Discupen la demora, tuve problemas con mi pc :(

Los personajes no me pertenecen...


En los 2 meses subsiguientes a la propuesta de matrimonio de Günter, la tranquilidad en el castillo Pacto de Sangre era difícil de hallar; siempre se presentaban dificultades con las naciones humanas que estaban en las fronteras e incluso los 10 nobles de Shin Makoku habían tenido que reunirse unas cuantas veces para resolver los impases que surgían de tanto en tanto, además Yuuri Heika había vuelto hacía cosa de 2 semanas, lo que terminaba por completar el escenario caótico del palacio. Por todo ello, Günter y Gwendal no podían estar juntos a menudo, mas sin embargo habían logrado planear el cómo y cuándo anunciarían su unión a las personas que consideraban su familia y amigos, no podían mantenerlo como un secreto para siempre.

Dado que a Günter se le daba mejor la expresión de ciertos temas él fue quien anunció el muy inesperado compromiso, el cual ocurrió durante la cena de uno de tantos días que parecían ser comunes y corrientes...

"Buenos noches a todos, tengo algo que anunciarles...-se aclaró la garganta – Probablemente no se lo esperaban pero debo anunciar mi compromiso para formalizarlo frente a todos ustedes, dado que mi futuro consorte y yo consideramos justo hacerlo – todos en la mesa se paralizaron y hasta dejaron caer las cucharas – Debo anunciarles mi compromiso formal con...Gwendal von Voltaire y...la boda está planeada para ser llevada a cabo en 3 meses..."

Aquel anuncio era la cúspide del caos, las expresiones de infinita sorpresa y felicidad no se hicieron esperar. Aquellas dos personas que habían pasado solitarias la mayor parte de su vida iban a unirse, fueran cuales fueren los motivos, las personas a su alrededor se mostraban muy complacidas con el hecho; excepto Yuuri que se mostraba bastante aturdido, siempre había mostrado algo de aversión por el matrimonio entre hombres y esto simplemente lo había tomado más por sorpresa que a cualquier otro. También hubo algo de descontento por parte de Wolfram, él mismo había estado comprometido por más tiempo que su hermano mayor y sin embargo Gwendal iba a casarse primero...Cuantos gritos y reclamos recibió el pobre Yuuri a causa de ello, Wolfram le presionaba para comenzar a planear fecha de boda, el pelinegro simplemente se sentía algo asfixiado con la idea pero trataba de calmar a su prometido sin mucho éxito.

Los preparativos comenzaron casi que de inmediato, La ex-Maou totalmente exaltada con la primera boda que iba a celebrar de sus hijos, se sentía orgullosa de que al fin Gwendal iba a tener compañía y posiblemente iba a darle nietos, sus niveles euforia estaban por el techo. Las invitaciones habían sido enviadas a todos los rincones y a las casas de nobles de Shin Makoku, e incluso a alguna que otra nación humana con las cuales las relaciones eran fructíferas.

La unión de un miembro importante del ejército (que era parte de la realeza) con el consejero real representaba para la nación no solo una simple unión de nobles sino que representaba de alguna forma la estabilidad de la región; simbolizaba que el grupo de personajes destacados que gobernaban indirectamente la región bajo el mando del Maou no se iba a disolver fácilmente. Además de eso la unión constituía una gran desilusión para muchos ya que Günter, el hombre más cotizado y guapo de la nación ya no estaría libre.

...

La preparación exhaustiva y casi que perfeccionista de Günter rindió sus frutos y fue evidente cuando llegó el día de la boda, cada detalle era impecable y deslumbrante; las flores, la acomodación de las personas para la ceremonia de unión, la comida, la música, los atuendos... Gwendal había dejado las cosas importantes a Günter, él no tenía ni idea de cómo planear un evento pues el consejero real siempre se encargaba de ellos; aunque en la planeación también había intervenido Lady Cherie, Günter para el día de la boda se sentía completamente rendido, había debido cumplir con su trabajo y al mismo tiempo encargarse de la boda. Dormir era casi un privilegio en dichas circunstancias y ni hablar de ver a Gwendal; estaba emocionalmente inestable, algo irritable e igualmente nervioso, mas sin embargo la alegría no dejaba de embargarlo a cada minuto mientras se vestía para el gran momento de su vida.

Y Gwendal, quien estaba al otro lado del castillo se moría de nervios, figurativamente hablando. No entendía por qué se sentía nervioso a un extremo que no era característico de su ser; se recordaba una y otra vez que luego de que la ceremonia terminara todo sería más ameno. Conrart tuvo que "suministrarle" algo de alcohol para calmarle la ansiedad.

