Como en cada capitulo les reitero: el vestuario de este cap, tanto el de las chicas como el de los chicos están en mi perfil, además ahí encontraran una foto del castillo de los Kinomoto. Enjoy !
N/A: Agradecimientos al final!
6. "Yue"
Era una refrescante mañana de verano, el cielo estaba limpio de nubes y una agradable brisa fluía en el aire.
-Perfecta mañana para dar un paseo ¿no?- preguntó feliz Eriol quien montaba su caballo al igual que Shaoran, a lo que este serio como siempre solo asintió- que amables fueron los reyes Kinomoto de darnos indicaciones, sin duda sus terrenos son vastos, no sería difícil perderse.
Llevaban varios minutos cabalgando tranquilamente por un bosque de amplios arboles, siguiendo las entusiastas indicaciones que los padres de Sakura les habían otorgado, y que los llevarían a un interesante descubrimiento según el rey " No dejo de sentir que me estoy perdiendo algo aquí, ¡Pareciera que en este reino todos hablan en clave!" pensó Shaoran con frustración al recordar las miradas cómplices que se daban la reina y rey Kinomoto.
-Si no me equivoco aquel es el camino que los reyes nos dijeron que tomáramos- señaló Eriol mientras apuntaba un estrecho camino rodeado por ramas que limitaban la altura haciendo imposible pasar sobre el caballo.
-Tendremos que bajar para pasar- observó el príncipe.
Y así lo hicieron, tomando cada uno las riendas de sus caballos y llevándose sus flechas y arcos al hombro (pues nunca se sabe que peligros se pueden encontrar), se dispusieron en fila para pasar por el sendero. Pero lo que ahí les esperaba no era una continuación del bosque, al contrario, la gran cantidad de luz que hasta ese momento había sido filtrada por la espesura de los arboles, ahora les golpeaba de lleno en el rostro, obligando a los jóvenes a cerrar sus ojos. Una vez habituados a la claridad se dieron cuenta que se encontraban en un amplio y bello prado, cubierto de flores silvestres de diversos colores y formas, además notaron otro detalle…que no estaban solos.
Y es que en el centro del prado se encontraban sentadas la princesa Kinomoto junta a su fiel amiga, con un ramillete de flores en sus manos y coloridas ropas, al darle de lleno la luz del sol se acentuaban la belleza de las jóvenes, lo cual no paso desapercibido para Eriol, ni siquiera para el indiferente Shaoran quien fue sacado de sus placenteros pensamiento por el sonido de un grave gruñido que provenía desde el lugar donde se encontraban las chicas. Al fijar la mirada Shaoran noto un animal que en ese momento se paraba gruñendo para hacerles frente.
"¿Un perro?…no, un lobo" se corrigió Shaoran "¿Pero qué hace un lobo aquí con ellas?". Sus preguntas tendrían que esperar porque, al parecer, para el amenazante lobo de blanca pelambrera (que en ese momento se encontraba completamente erizada) ellos no eran bienvenidos. Lentamente los jóvenes recién llegados comenzaron a retroceder, confundidos por la extraña bienvenida, pero esto no tranquilizo al lobo quien continuó acercándose amenazante.
Lo último que Shaoran deseaba era herir un animal, pero al verse acorralado tomo la decisión, e iba a levantar su brazo para extraer una de las flechas que cargaba en la espalda, cuando oyó:
-¡Yue no! Tranquilízate son amigos- exclamó Sakura que se había parado de su puesto para situarse rápidamente al lado del animal, que al verla cesó de gruñir, aunque su pelambrera no descendía, gesto que indicaba que aún estaba al acecho- Tranquilo pequeño son conocidos nuestros, no son malas personas- dijo con dulzura la joven mirando los profundos ojos celestes del lobo mientras le acariciaba con cariño la cabeza. De a poco la pelambrera del animal comenzó a descender y luego de unas caricias más el animal se encontraba recostado en su espalda frente a Sakura quien le rascaba cariñosamente su estomago, mientras él movía la cola feliz.
Eriol y Shaoran no salían de su asombro no solo estaban acompañadas de un lobo (que por lo menos en un comienzo parecía salvaje) sino que este parecía un indefenso cachorro ante los mimos de las féminas. Al parecer sus caras de desconcierto eran demasiado evidentes por lo que Tomoyo (quien tenía una mueca de diversión casi burlona) desde su puesto aclaro:
-No se preocupen ya no están en peligro, Yue es un fiel amigo nuestro es solo que no los conocía, vengan- llamó - Que buen susto el que se llevaron- rió con diversión.
Eriol quien al parecer creía ciegamente en la palabra de Tomoyo se aproximo a ella sin dudar, pero Shaoran aun desconfiado no se movió de su lugar y solo podía mirar con incredulidad al ahora manso cachorro que era acariciado por la princesa, Sakura notando su escrutinio, dejo de tener aquella mirada cargada de dulzura y mirándolo con algo más de formalidad pregunto:
-¿Cómo nos encontraron?- pero antes que Shaoran o Eriol pudieran responder Sakura habló- Mis padres-exhalo con entendimiento, Shaoran solo asintió.
