligeros, a pesar de que su cuerpo era grande y musculoso. Jamas habia visto a alguien tan singular como el.

El chico no miro a nadie, y se fue derecho a sentar en el sofa cerca del rincón sombrío donde él estaba sentado.

Aproveche ese momento de distracción para ver mejor al chico de cabello negro. No podia evitarlo. Mi mirada era atraída hacia él, como si yo fuera un satélite atrapado en su campo gravitatorio. Yo trataba de luchar con todas mis fuerzas contra esa atracción que ponía en evidencia lo que sentía, pero no lo lograba.

Detrás de ellos llegaron los hermanos Grimsten y junto a ellos una chica de rostro severo y arrogante. Parecia una modelo de alta costura con su vestido de satin color granate. Su cabello que estaba cortado a la altura de la mandibula, era de color negro pero tenia mechones teñidos de rojo. Paso a nuestro lado y nos miró con algo de disgusto, como si fueramos creaturas insignificantes.

En comparación a ella me sentia muy mal vestida. Ademas no habia tenido tiempo para arreglarme el cabello o maquillarme apropiadamente, pero eso no justificaba la actitud arrogante y la forma como nos había mirado.
"Estoy segura de que ese vestido es de Dior. Debe costar una fortuna, " susurro Natasha.

"Como puedes saber que es Dior?" Pregunto Claire.

"El estilo de volados es muy Dior, eso es evidente. Además vi un vestido así , pero color magenta, en la pasarela de la última colección de Dior."

"No tengo la paciencia necesaria para sentarme a ver Fashion TV," comentó Claire moviendo su cabeza de lado a lado. Eso me causaria una muerte cerebral.

"Si se nota. Es aparente que no sabes que el rojo y los colores calidos estan de moda. Los colores tierra," dijo Natasha mirando el sueter de Claire, " estan totalmente out."

"No me importa en realidad," respondió Claire con frescura.

Al ver a los hermanos Grimsten entrar, el chico de cabello plateado que habia acabado de llegar se puso en pie. El chico de cabello negro, el mas hermoso de los dos, se levanto despues. Él era definitivamente el más alto de los dos, pero era tan musculoso como el que tenía cabello plateado, pero tampoco era tan flaco—divague pensando como se sentiria estar rodeada por esos brazos. Deslizar mis dedos por entre su cabello.

Estando de pie, él se dio cuenta de que yo lo estaba observando y por unos cortos segundos sus ojos se cruzaron con los mios de nuevo. Todo alrededor parecio haberse detenido en ese instante, pero el se volteo—el solo veia un grupo de chicas risueñas, cuando lo que yo veia era al hombre de mis sueños.

Cuando volteo la espalda hacia nosotros y dejo el lobby, me di cuenta de que su cabello le debia llegar hasta mas abajo de los hombros. Las mangas de su camisa estaban recogidas y pude ver un tatuaje en su antebrazo izquierdo.

"Me parecen bastante extraños y muy arrogantes, pasaron derecho sin ni siquiera saludar a alguien," Claire señaló lo evidente.

"Podrán ser arrogantes pero tienen estilo. Daria lo que fuera por tener un vestido así como el de esa chica. Me pregunto en donde van a estudiar—. Ustedes creen que vayan a ir a Hillberg con los demas?"

No había pensado en ello aún. No se que seria de mi si lo tuviera que ver a él diariamente.

"Damas y caballeros. Pueden seguir al salón con vista al lago. La recepción va a empezar," El anuncio resonó por un parlante que estaba escondido en algún lugar del lobby.

Un camarero le mostró el camino al primer grupo de personas que se acercó y los demás los seguimos.

"Mas tarde hablamos," sonrei despidiendome de Natasha y de Claire. Camine rápidamente y me fui detrás de mi mama.

"Veo que estás haciendo amistades Violet, eso esta muy bien. La jovencita rubia es la hija de uno de los abogados de la compañía y va a ir a la misma escuela que tú."

"La otra chica que estaba alli es de Canada. Ambas me parecieron amables," le comente.

