Mi mama me desperto preocupada porque ya se estaba haciendo tarde para ir al aeropuerto. Se me habia olvidado poner la alarma.
Me levanté en seguida, como si me hubieran echado un balde de agua encima. Tras haberme lavado la cara y los dientes, me puse la ropa que ya había alistado la noche anterior. Me puse algo de maquillaje, y por estar haciendo todas esas cosas que antes habían sido innecesarias, no tuve tiempo de desayunar. Salimos de la casa y me puse a peinarme en el coche. Mi estomago estaba hecho nudos ya no tanto por la falta de comida, pero por la expectación de ver a Axel de nuevo.
El firmamento tenía un bello color azul acero que hacia que los bosques alrededor se vieran incluso más sombrios. Descubri un enredo en mi cabello y me dispuse a sacarlo a toda prisa—debia estar presentable y sabia que me quedaban solo algunos minutos más.
Cuando me termine de peinar y alze la mirada vi que habíamos salido ya de la avenida y ahora estabamos en un camino en medio del bosque. No tardé en ver el pequeño aeropuerto. Parqueamos y cuando me baje pude ver que varias personas estaban cargando diversos paquetes en los dos helicópteros que habríamos de tomar.
Más allá, al otro extremo del parqueadero estaban varias personas vestidas de colores oscuros, los Grimsten, junto con otras personas desconocidas.
"No me habían dicho que iban a traer a tantas personas. En realidad no necesitamos a toda esa gente," dijo mi mama irritada. "Esta semana haremos solamente el trabajo preliminar. Los estudios de ultrasonido, rayos infrarrojos y cuando eso este listo entonces ubicaremos los lugares a excavar. Para hacerlo no necesitamos a toda una tropa," reiteró.
Me acorde de que Axel había dicho que venian a excavar. Presentia que los planes de los Grimsten chocarian con los de mi mama.
Otro coche se aproximaba. "Es Suzan y los otros ingenieros," me anuncio ella y se fue a encontrarlos.
Uno de los ingenieros abrio el baul y sacó las maletas. Los demas se acercaron. Salude a Suzan y a los ingenieros. Luego nos fuimos todos a encontrar a los Grimsten. La mayoria de ellos nos volteo a mirar cuando nos estabamos acercando. A simple vista incluso los que yo no conocia parecian pertenecer a la familia Grimsten, pero mirandolos de cerca se podian notar más sus diferencias. El color oscuro de sus cabellos y su palida belleza era una caracteristica común. Parecia como si pertenecieran a una raza aparte, una raza infinitamente mas perfecta que la humana.
En medio de tantas perfecciones, sobresalia una. Como si de una escultura se tratase, alli estaba él con su cabello peinado hacia atras y recogido en una coleta. Mi ritmo cardiaco se acelero, sorprendiendome, considerando la poca energia que tenia esa mañana. No pude reunir el coraje suficiente para mirarlo y me enfoque no más en caminar bien y no tropezar.
A su lado izquierdo estaba Tyr y al lado derecho otros tres desconocidos que estaba segura de que no pertenecían a la familia.
Los saludamos al unisono. Los que ya nos conocian nos devolvieron el saludo. Los otros desconocidos solamente se quedaron mirandonos como si de figurillas de cartón se tratara.
Valnir se dio unos pasos adelante, "los helicopteros estan cargados y listos. El mas grande tiene capacidad para 10 personas. Asi que 2 de ustedes se pueden ir con nosotros."
"Nosotros tenemos mucho de que hablar;" respondió mi mama mirando al mismo tiempo a los ingenieros y a Suzan. "Ademas quisieramos tambien hacer algunos sobrevuelos extra sobre el área primero, pero Violet puede ir con ustedes, así se evita el aburrimiento de tener que escuchar nuestras conversaciones." añadió condescendiente.
Yo no sabia si estar agradecida o no.
"Perfecto," dijo Valnir secamente.
"Quien verificó que todas las partes de los equipos que vamos a utilizar hayan sido cargadas en el helicóptero? Podria hablar con el encargado de la logistica y revisarlo todo?" Preguntó Elias, uno de los ingenieros.
