¡He vuelto por fin ! Recuerden que los agradecimientos están al final y el vestuario de las chicas en este capitulo esta en mi perfil, Enjoy!


5. Princesita de Cristal

Luego de un (para el príncipe y princesa) incomodo desayuno todos se levantaron de la mesa para reanudar la rutina de actividades, ahora con los Li como invitados.

Shaoran decidió que ya había perdido demasiado tiempo en tontos bailes y que era hora de volver a su entrenamiento, sin embargo luego de siete años de ausencia, era de esperarse que no recordara las instalaciones del castillo, así que no dudó en preguntarle al rey Kinomoto sobre un lugar apto para entrenar, y este con mucho ánimo (tal vez demasiado) le dio indicaciones para llegar a una arena de combate, al príncipe no se le escapo las brillantes sonrisas de los cuatro reyes cuando abandonaba la habitación. "No quiero saber que se traen ahora entre manos" pensó con resignación.

-¡Eriol! ¿Dónde estás?- Shaoran no podía encontrar a su amigo por ningún lado, y no fue hasta que salió al jardín que lo diviso…recogiendo flores- ¡Eriol! ¿Qué estás haciendo?- su amigo estaba actuando aun más extraño de lo usual, lo cual tratándose de Eriol era bastante.

El muchacho rápidamente escondió el pequeño ramo de flores tras su espalda, tratando de no levantar sospechas, no muy exitosamente.

-¡Shaoran! ¡Que susto me diste! ¿Qué ocurre?- Pregunto cambiando su anterior sonrisa soñadora por una mueca digna de un joven de la corte como él.

-Iré a entrenar solo quería saber si te apetecía ejercitarte un poco-respondió extrañado por la actitud de su amigo.

-Aahhh pues veras… No siento deseos de entrar hoy, creo que mejor me quedare aquí- dijo casual- así que no te preocupes y ¡ve a entrenar amigo mío!- alentó Eriol con una sonrisa nerviosa- Para Shaoran no había nada más emocionante que el choque de espadas y las luchas que con ellas se llevaban acabo en sus ejercicios.

-Qué raro… se puede saber ¿qué hay de interesante aquí para que te pierdas un entrenamiento?

-¡¿Eriol?!-Llamo la voz de Tomoyo, apareciendo en los jardines luciendo radiante de felicidad con un bonito vestido de dos tonos azules. (Ver mi perfil) Al darse cuenta que Eriol estaba acompañado, Tomoyo paró en seco- Su alteza- reconoció haciendo una reverencia-disculpen mi intromisión, será mejor que me vaya…

-No te preocupes, yo estaba a punto de irme a entrenar "Sin duda esas flores tienen dueña" pensó burlón hacia su amigo.

-¿Dónde entrenará?- preguntó Tomoyo con un súbito brillo de interés en sus ojos.

-El rey Kinomoto me dijo que cuentan con una arena de combate equipada en el ala este de estos jardines.

-Oh ya veo, pues mucha suerte y tenga cuidado-el tono con el que había dicho las últimas palabras le hacían pensar a Shaoran que había algo que se estaba perdiendo, pero decidió no darle más importancia y seguir hacia su destino, dejando a Tomoyo y Eriol solos en su paseo.

-¿A que se debió esa última advertencia?-preguntó Eriol a la chica que caminaba junto a él sosteniendo un bonito ramo de flores.

-Oh, no tienes idea la sorpresa que está a punto de llevarse- Rió algo maliciosa.

-Señorita Tomoyo es la joven más traviesa que he conocido en mi vida- luego de ver como el rostro de ella quedaba serio y expectante, agregó- ¡Me encanta!


"Veamos, aquí están los jardines que me señalo el rey… ¡Ahí está la entrada, por fin llegue a la arena!" Deseoso de retomar su entrenamiento Shaoran apuro el paso hacia la entrada, pero se detuvo en cuanto se dio cuenta que no estaba vacía. Acercándose levemente a la compuerta pues no quería ser notado, busco al ser que interfería con su deseado entrenamiento, pues según el rey Kinomoto esas arenas eran de uso privado de la familia, siendo un lugar ideal para no ser molestado.

Todos sus gruñones pensamiento se detuvieron al divisar una estilizada figura (visitar mi perfil) fundada en pantalones de entrenamiento, cubiertos hasta la rodilla por una falda blanca que giraba con cada movimiento mientras ella saltaba grácilmente llevando una espada de madera en su mano derecha, para luego dar una voltereta en el aire y aterrizar en una pose defensiva, que luego de impresionarlo, (pues nunca en su vida había visto u oído de una princesa que supiera luchar) lo llevo a revivir el episodio de la noche anterior cuando cierta joven lo descubrió espiando "justo como lo estoy haciendo ahora", dándose cuenta que su presencia podía ser mal interpretada decidió darse la vuelta y regresar silenciosamente, lo cual es algo difícil cuando al girar, pasas a llevar numerosos escudos de metal que estaban apilados en la pared.

No alcanzo ni a tocar uno de los escudos que pretendía recoger cuando se vio acorralado, con la espalda en la pared y un espada de madera haciendo firme presión sobre su cuello. Pero lo más importante, unos ojos verdes que tenían fiera determinación fueron llenados por un matiz de confusión seguido de uno de molestia, al reconocerlo.

-Señor Li- sé que dije que guardaría su secreto, pero usted no me lo está haciendo muy fácil al seguir insistiendo en mantener su actitud acosadora- acusó la joven.

