Antes que nada muchas gracias por la paciencia que me han tenido…. Acabo de regresar y me he puesto inmediatamente a escribir para Uds…

Una aclaración: como bien me hizo notar Gabyangela Sesshomaru es el Lord de las tierras del OESTE… así que pido mil disculpas por la confusión… muchas gracias Gaby… bueno ahora si… veamos que es lo que le depara el destino a un demonio herido al cual solo le queda el orgullo y a una humana que se siente engañada por el ser más importante de su vida.


LA AMENAZA

Una tímida capa blanca caía con ligereza y parecía pedirle permiso para tocar su nívea piel. Suavemente la fue sumergiendo en una inconciencia del mundo que sólo era rota por los leves escalofríos que las bajas temperaturas le propinaban. El invierno se acercaba a pasos agigantados y todo a su alrededor parecía dormirse. El interminable manto de sangre que cubría toda la tierra tiñó los primeros copos de nieve que se posaron sobre él pero con el paso de las horas la sabia naturaleza fue borrando el recuerdo de la tragedia y ahora toda la zona era un paisaje puro de blancos bultos informes tendidos en la quietud del día.

Rin no sabía cuanto tiempo había pasado, unas horas?, unos minutos? Un año?. Seguía tumbada en la misma posición y con los ojos aún fijos en el cuerpo de la niña de cabellos castaños. Ya no era capaz de distinguir más que los relucientes copos blancos que el cielo depositaba frente a ella, sin embargo, sabía que sus restos seguían allí. Cerró los ojos por un instante y dudó en dejar que la muerte la tomara también, después de todo había muerto aquel día por segunda vez al ver la crueldad en las rojas orbes de Sesshomaru. El sonido de su corazón fue acompasándose lentamente hasta confundiese con un murmullo en la tormenta que ya arreciaba. Palpó una última vez con sus dedos congelados la tierra escondida bajo el manto de hielo. Era verdad, su vida nunca había tendido sentido más que para seguirlo a él y ahora el la despreciaba. Exhaló pesadamente y el vaho que formó su aliento se coló por la tumba que la ventisca estaba creando para Rin.

- "Era una mentira… siempre fue una mentira " – de algún lugar de su agónica mente vino el recuerdo de su adorado señor – " fue un hermoso sueño el que viví después de ser bendecida por su espada… una ilusión de la cual me aferré" – La luz se cerró y quedó sepultada viva sin deseos de salir –" todo acabará pronto… es mejor así". "No se si hubiese tenido fuerzas para vivir en la realidad" – Las ideas comenzaron a entremezclarse en su memoria y ya no distinguió lo que era verdad de lo que era mentira- " es mejor así". " ¿No lo cree así Sesshomaru sama?"-

Creyó ver unas garras que la tomaron de los hombros y la sacudieron con premura, la blanca cabellera se confundía con la luz del día que brillaba demasiado intensa para los cansados ojos de Rin.

- Sesshomaru Sama… déjeme descansar..- La joven podía sentir el miedo en aquellos dorados ojos que la miraban. Le suplicaban que permaneciera con ellos y unas palabras lejanas se perdían antes de llegar a los oidos de la muchacha – es mejor así… duele mucho estar despierta – dijo esto último en un susurro y se dispuso a entregarse a las garras de la muerte.

- Pero que tonteras dices niña tonta!!!!-

- Inuyasha!!!... has encontrado a alguien con vida? – Kagome se apresuraba a bajar de Kyrara para alcanzar al Hanyou

- Está más muerta que viva …. Baaah... no se si valga la pena – Estaba a punto de cumplir el deseo de la agónica mujer cuando un grito a su espalda lo espantó.

- Espera … es Rin Chan!!! … la amiga de Kohaku – Sango la había reconocido y se agachaba junto a la muchacha para tomarle el pulso – Esta muy mal… debemos llevarla de inmediato a la aldea

- Rin!... Despierta!..Que ha pasado aquí?! – Inuyasha olisqueó el aire y percibieó un olor que conocía muy bien, un solo nombre se le vino a la cabeza "Sesshomaru" - Kagome lleva a Rin a casa , deprisa – La mujer ya estaba montada sobre Kyrara y sostenía el cuerpo inerte de Rin que balanceaba la cabeza peligrosamente – Miroku!!