"Creame que nos hemos encargado de todo," dijo Sigdan con una voz profunda y autoritaria que dejo al ingeniero sin palabras.
Me despedí de mi mama y despues me fui al helipuerto a abordar. Nunca antes me habia montado en un helicóptero, pero esperaba que fuera algo asi como el avión. Nuestro helicóptero era bastante espacioso. En la parte de atrás habían dos pares de sillas, unas al lado de las otras. A un costado habian un par de sillas, una al frente de la otra. Al costado opuesto estaban los hermanos Grimsten sentados uno al frente del otro y separados por una mesa.
En las sillas de atrás estaba Tyr sentado al lado de Axel y otros dos chicos uno con cabello color caoba rizado y ojos verdes. A su lado otro chico con la cabeza rapada y un tatuaje que se extendia linealmente en la parte izquierda de su cabeza. .
Yo me sente en la unica silla vacante mirando hacia atras. Al frente mio estaba sentada una chica vestida con pantalones que parecian estar hechos de terciopelo negro y chaqueta de cuero tambien negra. Su cabello era liso y de color negro azulado con varios mechones pintados de un chocante azul eléctrico. Su cara era tan simétrica y delicada como la de los demas, pero ella no era tan bella como Xephire, sin embargo ella tenía un aspecto dulce. Me miro sonriente y me saludo. Yo le devolví el saludo sin ocultar el asombro en mi rostro, porque yo estaba muy prevenida debido al trato que hasta ahora me habían dado los amigos de los Grimsten. Pero no—esta chica era totalmente diferente.
No pude evitar dirigir mi mirada hacia atrás. Sabia que no debía ser tan evidente esta vez y me había jurado a mi misma que no lo sería—pero decirlo había sido más fácil que hacerlo. Estando aquí frente a él yo no me podía contener. Cada fibra de mi ser me lo exigia.
"Sera mejor que te pongas los auriculares," dijo ella. "Ah y por cierto soy Eli. Soy la prima de Axel y Tyr."
Los mire a ambos, no se parecían en nada, acaso eran hermanos? Eli se percato de mi confusión, "Todos somos primos aquí excepto Kaleb," dijo ella señalando al chico de ojos verdes."
Me puse los auriculares y tras unos segundos escuche una voz familiar. "Lista para el viaje turbulento? Pregunto Tyr. Riendose entre dientes.
Mire a Tyr y en ese momento. Sus ojos grises habian cobrado vida bajo la luz dorada de los primeros rayos del sol "Espero que no sea tan distinto a un pequeño avion,si es asi estara bien" le respondí.
"Bueno ya que la clase de patinaje de hielo esta asignada," dijo dándole una mirada significativa a Axel, "entonces te enseñare lo basico aca. Empieza por ponerte el cinturon y con este boton desactivas el intercomunicador y con este otro eliges con que persona te quieres comunicar," dijo mostrandome metodicamente como si fuera una azafata.
Yo asentí avergonzada porque él me había tenido que recordar algo tan obvio. Me sonroje y rápidamente me puse el cinturón. Luego toque el botón que supuse era el de desactivar y no mire el panel de intercomunicación detalladamente para no parecer tan primípara como en realidad lo era.
Los rotores del helicóptero empezaron a girar y hacia mucho mas ruido de lo que yo me había imaginado. Despegamos y se sentía como si estuviera ascendiendo rápidamente dentro de un elevador.
Tyr presiono otros botones y rió maliciosamente. De repente escuche la voz de Axel,
"Tyr! Deja de actuar como si fueras un mono," loreprendió.
"Aqui hay alguien que te quiere saludar," dijo Tyr señalandome a mi.
Yo tan solo me miré las manos nerviosa, tome un respiro. "Hola Axel!" El me contesto inmediatamente "Buenos días." Su tono grave y armonioso me hizo sentir que de verdad estaba entre nubes. Se veia adorable y perfecto bajo la luz azulosa que entraba por la ventana.