-Nos dijeron que aquí habían hermosos paisajes y algunas sorpresas, claro que nunca pensamos que se referían a eso- Bromeo Eriol señalando al lobo desde su asiento al lado de Tomoyo, con la que rápidamente entablo una animada conversación, dejando a los príncipes "solos", pues ninguno de ellos se atrevería a inmiscuirse en una conversación en la que ambos sospechaban había un grado de intimidad mayor al de una simple amistad.
-Está bien, ya puedes moverte- dijo Sakura notando la rigidez de un desconfiado Shaoran- Ya se ha tranquilizado, no te atacara…claro a menos que yo se lo ordene- finalizo sonriendo algo burlona pues el joven se había vuelto a tensar al oír la última parte- Es una broma señor Li, por favor relájese Yue no le hará daño.
-¿Yue? ¿Le has puesto nombre?
-Sí, ¿acaso tiene algo de malo?- respondió la princesa a la defensiva.
-No…es un bonito nombre- respondió el joven con sinceridad.
-Oh… Pues, gracias- dijo ella escueta.
El silencio incomodo que se había instalado entre ambos fue roto por la voz de Tomoyo, que unos metros más allá preguntó:
-¡Sakura! ¿Podemos mostrarles aquello?, por favor, de todas formas íbamos a ir- rogó.
La princesa miro a su amiga con reticencia pero ante los (siempre invencibles) ojos de cachorrito de Tomoyo no le quedo más que ceder, asintiendo.
-¿Dónde nos llevaran?- preguntó Eriol animado.
-Ya lo veras- respondió entusiasta Tomoyo.
-Vamos Yue es hora de volver con ellos- susurro Sakura al lobo, quien no cesaba de mover su cola feliz de tener a la muchacha dándole atenciones. Ella y Tomoyo (quienes habían dejado sus caballos pastando en el prado) comenzaron a internarse en el bosque por el lado contrario al que los jóvenes habían ingresado y los chicos curiosos las siguieron. Luego de unos minutos Sakura, quien era seguida fielmente por Yue, se detuvo frente a un gran tronco que se encontraba acostado en el piso, con sus manos retiro un gran pedazo de corteza que tenia la apariencia de pertenecer al tronco pues encajaba perfectamente con él. Al retirar el pedazo de madera Shaoran y Eriol vieron como asombro que el tronco se encontraba ahuecado por dentro, pero aun más increíble era que una loba se encontraba acostada junto a seis pequeños cachorros que dormían plácidamente a su lado.
- Hola Rubi- saludo con cariño Sakura a la loba de pelambre oscuro y ojos claros que rayaban en lo violeta, la cual movía efusivamente la cola ante los recién llegados. La princesa y Tomoyo se acercaron al animal acariciándola con cariño para luego depositar los ramilletes de flores a su lado junto con un cuenco con comida.
-Ya que Rubi debe estar todo el día aquí cuidando a sus crías Sakura creyó que sería buena idea traerle una parte del claro donde tanto ama correr y comida, claro- Confidencio Tomoyo sonriente.
-Es un gesto muy noble de su parte majestad- alabo Eriol. Ante la confesión de su amiga, Sakura se sonrojo avergonzada pues no estaba acostumbrada a compartir ese tipo de intimidades con extraños- Y por supuesto de ti también Tomoyo – agregó suavemente con más familiaridad mirando a la aludida, a lo que Tomoyo respondió con una brillante sonrisa.
Los jóvenes vieron con ternura como Yue se aproximaba a su pareja juntando frentes, para luego lamerle el hocico y acostarse a su lado. Y no paso mucho tiempo para que los revoltosos cachorros se vieran interesados en los recién llegados, corriendo primero a las chicas con las que ya estaban acostumbrados, escalaron sobre sus vestidos manchándolas de lodo y tirándoles el cabello con sus pequeños hocicos a lo que las jovenes solo respondían con risas y caricias para los pequeños, sin importarles el desastre que dejaban en sus atuendos.
Uno de los lobeznos miraba a Shaoran con atención, sin atreverse a acercarse, el príncipe deseaba acariciar al pequeño pues siempre había sido un gran amante de los animales, sin embargo para él no había pasado desapercibido como Yue lo había estado mirando de reojo todo el trayecto, prácticamente vigilándolo, y no sabía cómo reaccionaría si se atrevía a tocar uno de sus cachorros. Así que, consciente de que no hay que subestimar la inteligencia de un animal Shaoran miro a Yue directamente a los ojos y con voz suave pregunto:
-¿Puedo sostener a tu cachorro?- Todos los presentes miraron a Yue con atención y respiraron tranquilos cuando vieron que el imponente lobo blanco parpadeaba lentamente acompañando el movimiento con una leve inclinación de su cabeza, casi como si estuviera asintiendo.
Sakura que miraba a Shaoran de forma indescifrable le señalo:
-Te ha dado permiso
Shaoran miro al pequeño lobito y extendió sus brazos hacia el invitándole a acercarse a lo que el cachorro rápidamente accedió saltando a sus brazos y lamiéndole la cara con entusiasmo, lo que llamo la atención de los otros lobeznos que rápidamente se bajaron de las faldas de los tres otros jóvenes para ir a conocer su nuevo amigo, y pronto Shaoran se vio rodeado de pequeñas bolitas peludas de blanco y negro que no tenían reparo en tirar de sus ropas y cabello.
