Bueno, después de un cuarto de siglo (no quiero ni ver cuanto tiempo en realidad). Al fin escribí el siguiente capítulo, al principio había decidido seguir el orden pero luego me dije que rayos, y comencé a hacer el de Shinku que fue el que me vino en gana. Por el tiempo no sé si quien leyó esto en algún momento esperó que continuaba, yo estaba pensando que jamás sucedería, pero mírennos, la vida puede dar cada sorpresa. He cambiado un poco el formato y metido algunas cosas, parto de un poco de la serie y un tanto del manga, aquí hago mucho spoiler de las ovas, así que si no las has visto, pienso que no te arruinaré mucho, solo que no se va a entender el principio. Muchas gracias si estás aquí leyendo, pues ahí va.
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Corazón de Muñeca
Lucrecia Arctica~
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Ch. 2 Shinku
Pienso seriamente que he sido buena. O lo pensaba.
He sido una dama correcta, como mi padre me creó. Tomo cada día mi té a la hora correcta, mis vestimentas nunca están sucias y me comporto apropiadamente como una persona de mi categoría, educo a la gente si es necesario, creo que es mi deber como una persona con buena educación.
Sé que no soy una persona, soy una muñeca, pero fui creada para simular una y eso es lo que hago; debo mantener mis emociones dentro de mí, no es correcto que una señorita de alta sociedad se muestre por ahí con las bajezas a las que lleva la desesperación. Soy un ejemplo, soy bonita, mi padre me besó cuando fui creada porque era lo que él quería, debo ser como mi padre quiere, así él va a amarme.
No sabía que ella en verdad era una hermana ¿cómo pude haberlo sabido? Me comporté a la altura, ella pensaba cosas equivocadas en un comienzo, yo en vez de echarla y disminuirla la ayudé, le enseñé a caminar y le di un buen trato. Le otorgué lo que yo, Shinku, la quinta muñeca tenía: clase. Yo no podía esperar que ella, siendo como la recordaba, como un guiñapo sucio en el escaparate, un proyecto inconcluso fuera realmente la primera de todas. Somos la máxima jovencita, no era lógico, era totalmente ridículo. Si todas las muñecas que mi padre hizo fueran de la línea Rozen Maiden, entonces ¿cuál sería el caso? Somos exclusivas, un círculo creado para un propósito específico. Mi padre me dio su imagen, porque estaba orgulloso de mí, era una forma de mostrarle a todos que yo era su pequeñita, me dio su marca.
No sabía que las cosas acabarían como acabaron, pensé que Suigintou solo era un pedazo de juguete cuya alma se había quedado atrapada y no se resignaba al descanso. Estaba muerta desde el inicio, ni siquiera estaba acabada, es decir, ella jamás había nacido. Pensé que cuando cumpliera su anhelo sería libre, y se iría a donde van las mentes de los juguetes que jamás regresan. Solo le hice el favor, yo no debía hacerlo, yo la menosprecié pero no lo hice adrede; era joven dentro de la juventud eterna que me da ser una muñeca, no podía comprender, simplemente no podía.
Yo quería ver a mi padre y regresar a él, ser perfecta como quiera toda hija para ver a su padre feliz, lo aledaño eran elecciones que decidía tomar. Ella se fue y no debía regresar, cuando el fin de la era comenzó y me encontré en su N Field por vez primera, era como un escalofrío. La oscuridad que alberga un corazón que creo el hogar de su rosa mística como un lugar desolado, representando la negrura, solo debía ser porque su alma estaba llena de ella. Era un paraje blanco al inicio y pudo haberlo dibujado como quisiera, ella eligió pintarlo de gris desesperanza. Era el odio hecho muñeca, ella tenía una rosa mística que mi padre le había dado; al fin con toda su imperfección, aun cuando estaba incompleta, padre la había reconocido y lejos, donde yo buscaba alcanzarlo; regresó para otorgarle a Suigintou sus derechos.
¿Por qué? Si fuiste capaz de visitar a Suigintou, eso significa ¿qué podrías estar conmigo en este momento? Podrías estar con cualquiera, visitarnos en sueños, arroparnos con tu esencia al descansar… darnos el abrazo que tanto ansiamos… ¿Por qué nos dices que no podemos verte? ¿Por qué nos dices que tenemos que luchar para poder llegar hasta a ti? Yo no quiero cuestionarte padre, tus deseos son mis deseos, pero no puedo evitar pensar si quizá no me amas lo suficiente ¿Es por qué soy así? Pero, tú me hiciste de esta manera… ¿cómo puedo cambiar para ser lo que tú deseas? Tú me hiciste así, porque no me hiciste desde el inicio como tu querías, así podría estar contigo ahora, no quiero cuestionarte padre.