Tyr lo jalo del brazo y le mostró un libro que él estaba leyendo forzandolo a desviar su atención.
La portada del libro era de cuero y tenía unas letras que yo jamas habia visto. Pude oír la voz de Tyr por el intercomunicador, pero el lenguaje era distinto y antes de que pudiera escuchar más, Axel habia cortado la frecuenci. No me extrañe ya que habian dicho que ellos tambien habian vivido en Islandia y probablemente estaban hablando Islandes ahora.
Mientras ellos estaban distraidos con el libro aproveche el tiempo para inspeccionar más de cerca como funcionaban los botones del intercomunicador.
Espere a que ellos terminaran de hablar y cuando Axel tomó el libro entre sus manos y se enfocó en el, yo aproveche y me conecte con el intercomunicador de Tyr.
"Porque me hiciste eso?" Le susurre.
"Nada mejor que hacerte pasar vergüenza," sonrió. "Ademas te ves mas bonita ruborizada," se rió. "Así como ahora."
Axel apartó sus ojos del libro y apenas si alzo una ceja, en un movimiento casi imperceptible, luego volvió a agachar la cabeza.
"No me parece divertido," proteste.
"No te pongas brava! Eres una presa facil. Como quieres que te recompense por los daños causados, dime?" dijo fingiendo preocupación.
De repente paso algo que yo no me esperaba. Axel se conecto a nuestra conversación. "Perdon por haber apagado el intercomunicador asi, Violet. Muy pronto sobrevolaremos la cadena montañosa de Alaska, es algo que tienes que ver."
Tyr se rió esta vez con más ganas. "No solo profesor de patinaje sobre hielo, ahora quieres ser guia turistico?"
Axel lo ignoro completamente, permanecía serio a pesar de todo, mirando por la ventana.
Tyr estaba muy hiperactivo y al ver que Axel lo ignoraba, él se puso a hablar con Kaleb, y yo me desconecte de su conversación.
Pronto me maree y en ese momento me sentí afortunada de no haber tenido tiempo para desayunar. Cerre mis ojos y trate de relajarme.
Me concentre y de repente pude escuchar la respiración de Axel. Suave y pausada. Eso me relajo. Lo voltee a mirar. El estaba mirando por la ventana aún, pero note que se dió cuenta de que yo lo estaba mirando, porque su respiración se aceleró un poco, y la mia aún más. Seguimos así conectados—respirando, pero sin decir una sola palabra.
Me imagine como sería estar cerca de él sentir esa misma respiración acariciando mi rostro. Me imagine la sensación de su piel tersa, mientras yo recorría su rostro con las yemas de mis dedos. Pasando de sus prominentes pómulos hasta el contorno de sus dulces ojos, tan profundos que sabia que mi alma se terminaria perdiendo en ellos.
El helicóptero empezó a perder altura y mi estomago lo sintió primero, luego mis oidos se taparon—era una sensación desagradable, pero evite tratar de remediarlo porque sabia que me veria como un simio con los dedos entre mis oidos, asi me aguante la incomodidad.
De repente la ruda y entrecortada voz del piloto invadio mis audifonos. Su voz monotona repaso todos los detalles sobre la altitud y tiempo de vuelo restante, temperatura en el lugar, todos detalles que a mi no me interesaban. Yo no le preste atencion y me puse a mirar por la ventana.
Allí abajo pude ver un paisaje asombroso. Varias montañas con altas crestas coronadas de nieve se alzaban juntas. Un rio gigante de hielo deslizaba por entre las montañas y desembocaba en un largo lago.
"Ese es el glaciar Barrier," dijo Axel sorprendiendome. Lo voltee a mirar y nuestros ojos se encontraron.
"Es gigante," dije señalando torpemente un detalle obvio. Debía dejar de hacer eso.
Ahora podía distinguir mejor los picos de hielo que sobresalian entre esfumados nubarrones La nieve sobre los picos eran en algunos blanca pura, en otros lados gris, manchada con ceniza volcánica. Era casi irreal el ver como el hielo coexistia con un volcán. Seguramente mi mama tendria una buena explicación para eso.
