Disclaimer: todo esto le pertenece a J.K. Rowling y a la WB. Sin fines de lucro, aunque no me vendría nada mal, un aumento de mesada por parte de mis padres (si, ando delirando)

Sumario: Post-Howgarts El trío y Ginny viven en un departamento y son vecinos, ahora tienen una vida libre de Lord Voldemort. Harry y Ginny tienen una noticia que dar y un favor que pedir a sus mejores amigos. Y Ron y Hermione aprenderán que del odio al amor solo hay un departamento.

Capitulo 6: Arriba la PEDDO

Despierta…

Vamos, despierta…

- Draco – su voz estaba frágil, pero no podía evitar verlo así.

Así tirado en la enfermería, con varias cicatrices en el rostro, pálido como el papel.

Despierta, por favor – sujetaba su mano fría sobre las suyas, imaginando que tal vez así le proporcionaría calor.

Toda la culpa la tenía el estúpido de Potter, Draco estaba así por su culpa. Pero aún así (aunque no lo admitiera nunca) también la culpa la tenia ella.

Por todas sus niñerías, Draco se había enfadado hacia mucho tiempo de ella, todo por ser tan esnob.

Por eso Draco nunca hablaba bien con ella, por que él pensaba que ella estaría más interesada en hablar de superficialidades.

Por eso Draco tuvo que ir a hablar sus penas con una fantasma y no con ella.

Por que ella fue sólo una fan en vez de una amiga, de una confidente.

Por eso ahora él se encontraba tirado en esa camilla, inconsciente. Por que nunca le tuvo la suficiente confianza.

Por que (aunque le matara admitirlo) Draco nunca le quiso.

Deberías ir a tu sala común a descansar – la voz de Madame Pompfrey le sacó de sus pensamientos – No despertará hasta mañana.

Disculpe, pero quisiera estar un rato más con él – su voz esta vez no parecía queda, más bien detonaba mandato – si no es mucha molestia – agregó, no fuera ser que la enfermera de la escuela la echara a patadas de la enfermería.

Esta bien, querida, puedes quedarte hasta las ocho y ni un minuto más – y salió hacia su despacho antes de señalarle que le quedaba veinte minutos más de visita.

Se que en verdad para ti no he sido más que un estorbo, pero debes saber que no me importa, que para mi, tú eres lo más importante que existe en el mundo…

La puerta se abrió sutilmente, y aunque trató de no hacer ruido siendo lo mas precavida posible no pudo lograrlo. Y obvio, cuando quieres que algo salga bien y pones todo tu empeño en ello, el universo conspira contra ti y no hay nada que puedas hacer para evitar la catástrofe. Ginny Weasley había descubierto esto cuando se encontró desparramada en el suelo a los pies de las escaleras.

Segundos antes, cuando abrió la puerta y se fijó por todos los lados menos en el suelo, no se dio cuenta de que la jaula de Hedwig se encontraba tirada y cuando la quiso esquivar provocó unas series de acontecimientos, de todo tipo menos silenciosos.

La jaula hizo que a la consoleta se le rompiera una pata y el florero que habitaba en ella saliera disparado por los aires directo hacia el espejo que estaba enfrente y que inevitablemente después se rompió en mil pedazos. Así que para evitarse cortar con los fragmentos se arrojó al suelo, o ¿fue el tapete la que hizo que cayera? Ginny ya no recordaba con claridad, lo que si recordaba era que su caída dejaba corta a una de Tonks. Pero no dio tiempo de maldecir ya que las luces se prendieron.

Lumos… ¿Quién anda ahí? – Harry se encontraba con la varita en alto, se tallaba los ojos y bostezaba cada cinco segundos – Ginny ¡que haces tirada! – el sueño se le fue de pronto y bajó las escaleras rápidamente.

Auch mi cabeza – atinó a decir mientras Harry le ayudaba a levantarse.

¿Te encuentras bien? – su voz parecía preocupada.

