Lo que no fue y pudo ser

Resumen: Han pasado cuatro años desde que Kurt y Blaine terminaron con su relación , en todo ese tiempo ninguno de ellos ha vuelto a saber nada del otro. Aunque todo podría cambiar cuando Kurt reciba la inesperada noticia de que Blaine va a casarse y nada más y nada menos que con el hombre con quien lo engañó. ¿ Y cómo reaccionará Kurt cuando Blaine le pida ayuda para organizar su boda y de paso retomar su amistad?

Disclaimer: Glee y sus personajes por desgracia no son míos, son propiedad de Ryan Murphy, Ian Brennan y Brad Falchuck, así como de Fox. Yo solo soy responsable de los errores que encontréis en la historia.


¡Hola a todos! Muchas gracias por vuestros comentarios, sé que el capítulo anterior fue un poco impactante, pero solo llevamos tres capítulos, dadle tiempo a la historia, todavía quedan muchas cosas por desarrollar.

Sé que dije que actualizaría cada semana, y siento muchísimo no haberlo hecho estas semanas pero entre lo de Cory y que luego me fui de vacaciones no pude escribir.

Antes que nada, quiero dedicar este capítulo a Cory, por ser una increíble persona que , por lo menos a mí, me enseñó muchísimas cosas. Y a quien voy a extrañar todos los días. Él era y es una de las razones de que sonría día a día no importa lo que diga la gente sobre su vida, fue una gran persona al que todos los gleeks vamos a extrañar siempre. Y creo que ahora lo más importante es que Lea y la familia y amigos de Cory reciban todo nuestro apoyo.

También quiero dedicárselo a Lea, no saben lo muchísimo que la admiro, no solo como artista sino como persona. Ella es un ejemplo para todos y tiene todo mi apoyo. Porque tal y como dijo, esto lo superaremos juntos.

Cory Monteith (1982-2013) Forever in our hearts

¡Disfruten la lectura !


Su amistad comenzó un lluvioso día de septiembre unos dos años atrás. En teoría no debería estar lloviendo de la forma en que lo hacía, ya que tan solo una hora antes el tiempo era ideal para pasear por Central Park e incluso se podía ver a niños disfrutando de su último helado. Sin embargo era Nueva York una ciudad en la que podían pasar cosas espectaculares, en todos los sentidos. Y aunque había muchas personas que se habían visto afectadas por ese repentino cambio de temperatura, solo había uno que había decidido llevar sus zapatos de la nueva colección de Alexander Mcqueen, y ese era el motivo de que sus preciosos y carísimas botas estuviesen ahora destrozadas.

Kurt decidió que lo mejor sería descansar antes de continuar el largo camino en metro que le llevaría hasta el apartamento que compartía con Rachel y Santana.

Una pequeña cafetería con un luminoso letrero de color rojo en el que se podía leer Macy´s atrajo su atención. Estaba claro que el establecimiento había conocido días mejores.

En cualquier otro momento Kurt hubiese continuado su camino hasta hallar otro lugar mejor en el cual descansar, pero su cansancio y la intensa lluvia que golpeaba con fuerza las calles fueron claves en su decisión de optar por aquella cafetería.

En cuanto abrió la puerta del lugar Kurt se dio cuenta de que a pesar de la lluvia nadie había decidido refugiarse en aquel sitio, ya que este se encontraba repleto de sillas vacías, únicamente una solitaria mesa al fondo del bar esta ocupada por un joven de cabello castaño que lo observaba fijamente, pero él ya tenía suficientes problemas en ese momento como para preocuparse por un chico que había decidido comérsele con la mirada como si fuese un trozo de carne.

Se acercó a la barra y pidió un café a la robusta señora que lo observaba de arriba abajo y cuyos ojos brillaban con una lujuriosa mirada que asustó al joven y tras recibir el café de manos de la mujer se dirigió con rapidez hacia su mesa. Sin embargo las cosas no acababan allí, porque el chico que lo había estado observando se levantó de su mesa, agarró su café y tras dejar un billete sobre el mostrador y dirigirle una dulce sonrisa a la dependienta se acercó a la mesa de Kurt. La sonrisa continuaba en su cara.

- Kurt Hummel, quién diría que te encontraría en una cafetería como esta.

Kurt levantó la mirada y observó con mayor atención al joven frente a él. Tuvo observarlo con mucha atención para darse cuenta de quien era.

Sebastian.