Aunque la mayoría de las montañas alrededor del glaciar estaban descubiertas y estériles, habian algunas pocas cubiertas por vegetación es sus faldas y los valles entre ellas estaban reverdecidos.
El helicoptero seguia descendiendo y podia ver un río que nacía de un gran lago y serpenteaba hasta perderse a lo lejos. Esta zona era mucho mas fértil y todo estaba cubierto por bosques.
"Al costado derecho pueden ver el rio Chakachamna. La pista de aterrizaje se encuentra muy cerca," anunció el piloto.
Sobrevolamos por sobre un barranco grande y profundo. Algo de bosque crecía en los bordes, pero ninguna planta vivía dentro del barranco donde solo habian piedras. Me podía imaginar la corriente de lava descendiendo por allí, arrasandolo todo y dejando a su paso un profundo corte en la superficie de la montaña. Era un poder devastador.
Yo no pude ver ninguna pista de aterrizaje hasta que estábamos lo suficientemente cerca. Los bordes de la pista eran irregulares y no estaba bien mantenida. No era muy larga ya que se encontraba sobre la montaña. Pero si era bastante ancha.
Estaba tan mareada que ansiaba salir y poner mis pies en el suelo firme. Aterrizamos y los hermanos Grimsten fueron los primeros en descender.
El helicóptero mas pequeño en el que iba mi mamá siguió de largo y paso por encima de donde estábamos.
El ruido de los helicópteros era ensordecedor, así que me aleje de allí lo más rápido que pude. Me sentía tan mareada que me tuve que sentar en el suelo.
"Estas bien?" Mire hacia arriba y me decepcione al ver que la pregunta venía de otra persona distinta a la que yo esperaba—Tyr.
"Si, si. Solo estoy un poco mareada, pero no hay problema. Sobrevivire."
El ruido del helicóptero que nos había traido fue disminuyendo a medida de que se alejaba.
"Ese helicóptero era muy grande como para aterrizar en el lugar donde vamos a acampar, así que tendremos que esperar a que nos recojan en el helicóptero mas pequeño," dijo Tyr.
"Espero que se tardé. La verdad es que no ansío volver a montar en helicóptero otra vez."
"Eli necesita hablar conmigo. Si necesitas algo tan solo llamame, estare en la cercanía, "
aseguro Tyr mirando a la chica de los mechones azules.
Lo único que necesitaba era lo unico que no podia tener. Respire profundamente y me levante.
Los hermanos Grimsten estaban mirando hacia un punto la montaña justo donde se terminaba el barranco, un lugar rodeado de grandes picos y salientes cerca de la cima.
En esa parte de la montaña no había vegetación alguna. Lo unico que se podía ver eran rocas y pequeños parches de nieve.
Mire a los demás y me fije que Axel también se estaba comportando extrañamente. Estaba observando el bosque que crecía en las faldas de la montaña. Su mirada recorría incesantemente las faldas de la montaña de un lado para otro buscando algo. Se comportaba más como un guardián que como un turista despreocupado.
Me pregunte que era lo que les preocupaba. Estábamos en la zona central de la montaña y el bosque estaba separado de nosotros por un acantilado profundo, así que era practicamente imposible que algún oso nos atacara en ese lugar—aparte de un oso, no se me ocurria que otro depredador pudiera haber en este lugar. No tenia ninguna razon logica para explicar el comportamiento de los Grimsten.
Decidí sentarme y esperar a que el helicóptero regresara por nosotros. No me atrevía a hacer preguntas, así que permanecí observandolos en silencio. Tyr y Eli también empezaron a mirar hacia las cumbres filosas de la montaña. Hasta Axel dejó de observar el bosque y se concentró también en la cima.
