Hola chicas, decidí tomarme un tiempo extra para continuar la historia, no quiero que piensen que las tengo botadas ¿eh? Enjoy!


8. "¡Oh, valiente príncipe!"

Aprovechando que la mayoría de los trabajadores se encontraban en su receso de almuerzo, ambos jóvenes lograron acercarse a la zona de carruajes sin ser vistos.

-¡¿Me puedes decir que pasa contigo?! ¿De qué misterio hablas? ¿Por qué vinimos hasta acá?- susurraba frenético Eriol, apoyado junto a Shaoran tras un carruaje sencillo.

-Shh...Acabo de ver a la princesa y su amiga salir del reino solas en un carruaje-respondió en voz baja mientras miraba a todos lados asegurándose que nadie los viera.

-¿Tomoyo?.. Vaya quien lo diría...esa chica sí que está llena de sorpresas.

-¡Deja de poner esa cara de tonto y ayúdame! No sé qué traman pero no pueden salir sin protección del castillo, si algo malo llegase a sucederles seremos los únicos responsables- al ver como Eriol confundido abría la boca para reclamar aclaró- Iban tapadas de pies a cabeza claramente sus padres no tienen idea de lo que hacían, si algo les ocurre seriamos los únicos que sabrían de su salida, por lo tanto, los únicos que podrían haberlas ayudado, imagínate que gran desastre quedaría.

-¿No sería mejor en ese caso avisarle a los reyes?- ante la expresión indescriptible de Shaoran Eriol puntualizó burlón- Ahhh ya veo a alguien le ha picado el bichito de la curiosidad...no puedo culparte también deseo saber qué es lo que traman- confidencio el joven- Ah y otra cosa dijiste que ambas iban totalmente cubiertas ¿Cómo fue que las reconociste?- preguntó curioso.

-Solo cállate y ayúdame ¿quieres?- rogó un gruñón y sonrojado príncipe, negándose a confidenciar algo tan personal a su amigo.

-Está bien está bien, si queremos seguirlas deberemos salir en una de estas también- dijo palmeando el carruaje- pero ¿Cómo?

Ambos guardaron silencio mientras pensaban, hasta que Eriol fijo su vista en los establos aledaños y se escabulló hacia ellos.

-¡¿Eriol, a dónde vas?!- Shaoran susurraba mientras veía como su amigo desaparecía dentro del establo- Juro que un día de estos...- gruñía sin sentido mientras se pasaba una mano por su cara en desesperación, aunque ni bien termino de hacer el gesto y Eriol ya se encontraba trotando de vuelta a al lado del carruaje con prendas de trabajador en sus manos- ¿Qué traes ahí?

-¿No es obvio?- ante la mirada de confusión de Shaoran, Eriol suspiro mascullando por lo bajo- de los dos alguien debe tener la cabeza maciza...

-Basta de estupideces- gruño el príncipe -¿Me puedes decir porque traes ropa de uno de los trabajadores?

-No sé si lo has notado pero eres de la realeza ¿Crees que tu posición es diferente a la de las chicas?, ¡también deberemos salir de incognito!- dijo emocionado- así que tu iras dentro del carruaje y yo lo conduciré.

-¿Cómo se supone que buscare a ese par si debo estar escondido?- preguntó exasperado el príncipe.

-Para tu suerte dudo que la gente del pueblo Kinomoto te reconozca pues no has estado aquí en años, sin embargo los guardias del castillo nos han visto anteriormente, por eso yo me pondré estas ropas y tú te quedaras dentro del carruaje, una vez fuera ambos podremos movernos a nuestras anchas.

-Bien pensado- dijo Shaoran asintiendo.

-Por supuesto que está bien pensado, solo Eriol, el gran estratega es capaz de...-su monólogo cesó cuando se dio cuenta que se encontraba solo- ¿Shaoran?

-Vamos Eriol que esperas- dijo Shaoran asomando la cabeza por una de las ventanillas desde el interior del carruaje.

-No aprecian mi talento- dijo el joven resignado.


Habían recorrido todo el terreno previo a la salida sin problemas y ahora estaban frente a la gran compuerta que separaba al castillo del pueblo.

-Buenas tardes honorable guardia, deseo pasar junto a mi humilde carruaje hacia al pueblo para ya sabe... hacer negocios, si eso, tengo todo un criadero de...¡conejos! si conejos salvajes que luego se los vendo a mi amigo Sha...Sheldon que luego los entrena para...rastrear zanahorias ¡si! para rastrear las mejores zanahorias , así todos podremos andar con nuestros conejos domesticados y sabremos exactamente donde están las mejores zanahorias del reino ¿No adora las zanahorias?- termino Eriol entusiasmado, mientras el guardia de la compuerta no hacía más que mirarlo completamente en blanco.

Por dentro del carruaje Shaoran que había escuchado toda la "brillante " explicación de su amigo no hacía más que golpear su cabeza contra la pared del vehículo "Seguramente se cayó de cabeza al nacer" pensaba resignado.

Antes de que el guardia pudiera hacer algún comentario sobre el relato de Eriol una carretilla cargada de paja se aproximo a la compuerta.

-¡Buenas tardes amigos!- saludó el campesino a los presentes, logrando así que el guardia saliera de su estado de estupefacción para abrir la compuerta.