-Quien diría que el gran Shaoran Li fue vencido por cachorros- bromeo Eriol mirando a su amigo que se encontraba en el piso a merced de los pequeños.
Tomoyo reía con diversión y Sakura que había visto todo el espectáculo de los pequeños con el príncipe con curiosa atención no pudo evitarlo y sonrió.
Luego de varios minutos en los que todos jugaron con los efusivos cachorros Eriol había vuelto a acaparar de manera entusiasta la atención de la joven Tomoyo, que no tenía problemas en corresponderle con su animada plática.
Los pensamientos de Sakura, que se encontraba acariciando la pancita del más pequeño de los cachorros, fueron interrumpidos cuando Shaoran hablo:
-¿Te importa si me siento a tu lado?- preguntó serio pero algo tímido.
-Adelante- concedió la princesa, sin demostrar ningún tipo de entusiasmo, haciendo espacio en la fina hierba en la que estaba sentada.
- Mmm ¿Cómo es que emm … Yue y usted…
-¿Somos tan unidos, a pesar de que él es salvaje?- completó, a lo que Shaoran asintió atento- Vera cuando yo era solo una niña aun no existían regulaciones sobre la caza en los bosques y los aldeanos desconocían la importancia de respetar su equilibrio, así que en ese tiempo comenzaron a escasear las liebres, venados y todo tipo de presas. Un día en una de mis salidas junto a Tomoyo nos adentramos un poco más de lo normal, y de lo permitido, en el bosque - agrego con una mueca traviesa- y sin querer nos topamos con aquel prado en el que estuvimos anteriormente, y no solo con eso sino que además en el había un pequeño lobo blanco, que se veía famélico ya que podíamos prácticamente contar sus costillas- conto la princesa mientras su mirada se teñía de preocupación ante el recuerdo.
-Yue- adivinó Shaoran ante lo que la joven asintió.
-Sí, estaba solo y muy desnutrido, Tomoyo y yo cargábamos una cesta con comida y aunque estaba muy asustado el hambre fue más fuerte y no dudo en aceptarnos todo el alimento que le ofrecimos, desde ese día íbamos diariamente al prado a verlo y yo informe a mi papa de la triste situación y fue él quien se dio cuenta que la falta de presas de las que Yue podría haberse alimentado era causada por los aldeanos, así que estableció políticas de caza que duran hasta el día de hoy, y sin las cuales el bosque se vería seriamente afectado- a medida que avanzaba en su relato Sakura fue relajándose, para terminar hablando con pasión sobre las estrategias de cuidado del bosque que poseía su reino e incluso, de manera ligera, insinuó algunas modificaciones que ella creía, podían ser beneficiosas. Shaoran oía todo muy interesado pues el mismo siempre estaba buscando estrategias que contribuyeran al bienestar de su reino y pronto se encontraron intercambiando animadamente distintas ideas y planes que permitirían una mejor sustentabilidad del bosque y sus animales.
La conversación estaba muy animada cuando Sakura fijo su mirada en el cielo, y se percato que el sol que estaba sobre sus cabezas, ya había alcanzado la posición del medio día, parándose del lado de Shaoran agregó:
-Se me ha hecho tarde, ha sido… una excelente conversación, con su permiso señor Li- se despidió Sakura haciendo una reverencia para luego mirar a Shaoran regalándole una honesta sonrisa antes de despedirse de los lobos dejando todo en orden para luego marcharse seguida por Tomoyo quien se había despido efusivamente de Eriol y luego de forma educada de Shaoran.
"Es la primera vez que me sonríe de verdad"pensó el príncipe sin poder evitarlo, y de cierta forma se sentía bien, no es que alguna vez le hubiera interesado si era del agrado de alguien o no, pero extrañamente sentía necesario reivindicar con la princesa su anteriormente (y doblemente) dañada reputación.
Solo había una cosa que lo inquietaba "¿Por qué siempre desaparece más o menos a esta hora?"
-Te has dado cuenta que Tomoyo y la princesa no se ven por ningún lado a esta hora- señalo Eriol cortando el pensamiento de Shaoran.
-…¡Keh! ¿Cómo crees que voy a fijarme en eso? Y.. ¡ni siquiera lo estaba pensando!- se defendió innecesariamente algo ruborizado el príncipe.
-Por supuesto que no- agregó irónico Eriol mirándolo burlón.
Debo decir que estoy más que emocionada y agradecida con todos ustedes, mi semana a estado cargada de estudios y quiero que sepan que con cada uno de sus comentarios sentía que mi carga se aligeraba notablemente y una sonrisa se formaba en mi rostro, por eso gracias a:
-feruzzi, morena, Sakura Love, Flor de cerezo, Kagome555m, mariacd1, Lid33, Misaos, Maya-chan1 y una chica misteriosa más. XD
¡Muchas gracias chicas son adorables !