Yo me puse en pie y entrecerre los ojos haciendo un esfuerzo por ver que era lo que había en la cima pero no podia ver nada. De repente escuche un estruendo y varias piedras se empezaron a deslizar. Fue un momento de confusión y no sabia a donde correr, asi que di un grito. En lo que parecieron ser fracciones de segundo Axel había corrido a mi lado. Todos los demás se quedaron inmóviles, a pesar de que mas y mas piedras se estaban desprendiendo.
Vi que Sigdan levantó su mano derecha, su palma extendida como si eso fuera a parar el deslizamiento.
Me dio mucho miedo y me voltee aferrandome a Axel. Puse mi rostro contra su pecho—si iba a morir de esa manera, al menos no quería tener que ver las piedras cayendo sobre mi. El ruido de las piedras rodando cesó de repente. Me voltee para ver que era lo que habia pasado. Una gran nube de polvo cubría la parte superior de la montaña.
"No puedo creer que las piedras se hayan desintegrado. Que fue lo que paso?" le pregunte a Axel.
Yo todavía estaba aferrada a Axel y me hice consciente del calor que emanaba su cuerpo, y del hecho de que estábamos tan cerca. El calor fue en aumento y me aleje de él, avergonzada.
"Ya pasó todo," me dijo con un tono de voz sorpresivamente calmado.
"Que fue lo que paso? Como se detuvo el deslizamiento?" insistí.
"El helicóptero se acerca. Debes irte antes de que la nube de polvo se extienda," dijo ignorando mis preguntas.
Su rostro angelical se torno suplicante y no quise molestarlo mas con mis preguntas, así que asentí.
"Vamos." Me dio su mano y juntos nos acercamos al lugar donde aterrizaria el helicóptero.
Por algunos segundos experimente lo que se sentía tocar su calida piel. Su mano firme y fuerte sostenía la mia. A su lado me sentía protegida y ya no me importaba lo que pasaba alrededor, era como si el solo contacto con su piel hiciera que me desconectara de la realidad.
Cuando nos acercamos a donde estaban los otros, Axel soltó mi mano.
"Tyr, Eli, Violet y Kaleb se van primero," ordeno Valnir
"Te vere despues en el campamento," me susurro Axel al oído.
Su susurro acaricio mis oido. En ese momento, a pesar de todo, queria quedarme alli con él. No quería separarme de su lado. Queria seguir sintiendo su presencia cerca de mi así fuera por escasos segundos a la vez.
Fui la última en subirme al helicoptero. Mis ojos estaban puestos en el bosque pero no estaba observandolo, en realidad estaba pensando aun en Axel y nada más importaba para mi en ese momento.
El helicóptero siguió volando sobre el río como si este fuera una avenida en medio de la nada. Unos minuto después viramos y seguimos sobrevolando por encima del oscuro bosque hasta que llegamos a un claro.
Mi mama me estaba esperando con los brazos abiertos. Era una bienvenida un poco dramática y en ese momento me alegré de que Axel no estuviera allí viendo como mis mejillas se tornaban púrpura.
Descendi del helicoptero y mi mama me abrazo y luego nos alejamos corriendo hacia el campamento.
"Pense que ibamos a acampar cerca de un lago, pero no vi nada..." le comente a mi mama.
"Yo tambien pensaba eso, pero los Grimsten cambiaron los planes a última hora," dijo mi mama frustrada. "Tendremos que hacer de nuevo las mediciones en la imagen satelital. Tengo mucho por hacer." Ella fruncio el seño y su mandibula se puso rigida. "Pero antes de todo tienes que comer algo Violet o te vas a enfermar."
Mi mama tomo una bolsa con provisiones y de alli saco unos paquetes plateados y una botella de agua. " Toma esto," dijo entregándome uno de los paquetes. "Ahora tenemos que ir a trabajar y no se a que horas termine, asi que busca la manera de calentarlo. No tengo mucho tiempo. Desearia que los Grimsten dejaran de inmiscuirse en todo mi trabajo y me dejaran decidir, al fin y al cabo, el que haya o no artefactos no es tan importante para ellos," se quejo.
"Hay algo en lo que yo te pueda ayudar?"