A pesar de todo, la boda transcurrió sin contratiempos, bueno casi sin contratiempos, pues Günter se mareó por algunos minutos mientras se desarrollaba la ceremonia, lo cual levantó algunos murmullos entre los asistentes aunque no fue nada que un poco de agua no pudiese calmar.

La celebración también transcurrió de forma maravillosa, todos los invitados estaban asombrados con lo esplendoroso de los detalles pero es que no podía esperarse menos del consejero real. A los recién casados se les veía absolutamente felices, excepto que Gwendal notaba algunas sonrisas falsas y expresiones distantes en Günter de tanto en tanto. ¿Es que no era feliz con esto? ¿No era el hombre de cabello violeta quien había propuesto hacer formal su amorío clandestino?

Por un momento Gwendal perdió de vista a su consorte, lo buscaba con la mirada por toda la instancia donde era la celebrada la fiesta pero su cabello lavanda no resaltaba en ninguna parte. Cierto sentimiento de ansiedad se cernió sobre él y comenzó a preguntarles sobre su paradero a varios de los invitados, incluso a su madre y hermanos pero ninguno le daba razón. Frunció el ceño, decidió darse una pasada por los pasillos casi desiertos del castillo, pero eran tantos...Se dispuso a preguntarle a algunos de los guardias de turno, los cuales por fin le dijeron que el paradero de Lord Von Christ era uno de los balcones más cercano a él en ese momento.

Lo encontró con las manos y el mentón apoyado contra el barandal de piedra del balcón, estaba dándole un poco la espalda más sin embargo las lágrimas brillantes que resaltaban contra su piel pálida y los sollozos que flotaban en el aire evidenciaban que le ocurría.

-¡Günter! – se acercó a él sin perder prisa y lo abrazó, el hombre de cabello le devolvió el abrazo.

- ¡Lo lamento, lo lamento mucho, Gwen! – se le quebró la voz mientras presionaba su rostro contra el pecho de Gwendal.

- pero...no entiendo. ¿Qué ha pasado? – le acarició el cabello en un intento de calmarlo, estaba bastante preocupado por el repentino humor de Günter.

- Lady Cherie…ella insiste en que le demos nietos…- pausó para suspirar hondamente – y yo no creo poder… Gwen, mi familia siempre ha tenido problemas para tener hijos- lo miró con profunda tristeza – especialmente los hombres… nos es difícil albergar en nuestro cuerpo a nuestros niños - comenzó a llorar audiblemente – ¡no tendremos hijos! ¡Qué desgracia! ¡Todo es mi culpa por no habértelo dicho antes! Lo siento….

- Günter, no deberías preocuparte por algo como eso – pausó para mirarlo a los ojos – no hace ni un día que nos casamos, y yo particularmente aun no deseo tener hijos; pienso que aun debo conocer mucho de ti, dado que el anterior estatus de nuestra relación estaba basado en la lujuria y nunca nos dimos el tiempo para conocernos de verdad – suspiró, nunca había sido tan sincero con alguien– y no creo que lo mejor sea ocuparnos de un hijo para el cual no estoy preparado. -entrelazó sus dedos con los de Günter- Cuando llegue el momento correcto y queramos tenerlo de verdad, lo intentaremos hasta lograrlo por difícil que sea. ¿De acuerdo? – el consejero real no pudo responder, simplemente asintió y se echó a llorar de nuevo. Esta vez Gwendal no se preocupó, pues sabía de alguna forma que aquellas lágrimas eran de felicidad, le besó entre el cabello. – Creo que no deberíamos volver al a fiesta.

-¿eh?

- Que no quiero volver a la fiesta, hoy he estado atento a todos los invitados y todas esas personas pero de no la persona más importante – le dedicó una pequeña sonrisa al espadachín.

- oh Gwen… te amo. – Günter no le dio tiempo de reaccionar cuando prácticamente se abalanzó sobre su consorte para besarlo; la forma en cómo el militar respondía al beso confirmaba lo que Günter ya sospechaba, Gwendal también lo amaba.


buenoo..eso fue todo :P aclaro que en el universo de este fic si habría MPreg, pero no me siento preparada para escribir sobre ello o.o en todo caso el resto queda a imaginación de ustedes.

Gracias por leer y comentar,cualquier reclamo(jaja), comentario, duda, etc, etc, me la pueden dejar en un review..

bye bye