Si, si, sólo es mi cabeza me la golpee.

Deja te ayudo a sentarte – la tomó por las axilas y la llevó hacia la sala – ¡pero que pasó!

Nada, es que intenté no despertarte pero parece que todo le salió mal – rió, Harry apareció una bolsa con hielos

Póntelo en la cabeza – ordenó – y entiendo por que¡GINNY¡son las 2 de la madrugada¿Por qué llegaste tan tarde?

Bueno, tú sabes que lo que yo hago es confidencial – se quiso zafar la pelirroja pero Harry notó el nerviosismo de su voz.

También lo mío es confidencial pero…

Pero nada, Harry – tan pronto se levantó y subió las escaleras

¡Ginny! – pero ella no le escuchó, abrió la puerta de su habitación pero no entró.

Harry, no me trates como una niña pequeña, creo que se muy bien lo que hago.

Gin… - observó la puerta cerrarse

Lo siento Harry – susurró detrás de la misma puerta.

¿oíste algo? – preguntó Ron adormilado a Pig, pero los dos estaban más dormidos que despiertos, así que la lechuza solo ululó quedamente. El pelirrojo bostezó fuertemente y a tientas buscó su varita – awww que vas tú a saber, dormilona… ¡lumos! – descubrió a crookshanks arañando la puerta del cuarto. Otra vez se había encerrado en su habitación. Abrió la puerta y pasó por sus piernas ronroneando en forma de agradecimiento.

Su reloj de manecilla marcaba las 5 de la madrugada. Decidió volverse a dormir para poder seguir soñando con castañas de ojos cafés pero un intenso dolor en su vejiga le hizo correr directo al baño.

Debía recordar controlar sus esfínteres, maldijo mientras se lavaba las manos (habito que le había pegado Hermione) porque se le había quitado el sueño, su hermoso sueño. Regresó a su cuarto, dentro de tres horas iría a trabajar, así que decidió alistarse y ¿Por qué no? Preparar el desayuno.

Hermione se levantó una hora después, cuando un olor extraño la despertó. Al ir a la cocina se encontró con un Ron todo chamuscado. Rió.

¿Qué intentabas hacer? – Ron quien estaba ceñudo bufó molesto, tenía la cara roja.

El desayuno – Hermione dejó de reír y apenada quiso remendarlo.

Pero Ron, le tienes que poner a la sartén mantequilla para que no se pegue la comida – y con un movimiento de la varita limpió el cochinero – mira, deja te enseño, se que no se mucho tampoco pero mas o menos lo que Ginny me enseñó – Ron alzó la cabeza para ver detrás de su hombro

¿cómo? – Hermione tomó harina y unos huevos un poco nerviosa.

Espera¿podrías pasarme la leche del frigorífico (1)?

Si – lo abrió y tomo un cartón abierto - ¿también te paso un tazón?

Por favor – le volvió a sonreír, echó todo al tazón y mientras le explicaba batía la mezcla, después dejó a Ron hacerlo solo – ¿vez? No es tan difícil. – dijo cuando Ron volteaba su primer panque

Ya… sabelotodo – Hermione rió y se sentó en la mesa mientras veía como Ron le servia el desayuno, aunque le gustaba más el termino de "su" desayuno.

Todas las personas que pasaban por la acera se le quedaban viendo extrañadas y murmuraban cosas inteligibles, pero poco le importaba lo que dijeran de ella. No iba a permitir que su amiga hiciera alguna locura.

¡Lavender¡Lavender! – aporreó la puerta con sus puños - ¡LAVENDER¡ABREME! – pero nadie le contestaba, había cambiado de chapa al parecer por que su llave no entraba. Trató de tirar la puerta de la casa pero al más mínimo daño la puerta otra vez se restauraba - ¡está bien¡No me abras, pero si crees que voy a permitir que cometas tal locura por que eres mi mejor amiga! – Tomó aire - ¡Estás completamente equivocada¡¿Me oyes¡EQUIVOCADA! – dicho esto bajó las escaleras y con un plop desapareció.