El chico que durante su último curso en McKinley le hizo pasarlo tan mal, el chico del que tuvo tantos celos porque no dejaba de perseguir a Blaine.

Blaine.

Suspiró y sus ojos adquirieron un tono de triste melancolía al recordar los últimos acontecimientos.

-¿Qué pasa? ¿No te alegras de verme?

-¿Tú que crees Sebastian?- dijo Kurt con aburrimiento. Se apresuró a recoger su café y esquivando a Sebastian salió por la puerta del local.

-¡Hey, Kurt! ¡Solo quiero que charlemos un rato!

Tal vez era porque ese día estaba más agotado de lo normal, o porque la lluvia no le permitía pensar con claridad o tal vez porque desde que Blaine y él cortaron se sentía más solo que nunca.

Fuese cual fuese el motivo, prefería no detenerse mucho a pensarlo. Estaba ahí en ese momento y auque en cualquier otra ocasión habría mandado a Sebastian a paseo, decidió aceptar su invitación.

Y resultó no ser una velada tan desagradable al fin y al cabo. Sebastian parecía haber cambiado bastante. Ya no era el mismo chico arrogante y creído que conoció en Lima Bean. Ahora era educado, respetuoso y…¿por qué no admitirlo? Gracioso.

Kurt no recordaba haber reído tanto desde que su relación con Blaine terminó.

Y esa no fue la última vez.


Toc Toc

¡VOY YOOO!- un arreglado Kurt Hummel pasó a toda prisa al lado de

una impresionada Santana que se había acercado a abrir la puerta y que no fue arrollada por el joven por pocos segundos.

Rachel, que se encontraba en la cocina preparando algo para cenar se acercó y centró su mirada en Kurt, este lucía impresionante.

Bueno, era Kurt y siempre iba perfectamente vestido pero esta vez era diferente, en su atuendo se veía que había puesto especial interés en lucir de la forma que lo hacía.

Llevaba un sencillo pero a la vez muy formal traje de color gris oscuro que hacía resaltar su inmaculada piel de porcelana con una camisa de color gris, unos tonos más oscuros que el traje y con una corbata gris perla de diminutos puntos. Además, para completar su conjunto se había peinado con infinito cuidado, dándole forma y consiguiendo dar a su cabello un aire informal a la vez que elegante.

-¿Tú sabes con quién a quedado? – le preguntó Rachel en un susurro a Santana.

- ¿Con alguno de sus múltiples novios?

- Kurt no se arregla tanto para sus citas con desconocidos. ¿No crees que haya quedado con…?

- ¿Con el hobbit? ¿Tú crees?- Santana se giró y le dirigió una mirada cargada de significado, y ambas, de forma sincronizada se acercaron a la puerta sigilosamente para evitar que Kurt las descubriese.

- ¡Hola!- Kurt sonreía ampliamente al nuevo invitado, sin embargo las chicas no conseguían ver de quién se trataba ya que el joven tapaba con su cuerpo al chico.

- Princesa, estás increíble.

Las caras de ambas chicas eran un auténtico poema. Reconocerían esa voz en cualquier sitio.

Sebastian.

Chicas me voy, no me esperéis despiertas- Kurt gritó por encima de su hombro, creyendo que las chicas se encontraban en sus habitaciones y no espiando detrás de la estantería de libros.

Agarró su abrigo, sonrió a Sebastian cuando este lo invitó a salir delante de él y desapareció por el

pasillo acompañado del alto joven.

¿Entonces eran ciertos los rumores? ¿Nick y Jeff? No me lo puedo creer.

- Pues sí, lo tenían bien escondido. Llevaban juntos 3 años.- Sebastian le sonrió de forma traviesa a la vez que pinchaba un tozo de su tarta de arándanos.

- ¿Tres años? ¿Y cómo os enterasteis ?

- Trent los pilló enrollándose en el cuarto de limpieza.

La cara de Kurt era un auténtico poema.

- Pobres, que vergüenza han debido de pasar.

- Si, tendrías que haber visto sus caras- Sebastian comenzó a reír al recordar lo ocurrido mientras Kurt trataba de concentrarse en lo que Sebastian le contaba y no en la adorable sonrisa del moreno que le estaba provocando sensaciones que nunca antes había experimentado.

Sebastián paró de reír y cambió su expresión por una más seria al ver la incómoda sonrisa del castaño.

- ¿Estás bien ?

- Sí , es solo que todo esto… nosotros.. es extraño dada toda nuestra rivalidad anterior.