- Hai – El monje, la exterminadora y el Hanyou emprendieron la carrera siguiendo la leve fragancia que apenas se podía percibir en las ramas cubiertas de blanco.

- Demonios!!!- Inuyasha se detuvo confundido. Por más que daba vueltas en círculos tratando de encontrar nuevamente el rastro este terminaba en un recodo del camino. Sango y Miroku lo alcanzaron al rato con un hilo de voz y la mirada turbada – Grrrr…No sé por donde han seguido.

– No percivo ningun aura maligna por en kilómetros a la redonda. – El monje tomó el hombro de su amigo – No hay mucho que podamos hacer, quizás sería mejor volver con Kagome y orar por que la joven Rin se recupere para que pueda explicarnos lo sucedido

- No! – Inuyasha asía con furia el mango de la Tessaiga en su funda – No hace falta preguntar nada, ha sido el maldito de Sesshomaru, su olor estaba por todas partes.

- Sesshomaru dices? – Sango soltó su hiraikotsu al pensar en las dimensiones de la masacre – pero él no se entromete con humanaos desde que esa niña lo sigue – Santo se detuvo al recordar el deplorable estado de la chiquilla – ¿Qué crees que ha pasado?

- Que tonterías preguntas, es obvio que ese perro ha recobrado sus sentidos asesinos y odia a los humanos más que nunca. Mira lo que ha hecho con esos infelices de allá atrás, toda esa sangre, llega a ser desagradable– De hecho el olor era tan nauseabundo que Inuyasha lo había percibido desde su aldea que estaba medio día de caminata.

- Si todo esto fue por odio a los humanos como dices – Miroku empezó a desandar el camino recorrido pensativo- ¿Por que no ha matado a Rin cuando tuvo la oportunidad? –

Algo en el comportamiento del Gran Youkai era distinto. Nunca había soportado a esa raza pero Sango tenía razón, desde que esa chica lo seguía al menos había mantenido su distancia. Sin embargo, ahora su sadismo tomaba ribetes inimaginables y Rin aparecía al borde de la muerte. Un cambio así no se daba por mero capricho y podía llegar a ser muy peligroso.

- De que hablas Miroku. Es Rin… la niña que lo sigue a todas partes… seguramente se ha perdido y ha llegado hasta acá siguiendo el rastro, así de indefensa cualquier cosa le pudo haber pasado, no creo que Sesshomaru sea capaz de… tu sabes.

- Pero lo fue. Las marcas en su cuello no fueron hechas por un animal salvaje -Instintivamente Inuyasha se miró la muñeca como queriendo encontrar unas llagas que hace muchos años habían dejado de existir.

¿Y si su medio hermano por fin había perdido la poca decencia que tenía? Criar a una cachorra de humana para después intentar matarla… no tenía sentido.

- Si tengo razón- Miroku sopesaba la implicancia de los hechos - Sesshomaru no se detendrá aquí, algo ha despertado su sed de sangre y tendrá que calmarla de alguna manera. Inuyasha ¿donde está el próximo poblado?

- A medio día de camino hacia el norte – el hanyou comprendió el peligro que asechaba a los mineros del lugar, el demonio blanco se dirigía a ellos y les llevaba un par de horas de ventaja.

El hibrido el monje y la exterminadora partieron tras los pasos del Taiyoukai, si corrían con suerte podrían darle alcance antes que fuera demasiado tarde.

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Lentamente Rin abrió los ojos y pudo distinguir como el pálido sol se ocultaba a lo lejos. Un tono rojizo tiñó el horizonte por un momento fugaz mientras todo se sumía en la penumbra. Los párpados le pesaban una enormidad y le dolía respirar. Trató de llevar una mano a su garganta pero la punzada en su hombro la detuvo

- no te esfuerces – una voz familiar le hablo desde la esquina de la habitación – estas muy lastimada todavía.