Lavender la había escuchado, pero lejos de preocuparse se alegró. Al parecer conocía lo suficiente a su amiga como para ya saber como actuaría ella, y su sonrisa de autosatisfacción aumentó aún más.

Se fue – anunció una voz grave – cielos Brown, tu amiga si que da miedo – rodó los ojos fingiendo escalofríos – es una estúpida

¡Cállate! A mi amiga no le faltas el respeto. No se como me deje convencer para que te involucraras en mis planes – añadió molesta – Solo creo que eres más una molestia, ahora me doy cuenta, pero pues ya nada se puede hacer, un contrato es un contrato.

Mira, escúchame bien – siseó molesto – yo dependo de este trabajo inútil. Como si me importaran tus líos amorosos – escupió – Deberías superarlo¿no crees?

¡no son líos amorosos¡es una cuestión de honor! – se calmó un poco y añadió – Es algo que tu jamás comprenderías. – de su bolso sacó un galleón y se lo aventó.

¿Qué diablos es esto? – preguntó al atraparlo - ¿un galleón? Creo que me deben como un millón mas de estos.

Oh no, Malfoy esto no es un galleón común, es mucho más que eso – sonrió maléficamente y Draco volvió a rodar los ojos.

Creo que ya se muy bien lo que es – cuando vio unas insignias en ella

Bueno entonces ya veo… creo que… mmmm… ¿Qué falta?

Sólo dilo de una buena vez, maldita sea. No te haces para nada la interesante. – Lavender lo fulminó con la mirada

Toma la llave de tu casa y date un buen baño, hazme el favor. Ya me comunicaré contigo. – no terminó de decir cuando desapareció – Bien, la fase dos acaba de empezar – rió de nuevo – Merlín, Malfoy tiene razón. – se asustó y se desapareció también.

Después de que Ginny subió a su cuarto no pudo conciliar de nuevo el sueño. Ron como siempre lo espero fuera del departamento, sólo que ahora tenia una sonrisa de bobo que se cargó en todo el camino. Cuando Harry le quiso preguntar que, que era lo que le pasaba, Ron se limitaba a comentar el buen día que hacia el día de hoy.

Ya enserio, no me pasa nada – sonrió a mas no poder.

seguro – contestó Harry mientras marcaba 62442 al teléfono del ministerio – seguro que algo paso con tu novia – cuando a Ron se le encendieron las orejas no pudo hacer otra cosa mas que mostrarles sus varitas a Frank quien rápidamente se las entregó.

no le veo la gracia – masculló molesto

yo pensé que si, con eso de que hoy hace un buen día y con esa sonrisa de idiota que traes… - subieron a los elevadores

por lo menos uno de los dos estaba feliz, comparando contigo y la vieja Umbrigbe, pareciera que la sapo esta que revienta (literalmente) de alegría… Ah bueno días sapo… uh quiero decir señorita Umbrigbe – la saludó mientras pasaban cerca de su pequeño cubículo, donde ahora trabajaba en el departamento de seguridad mágica, en el despacho de Uso Indebido de artefactos muggle, el antiguo puesto de Arthur Weasley.

Muy buenos sean para ustedes, señores – saludó con una sonrisa mas grande que la de Ron, pero muy falsa. Harry en otras ocasiones se hubiera aguantado la risa hasta llegar a su propio cubículo (uno mucho mas grande) pero apenas esbozó una pequeña sonrisa.

¿Por qué Ginny ahora no nos acompañó? – preguntó sentándose en la silla de Harry, este se apoyo en la pared.

Llego tarde de una misión y todavía debe seguir dormida – se encogió de hombros haciéndose el indiferente.

Ah, hubiera jurado que… no nada olvídalo – habló Ron pero luego se puso a revisar papeles – este trabajo de auror es bueno¿no crees? – señaló una pila de archivos enfrente suyo – no es por nada, pero extraño cuando le pateábamos el trasero a los malos¿tu no?