"Si quieres puedes ayudarme a montar mi tienda de campamento," respondió sonriente a pesar de todo. Yo sabía que ella apreciaba el hecho de que yo estuviera allí con ella.
"Si, no hay problema," contesté.
Tyr estaba sorteando el equipaje que estaba amontonado bajo un árbol a un costado del claro. Por el color oscuro del suelo era evidente que este claro era artificial. Toda la vegetación habia sido quemada recientemente, pero esta había sido una quema controlada ya que formaba un circulo, tan perfecto, que los álamos y abedules que rodeaban el claro estaban intactos.
"Has visto mi maleta?" le pregunte a Tyr.
"Si la deje debajo de esos arboles, tambien alla estan las carpas y las bolsas de dormir para tu mama y para ti."
"Gracias. Oye puedo preguntarte algo?"
"Si se refiere a lo que paso en la pista de aterrizaje la respuesta es no," dijo rotundamente. Estaba muy serio y su ánimo había cambiado completamente.
"Ok, como quieras," exclame.
El silencio de los Grimsten hacia que mi curiosidad creciera. Pero me contuve y no le insistí mas a Tyr porque no quería que pensara que yo era fastidiosa. Decidi que lo mejor seria empezar a montar las carpas porque presentía que me iba a tomar mucho tiempo, ya que yo no era muy diestra para armar cosas. Las carpas nos las habían dado los Grimsten y estaban nuevas, asi que lo primero que hice fue leer las instrucciones. No era tan dificil como yo pensaba. Primero tenía que extender la carpa en el suelo y después unir las varillas en forma de x que sostendrian la carpa. Después debía meter las varillas entre la carpa y por último ajustar las esquinas.
Ya habia terminado de montar la primera carpa, pero no la había asegurado bien. Asi que cuando el helicóptero llegó otra vez , mi carpa salió a volar. Me quede alli esperando unos segundos a que Axel descendiera, antes de ir a mirar a donde había caido la carpa.
Axel y Tyr se pusieron a hablar juntos, y yo me fui a recuperar mi carpa. La encontré engarzada entre los matorrales y cuando me acerque para recogerla me di cuenta de que una de las varillas se había roto. La saque de alli y la tela de la carpa se rasgó a un lado. "Genial, lo que faltaba,"dije en voz alta.
Volvi con mi carpa arruinada y la ancle al suelo. Al extenderla note que estaba rasgada en otros lados asi que debia buscar algo con que repararla. No tenía nada que me pudiera servir para arreglarla en ese momento, así que me fui hasta el otro extremo del claro donde mi mama, Suzan y los ingenieros estaban desempacando los equipos y les conté lo que me había sucedido.
"Que mala suerte. Dejame y le pregunto a los ingenieros. Ellos deben tener cinta adhesiva o algo que te pueda servir." Suzan se fue hasta donde ellos estaban y yo me fui detrás.
Los ingenieros estaban abriendo unas cajas, por la forma delicada en que lo hacían supuse que estas contenían los equipos necesarios para realizar los estudios en el terreno.
Mientras Suzan esperaba a que los ingenierosse desocuparan, me aleje de allí , acercandome discretamente al lugar donde Axel y Tyr estaban. Habian algunas cajas alli, asi que pretendí buscar algo en ellas. Ambos estaban tan concentrados que no se percataron de mi presencia. Aunque estaban hablando en su lenguaje extraño, era evidente que estaban discutiendo y no parecían estar de acuerdo.
Mire a Axel disimuladamente, su rostro reflejaba mucha preocupación. Segui pretendiendo buscar algo en la caja, hasta que escuche que Suzan me llamaba y me tuve que ir de allí.
"Quisiera aprender islandés," dije sin querer en voz alta.
"No eso no es islandés," dijo uno de los ingenieros.
"Como sabes eso Arthur?" Pregunto Suzan interesada.
"Yo he trabajado con proyectos de plantas Geotermales en Islandia y el lenguaje que hablan ellos no se parece en nada."
"Debe ser algun dialecto de Islandia entonces," replicó Suzan.