-¡No es lo que parece! ¡Yo solo vine a entrenar!- se defendió sabiendo que tenia las de perder.

-No me diga- pregunto casual la joven- de todas las arenas ¿eligió justamente esta?

-Su padre me envió hasta aquí dijo que sería el lugar perfecto- se defendió de inmediato.

Los ojos de Sakura reflejaron entendimiento ante la mención de su padre, pues solo él, su madre y Tomoyo sabían de sus prácticas en la arena "Deben estar todos carcajeándose, sabían muy bien que el mirón se llevaría un susto"

Mientras Sakura estaba inmersa en sus pensamientos, sin soltar a Shaoran, el príncipe pudo analizarla más de cerca por un pequeño lapsus de tiempo,o en el que se dio cuenta de que sus ojos verdes tenían un matiz dorado cerca de la pupila y que toda ella desprendia un aroma floral. Dándose cuenta de su escrutinio, Sakura dejo ir rápidamente a Shaoran.

-Lamento no haberme hecho notar antes, es solo que… bueno ver a alguien como usted entrenando es…-titubeo sin saber cómo expresarse.

-¿Alguien como yo?- aunque trato, Sakura no pudo esconder el tono de indignación en su pregunta.

-Si, ya sabe…una princesa-respondió dubitativo.

-Ahh entonces porque soy una princesa eso significa que solo debo estar preocupada de qué zapatos voy a usar y qué vestidos quiero comprar, pues está usted muy equivocado señor Li y se lo demostrare ahora mismo- dijo la princesa adquiriendo una pose que indicaba lista para la batalla.

"¡¿Qué…está loca?! ¡No voy a pelear contra una niña!" A Shaoran se le había enseñado a ser un caballero y como tal golpear mujeres estaba fuera de discusión- Princesa, no quise ofenderla, no malinterprete mi reacción, pero no puede negar que de cierta forma es poco usual que …-al ver la mueca de enfado de la joven se dio cuenta que al parecer no estaba escogiendo las mejores palabras- usted siga con su práctica yo buscare otra arena, disculpe – dándose vuelta comenzó a dirigirse hacia a la salida cuando escuchó:

-Pensé que quería entrenar señor Li, pero veo que un mísero reto lo asusta, tal vez esa fama de gran espadachín no era más que un rumor…- Shaoran no pudo notar el leve tono burlesco de la joven, en cambio, se centro en el reto que suponía su afirmación.

Si, es cierto, le habían enseñado a ser un caballero pero uno de sus más grandes orgullos era ser un hábil espadachín, reconocido como el mejor de su reino y no iba a dejar que nadie…nadie pusiera aquello en duda, ni siquiera una niña.

-Créame su alteza… miedo es lo último que siento ante la perspectiva de luchar contra usted- respondió serio.

-Demuéstrelo- desafío ella acentuando su pose de defensa.

Luego de tomar una de las espada de madera dispuestas en la arena, Shaoran se ubico frente a Sakura en el centro de esta, la tensión era palpable en el ambiente así como la excitación de ambos ante un nuevo reto, se desafiaron con la mirada unos segundos, hasta que Sakura rompió la quietud saltando fieramente hacia delante llevando su espada hacia el frente en un ataque que no dejaba dudas de su intención.

"Si quiere luchar rudo, pues que así sea" pensó el joven, bloqueando su ataque con su propia espada.

Tras ese inicial ataque, ambos jóvenes estaban usando lo mejor de sí para tratar de encontrar el punto débil del otro, pero la batalla llena de saltos y piruetas estaba bastante pareja y ambos portaban sonrisas de satisfacción ante la audacia del otro, la batalla prosiguió por varios minutos hasta que en un punto los años de entrenamiento de Shaoran se hicieron notar cuando logro acorralar a Sakura en una de las paredes de la arena, poniendo su propia espada sobre el cuello de ella. Con la respiración agitada, y los rostros sudorosos ambos se miraron sonrientes por el buen entrenamiento, hasta que Sakura decidió que la proximidad de ambos era inadecuada, aclarándose la garganta hizo volver al príncipe en sí y una vez separados la joven agrego:

-No está nada mal para un acosador...- su media sonrisa le hizo ver a Shaoran que no pretendía dejar de tomarle el pelo por el incidente de la noche anterior.

-No está nada de mal para una princesa- respondió desafiante, ahora que sabía de lo que ella era capaz ya no le parecía una típica princesita de cristal.

-Mi tiempo de entrenamiento a terminado, me retiro señor Li con permiso- Sakura había recuperado aquel aire formal que había desaparecido por completo en batalla, aunque la última mirada que le dio al joven antes de irse denotaba un matiz de complicidad donde antes solo había mera cortesía.

Así quedando solo, confundido y exaltado, Shaoran observo como la princesa abandonaba la arena y solo una pregunta resonaba en su cabeza "¿Quién es en verdad esta mujer?"


Muchas gracias a todas las adorables señoritas que me han dejado saber que les parece mi historia y también a aquellas que me desearon suerte en mi primera semana de universidad:

-Sakura Love, Lid33, Flor de cerezo, Paola-chan95, Aleyzha y morena. Gracias!

Sobre las publicaciones creo que a partir de ahora tendré tiempo solo los fin de semana para publicar así que nos vemos dentro de una semana, les deseo lo mejor a cada una de ustedes ! Cariños PorLasNubes