Entramos y vi una larga mesa que había sido puesta en un extremo del salón. El resto del espacio estaba ocupado por varias mesas circulares desparramadas por todo el lugar. Me decepcionó ver que los Grimsten aún no estaban allí.

Nos acomodamos en una mesa que quedaba junto a una de las ventanas, y cuando todos estábamos sentados llegaron los meseros y sirvieron vino blanco. A mi me sirvieron vino sin alcohol.

A nuestra mesa llegaron otras tres personas. Una familia. Pidieron excusas y se sentaron junto a nosotros. Un chico delgado con el cabello corto y desordenado se sentó a mi lado. "Hola mi nombre es Zach."

Antes de que pudiera contestarle se abrieron las puertas del salon y entraron primero los hermanos Grimsten, luego la chica y después él. Lo mire descaradamente, era magnetico.

La chica se percató de que yo lo estaba mirando y me devolvió una mirada venenosa.

Él continuo caminando indiferente. Segui mirando, desafiandola, no tenia porque bajar la mirada solo por que a ella no le gustaba. Los tres se sentaron y luego entraron los otros dos chicos que venían junto con otra mujer con traje de sastre y un hombre bajo y calvo que no había visto en el lobby.

Uno de los hermanos Grimsten el de cabello castaño, se puso en pie. "Mi nombre es Sigdan Grimsten, soy el accionista mayor en la empresa. Mi hermano Valnir, es el gerente general," dijo señalandolo con su mano extendida. "Les damos la bienvenida. A continuacion veran una presentacion sobre nuestros proyectos aquí en Alaska. Despues de esto vendra la cena."

Yo esperaba que Valnir hiciera la presentación pero no lo hizo. Apagaron las luces y las persianas de los ventanales bajaron automáticamente. El video comenzo, pero ni yo, ni el chico que estaba sentado a mi lado estabamos prestando atención. Mi mente estaba ocupada totalmente como para interesarme por algo más,

"Bastante aburrido no?" murmuro el chico.

"Si," le respondí automáticamente porque sabía que eso era lo que él esperaba que yo dijera.

"Te vi en el lobby y queria decirte que—"

"Sh-sh-sh," nos amonesto mi mama inmediatamente.

Me puse a mirar el video que ocupaba una gran parte de la pared detrás de la mesa principal donde estaban los Grimsten. Podia ver algo de sus sombras. Habían filmado esta parte del video desde un helicóptero que sobrevolaba una isla con un gran volcán en ella. Era impresionante. El proyecto era construir varias plantas geotermales que iban a procesar la energía obtenida de varios volcanes.

Baje la mirada y vi la sombra de la chica. Su corte de cabello corto en la nuca y largo hasta la barbilla adelante, se distinguia de los demás. Estaba hablándole a él al oído. Empeze a sentir un tenue sentimiento de envidia.

Yo ya queria que el video— que parecia— interminable se acabara. Ahora mas que nunca quería averiguar su nombre, su edad. Era esa chica de su familia? Irían a la misma escuela que yo? Pero como conseguiria averiguarlo?

El video llego a su fin. Prendieron las luces y las persianas subieron dejando entrar la blanquecina luz de un agonizante sol. Ella continuaba hablándole muy cerca. Él no reflejaba emoción alguna en su rostro y simplemente asintia mientras miraba hacia el lago.

De repente él se volteo y se dio cuenta de que una vez mas yo lo estaba mirando. Me puse nerviosa y me voltee torpemente. "Que era lo que me querias preguntar Zach?" El me miro y entrecerró los ojos tratando de recordar rápidamente.

"Oh si, es acerca de tu amiga, la rubia. Quisiera que me la presentaras," dijo audazmente.

"Oh, era eso. No hay problema, aunque en realidad no la conozco bien," le respondí sinceramente.

"No vayas a mirar pero parece que el Romeo Grimsten te esta mirando justo ahora."

Inmediatamente mis mejillas se enrojecieron. No le conteste nada y cambie de tema.

"De donde vienes?" dije nerviosamente tratando desesperadamente de cambiar de tema.

"De San Francisco. Ya oi que vienes de Sacramento, tu mama nos conto. Mi papa es Ingenier también."