Aja – respondió Harry vagamente viendo la pared donde se encontraban varias fotos de mortífagos

¿Qué ves? – se levantó interesado y observo la foto de Malfoy - ¿Qué pasa con el hurón?

Nada, es sólo que me preguntaba que estará haciendo

Seguramente morirse de hambre, por que su mansión en Wiltshire fue rematada y comprada anónimamente. Luna nos ha informado que ahora vive en lo que era Borgin y Burkes, y como sabemos no es lo que se dice un lugar muy lucrativo – hizo una mueca extraña – El ED se mantiene muy informado seguido de la Orden. En todo caso¿por que tan interesado¿No me digas que te estas volviendo a obsesionar con Malfoy? Por favor en sexto año tuvimos más que suficiente, créeme amigo.

Cállate Ron y ponte a trabajar – ordenó Harry fingiendo molestia

Cállate tu, ni que fueras mi jefe

Pero yo si soy su jefe, ahora los dos, pónganse a trabajar – apareció Kingsley Shacklebolt detrás de la puerta de su despacho y volvió a cerrarla, todos los presentes se pusieron serios y luego se rieron de ellos.

Yo digo que nos ama – añadió después de un rato Ron cuando todos volvieron a su trabajo

Ya quisieran – se escuchó decir de nuevo detrás de la puerta

Eso si dio miedo – rió pero Harry volvió a ignorarlo.

¿Qué es lo que te pasa? Y no me digas que nada, si paso algo con Ginny es obvio que piensas que me voy a poner de su lado y si es por eso que no me quieres contar, lo entiendo perfectamente…

Yo, Ron… bueno, gracias…

Tal vez Harry no debería de dudar tanto en la amistad de su pelirrojo amigo.

Pero ya sabes, si le rompes el corazón, yo te rompo los huesos – añadió despreocupado

O mejor tal vez si. Con Ron Weasley nunca se sabría.

Hermione Granger fue sin duda por mucho una de las mejores estudiantes que haya pisado Howgarts. Y muchos lo sabían. Como también sabían su extraña afición hacia los elfos domésticos.

Era cierto que Hermione Granger desde su cuarto año creó la P.E.D.D.O y con ello que a los elfos domésticos se les diera una mejor situación laboral. Al mismo tiempo que también era cierto que los elfos domésticos vivían muy a gusto aun en deplorables condiciones.

Era por eso que a muchos les sorprendía tanta inteligencia desperdiciada en este caso tan perdido.

Hermione, Hermione – Heidi sin duda era una de las personas mas amables que Hermione haya conocido, era también muy simpática, pero lo que tenia de simpática, por desgracia tenia de torpe – oh lo siento – una señora ya grande la miro con ojos desaprobatorios por el ruido que hacia.

¿Qué pasa?

El jefe quiere verte – Hermione se rasco la cabeza pensando en que le buscaba su jefe pero la sonrisa se le dibujo en la cara cuando Heidi le sonrió y le levanto los pulgares.

¿A mi¿Es-es-estas, segura? – preguntó dudosa, Heidi asintió.

Para cuando Hermione tocó la puerta ligeramente y un grave "Pase" se escuchó del otro lado, sintió que todo el mundo se le venia encima. ¿Y si no aprobaban la ley¿Y si Amos (su jefe) se reía en su cara? Claro no antes de promover a Anthony… Entonces comprendió que estaba delirando. Anthony Kingston, no era mejor que ella y ella tampoco se rendiría tan fácilmente, no antes de dar pelea.

Oh Hermione, eres tu – dijo Amos Diggory cuando la vio parada frente a su puerta – pasa, pasa. Cierra la puerta por favor y toma asiento.

Em si, muchas gracias – se sentó

Y bien¿Qué es lo que me tienes?