- Ko..kohaku? – la pregunta no fue más que un murmullo que pronto se perdió en la oscuridad.

- Tranquila, ya todo está bien. Estas en casa de Kagome, ella ha curado tus heridas pero necesitas descansar.

- como…- Rin no podía ordenar los recuerdos en su cabeza y lo que le había dicho el joven no ayudaba mucho

- Después de nuestro… hem… después del encuentro con Sesshomaru hemos venido a casa de Inuyasha para descansar antes de regresar, fue una suerte que aún estuvieramos por acá – El muchacho trataba de hablar con serenidad pero lágrimas de indignación lo asaltaban cada vez que miraba a Rin en ese estado.- … Fue Inuyasha el primero en percibieron esa fuerte aura maligna, era impresionante pero no nos cupo duda que era de ese maldito dem… - Los ojos de Rin lo fulminaron y se obligó a corregirse por respeto a ella - de ..de tu amo y luego el olor a sangre… pensamos lo peor. Debí haber ido con ellos, sabía que debía ir pero…- kohaku se sintió un tonto, le había temido tanto a la amenaza Sesshomaru que prefirió quedarse cuidando Hikari.

Las imágenes del día anterior se sucedían una tras otra a la mente de Rin. Esos ojos rojos amenazantes, el desprecio con el cual la había tratado y la crueldad del Youkai. Volvió el dolor en su cuello producto de las laceraciones y llevó una mano temblorosa para comprobar que realmente estaban allí. Las yemas de sus dedos recorrieron su pecho hasta la altura de la clavícula y se encontró con las vendas de algodón que la cubrían hasta el mentón.

- Ahora estas a salvo – Una inusitada convicción se entrelazaba a esas palabra, producto de un profundo sentimiento de culpa. Antes que todo era su amiga y era responsable por haberla dejado ese día– Nunca más volverá a hacerte daño, te lo prometo. No volverá jamás… – Kohaku se levantó y descorrió la puerta de la habitación. Él había entendido los planes del taiyoukai aquel día cuando su amiga le explicó a donde se dirigían pero jamás dimensionó las extensión de la tragedia que se avecinaba. Por tanto se sentía culpable de lo que le había pasado y del destino de todas esas almas –Voy a avisarle a Kagome que ya has despertado.- Cerró la puerta y dejó a Rin sumida en sus pensamientos.

-"¿Se ha ido?" – levantó la vista para tratar de distinguir el horizonte pero la noche ya se cernía sobre el mundo. Tuvo que recostarse nuevamente porque toda la habitación le daba vueltas y el cuerpo le ardía en fiebre – " que voy a hacer ahora que no le tengo, mi existencia tenía sentido siguiendo sus pasos, pero ahora…" – Un gran vacío comenzó a apoderarse del interior de Rin y creció hasta consumirla desde adentro. Era como si el espacio que antes ocupara su amo estuviera ahora lleno de nada y amenazara con ahogarla en un mar de incertidumbre. – " El es un demonio y no dejará nunca de odiar a los hombre… yo soy una humana y no dejaré nunca de serlo" – Recordó la noche de la tormenta y sin darse cuenta estaba sonriendo – " que grotesca parece la realidad comparada con aquel youkai que conoci". "¿ Como es posible que todo lo que he visto en él sea una mentira?" – se repetía una y otra vez esa pregunta sin encontrar respuesta por más que se esforzara. Trató de recordar cada momento que habían compartido juntos para descubrir la falsedad en ellos pero sólo conseguía abrir la puerta a ese enorme vacío que Sesshomaru dejaba con su ausencia.

- ¿Tu eres la amiga de Sesshomaru, No pareces un Youkai – Una pequeña de ojos dorados estaba en cuclillas a su lado mientras la olorosaba y la inspeccionaba.

-"amiga… no se si puedo pretender a tanto" – La mente de Rin era un torbellino de asuntos inconclusos y no tenía las fuerzas necesarias para encontrar respuesta a esa nueva cuestión.

- Hikari te he dicho que no la molestes – Kagome se asomaba por la puerta llevando una pequeña caja blanca con una cruz roja sobre la tapa - Perdona a mi hija, a veces se parece demasiado a su padre.