"Genial," conteste con mi mente en otro lado.

Varios meseros llegaron. Empezaron sirviendo la comida en la mesa principal. Todos recibieron un plato pequeño pequeño de sopa y algo de beber.

Después nos sirvieron a nosotros y me percate de que habíamos recibido un aperitivo diferente. Luego empezaron a servir la cena principal eran patas de cangrejo del mar de Bering. Empeze a comer lo más delicadamente posible. Estaba consciente de que él me podria estar mirando. Comi muy despacio saboreando cada bocado— estas patas de cangrejo sabían mucho mejor que las que mi mama solia comprar en el supermercado.

Note que ninguno de los Grimsten estaba comiendo la cena. El plato de sopa que habian recibido había sido retirado ya y ahora ellos solamente estaban hablando entre si.

Después de que los meseros recogieron nuestros platos, Valnir anunció que podíamos pasar al lounge-bar. Todos los que estaban en la mesa principal se pusieron de pie y se marcharon. Otras personas los siguieron.

Claire y Natasha se acercaron. "Natasha te presento a Zach." Ninguno de los dos era timido asi que inmediatamente se pusieron a conversar.

"Quisiera ir afuera. Ya estoy cansada de estar aqui, quieres acompañarme?"sugirió Claire.

"Si me parece perfecto," asenti.

Salimos del salon. Esta vez la expectación de volver a encontrarmelo me puso nerviosa. Yo quería pasar desapercibida, pero sabía que iba a ser muy dificil. No sabia ni siquiera que me pasaba. Esto jamas me habia ocurrido antes y no me sentía bien siendo tan obvia. Necesitaba aire más que nunca.

Salimos por la parte de atrás del hotel y llegamos a la orilla del lago.

"Que te pasa? pareces tensa" dijo Claire.

"No lo puedo explicar." le conteste frustrada.

"Ok, ya veo..." Ella comprendió y cambio de tema."A que clase entras?"

"A Once," confese.

"Cuantos años tienes?" Pregunto ella.

"16, pronto 17" aclare.

"Wow, la verdad pareces de 18, pense que estudiariamos juntas este último año. Natasha entrara a 11 también," anunció Claire dandome una sonrisa picara. "Ella es un poco extrovertida, pero parece ser amable, espero que se lleven bien."

Yo era todo lo opuesto a Natasha. No me gustaba abrirme a la gente, por eso me frustraba el haber mostrado mis sentimientos. Odiaba que la gente comentara sobre lo que me pasaba. En esas circunstancias preferiría haber sido invisible.

Mi celular vibró, era un mensaje de mi mama diciendo que quería que el gerente de la empresa me conociera. "Tengo que volver, lo siento."

"Esta bien. Yo me quedare un rato aquí," dijo Claire.

Me fui al lounge-bar. Mi mama y Suzan estaban hablando con Valnir Grimsten, al lado de él estaba el chico de cabello plateado.

Me les acerque cuidadosamente porque no queria interrumpirlos. Mi mama se volteo y me dio una mirada significativa indicando que me acercara.

"Esta es mi hija, Violet," dijo con un tono casi de orgullo.

"Mucho gusto," sonrei. Valnir me miro pero su rostro no tenia expresión alguna.

"Este es mi sobrino Tyr." lo miro a él y le dijo "Tenemos que discutir cosas de extrema importancia aqui. Asi que porque no llevas a Violet a recorrer los jardines."

"Si, lo hare," contesto el sin reparos, como si de una orden militar se tratara.

Tyr se marchó primero sin decirme nada. Asi que yo lo segui.

"Donde estan los jardines?" le pregunte estupidamente intentando romper el hielo.

Los otros Grimsten estaban sentados en la misma parte sombria del lobby. Tyr se acercaba mas y mas a ellos. Considere detenerme y dejar que el se acercara solo, pero por otro lado me moria de las ganas por conocerlo, asi que ignore mi timidez y segui a Tyr.

Alli estaba él sentado en el sofa, la chica arrogantea su lado.