Vera, eh trabajado en esto desde hace varios años, cuando estaba en Howgarts. – saco varios papeles – Cree la Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros (PEDDO) con un principal objetivo: mejorar la situación actual de los elfos. Los elfos domésticos son criaturas que yo considero que tienen mucho potencial y se me hace muy injusto que brujas y magos solo se les consideren para el trabajo "sucio"…

¿A dónde quieres llegar? – intervino

Bueno… - pensó en que decir – como dije, quiero que sus condiciones mejoren, que se les de una paga…

Hermione, Hermione, Hermione – negó con la cabeza – ¿Crees que los magos permitirán esto? Y no sólo los magos, si no también los mismos elfos. A ellos les gusta como viven, no puedes quitarle sus sueños y esperanzas, ellos viven para servir y si se los quitas, les quitas todo.

Lo se, pero vera, hay muchas familias de magos que todavía después de la caída definitiva de Vol- de Quien usted sabe – agregó mejor, antes de que a su jefe le diera un ataque – siguen tratando a los elfos como basura, es por eso que también quisiera añadir, que a los aurores se les vinculara con eso.

¿Aurores?

Pensé en ellos y en el poco trabajo que tienen ahora. Bueno, ahora lo tendrán si se legisla esta ley. Los magos ya no podrán tratar mal a sus elfos, y tendrán que renovar un permiso para permitírseles tenerlos. No tendrá ningún costo, bueno, solamente si se les trato bien y no se levanto ninguna multa.

¿Qué quiere decir con multa?

Es ahí donde van a entrar los aurores, cada cierto tiempo a alguien del sector se le asignara un grupo de familias que posean elfos domésticos y tendrá el permiso de revisar las condiciones en las que vive y como le tratan. Si las cosas se ponen peores, los mismos elfos tendrán el derecho de venir y denunciar sus maltratos. Se que la naturaleza del elfo es no hablar mal de sus amos, por ello mismo e conseguido a un representante de la misma raza. – En ese instante apareció una criatura de unos inmensos ojos grandes y verdes – Señor, déjeme presentarle a Dobby.

Mucho gusto, Señor, Dobby esta encantado de conocerle – hizo una reverencia

Eh – quiso hablar pero el atuendo del elfo no le dejaba ver - El gusto es mío, Dobby.

Dobby, se encargara de que todo vaya bien. Tome – saco una carpeta – Aquí esta todos los antecedentes de Dobby, el a trabajado al servicio de la familia Malfoy hasta el verano de 1993, hasta que se le dio un nuevo empleo en Howgarts un año mas adelante. El fue el claro ejemplo de la tiranía y de una vida destinada a la esclavitud, que sin embargo se le dio una nueva oportunidad y la aprovechó; un elfo muy honrado, servicial y trabajador, y yo no dudo que cumpla el papel que se necesita para representar a sus iguales en este ministerio. – A Dobby parecía que iba a llorar de la emoción.

Bien, supongamos que le apoyo, que apruebo la ley. No sólo tiene que convencerme a mi, si no al mismo Ministro. Y estoy seguro que usted no es millonaria ni tiene una fortuna. ¿Donde conseguirá dinero para levantar esta campaña? Y también debe hablar con el jefe de la oficina de Aurores.

No se preocupe, lo tengo todo cubierto. Hoy mismo hablare con el señor Shacklebolt. Por el otro asunto: Afiliarse al PEDDO es muy simple, con una cantidad de dos sickles se regala una insignia y se puede conseguir en todas las sucursales de Sortilegios Weasley, formando así ya parte. Y también la fiesta del Ministerio es una gran oportunidad – Hermione parecía extasiada – Mucha gente asistirá al evento. Y eso me dará la oportunidad de hablar con varias personas, si el Señor Ministro ve que muchos apoyan la causa, aseguro que no se negaría.

Señorita Hermione, yo veo en usted algo que le apuesto que mucha gente quisiera tener. Usted tiene coraje y valor al venir frente a mi a pedirme algo que se considera prácticamente imposible – Hermione agachó la cabeza, y se puso a recoger sus cosas - Pero bueno, estamos en un mundo mágico, aquí todo es posible. Tiene totalmente mi apoyo.