El pensamiento se me nubló cuando la era acabó, Suigintou rompió lo único que me hacía sentir cercana a ti. Me diste tu imagen y ella la deshizo entre sus dedos, no eras solo tú, era la esperanza dentro de mi corazón de que sabías que yo ganaría, de que querías que yo ganara. Era como darle un pañuelo a un caballero, me habías dado tu bendición más que a ninguna otra… Pero si sabías que ella era así porque eres su padre y es mi hermana, si sabías lo oscura que era su alma y el odio que había elegido, si sabías que quería arrebatarme de ti… ¿por qué le diste las armas para hacerlo? ¿No era tu favorita? Ella me quitó lo más preciado, o ¿eras tú el que lo hacía a través de ella?
Mi corazón surgió un cambio, no quiero decir que no eres perfecto padre, solo recuerda que yo te amo tal y como eres. Con esas manos amplias abrazándome al nacer y el roce del moño en mi rostro cuando tú me vestiste. Tuve que tener un largo sueño hasta la próxima era, para poder cambiar. Si yo no hubiera cambiado quizá y hubiera colapsado, mis ideas absolutas, todo debía cambiar de lugar… Desperté como una Rozen Maiden nueva, Shinku la quinta muñeca, era yo pero era distinta. Había tenido que caer del pedestal en que me había subido, para entender, que los padres también deben castigarte. No era que yo tuviera tu gracia, era que había decidido creer que así era. Había vivido mi existencia pensando en ello, es mucho más fácil sentir que has sido elegido, lo malo es cuando decides que eso nuble tu juicio ¿qué iba a hacer ahora que mis ideas estaban erradas completamente? ¿qué iba a sustentar mi vida de ahora en adelante?
Entonces apareció Jun.
El joven inexperto y miedoso, guardado en su caja, encerrado por elección. Esperando épocas mejores, como cuando después de cada era iba a dormir esperando despertar en un mundo distinto. Pero comprendí viéndolo que el mundo no debe cambiar, sino él que debe cambiar es uno mismo, el entorno será igual a menos de que cambies tu forma de verlo. Jun era testarudo, colérico, pero a la vez también era amable y acepta las cosas con prontitud. Hay un gran corazón escondido detrás de toda su armadura, la barrera que se puso porque ha sufrido, quizá y me reconocí un poco, él era evidente con sus acciones, pero yo, creo que todos piensan que soy así, es solo que pienso que debo ser así. No lo sé.
Con Jun y la enseñanza aprendida en mi sueño, aprendí a escapar un poco de mi misma y fijarme en los demás. En antaño, al ganar la rosa mística de cualquiera de mis hermanas, yo se la hubiera arrebatado al acto, afianzando mi poder como la heredera de padre y en cambio esta vez, decidí dejarla vivir hasta el momento en que la necesitara. Luego estaba Nori, nunca había pensado en mis dueñas como unas madres, más bien como pequeñas pupilas a las que debía encaminar hacia la buena educación. Con ella aprendí lo que era ser consentida por puro amor y no por obligación, ella amorosa pensando en que nos haría felices a todos, olvidándose de lo necesitaba y llenándose de felicidad al vernos felices. Eso era valioso, era valioso ver a ambos cuidando de nosotras a su manera. Queriéndonos a su manera.
Con mis hermanas de igual forma las cosas cambiaron. Convivir con Hinaichigo a la que siempre había visualizado como una niña enfadosa también tuvo su peculiaridad, dentro de sí guarda una inocencia que me parece remarcable. Dentro de su niña interior es capaz de no ver lo que da, es agradecida, como un pequeño bebé que solo sabe querer porque no conoce el mal, Hina ha visto lo que hay fuera sin embargo eso no ha dañado su persona. Es maravilloso que exista algo en el mundo, que no espere la maldad de la gente que la rodea.
