Capítulo 2

Había pasado una semana desde que eché mi inscripción cuando me llegó una carta procedente de las tropas de exploración. Estaba firmada por Erwin Smith, el Jefe de las tropas y me daba la enhorabuena por haber sido admitida en la legión. Me fui muy contenta en busca de mi hermano y de Christian para saber que que grupos habían sido escogidos.

No los encontré por ningún lado dentro del área de reclutas por lo que salí camino de la ciudad , donde solíamos pasar la mayor parte del tiempo cuando no estábamos entrenando. Hacía un día bastante fresco para ser finales de verano y estaba empezando a llover por lo que me apresuré y corrí hasta que vi las primeras casas. Llevaba puesta una blusa fina y blanca y un falda de color azul oscuro. Me tuve que levantar un poco la falda para no caerme de bruces contra el pavimento mojado. Atravesé la zona del mercado donde todos los mercaderes estaban intentando tapar sus productos para que no se mojaran y estropearan y me dirigí hacia una taberna muy conocida en esa parte de la ciudad. Se llamaba " Green Tavern", era muy frecuentada por todos los reclutas en entrenamiento.

Abrí la puerta y enseguida un fuerte olor a alcohol y a otras cosas que no supe identificar me subió por mi nariz. Recorrí las mesas llenas de reclutas borrachos celebrando aun el termino del entrenamiento y la asignación a las tropas y me dirigí hacia una de las mesas del final donde estaban Alex y Christian hablando muy animadamente ( demasiado animadamente) con unas jarras de cerveza en la mano.

-Lena, dime que has entrado en la legión de exploradores- exclamó mi hermano al verme, intentándose pone de pie y fracasando en el intento. Era obvio , por su estado , que se había bebido mas de ella mitad del alcohol de este sitio.

Idiota, pensé. Nunca sabe controlarse y eso en una persona tan impulsiva como el era peligroso. Christian intentó estabilizarlo en la silla y me lanzó una mirada culpable. -Lo siento pero una vez que se le mete algo en la cabeza ya sabes que es imposible pararlo-dijo riéndose-llegó aquí con el objetivo de emborracharse por ultima vez y ya ves como está con sólo dos jarras-Christian dijo mientras mi hermano se reía tontamente y se ponía de pie por fin, tambaleándose.

-Vámonos fuera, necesito un poco de aire fresco- dijo Alex con voz débil. Suspiré y Christian y yo lo cogimos cada uno por un brazo y lo sacamos fuera de la taberna.

En cuanto salimos a la calle paró de llover y nos sentamos en la acera, cada uno perdido en nuestros pensamientos.

-Si, he entrado- le contesté a mi hermano.

- Bien hecho hermanita- rió Alex mientas me daba una palmada en la espalda- por suerte para ti, también he sido escogido para formar parte de las tropas de exploración así que estaremos trabajando juntos de nuevo-

- Que suerte- exclamé con sarcasmo. No me importaba trabajar con el pero la verdad es que Alex a veces se pasa y es demasiado sobreprotector. - Y tu Chris, ¿ a donde vas a ir?-

-He entrado en la policía militar así que supongo que a partir de mañana os veré muy poco- dijo pensativamente Chris mientras nos miraba. Me acordé de que su objetivo era entrar en la policía militar desde que eramos niños y estos años de entrenamiento trabajó muy duro para conseguir entrar entre los 10 mejores del escuadrón y así poder aspirar a entrar en el cuerpo. Pero yo sabia que en verdad el necesitaba ese trabajo, proviene de una familia muy pobre que a duras penas sobrevive con un poco de pan y leche cada día y el sueldo de la policía militar les ayudaría en gran medida.

Estuve apunto de decirle que encontraríamos tiempo para vernos cuando el suelo empezó a temblar, al igual que los cristales de las casas y establecimientos. Levanté la mirada al cielo pero no vi nada e intercambie una mirada confusa con Chris y Alex. De pronto la gente comenzó a correr asustada en todas las direcciones, la mayoría proveniente de la zona de la muralla María.

-¿¡Qué demonios está pasando!?-

- ¡ CORRED !- Gritó un hombre de mediana edad que se dirigía hacia nosotros. En ese instante una gran piedra calló encima de el y lo aplastó contra el suelo esparciendo sangre a los que estábamos cerca suyo.

Yo estaba horrorizada y aturdida y no me podía mover . Noté como mi hermano me empujaba hacia la dirección donde todo el mundo huía pero en ese momento desperté del shock y corrí justo de donde procedía todo el pánico. Me abrí paso entre la horda de gente, la cual gritaba aterrorizada y llegué hasta las inmediaciones del muro María. Pero el muro estaba destrozado y por encima de la gran muralla de 50 metros se asomaba un enorme titan del cual emanaba una gran fuente de calor. Parece ser que al destruir parte de la muralla , habían saltado trozos de rocas y habían caído encima de las personas y de las casas. Corrí hacia donde había dejado a mi hermano y a Christian pero tropecé en el suelo mojado por la lluvia caída anteriormente.