¿¡Qué!? Lo dice enserio – su sonrisa abarcaba toda la sala – Yo, yo, yo no se que decir, bueno si, si se, Muchas Gracias

Espero y no me defraude, Señorita Granger, me escuchó. Y usted tampoco Dobby.

No señor, primero Dobby se tira hacia un precipicio antes de defraudar a tan grande persona como usted… antes Dobby…

Creo que el Señor entendió bien Dobby, y no será necesario que hagas nada, nosotros jamás lo defraudaremos. Y déjeme decirle que es totalmente cierto y es una oportunidad que jamás podría rechazar.

Salieron de la oficina con una sonrisa en la cara.

¡Dobby¡Dobby¡Lo logramos! – brincó de alegría

Dobby esta muy feliz señorita, ahora todos los amigos de Dobby van a ser igual de felices como Dobby – empezó a llorar – No se que hizo Dobby para merecer algo como esto, es mas de lo que uno como yo esperaría.

No Dobby, tú te mereces eso y mucho mas, nos ayudaste mucho, a Harry, a Ron, a mí y al mundo entero. Tú te mereces el cielo. – Le abrazó – Ahora hay que darle la noticia a Harry y a Ron.

Pero Dobby debe regresar a Howgarts…

No te preocupes, hable con McGonagall y todo resuelto. Ahora vayamos a la oficina de aurores, a hablar con el señor Kingsley Shacklebolt. – dijo con su todavía enorme sonrisa.

Tal vez, tal vez, el día de hoy todos se equivocarían y la PEDDO después de todo no seria una causa perdida.

Ginny Weasley se encontraba acostada todavía en su cama. Se sentía fatal. No quería mentirle a Harry de esa forma, pero no tenia opción. Tan solo esperaba que todo resultara a lo planeado. Y es que dejarle tal misión a Draco Malfoy se le hacia una calamidad. Pero por lo pronto se arreglaría para ir al Ministerio, tenia que entregar unos informes antes de las 12:00.

¿Tu que opinas, Arnold? – saco varias capas y túnicas. Su soplido enano sobre voló sobre la segunda túnica. – Creo que va bien con mi color – bromeo, ya que todas sus túnicas para el trabajo eran del mismo color, azul. – ¡Hay no puede ser! Se me olvidaba que hoy tenía que asistir a Grimmauld Place, me bañare rápido.

Pero antes de que Ginny siquiera se metiera a bañar, una lechuza apareció por su ventana y le dejó un trozo de pergamino. Tomo la carta y la lechuza, salio volando.

Para Hermione Granger

Se que llevamos mucho tiempo de vernos, que sólo compartimos unas cuantas charlas en nuestro transcurso en Howgarts, y que yo siempre te considere una sabelotodo y tu a mi una esnob, pero por favor, hay algo urgente que debo contarte. Te agradecería que te comunicaras conmigo lo más pronto que pudieras. O si no nos pudiéramos ver mañana a las 7:00 de la mañana en el café que esta aun lado de los Sortilegios Weasley de Hogsmade.

Atentamente Parvati Patil

Bien, Ginny no necesitaba leer la carta dos veces para saber que había problemas.

…………………………………

Harry¿esa no es Hermione con Dobby? – pregunto Ron que parecía que había visto a un elefante montando una bicicleta, como aquella vez que la castaña la había llevado a un lugar muggle llamado Circo, pero bueno, esa era otra historia.

Eso parece – afirmo cuando Dobby se detuvo y jalo de la falda a Hermione señalándolos con alegría. Hermione volteo y saludo con una sonrisa. Se acerco a ellos no sin antes saludar a Dolores que con su hipócrita sonrisa le recibió.

Hola, chicos – a vista de Harry y Ron parecía ansiosa – He venido a ver a su jefe. Si todo sale como espero, muchos (y entre ellos ustedes) saldrán beneficiados. ¿Verdad que si, Dobby?