" Si alguien me necesita estaré por los jardines. Valnir me lo ordeno." Les dijo simplemente y con su mano extendida hacia donde estaba les dijo, "Ella es Violet Valenti."

"Axel—." Tyr señalo al chico de cabello negro. Axel me miro con unos preciosos ojos azul oscuro y me dijo,"Gusto en conocerte," su voz varonil y encantadora hicieron que mi pulso se aumentará. Yo solo pude contestar con una sonrisa gigante que no pude esconder.

"-y ella es Xephire." Ella no dijo nada y sus ojos esmeralda me dirigieron una mirada incluso más envenenada que la que me dio cuando estábamos en el salon.

"Vamos," dijo Tyr.

Salimos por una puerta lateral y nos encontramos con un pequeño jardin, habían muchas flores "no me olvides", tambien habian otras de color lila que se asemejaban a orquideas.

"Por que les dijiste que tu tio te había dado una orden? Sono verdaderamente extraño." Le pregunté.

"Era tan solo una broma. El no es de las personas que toma un no por respuesta." me dijo con total naturalidad.

"Oh veo..." dije y pause, me sentí un poco estúpida por haber hecho esa pregunta tan innecesaria. Pero debia continuar, tenia que aprovechar la oportunidad para saciar mi curiosidad, de lo contrario no podria dormir esa noche."Oye y quien es la rubia que esta con ustedes? Es ella una familiar tuya?

"No ella no es parte de la familia, " respondió letargicamente y luego se quedó en silencio.

Seguimos caminando lentamente por el jardin. Uno al lado del otro. La atmosfera entre los dos se sentia algo forzada. Al fin fue Tyr el que rompio el silencio incomodo entre nosotros. "Escuche a tu madre decir que ustedes venían de California. Apuesto que no podrás soportar ni un dia de invierno ártico y oscuridad," me subestimo.

"Lo resistiré, se que soy capaz de hacerlo," alardee.

El simplemente sacudió la cabeza al mismo tiempo en que me estaba mirando los brazos. Me pregunte que seria lo que estaba mirando y fui ahi que me di cuenta de que estaba frotandome los brazos inconscientemente. La luz del sol estaba tornándose rojiza y la temperatura estaba bajando.

"Veo que ya tienes algo de frio. Entremos ya." dijo riendose y empezó a devolverse.

De regreso en al lobby Tyr se despidió y yo me fui a sentar con Natasha, Claire y Zach.

"Estabas con uno de los Grimsten? Como lo conociste?"preguntó Natasha, antes de que pudiera tomar asiento.

Después de que les explique lo que había pasado, los demas siguieron conversando. Yo me quede en silencio y de vez en cuando permití que mis ojos divagaran hasta el lugar en donde Axel y Xephire estaban sentados, uno al lado del otro. Ella estaba hablandole y el solo estaba escuchandola en silencio. El parecia melancolico y yo estaba segura de que su mente estaba en otro lado. Xephire tenia que ser muy egocentrica para no darse cuenta de que el en realidad no la estaba escuchando.

"No te preocupes, no creo que esos dos sean novios," me dijo Zach sorprendiendome.

"Ni siquiera la mira mientras ella le habla. Es muy extraño, como puede ignorar a una mujer tan bella?"

Natasha lo miró furiosa y Zach bajo la mirada, arrepentido.

"Yo opino lo mismo," dijo Claire, " No tienen quimica eso se nota."

"Eso espero," susurre.

Los hermanos Grimsten cruzaron por el lobby y salieron primero. Tan arrogantes como entraron. Mi mama venia detrás de ellos asi que yo tambien me puse en pie.

Los otros Grimsten se pusieron de pie y los siguieron. Tyr me miro y asintio cortésmente. Detras venia Axel y Xephire. El me miro y aunque no dijo nada, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios. Senti que podria mirarlo por una eternidad sin artarme de su belleza.

Mi mente se negaba a controlar mis emociones. Mi cuerpo se habia desconectado de mi parte racional y andaba libre mandandome una cascada de sentimientos que nunca antes habia sentido. Cada nervio de mi cuerpo despertaba con tan solo un segundo de su mirada. Pero al mismo tiempo sabia yo que el era practicamente inalcanzable.