Arthur solo se encogio de hombros, me entrego la cinta y regreso a seguir ensamblando los equipos.
Tome el rollo de cinta y me devolví al otro extremo del claro. Intencionalmente me desvie un poco para pasar cerca de donde estaban Axel y de Tyr. Cuando pase por su lado ellos se quedaron en silencio. Seguramente se habian dado cuenta ya de que yo los habia estado espiando.
Repare la carpa lo mejor que pude y luego me sente cerca de alli, debajo de un arbol con mi miserable paquete de pasta fria y una botella de agua. Me comi todo porque aunque no sabia muy bien, era ya muy tarde y estaba muriendome de hambre.
Nubarrones grises habían cubierto el sol totalmente. Una brisa suave pero fria recorria todo el bosque y hacia que las hojas se mecieran, creando un sonido suave y monótono.
Axel se había perdido de vista y Tyr y los otros dos chicos estaban terminando de montar las carpas más grandes donde iban a poner todos los equipos.
No me queria quedar alli sentada meditando solitaria, así que me puse en pie y fui a buscar la otra carpa para armarla. Tenia que distraerme ya que no podia dejar de pensar en lo que habia pasado en la montaña. Lo que fuera que hubiera pasado lo había cambiado todo para los Grimsten.
Al terminar de armar la otra carpa—esta vez asegurandome de que estaba bien anclada en la tierra,— el cansancio y el aburrimiento me invadieron asi que me meti en mi carpa y me puse a jugar con mi play station portable. Queria simplemente dejar mi mente en blanco y el juego ayudaba a que me distrajera totalmente. Despues de media hora mis ojos se pusieron pesados y me dormi.
El frio que me había calado hasta los huesos me despertó. Abri los ojos y tras unas fracción de segundo me acordé de donde estaba. Sali de la carpa y vi que todo estaba oscuro. Mire mi reloj y vi que eran las dos de la mañana. El silencio reinaba en todo el campamento y eso era relajante. Mire hacia el firmamento, estaba totalmente despejado y se podían ver algunas estrellas que brillaban nitidamente. Desafortunadamente la mayor parte del firmamento no se podia ver desde ese lugar ya que los árboles alrededor del claro eran muy grandes.
Prendi mi celular y con esa luz me puse a buscar mi GPS y pequeño telescopio de mano. Mi plan era ir a algun lugar mas alto para ver las estrellas y estaba segura de que no me perdería teniendo el GPS. No iria tan lejos y no me pensaba demorar mucho, asi que lleve solamente una pequeño bolso canguro con mis cosas. Salí del campamento sigilosamente y cuando estaba lo suficientemente lejos de alli como para no despertar a nadie y prendi mi linterna.
Camine en dirección opuesta al río y empecé a ascender. Me cuide de marcar mi trayectoria en el GPS. Cuando el terreno se había vuelto muy perpendicular tuve que guardarlo para poder sostenerme de las ramas de plantas, escalando asi la superficie perpendicular y deslizante. Pronto llegue hasta un nivel más alto. Era una gran franja donde apenas crecian unos cuantos pequeños arboles y muchos matorrales.
Desde alli tenia una mejor vista de las estrellas. Constelaciones que no había podido ver antes surgieron. La nitidez del cielo en Alaska era excepcional porque no había ni una sola luz artificial a varios kilometros a la redonda.
Las constelaciónes más visibles eran Cassiopeia y Auriga. Me recoste sobre un tronco caido y me quede alli inmóvil viendo las estrellas más brillantes. Me sentía relajada en medio de la nada, disfrutando de la tranquilidad de la noche. La luna era solo una delgada línea luminosa trazada en el cielo. Era una noche perfecta.
El viento empezo a soplar mas fuerte y senti frio, pero no era lo suficiente como para que me tuviera que devolver. Cambie de posición para admirar otra porción de cielo, pero depronto alguien me interrumpio.
"Violet!" llamo una voz grave.
Me levante sorprendida, pero no podia ver nada.