Oh si, la señorita Hermione Granger es muy buena, Dobby bendice el día que la conoció.- Empezó a gimotear y todos voltearon escandalizados a ver lo que pasaba, Dobby trato de volver a hablar - Harry Potter, señor, Dobby se emociona de verlo, Dobby tiene muchos regalos que hacerle, Harry Potter, señor.

No es necesario, Dobby. – se apresuro a decir Harry.

Oh, Harry Potter, señor, usted es tan bueno – Dobby iba a romper a llorar, de nuevo.

Heeeeermiooooone – le suplico Ron, al ver el escándalo que el elfo iba a armar. La castaña puso una mano en el hombro de Dobby.

¡Mira, Dobby! – señaló – La oficina se acaba de abrir, de seguro que ya se debe de haber desocupado.

Ah, Hermione Granger – exclamo detrás de ella el mismísimo Kingsley Shacklebolt – O más bien debería decir, Hermione Weasley.

De no ser por que las paredes de los cubículos eran de color claro y no rojas, la cabeza de Ron hubiera desaparecido. Su cara se puso tan roja y sus orejas (aun mas) que cualquiera pudo jurar que salía vapor por ellas. Pero Hermione era otra cosa, su cabello, que a diferencia de el de Ron era castaño no le ayudaba en nada ocultar su sonroses. Los dos empezaron a toser desmesuradamente.

¿QUÉ?

¡Que dice!

Nosotros… él… yo…

Ella no… bueno… usted no…

Bueno, si… pero no… no piensa…

Lo que ellos quieren decir – empezó a hablar Harry al ver que sus amigos no terminaban de decir incoherencias. – Es que ellos no están comprometidos. – De ser otras circunstancias, él se hubiera partido de la risa.

Ah, ya veo – puso una mano en su mentón – Quizás no debería oír lo que dicen algunos rumores. Se que los rumores no son del todo cierto, pero cuando son buenas noticias, de las que no se tienen tan seguido, a uno le dan ánimos de escucharles. Pero bueno – tosió – Que la trae por aquí, Hermione.

Oh, si. Quería… bueno, quiero hablar con usted. ¿Le molestarían unos cuantos minutos?

Por supuesto que no, pase a mi oficina.

Ya habían pasado varios días desde que Draco había salido del ala de la enfermería. Los rumores de cómo Harry Potter lo había atacado en el baño de mujeres del segundo piso y de cómo Draco estuvo al borde de la muerte si Snape no hubiera llegado justo a tiempo, seguían teniendo mas fuerza y todo el mundo quería declaraciones ya ahora que no estaba en custodia de Madame Pomfrey.

Al Draco Malfoy de antes le hubiera encantado relatar el "verdadero" relato a toda el colegio a la hora del desayuno; al Draco Malfoy de antes le hubiera fascinado ver como echaban a patadas a San Potter de Howgarts en un, dos por tres. Pero el no era el Draco Malfoy de antes y por mucho que detestara a Harry Potter tenia muchas cosas por hacer.

Hola, Draco – interrumpió sus pensamientos Pansy

Uff – bufó molesto - ¿Qué quieres Pansy?

Perdóneme su majestad – contesto altanera – no pensé que su excelencia no estuviera de buen humor – respiro hondo, se había sorprendido por su atrevimiento. Draco levanto una ceja y la observo. No era normal que le contestara de esa manera.

¿Qué es lo que quieres, Pansy? – repitió molesto, Pansy le entregó una caja de chocolates – Ya te habías tardado – añadió abriendo el paquete y mordisqueo uno – puaj, odio el coco.

No te los estoy dando yo. Tu madre me ha carteado y me dijo que te los diera. Mujer inteligente, apuesto a que Crabbe estaría en estos momentos peleándose con Goyle a ver quien de los dos se lo queda. De todas formas son buenos Slytherin¿cierto?