"Nos encontraremos en la escuela supongo," aseguro Natasha.

"Si, por supuesto," titubee.

Me despedí de todos y fui a buscar mi chaqueta en el guardarropas. Alli estaba mi mama poniendose su abrigo. Sus ojeras delataban su cansancio.

"Ha sido una noche bastante interesante. Parece ser que nos quedaremos más tiempo del que yo pensaba. Hay planes para el futuro," dijo mi mama.

"No esta mal," sonrie. Mi mama me miro sorprendida. "Bueno lo digo porque es buen trabajo y ahora con Melissa en París-." Me justifique.

"Me parece sospechoso ese cambio tan algo que ver con Tyr Grimsten quizas?" indago mi mama, alzando una ceja.

"Oh no, de ninguna manera," asegure. Mi mama me miro incredula aún.

"Donde esta Suzan?" Le pregunte.

"Ella se marcho hace rato. La llamaron y se tuvo que ir."

Nos dirigimos al parqueadero. Con sorpresa vimos que Sigdan, Valnir y Axel estaban discutiendo. Xephire estaba en su auto, un BMW coupe rojo cereza.

Tyr estaba en el puesto de adelante de un mercedes negro parqueado al lado. Parecia estar preocupado. Su mirada estaba fija en los que estaban discutiendo.

Cuando al fin se dieron cuenta de que estabamos alli cerca. Axel dejo de discutir y camino rapidamente hasta su auto un Audi deportivo azul oscuro. Tras esto Xephire arranco a toda velocidad y se alejo.

Sigdan se subio en el mercedes negro y Valnir regreso al hotel a toda prisa.

"Que manera de conducir el de esa chica. Es un peligro, a personas como esa les deberian quitar la licencia," protesto mi mama.

No le conteste. Lo que hiciera Xephire no me importaba. Lo que me preocupaba era que estaba pasando con Axel. Mi curiosidad estaba totalmente despierta.

Recorde una y otra vez los momentos de esa noche de camino a casa.

Cuando llegamos, me fui a mi cuarto inmediatamente. No tenía mucho sueño—estaba todavía agitada. Me quede contemplando las sombras que se formaban bajo la luz de la luna que entraba por la ventana y bañaba de plateado mi habitación.

Me recoste en la cama. Intenté sacarme de la cabeza a Axel, para poder descansar pero por mas que lo intente, no pude. El estaba fijo en mis pensamientos; su última sonrisa, casi imperceptible pero tan dulce que mi corazón se derretía. Esa ultima imagen se quedo grabada en mi mente. Mi imaginacion recorría una y otra vez su rostro varonil. Sus cejas rectilineas y finas que enmarcaban sus preciosos ojos. Su nariz fina y recta. Sus labios carnosos. Cada centimetro de su rostro me atraia y no lo podia evitar.

Un ruido extraño que provenia de afuera me sacó de mi ensueño. Salte de la cama y me acerque cuidadosamente a la ventana. No se veia nada alli. El bosque estaba oscuro e impenetrable. Me quede allí un rato contemplando el firmamento que era de color índigo. Las estrellas más brillantes en las constelaciones de Auriga y los gemelos eran visibles.

Baje mi mirada y note que las ramas más altas de un arbol se estaban moviendo. Observe los árboles alrededor pero no ninguno se estaba agitando asi. Debia ser un animal. Corri a buscar mis binoculares que había guardado en mi mesa de noche—no tarde en encontrarlos. No eran para visión nocturna pero la luna brillaba y podria ser posible ver algo. Con dificultad vi una ave rapaz en las ramas más altas. No podía distinguir que era específicamente pero por su tamaño supuse que podría ser una gran águila. No me sorprendio y la observe por unos minutos mas pero pronto perdí el interés. Deje la cortina abierta y me fui a buscar mi pijama. Me cambie rapidamente y me metí en la cama. Me quede quieta hasta que al fin me pude relajar contemplando las cimas de la montaña. Me pregunte que estaba haciendo él en ese momento, estaria en algun lugar de la ciudad mirando las mismas montañas que yo?