-¡Auch!- me quejé mientras me llevaba la mano al tobillo. Intente ponerme en pie pero un dolor agudo me recorrió del tobillo hasta la parte superior de mi pierna y me quedé sentada analizando la situación.

Parece ser que me he torcido el tobillo, estupendo...pensé irónicamente. Tenía que salir de allí porque vi como comenzaban a entrar titanes de diversos tamaños por el hueco que había dejado el maldito y gigantesco titán. Me arrastré unos metros con mucho esfuerzo y me apoyé en un banco que tenia cerca para ponerme de pie e intentar llegar a una zona segura, aunque fuera cojeando. Lo conseguí e intenté olvidarme del dolor mientras me apresuraba y miraba alrededor mio.

La situación era de caos total, en la zona en la que me encontraba ya casi no quedaba gente viva y los que seguían vivos les quedaban muy pocos momentos ya que o estaban mutilados o estaban casi desangrados. Había muchos cuerpos de las tropas de estacionamiento y sobre todo, muchos civiles. Me vino un gran sentimiento de pena y quise ponerme a llorar pero sabia que no era el momento. En ese instante, una mujer que parecía estar ilesa me vio y me sujeto para que pudiera caminar mejor.

- Menos mal que aun queda gente viva, ya había perdido la esperanza - dijo la mujer mientras caminábamos hacia una salida. Una sombra surgió ante nosotras y vimos como un titán de unos 12 metros se acercaba a nosotras a paso lento con una sonrisa sádica en su rostro. Aunque fuera lento mi lesión impedía que nosotras pudiésemos ir más rábido por lo que al final nos alcanzó. Noté como la mujer se separaba de mi y alcé la vista.

El titan la había cogido por la cintura mientras esta pataleaba frenéticamente intentando soltarse. Yo no podía hacer nada, solo mirar como el titan se la metía a la boca y la partía en dos . Unos segundos después se la tragó y la atención recayó en mi. Grité asustada e intenté correr , pero el titan me había cogido a mi también por la cintura. Note como me elevaba y me colocaba cerca de su boca.

-¡ Hijo de puta, suéltame!- grité llena de rabia y miedo mientras intentaba soltarme, pataleado y retorciéndome , pero el agarre del titan era demasiado fuerte y no sirvió de nada. Aquí esta mi final, pensé desolada, al igual que miles de personas voy a acabar devorada por estos malditos titanes. El titan abrió su boca una vez mas y cerré los ojos aceptando mi destino. Pero ese terrible destino no llegó.

Pasaron los segundos y abrí los ojos. Confundida vi como el titan me seguía sosteniendo a pocos centímetros de su boca semi abierta pero sus ojos seguían una extraña sombra en movimiento detrás mio. Esta sombra era muy rápida, ni siquiera podía distinguir que era eso que me había " salvado" de momento. La sombra paró de moverse y se colocó justo detrás de la nuca del titan, su único punto débil y con un tajo limpio corto su nuca y cuello. El titan empezó a caer y yo con el. Si seguía así el golpe contra el suelo seria muy doloroso pero nunca llegué a sentir dolor. La "sombra" me cogió por mi blusa y me tiró hacia el. Entonces pude comprobar que esa sombra en realidad era un chico, un par de años mayor que yo. Llevaba puesto un equipo de maniobras tridimensionales gracias al cual escapábamos del peligro sobrevolando los tejados hacia el área de evacuación . Su pelo negro y corto se movía con el viento pero lo que mas me sorprendió de el, era su expresión, fría como el hielo. Me di cuenta, asombrada que la persona que me había salvado era el Sargento Rivaille, el dueño de mis sueños cada noche desde que era pequeña. Me agarre fuertemente a el hasta que llegamos al rió donde esperaba un barco para transportar a los evacuados. Estos eran miles y miles esperando a ser salvados pero no había suficientes barcos ni estos eran lo suficientemente grandes. Rivaille me dejó en el suelo junto a la fila de gente. Yo seguía estando muy aturdida y me pude fijar que no era mucho mas alto que yo y llevaba la capa verde de las tropas de reconocimiento manchada de sangre. Ese miró la mancha con una expresión molesta en su rostro.

-G-gracias- le dije acercándome a el, con voz débil . No me encontraba nada bien, me sentía muy mareada y todo estaba empezando a dar vueltas. Distinguí con esfuerzo como Rivaille me daba una dura y larga mirada antes de volverse y salir volando hacia otros tejados. Entonces me desmayé.

Aquí esta el capítulo 2! Espero que os guste, gracias a todos los que estáis leyendo la historia^^ os animo a que me dejéis comentarios para saber si os gusta, hacerme criticas( acepto de todo tipo xD) , sugerencias etc. Un beso para tod s , nos vemos en el capítulo 3 ! 3 3