"No te asustes. Soy yo, Axel." Salió de las oscuridad del bosque y camino hasta donde yo estaba. "Que estas haciendo aquí? Puede ser peligroso—."
"No lo creo," conteste inmediatamente, interrumpiendolo. "Ademas dime mas bien tu que estas haciendo aquí." Apenas si lo podia ver en la oscuridad asi que encendi la linterna para asegurarme de que era el.
"Que estas haciendo? Apaga eso!" Exclamó quitandome la linterna.
"Como me encontraste aquí?"
"No podia dormir y salí a dar una vuelta por el claro, vi que tu carpa estaba abierta y tu no estabas alli. Asi que decidi buscarte."
"Como supiste que estaba aquí exactamente?" Insisti.
"Solo fue una coincidencia." Su tono no era convincente. "No me parece que fue lo correcto haberte ido así sin decirle a nadie y mas en la oscuridad," me reprendió.
"Tengo un GPS y no me fui tan lejos, no exageres."
"Recuerdas lo que pasó en la pista de aterrizaje? Necesitas más evidencia que eso para entender que las cosas pueden volverse peligrosas en un lugar como este?"
"No entiendo nada de lo que pasó. Nadie se ha tomado la molestia de explicarme. Ademas sobrevivimos, asi que lo que paso no cuenta en realidad."
"No sabes lo que dices. Vamos de vuelta al bosque, este no es un buen lugar, estamos muy expuestos."
"A que? Que puede pasar? Va a venir un oso en medio de la noche?"
"Violet se me esta acabando la paciencia," dijo severamente.
"Ok, esta bien, si tu lo dices, iré contigo. Pero que conste que me parece totalmente ilógico." Lo ultimo que queria es que el se pusiera bravo conmigo.
Estaba muy oscuro y yo no veía nada sin la linterna. Senti su mano tomando la mia. "Confia en mi." El se acerco y me susurro en el oído. Los vellos de mis brazos se pusieron de punta y la respiraciåon se me acelero teniéndolo tan cerca.
Su mano fuerte trataba de sostenerme lo más delicado que podia. El calor de su mano rapidamente calento la mia. Me sentía muy bien a su lado y en ese momento deseaba volver para que juntos miraramos las estrellas .
Axel me guio a traves del bosque en la total oscuridad. "Como es posible que no necesites una linterna?" Le pregunté.
Ël se detuvo. Hubiera querido ver su expresión pero era imposible. "Desearia poder explicarlo todo, de verdad, pero no puedo. No me esta permitido. Ahora lo mas importante es que estés a salvo. Tienes que prometerme que no vas a escapar de nuevo de esta forma, o al menos si quieres salir dile a alguien—dime a mi." Su tono era suplicante y su preocupación por mi me halagaba. En ese instante me arrepenti de haberle hablado asi unos minutos antes .
"Hare lo que tu me pides," le asegure. "Aunque todo esto parezca absurdo, se que debe haber una razón de peso, y si no me lo puedes decir, pues no importa. Yo entiendo."
El solo suspiro y siguio caminando.
"Sabes que es lo que me preocupa, que en realidad no se que voy a hacer cuando volvamos al campamento. Dormi toda parte de la tarde y todo la noche y ahora no tengo sueño," me queje.
"Ojala mis preocupaciones fueran tan inocentes como las tuyas. A veces envidio a la gente normal."
"A que te refieres con gente normal?"
"Solo estaba bromeando," se rió sin ganas. Ven conmigo, te mostraré algo."
Seguimos caminando en silencio. El calor de su mano empezaba a ser insoportable."Espera un momento." Solte su preguntar que pasaba, pero yo ya sabía que no recibiria respuesta y no queria molestarlo mas.
El no dijo nada y espero paciente. Lo tome de la mano de nuevo y seguimos. El calor que emanaba se sus manos se había moderado y ahora solo era placentero. Hubiera querido que esa noche fuera de luna llena para poder verlo mejor. Me sentía como una ciega y dependía totalmente de él en ese momento.
Me detuve titubeante al ver una luz verdosa empezó brillando tenuemente mas allá.