-…- Rin se fijó en la criatura de cabellos castaños. Era muy evidente la sangre youkai que corría por sus venas aún cuando estuviese tan distendida en el tiempo, esos ojos de oro no pueden imitarse. La niña se puso de pie y le dedico una mirada con aires de suficiencia igual que lo hacía su amo, apenas bordeaba los cuatro años pero ya afloraba en su postura esa deliciosa arrogancia. Que admirable la brecha que existía entre aquellas dos razas y si embargo convivían en un delicado equilibrio en la pequeña Hikari. – "¿ Es acaso que este clase de armonía existirá alguna vez para mi?"

- Rin! – Kagome la miraba con preocupación, llevaba un rato hablándole pero la muchacha parecía estar en otro lugar y las gotas de sudor le perlaban la frente.– Me estas entendiendo?... ¿Sabes que es lo que ha pasado?. ¿Quién es el culpable de este desastre?

Si le hubiese preguntado quien había sesgado todas esas vidas hubiese sido mucho más fácil de responder pero acusar a un culpable es otra cosa. ¿Es que acaso esos hombres no eran tan culpables como su amo de la tragedia¿cómo podía ser que no supieran en las tierras de quien se estaban adentrando? Claro que lo sabían, todos saben hasta donde llegan los dominios del Taiyoukai y ningun humano esta permitido dentro de ellos. Ningún humano salvo su Rin. La muchacha sonrió débilmente y el gesto no pasó desapercibido para la miko. Después de todo ella si era especial, al menos para el señor de las tierra del oeste.

- Será mejor que descanses para que ceda la fiebre – Kagome se retiró y le hizo señales a Hikari para que la siguiera – " pobre, está demasiado trastornada"

Rin se recostó tratando de conciliar el sueño pero fue inútil, muchas interrogantes daban vuelta en su cabeza clamando por una explicación y el punzante dolor que le taladraba el cráneo no era de gran ayuda tampoco.

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Sesshomaru permanecía sentado sobre el techo de una casa destruida mirando el firmamento. La sangre escurría por el filo de su espada mientras los restos de fuego consumían los últimos vestigios de la aldea. El demonio blanco cerró los ojos y se deleitó con el olor a muerte que lo invadía todo, satisfecho de su labor dio un último vistazo a los cuerpos inertes que se esparcían unos metros más abajo.

- "Que fácil me ha sido tomar cientos de sus insignificantes vidas con una sola sacudida de Tokijin, sin embargo, fui débil al enfrentarme a una sola" – La quietud de la noche se tragó el profundo gruñido que escapaba de su garganta.

La tormenta por fin había cesado y una brillante luna iluminaba lúgubre la sangre derramada revelando un tétrico espectáculo. Con el paso de las horas la ira se estaba calmando y dejaba a su paso un sufrimiento que lo devastaba, no podía soportar el recuerdo del rostro de su pequeña contorsionándose de dolor. Habría dado lo que fuera por odiarla eso era algo que sabía manejar muy bien, pero la soledad, la impotencia, la amargura, esos deseos impetuosos de correr tras ella sabiendo que ya no la encontraría ahí para él pero sobre todo el vació que le quedaba sin ella a su lado. Esos sentimientos le superaban, incluso cuando ella ya no estaba lo derrotaba.

Amito… - Jaken temblaba al dirigirse a su señor.

Nada dijo el Taiyoukai, permaneció inconmovible admirando el mundo que se le presentaba ante él. Le parecía tan lejana su existencia antes de Rin, antes de aquellos alegres pasos y las largar noches de preguntas interminables, antes de su ingenua sencillez y sobre todo antes de su dulce piel. Tan lejana era aquella vida que nuevamente se le extendía frente a él. Había sobrevivido cientos de años sin ella y lo seguiría haciendo porque un Youkai tiene su orgullo y es todo lo que necesita.

- Baja de ahí si te crees tan valiente bestia despreciable!!! – Inuyasha gritaba desaforado. Habían corrido todo el día pero no se puede dar caza a un Youkai a paso de hombre, ni siquiera a paso de Hanyou.

