Hoy no tenia planeado subir -en realidad esta semana u-u- pero bueno, me dio por ahí xDD aunque tardare muucho mas en subir el siguiente porque lo tengo que escribir aun D: asi que este es el que leereis por una temporada~
Buen, espero que os guste owo!
Pareja: (no se porque lo vuelvo a escribir pero nah xD) Alisaku/Nyo!Asakiku (Fem!InglaterraXFem!Japón)
Aviso: este ya no es tan triste! :D pero puede que tarde algo en subir el siguiente u.u
Aclaraciones:
Arigatou: gracias (japonés)
I'm sorry: lo siento (inglés)
Thank you so much: Muchas gracias (inglés)
Itterasshai!: Adiós (japonés)
See you soon: Te veré pronto (despedida, inglés)
Kawaii: mono, tierno (japonés)
Enamorada de una chica inalcanzable
Capítulo 3
El regalo de Sakura
~~xxxxxx~~
-Aquí tiene. -la asiática le dejó una bandeja llena de exquisiteces mientras servía el té de la tetera en las dos tazas que había en la mesa- Espero que sea de su agrado.
Alice asintió levemente y sorbió el contenido de la taza con cuidado, ya que templaba ligeramente en ambas manos.
-R-realmente esta muy rico… -comentó la inglesa después de acabársela- He tomado un montón de tés diferentes, pero de todos este es el mejor que he probado. -se puso roja por lo que acababa de decir.
-A-arigatou… -también se sonrojó levemente, desviando un poco la mirada- N-nunca nadie me había dicho eso.
-¿Por qué no? Realmente es muy bueno.
-Es que nunca he traído a nadie a casa.
-Pero te he visto con Adnan y- -se tapó la boca, dándose cuenta de lo que acababa de decir.
-¿¡Tú estabas allí!? -la cara de la pelinegra empezaba a mostrar un tono de seriedad contra ella.
-I-I-I'm sorry, de verdad! -intentaba convencerla- Es que no podía evitar-
-¿No podías evitar qué?
- …
Quería contestarle lo que en realidad sentía por ella, pero la timidez pudo con ella, dejando a las dos jóvenes en completo silencio durante unos segundos.
-S-Será mejor que me vaya. -dijo la anglicana, mientras se disponía a marcharse.
-¡Y-yo la acompañaré! -sugirió la más pequeña, tendiéndole la gabardina que había llevado puesta.
-N-No hace falta. -extrajo la hoja que sobresalía y se la tendió a la japonesa- E-Este es tu regalo, feliz cumpleaños.
Sakura miró la hoja que le había dado. En ella había una especie de monigotes, en concreto dos, uno con unas largas coletas y gafas, un poco apartada, mirando fijamente al otro personaje, que estaba rodeado de brillos y estrellas y pintado minuciosamente, aunque se notaba la poca destreza del dibujante.
Era una joven muchacha, de baja estatura, sentada en una silla, con unas sonrisa radiante en su cara. Su pelo, corto y negro como el cielo en una luche sin luna, estaba adornado con una pequeña pinza con una flor, la cual le daba un toque de luz en su pelo. Sus ojos, tan oscuros y apagados como su cabello, estaban perfectamente dibujados, captando ciertos destellos de luces que le hacían parecer brillantes como diamantes. Toda su piel era blanca como las nubes y el vestido que llevaba era el resto del cielo, azul y resplandeciente, que uno no sabía como podía quedarle tan bien, haciéndola una dama bella e irresistible.
-S-siento que me haya salido tan mal, soy muy mala dibujando…
-¡Eso no es cierto! -replicó la japonesa, mientras su cara reflejaba el asombro que tenía- Solo tienes que retocar un poco los trazos…
Sakura cogió un lápiz que siempre llevaba en el pequeño bolsillo de su cartera y, agarrando la mano de la inglesa, empezó a perfilar líneas entorno a los dibujos.
Así pasaron un largo tiempo, mientras que los garabatos empezaban a tener más cuerpo y forma hasta que, finalmente quedó como una gran obra maestra.
-E-Eres genial, Sakura… Has conseguido que mis dibujos se vean mas que decentes.
-El mérito es suyo, Kirkland-san. Yo solamente lo he retocado un poco, nada más. -le tendió el lápiz- Toma, puede quedárselo, yo tengo cientos de ellos. -cogió el dibujo y le sacó una foto- Quédese con el dibujo, si lo tuviera yo seguro que lo perdería, es mejor que se lo quede usted, con la fotografía me vale para poder ver su belleza
-T-Thank you so much… - tomó el folio mientras dirigá su tímida mirada al suelo, cuando de repente se acordó de la hora que era, sabría que si no llegaba pronto, sus padres la matarían, y si no ya lo harían sus hermanos por ellos- L-lo siento, debo irme Sakura, gracias por todo.-esto último lo dijo más bajo y tímidamente.
-No hay de que, Kirkland-san. He pasado una gran tarde con usted.
-No hacen falta formalismos, Sakura. -apuntó la rubia- Puede llamarme Alice, no necesito que nadie me llame por mi apellido aparte de los profesores.
-Esta bien Kirk-… digo A-Alice-san. -la asiática abrió la puerta, mientras mostraba la sonrisa más sincera y brillante que había visto nunca- Itterasshai!
-S-see you soon! -se giró por última vez mientras la pelinegra cerraba con cuidado la pueta- Es tan mona… -dijo para sí, mientras volvía para su casa, con la cuidad ya oscura y con luces de neón a su paso.
~~x~~
En mitad de la oscuridad, solamente alumbrada por una pequeña lucecita, Alice, ya tumbada en su mullida cama, contemplaba las dos obras que había conseguido ese día.
En su mano derecha, el dibujo que entre ella y Sakura había hecho, en un principio horroroso y aterrador, y ahora tan hermoso y perfecto gracias a la asiática. Era como un cuadros de un museo de bellas artes . Realmente le había quedado mejor que lo que algunos consideraban arte, todo lo que se comparaba a ello parecía obra de un niño de tres años. Incluso le había resaltado muchos de lo que ella consideraba defectos; sus gafas, que siempre había odiado desde pequeña, incluso realzaban su cara y cabello, que estaba extrañamente liso y peinado de forma casi profesional. Sakura, obviamente, estaba igual de guapa en el dibujo como en la vida real, con sus preciosos ojos sin cambios de lo que había hecho la inglesa.
Mientras, en la mano izquierda tenía el pequeño lápiz que le diera, decorado con pequeños conejitos rosas y estrellitas blancas, lo que la japonesa clasificaría por kawaii. Cada vez que lo miraba, la sonrisa de otra se metía en su cabeza, sin que pudiera salir ni dejara que pensara en cualquier otra cosa.
Cerró los ojos, intentando conciliar el sueño, pero se dio cuenta de que le era imposible. Cada pequeño detalle o cada expresión de la cara de Sakura llenaban toda su mente, como sucedía todas las noches, pero esta vez con mas intensidad que antes.
-Esta va a ser una noche muy larga... -dijo para sí, mientras apagaba la luz y cerraba los ojos, aun con ambos tesoros en las manos.
~~xxxxxx~~
¿Quien no querria tener una adorable Sakura *-*? Yo al menos si, Alice me das envidia e.e aunque sufres mucho por ella a-aunque Saku no se cuenta QWQ creo que me yo lio mas con mis fics que vosotros xDD Gracias por todo~ realmente os gustan mis fics *AA* eso me hace taaan feliz!
Reviews para que siga feliz y no vuelva a estar depre (?) ? ^^
Que os vaya todo bien, queridisimos fans~ -les da un abrazoa todos- Nos vemos!