Son unos idiotas. – siguió mordiendo varios chocolates – unos idiotas incompetentes.

Pero son tus amigos

Yo no tengo amigos – la volteo a ver furioso – Un Malfoy nunca tendrá amigos, en la única persona en la que se puede confiar es…

En uno mismo – termino Pansy – Un gran sabio hombre que es tu padre¿no? Creo que debiste de haberlo escuchado antes de que entrara a azkaban o haberlo pensado mejor antes de dejar que te hicieras esto – tomo su brazo y jalo su túnica. El rojo nítido de la marca tenebrosa contrastaba con el tono grisáceo de su piel. Draco se oculto rápidamente el antebrazo y miro hacia todas partes. La sala común estaba vacía – Mírate Draco, en lo que te has convertido. El esta tomando fuerza, es verdad. ¿Pero que va a pasar contigo¿Con todos nosotros? Somos excelentes Slytherin¿verdad? Pensando sólo en nosotros mismos, en nuestro bienestar antes que el de otros. ¿Sabes lo que siento ahora? Miedo, miedo por que tu y yo no somos eternos y que estas jugando con fuego.

Eso no es asunto tuyo, Pansy. Yo se lo que hago. – Pansy sonrio amargamente.

Eres todo un experto ¿cierto? - Se levanto del sofa y lo encaro - Por mucho que sea nuestra antipatía hacia Dumbledore, eso no lo hace débil ni mucho menos tonto – Al ver la cara de Malfoy añadió – Por mucho que lo dudes, no soy estúpida. Y solo hace falta unir los puntos para saber quien le dio ese collar a Karen Bell o como sea, o quien envió esa botella de vino a Slughorn o a donde vas todas las madrugadas junto con Crabbe y Goyle. O con quien vas a desahogar tus penas cuando tus planes se frustran. Hasta Potter lo sospecha, y déjame decirte que no descansara hasta encontrar tan solo una prueba para culparte de todo. Si Draco, te he seguido a todas partes.

¿Y POR QUE DIABLOS ME HAS ESTADO ESPIANDO?

POR QUE ME PREOCUPAS – empezó a llorar – Demonios, me preocupas tanto, y aunque te cueste creerlo hay gente que te quiere. Tu mamá te quiere y daría su vida por ti sin dudarlo… - se calmo un poco y enrojeció – y yo también daría mi vida por ti, por que yo… por que yo te amo ¿Vaya Slytherin, eh? Amando a otra persona que no sea ella misma. Creo que mi lugar estaría mejor con los apestosos de Hufflepuff; unos buenos para nada. – Salio corriendo del lugar.

- No eres una buena para nada, Pansy – susurro entre sueños un Malfoy más grande.

¿Adivinen que? Volví, jojojo, espero perdonen mi demora, pero es que había estado atareada y la inspiración no me servia para nada si no fuera otra cosa que hacer tarea. Pobre Harry, no, no es que Ginny sea mala, recuerden que todo tiene un porque. ¡No me maten (todavía)!

Me costo mucho escribir esta ultima parte por que ODIO con todo mi corazón a Draco Malfoy. El no es una buena persona, es cruel, avara y ambiciosa. Pero tal vez el amor puede ayudarla a hacer una buena persona (Si, lo se, tengo la palabra CREDULA escrita en mi frente) aunque, claro no un santo. En algún momento del séptimo libro por lo menos se debe de plantear la realidad de lo bueno y lo malo. Si no, JK no sintiera pena por el. Quiero saber si puedo mejorar, y que mejor que con sus comentarios (Sólo denle GO a Submit Review).

Ahora si, mátenme; por que no hubo mucho acercamiento entre la pareja principal. Pero no se preocupen que en el próximo capitulo es la Fiesta, y habrá un beso; mejor no digo nada mas por el momento.

La cuenta regresiva comienza en 4

Y arriba la PEDDO

Un Gran saludo.

Maureen-Evans (EN PLENO DIA ROJO)