Sesshomaru no tenso ni un solo músculo, ni siquiera se dignó a mirarlo. El híbrido desenfundó a colmillo de acero dispuesto a cobrarse a filo la muerte de tantos inocentes. El brillo rojizo de la hoja levantó un remolino entorno a ella lista para descargar toda su furia contra el Demonio.

- Jaken… - Sesshomaru se levantó y de un salto bajó del tejado.

-Volvamos al palacio, no hay nada que valga la pena por acá – El taiyoukai empezó a caminar lentamente sin darse por aludido de la presencia de su medio hermano

- Pero que tonterías estas diciendo!!! Ven y pelea conmigo cobarde!!!!!! – Sesshomaru habría pasado a su lado ignorandolo completamente pero un aroma a cerezos y fruta fresca le llegó tímidamente.

- Rin… - recorrió los alrededores con la mirada pero sólo estaba Inuyasha frente a él¿Por qué ese asqueroso híbrido tenía la ropas impregnados con el aroma de su pequeña?

- Ahora estas preocupado! JA!! No te preocupes ella esta muy bien con nosotros. El problema es ahora contigo! Viento Corrtante!!! –

De un saltó inuyasha descargó todo el poder en un solo golpe directo al youkai. Unos dorados ojos lo observaron con asco y Tojikin detuvo el ataque con una sóla estocada. Por la fuerza del impacto el Hanyou fue despedido hacia un costado y aterrizó a escasos metros del monje que acababa de darle alcance.

-"¿ Esa pequeña traidora ha mandando a la bestia de mi hermano a cazarme?" - Sesshomaru preparo el sable para un segundo embiste- " a esa alimaña no le basta con atacarme, quiere asegurarse que alguien acabe conmigo?" –

Una poderosa ráfaga que lo succionaba le hizo olvidar sus cavilaciones por un momento, miroku había abierto el hoyo negro que se escondía en su palma para darle tiempo a Inuyasha de reincorporarse. Ese simple ataque no era peligroso para el Lord de las tierras del Oeste pero le obligaba de todos modos a apoyar la espada en la tierra, desperdiciando la oportunidad de asestar el golpe.

- Aaaay amito bonitooo!!! - Jaken trató de detener al monje lanzándole una ráfaga de fuego desde su báculo pero el hiraikotsu lo envió a incrustarse lejos en una tronco podrido. De todos modos la llama candente fue lo necesario para quemarle la piel y obligarle a cerrar nuevamente el agujero.

- Miroku¿estás bien? –

- Estoy bien pero no podré usar la mano por algún tiempo –

- Maldito!!!- Inuyasha gruñía con colmillo de acero desenfudanda. La superioridad de Sesshomaru era innegable – Vas a pagar por todo lo que hiciste.

-…- Sesshomaru no le prestaba atención a las divagaciones del Hanyou – "esta con él, ese olor no miente". "Porque!!... ¿ ahora vas a cambiarme por ese híbrido?" – Una furia renovada alimentada por los celos se alojó en los dorados ojos del taiyoukai. – Inuyasha!..¿explicame porque hueles a Rin?

- Fhee… no tengo que explicarte nada a ti, tu la abandonaste ya no es asunto tuyo-

¡Cómo podía decir que no era asunto suyo! Era suya, aunque lo hubiese traicionado seguía siendo su amo. La muy desgraciada le declaraba la guerra abiertamente enviando a ese perro rastrero, por supuesto que era su asunto… era su asunto pendiente que ya pronto tendría que finiquitar. Nadie se le enfrentaba y vivía para contarlo y esa no sería la excepción. "Ya no es asunto tuyo" Esas últimas palabras colmaron la paciencia del Demonio, enarboló la espada y se lanzó sobre el Hanyou asestando una embestida tras otra, la vertiginosa sucesión de estocadas soltaban destellos fulgurante que iluminaban la pálida noche con esquirlas incandescentes que se desprendían de ambos filos. Inuyasha era hábil pero pronto cedió ante la ferocidad del ataque. Una brecha se abrió bajo su codo y el Taiyoukai no perdió la oportunidad. Antes que pudiera comprender cómo había sucedido tenía la hoja de Tokijin atravesándole las costillas. Los dos juegos de cristales dorados se encontraron frente a frente, unos desfigurados de dolor, los otros, fríos como el acero.