Suiseiseki y Souseiseki fueron de igual manera otra historia, las recordaba como son ahora y han permanecido en personalidades, Suiseiseki sigue siendo aquella niña que se hace la dura porque está llena de sentimientos que la contradicen; a pesar de su pretendida agresividad es la que más amor guarda, es la que tiene por dentro, el concepto de familia grabado en su corazón. Ama a nuestro padre, pero eligió no ser Alice si eso la arrebatará de sus hermanas, no quiere perder a ninguna porque todas somos importantes para ella. Eso es algo que no comprendía en el ayer y que ahora respeto, porque sonreír junto a tu hermana, pasar tiempo con ella y luego pensar en que ella no esté nunca más… es difícil querer algo como eso. Souiseiseki sigue siendo alguien que busca reafirmarse, es la que tiene que convencerse de que es capaz de hacer las cosas, no se siente especial y a veces pienso que porque mi padre la vistió de varón; se confunde siempre en lo que es y en su búsqueda de personalidad se pierde. Pero es alguien justo, que lucha sus batallas y no se deja suavizar, es firme en sus deseos y luchará hasta el final por ellos a pesar de las consecuencias. En su balanza, el deseo de triunfar tiene más peso que ninguna cosa en el mundo.
Khanaria, con ella no he convivido demasiado. Khanaria aunque ingenua es una muñeca que me agrada. Para una muñeca ser vestida con múltiples trajes es algo habitual, pero su dueña es demasiado fanática, su idea de hacerla feliz es la que la mueve no la victoria. Es ingenua pero no se rinde, todas son diferentes y son especiales.
Aún me duele pensar en Suigintou, pero cuando antes pensaba en ella con odio por el daño que me había hecho, creo que he llegado a comprender sus motivos y a aceptar que tengo parte de la culpa. Me duele pensar en ella, porque la perdí una vez, ahora que sé que está bien es extraño porque la echo de menos a menudo; aunque llegue a mis sueños a atormentarme es mi hermana y sé que la amo. Que fuimos hechas por las mismos manos y que ambas nos mecieron al nacer, ella es diferente pero porque padre así lo quiso al igual que lo somos todas.
¿Me he ablandado? Quizá es verdad, a veces encuentro que los sentimientos y pensamientos que me embargan son demasiado dulces y al contrario de antaño, veo las cosas simples como posibilidades de felicidad. Creo que sigo siendo la misma pero con la pared que me separa del mundo un poco más gastada ¿podría ser que esto era lo que querías padre? ¿Pretendías que yo entendiera lo que es convivir con los demás y ser apreciada? Ahora que lo veo entiendo mi soberbia y lo que me llevó hasta donde estaba, pero eso es parte del pasado ¿y sabes? Me gusta ser lo que soy ahora, una dama que tiene amigos y deja un poco del peso en su espalda en ellos, que se preocupa porque querer no es una acción de la plebe, sino de todos los hombres.
No conozco aún a mi última hermana, la leyenda dice que cuando nos encontremos las siete entonces, el verdadero juego de Alice empezará. Te amo padre, siempre te he amado y no hay algo que añore más que a ti, pero perdóname por querer esto un poco más. Me gusta vivir lo que estoy viviendo, convivir con quienes me rodean, no estoy preparada para perderlo todo. No significa que te amé menos, es solo que ahora que veo las cosas de otra manera, esta es la realidad que estoy buscando. No quiero ser una mala hija. Prometo procurar hacerlo todo lo mejor que pueda, no soy perfecta, pero seré Alice para ti en algún momento. Quiero que me abraces como antaño, que susurres para mí que soy tu hija, lo preciado que querías que yo fuera.
No sé si al ser Alice parte de tu conciencia se va, no quiero perder todos estos momentos. No me siento fuerte ahora, necesito dominar mi debilidad, espero que el futuro nos guarde buenas cosas, porque no quiero que lo bueno acabe. Siento un poco de miedo, miedo como no lo había sentido jamás en la vida, ya no estoy segura del futuro y quizá eso está bien porque puedo valorar el presente.
Padre, espérame, seré la mejor para ti si me das el tiempo. Regresaré a ti en algún momento, ya no estaremos juntos únicamente en mis sueños, dame un poco más de tiempo. Soy Shinku, la 5ta. Muñeca, la dama de las rosas, a quien puedes ver siempre tomando té a la misma hora y comportándose de forma adecuada, soy yo padre y siempre seré tuya. Solo espérame un poco más.
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Para cualquier sugerencia o comentario ya saben por donde ir, me despido esperando pronto que pronto el siguiente capi, si hice el segundo claro que puedo hacer los demás. Solo espero que el tiempo y el cerebro me aguanten. Muchas gracias por leer, nos vemos –espero- en el siguiente.
L.A.~