- No entiendo a donde pretendes llegar Kurt, ¿sigues odiándome? Te noto incómodo.

- No, no te odio. Has cambiado muchísimo Seb y me gusta como eres, y no estoy incómodo es solo que… no sé que me pasa contigo. Después de todo lo ocurrido con Blaine no sé si estoy preparado para otra relación y contigo me está pasando. Quiero estar contigo.

Tras decirlo Kurt bajó la mirada a su regazo. Se avergonzaba mucho de lo que acababa de decir. Normalmente en las relaciones él no era tan directo, aunque a decir verdad Blaine había sido la única persona con la que había mantenido una relación lo suficientemente seria. Tampoco es que tuviese mucha experiencia.

Sebastian se había quedado mudo de la impresión, Kurt era tan extremadamente adorable. No entendía como no se había fijado antes, parecía un ángel. Se arrepentía, se arrepentía mucho de que su obsesión por Blaine le hubiese impedido ver a la magnífica persona que tenía delante.

Se levantó rápidamente y se acercó a Kurt, este levantó la mirada sorprendido por el inesperado gesto pero no tuvo tiempo de decir nada porque en el mismo momento que abrió los labios estos fueron atrapados por la boca de Sebastian que lo besaba con fuerza y desesperación.

Kurt no reaccionó al principio, pero luego sorprendentemente para él respondió al beso del castaño.

Besarlo era raro, sí raro era la palabra. Ni bueno ni malo, solo raro.

Raro por el simple hecho de que no era Blaine. No eran sus suaves labios los que acariciaban los suyos, no eran sus experimentadas manos las que encendían cada parte de su cuerpo solo con tocarle, no eran sus desordenados rizos los que se enredaban entre sus dedos….

Sebastian era fantástico y si que era verdad que su fogosidad le atraía muchísimo pero no sentía esa sensación, esa sensación de volar varios metros por encima del suelo.

Esa era una sensación que solo había experimentado con Blaine.

Aún así, decidió darle una oportunidad. Ya era hora de olvidar a Blaine y rehacer su vida con otra persona.


Santana López estaba muy pero que muy cabreada ese día. Sí, como siempre había pasado lo mismo. El estúpido y gordo hipócrita de su jefe había decidido aumentar su turno esa noche, ¿por qué ? ¿Por qué hiciese falta personal? No por supuesto que no. Su razón era la venganza, sí la venganza.

Santana sonrió con perversidad al recordad el momento. Podía ser que ahora tuviese que pagar duramente por ello pero no se arrepentía para nada.

Desde el otro lado de la sala recibió la envenenada mirada de una de sus compañeras de trabajo que fruncía la boca formando una mueca de desagrado.

Santana levantó su mano derecha y la saludó con una sonrisa socarrona pintada en la cara. Se levantó del taburete y se acercó a ella con lentitud y contoneando las caderas.

- Lora, te veo radiante esta noche. ¿Tuviste una buena sesión de sexo anoche?

La aludida se giró hacia ella y la miró con odio.

- Oh, es cierto que ayer no pudiste salir con esa chica tan mona ¿Cuál era su nombre? ¿Stephanie?

- Tiffany – gruñó Lora.

- Oh, sí. Muy fogosa , por cierto. Buena elección, lástima que me prefirió a mí.

- Vete a la mierda, yo por lo menos en cuanto acabe mi turno me iré a casa, tú sin embargo…- al ver el cambio de expresión en la cara de su enemiga sonrió más ampliamente. – Disfruta de tu noche, ¿quién disfrutará esta noche de una buena sesión de sexo ? YO.

- ¡Santana! Hay aquí una nueva que necesita ser entrevistada y George está ocupado. Hazlo tú. –le avisó una de las encargadas del bar.

- ¡Voy!- se giró de nuevo hacia Lora y le dijo- Ándate con mucho cuidado enana porque te recuerdo que aquí soy yo la que manda.

- Eso ya lo veremos.


BUENOO¿qué os ha parecido?

De verdad que siento mucho, muchísimo no haber publicado antes pero llevo días en los que me ponía delante del ordenador, veía la hoja en blanco y no se me ocurría nada. Espero que les haya gustado, es más corto, lo sé pero de verdad no saben las ganas que tenía de acabar este capítulo. ¿Qué opinan de Kurtbastian? Tranquilos que no está todo dicho ¿Y de Santana ?

¡Espero sus reviews!