Dándose cuenta que no había necesidad de hacer tanta ceremonia para salir, Eriol hechó a andar el carruaje tras la carretilla- Bueno adiós… ¡déjame saber si quieres uno de esos conejos!- se despidió dejando al guardia de nuevo sin palabras.

Una vez fuera del castillo pudieron comenzar su búsqueda y ya llevaban varios minutos andando por los caminos del pueblo que era bastante amplio, lo cual no facilitaba las cosas.

-¡Cómo se supone que vamos a encontrarlas en un lugar tan grande!- dijo frustrado el príncipe desde la ventanilla que comunicaba al cochero con los ocupantes del carruaje.

-Paciencia amigo mío, al parecer tenemos tendencia a toparnos con ambas señoritas bastante seguido, ya verás que las encontraremos- dijo Eriol optimista mientras conducía los caballos- Tranquila mi querida Tomoyo ¡Voy por ti!- murmuro soñador, a lo que su amigo no pudo evitar rodar los ojos para seguir mirando por la ventana atento. Le hubiera gustado buscar desde afuera como Eriol pero lo más probable es que sus ropas llamarían la atención. La búsqueda se extendió por unos cuantos minutos más hasta que Eriol condujo el carruaje por una zona de casas muy modestas, donde un carruaje llamó la atención de Shaoran.

-¡Ese es! Estoy seguro- exclamó el príncipe reconociendo el carruaje donde habían subido las jóvenes, el cual estaba estacionado fuera de una amplia pero modesta casa.

Luego de darle las indicaciones a Eriol, ambos jóvenes se encontraban frente a la casa de pálidas paredes que en un costado tenía una placa donde se leía el grabado "Hogar Flor de Cerezo"

-¿Hogar?- se preguntó Eriol.

-No lo sé, pero si queremos averiguar que hay ahí dentro debemos pensar en una coartada para...- los planes del príncipe fueron cortados por el sonido de su amigo tocando las puertas sin más estaba a punto de reprender a Eriol cuando una señora de aspecto amable abrió la puerta.

-Buenas tardes caballeros- dijo la mujer mirando a ambos jóvenes al rostro, el cual Shaoran trato de recomponer en una expresión seria.

-Buenas tardes señora- dijo cortésmente Eriol- hemos venido para ofrecerle…-sabiendo que planeaba sacar a relucir su "brillante" historia de los conejos amaestrados, Shaoran piso el pie de su amigo logrando que guardara silencio.

-Nosotros…hemos venido porque…- Shaoran estaba trabajando a toda máquina tratando de inventar una escusa decente cuando la voz de la señora se oyó:

-¿Es usted el nuevo benefactor?- preguntó ella mirando las ropas de Shaoran que si bien no eran en extremo costosas si se podía apreciar su buena calidad.

-¡Así es! Y yo soy su acompañante, mi señor está interesado en donar dinero a este emmm…

-Fundación- aclaró la señora algo extrañada.

-¡Si eso! Y bueno, a él le gustaría dar un paseo por el lugar primero, ya sabe para conocerlo más a fondo- haciendo una pausa se acerco a la señora confidenciándole- discúlpelo pero es un hombre de pocas palabras- Shaoran solo se limito a darle una mirada envenenada, ya pagaría después.

-Oh está bien, pasen- dijo la señora haciéndose a un lado.

Una vez adentro los jóvenes observaron que el interior del recibidor era absolutamente cálido y hogareño, y daba a una amplia cocina en la que varias señoras se encontraban inmiscuidas en su labor, dejando toda la casa con un delicioso olor a comida, pero lo que más le llamó la atención a los chicos fue la gran cantidad de juguetes que habían regados en el piso aunque no se veían niños al rededor. La mente de Shaoran comenzaba a sacar conclusiones cuando un grito femenino proveniente de la parte trasera de la casa se escucho.

¡Ahhh! ¡Auxilio! –"¡Esa es la voz de la princesa!" Sin pensárselo dos veces (y sin darle tiempo a la señora de detenerlo) Shaoran comenzó a correr, atravesando el amplio recibidor hasta llegar a los ventanales que daban a un costado del jardín, desde donde provenían los gritos- ¡Sálvame por favor! ¡Oh, valiente príncipe!- por un segundo Shaoran paró en seco "¿Cómo sabe que estoy aquí?" dejando a un lado sus dudas retomo su carrera, atravesando de un salto los ventanales mientras desenvainaba al mismo tiempo su espada, para enfrentar al cualquier peligro que ahí se encontrara. Por eso, quedo completamente descolocado cuando en vez de temibles bandidos lo recibieron un montón de gritos infantiles provenientes de una gran cantidad de niños que corrían asustados de él y su espada, para esconderse detrás de un par de jóvenes que lo miraban completamente confundidas y además con una terrible ira en los ojos.

Guardando la espada que siempre llevaba consigo y rascándose la cabeza avergonzado, Shaoran aclaró:

-Puedo explicarlo…


¿Habrá algún capítulo que termine bien para Shaoran? probablemente no XD jeje

Muchísimas gracias a las chicas que me han comentado, cuando estoy en la universidad y me llega algún mensaje de ustedes me alegran mucho el día! Y gracias tambíen a las chicas que me han agregado a su lista de historias favoritas e incluso a su lista de autores favoritos wow! esa si que no me la esperaba! nos vemos, espero que pronto, besos! PorLasNubes