Aclaración: Los personajes NO me pertenecen. Kazuo es el nombre masculino para Kagome.

Advertencias: Esta historia contiene abusos infantiles, tanto físicos como mentales, violaciones, tráfico de menores y temas sexuales marcados.

Resumen: ¿Realmente puedes decir que comprendes mi dolor? De verdad: ¿Alguna vez has sentido que te arrancan el alma y sigues con vida? ¿Te han roto el cuerpo? ¿Han dañado tu mente, dejando cicatrices imborrables? No puedes decirme que entiendes mi dolor cuando nunca has conocido el infierno… ¡Ni siquiera me vengas con tu compasión! No la quiero, no la necesito. Me forjé de mis propias cenizas y me hice más fuerte por ellos, como el ave fénix dejé mi pasado perecer en el fuego y renací de la misma muerte. Soporté durante años los abusos y maltratos, dejé que la gente pensara que era débil. A partir de ahora seré el dueño de mi propio camino.

Sin embargo... Tu voz despertó en mis sentimientos que creí muertos. Tu voz... El eco de la luz... Tu voz es la que me trajo de regreso. Fue tu voz, tu luz. Tan cálido...

¿Es esto el amor?

Eco de Luz

Estoy embarazada. –

Cuando esa frase dejó sus labios toda la sala de conferencias quedó en completo silencio. Algunos por shock o miedo a lo dicho, no podría decirse con certeza.

Touga miró con recelo a la joven que había engañado a su sobrino y de reojo observó la cara impasible de este, aunque sus ojos denotaban un ligero dolor y confusión – ¿Por qué ahora? ¿Por qué después de cuatro meses? – Escuchó su voz suave, tal cual susurro; rápidos murmullos se extendieron por toda la habitación, evadió las miradas de todos.

Vio a sus hijos querer decir algo, pero todos los pensamientos se vieron interrumpidos ante la abrupta y estruendosa salida de Kazuo. Volvió su mirada hacía Ayame y suspiró.

Serían unos largos meses por venir.


Dedicado a chovitap, espero sea de tu agrado c:!

Nos vemos!

Michelle.