- Rin Siempre será asunto mío..- El vaho ponzoñoso que exhalaba Sesshomaru sobre su rostro le llegaba a la boca cerrándole los pulmones – y solamente mío. –

Con un silbido sordo la hoja se deslizó hacia fuera dejando un fino camino abierto en la carne que se extendía desde el trozo hasta la espalda. Sesshomaru sacudió su espada para quitar el asqueroso olor a híbrido que amenazaba con impregnarse en ella y volvió a enfundarla.

- Dile a Rin que recuerde que su sangre me pertenece y que no perdonaré su traición. Una luna tiene para volver a palacio a saldar su deuda – Sesshomaru viró sobre sus talones para retomar su recorrido. – Una luna e iré yo mismo a matarla y no me importa con cuantos tenga que acabar en el camino - No era necesario ser un genio para comprender que la amenaza se extendía a todos aquellos que la protegiesen.

Sesshomaru se alejó escabulléndose velozmente entre el verde manto de los árboles. Una luna solamente y todo habría terminado.. Lo había dejado, se había vuelto en su contra y luego había enviado a su medio hermano para matarle, merecía la muerte pero debía asegurarse primero de quitarse esa sensación de vacío que lo consumía. No podía perdonarla pero tampoco podría vivir sin su amor, pasaría el resto de su días sufriendo por su abandono si ella no regresaba. Necesitaba verla volver a su lado, aunque fuera bajo amenaza, necesitaba saber que ella le pertenecía, que era en verdad su dueño. Solo así tendría la libertad y el poder para tomar su vida y acabar con todo de una vez.

Una mueca triste remedo de sonrrisa le surcó el rostro. Al final siempre todo recidía en sus manos, ella tenía el poder de condenarlo a sufrir eternamente el martirio que ahora padecía. Esa niña que se había convertido en mujer en sus brazos, esa mujer que lo rechazaba por ser lo que era, un youkai. Que irónica es la vida, él que despreció a tantos por ser de una raza "inferior", era repudiado bajo los mismos argumentos por la única humana digna de él.


Uuuuuuy espero que les haya gustado... por favor entiendan que el pobre youkai no es malo... (no del todo)... es solo que está sufriendo y no sabe que hacer con ese sentimiento. Esta despechado y quiere a toda costa llenar el vacío qeu Rin ha dejado en él...

Se viene el último capitulo... ¿acudirá Rin a enfrentar la muerte que Sesshomaru le tiene prometida... o se trenzaran en una última batalla encarnizada en la aldea de Inuyasha¿Será capaz el youkai de vivir sin ella? (osea podra o no matarla porque como bien me han dicho es obvio que Rin no puede pero... y sesshomaru podrá)...

Uuuuy que caro ha salido para ambos este amor imposible... una huana y un Youkai... un costo muy alto...

Les agradezco nuevamente todos los post que me han dejado, me dan muchas ideas y mucho animo (que conste qeu Rin no se quedará con kohaku)

Como me pidieron por ahi que les trajera un regalo de mis vacaciones pues no me olvide... pense en como traerles algun recuerdo y se me ocurrió subirles unas fotitos del lugar donde fui (si se estoy medio loca) si les interesa son de Valdivia Chile con mucho amor para todas Uds.

Fuerte Corral de la época de la conquista española http://img241.imageshack.us/my.php?imagecorraljg8.jpg

Vista del mar desde el fuerte de Niebla. http://img241.imageshack.us/my.php?imagenieblahr9.jpg

Esta es la cascada de fuegos artificiales que hubo en el espectaculo de la noche valdiviana http://img167.imageshack.us/my.php?imagecascadaof1.jpg (para los qeu no sepan: es una fiesta donde muchos botes engalanado con carros alegoricos recorren el río por la noche y se encienden feugos artificiales.)